Disclaimer: Helluva Boss es creación de Vivziepop. "Swear Not By the Moon" es creación de TalosLives. Por favor apoya la obra original.


No jures por la Luna

Historia original de TalosLives

Traducción de Shade Shaw Reilly


Si hubiera una sola palabra para describir la vida amorosa de Blitzø, sería 'complicada'.

El joven diablillo había salido con muchas chicas y chicos en su vida, casi todos ellos resultando ser completos imbéciles o unas perras, o bien ambas cosas; Por supuesto, admite que sus acciones habían contribuido a arruinar cualquier oportunidad de que él y su novio/novia de turno fueran algo más que una simple aventura, pero ellos también tenían la culpa: De los tres demonios de los que estuvo cerca de interesarse, uno resultó ser una súcubo diva más egocéntrica que la Reina Lilith, el segundo era un jodido racista con los perros infernales, y el último amaba comer caballos... Esta bien, puede que lo último no fuera un gran problema a los ojos de la mayoría de los demonios, pero hacerle daño a las criaturas más perfectas de Dios era un no-no para Blitzø.

Por eso odiaba el día de San Valentín. Siempre era un recordatorio de que él, un diablillo guapo y adorable, seguía soltero y sin tener a una persona especial mientras todos los demás a su alrededor tenían citas o se casaban... Bueno, a excepción de su Loony, pero eso era porque Blitzø hacía todo lo posible para que ella no saliera con alguien hasta que tuviera veintinueve... Aunque a menudo le arañara la cola por ello.

Blitzø apagó el ordenador para irse a almorzar mientras miraba el calendario frente a su escritorio. Un corazón rosa estaba marcado alrededor del día infernal del amor y la felicidad... Bueno, hasta que cogió su pistola y la disparó a la pared. Al abrir la puerta de su oficina de una patada, Blitzø vio que todos los demás estaban en la sala de descanso, así que entró directamente a calentar su comida china de fideos de huevo de la noche anterior.

―Oh, ahí está, señor.―dijo Moxxie, cerrando la nevera tras él. ―. He querido hablar con usted sobre algo que he notado en nuestras finanzas.

―Pensé que te había dicho que yo me encargaría de nuestras finanzas, Mox.―replicó Blitzø mientras abría la nevera de nuevo para agarrar su comida y un refresco. ―. No tienes que preocuparte por los números. A pesar de mi dislexia soy muy bueno en matemáticas.

― ¿Entonces cómo es que siempre que intentabas ayudarme con mis tareas siempre sacaba malas notas en matemáticas?―Le preguntó Loona sin siquiera molestarse en apartar la vista de su teléfono.

―Como decía...―repuso Moxxie, queriendo seguir con el tema. ―. Me he dado cuenta de que cierto número de nuestros fondos se han desviado a una cuenta que no reconozco.―Los ojos de Blitzø se abrieron de par en par mientras encendía el microondas súper caliente por accidente al escuchar eso. ―. Señor, ¿sabe por qué...?

―Es sólo una inversión, nada más.―se apresuró a decir Blitzø ya que no quería que Moxxie supiera que había invertido en eso del Happy Hotel por accidente: cuando se enteró de que la estrella porno Ángel Dust había empezado a vivir allí y pedía donaciones, el diablillo pensó que se trataba de algún nuevo estudio porno y en alza para conseguir buen dinero al invertir en él... En lugar de eso resultando ser un poco convincente lugar de 'redención' que pretendía enviar a los Pecadores al Cielo; Intentó recuperar su dinero, pero al enterarse que el Demonio Radio formaba ahora parte de ese hotel, rápidamente dejó de quejarse y se contentó con donar algunos de sus pendientes aquí y allá... Por el bien de los demás, claro. Y para el suyo. Blitzø dio una palmada para llamar la atención de todos y rápidamente fingió una sonrisa. ―. ¡Así que se acerca el día de San Valentín! ¿Qué va a hacer mi pareja favorita M&M este año?

―Moxxie y yo estábamos pensando ir a Dis Vegas este año.―contestó Millie sonriendo alegremente mientras Moxxie se limitaba a mirar a Blitzø con desconfianza, este haciendo todo lo posible por no devolverle la mirada; Tenía que centrarse en la esposa y seguir ignorando al inteligente de la empresa... No es que Blitzø fuera a admitirlo alguna vez. ―. Ver los shows, probar nuestra suerte en el juego, y tener mucho tiempo privado, si sabes a lo que me refiero.

―Eww, no necesitaba oír eso.―murmuró Loona cerrando los ojos con disgusto.

―Genial, ¿cuándo nos vamos?―preguntó Blitzø con una sonrisa mientras sus fideos terminaban de calentarse.

'¿Nos?'―inquirió Moxxie entrecerrando los ojos. ―. Señor, es algo para parejas. Es decir, sólo Millie y yo. Nosotros no tenemos una relación con usted, y antes de que diga algo sobre querer ese trío...―Blitzø le hizo callar metiéndole fideos calientes en la boca, haciendo lagrimear al diablillo más pequeño para luego correr al grifo del lavabo.

― ¡Oh, vamos! Cualquier pareja puede tener una cita especial cuando quiera. ¡Siempre he querido volver a Dis Vegas! Podemos hacer un viaje familiar y...

―De hecho Blitz, tengo una cita ese día.―aclaró Loona sin rodeos.

Un chasquido sonó en la cabeza de Blitzø y sus pupilas se volvieron diminutas al escuchar la palabra 'cita' salir de la boca de Loona. Moxxie acababa de volver del fregadero con la boca aún humeante por la comida caliente cuando Blitzø, enfurecido porque su preciosa niña estaba siendo robada por un chico, alzó los brazos con rabia, golpeando a Moxxie contra una pared al hacer contacto.

¡¿QUÉ?!―Blitzø gritó tan fuerte que algunas de las otras oficinas del edificio lo escucharon, pero se encogieron de hombros al darse cuenta de quién se trataba. ―. ¡¿Vas a salir con un niño?! ¡¿Un niño?! ¡¿Un asqueroso NIÑO con pene, portador de ETS que embaraza, rompe tu corazón, te falta al respeto y te utiliza como pañuelo de papel arrugado?!

―Blitz, tiene mi edad.―repuso Loona de forma inexpresiva. ―. Dudo que se le pueda llamar 'niño'.

― ¡¿Quién es?! ¡¿Es ese tipo, Vortex?! Te juro que lo castraré antes clavar su cabeza y culo en la pared si llega a tocarte!―juró Blitzø apretando los puños en el aire.

Loona gruñó antes de golpear su puño en la cara de Blitzø.― ¡Ugh, ¿quieres calmarte ya?! Es uno de los amigos de Vortex que conocí en una fiesta para perros infernales. No es un monstruo, y de hecho está en la universidad estudiando música.

― ¿Estás saliendo con un intelectual?―Le preguntó Millie con incredulidad.

― ¿Y eso que se supone que significa?―Le preguntó Loona echándole una mirada ceñuda a Millie, quien levantó las manos.

―Nada, es que no me imaginaba que te gustaran los tipos inteligentes.―respondió Millie.

― ¡No me importa si es un universitario o el hijo de un príncipe! ¡No vas a salir con ningún chico hasta que...!

―Señor, déjela en paz. Quiero decir, es una adulta y por mucho que pueda ser irresponsable a veces, tiene la cabeza bien puesta.―le interrumpió Moxxie, levantándose y sacudiéndose el polvo. Blitzø se volvió para mirarlo con incredulidad, ya que Moxxie y Loona no se soportaban la mayor parte del tiempo; Incluso la perro infernal estaba sorprendida que Moxxie saliera a defenderla. ―. Por mucho que pueda respetar que usted solo quiere protegerla, al igual que con Millie y conmigo, está intentando involucrarse demasiado en nuestras vidas... Especialmente en un día que queremos divertirnos sin que lo usted arruine... De nuevo.

―...Estás hablando del San Valentín del año pasado, ¿verdad?―preguntó Blitzø con nerviosismo, a lo que todos asintieron. ―. Esta bien, admito que los incendios fueron mi culpa, ¡pero no fui yo quien soltó a los animales del zoológico! Eso no fue en absoluto culpa mía.

―De cualquier forma Blitz, creo que hablo en nombre de todos cuando decimos que queremos estar solos para San Valentín.―afirmó Moxxie cruzándose de brazos.

Blitzø se volvió rápidamente hacia las chicas, quienes asintieron. El diablillo mayor tembló de rabia mientras una expresión de dolor cruzó su rostro durante un breve segundo, apenas percibido por los otros... Antes de que pudieran decir algo, su jefe cogió su almuerzo y se apartó.― ¡Bien! ¡Disfruten de sus estúpidas fiestas! ¡Me divertiré por mi lado y será diez veces mejor que estar con ustedes, perdedores!

Ni siquiera se molestó en esperar una respuesta o en comprobar sus expresiones. Se limitó a retirarse a su despacho, cerró la puerta y se sentó a comerse sus fideos, sólo para luego escupirlos cuando el sabor caliente y excesivamente cocido le dejó una mala sensación en la boca. Refunfuñando, Blitzø tiró los fideos a la basura y apoyó la cabeza en la mesa con un fuerte golpe.

Carajo, por eso odiaba tanto el día de San Valentín: Todo el mundo estaba ocupado con un amante o alguien cercano, excepto él. ¡Él era el puto jefe! ¡Se suponía que debería tener chicas y chicos arrastrándose para estar con él! Además, ¡¿no eran una familia?! ¿No se suponía que debían hacer todo juntos?

"¿Alguien te ama, Blitzo?"

Realmente odiaba a ese robot y a esa maldita frase que siempre parecía resonar en su cabeza.

"Estúpidos Moxxie y Millie..." pensó Blitzø levantando la cabeza para apoyarse en su silla y mirar al techo. "Irse a disfrutar juntos de su maldito matrimonio: Cinco años de casados y aún se chupan los labios como imanes. ¡Ugh, odio verlos tan melosos y enamorados! ¡¿Por qué ninguna de mis citas terminó así?! ¡¿Y Loona saliendo con alguien?! ¡No es lo suficientemente mayor para tener citas! Bueno, esta bien, lo es, pero sigue siendo mi hija... ¡Bueno, no los necesito! ¡Puedo conseguir una cita! Puedo tener... una... bueno... mierda..."

...Una persona en todo el Infierno estaba dispuesta a salir con él: Un cierto demonio pájaro que tenía un fetiche por las pollas de diablillos y tragaba semen cual alcohólico con cerveza.

El problema era que Blitzø no quería invitar a Stolas a una cita, ¡porque el tipo podía ser un asqueroso total! En serio, a Blitzø le parecía bien el ser pervertido, pero el Príncipe Goetia lo llevaba a un nivel totalmente diferente: Le enviaba de forma continua mensajes de texto casi a cada hora preguntándole cómo estaba y si quería venir a jugar. Por no hablar de lo absolutamente sexoso que era el Príncipe Goetia, que pasaba de querer un sexo anal con cuentas, varillas y la polla de Blitzø al mismo tiempo, a hacer juegos de rol como un demonio indefenso a punto de ser ejecutado por un arcángel si no lo follaba... No es que el sexo con él no fuera estupendo, diablos, Blitzø podría decir que Stolas era el mejor amante que había tenido en la cama... El problema era que eso era todo lo que había en esta relación.

Blitzø se lo follaba una vez al mes y podía quedarse con el libro mágico que le permitía a él y a sus empleados ir al mundo de los humanos para realizar su trabajo.

...Claro, Stolas a menudo intentaba que Blitzø le acompañara a algunas otras cosas como salir a parques temáticos, pasar el rato en sus jardines para tomar el té, e incluso invitarle a otros eventos especiales que la nobleza celebraba, pero todo era una trampa, tenía que serlo: Para empezar, ¿qué podría querer Stolas con Blitzø? Además de un medio para desahogar sus frustraciones al estar casado con una perra sin corazón como Stella; No podía culparle por ello, ya que ella era fría, exigente, prejuiciosa y en general una perra desagradable. Ella era lo que el diablillo esperaba de la nobleza, por suerte Stolas no era así.

Frotándose el brazo, Blitzø tuvo que reconocer que Stolas era mucho más amable de lo que esperaba. Cada vez que Blitzø quería desahogarse, normalmente después del sexo, Stolas siempre le escuchaba; De hecho era prácticamente el único con el que Blitzo podía hablar de cualquier problema que tuviera, No quería molestar a Moxxie y Millie con sus problemas y Loona le ignoraba la mayor parte del tiempo... El príncipe era prácticamente una especie de psicólogo para el diablillo.

Stolas también ayudaba a I.M.P. a conseguir trabajos de otros círculos de mayor rango al recomendarlos con sus amigos ricos, así como donarles dinero en secreto a cambio de trabajos sencillos como guardaespaldas, escolta o simplemente para dar un golpe fácil. Blitzø odiaba la idea de recibir caridad, pero estaba dispuesto a hacer la vista gorda de esto ya que técnicamente era trabajo. Además, era bueno tenerlo en su currículum.

Aun así, no sabía qué esperaba Stolas de esto, y le sorprendía que esta relación hubiera durado ya dos años enteros.

Blitzø era un diablillo nacido en el circo que terminó siendo un huérfano que tuvo que luchar por su cuenta.

Stolas había nacido con una cuchara de plata en la boca, un retrete de oro sobre el que cagar y todo lo que había bajo el ardiente sol lo podía conseguir.

Blitzø conocía muy bien a los ricos: Eran codiciosos, egoístas y hacían todo lo posible para salirse con la suya. Sabía por experiencia lo desagradables que podían ser, y nunca conoció a ninguno que fuera honesto o decente a sus ojos. Claro que Stolas podía fingir que le gustaba Blitzo, pero no era que realmente le importara ese diablillo... Sólo lo que tenía entre las piernas.

―Aun así...―murmuró Blitzø para si mientras miraba de nuevo el calendario donde la maldita fecha, a pesar de tener un agujero, se burlaba de él. ―, ¿...qué tengo que perder?

CONTINUARÁ.


Público: *Confundido*

Si, esta traducción estará segmentada en partes, pues la original es un puto tocho de One-Shot con +15.000 palabras; Y aunque que felizmente se tragarían hasta una Biblia entera de Stolitzo en menos de una hora con suerte, voy a dejarlos con ganas. :D

Vamos a degustar esta icónica pieza del fandom anglosajón como un vino fino, de a poco.

Nos leemos pronto,

Shade.