Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de Lily Jill, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from Lily Jill, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
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A pesar de que tanto Emmett como su primo han confirmado la personalidad de chico bueno de Edward, todavía tengo que seguir repitiéndolo mientras reúno lo que necesito para ir a la ciudad con él. Las respiraciones profundas y relajantes y mis ojos cerrados me ayudan a calmarme. Cuento hacia atrás desde diez unas cuantas veces en mi cabeza, imaginando mi cuerpo flotando pacíficamente sobre el agua del lago detrás de la cabaña. Se ha convertido en mi nuevo lugar favorito, y aunque los peligros ocultos yacen bajo la superficie turbia, son los depredadores que se esconden al aire libre los que más me asustan.
Me pregunto cuándo seré capaz de aceptar un paseo de una persona genuinamente agradable sin pensar que me va a matar. Emmett y Embry no pueden tener nada más que cosas positivas que decir sobre Edward, y todavía me recordaría cómo las apariencias pueden ser engañosas.
Así fue como terminé casada con el hombre que casi me mata. En apariencia, era perfecto. Era un modelo andante de GQ, pintado con aerógrafo a la perfección de cada mujer.
La idea de él me repugna, y mientras me acomodo nerviosamente mi cabello nuevo y más corto en la cabeza, me doy cuenta de que me las arreglé para escapar de él.
Incluso él no puede quitarme esa victoria.
Temporalmente o no, cada minuto lejos de él es otro minuto que gano para mí.
Y si tengo que conducir con Edward en un viaje corto a la ciudad por un repuesto que necesito para hacer que mi camioneta funcione de nuevo, en caso de que llegue el día en que necesite escapar, entonces que así sea. Si pude sobrevivir años casada con él, puedo manejar un maldito viaje en auto.
Todavía paso por la cocina y agarro el ablandador de carne de metal que Embry dejó y lo coloco en mi bolso antes de reunirme con Edward en su cabaña.
Por si acaso.
Era eso o una sartén, y creo que Edward detectaría fácilmente un arma de ese tamaño.
El ablandador funcionará bien.
Palmeando mi bolso por última vez, agarro las llaves para cerrar la puerta, aunque en mi interior sé que no las necesitaré. A pesar de la vulnerabilidad de estar sola aquí, no lo encuentro tan aterrador como mi casa en Rhode Island cuando vivía mi propio infierno personal justo en las narices de mis vecinos y otros en la comunidad.
Edward me está esperando en su porche delantero cuando llego a su cabaña, la grava de las piedras debajo de mis zapatillas anunciando mi llegada. Se pone de pie cuando me ve, agarrando sus llaves de la pequeña mesa al lado de la silla en la que estaba sentado.
—¿Lista? —pregunta Edward, señalando hacia su Jeep ubicado en su camino de entrada.
—Tan lista como puedo estar —asiento con un suspiro, y él sonríe ante mi respuesta no tan entusiasta. Aunque ha pasado mucho tiempo desde que tuve que analizar las expresiones faciales de una persona, puedo decir que a Edward le divierten algunas de las cosas que digo. No sabe por qué respondo de la forma en que lo hago, o tal vez lo sabe, y solo está siendo respetuoso.
Tal vez Emmett y Embry tengan razón sobre él después de todo.
El viaje en automóvil es silencioso en nuestro camino hacia la ciudad, no es incómodo pero ciertamente falta la conversación necesaria para que nos sintamos un poco más cómodos. En lugar de concentrarme en lo que sucede dentro del automóvil, mis ojos se enfocan en las colinas y los pequeños establecimientos que pasan junto a nosotros.
La canción que suena suavemente en la radio de repente me recuerda algo en mi cabaña.
—¡Oh! —exclamo. Edward salta un poco—. ¡Olvidé mi arma!
—Está bien, Bella. —Se ríe y sus ojos siguen mirando de frente a la carretera—. Recuerdo cuál es.
—¿Recuerdas el tipo de balas que necesito? ¿Después de verla solo una vez?
—Sí.
El temor llena mi estómago instantáneamente, y me encuentro apretando el mango del ablandador con un enfoque determinado.
