¡Saludos, queridos lectores!
Hoy toca actualización de esta historia, la cuál, me cuesta un poco de trabajo terminar los capítulos por lo largos que son. Sin embargo, me alegra decir que pude terminarlo para este fin de semana.
Sin hacer más larga la introducción, los dejo con este capítulo, el cuál, espero que pese al drama que verán en él, les guste n.n
El breve momento de intimidad que tuvieron tras las últimas noticias fue interrumpido por el llamado a la puerta. Sasuke pensó que se trataba de Orochimaru, pero Karin sabía desde antes de la cercanía de Sakura.
—Lamento interrumpirlos —dijo desde fuera de la habitación— Mi maestra me envió.
—Adelante —Karin la invitó a pasar.
—De verdad lo siento. Es que quería informarles que mi maestra y yo iremos a casa a descansar. Hemos estado mucho tiempo trabajando en el hospital —se explicaba nerviosa, pues seguramente ellos seguían hablando de su dilema— Pero Shizune-sempai estará de guardia. Ella sabe lo que hay que hacer en caso de algún episodio o emergencia y mandará a llamarnos a nosotras.
—De acuerdo —contestó el azabache.
—Queríamos que lo supieran para que no se preocupen.
—Gracias —contestó la pelirroja.
—Entonces… los dejo. Buenas noches.
Sakura estaba un poco confundida porque ellos parecían tranquilos. Sinceramente, nunca entendía la forma de actuar de ellos ante las circunstancias, pero siempre podía percibirse la complicidad entre ambos.
Para ya no interrumpirlos más y poder ir a dormir a casa, Sakura se apresuró a salir, pero se encontró de frente con Orochimaru.
—No creo que…
—Vámonos. No quiero perder el tiempo —Sakura había sido interrumpida por Sasuke, pues ella había intentado decirle al Sannin que los dejaran a solas, pero el azabache parecía estar esperándolo— Entre más rápido nos vayamos, más rápido volveré.
—Vigile que coma bien. Es capaz de dar un solo bocado y regresar —Karin le advirtió a Orochimaru.
—No te preocupes, Karin-chan. Si no come adecuadamente, no lo dejaré volver hasta que lo haga —Orochimaru sonrió de forma tétrica y Sasuke guardó la caja de madera en la mochila, para salir junto a su antiguo maestro.
En todo ese tiempo Karin también había ocultado su amuleto debajo de las sábanas, pero una vez que se quedó sola, lo guardó en el resorte de la pantaleta. Estando en un hospital como paciente, no tenía muchas opciones para guardarlo encima.
Fuera del hospital, Orochimaru y Sasuke caminaban en silencio. El Sannin sabía a la perfección hacia dónde iba, pero Uchiha solamente lo seguía esperando por respuestas. Sin embargo, cuando llegaron al restaurante al que el mayor quería llegar, el menor no se veía contento.
—Pensé que hablaríamos.
—Y lo haremos, pero le prometí a Karin-chan que comerías algo —respondió Orochimaru— Además, será menos sospechoso hablar en un lugar público.
Sasuke frunció el ceño y terminó por entrar al restaurante junto a su antigüo maestro, pues algo debía estar planeando y por mucho que le molestara estar tanto tiempo lejos de su novia, sabía que debían irse con cuidado si lo que él tenía que decirle era algo que Konoha no debía saber.
—Hace mucho que no nos sentamos a hablar amistosamente. Cuéntame, Sasuke-kun ¿qué planes tienes para el futuro? —Orochimaru abrió la plática después de que el Sannin ordenara por los dos, pues Sasuke no parecía muy dispuesto a obedecer.
—Primero, averiguar si hay una decisión correcta para salvar a Karin sin que se le rompa el corazón —respondió Sasuke irritado por la pregunta.
—Eso me resulta muy evidente, pero me refiero a ¿qué planes tienes para después de que pase todo esto? —Orochimaru hablaba como si estuviera charlando como si su alumno fuera un recién graduado que no tenía ni idea de qué hacer a continuación— Ya sabes, quizá tomar un equipo Gennin para entrenarlo, remodelar la casa, casarte o terminar con Karin-chan. Esas cosas.
—¿Qué importa? Lo que necesito ahora es llegar a un consenso con Karin para ponerla a salvo o no habrá futuro.
—¡Oh! Entiendo —el Sannin sonrió— ¿Puedo darte un consejo? —Sasuke asintió pensando que de esa forma el hombre estaba dando entrada a que pudiera hablar del tema que le importaba— Cásate con ella.
—¿Qué? —preguntó el azabache muy confundido. Esperaba por cualquier cosa, incluso una anécdota inventada dónde de forma cifrada le informara lo que tenía que decirle, pero no eso.
—La decisión que tienen por delante es muy difícil. Sólo tienen dos caminos a elegir y ambos caminos tienen dos posibles escenarios, sin mencionar las áreas grises —hablaba el Sannin con las manos sobre la mesa y Sasuke pudo notar que él marcaba el número cuatro con los dedos— No me fue difícil notar que tú y Karin-chan no están de acuerdo sobre qué decisión tomar y tal como lo pensé, tú quieres que ella aborte para que se salve, pero ella no lo hará.
—Voy a convencerla.
—¿Sabes por qué las mujeres tienden a tener un apego a los hijos? Porque ellas cargan con ellos por nueve meses. Lo sienten como si fueran parte de ellas —hablaba Orochimaru— Es decir, los niños son parte de un hombre y una mujer, pero ellas lo viven diferente. Claro, eso sin mencionar la presión social de que deben amarlos incondicionalmente, pero aún sin ese factor, el que tengan un ser vivo creciendo dentro de ellas ya causa un efecto significativo —se encogió de hombros— Lo que quiero decir, es que ella ya decidió que quiere arriesgarse, se va a aferrar a la idea y no creo que logres que se retracte, más que nada porque es muy terca. La conoces.
—Debo convencerla de alguna forma.
—Mi sugerencia de casarte con ella, es porque si no logras convencerla, al menos le cumplirías un sueño antes de morir. Por cierto, eso la ayudará a mejorar su humor y sus ganas de vivir, así que podría sobrevivir. si te arrepientes de la boda, puedes divorciarte después.
—No estoy aquí para oír estupideces —gruñó el hombre.
—De igual forma deberías casarte con ella si logras convencerla de que no se arriesgue. La propuesta y la boda la harían feliz y ayudaría a disminuir la depresión que le sigue al aborto. No la curará, pero quizá la ayude a sobrellevarlo.
Sasuke quedó callado ante aquellas palabras, pues era un buen consejo si lograba convencerla de cuidarse. Sin embargo, le resultaba amargo usar la boda para tratar de opacar una pérdida, especialmente cuando él ya había empezado a planear cómo proponérsele antes de que la falta de sueño de su novia se volviera un problema.
El silencio se prolongó porque el mesero llegó con el primer plato. En cuanto se fue, Orochimaru bebió de su sopa y Sasuke ni siquiera se movió.
—Lo mismo sugiero para las otras dos opciones —murmuró Orochimaru usando la cuchara para cubrir su boca y nadie viera que movía los labios. Además, así ahogaba aún más el volumen y sólo el azabache lo habría escuchado.
—¿Hay más riesgos? —preguntó Sasuke ansioso por conocer la respuesta refiriéndose a esas dos opciones y esperaba haber elegido las palabras correctas para no levantar sospechas.
—Sólo tienen dos opciones. Ya te lo ha mencionado Tsunade. Una para salvaguardar la vida de Karin-chan, pero no le permitirá tener hijos y la otra dónde las probabilidades están en su contra —respondió el Sannin confundiendo a su alumno— La primera, tendrían un único hijo —le murmuró de nuevo, pero lo siguiente lo dijo en volumen normal— Con la segunda… la gama de posibilidades es amplia y la muerte es la probabilidad más alta —dio otra cuchara para volver a murmurar— Pero tiene mejores probabilidades que la propuesta de Tsunade.
Aquellas palabras llamaron la atención de Sasuke, pues Orochimaru realmente le estaba soltando información disimuladamente mientras comían y terminó por seguirle el juego de mantener una charla.
Durante la plática, Sasuke sólo pudo conseguir información suelta en la que el Sannin explicaba vagamente las consecuencias de esas dos nuevas opciones. Por ejemplo, entendió que Orochimaru podría salvar al niño que estaban esperando sin arriesgar la vida de Karin, pero sería el único hijo que tendrían. Esta opción sonaba ideal, pero si su antiguo maestro no lo había mencionado frente a Konoha, debería existir un riesgo o algo nada ético en esa opción.
Sobre la otra opción, sólo pudo entender que tenía el mismo riesgo que si Karin seguía el embarazo bajo los protocolos de Konoha, pero aparentemente, la opción de Orochimaru les daba más posibilidades de que el embarazo llegara a término y que su novia permaneciera con vida. Sin embargo, esta opción tampoco lo convencía, porque seguía poniendo en riesgo la vida de la pelirroja y el Sannin tampoco era muy claro sobre qué tan altas eran las probabilidades de éxito.
Uchiha estaba impaciente por saber mejor en qué consistían las opciones de Orochimaru, pero obviamente él no diría nada claro, al menos no mientras sospechara que Konoha lo vigilaba.
—Le traje un regalo a Karin-chan, pero Konoha me lo ha quitado porque pensaron que podría ser algo que arreglé —comentó Orochimaru mientras los hombres se levantaban de la mesa para salir del restaurante— ¿Me acompañarías a comprarle algo? No sé si pueda conseguir el mismo obsequio, era algo difícil de conseguir, pero…
—Vamos.
Orochimaru sonrió y ambos salieron del establecimiento en silencio.
El azabache siguió por las calles de la aldea a su antiguo maestro hasta una perfumería. Para ese momento, él se preguntaba cómo Orochimaru pretendía hablarle de los detalles de aquellas opciones si seguían a la vista de las miradas de los aldeanos quienes podrían escucharlos. Necesitaban saber todas sus opciones para llegar a una resolución lo antes posible.
—Originalmente quería crearle un perfume personal. Con las limitantes de Konoha no tengo una gama amplia de investigación, así que hacer un perfume servía como un hobby —comentó el Sannin— Pero sabía que la aldea sospecharía, así que opté por comprarle alguno. Aún así Konoha pensó que el perfume con ticket de compra podría tener algo extraño y me lo quitaron.
—El ticket no es una garantía —comentó Sasuke muy serio.
—También estaba sellado —respondió Orochimaru y el joven, aunque no dijo nada, su gesto era como si le dijera al hombre que ello tampoco era una garantía tratándose de él. El Sannin lo entendió y se rió— Compraré otro.
Orochimaru entró a la tienda y preguntó por consejos a la tendera para elegir un regalo y de vez en cuando le preguntaba a Sasuke si creía que aquellos frascos que la señorita le sugería, podrían gustarle a Karin.
—Karin tiene muchos perfumes, creo que le gustará cualquiera que no tenga —respondió Sasuke que verdaderamente no sabía qué responder. Su novia tenía tantos y hablaba de tantas cosas sobre ellos, que de las dos únicas cosas que estaba seguro era que se emocionaría con cualquier perfume que no tuviera ya y que su perfume favorito estaba en un frasco rojo con tapa dorada llamado Coeur.
—Por eso tú debes ayudarme, yo no sé cuáles tiene —respondió Orochimaru para luego mirar a la tendera— ¿Alguna otra sugerencia, señorita?
—Sí, si la señorita es coleccionista, ya sé qué puede interesarle —respondió la chica y fue al almacén corriendo, por una parte porque le asustaba el hombre y por el otro, porque si compraba un perfume de colección, la comisión que obtendría sería jugosa.
—Elige el frasco azul más elegante —Orochimaru le murmuró a su antiguo alumno y Sasuke entendió enseguida que él ya tenía un plan. Es decir, ya lo había sospechado desde antes, pues jamás se imaginó dándole un obsequio a nadie que no fuera algo de mal gusto, así que esa atención con su novia y los perfumes, sabía que significaban algo.
—Tenemos estos de colección —llegó la tendera con cinco cajas de diferentes tamaños, colores y formas. Los dejó en un mostrador y abrió cada una de las cajas explicándoles cada detalle; desde la "exquisitez" de la caja hasta lo "único" del aroma.
—¿Karin-chan tiene alguno de estos? —Orochimaru volteó a ver a Sasuke después de que ambos se tragaran todo el discurso de venta.
—No recuerdo —mintió, porque estaba seguro que al menos dos de los cinco los había visto en la casa.
—Bueno, elige uno. Tu conoces a tu esposa mejor que yo.
Sasuke hizo mala cara por la mención de "esposa" y no porque le desagradara la idea, sino que se sintió abochornado con la mención. Él ni siquiera le había comentado a nadie que ya tenía planes al respecto, pero la situación amarga por la que estaban pasando, había puesto en pausa todo.
Miró las cinco cajas con los frascos de perfume dentro, algunos incluso tenían frascos extras más pequeños que servían como portátiles o la mujer había mencionado algo sobre agua de baño. En cualquier caso, daba lo mismo, porque él sólo estaba fingiendo que estaba pensando su elección y después señaló un frasco azul.
Esperaba no haberse equivocado, pues habían dos frascos azules y para él, el elegante era aquél que tenía una forma simple como una gota de agua y no el que él ni siquiera sabía qué forma tenía. Además, recordaba haber visto ambos frascos en posesión de su novia, así que no importaba mucho.
—Es una buena elección, señor. Aunque es un perfume de la temporada pasada a diferencia de los demás, es uno de los mejores del año —sonreía la vendedora que intentaba insinuarles que aquél perfume ya lo tendría una coleccionista y que eligieran otro. Seguramente uno más caro— ¿Se les ofrece algo más? También tenemos lociones para caballeros.
—Sólo llevaremos el regalo —sonrió Orochimaru.
La vendedora hizo un tímido intento por sugerir otros productos, o recalcar que podrían equivocarse con la elección, pero después de una mirada aterradora por parte del Sannin, ella simplemente entregó el perfume y los despidió.
Ambos hombres salieron de allí y una vez más, Sasuke se vio obligado a seguir a su antiguo maestro en silencio, esperando que le diera alguna indicación o dato en alguna charla sin sentido o poco grata. Sin embargo, Orochimaru entró a otras tiendas donde compró pastelillos, galletas y otros objetos de uso personal argumentando que en Oto no podía encontrar muchos de esos productos o de esa calidad.
Sasuke se estaba irritando porque sentía que perdía valioso tiempo en lugar de estar con su novia, pero si no se iba, era porque esperaba la información que él tenía que decirle. No obstante, cuando notó que el Sannin se dirigía a la Torre Hokage, no estaba muy seguro de qué pensar.
—Toma, llévale estas cosas a Karin-chan para animarla —el hombre le extendió la bolsa del perfume y otra de la pastelería de entre varias que cargaba— Seguramente no se te había ocurrido llevarle golosinas.
—¿Qué hay de… ? —no terminó la pregunta porque en el momento no se le ocurrió cómo llamarlo.
—Si, todo está ahí adentro y dale el perfume primero en cuanto llegues con ella —Orochimaru habló como si él lo hubiese interrumpido— Ve, ya debe extrañarte y aún tienen cosas qué pensar. ¡Ah! Y otra cosa. Les sugiero que hoy no hablen del tema. Asimilen la noticia, traten de descansar y pide su mano —enlistó el hombre— Despídeme de Karin-chan. Espero verlos pronto a ambos en mejor forma.
Orochimaru no le dio tiempo de decir nada más, solamente le dio las cosas y se metió a la torre Hokage sin más. Seguramente avisaría de su partida a pesar de ser de noche.
Uchiha estaba tentado a mirar dentro de las bolsas esperando encontrar una nota, un frasco o lo que fuera donde estuviera el resto de la explicación, pero entendía que, si el Sannin había hecho todo ese acto de "maestro que se preocupa por sus antiguos pupilos", tendría que ser para disimular que les daba algo, aún si él no pudo notar en qué momento lo metió.
A toda prisa, el joven hombre volvió al hospital y en cuanto entró a la habitación, su novia ya lo esperaba inquieta. Sin duda, ella más que nadie quería saber aquello que Orochimaru no les pudo decir.
—¿Y? —preguntó ansiosa.
—No pudo decirme mucho, pero sospecho que debió dejar algo en las bolsas que me dio —le murmuró mientras se acercaba a la cama para sacar todo el contenido.
—¿Una imitación de Raindrops, unos pastelillos y un delineador? —preguntó Karin confundida, especialmente porque para ella, no tenía sentido que el par de hombres se paseara por Konoha para comprar esas cosas.
Sasuke revisó todas las cosas de nuevo, incluso buscó algo escrito dentro de las bolsas de papel, pero no había rastro de información.
¿Y si Orochimaru sólo se había burlado de ellos?
"...dale el perfume primero en cuanto llegues con ella." Recordó sus palabras y no podía ser coincidencia que su novia mencionara que aquél perfume era una imitación cuando el frasco había costado un montón de dinero… a menos que la tienda de perfumes los hubiese estafado.
Convencido de que el perfume era la clave, Sasuke abrió la caja apresuradamente esperando encontrar lo que había esperado ver en las bolsas cuando sacó los objetos, pero no, todo parecía tal como se lo habían enseñado en la tienda.
—¿Qué te dijo exactamente? —preguntó Karin cuando el azabache se vio enojado y decepcionado.
Sasuke le platicó enseguida de todas las cosas que Orochimaru había hecho para soltarle información y que él había pensado que la salida de compras era un engaño hacia Konoha para poder entregarle la medicina o lo que fuera que tenía para ayudarlos. También le platicó lo enfático que le pareció con respecto al perfume y la forma en que se despidió. Lo único que omitió mencionar fue la sugerencia del Sannin sobre casarse.
Karin lo oyó atentamente y cuando su novio terminó, ella quedó pensativa apenas un par de segundos antes de sacar el hule espuma forrado de tela que servía como base del frasco y la muestra portátil. Dentro, encontró lo que Sasuke pensó que parecía una guía de uso de algún electrónico, pero en color azul.
—¡Aquí está! —exclamó la pelirroja más animada.
—¿Qué es?
—Algunos perfumes tienen certificados de autenticidad, folletos informativos sobre la creación de los perfumes y otro tipo de papeles dentro de la caja. ¿La vendedora no se los mostró? —preguntó Karin y Sasuke se encogió de hombros, porque no había prestado demasiada atención— Sospecho que Orochimaru-sama metió este papel en algún momento para poder entregarlo sin que hubiesen sospechas. Especialmente porque es un producto que compró dentro de la aldea.
—¿Estás segura? —preguntó Sasuke, porque visualmente, eso parecía el folleto del perfume que su novia le había mencionado y no recordaba un movimiento sospechoso de Orochimaru. Tampoco tenía mucho sentido el cómo él pudo haber cargado ese papel tan bien disfrazado sin que Konoha se lo encontrara en la revisión.
—Si, mira, esto no tiene nada que ver con perfumes —Karin le mostró y en efecto, aunque el diseño del papel parecía venir del perfume, lo que decía allí, no tenía nada que ver con este.
La forma más sencilla de ambos estar al tanto de la información, era que uno leyera en voz alta para que el otro escuchara. Sin embargo, no podían permitir que nadie escuchara la información si Orochimaru la había estado ocultando, así que Sasuke se sentó a lado de su novia y ambos leyeron por su cuenta en silencio.
El papel decía así:
"Hay dos opciones que puedo proporcionarles a su problema actual. Una de ellas tiene el riesgo mínimo en cuanto a la salud de Karin-chan, pero la intervención de Konoha si descubre lo que queremos hacer, podría quitarles la oportunidad de tener a su hijo en brazos. La otra opción pone en riesgo a Karin-chan y su hijo, pero si todo sale bien, podrían tener a este niño y más en el futuro.
Para que entiendan mejor los riesgos y en lo que consisten, lo desgloso a continuación:
1° La única razón por la que su hijo y Karin-chan están en peligro, es porque su cuerpo no está sano para mantenerlos a los dos de forma óptima. Yo podría extraer el feto y ponerlo en una incubadora para que ahí termine su proceso de formación, pero como saben, Konoha no permitirá algo como esto.
Para que podamos hacer esto, Karin-chan tendría que venir a Oto, pero eso equivaldría a desertar de la aldea y… saben el resto. A mí no me importará volver al libro Bingo.
Una alternativa a esta opción sería permitir que Tsunade practique el aborto, robar los restos antes de que se deshagan de ellos y con ese material podría hacer un clon de su hijo. Sin embargo, a mi no me será posible hacer el robo.
2° Las pruebas que hemos hecho en las que Karin-chan ha usado la mordida curativa para curar su propio cuerpo en esta situación no han sido en vano. Las pruebas que ella y yo hicimos en el pasado, me permitieron desarrollar algo así como una "medicina potente" que no es más que una sustancia concentrada del chakra curativo de Karin-chan.
Nunca pude usarlo como esperaba porque esta "medicina", aunque curaba los males de cualquier persona con una efectividad mucho mejor que la técnica de Karin-chan o el Sōzō Saisei, la mayoría de los conejillos de indias murieron porque la potencia de este provocaba que después de curar todo mal en el organismo, el cuerpo se llenara de chakra a un punto en que terminaban explotando. Los pocos que sobrevivieron sufrieron daños en sus puertas de chakra y no pudieron volver a moldear su chakra.
Disminuir las dosis tampoco ayudó a que los efectos no fueran agresivos y aunque trabajé mucho tratando de averiguar cómo controlarlo, llegué a la conclusión de que Karin-chan, como la usuaria original, es la única que puede hacer una moderación y quizá siempre lo ha hecho con la mordida curativa de forma inconsciente. Por supuesto, esto último sólo es una teoría y no he tenido la oportunidad de probar qué tipo de efecto podría tener esta "medicina" en ella por obvias razones.
En pocas palabras, si deciden usar este método, no puedo garantizarles la seguridad ni de su hijo ni de Karin-chan, pero las probabilidades son de un 50/50, pues por un lado, ella es la usuaria original y por otro, si ingiere el "medicamento" del frasco pequeño, estaría ingiriéndolo por dos. Claro que, también existe la posibilidad de que el feto no lo resista y Karin-chan si.
A estas alturas, ya debieron darse cuenta que existe otra alternativa, pero mencioné las dos primeras como principales porque imaginé que querrían encontrar la forma de salvar a ese niño.
Deténganse a pensar las cosas con cuidado, porque todas las opciones, esencialmente, son experimentación humana y si son partícipes, podrían perder su libertad en Konoha. Esto me lleva a sugerirles, que si optan por usar la "medicina" y quieren quedarse en la aldea, podrían alegar que Karin-chan usó su mordida curativa hasta que funcionó. Claro, si es que sobrevive. De esta forma Tsunade podrá hacer cientos de estudios al respecto y ya que la "medicina" es sustancialmente el chakra curativo de Karin-chan, no encontrará nada extraño.
La decisión está en sus manos."
Sasuke y Karin miraron la nota largo rato aún cuando ya habían terminado de leerla, pues aunque esto abría la gama de posibilidades en comparación a la que Konoha les daba, lo cierto era que estas noticias tampoco eran tan gratas. Además, la opción extra a la que se refería Orochimaru era muy fácil de deducir: podrían acceder a interrumpir el embarazo o dejar que el bebé se desarrollara fuera del cuerpo de la chica (ya fuera como estaba ahora o como clon) y después probar la "medicina", pero seguía habiendo un riesgo al no saber cuál sería la reacción de la pelirroja a esta sustancia.
Como opción más segura en cuanto a la vida y salud del bebé y Karin, sería permitir que el bebé se desarrollara en la incubadora, pero eso significaría regresar a la vida de renegados e incluso de criminales por ser cómplices de Orochimaru en esa experimentación humana, y si bien ellos no tendrían ningún problema con ello si así podían mantener la vida de sus seres queridos a salvo, eso también significaba darle una vida difícil a su hijo. De antemano, ninguno de los dos quería permitirlo porque ellos entendían lo que era eso.
—Karin…
—Lo sé.
Ninguno de los dos tenía una decisión, ni siquiera podrían decir que tuvieran alguna preferencia por alguna de las opciones. Ambos necesitaban pensarlo detenidamente y en un concilio silencioso, habían acordado que volverían a casa al siguiente día para poder hablarlo lejos de oídos indiscretos.
Ambos leyeron la nota una última vez antes de que Sasuke la quemara para que no hubiese evidencia de ella y se metieron a la cama a pensar después de recoger las cosas de la cama. Fueron cuidadosos con la caja de perfume porque sabían que "el frasco pequeño" se refería al de la caja. De alguna forma Orochimaru se había burlado de Konoha y Sasuke para cambiar la caja del perfume que compró para poner esa falsa con la nota y la "medicina".
Karin se quedó dormida en algún momento de la madrugada y cuando Sasuke se dió cuenta, supo que podría dormir un poco ahora que ella descansaba, pues aunque ambos aún tenían muchas cosas en la cabeza, saber que tenían más opciones, aunque no fueran lo suficientemente gratas, les daba cierta tranquilidad porque las probabilidades de mantener la vida del bebé y Karin a salvo, eran mayores.
La pareja fue despertada porque habían ido a repartir el desayuno a los pacientes y después de regañarlos por el uso inapropiado de la cama, le sirvieron la comida a Karin. Ella, por su parte, quiso convencer a Sasuke de que fuera a comer, pero este, muy a su pesar de las cosas dulces, terminó por comerse los pastelillos que quedaron. Así tendría algo en el estómago y ella no podría presionarlo.
—¡Eran míos! —replicó ella haciendo pucheros.
—Compraremos más en el camino —respondió el azabache sintiendo alegría de ver que su novia ya tenía humor para reclamar algo tan banal como eso. Sólo temía que fuera la calma antes de la tormenta.
Shizune fue a hablar con ellos sobre su decisión hacia el mediodía y cuando la pareja le comunicó que aún no sabían, pero que querían volver a casa, la mujer se notó preocupada.
—¿Están seguros? Es que… no podemos predecir los episodios y si llegara a pasar de nuevo antes de que tomen su decisión…
—Si, estamos seguros —respondió Karin.
—De acuerdo. Entonces prepararé el alta —respondió la mujer preocupada— Pueden buscarme si cambian de opinión.
Karin asintió a modo de agradecimiento y no fue sino hasta que Shizune abandonó la habitación, que Sasuke expresó su preocupación. Es decir, él ya había pensado en el peligro que su novia corría en la casa si volvía a tener uno de los episodios y tampoco iba a dejar todo en manos de los fantasmas, los cuales, por cierto, ya no había visto desde que su madre lo dirigió a la tienda de magia; pero sí que tenía una idea que aún no compartía con su novia.
—Hay una posada a dos cuadras de aquí. Podemos pasar unos días allí mientras nos decidimos. Si pasa algo, llegaremos rápidamente al hospital.
—Quiero ir a casa —pidió la pelirroja, algo que llamó la atención del azabache, pues parecía que ella cada vez actuaba menos con la cabeza y más con las emociones.
—Karin…
—Sólo una noche y si aún no tomamos una decisión mañana por la tarde, iremos la posada como dices —pidió la joven— Quiero estar en casa contigo una vez más y… quizá mamá pueda guiarme de nuevo.
Ella no dijo todo al respecto de querer ir a la casa, pero Sasuke pudo comprenderlo de inmediato. Es decir, sin importar la decisión que tomaran, aún si tomaban la opción más segura, si algo salía mal, ella no volvería a la casa.
No, Sasuke no quería pensar en esa posibilidad, pero sabía que cualquier tipo de palabras que pudiera decirle a su novia, no servirían para tranquilizarla. Permitirle descansar en la casa, esperaba que le ayudara darle un poco de tranquilidad después de todo ese estrés.
—Una noche —asintió él, suplicando que en ese tiempo no pasara nada y que si pasaba, que volviera a tener una señal para poder llevarla al hospital a tiempo.
La pareja hizo los preparativos para el alta y para la hora de la comida, salieron del hospital y Sasuke le sugirió comer cerca del hospital antes de ir a casa. Karin sabía que esto era porque él seguía teniendo miedo de que le pasara algo, así que aceptó. Ambos trataban de tener unos momentos normales o parecido a lo normal antes de llegar a su hogar.
Cuando finalmente llegaron a la casa, siguieron fingiendo que nada pasaba, como si hubiesen llegado de un día después de trabajo o de un día de compras de víveres. Esto, porque ambos aún repasaban las opciones que tenían a la mano y las consecuencias que significaban y porque de alguna forma, ambos esperaban ver una señal de sus familiares sobre qué hacer.
—Quiero tomar un baño —comentó la pelirroja mientras sacaba ropa limpia de su cajón.
—¿Puedes hacerlo sola? —preguntó Sasuke, pues aunque en el hospital, después de un día de reposo tras el episodio, ella ya había podido levantarse al baño con ayuda de él.
—Me sentiré más segura si te metes conmigo —sugirió Karin sin ningún tinte de lascivia. De todas formas ninguno estaba de humor, sin mencionar que dado el estado de la joven, podría ser peligroso.
Sasuke asintió a la petición y también arregló lo necesario, incluído un par de bancos para dejar que su novia se sentara en caso de necesitarlo. En menos de cinco minutos, los dos ya estaban bajo el agua caliente y podría decirse que Karin era la que más disfrutaba del momento, pues, al fin podría bañarse después de tres días en el hospital. El baño de esponja no era lo mismo.
Por su parte, el azabache comenzó a sentirse inquieto, pues aquél momento resultaba en una gran oportunidad para ver con mayor detenimiento el cuerpo de su novia, aquél que a pesar de llevar las cicatrices del pasado, seguía en pie, luchando por el futuro aun cuando parecía oscuro y sombrío.
Ahí, en sus brazos, pecho y hombros estaban las marcas de mordidas que le hicieron sin ninguna pizca de agradecimiento o empatía por el sacrificio que ella había sido obligada a hacer, incluso podía contarse él mismo como uno de ellos, porque además de aquellas mordidas, estaba la cicatriz en su pecho que él mismo había provocado por un momento de locura y descontrol. En los brazos, también habían algunas cicatrices de agujas, de los experimentos que Orochimaru alguna vez hizo en ella.
Pero la herida que más resaltaba en ese momento, aunque aún no podía considerarse como tal, era la de su vientre de doce semanas de embarazo. Era inevitable para Sasuke pensar que ese ser que se formaba dentro de su novia, podría ser la causa de una de las mayores desdichas de su vida, cuando se suponía que tenía que ser la mayor de las alegrías.
Karin le había señalado anteriormente que él se mostraba frío ante la existencia de su hijo y siendo honesto, le era difícil sentirse contento. Es decir, cuando les dieron la noticia, le costó asimilarlo porque así como su novia, él ya se había hecho a la idea de que no tendrían hijos, pero él no se dio el tiempo de procesar la idea porque enfocó su energía en tratar de evitar que la pelirroja se enfrascara en malos pensamientos por culpa de la advertencia que la médium les había hecho.
El hecho de que desde un principio les dijeran que algo podría ir mal y que después lo confirmaran, no le dio oportunidad al azabache de aceptar y encariñarse con ese niño. Le fue todavía más difícil hacerlo cuando hablaron de la posibilidad de que podría significar la muerte de su amada. Todo esto, lo hacía sentirse culpable por no amar al niño como Karin ya lo hacía.
Sin duda, Sasuke sabía que el bebé no tenía la culpa de lo que podría provocar tan sólo porque Karin ya lo amaba, pero la falta de disposición del hombre a amarle, era porque entre menos le tuviera afecto, le era más sencillo priorizar la vida y la salud de su novia.
—¿Sasuke? —Karin lo sacó de sus pensamientos— ¿Me prestas el jabón?
—Deberías sentarte para hacer eso —sugirió el azabache.
—Sólo voy a enjabonarme.
—Se hará más resbaloso el piso, mejor siéntate —insistió Uchiha y el joven la ayudó a sentarse.
Quería amar a su hijo, quería vivir el embarazo junto a su novia y quería tenerlo en brazos y criarlo, pero quería hacerlo junto a ella.
—¿Podemos tomar una decisión mañana? —preguntó Karin de repente— Mamá sólo aparecía por las noches y…
—Si —respondió él, porque podía entender que quisiera una guía. Él también la esperaba, aunque ninguno de los dos podía saber si obtendrían una respuesta de sus familiares.
El resto del día, ambos fingieron que era un día común y corriente. Lo único que interrumpió su pretensión, fue que Sakura llegó a su casa para dejar un clon de Katsuyu que les serviría para comunicarse. Si Karin tenía otro episodio, podrían avisarle a ella y estaría allí de inmediato.
Por la noche, la pareja se fue a acostar temprano. Ambos esperaban a algún fantasma que les diera una señal o un consejo para la toma de esa difícil decisión, pero no había señales de ninguno. Sin duda, la más ansiosa era la pelirroja, pues ella esperaba a su madre como las noches pasadas, pero entre más pasaba el tiempo sin verla, más ansiosa se ponía.
Ambos se daban la espalda en la cama, pues aunque esa no era la forma usual en que dormían, era la manera en que ambos marcaban que estaban pensando detenidamente. Sin embargo, Sasuke sintió de inmediato la inquietud de su novia, así que se giró hacia ella, la rodeó con sus brazos desde atrás y las apoyó en el pecho de la joven.
—La bruja me dijo que las apariciones como la de tu madre o mi familia, sólo ocurren cuando tienen permiso de guiarnos y aconsejarnos —le murmuró— Cuando no pueden hacerlo, es porque hay una lección que tenemos que aprender de nuestras vivencias y no deben intervenir.
—No es una bruja, es una… ¿tu familia se apareció? —preguntó Karin, pues aunque él podría referirse a cuando hablaron a través de la médium, ella se dio cuenta de inmediato que se trataba de algo más.
—Vi a mi familia algunas veces desde que fuimos a consultarla por primera vez. Fueron los que me hicieron volver a la aldea a pesar de que se suponía que los exámenes de sangre aún no estaban listos. También fueron ellos quienes me señalaron que debía llevarte al hospital y…
Sasuke no pudo continuar. Cuando admitió que había visto a los fantasmas de su familia a la médium, lo había hecho en un desahogo de frustración y confusión, pero esa era la primera vez que lo admitía consciente de que deseaba decírselo a su novia; por un lado porque quería sacarlo y por el otro, porque si aparecía alguno de los fantasmas para darles consejo, ambos supieran que podían confiar en lo que sea que sugirieran.
—¿Estás bien? —Karin le preguntó a sabiendas de la inquietud de su chakra y que el tema no debería ser algo fácil de lidiar para él. Es decir, ella tampoco había tenido la mejor reacción al respecto.
—Fue… extraño. Ver a Itachi de nuevo con el Edo Tensei ya era algo que no esperaba que ocurriera y más bien estaba indignado porque había sido obligado a resucitar para luchar —respondió con sinceridad— Pero verlo a él y a mis padres apareciendo porque tenían algo qué decir… Era difícil aceptar que ellos pudieran estar entre nosotros por voluntad propia y que no hubiesen aparecido antes para prevenirme de mis malas decisiones.
—Sé cómo te sientes —respondió la pelirroja volviéndose hacia él para abrazarlo.
—Esa mujer me explicó los motivos y a pesar de ello aún me frustra todo esto.
—Si hubiésemos sabido que podríamos ver a nuestra familia como fantasmas dándonos consejos, quizá no habríamos vivido nuestra vida tomando nuestras propias decisiones, esperando por una indicación —dijo Karin acariciando la mejilla de su esposo— Míranos ahora, ni siquiera nos atrevemos a hablar ni un poco de lo que había en la nota de Orochimaru-sama y la verdad, es que aún con todos nuestros errores, estamos aquí.
—Quizá tengas razón —comentó Sasuke disfrutando de la caricia, pues aunque su yo de ahora no detendría todas sus actividades por una respuesta fantasmal, su yo de ocho años seguramente se habría aferrado a ellos. Irónicamente, en ese momento y en esa decisión en particular sí esperaba tener una señal porque temía por la vida de su novia.
—Sólo piénsalo, que tus padres te hubiesen explicado por qué tu hermano hizo lo que hizo, quizá habrías renunciado a ser shinobi y no nos habríamos conocido —respondió la chica— O quizá te habrías ido de la aldea para buscar a tu hermano sin importarte mucho qué tan fuerte eras. No habrías sobrevivido fuera de la aldea a tan corta edad.
—Jamás habría podido volver a Konoha porque no tendría a un estúpido amigo que me apoyara —Sasuke sonrió a las hipótesis de su novia.
—¿Te preocupa más no haber conocido a Naruto que a mí? —preguntó Karin fingiendo indignación.
—Si no fuera por él, no creo que nos hubiésemos conocido ni nos hubiésemos reencontrado.
El joven sonrió de medio lado al puchero que hizo Karin. Sin embargo, él estaba seguro de sus palabras, pues si en ese entonces Naruto hubiese sido más habilidoso, seguramente habrían conseguido el pergamino del Cielo mucho antes y él no habría ido a buscar agua a pensar qué hacer. Por tanto, no la habría rescatado a ella de ese oso. Por otro lado, si Naruto no hubiese mejorado tanto, despertando sus celos y frustración, él no habría tomado la decisión de ir con Orochimaru.
Volvieron a quedarse callados, pues aunque habían intentado disimularlo desde que Sasuke explicó cuándo era que los fantasmas se aparecen, a los dos les pasaba la misma idea por la mente: si no habían visto a ningún familiar en ese momento, querría decir que tendrían que tomar la decisión sin ningún guía.
—¿Qué te gustaría que fuera? —preguntó Karin de repente tocándose el vientre— ¿Niño o niña?
—No hagas eso —pidió el joven.
—Difícilmente vamos a tener una plática como esta.
—No es buena idea hacer…
—Sólo está vez. Si nuestras vidas fueran normales, se supone que es este el tipo de charlas que tendríamos ahora —suplicó ella sin recibir respuesta. Unos segundos después de silencio, ella siguió hablando— Supongo que querrías un niño, para que herede el apellido Uchiha y no se pierda ¿Verdad?
El hombre joven dió un bufido antes de suspirar resignado. Él creía que seguir esos juegos afectarían más a su novia cuando el momento de la verdad llegara, pero tampoco se atrevía a desairarla en algo que difícilmente se podría repetir.
—Se suponía que yo sería una niña… Creo que mi madre realmente lo esperaba —comentó Sasuke pensando que las mujeres eran muy fuertes si podían cargar con un ser por nueve meses y luego darlo a luz— Supongo que una niña me gustaría. Pero no me importaría demasiado.
—¡Será un niño por tu culpa! —exclamó Karin— Con la suerte que tenemos, si los dos queremos una niña, tendremos un niño —dijo bajando la mirada— Aunque tampoco me importaría si es niño.
Karin volvió a darle la espalda a su novio, porque sentía que podría llorar en cualquier momento y no quería que la viera. Empero, él podía notarlo, pero no lo evidenció y simplemente siguió abrazándola por detrás.
—Durmamos —le sugirió aunque los dos sabían que si caían dormidos, sería por qué el cansancio les ganaría y en el caso de la chica, porque el embarazo la agotaba.
—¿Quieres acariciar al bebé? —Karin preguntó de repente, pues ella no pasó por alto que su novio no le había tocado el vientre ni una sola vez desde que supieron que estaba embarazada.
Sasuke no quería hacerlo por temor a no poder tomar la decisión correcta, pues sabía que una acción tan simple, podría ser muy influyente, pero también sabía que no hacerlo, lastimaría a su novia. Se quedó mudo sin saber qué decir.
—Hazlo al menos una vez. No te vas a arrepentir.
Él se dió cuenta que la última frase ella se la había dicho para que él no se arrepintiera si las cosas salían mal. No quería pensar en el peor de los escenarios, pero también debía hacerlo porque no quería que lo tomaran por sorpresa. Sin embargo, Sasuke no se atrevía a hacer lo que ella le pedía.
Karin podía entender lo que Sasuke intentaba hacer… o no hacer, porque desde que se conocían, ella vio cómo él intentaba hacer a un lado sus sentimientos para poder actuar con la cabeza fría. El problema era que seguían siendo humanos y cuando esos sentimientos no podían contenerse más, explotaban. De ahí que muchas veces el Uchiha, y de hecho, cualquier persona, tomara malas decisiones, especialmente en momentos cruciales.
—Mañana hablemos después del desayuno —habló el azabache queriendo desviar el tema al mismo tiempo que terminarlo.
—No tengas miedo —ella tomó las manos de su novio que seguían en su pecho y las bajó a su vientre. Sasuke no opuso resistencia a pesar de que quería evitarlo. Si lo permitió, fue porque esperaba que algo tan ínfimo pudiera enternecerlo— Es nuestro bebé.
Por primera vez, Sasuke tocó el vientre de su novia y aunque era la misma piel que ya había visto y tocado en otras ocasiones, bajo otras circunstancias, lo cierto era que se sentía diferente y no sólo por el hecho de que estuviera abultado.
Jamás pensó que algo tan simple como ese toque pudiera despertarle tantas emociones, muchas de ellas de amor y tristeza y aunque una parte de él se arrepentía de haberse permitido hacerlo por todo lo que estaba sintiendo, otra parte de él estaba contento de que hubiese pasado, porque quizá no volvería a ocurrir.
Karin sonrió con tristeza al sentir el flujo de chakra de su novio y ninguno volvió a hablar. Se quedaron dormidos y siguieron fingiendo que nada ocurría, hasta que se sentaron a hablar en la sala después del desayuno.
No emitieron sonido por largo rato. Ninguno se atrevía a iniciar la conversación, pero como en un acuerdo mudo, finalmente la comenzaron analizando los pro y los contras de cada una de las opciones que tenían en las manos, antes de expresar alguna preferencia o decisión.
La opción más sencilla y segura, era interrumpir el embarazo tal y como Tsunade lo había sugerido. Claro, cualquier tipo de procedimiento conllevaba algún tipo de riesgo, especialmente en un caso tan particular como el de Karin, pero seguía siendo el más seguro de todas las opciones.
Si elegían este camino, sería rechazar al bebé que ya estaba en camino e incluso, no volver a tener hijos si accedían a la ligadura de trompas. No someterse a la esterilización, sería correr el riesgo de un futuro embarazo con los mismo riesgos que ese o incluso mayores.
La segunda opción que aseguraba la vida y salud tanto de Karin cómo del bebé, era dejar la aldea para permitir que Orochimaru mantuviera a salvo al bebé en una incubadora, pero tal como él lo había señalado en su nota, volverían a convertirse en renegados y el mayor problema a ello, radicaba en el tipo de vida que tendría su hijo.
Si en algún momento, y en el mejor de los casos, ellos eran atrapados, serían encarcelados y los separarían de su hijo. Con sus antecedentes, dudaban que sólo los atraparan; probablemente la orden sería matarlos. Ninguno de los dos quería que su hijo creciera sin familia como a ellos les había tocado vivir.
Básicamente, la opción del clon los llevaría al mismo lugar que la anterior, porque aunque por algún motivo lograran convencer a Konoha que ellos no tuvieron nada qué ver con el "experimento" de Orochimaru, no podrían asegurar que la aldea les diera la custodia del niño…
Para ser sinceros, nadie se tragaría el cuento de que ellos no tuvieron nada qué ver, porque alguien de dentro tendría que llevarle el ADN al Sannin para conseguir clonarlo. Además, escapar a Oto o clonar a su hijo tampoco les convencía porque eso también significaba dejar en manos de Orochimaru su material genético.
Si su antiguo maestro era capaz de hacer experimentos humanos bajo la vigilancia de Konoha, porque entre dientes les insinuó que así sacó información de los venenos aunque negó hacerlo, no podían confiar que él no hiciera algo más con su material genético o su propio hijo.
La tercera opción era tomar el chakra concentrado de Karin esperando que este no los matara a ella o al bebé, o no los dañara como había ocurrido con las personas con las que Orochimaru experimentó. Karin sabía que siendo la usuaria, difícilmente podría tener un daño igual al de esas personas, pero el riesgo seguía latente, por ello el Sannin habló de un 50/50 en sus predicciones.
Elegir esta opción seguía poniendo en riesgo la vida de madre e hijo, pero seguía siendo mejor que la última opción.
La última opción, simplemente era dejar que el embarazo tomara su curso y tratar de mantener con vida a Karin y al bebé para tratar de llegar hasta el final. Empero, tal y como se los habían comunicado, las probabilidades de conseguir lo que deseaban estaban más cerca del cero que de la mitad.
El uso del chakra concentrado también podrían usarlo bajo otras circunstancias, por ejemplo, podrían elegir interrumpir el embarazo para que después la pelirroja probara con la medicina que Orochimaru les dió, pero la medicina con o sin el bebé, les daba un cincuenta por ciento de probabilidades de conseguir la oportunidad de volverse a embarazar o que ella muriera.
—Quiero darle la oportunidad a nuestro hijo de luchar para vivir —declaró Karin después de que ambos hablaran de las opciones y sus consecuencias.
—Los riesgos…
—Tomaré la "medicina". Es la que nos da más oportunidades de vivir y sanar —la pelirroja insistió.
—Si insistes en tenerlo, preferiría que fuéramos a Oto. No quiero ponerte…
—Sasuke, quiero que disfrutemos de nuestro hijo sin problemas. Hemos vivido más de la mitad de nuestra vida a merced del egoísmo y la guerra y no quiero que nuestro bebé pase por lo mismo. Si vamos a traerlo a esta vida, quiero que sea en un lugar donde pueda crecer sano y feliz —Karin objetó— Y sabes que aunque nos escondamos en otro país y nos disfracemos, la alianza se unirá para buscarnos porque somos potencialmente peligrosos a sus ojos. El Raikage nos odia. Tampoco podremos esconder a nuestro hijo del mundo si empieza a manifestar su herencia Uchiha-Uzumaki.
—No debes poner en riesgo tu vida, aún si…
—Te prometo que voy a luchar hasta el final por el bebé y por mí —Karin lo interrumpió abrazándolo y mirándolo a los ojos.
Sasuke, supo de inmediato que ella ya estaba decidida a tomar ese camino. Podía verlo en sus ojos y sinceramente le enfadaba, pues se suponía que tenían que tomar esa decisión juntos como pareja. Además, ella estaba esperando que él la apoyara en algo que podría significar un suicidio.
—No puedo estar de acuerdo contigo en esto. No puedes sólo tomar esta decisión sin mí y esperar que te apoye —él le replicó con enojo— Prometí no volver a ponerte en peligro, especialmente si se trataba de mis propios intereses y esto…
—No me estás poniendo en peligro, soy yo quien quiere tomar el riesgo por los intereses de los dos —respondió la pelirroja en un tono dulce sin dejar de abrazar a su novio— Quiero tu apoyo, porque soy más fuerte sabiendo que te tengo a mi lado. Tu me haces más fuerte.
—No puedo —Sasuke respondió tajantemente y Karin entendía que él se negaba porque si ella no lograba sobrevivir, se culparía a sí mismo.
Karin quiso besar a su novio y él la rechazó. Estaba muy enojado e incluso la hizo a un lado para levantarse del sillón e ir a buscar el frasco de chakra concentrado.
Sabía que era inútil deshacerse del frasco, porque si ella estaba dispuesta a seguir con esa locura, bastaba con rehusarse a interrumpir el embarazo y eso último era más riesgoso que el que ella bebiera de la "medicina".
—¿Y si puedo aumentar las posibilidades a nuestro favor? —preguntó la pelirroja enojando más a su novio, porque él creía que ella le estaba mintiendo para que aceptara.
—Karin…
—Hablo enserio. Creo que podemos aumentar las probabilidades de éxito —le aseguró.
¿Karin le está mintiendo a Sasuke sobre aumentar las probabilidades a su favor para que acepte apoyarla? ¿Cuál es ese método para aumentar las probabilidades? ¿Se podrá confiar en lo dicho por Orochimaru? ¿Sasuke accederá a apoyar a Karin en beber la "medicina" u optarán por otra de las opciones? ¿Realmente no tendrán guía de sus familiares?
Me encantará leer sus teorías al respecto n.n
Nos acercamos al final de esta historia, la cuál, admito alargué un poco más de lo planeado, pero que espero les haya gustado.
Sin más por el momento, me despido.
Hasta la siguiente actualización n.n
