Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de Lily Jill, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from Lily Jill, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
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―¿Estás bien? ―llama Edward por encima del hombro mientras caminamos hacia donde sea que tenga en mente enseñarme a disparar. Estoy solo unos pasos atrás, pero debe escuchar la forma en que he estado maldiciendo a raíces y ramas que nunca se interponen en su camino, pero milagrosamente solo aparecen en el mío.
―Creo que sí ―le susurro. De alguna manera me las arreglo para alcanzarlo―. Pensé que no íbamos muy lejos.
Él se ríe.
―Casi estamos allí. Solo unos minutos más. ¿Está bien?
―Sí ―suspiro dramáticamente, pero solo porque sé que mis exageraciones lo divierten. Efectivamente, me mira desde debajo de su sombrero, pero todavía puedo ver su sonrisa perpleja en su rostro sombreado.
―De acuerdo.
Caminamos uno al lado del otro cómodamente, Edward de vez en cuando se agacha debajo de las hojas colgantes o las aparta de mi camino para que pueda cruzar fácilmente. Charlamos en el camino, la conversación es ligera y me ayuda a distraerme de lo que sea que haya planeado.
No estoy nerviosa directamente. Inquieta se acerca más. ¿No nos enseñan los peligros de las armas, que nunca debemos tocarlas a menos que sea absolutamente necesario? ¿Que el propósito de un arma es infligir daño? Solo pensar en mí detrás del gatillo me hace sentir tentada a darme la vuelta y decirle a Edward que lo olvide.
Pero no puedo.
Necesito estar preparada para cuando él me encuentre.
Y si algún día lo tengo en el otro extremo del cañón de mi arma, entonces sabré que todos mis nervios de hoy valieron la pena.
―Está justo aquí ―señala Edward―, justo a la vuelta de esta curva.
Cuando llegamos al claro del que habla Edward, me detengo en seco para asimilarlo todo.
Es casi demasiado hermoso para ser verdad, y mucho menos interrumpir la paz que habita en este lugar con el sonido estridente de un disparo.
―¿Cómo encontraste este lugar? ―pregunto una vez que puedo encontrar las palabras. Con hierba verde en el suelo y árboles que comienzan a cambiar de color rodeándonos por casi todos los lados, este prado es una de las cosas más hermosas que he visto en mi vida.
―Mi papá solía llevarme por todos estos senderos cuando era niño. Solíamos parar aquí para almorzar —me cuenta Edward, moviéndose para pararse a mi lado y contemplar la vista como yo.
Es la primera vez que menciona algo sobre su familia o amigos, y me doy cuenta de que, si bien ya siento una conexión con él, hay mucho más en Edward de lo que no sé nada.
Ahora me doy cuenta de que sí quiero saber más sobre él, tanto como él esté dispuesto a decirme.
―¿Y disparar?
―Es el mejor lugar por aquí para ello. Terreno nivelado sin nadie alrededor, de verdad.
Asiento, girándome para poder verlo todo una vez más.
―¿Así que solo somos nosotros?
Él asiente y lanza una tímida sonrisa hacia el suelo.
―Solo nosotros.
