Esta historia no me pertenece. Esta inspirada en la obra "Pecados Paternos" de Jaid black.
Chapter 3
Unas semanas habían pasado desde que declararon el compromiso públicamente. Ya todo el mundo sabía del compromiso de la Hyuga con el Uchiha y tenían ciertos preparativos para la boda. Hinata se sorprendió al ver que ya parte de los colores y diseños estaban elegidos, sobre todo cuando le mencionaron que el señor Uchiha había indicado que quería que el color lavanda en su boda. Lavanda..., el color favorito de Hinata...
En fin, así era Sasuke, por un momento se mostraba dulce como aquella vez en el restaurante, cuando la beso y en otros momentos se comportaba frío y distante. Era como si no supiera si quisiera castigarla o disfrutar de ella.
Hace algunos días…
Sasuke le habia exigido que se vieran en un restaurante. Tal como lo digo, EXIGIDO. Cuando la llamó no le pregunto su opinión o que tipo de comida quería. Sasuke insistió en irla a recoger a pesar de que Hinata le había reclamado que ella podía conducir al lugar.
El lugar que Sasuke escogió era muy romántico, con una arquitectura mediterránea exquisita. No podía negar que Sasuke tenía buen gusto. Simple pero clásico.
Y mientras la mesera le dirigía a la mesa donde estaba el pelinegro, lo observó. Vio como se puso de pie y se quedó mirándola fijamente, como si quisiera hacerle el amor ahí mismo en frente de todos. Esa mirada intrigante la ponía nerviosa. No estaba acostumbrada a este tipo de atención.
- ¡Hola! Uchiha-san. Este lugar es hermoso – decía mientras el pelinegro la invitaba a sentarse.
-Que bueno que te guste y por favor dime Sasuke. Deberíamos dejarnos de formalidades ya que dentro de poco vas a hacer mía. – Le dijo a la Huyga muy cerca de su oído.
Hinata quedo sonrojada, no sabiendo que decir. Sauske miraba su cuerpo intensamente y Hinata no podía dejar de corresponderle la mirada. La tensión sexual podía sentirse en el ambiente.
Sauske mordisqueo su labio mientras la admiraba para luego decirle: - te ves preciosa- Me encanta el vestido que llevas puesto.
¿Quién es este Sasuke que no conocía? Donde está el gruñón que días antes la había puesto entre la espada y pared.
-Gracias… Sasuke - Hina no sabía de que hablar con él. No podía preguntarle por la empresa porque era un tema delicado, no podía hablar de su familia porque sabía que desde el lío que armó su padre, no se llevaban bien. Eligió ir por otro camino.
-Y… te gusta la comida mediterránea? – dijo la Huyga.
-Pues es mi favorita. – respondió el Uchiha.
-La mía también. Siempre ha sido mi sueño viajar por el mediterráneo, en especial para Grecia y Montenegro, probar la comida y disfrutar de las hermosas vistas del mar. – Pudo ver como a Hinata se le encendía la mirada. Sasuke sonrió por un momento.
-Cuéntame más de ti. - Quiero saber todo de mi futura esposa. Dijo el Uchiha más relajado.
Hablaron de sus gustos, de sus amistades, de la empresa y de cómo hizo Hinata para salir adelante a pesar de los líos que hacia el Huyga. Hianta le comentó como le gustaba mucho el kpop. A Sasuke le pareció gracioso lo fanática que era de BTS. Por su lado, Hinata descubrió que a Sasuke le encantaba el futbol y el béisbol y que además le gustaba tocar el cello. No podría ser más sexy.
Luego de una platica muy amena, Hinata comprobó que Sasuke no era tan gruñon como creía.
Me encantaría escucharte tocar el cello alguna vez. -
-y a mí me encantaría besarte – dijo el Uchiha mirándola fijamente.
-Sasuke….- Este hombre sabía como encenderle todos los botones. Moría de ganas de besarlo desde que lo vio. Tal vez debía hacer lo que le dijo Ten Ten: disfrutar cada momento con Sasuke. ¿Se atrevería hacerlo?
Sasuke se le acercó a los labios. Al principio fue solo un roce, pero luego Sasuke aumentó la intensidad. Era como sin con ese beso quería dejarla marcada y dejarle saber que ella era suya. Por un momento olvidaron que estaban en un lugar público.
-Hinata, eres impresionante. Besas como las diosas – decía Sasuke con una sonrisa. - Todavía estoy sorprendido de que te guste la música kpop, la cual no recuerdo que te gustara antes. - Decía con burla el Uchiha.
-Hay muchas cosas que no sabes de mí Sauske que te sorprenderían – la Huyga se dio cuenta que este comentario hizo cambiar de humor al Uchiha. Sauske se quedó serio por unos instantes. Su semblante cambió a uno de ira y frustración.
-Como que ayudaras a tu padre a estafarme. ¿Por qué lo hiciste Hinata? Nunca pensé que tú y tu familia pudieran hacerme eso-. Y ahí vamos. El tema en el que Hinata no se quería meter, pero ella sabía que no podría evitar esta conversación.
-Sasuke… yo nunca, nunca, estuve de acuerdo con lo que te hicieron. No llegué a saber nada hasta que era demasiado tarde. Nunca pensé que tu propio hermano te enviaría a la cárcel.
-Así es. Itachi no tuvo compasión. Le vino esto como anillo al dedo para sacarme del camino y usó a tu padre para acusarme– Dijo el Uchiha con cara de pesar. Hinata observó como su mirada cambió a una de dolor. Los padres de los Uchihas habían ya fallecido y por supuesto que, dado que Sasuke estaba en la cárcel, toda la fortuna Uchiha le quedaba a Itachi. Afortunadamente salió y pudo probar su inocencia y por lo visto recuperar su fortuna.
-Te prometo que hice lo que pude por probar tu inocencia. – Dijo la Huyga. Mientras sus ojos se cristalizaban al pensar en la forma que el habría sufrido.
- ¿Cómo sé que puedo confiar en ti? – Hinata no supo como responderle. Tenía tantas preguntas. ¿Por qué no acusaba a su padre y a su hermano de una vez por todas? ¿Por qué vengarse de su padre casándose con ella? ¿Será que el quiere hacer su vida miserable?
- La boda será en dos semanas. Quiero tenerte en mi cama lo más pronto posible. Por cierto, venderemos tu apartamento para que nos mudemos a otra casa. –
- Pero ¿qué estas diciendo…? - Hinata no podía creer lo que estaba escuchando. Donde quedó el chico dulce que besó hace algunos minutos.
-Recuerda que eres mía Hianata y vas a obedecerme. No quiero nada que tenga que ver con tu pasado. Quiero que lo nuestro sea nuevo.
Luego de esta conversación Sasuke la llevo a su apartamento. El viaje fue tenso y en silencio.
Al otro día…
Era domingo. Hinata no había podido dormir bien después de las palabras que el pelinegro le dirigió la noche anterior. Mientras miraba The Witcher en netflix, escuchó el timbre de la puerta.
- ¡Abro enseguida! - Se acerco a la puerta y cuando abrió se sorprendió de lo que vio. " Sasuke que… haces aquí? No te esperaba tan temprano - dijo un poco tartamuda por la impresión.
El Uchiha entro imponentemente como dueño del lugar, vestido con unos jeans azules y camiseta blanca, bien sencillo, lo que le ayudaba a verse más sexy. - ¿No puedo ver a mi futura esposa? - dijo acercándose a la joven Hyuga y tocándole el mentón. Hinata se sonrojo y solo lo esquivo moviéndose a un lado. Él la tomo de la mano y la acercó a él.
- Hinata espera - la tomó de la cintura y la beso tenuemente en los labios. - Déjame disfrutar un poco de lo que es mío" le dijo, para después besarla invadiéndole. Hinata le tomo por el cuello acariciando parte de su cabello, sintiendo sus músculos, fuertes y sexys. Hinata empezó a sentirse húmeda mientras más la besaba.
De pronto Susuke la besó en el cuello. Sentir su lengua en una zona tan sensible la hizo gemir anticipadamente. Sasuke le fue quitando la blusa y comenzó a ir más abajo cerca de sus senos. Hinata después sintió como el le apretó los senos y eso la hizo volver en sí. ¿Estará Sasuke trantando de llevarme a la cama hoy? Al demonio, ¿Creerá que soy una puta?
Ella se apartó inmediatamente de Sasuke, con un gran sonrojo en sus mejillas.
- ¿Qué sucede? - Dijo el Uchiha tratando de acercársele, pero ella seguía alejándose.
- Es que…. es… es que no quiero. - decía la muchacha nerviosa tratando de componer la blusa y ocultar sus grandes atributos.
- ¿Cómo que no quieres? – Preguntó el pelinegro confundido.
-Sasuke no soy una de esas mujerzuelas con las que te acuestas. –Hinata estaba cada vez más molesta. Si le gusto lo que el Uchiha le estaba haciendo, pero no quería entregarle su cuerpo fácilmente, como una puta, cayendo a sus pies en la primera oportunidad. No quería que el pensara que ella era como las otras.
- ¿Qué tal si nos conocemos un poco más antes de hacerlo? ¿Podemos esperar por lo menos hasta que nos casemos? – Había escuchado de parejas que practicaban el celibato meses antes de casarse. Claro que estaba que su situación no es una situación normal.
El Uchiha quedo en shock, tanto que Hinata pensó que se había quedado mudo.
" jejejejeje" se reía acarcajadas el Uchiha como nunca lo había visto. - ¿Qué estupideces estás diciendo Hinata? Como si fueras una virgencita. – expresó mirándola con sorna. Podía percibir la inteligencia de la Huyga. No quería pasar el rato y quería asegurarse de estar casada y recibir su fortuna antes de ofrecerle algo a él.
Ella se sonrojo. Dentro de lo mas patético que se encontraba en su vida era que su edad ella seguía siendo virgen. No dejaría que el Uchiha se riera de ella.
- Por supuesto que no, no lo soy - dijo con una furia. Le pareció ver por un momento una imagen de decepción en la cara del moreno.
-Claro que no, conociendo a Naruto, el que a todas las llevas a la cama, ya he escuchado sobre su fama. - Sonrió el Uchiha.
- No me digas que el fue el primero, o tal vez el cuarto o el quinto. - Hinata se sonrojó y no pudo responderle, solo miro a un lado. Tenía unas ganas de patearle el trasero al Uchiha por ofenderla de esa manera.
De pronto sintió como Sasuke se le acercó y la pegó a su cuerpo. - Escúchame bien. Te lo voy a decir una sola vez - decía mientras le apretaba contra él.
-Ahora eres mía Hina, tu y todo tu cuerpo. Recuerda que tienes una deuda conmigo y la voy a cobrar con sexo y con todo lo que tenga que ver contigo. Por ahora te dejaré en paz, pero nuestro trato comienza cuando nos casemos, después de ahí, no quiero excusas –
Al decir esto el Uchiha la soltó y Hinata solo pudo escuchar cuando la puerta fue cerrada fuertemente.
