¡Hola!


CAPÍTULO X

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Alma que fuera fácil dominarla con solo un corazón que se partiera para en su sangre cálida regarla. Alma desnuda. Alfonsina Storni.

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Neji estaba seguro que sería protagonista del momento más incómodo que pudiera ocurrir en su vida… y, por más extraño que pareciese, quería que fuera perfecto.

Ninguno de los dos había estado con otra persona. Los dos habían dado por un hecho que harían el amor con la persona que amaban y con todo el tiempo del mundo para conocerse. Últimamente, las cosas no siempre salían como querían, pero él deseaba hacerla feliz.

No estaba seguro de sus sentimientos hacia Sakura. Le atraía, como nunca le había atraído una mujer. Le gustaba mirarla y pensar en ella, en su cuerpo, en sus labios, en sus habilidades, le gustaba oírla reír y verla enfurecerse, le gustaba observarla y escucharla, apreciaba sus palabras, sus consejos, se preocupaba por ella, por su bienestar, por lo que pensara, por su felicidad… pero no. Enamorado no, listo para tener intimidad, no. Aunque su anatomía opinaba muy diferente.

No podía creer que pasaría una noche con ella. Después, de su intento patético por dormir con ella hacía varias semanas, por fin, la idea que había empezado a tomar forma en su imaginación, se materializaba…

La miró y se le antojó deliciosa.

Habían hablado casi cuarenta minutos. Habían decidido tener sexo, como quien decide dar un paseo. Pero no lo habían hecho y seguían hablando, y seguían posponiendo el momento.

Hasta que llegó el silencio. Sakura supo que no había nada más que hablar cuando sintió los ojos de Neji clavados en ella, la miraba intensamente. Tomó aire.

Su primera vez. La de ambos.

Neji carraspeó, su garganta empezó a secarse.

En teoría, solo necesitaban una eyaculación de Neji… dentro de Sakura. Existía el riesgo de un embarazo. Sakura pasó al menos diez minutos tratando de calcular en que etapa de su ciclo menstrual se encontraba. No recordaba nada del ciclo, estaba muy nerviosa. Pero, en palabras inentendibles, dijo que no había riesgo. Neji supo que lo decía solo para bajar la tensión del momento.

En todo caso, la mujer preparó un té muy básico que conocía y eso les dio tan solo tres minutos más.

Habían hablado de la bañera, de la cama, de la sala, del patio… Mejor la cama, por comodidad. Porque no había que hacerlo más extraño de lo que ya era.

¿Se besarían?

Ninguno se había atrevido a mencionar el tema. Hablaban como si Neji solo tuviera que extender la mano y tocarla.

Sakura, incapaz de soportar por más tiempo el silencio y los ojos de Neji sobre ella, se colocó al pie de la cama matrimonial. Llevaba una bata corta, sus piernas largas sobresalían. Neji bajo su bata, iba desnudo.

Neji se acercó lentamente. Su cuerpo cobró vida propia y tomó la mano de Sakura, hasta entrelazar los dedos, con su mano libre la tomó de la cintura y la atrajo hacia él mismo. Sintió a Sakura estremecerse cuando sus cuerpos se tocaron.

No sabía cómo reaccionar, quería besarla, pero no sabía si tenía el permiso para hacerlo. No era estúpido, sabía la importancia de un beso y no quería malinterpretar la situación.

Además, él no podía olvidar las condiciones especiales de su noche juntos. No estaban en esa situación porque lo quisieran o se quisieran entre ellos, pensaba con amargura. Estaban en esa situación porque él era mejor que otro, porque para Sakura era mejor estar con él que con el mal nacido de Hoshi, porque, en teoría, él lastimaría menos a Sakura y su roce, en teoría, sería menos doloroso, que el del sádico de Hoshi.

El amanecer llegaría con un nuevo día, y aunque lo que sucediera esa noche, sería fundamental para la relación de ellos, Neji no podía esperar que hubiese un cambio sustancial, no podía esperar que ella lo deseara y que estuviese a gusto con él… por más que él lo ansiara. Inclusive, ella podría llegar a aborrecerlo.

Olió su cabello y le acarició la espalda…

La estaba deseando, pero no podía creer que se encontraran en esas circunstancias: una obligación para evitar un mal mayor, y su tarea esa noche: era no dañarla. Sin embargo, lo que más deseaba era que ella lo disfrutara y que lo quisiera… a él.

Ella levantó su brazo y lo colocó en el hombro de Neji. Sus piernas temblaban.

Se observaron, Sakura aún guardaba algo de temor, mientras que Neji la miraba con deseo. Ella sonrió, tímida, y tomó aire. No soportaba los nervios en su estómago.

Debería haber un manual—murmuró.

Neji quitó su mano del cuerpo de ella. Tenían que hacerlo, sí o sí. Pero no podía si ella no quería, no podría obligarla, no se convertiría en uno de esos hombres…

Sakura, se sorprendió cuando dejó de sentir a Neji, por lo que tomó aire y lo besó. Neji tardó unos dos segundos en reaccionar, pero, después, todo fue viento en popa, y el peso de una obligación, se convirtió en el jadeo de una relación, disfrutada.

.O.O.O.

Soportar lo que había vivido en los últimos meses por una noche como la que acababa de tener con la mujer que dormía con la cabeza apoyada en su pecho, valía la pena. Demonios, realmente, daría cualquier cosa por repetirlo y volvería al infierno de su vida con todo gusto, cuantas veces fuera, por otra noche como esa.

Alzó su mano y buscó la cabeza de ella, cuando enredó sus dedos entre los cabellos finos se sintió dichoso. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro. Hacía unas pocas horas, le acarició el cabello y la despertó. Entre un beso y un suspiro, repitieron lo que ahora, en esa nueva mañana, él ansiaba volver a hacer.

La fragancia floral de la mujer le fascinaba y podía evocar en su rostro plácidamente dormido los muchos gestos que le vio durante la noche: sus mejillas sonrosadas, sus labios entreabiertos y jadeantes, su lengua pequeña escapándose de su boca, su frente perlada por el sudor, su cabello juguetón, sus ojos cerrados o su mirada verde que le hacía arder.

La respiración queda y pausada de Sakura, le recordaba sus suspiros, sus gemidos tímidos y sus gritillos de sorpresa, sus jadeos suaves y su respiración entrecortada durante los momentos de más placer.

Aún podía sentir la presión de los labios de ella. En el fondo, eso era lo que más deseaba de ella: sus besos.

Se encontró deseándola, nuevamente, deseando que no llegara la hora de levantarse, deseando volver a estar con ella.

¿Volvería a ver sus mejillas sonrojadas? ¿La oiría reír por las cosquillas que le producía su cabello largo en la espalda cuando la penetraba? ¿Se unirían una vez más en un solo cuerpo? ¿Podría su piel, fría y solitaria, volver a sentir las caricias de la mujer? ¿Recorrería con sus manos la longitud de sus piernas y sentiría el calor de su interior… una vez más?

¿Podría hacerlo una vez más?

Quería… él solo quería amarla una noche más…

.O.O.O.

El matrimonio ha sido consumado—afirmó una de las ancianas, con las que Sakura se había entrevistado.

Hiashi y los demás miembros asintieron y se marcharon. Antes de partir, Hiashi habló:

Son esposos, y deberán cumplir con sus deberes.

Al quedar solos, Sakura murmuró:

Tu tío te quiere. Sabe que la única forma de liberarnos del Consejo, es con un heredero.

Neji no respondió. Aún le costaba comprender que no podría estar todas las noches con Sakura. Pero estaba muy pendiente de ella.

Tengo que avisarle a Tsunade de esto—dijo Sakura, resuelta. Neji sintió un nudo en la garganta. Tsunade lo mataría creyendo que se había aprovechado de Sakura (o de la situación) para acostarse con ella.

La cuestión de la pernada es una arbitrariedad y una estupidez. No puede ser que se aplique.

Nunca se había ordenado—murmuró Neji.

Más les vale. Creo que nuestro verdadero enemigo es ese hombre: Hoshi.

Hoshi no forma parte del Consejo.

Eso crees tú—dijo Sakura con firmeza—Lo oí hace mucho hablar sobre nosotros y el matrimonio. Decía que yo era tu mayor carga… y tenía razón. Por eso, me he esforzado tanto—Sakura guardó silencio y se acercó un poco a Neji, hasta sentarse a su lado—Las cosas están mal y debemos advertir a Tsunade. No sabemos que querrán hacernos ahora. Además, creo que tendremos que hacer uso de tus ahorros.

Primero, necesitamos que Tsunade o Shizune me declaren infértil, después tendremos que pagarle una jugosa cantidad de dinero al médico que el Consejo designe para comprobarlo. Necesitaremos la ayuda de alguien de afuera, probablemente, Hanabi o Lee puedan entregarle el dinero, lejos de algún Byakugan.

No.

Sakura lo miró boquiabierta. Su plan era perfecto y no tenía tiempo ni energía para tratar de convencerlo.

Seré yo quien sea infértil—aclaró él—Y esperaremos que se desate una sana competencia entre todos los Hyuga para ser el líder del clan... y esto deje de ser hereditario.

Sakura sonrió, complacida por la perfección del nuevo plan.

Ahora, ¿cómo nos comunica…

Ya lo hice. Solo tenemos que esperar la señal de Hanabi.

Sakura colocó su mano en la pierna del hombre y la estrechó con cariño, mientras apoyaba su cabeza en el hombro de él.

Hay algo que me preocupa, Sakura—dijo Neji, conmovido por el aura cariñosa de Sakura—Si llegaran a activar el sello, no podría protegerte.

Sakura se quedó quieta, con la cabeza gacha por dos segundos, pero con fuerza, le dijo:

Yo puedo protegerme, no tienes que preoc...

Sí—la interrumpió él—Pero no podrás protegerme a mí. No podremos protegernos el uno al otro.

Los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas.

Hablé con Tenten—empezó Neji, con delicadeza. Necesitaba saber que ella estaría bien, bajo cualquier circunstancia—Si algo me sucede, ninjas de Suna vendrán por ti. Sé que eres amiga de Gaara y Temari, estarás bien con ellos.

No.

Haruno, no hice una pregunta.

Sakura quitó la mano y se levantó. Neji creyó que se marcharía, pero no fue así.

La mujer permaneció en silencio algunos minutos, un poco distanciada de él. Ella no resistiría por mucho tiempo el embate de varios Hyuga. Había visto las habilidades de los dos hombres que custodiaban sus puertas y sabía que su única opción, si debía enfrentarse con ellos, era huir. Lo más rápido posible. Pero no quería admitirlo ante Neji. No quería ser una carga. Ya había sido una carga en batalla para sus compañeros de equipo, no quería serlo ahora para Neji.

Con el tiempo—la voz de Neji, la sacó de sus cavilaciones—te has convertido en una persona muy valiosa para mí y todavía mantengo mi promesa. Sé que encontraremos una manera para salir de esto.

Sakura lo miró y volvió a sentarse junto a él. Neji sintió valor para plantearle un nuevo panorama... difícil, pero que debían enfrentar con todas sus fuerzas.

Probablemente, el Consejo no se rinda con la idea de un hijo o un heredero. Puede que las mujeres seleccionadas regresen. Para evitar que yo tenga un hijo, apelaremos la infertilidad. Pero de la misma forma que nos han obligado a esto, podrían obligar a Hinata o a Hanabi.

Sakura palideció.

Por eso tenemos que protegerlas. Recurriremos a todas las reglas del clan y obligaremos que se celebren elecciones para ocupar el puesto de representante del Clan. Inclusive, podríamos ignorar el tema de las ramas y unir al clan, bajo el mando de cualquiera. Pero, primero debemos asegurarnos que no podrán lastimar a ninguno de nosotros.

Entiendo. Tenemos trabajo que hacer.

.O.O.O.

Neji se sintió complacido con las reacciones de Sakura durante el resto del día. Mientras estuvieron en el estudio, la mujer tenía una pequeña sonrisa en el rostro y de vez en cuando sus mejillas se enrojecían. Le hablaba de forma más animada y con mucha mayor confianza, y él respondía de la misma manera, cada vez con mayores expectativas para su noche.

Supo ver su oportunidad cuando la vio moverse incómoda en su asiento.

¿Te molesta algo, Haruno?

Sí. Creo que me desacomodaste algo ahí. No sé cómo lo tenía antes, pero estoy muy húmeda y hay algo extraño—respondió ella, con simpleza. Volvió a cambiar de posición, moviendo las piernas exageradamente de un lado a otro.

Déjame enmendarlo.

Sakura le sonrió y se fue a la cama con él.

.O.O.O.

Señores. Tienen visita.

¡Mis padres!—exclamó Sakura y corrió al vestíbulo, donde Sasuke Uchiha los esperaba—¡Ma…! Sasuke—dijo al verlo, sorprendida—¿Qué haces aquí?

¿Así se reciben a los invitados en esta casa?

No… disculpa. Me ha sorprendido verte.

¿Tengo la entrada vedada?—dijo de mal modo, mirando con frialdad a Neji Hyuga que acababa de entrar al aposento. Esa mañana había asistido pensando que el hombre no estaría con Sakura.

Sasuke, siempre serás bienvenido y es un honor que nos visites—sonrió ella, en una rápida recuperación—Por favor, acompáñanos, podemos comer algo de fruta.

No. Solicito audiencia con tu señor, Sakura—dijo él fríamente.

Sakura no tiene señor—apuntó Neji, con un tono de voz indiferente.

¿Y su esposo?—preguntó con roncha Sasuke.

Es eso, solo su esposo.

Si ella quiere escuchar, no me opongo. Quiero el apoyo del Clan Hyuga para ser aceptado dentro del Consejo de Clanes—dijo, llanamente, pero lleno de desprecio.

Dependencias equivocadas, Uchiha.

He visto lo que han hecho, he visto el crecimiento de clanes inferiores con su dinero, con la protección de la rama secundaria: del Bouke—dijo Sasuke, con la pronunciación que solo alguien educado bajo el estricto concepto de clan, podría pronunciar: Bouke, los relegados, los criados, los esclavos—Quiero lo mismo—escupió.

Sakura frunció el ceño, no le gustaba aquello. No le gustaba ver a Sasuke en su casa, y mucho menos, para que hablara de esos temas. Muchísimo menos cuando sentía que Neji la apreciaba.

¿Por qué haríamos eso?—dijo Neji, alzando levemente la ceja.

Porque puedo ofrecerle protección… en mi casa.

¿Protección de qué? —dijo Sakura.

Sé lo que pasó con Hinata…—guardó silencio, esperando que Neji comprendiera a lo que él se refería, le miraba con furia y detenimiento—A Sakura podría pasarle lo mismo, y, Hyuga, sé muy bien que no podrías evitarlo. Yo puedo ofrecerle protección. A ella.

¿Cuánto dinero? —preguntó Neji.

Sasuke sonrió. –Unos quince mi…

—¡No!—exclamó Sakura—Sasuke, no estamos aceptando. Lo pensaremos. Regresa dentro de seis días para escuchar nuestra decisión—Sakura miró alternativamente a los dos hombres y le dio gran énfasis a la palabra nuestra.

¿Seis días, Sakura, estás segura? En tanto tiempo pueden pasar muchas cosas, además ¿no existe una sanción por la falta de herederos, cómo se prepararan ante eso?

No tienes nada que ofrecernos. Manda mis saludos a Kakashi sensei—dijo ella, con rudeza.

Sakura. No sabes lo que estás haciendo—cortó Sasuke molesto—Además, no debes interrumpirme cuando hablo. Soy tu invitado y me debes respeto.

No. Has venido en calidad de socio. Has dicho la propuesta y será estudiada. Puedes retirarte.

Soy tu única salida, Hyuga, si quieres protegerla—escupió el Uchiha, decidido a ignorar olimpícamente a la mujer—Si no te interesa su seguridad, entonces, puedo ayudar para que te libres de ella. Aunque, será mejor que esté con alguien que ella ama. Y es a mí a quien ama—lanzó una última mirada a Sakura y salió.

Guardaron silencio.

No lo amo.

Está bien.

Odio esa pedantería.

No tienes que explicar nada.

Sakura miró a Neji. No parecía importarle. Pero ella quería aclararle algo. Cuando ella había pensado que Tenten podía ser la amante de Neji, Neji había pensado que ella quería estar con Sasuke… y necesitaba decirle, de alguna manera, que ella lo quería a él.

Lo juro. No nos hemos visto.

Está bien.

Sakura rememoró la noche en la casa de su padre en la que le había hablado de Sasuke. Le había dicho que la situación con él era complicada y que tuvieron encuentros incómodos. Pero no se había atrevido a decirle que Sasuke había tratado de forzarla a dormir con él.

Él intentó que estuviera con él… pero…

Sakura, si alguna vez hubieras tenido una oportunidad real de estar con él, créeme que él mismo me lo habría restregado en la cara.

Sakura respiró tranquila. Tenía razón.

.O.O.O.

Sakura pasó la mañana con Neji. Básicamente, estuvieron en una de las grandes bibliotecas de la mansión y a media mañana se reunieron en su estudio. El tema de las ramas y divisiones familiares no era muy antigua y respondía a una serie de malas decisiones, más que a una política de seguridad o de acuerdo familiar. El Clan Hyuga llevaba muchos siglos de existir y no siempre funcionó como ahora. La idea central de Neji era acabar con la figura preponderante de un lìder para implementar un Consejo representativo de todos los intereses de los Hyuga: sin sello, con sello, ninjas o no... y sabía cómo lograrlo y la ayuda de Sakura era inestimable.

Por eso, le delegó el grueso de la investigación y le pidió que entregara ella las solicitudes y se encargara del papeleo. Mientras, él iría a atender otros asuntos. Sakura escuchó sus planes y asintió, no indagó mucho en lo que haría Neji, porque sabía que se encontraría con Hanabi para solucionar el tema del soborno al médico de los Hyuga. Juguetona le lanzó un beso y le dijo que lo esperaba para cenar.

Pero Neji no llegó a cenar y ella lo esperó en su habitación.

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Escuchó ruidos en la casa. Tomó un kunai y corrió. Neji estaba recostado contra la pared, se veía muy fatigado. Uno de los ninjas que los custodiaban estaba afuera, esperando a su compañero, que le murmuraba algo a Neji. Pero había una persona más. Un miembro del Souke que había visto poco.

El hombre, un Hyuga de porte distinguido y rondeando los treinta, la miró en forma despectiva y lasciva, Sakura se sintió enfurecer y gruñó que salieran de su casa. Caminó con fuerza hacia ellos, blandiendo el kunai con cada paso. Los dos shinobis volvieron a sus puestos en la entrada de la casa, mientras que el hombre, sin inmutarse, continuó hasta el murito de piedra.

Neji…—se acercó a él. Tenía mucho miedo, la apariencia de Neji era terrible. Su ojo médico podía ver lesiones muy graves. Se veía muy fatigado. Tenía la ropa sucia y mal acomodada, el cabello suelto, lacio, se esparcía por su espalda y las vendas que cubrían su frente amenazaban con soltarse. Lo tocó. Estaba frío. Muy frío. Pero estaba impregnado de un olor a quemado. Tenía el pulso agitado y las puntas de los dedos rojas, como gangrenadas.

Algo estaba mal. Muy mal.

Sakura… Lo siento—dijo él. A Sakura la voz le heló la espalda.

¿Qué sucedió? No. Espera. Descansa. Después lo hablaremos—dijo suave, quería reconfortarlo y sanar sus heridas. Trató de apoyar al hombre en su cuerpo para ayudarlo a caminar, pero se detuvo en el acto. Sintió algo húmedo en un costado. Había sangre. Lo habían apuñalado. La herida había sido mal cubierta, pero por ahora estaba siendo contenida. Trató de curarlo, pero él se negó.

Sakura—dijo, con su voz grave y cansada—Atacaron a tus padres.

Ven. Tienes que cui…—el cerebro de Sakura reaccionó. Lo miró fijo. Vio sangre en la boca de Neji, sangre que el muchacho se esforzaba por no escupir, vio densas ojeras y una palpitación extraña en las venas que surcaban sus ojos pálidos. Podía ver la fractura en la nariz y las vendas que dejaban entrever las líneas verdes del sello maldito, pero no le importó.

Se alejó de él.

¿Qué?

Shino se los ha llevado. Deben estar con Tsunade. Pero destruyeron la casa—dijo el hombre con esfuerzo.

¿Mis padres?

Él asintió con dificultad. Había algo más profundo que la pena en sus ojos. Pero a Sakura no le importó.

¿Dónde están? ¿Qué les han hecho? ¿Qué pasó? ¡Hyuga! ¡Malditos! ¿Qué hicieron con mis padres?—le increpó ella, sin importarle el daño que sus gritos le causaban.

Lo miró y su mente materializó todo el odio y toda la frustración que sentía hacia los Hyuga, en él. Gruñó con desespero y con la bata de dormir puesta y empuñando con fuerza el kunai desapareció en un torbellino de flores de cerezo.

Neji cerró los ojos con fuerza. Perdía el equilibrio. Uno de loss guardias, se acercó a él, y lo ayudó a restablecerse.

Continuará…


Repito Angustia. :S

No me maten, chicas. Pero prometo que después de esto, las cosas mejorarán.

También, ya se acerca el final. *Que aún no he hecho, pero ya se me acabaron las ideas, asì que solo queda cerrar todos los cabos que he ido dejando.

Es la primera vez que escribo algo "romántico". Sé que no es la gran cosa (de hecho, es un mini acercamiento a algo muy íntimo, cariñoso y romántico) pero las invito a imaginar la noche más espléndida en la vida de los dos. Espero les haya gustado y me comenten qué les pareció.

Y bueno, apareció Sasuke. :o

Muchísimas gracias por leer y comentar. Ustedes hacen grande este fic y yo las quiero montones :)

Que estén muy bien :)