Capítulo 15
La mañana llegó más rápido de lo que se hubieran esperado últimamente los días pasaban rápido talvez debido a que el destino quiere que los buenos momentos duren muy poco y que los malos momentos sean duraderos como una eterna agonía, en el cuartel los soldados se despertaban, preparándose para sus actividades diarias, todos menos dos gitanos que se pasaban por la entrada de la enfermería como dos leones enjaulados. Con el comandante teniendo un tic en la ceja mientras Hange intentaba no estallar de la risa al ver la cara de Erwin.
― ¡¿Quieren calmarse ya?! –exclamo Erwin irritado.
―Nuestra hermana está herida y en cualquier momento se puede morir –dijo Filly muy desesperado jalándose los pelos.
―Hange ya la revisó, curó y vendó sus heridas ella solo necesita descansar.
― ¡ACASO NO VIO LA ENORME CORTADA QUE TENIA EN EL HOMBRO! QUE TAL SI SE LE INFECTA LA HERIDA O PEOR AUN QUE POR LA INFECCION LA CARNE SE LE EMPIEZA A PODRIR TODO EL BRAZO Y HAY QUE CORTARLE EL BRAZO –dijo, más bien grito Killy como si fuera un trabalenguas todo alterado.
La paciencia de Erwin llego a su límite, así que decidió gritarle a Killy.
― YA CALLATE, NO SEAS DRAMATICO YA TE PARECES A TU HERMANO –gritó Erwin ya frustrado.
― ¡YO NO SOY DRAMATICO! –gritó Filly.
Hange se sentía un poco incomoda por el griterío que montaban los tres hombres.
―Lo mejor será que la vean por un momento y así estarán más tranquilos –dijo Hange un poco nerviosa acercándose a la puerta para abrirla.
Los Valerius inmediatamente se pusieron al lado de Hange para entrar lo más rápido posible eso sí sin asustarla demasiado por sobre todo Filly que no quería incomodarla mucho.
Hange se apresuró a abrir la puerta, pero antes les dijo a los hermanos...
―Entrare yo primero, tengo que revisarla así que esperen un momento.
Hange se apresuró a meterse y cerrar la puerta antes de que alguno de los dos gitanos entrara, iba a revisarle la herida solo que al acercarse a la camilla de donde debería estar la gitana se dio cuenta de que la camilla estaba vacía.
Al no ver a la chica Hange se alarmó ya que tenía a dos hermanos neuróticos del otro lado de la puerta esperando que ella estuviera bien.
― ¡¿Hange el moco esta presentable?!
Eso la asustó, el lío que se armaría cuando ellos entraran y no vieran a su hermana.
― Hange, ¿Qué pasa? –ahora fue la voz de Erwin.
―Ella aún está dormida, lo mejor será que vuelvan más tarde –dijo muy nerviosa.
Pero tenía la mala fortuna de que el mayor de los Valerius la conociera bien.
― ¡Hange dime qué demonios pasa sé que me estas mintiendo!
Hange se mordió la lengua, se le olvido el insignificante detalle de que Filly conocía muy bien cuando mentía, los golpes en la puerta se volvieron más violentos.
― ¡No pasa nada Filly!
Los golpes de detuvieron y por un momento Hange pensó que se habían rendido, pero…
― ¡Espera Filly!
Ese grito fue seguido de un portazo que fue provocado por una patada, así es, Filly Valerius había derribado la puerta de una patada.
Filly entro a la habitación echo una fiera buscando por varias camillas, pero se alteró más cuando vio que todas las camillas estaban vacías, no quería hacer eso, pero de verdad que ya se alteró bastante.
― ¡¿En dónde está mi hermana?!
Al ver a Hange hecha un manojo de nervios se dio cuenta de que ella tampoco tenía idea, salió corriendo de la enfermería bajo la atenta mirada de todos.
―Será mejor que lo acompañe, porque si no encuentra a Alex van a pasar cosas malas.
Erwin suspiró resignado de que nunca podría quitarle lo neurótico a Filly, Hange finalmente dejó salir todo el aire que tenía retenido, Filly estaba muy alterado, era mejor que se tranquilizara, además ¿Qué podría pasar? ¿No es como si Alexandria hubiera sido secuestrada?, talvez había ido a caminar o se ha de estar tomando una ducha, de todas maneras, debía ir con Levi para decirle que Alex no estaba y que talvez tenga que buscarla para tratar de calmar el ataque neurótico de Filly.
Fue a buscarlo a su oficina a estas horas de la mañana debe de estar limpiándola como el maniaco de la limpieza que era, pero se sorprendió enormemente que ese enano maniaco no estuviera limpiando su oficina como todas las mañanas, talvez estaba torturando a los cadetes con la limpieza, fue por un té, fue a caminar, o tal vez…
¡CLICK!
Levi se quedó hasta tarde en la enfermería cuando Alexandria fue ingresada, supuestamente él le había dicho que solo se quedaría con ella por unos momentos y luego se iba a terminar el papeleo, pero Alex no estaba y Levi no estaba solo había una sola conclusión…
¡ESOS DOS ESTAN JUNTOS!
No sabía si reírse o sentir miedo, reírse porque tenía un buen material para burlarse del enano por un tiempo o miedo por lo que pudiera hacer Filly, con lo exagerado que era en la sobreprotección de su hermana.
Estaba entre dejar que mataran al enano o salvarlo antes de que Alexandria se quedara viuda antes de tiempo.
Estaba pensando en opciones para ambos escenarios, pero los gritos de Filly la desconcentraban.
― ¡¿MOCO EN DONDE DEMONIOS ESTAS?!
― ¡TRANQUILIZATE FILLY!
/
En aquel claro, el sol hacia acto de presencia dando una hermosa vista de los árboles que poco a poco eran iluminados por los rayos del sol, iluminando así también a una pareja de amantes que seguía disfrutando la tranquilidad en los brazos de Morfeo.
El hombre comenzó a despertar debido a que los rayos del sol, fue despertando poco a poco hasta estar completamente despierto y consiente de lo que pasaba alrededor, se sorprendió un poco al ver que ya había amanecido, normalmente dormía solo tres o cuatro horas, pero la noche anterior su debate mental lo dejó muy agotado, cuando intentó incorporarse sintió que un delicado brazo lo rodeaba, bajó la mirada y se encontró con su compañera femenina.
La chica estaba dormida en el pecho del pelinegro, Levi la veía con ternura.
Alexandria tenía el cabello alborotado con ligeros mechones cayendo sobre su rostro y con las mejillas sonrosadas lo que la hacía ver realmente adorable ante cualquiera, esa visión era hermosa, ella era hermosa, Alexandria se veía tan hermosa como la primera vez, al recordar la primera vez una presión se hizo presente en el lugar donde tenía el corazón. Nunca se perdonaría el haberla dejado en ese lugar y todo por nada, ese día había perdido lo más valioso que tuvo en la vida, el bello corazón de Alexandria, ella estaba dispuesta a darle su corazón nuevamente para que esta vez lo cuidara como era debido, pero seguía teniendo la incomodidad de poder estar con ella sin que Erwin se diera cuanta de los sentimientos que tenía por ella, eso podría causarle problemas tanto a él como a ella.
A él por haberse involucrado demasiado mezclando los sentimientos con la tarea de vigilar a Alexandria para que no causara problemas, y a ella porque los superiores son cerebro de garbanzo que piensan con las hormonas en vez de las neuronas podrían tacharla como una zorra oportunista que lo sedujo para sacar ventajas.
Ya pensaría en eso después, pero por ahora procuraría disfrutar el momento que no pudo disfrutar en el pasado. Por idiota.
Sintió a Alexandria se acurrucaba contra su pecho, eso lo trajo de vuelta a la realidad, tendrían que volver al cuartel antes de que alguien se diera cuenta de que ellos no estaban. Con delicadeza él comenzó a besar delicadamente el rostro de la gitana, la frente, la nariz, las mejillas hasta finalmente llegar a sus labios los cuales besaba con delicadeza, al rato sintió que lentamente Alex le iba correspondiendo el beso, lo cual indicaba que ella ya había despertado.
Alexandria empezaba a despertarse, había tenido el sueño más hermoso que ha tenido en años, reemplazando las pesadillas de su violación, la muerte de Darry, Dekal, Tony, Chang y su madre, los constantes acosos de Fellner, las miradas de los de la policía militar y el culto de la muralla, las constantes pesadillas sobre un hombre que no conocía, pero que le hacía mucho daño, todo eso fue reemplazado por el sueño donde Levi le decía que la amaba, que le decía con esa hermosa voz esta vez cuidaría su corazón, que volvía a hacerle el amor.
Pero al despertar debido a los besos y las caricias que estaba recibiendo se dio cuenta de que no fue un sueño, al sentir los labios de Levi sobre los suyos despertó y comenzó a corresponderle sus besos.
―Mi amado –dijo ella con entre sus besos.
Al escuchar la voz de su gitana se separó solo unos centímetros de su rostro y ver esos hermosos ojos verdes que lo habían cautivado desde el día que se conocieron. Nuevamente le dio un pequeño beso.
―Buenos días –le respondió Levi.
Alex solo lo veía, el ver el rostro del hombre ser iluminado por el sol, daba una visión irreal, como si siguiera soñando, le pareció ver a un ángel, eso era lo que Levi a los ojos de Alexandria, un ángel que la sacó de lo profundo del abismo de en donde se encontraba. A su mente vinieron los hechos de la noche anterior y eso causó que su rostro se tornara completamente rojo, avergonzada trato de alejarse de él, pero Levi no se lo permitió, ambos estaban sumergidos en un cómodo silencio.
― ¿Sigo soñando? –le dijo Alex en un susurró con las mejillas coloradas.
A Levi se le hizo aún más adorable.
―No… -fue lo que le respondió Levi.
Alexandria se sentía feliz, sorprendida y asustada había vivido en el abismo emocional tanto tiempo que no sabía cómo sentirse ahora que esta fuera de ese oscuro abismo, pero estando en los brazos de Levi cualquier miedo se iba.
―Debemos irnos –le dijo Levi en un susurro.
A pesar de que dijo aquello Levi no quería separarse de su salvajita, una vez estuvieran en el cuartel debía actuar indiferente con ella, comportarse como capitán de escuadrón, ser imparcial con cada uno de sus subordinados, tendría que decírselo a Alexandria para evitar que se hiciera ideas equivocada.
Alexandria tampoco quería irse de ese lugar, ambos volvieron a hacer el amor y ella se sentía muy feliz en los brazos de Levi, pero había que volver a la realidad tarde o temprano.
Con mucho pesar ambos se separaron para comenzar a vestirse, el silencio que antes era cómodo se había vuelto muy incómodo, de vez en cuando ambos volteaban a ver a su acompañante sin que este se diera cuenta, Alex miraba de vez en cuando a Levi, su fuerte espalda con moretones leves, con las marcas de las correas del equipo de manobras ahora con marcas de pequeños rasguños, con las mejillas pintadas de rosa desvió la mirada antes de que él se diera cuenta de que lo estaba viendo. Lo mismo pasaba con Levi, volteo a verla por un momento, la veía temblar por la vergüenza, la noche anterior no pudo admirarla bien debido a la oscuridad, pero ahora se daba cuenta de muchas cosas de su apariencia, su blanca espalda estaba marcada de cicatrices y moretones, causadas por azotes de alguna clase de látigo, golpes por algún enfrentamiento que haya tenido anteriormente y muchas más cicatrices de las expediciones.
Una vez que ambos estaban vestidos volvieron a estar en silencio, ninguno hallaba que decir pareciera que todo lo que querían decir se quedó solo en la noche anterior.
Ambos estaban a punto de decir algo hasta que escucharon algo que los llenó de miedo, aún más que la aparición de un titán.
― ¡¿MOCO EN DONDE ESTAS?!
El grito de Filly debió escucharse hasta lo más profundo del subterráneo que hasta las ratas debieron escucharlo, Alex se tensó de inmediato, sería el fin de ambos si Filly los encontraba en esa situación.
―Me iré yo primero –dijo Alex rápidamente.
Alex corrió rápidamente a guardar unas cuantas mantas para ponerlas en la montura de su caballo. Pero antes de que ella se subiera a la montura una mano la sostuvo, volteó a ver rápidamente a Levi parecía que quería decirle algo, pero parecía que las palabras se habían quedado atoradas en su garganta.
―Ten cuidado –le dijo Levi finalmente.
Alex quería decirle tantas cosas que tenía guardadas en su corazón, pero antes tenía que calmar los ánimos de su hermano antes de que asesinara al que se le cruzara en el camino así que solo asintió levemente para luego subirse al caballo y cabalgar de regreso al cuartel.
Levi solo la vio alejarse, ya encontraría la manera de decirle acerca de ellos, por el momento solo disfrutaría estar con ella.
Alexandria había llegado al cuartel lo más rápido que pudo, fue a guardar a su yegua para darse una ducha rápida, sin nada de cuidado se retiró las vendas que cubrían la enorme cortada te tenía en el hombro, el agua estaba helada, ella tenía la mirada perdida mientras el agua recorría su cuerpo, iba pensando en lo que había sucedido la noche anterior, la felicidad y el miedo estaban juntos como si ambos fueran de la mano, el sentirse nuevamente suya fue la sensación más hermosa que ha sentido en su vida, pero el miedo la jalaba a limitándola a caminar hacia la felicidad absoluta, el miedo de ser destrozada nuevamente, que volvieran a mentirle.
Por un momento quiso creer, entregarse nuevamente, ser suya completamente, pero la inseguridad y el miedo eran solo el menor de los problemas, el problema era el deber, el deber que tenía con su familia, con sus hermanos, terminar con el titán que había asesinado a Darry para después dejar la legión y tratar de vivir decentemente dando algo de honor a su apellido.
Con la imagen de Dekal, Tony y Darry en la mente su mirada se volvió seria y sus pensamientos firmes, los ojos verdes de la chica estaban fijos en la nada, el agua antes cristalina que recorría su cuerpo se fue tiñendo de carmesí, sangre fresca brotaba en abundancia de la herida, pero ella no lloró.
No sintió dolor…
/
Filly estaba al borde de un colapso nervioso, su hermana no aparecía por ningún lado y ya se estaba desesperando, su hermana puede estar muerta en algún lugar del bosque, algún soldado pudo haberlo secuestrado.
― ¡¿MOCO EN DONDE ESTAS?!
―Espero que me des una buena razón para que estés gritando como marrano en matadero –dijo una voz muy irritada detrás de él.
Filly volteó con la cara llena de esperanza y vio a su hermanita con la cara irritada y el cabello mojado, ese día vestía una blusa sencilla con una falda y unas botas.
― ¡Moco, estás viva! –Killy se lanzó a abrazarla.
Alex respondió el abrazo de mala gana, sus dos hermanos eran unos exagerados, pero el que era un dramático de primera era Filly.
― ¡¿Se puede saber en dónde mierda estabas?! –le dijo Filly.
―Fui a tomar aire, me hastiaba el olor de la enfermería luego me sentí asquerosa así que fui a tomar una ducha.
Fue lo más coherente que se le ocurrió en ese momento, solo esperaba que Levi se inventara una buena excusa para cuando él llegará.
Antes de que Filly pudiera darle otro de sus exagerados regaños, Hange fue su salvadora.
― ¡Filly te dije que la bella Alex estaría bien! –exclamó ella dándole un abrazó a Filly.
Hange vio cómo iba vestida ella y recién bañada, le dirigió una mirada pícara lo cual causó que se pusiera incómoda, sabía dónde había pasado la noche, pero Alex también notó que el rostro se su hermano estaba rojo debido a la cercanía y contacto de la científica por lo cual también le dirigió una mirada sospechosa a ella ya que su hermano andaba en su propio mundo, con la mirada Alex le dijo a Hange que no se atreviera a decirle nada a Filly.
Killy si se sospechaba lo que había pasado con su hermana ya que no había visto a Levi tampoco, no podía evitar sentirse algo enfadado de que su hermana no le haya contado de que volvería a involucrarse sentimentalmente con él después de lo que le hizo, pero también comprendía que talvez ella pensaba que armaría un drama que podría compararse con los de Filly y en cierto modo podría tener razón, pero ella debía de tener un poco de confianza en él si no la tenía en Filly.
―Ya que comprobaste que la bella Alex está bien podemos ir a examinar los cristales de Milena y Fellner –exclamo la científica con gran entusiasmo.
―Si –dijo Filly medio baboso.
Hange se llevó a Filly de la mano, que a la vez se sentía contagiado por el entusiasmo y de pronto ambos se fueron corriendo como dos excéntricos hacia el laboratorio.
―Creo que Filly está comenzando a abrir las puestas de su corazón nuevamente –dijo Alex en un susurro.
―Creí que no pasaría de nuevo después de lo de "Dalila"-le respondió Alex con algo impresionada viendo un poco preocupada por donde se fue Filly
―Después de eso Filly no quiso abrirse nuevamente, pero también hay que ver que nosotros no conocíamos a "Dalila" así que no pudimos decirle a Filly nuestra opinión sobre ella, solo confiamos en lo que nos decía él sobre lo maravillosa que era cuando en realidad era una bruja –comenzó Killy –como tampoco sabíamos realmente como era Levi y solo confiamos en tu palabra porque pensábamos que era lo mejor para ti ya que tampoco sabíamos que era un oportunista que solo pensaba en sí mismo, pero al menos conocemos a la capitana Hange y que talvez las cosas resulten bien para Filly, al menos por un tiempo.
Alex comenzó a sentirse algo incomoda por la conversación de sus vidas sentimentales.
―Solo quiero que sepas que, si no tienes la suficiente confianza en Filly, puedes tenerla en mí, recuerda que entre nosotros no debe de haber secretos. Y sabes que en algún punto de nuestra situación deberás contárselo a Filly.
Ante esas palabras Alex se dio cuenta de que Killy sabía lo que pasaba entre ella y Levi y él tenía razón, en algún punto tendría que contárselo a Filly. Vio que su hermano caminaba para dejarla sola, pero alcanzó a decirle algo antes de que se fuera, él tampoco iba a salir librado de la situación.
―Nosotros tampoco conocíamos a Arthur, pero tengo la certeza de que él si era una buena persona, una de las pocas que quedaba en este mundo.
Killy se detuvo de golpe, ¿Cómo es que ese moco sabia sobre él? Nunca se los había mencionado y eso pasó cuando él tenía como dieciocho años.
― ¿Cómo es que…?
― Hablas dormido –le contestó Alex como si fuera lo más obvio del mundo –sabes que también puedes tener confianza en mí, no te quites la oportunidad de abrir tu corazón.
Killy solo se detuvo un momento ante las palabras de su hermana para después continuar con su camino y una solitaria lágrima se deslizo por su pálida mejilla porque después de muchos años volvía a pensar en Arthur.
Su primer gran amor…
―Killy –escuchó que lo llamaban a su espalda.
Killy volteó y vio a Eren verlo con algo de preocupación.
― ¿Se te ofrece algo? –dijo Killy al darse cuenta de que Eren solo lo miraba.
― ¿Te encuentras bien? Estas llorando –dijo Eren al ver las lágrimas en el rostro del gitano.
Killy llevó una mano a su rostro dándose cuenta de que estaba húmedo.
―No es nada, me he sentido mucho peor.
Eren en un acto de valentía o de estupidez, tenía que intentarlo para comprobar si tenía razón y tomo la mano de Killy.
Entonces sucedió una vez más…
―Ella me llamó zorra porque según ella estaba coqueteando con su novio y luego dijo que ojalá nunca me hubiera parido.
―Puedo decir que por un pequeño instante de todo mi infierno. Sentí placer…
Eren salió de su visión al sentir un pequeño apretón en su mano y vio a Killy con las mejillas algo sonrosadas.
―si necesitas hablar con alguien, puedes hablar conmigo o con Armin.
―no creo que les agrade mucho a tus amigos, pero creo que puedo hablar más contigo, tú eres mucho más lindo –a pesar de estar triste Killy decidió sacer un poco de su lado coqueto.
Killy aprovechando el shock en el que aún se encontraba Eren, se acercó para darle un beso en la comisura de sus labios. Al sentir esa acción Eren se alteró bastante y se alejó de Killy hasta chocar contra la pared.
―Vaya, reaccionaste mejor de lo que esperaba, descansa este tiempo libre antes de mi demente hermano te llame para experimentar con la señorita Hange –dijo Killy con una mirada divertida –adiós lindo.
Eso ultimo lo dijo con una mirada coqueta para luego hacer su clásica pose de diva y caminar hacia la salida. Dejando a Eren con una expresión de espanto y más pálido que un muerto.
― ¡¿QUÉ ACABA DE PASAR?!
―Pues parece que te acaba de besar un gitano –dijo una voz a sus espaldas.
Eren se había puesto aún más blanco todavía al ver a su escuadrón con los ojos bien abiertos.
― ¿Sabían que Killy era…?
―Rarito, pues sí –dijo Erd un poco incómodo.
/
Levi había llegado mucho después que Alexandria, fue a darse una ducha rápida para luego ir a su despacho, pero no se preparó para la sorpresa que se encontraba dentro de esta, ahí estaba el comandante esperándolo con una expresión seria.
― ¿En dónde estabas? –le cuestiono el rubio.
―Fui a tomar aire fresco –fue lo primero que se ocurrió.
Erwin le dirigió una mirada severa, indicándole que no le mintiera.
― ¿Estabas con ella no es cierto?
Al ver que Levi no le respondía llegó a la conclusión de que, si habían estado juntos, gracias a eso tuvo que soportar a dos gitanos dramáticos por la angustia que les había provocado Alexandria, Erwin iba a salir de la oficina, pero se paró un momento para decirle unas cuantas palabras.
―Que no se te olvide tu posición Levi, y que tampoco se te olvide lo que tienes que hacer.
Esas fueron las palabras que le dedicó Erwin para luego irse, esas palabras martillaban su cerebro y su pecho justo donde tenía el corazón, tenía claro lo que tenía que hacer cuando llegara el momento de decirle las cosas claras a Alexandria.
/
Filly estaba con Hange viendo con atención los cristales de Fellner y Milena, ambos estaban igual que Annie, con una expresión tranquila como si estuvieran en calma a pesar de haber matado a tantas personas inocentes.
―Me parece algo extraño que ellos se hayan infiltrado sin que nos diéramos cuenta, habíamos asignado las posiciones de los escuadrones la noche anterior y revisamos a todos los soldados –dijo Hange extrañada.
―Debieron haberse colado antes de que saliéramos o justo en el momento que salimos, nadie sabe las cosas que pueden pasar hasta que pasan –dijo Filly.
Hange estaba viendo los cuerpos, el tipo de cristal parecía ser distinto y también parecía que el cuerpo de Milena tenía unas cuantas heridas en el brazo al igual que Fellner lo cual fue muy raro ya que Annie estaba intacta.
― ¿Crees que, si tanto ellos como Leonhardt pudieron endurecer su piel, Eren también pueda hacerlo? –dijo Filly.
―Es lo más probable, todos son titanes cambiantes es probable que tengan algunas habilidades similares, pero Eren no las ha manifestado hasta ahora.
―Tengo entendido que tiene poco tiempo siendo titán, no ha tenido el suficiente entrenamiento, estoy seguro que con el entrenamiento adecuado puede llegar a despertar ese poder.
Hange miraba a Filly impresionada, él ha sido un buen aprendiz ese tiempo que ha estado con ella, parecía que se había contagiado de su entusiasmo por los titanes.
De un momento a otro Hange y Filly se miraban a los ojos, Filly sentía algo muy dentro de su pecho que creyó nunca volver a sentir, como la sangre subía a su rostro, como su corazón latía rápidamente golpeando con fuerza su pecho, casi pareciera que podría salir de su pecho, las manos le sudaban y sentía como su estómago comenzaba a encogerse, cosas que le pasaron solamente cuando estuvo con "Dalila".
Pero era tan diferente, Hange es extrovertida, carismática, entusiasta, que se portaba con toda la seriedad del mundo cuando la situación, le gustaba cuando sus ojos brillaban cuando le platicaba sobre sus experimentos con aquellos titanes, la forma que gritaba con gran entusiasmo cuando algo le sale bien aun cuando ese grito le pusiera los pelos de punta del susto. La enorme sonrisa que ponía cuando algo la hacía, su voz que para la mayoría podría sonar irritante, pero para él sonaba como una dulce melodía, al darse cuenta de lo que estaba pensando abrió los ojos horrorizado.
"¿QUÉ DEMONIOS LE ESTABA PASANDO?"
Esas sensaciones no debían estar presentes para él, se suponía que después de lo de "Dalila" no quería que rompieran lo poco que le quedaba de su fragmentado corazón y también estaba la promesa a su hermano menor, él junto con sus hermanos debían acabar con su asesino para poder irse lejos y morir sin importar nada.
Antes de que alguno pudiera decir algo un portazo se oyó, y ambos vieron a Moblit todo agitado.
― Disculpe Hange-san, pero la policía militar está en camino junto con dos miembros de la corte del Rey.
Eso los dejó un poco descolocados a ambos ya que de verdad era muy extraño que la policía militar se enterara tan rápido.
― ¡Es que acaso esos idiotas son adivinos para saber cuándo algo sale mal?
Hange salió corriendo como titán excéntrico mientras los dos hombres la veían como dos babosos, pero cuando la mujer se perdió completamente de vista la expresión de Moblit cambio de babosa a severa y veía a Filly como si fue un augurio de mala suerte.
― Te lo advierto Valerius, más te vale no dañar a Hange-san si no quieres que te rompa la cara –advirtió Moblit.
Pero Filly tampoco se quedó tranquilo, él le devolvió la mirada, pero con frialdad.
― ¿Es una amenaza? –dijo el con una sonrisa burlona.
Al ver que el gitano no se intimidó decidió seguirle el juego.
―Claro que sí –dijo Moblit con arrogancia.
Filly se acercó a él con mucha confianza, Moblit esperaba que se pusiera violento para que lo golpeara y así tener una excusa para golpearlo libremente, pero Filly solo se le quedo viendo con advertencia, pero sin borrar su burlona sonrisa.
―Acabas de amenazarme –dijo con un tono burlón.
Filly salió de la habitación dejando a Moblit solo, el asistente de Hange no se confiaba del todo que su líder de escuadrón tomara a un gitano de aprendiz, él era muy violento y era impredecible además de dramático. Los gitanos no eran de fiar, le enseñaron que los gitanos no eran más que ratas traicioneras, ladrones y estafadores que se aprovechaban de la confianza de las personas para después apuñalarlos por la espalda.
No confiaba para nada en los Valerius.
/
Alexandria estaba en su habitación viendo entre sus manos la rosa del día, eso aumentaba los bellos sentimientos que tenía por Levi, en algún punto de esa situación no solo tenía que hablar con su hermano, sino que también con Levi, tenía que preguntarle si tenía claro lo que pasó la noche anterior.
Dejó la rosa junto con las otras para luego salir a caminar y respirar para encontrar la paz mental que necesitaba, con los pies descalzos fue caminando solo unos pasos hasta llegar a un árbol, todos sus sentidos estaban alerta al sentir pasos acercarse a ella, sacando la daga de entre su ropa aguardó. Cuando sintió a alguien detrás del árbol ella se levantó alzando el brazo para apuñalar a esa persona, pero una mano la frenó, al darse cuenta de quién era la persona se fue relajando poco a poco, esa persona la estaba viendo con una sonrisa.
―Creo que ya sé que no debo sorprenderte –dijo con una pequeña risa.
― ¿Qué lo trae por aquí capitán Johnson?
El capitán Johnson era uno de los encargados de escoltar a los miembros de la corte.
―Me encomendaron escoltar a dos miembros de la corte, al parecer tienen algo que hablar con el comandante Erwin.
Al escuchar algo Alex se sintió rara, se suponía que la policía militar no debía meterse en los asuntos de la legión después de que ella y sus hermanos hayan participado en el festival.
―Se enteraron de Fellner y también de Milena, piensan que todo fue por causa de ustedes ya que Milena estaba ardida por no haber cogido con tu hermano y Fellner estaba furioso por que no pudo haberte comprado ya que no estabas disponible en la subasta de prostitutas del festival, solo tu hermano Killy.
Ahora el problema no era los problemas de la legión por todas las vidas que sacrificaban en las expediciones fuera del mundo, ahora parece que se la toman personal con ellos.
―Si te sirve de consuelo nadie sabía que ellos eran como el chico titán.
―Te soy sincera, nada de eso sirve de consuelo.
Johnson la miro un poco avergonzado, no se le ocurrió nada para darle consuelo. Ella tenía una belleza hipnotizante que le quitaba el habla a uno.
―Lo que buscan es una excusa para quitarles la inmunidad que les otorga el cuerpo militar, quieren culparlos a ustedes de las acciones de ellos para tener más razón para maltratar a su pueblo.
Alex lo miró impresionada, era el primer oficial de la policía que no la adulaba por el movimiento de sus caderas o lo grandes que se veían sus pechos o intentaba adivinar el número de hombre con los que ha tenido sexo y si le gustaba hacerlo como le gustaba a su madre, este parecía ser el segundo hombre, además de Chang, en sentir empatía por su pueblo.
― ¿Por qué me dices esto?
Vio que la mirada de Chang se tornaba nostálgica.
―Mi madre era gitana.
Esa declaración la dejo muda, sin saber que responder.
―Era una prostituta esclava, ella era como mi nana y siempre crecí con las ideas de mi padre acerca de los gitanos y que las mujeres no eran más que objetos sexuales hasta que ella murió y me surgieron dudas acerca de mi madre, nunca la conocí y siempre fui diferente a lo que mi padre esperaba de mí, siempre me interesó la música del pueblo, mi padre me lo reprochaba a cada rato hasta que me grito en la cara que mi madre siempre estuvo a mi lado.
― "NO ERES MÁS QUE UNA VERGÜENZA Y TODO ES CULPA DE LA SANGRE ASQUEROSA QUE TE TRASPASO LA ASQUEROSA RAMERA GITANA DE TU MADRE"
―ya no quería escucharlo más así me uní al cuerpo de adiestramiento para terminar en la policía militar y así alejarme completamente de mi padre.
Alexandria estaba impresionada, tuvo que ocultar la sangre gitana que corría por sus venas para pertenecer al cuerpo militar al igual que Darry.
―Alexandria –escucho una voz detrás suya.
Al voltearse vio a Levi, se notaba sumamente preocupado cuando vio que los soldados de la policía militar volvían al cuartel sabía que significaban grandes problemas para los hermanos, pero su mirada se tornó molesta, ese soldado siempre que venía se la pasaba rondando a Alexandria. Pensaba que era porque Johnson podría ser un acosador obsesivo como Fellner.
Ambos capitanes se mataban con la mirada mientras Alexandria estaba un poco impactada por la charla que tuvo con Johnson.
―Le recuerdo que la señorita Valerius está bajo la protección de la legión de reconocimiento.
―Lo tengo muy claro Capitán, pero no vinimos por eso. Solo vinimos por los cuerpos de Fellner y Milena.
Eso sí dejó descolocada a Alexandria, el muy descarado la estaba distrayendo para que ellos pudieran llevarse a Fellner y Milena.
Ambos hombres estaban a punto de arreglarse como solo ellos sabían hacerlo, a golpes.
Pero antes de que eso pudiera llegar a eso, llegó otro soldado mediocre subordinado de Johnson todo alterado.
―Capitán, algo pasó cuando intentábamos trasladar los cuerpos de nuestro compañero y de la señorita Debris…
El soldado detuvo su alegato al ver a Alexandria, se le quedó viendo como siempre lo hacen todos los hombres.
―Continúe con su reporte soldado –sentencio Johnson.
―Los cristales se están fragmentando.
Al escuchar eso tanto Levi como Alex salieron corriendo hacia donde estaban los cuerpos, el soldado veía a Alexandria más específicamente su trasero, cosa que no le agrado mucho a Johnson.
―Te advierto una cosa, si vuelves a mirarla así, voy a sacarte los ojos –le advirtió Johnson.
Al decir esas palabras que dejaron al soldado temblando de miedo fue corriendo para alcanzar a los soldados de la legión.
Al llegar casi todos estaban ahí, los superiores, los capitanes y miembros de la corte del rey que resultaron ser nada más y nada menos que Leonard Briggs y Arnold Blake.
Todos vieron que los cristales se estaban fragmentando y eso tenía muy inquieta a Hange, hasta que finalmente ambos cristales estallaron junto con los cuerpos, manchando todo de sangre, todo comenzó a evaporarse, las partes de los cuerpos, hasta el cristal que poco a poco se iba convirtiendo en polvo hasta desvanecerse.
―AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH, PASÓ DE NUEVO –gritaba Hange histérica.
―Hange-san cálmese –intentaba calmarla Moblit.
El único cristal intacto era el de Annie, Levi veía consternado como todo se desvanecía frente a sus ojos dejándolos sin nada, sintió que alguien quería tomarlo de la mano, cuando vio que era Alexandria suavemente retiro su mano indicándole con la mirada que no era el momento para eso y la pregunta que todos se hacían en ese momento era.
¿Qué pasará de ahora en adelante?
