La mañana comenzó igual que la anterior, los celulares de Liam y Oliver despertaron a todo el dormitorio, aunque esta vez pudieron volver a conciliar el sueño, unas horas después despertaron nuevamente ya con los rayos del sol entrando por las ventanas, Liam vistió su túnica nuevamente y mientras veía su horario acomodo sus libros, movió ligeramente a Sebastián y le dijo que era hora de despertar, este le agradeció algo despistado y se puso en acción, más tranquilo que la noche anterior. El desayuno fue algo diferente, ya que esta vez estaban Emma y Roxy sentadas con ellos, con el jugo en la mano Roxy cotorreaba una feliz canción dando la bienvenida a la mañana. La campana sonó y dieron con que era hora de encantamientos, Liam y Jack se perdieron un poco, pero consiguieron llegar al salón sanos y salvos, Jack se acomodó en un asiento de enfrente y Liam se sentó en el asiento de arriba, acomodaba su libro de encantamientos tranquilamente hasta que alguien lo saco de su concentración
-hola! – dijo una voz femenina a Liam, este dio un salto del susto y vio a Amanda a su lado
-ay, hola Amanda, buenos días – contesto Liam sobresaltado
-buenos días Liam, nos volvemos a ver, emocionado por encantamientos? – dijo alegremente Amanda mientras saca sus libros
-algo, creo – contesto Liam acomodándose la túnica – y tú?
-por supuesto!, me la pase leyendo este libro toda la tarde ayer – dijo con una sonrisa
-wow, espero poder estar a tu nivel ya que sabes todo eso – dijo Liam asombrado
-no te preocupes, te ayudare con lo que necesites – le lanzo una sonrisa y le dio una palmada a Liam en la espalda. Unos minutos después mientras Amanda le explicaba a Liam como escribir con una (literalmente) pluma apareció el profesor, era un hombre mayor enano, aunque se movía como si de tener 30 años se tratase
-buenos días jóvenes – toda la clase se quedó en silencio – me alegro de verlos, en esta materia llamada encantamientos les enseñare los hechizos más útiles para su vida diaria y no tan cotidiana, espero grandes cosas de todos ustedes!, mi nombre es Filius Flitwick – toda la clase saludo cordialmente al profesor – muy bien, muy bien, empecemos por el principio, este encantamiento es de los más básicos así que no creo que tengan mucha dificultad en esto, pongan atención, les será útil, y cuál es se preguntaran, bueno, se trata de Wingardium Leviosa – Liam recordó que su madre hizo ese hechizo el día en que se enteró que era mago así que puso especial atención en las palabras del profesor – tienen que mover la varita de esta forma, miren bien mi mano, en la pizarra tienen el movimiento si no pueden ver bien, ahora, apunten con sus varitas a la pluma que tienen enfrente y digan Wingardium Leviosa, adelante – la clase se llenó de pequeños silbidos ocasionados por el movimiento de las baritas, Liam lo intentaba pero la pluma apenas se elevaba, vio a su derecha y Amanda tenía la pluma elevándose perfectamente, Liam se entristeció y sus palabras eran más lentas y bajas, Amanda obviamente noto esto y le ofreció ayuda
-sí, así, tienes que hacer con tu muñeca así – le guiaba Amanda
-segura? – decía tímidamente Liam
-completamente, inténtalo – con el movimiento de muñeca que Amanda le aconsejo Liam pronuncio el hechizo y la pluma se movió junto a su varita, Liam lo había logrado
-gracias Amanda! – dijo Liam muy feliz
-no hay de que jaja – Amanda sonrió y continúo practicando el movimiento que cada vez le salía mejor, al igual que Liam, al final de la clase los dos salieron con una felicitación del profesor Flitwick, Jack no había logrado mucho y cuando salieron de clase le pregunto insistentemente a Liam como había hecho el hechizo. Por desgracia de Liam, la siguiente hora era nuevamente vuelo, un sentimiento de desilusión lo lleno de pies a cabeza mientras se dirigía al campo de entrenamiento, aun que al menos la clase tenía su lado bueno, podía ver a Emma de nuevo, aún que estuviera demasiada ocupada siendo la mejor de la clase, de cualquier forma, Liam junto con Jack llegaron a la clase de vuelo, en donde estaban los Slytherin y los Gryffindor, tan contentos como la clase anterior.
-sí, levanto esa pluma sin problemas – dijo Jack presumiendo a Liam a Emma como si de su logro se tratara
-enserio? Me alegra que seas bueno en encantamientos Liam – dijo Emma sujetando una escoba con una mano y con la otra una brocha con cera para madera
-supongo, aún que debo de darle las gracias a…
-ah nadie Liam, a nadie, el mérito es tuyo amigo! – interrumpió Jack a Liam, este lo miro confundido y tomo un trapo viejo de la mesa
-AH! ODIO ESTAS CLASES – dijo Roxy azotando una lata de cera para madera – ¿que se supone que hagamos con estas escobas? Por mucho que las enceremos y lustremos seguirán igual de viejas, ¡Deberían de comprar nuevas de una vez!
-es importante que las escobas estén en buen estado, además no estás viejas, no tiemblan cuando te montas en ellas – contesto Emma pasando un trapo sobre la parte de enfrente de la escoba
-claro, dilo por ti maestra del quidditch, cuando yo me subo en una escoba inmediatamente empieza a temblar! – grito Roxy– y pasa lo mismo con Jack y Liam, al menos lustrando las escobas somos buenos – y era cierto, las escobas de Liam, Jack y Roxy estaban impecables y casi parecían nuevas
-sí, definitivamente estas clases serán más divertirás que las de prácticas, mi trasero no sufría por pasar la brocha a estás escobas – dijo Jack sobándose – como sea, hace rato tuvieron Defensa Contra las artes oscuras no?, ¿Que tal estuvo?
-oh, eso, bueno, el profesor nos preguntó que esperábamos de la clase – dijo Emma
-ya, a nosotros también, y que les pareció el profesor? –contesto Jack
-bueno, es algo…
-esplendido! ¡Maravilloso! ¡Asombroso!, Y por demás, ¡Guapísimo! – grito Roxy - ah, es el maestro perfecto para la alumna perfecta – suspiro
-claro, tenía que ser –Jack azotó el bote de cera contra la mesa – ese maestro no me termina de cuadrar bien
-pues a mí me agrada – dijo una chica de Gryffindor que venía a dejar el trapo que tomo prestado de Emma
-tu cállate Jessica – contesto Jack tajantemente, la chica lo miro con ojos llorosos y Liam le hizo una señal con las manos para que se tranquilizara, Emma le dio palmaditas en la espalda
-te acusaré con el profesor! – dijo la chica con la voz quebrada y se marchó
-como sea, seguro ese tal Forker no sabe ni hacer un flipendo – Jack se concentró en su escoba y Liam se quedó pensando en que era un flipendo. La clase paso junto con el día y al cabo de una media hora (que Liam sintió como 2 horas) sonó la campana que indicaba el final de la clase, era hora de almorzar y, como Liam vio en su horario, ir a la biblioteca a hacer la investigación y ensañó de encantamientos, ya que las clases por el día habían acabado, los 4 amigos fueron a él gran comedor y encontraron el mismo escenario de la noche anterior, Sebastián y Sofía estaban discutiendo aún que está vez por una simple tostada, aún que parecía algo más solamente eso, en medio de gritos y jalones de orejas Liam pudo comer un poco de sopa antes de que una cuchara arrojada por Sofía tirara el contenido del tazón en la mesa, derrotado, Liam tomo una patata cocida y la comió.
-ah sí? ¡Pues si vas a ir con ese tal McGregor entonces yo… iré a la biblioteca con Liam! ¡No necesitamos estudiar juntos! – Liam miro a Sebastián confundido – verdad Liam?
-ah… supongo que si – dijo tímidamente
-ahí lo tienes!, Es más, iremos ahora mismo –Sebastián tomo a Liam del brazo y lo llevo arrastras hacia fuera del gran comedor
-bien! ¡Haz lo que quieras! – le gritó Sofía antes de que se dejará de escuchar su voz
-esta todo bien? – pregunto tímidamente Liam, aún que sabía que obviamente no lo estaba
-sí, claro, muy bien – contesto Sebastián tajantemente
-seguro? Eso fue una discusión muy larga por una tostada, ¿y quién es ese tal McGregor?
-agh, recuerdas el chico que estaba hablando con Sofía ayer en la cena? – dijo con cara de disgusto
-el de… el de Hufflepuf no? – contesto Liam apenado
-sí, ese, bueno, pues ayer cuando salimos de Defensa íbamos caminando para encontrar un pasadizo que nos contó Ethan y entonces el chico este vio a Sofí, se acercó corriendo y después de una "pequeña" charla en el pasillo decidió que quería hablar con él TODA la tarde, hasta que no nos fuimos a la sala común no dejaron de hablar, yo fui por un libro a la biblioteca y sinceramente no sé qué leí
-oh, bueno supongo que es algo normal, ¿no?
- tú crees Liam? No lo sé, me siento mal por enojarme, pero a la vez me siento enojado por ese… ¡por el!
-bueno, has estado con ella desde que naciste no es así?
-sí, y así era hasta que ese chico le hablo
-a mi parecer es normal, bueno, así son las cosas, yo quiero mucho a mi hermano, por ejemplo…
-sí, pero tú hermano no ha estado contigo desde que nacieron – dijo interrumpiéndole
-no, pero desde que tenía un año, bueno, cuando cumplí 2 años hemos estado juntos, incluso en la escuela, claro, hasta ahora, y una vez en la primaria cuando yo tenía 6 empecé a hablar con otro niño en los descansos, él se enojó mucho y le dio una fuerte patada en la pierna a mi amigo
-ja, y bien merecido! Gracias Liam tal vez eso es lo que tenga que hacer
-no!, Después de eso mamá nos explicó que eran los celos y…
-pero Liam! ¡Sofí no me gusta! – lo volvió a interrumpir rápidamente – es como mi hermana, y eso sería muy raro, no crees?
-sí, pero como te decía, mi hermano estaba celoso, y mi mamá nos dijo que era normal sentir eso, pero que no teníamos que llegar a tal extremo
-ah, supongo que sí, pero no quiero que ese Hufflepuf nos separe – dijo suspirando
-no lo hará, yo seguí hablando con ese niño y sigo siendo tan unido con mi hermano como siempre
-ah, creeré en ti Liam, pero si dejamos de hablar entonces le daré una patada a ese McGregor
-ja, espero que no, oye, por cierto, ya me puedes soltar el brazo? – Liam todo esté tiempo había estado sujeto por Sebastián
-ah, sí, claro, perdón –Le soltó el brazo y fueron hacia la biblioteca, Sebastián se sabía ya el camino. El día estaba soleado y había luz por toda la biblioteca, perfecta para leer, los dos chicos buscaron el libro que el profesor Flitwick les indico, lo encontraron después de un rato de búsqueda exhaustiva, se sentaron en una mesa cerca de una ventana, sacaron un rollo de pergamino y empezaron a buscar.
-hola Liam – dijo una voz cerca de la cara de Liam, este se asustó y lanzo su pergamino hacia arriba –jaja, te asusté?
-sí, y… ah, hola Amanda –Amanda veía el pergamino que volvió a caer a la mesa y también observó el libro
-oh, con que la tarea de encantamientos, yo ya la hice, puedo explicártelo para que termines más rápido – dijo con una sonrisa
-ah, mucha gracias Amanda, pero creo que puedo con esto – Liam soltó una risa nerviosa y se sobo la rodilla en la que se golpeó con el susto
-está bien, de todos modos, te está quedando muy bien, nos vemos después, este libro quiere que lo lea! – señalo un libro de pasta dura color rojo
-claro Amanda, cuídate – Liam se despidió y Amanda salió de la biblioteca sonriendo
-ella es la chica que felicito Flitwick junto contigo no? – pregunto Sebastián
-ah, sí, es muy lista, pero asusta como un fantasma – dijo Liam terminado de sobar su rodilla
-sí, lo noté, es un poco linda no crees?
-supongo que sí, mira, aquí podemos terminar no? – Liam señalo un párrafo y Sebastián lo leyó
-mmm, que tal si le agregamos algo de aquí… - la tarde paso y el pergamino de Liam estaba ya en su dormitorio, Liam estaba buscando a Emma para ir a él gran comedor cuando se cruzó con Sofía y el chico de Hufflepuf, paso al lado y Sofía le hablo repentinamente
-AH! Liam! Que gusto que te veo… esté… ¿ya hiciste la tarea de encantamientos? – pregunto Sofía nerviosa
-sí, la hicimos cuando…
-huy, sí, yo tampoco, vas a la biblioteca? Te acompaño y así hacemos el trabajo jaja – Sofía salto al lado de Liam y le pasó el brazo por el atrás del cuello
-pero si yo ya…
-exacto! Vamos Liam – dijo Sofía tirando del brazo de Liam
-oh, puedo acompañarlos! – dijo el chico de Hufflepuf
-ah no, no, no te preocupes no hace falta, nos vemos luego adiós! –Sofía casi corriendo llevo a Liam lejos del chico – fiu, gracias por sacarme de ahí Liam, ese chico no me dejaba irme sola
-ah… de nada?
-jaja, oye, sabes dónde está Sebas?
-sebas?
-sí, Sebastián quiero decir, sabes dónde está?
-ah, sí, estaba con Jack afuera del castillo jugando… bueno no recuerdo que jugaban, algo con canicas
-ah, claro, vamos – Sofía jalo de nuevo del brazo a Liam y fueron hacia afuera del castillo, Liam como podía la guiaba mientras estaba sujeto por Sofía. Afuera Jack y Sebastián estaban sentados en el pasto hablando sobre el día cuando Sofía y Liam llegaron – ¡holaaaaa! ¡Sebas! – dijo sacudiendo el brazo que no estaba sujetando a Liam
-eh? ¡Oh! ¡Sofí! Ejem, dijo, hola Sofía – Sebastián se paró de un salto y saludo a Sofía y Liam
-hola chicos – dijo Liam cansado, Jack lo saludo con la mano
-que están haciendo? – dijo Sofía con una sonrisa
-estábamos hablando, y ah… tú que hacías? – contesto Sebastián temeroso
-ah ya sabes, caminando por ahí con Liam – dijo Sofía despreocupadamente y sacudió el brazo de Liam
-puedes… puedes soltarme? – dijo Liam muy cansado
-oh, si, perdón – Sofía soltó el brazo de Liam y este se tiró al pasto tomando aire
-claro… y el chico de Hufflepuf? – pregunto Sebastián
-ah, él está por ahí no sé, lo deje para estar con…
-con Liam? – interrumpió Sebastián y miro a Liam, que estaba algo más tranquilo
-ah, sí, no, osea, bueno Liam me dijo dónde estabas y vine a buscarte para… bueno, para disculparme, lo que te dije en el almuerzo era solo para molestarte – dijo Sofía cabizbaja
-está bien, te perdono, igual te pido disculpas, aún que Liam me ayudó después, ¿verdad? – Liam asintió con la cabeza
-enserio? Entonces… ¿quieres ir a buscar ese pasadizo? – pregunto Sofía tímidamente
-sí, vamos! – los dos chicos se fueron juntos hacia adentro del castillo y dejaron solos a Jack y Liam
-día movido, ¿no? – dijo Roxy llegando junto con Emma, Liam asintió de nuevo con la cabeza
