¡Saludos!

Naruto no me pertenece.


CAPÍTULO V

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El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir. Michel de Montaigne.

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Sakura miró con una sonrisa en la cara, el manzano que le ofrecía sombra a su esposo y a Rock Lee, que daba manotazos enérgicos al aire y se había convertido en una visita frecuente. A veces, se reían los tres pensando en lo borrachos que debían ser los Hyuga, al creer que las visitas de Lee tenían algo que ver con la compra de alcohol.

Desde que Lee los visitaba, Neji estaba más con ella. Al principio, se sintió un poco incómoda, pero después notó que tenía tanto tiempo libre que prefería estar con ella que aburrirse solo… y ella, se sentía mejor cuando estaba él. Tenían tanto tiempo libre que podían conocerse sin prisas ni engaños.

Además, Sakura pensaba que Neji podía bloquear las malas vibras de la casa y protegerla del daño y control de los miembros del Consejo. Tenía la impresión que la presión que sentía sobre sus hombros y las miradas acusadoras sobre su espalda, desaparecían cuando estaba él.

Cuando pasaba mucho tiempo con él, sentía un calorcito en el abdomen que le tranquilizaba y cuando conversaba con él, olvidaba la pesadilla que le tocaba vivir. Quizá, ya los dos empezaban a tener conciencia que se necesitaban el uno al otro, para no volverse locos. Por los menos, se necesitaban para mantener conversaciones cuerdas, aunque fuera del relleno que debían llevar las bolas de arroz o qué hacer con la nueva cría de gatitos.

Aquella tarde, Sakura estaba un poco nerviosa. Había tenido una breve conversación con Lee que la dejó muy preocupada, y poco tiempo después, recibió un mensaje de parte de Hiashi para reunirse con Neji a la hora del té, y no se atrevía a comunicárselo. Tenía un mal presentimiento y había esperado hasta el último momento para avisar a Neji… como si el retraso de Neji pudiese evitar que el mal sucediera.

Disculpen. Hiashi te requiere, Neji.

Bien, supongo que debo marcharme. La misión de vigilancia me dejó exhausto y no me conviene regresar tarde a casa—exclamó Lee.

Puedes acompañarme a cenar—invitó Sakura.

No, que se marche. Me acompañarás, Haruno—dijo Neji, con un plan en mente. La compañía de su amigo y el interés de Sakura en mejorar las cosas en la rama secundaria, le estaban dando nuevas alas y creía que se acercaba el momento de actuar. Debían ir preparando el camino, juntos… y si Hiashi quería verlo, pues que se acostumbrara a verlo con su esposa.

No me ha mandado a llamar a mí—dijo la mujer, con un dejo de miedo en la voz.

Eres la matriarca de este clan, Haruno. Si es conmigo, será también contigo. Nuestras nuevas reglas—Sakura abrió mucho sus ojos cuando escuchó a Neji decir eso—Buenas noches, Lee. Gracias por venir.

Sakura tartamudeó frases incoherentes para impedir que Lee se marchara, pero el muchacho se despidió de ella con clamores y los dejó. Sakura, al verse sola con el Hyuga, apretó los puños y le dijo con temor:

No iré. Porque me sacará de la habitación. Realmente, me esfuerzo por resultarle agradable a tu tío, con esta intromisión todo mi trabajo se vendrá abajo.

Fue él quien dijo que debíamos compartir todo, empezaremos con esta reunión. Iremos juntos—comentó Neji en forma distraída y esbozando los detalles de su nuevo y arriesgado plan, que, sorpresivamente, incluía hacerle caso a Sakura y tomar las riendas de su vida… de sus vidas.

No puedes pedirme que vaya—exclamó Sakura, y Neji alzó un poco la ceja por el tono de voz—Si voy, cuando no me han llamado a mí, él se vengará de nosotros. Nos obligará a hacer algo desagradable. Creerá que es una afrenta contra él, no me dejará en paz. Neji, por favor. No me obligues a acompañarte.

¿Qué sucede?—preguntó, el tono de la mujer era casi desesperado—Podrá ser un viejo cascarrabias, pero te aseguro que no es un psicópata… Además, solo nos reuniremos con él.

Por favor, debo quedarme aquí. Yo no tengo nada que ver. Ahórrame la vergüenza de que me expulse de la sala, él solo quiere hablar contigo.

No me interesa lo que él quiera. Ya le hemos dado todo lo que tenemos, ¿no querías cambiar, hacer esto más llevadero? Esta es nuestra oportunidad para plasmar nuestras reglas.

Obligarme a ir no es lo que tengo en mente para que esta situación sea más llevadera, Neji.

¿Qué sucede? Hace unos días decías que debíamos cambiar, que debíamos tener nuestros propios lineamientos, y ahora, cuando estoy dispuesto a hacer algo en esa dirección de la que tanto hablas, te echas para atrás.

—¡Naruto está cortejando a Hinata!—estalló Sakura—Si me aparezco en el despacho de Hiashi, ignorando su decisión de hablar únicamente contigo, creerá que estoy retándolo—suspiró y trató de tranquilizarse, tenía un mal presentimiento con el cortejo de Naruto—Estoy segura que debe creer que yo he incitado el romance entre Naruto y Hinata, que es mi forma de vengarme por esto. Neji, por favor. Será peor para nosotros. Para mí.

Neji la observó con atención, trató que el estupor y la molestia no se reflejaran en su rostro.

Naruto, Hinata, Naruto, Hinata. No pudo contenerse mucho tiempo.

¿Qué?

Eso, vamos. Estoy segura que quiere hablarte de eso. Koy se ha hecho pública la relación. Lee me lo comentó temprano. Le pedí que no te dijera nada… aún… Pero no pensé que Hiashi lo supiera.

¿Relación? ¿Hinata tiene una relación con Naruto?

Sakura lo miró con sorpresa, y aprovechó la sorpresa de Neji para entrar de nuevo a la casa. Neji se vio obligado a seguirla.

¿Esta familia no se entera de nada de lo que sucede afuera? —dijo Sakura, caminando más rápido hacia su habitación.

Jamás lo creeríamos posible. Si mi tío creía que habría que buscarle esposo a Hinata, que ella no sería capaz de encontrar uno por su cuenta.

Vaya, que obtusos. Pues Hinata es una mujer hecha y derecha, y está enamorada de uno de los mejores hombres de este país.

Y a esta casa no le importa Haruno. Hinata es de la rama principal.

Y está comprometida.

Y mi tío quiere hablar de eso. No iremos a su reunión—Sakura lo miró curiosa—Ponte algo para salir, y dile a Mirako que prepare una cesta—Sakura abrió la boca—Daremos nuestras felicitaciones a la nueva pareja.

.O.O.O.

Neji observó, complacido, a Sakura con ropa sencilla de civil. Cuando le dijo que se alistara, pensó que escogería alguno de los hermosos kimonos que le habían obsequiado; por suerte, no parecía la encabronada matriarca de un clan estirado a más no poder.

Neji, antes de salir, tienes que prometerme algo—él asintió en señal de escucha—No me abandonarás.

Está bien.

.O.O.O.

La visita fue corta, pero muy significativa. Encontraron a Naruto en los patios de entrenamiento de la Academia. Se enteraron que llevaba un par de semanas viviendo con Iruka y siempre lo esperaba ahí para ir a cenar.

Sakura no pudo detener sus lágrimas cuando escuchó a Naruto gritar su nombre, en aquel espacio libre del poder de los Hyuga. Naruto, en pocas palabras, les comentó que Hinata llevaba tres días viviendo con Kurenai, por lo que se apresuraron en ir a la casa de la mujer.

Los treinta minutos que compartieron juntos: ella, Naruto, Hinata, Kurenai y Neji, le habían hecho sentirse de nuevo vida; a pesar de que no todo fue miel sobre rosas.

Las cosas en la aldea no estaban marchando muy bien y Tsunade estaba teniendo problemas para controlar a Danzo y para detener los ataques de la Aldea de las Nubes. Además, Naruto estaba urgido de más entrenamiento, pero el único que podría enseñarle cómo controlar el Kyuubi era un tipo de la aldea de las Nubes y no había posibilidades de acercamiento.

Neji estuvo muy silencioso durante toda la velada, y ni una sola palabra de felicitación o de sorpresa por la relación de su prima y Naruto salió de su boca. Lo único que hizo fue mirar a su prima, hasta que Hinata estalló en llanto. Naruto la consoló inmediatamente consternado por el cambio tan drástico en su novia; pero la Hyuga lo rechazó y haciendo uso de toda su fuerza interna, dijo –le dijo a Neji- que había huido de casa.

No pienso regresar a casa, hasta que mi padre acepte a Naruto.

Sakura tuvo un mareo, cuando vio que el rostro serio de Neji, se torció en un gesto de molestia; pero agradeció que el hombre no dijera nada. Hinata tenía sus razones para hacerlo: y para Sakura, era la razón más noble. Además, ya era hora de que Neji notara que no era imposible rebelarse contra el clan.

.O.O.O.

Neji se sonrió y relajó el cuerpo, a su lado estaba Sakura en su modo más alegre. Se le había contagiado la risa de Sakura, pero a diferencia de ella, él no podría reírse tan ampliamente de su tío y de sus familiares, y de sus superiores... y de toda su familia. Pero su boca se curveaba, cada vez un poco más. Y le gustaba la risa de ella y le gustaba reírse con ella.

Hiashi se puso colorado cuando se enteró de la visita de felicitación que extendieron Neji y Sakura a Hinata y Naruto sobre su compromiso. El imponente hombre se quedó paralizado en frente de la pareja, sin decir ni una palabra de la sorpresa, mientras todo su rostro se ponía rojo… probablemente, de la furia.

La reacción del Consejo resultó de lo más graciosa para Sakura. A dos de los ancianos se les torció el rostro, y la mayoría en un principio permanecieron con la boca abierta sin decir nada y después, a hablar todos a la vez y tartamudear incoherencias.

La reprenda que les dieron fue inentendible y disparatada. Al rato de escucharlos tontear, Neji dio por terminada la reunión y se marcharon a sus dependencias con la sensación de que habían mostrado su posición en el mundo, quizá aún no en la casa, pero era el primer acto oficial que realizaban fuera del Clan y muchos ojos aldeanos habían estado sobre ellos. Sakura estaba muy contenta y sus nervios y pasiones habían florecido en risas.

Por eso, cuando regresó a las dependencias del Bouke dejó que su risa envolviera toda la casa, porque pensó que tenían esperanza y derecho a ser felices… y lo cierto, es que por unos instantes, fueron felices.

Ve a tu habitación—dijo él, al cabo de un rato, se hacía tarde.

¿Qué? ¿No estoy en mi habitación?

No. Es la mía.

Ah, sí—sonrió ella, y al pasar la vista por la parca habitación, se llenó de tristeza. No parecía un lugar habitado por una persona tan impresionante como Neji, apenas tenía los muebles necesarios para ser un cuarto. Se dejó caer un poco sobre él y al apoyarse en él, sintió todo el calor que le hacía falta a la habitación.

¿Quieres que pasemos la noche juntos?—preguntó él, impulsado por una fuerza bestial.

No—murmuró ella.

¿Segura?

Muy segura, Neji.

Neji la observó con atención y los segundos le parecieron eternos. En su mente, se repetían sus palabras: le había preguntado si quería dormir con él y le había insistido. No le importaba que lo rechazara, no hería su ego masculino ni nada por el estilo, es más el también habría dicho que no. Pero no podía creer que lo hubiera dicho. Que él hubiera dicho que estaba interesado en ella.

No lograba entender por qué él quería estar con ella, por qué quería insistir, por qué lo había dicho… si él no estaba enamorado… pero necesitaba algo de ella… e insistió.

¿No sientes alguna necesidad física?

No, ¿y tú? —dijo ella rápidamente, y en su lenguaje corporal Neji leyó una negativa rotunda.

Neji retrocedió. Creyó ver algo mucho más profundo que hacía que Sakura no aceptara pasar la noche con él… alguna cuestión de principios. Los dos tenían presentes que compartían tiempo juntos y que, si bien, no había necesidad de tener hijos, podrían tener relaciones sexuales, sin ninguna preocupación… y eso era lo que él pensaba en ese momento. Pero en la mirada de Sakura captó algo más, una negativa sustancial que le impedía estar con él. Como si estar con él, causara daño… le causara daño a alguien y ella quisiera evitar ese daño.

Usualmente medito—respondió suave. Decidió que sería sincero con ella.

Sakura no tardó en procesar aquella información, abrió la boca, pero no dijo nada, el Hyuga esbozó una leve mueca de apremio para que dijera algo, o bien, se marchara.

¿Nunca estuviste con Tenten?

Él negó con la cabeza. Ella se alejó un poco.

Creí que Tenten fue rechazada por haber estado contigo antes del matrimonio—dijo ella, sin atreverse a mirarlo.

Tenten nunca fue examinada.

Yo creí… todos creíamos que ella sería elegida para ser tu esposa, y cuando…

Lo sé. Pero nunca se pensó en Tenten. Y yo no sé por qué.

¿Habrías preferido estar con ella?

Neji tardó en responder. Sintió un poco de molestia consigo mismo. Ese día había estado lleno de impresiones para él, pero realmente, algo aún peor que Hinata se fuera de casa para comprometerse con el ruidoso de Naruto, era que él dejara que si interés por Sakura saliera a flote.

Pero sin lugar a dudas, era aún peor, que cuando ya su cabeza estaba pensando en sexo con Sakura, ella empezara a hablar de Tenten. Suspiró.

No podía dejar de pensar en mí mismo. En cómo se habían acabado mis planes. Como no te conocía, no me importabas. Con Tenten habría sido diferente. No habría soportado ver como sus sueños también se frustraban. Quizá…

De ella si te habrías enamorado—afirmó Sakura.

Con el tiempo. Pensé que así sería, algún día, que llegaríamos a estar juntos.

Y, preferirías estar con ella.

La extraño. Tenten es una buena compañera.

Será mejor que me retire.

Buenas noches, Haruno.

Neji si no tuviera la cabeza muy ocupada, recordando sus deseos antes del matrimonio y sus últimos días como hombre casado, habría notado el temblor en la voz de Sakura y su insistencia por huir.

Continuará


¡Hola!

Desde hace tiempo tengo este capítulo listo, pero me retrasé porque me puse a ver Fruits Basket, y me gustó mucho, y no pude parar de verla, hasta terminarla… pero aquí está el capítulo, y muy pronto el próximo.

Espero me puedan comentar qué les pareció. Para mí es un capítulo un poco intenso y muy importante para los próximos eventos. Entonces, les agradecería mucho su opinión :) y si creen que se van quedando cabos sueltos, prometo que se unirán en algún momento... esque aún no pasa todo lo que tiene que pasar para que las cosas cambien realmente.

También, muchísimas gracias por leer y comentar: me hace muy feliz leer sus comentarios y opiniones sobre el fic.

Espero se hayan entretenido, que estén muy bien.

*PD: recuerden, los reviews son gratis y nos ayudan a crecer.