The calm under the storm
By: HybridVirus
Disclaimer: Hetalia y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Rafaela y no hay ninguna ganancia con esto, más que darles amor a las relaciones de mi país con otros países; solo soy una fan que escribe para fans.
Pd: Se aceptan donaciones en PP :La descalabran:
:◇:◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::
El sonoro aullido del viento meciendo las ramas y hojas de los árboles en las afueras del palacio, resuena insistentemente en los oídos de la rubia ceniza. El ruido bien podría hacerle pensar en una criatura cruel y despiadada asediando entre la oscuridad de la noche, alistándose para atacar a los residentes del tranquilo palacio blanco, que duermen apaciblemente ante la feroz tormenta que azota sin piedad a la ciudad. No es que sea algo inusual el ver semejantes tormentas en Tokio. Pero la incertidumbre se apodera rápidamente de su interior, haciendo que su estómago se mantenga inquieto mientras que ella solo puede apretar los dientes. ¿Esto habría pasado en su antiguo futuro? El mismo que solamente existía como un silencioso fantasma, en los recuerdos de las sailors guardianas.
Un suave 'Tsk' escapa de los labios de la alta mujer, mientras se dirige con lentos pasos hacia la puerta de la habitación, asegurándose de hacer el menor ruido posible para no despertar a la sailor que se encuentra durmiendo plácidamente en la cama. El suave 'click' de la puerta al cerrarse resuena en el vacío pasillo que se extiende ante Haruka, las luces de los relámpagos y el rugir de los truenos retumba en el silencioso ambiente. Convirtiendo al hermoso palacio en una macabra pintura, ante los ojos de cualquier observador. Quizás eso es lo que en verdad se esconde en el interior ¿No es así? Pues a la blanca piedra se aferra el recuerdo de un macabro sacrificio, hecho para que este mundo pudiera existir. Un cansado suspiro escapa de la guardiana de uno de los talismanes, al mismo tiempo que continúa caminando sin un destino fijo en su mente.
En su interior la molestia arde con una intensidad, que no tiene precedentes de ser. Pues una parte de ella insiste en que todo esto es su culpa… ha sido ella quien ha fallado como guerrera, como guardiana, como miembro de la corte real de la luna. Ella no ha podido proteger el destino de su princesa, y a pesar de insistir en que Serena estaba siendo ridícula e infantil, para después exigirle que fuera razonable y llevara a cabo su deber. Lo único que había conseguido, era una inusual mirada llena de seriedad de la joven rubia, la misma que le había exigido que expresara sus preocupaciones… Para después negar cada una de ellas y renunciar al futuro que sabían, era aquello que beneficiaría a todos los habitantes de la tierra.
Los orbes azules se abren en un gesto de sorpresa, al percatarse de la silenciosa figura que se encuentra firme frente a la puerta entreabierta de una de las habitaciones en el extenso pasillo. La mirada de Haruka se desliza sobre el silencioso corredor, percatándose en ese instante de que se encuentra en el ala, donde yace la habitación de la reina, junto a la de su nueva princesa y donde siempre pulula la presencia del indeseable consorte, que Urano no soporta en lo más mínimo. Los suaves pasos de la más bajita, se acercan hacia la bronceada mujer que parece estar hundida en sus pensamientos, mientras una pequeña sonrisa se mantiene sobre las facciones de su relajado rostro.
–¿Setsuna?
Pregunta con curiosidad la suave voz de la guardiana portadora de la espada, solo para arquear una ceja al ver la forma en que la más alta lleva uno de sus dedos hacia sus labios, instándola a hacer silencio y así no llamar la atención hacia sus personas. El suave eco de los pasos de Haruka resuena en el silencioso pasillo, solamente para verse interrumpido por el murmullo de la voz de la guardiana de Plutón. 'Escuche a la pequeña dama llorar.' Menciona la dueña de las hebras verdes, al mismo tiempo que su mirada se mantiene fija en la abertura de la puerta, por donde la suave luz parece intentar escapar para llenar el oscuro pasillo con su resplandor.
–Pero… me temo, que mi presencia no es realmente necesaria.
El susurro de una pista musical se pierde entre el sonoro rugido de los truenos, a la par que una voz se mantiene cantando gentilmente desde el interior de la habitación, consiguiendo llamar de inmediato la atención de Haruka. Hay algo extraño en la forma en que los ojos de Setsuna resplandecen, es imposible negar la felicidad que se desprende de la dueña de los orbes granates. Urano simplemente no entiende de donde viene semejante emoción, por lo que decide unirse a la silenciosa espectadora, que no parece dejar de sonreír mientras su mirada se mantiene fija en la pequeña niña, que no aparenta tener más de cinco años y que es llevada en brazos por la estrella fugaz que cambio por completo sus destinos.
(¯ `v´¯ )
`.¸.´
El imparable golpeteo de las gotas de lluvia chocando contra el cristal de las ventanas, resuena insistentemente en el interior de la habitación. Los orbes rojizos de la niña se encuentran mirando de reojo las ventanas, que se iluminan cada tantos segundos gracias a las luces procreadas por la tormenta. La sensación de una mano colocándose contra la suya, saca de sus ensoñaciones a la pequeña pelirosa, haciendo que su mirada vuelva a ser capturada por los resplandecientes zafiros del hombre, que cuidadosamente la presiona contra su pecho, al mismo tiempo que uno de sus brazos la mantiene a su altura. El suave vaivén del caballero de la familia real, moviéndose al ritmo de la tenue música que inunda la habitación, le arranca una discreta sonrisa a la princesita de los encantadores rubíes.
Los gentiles movimientos del adulto son algo preciso y certero, como si el pelinegro conociera cada rincón de la habitación como la palma de su mano. Evitando así los muñecos de peluche y varios juguetes, que se encuentran en el piso de la recamara 'Eres demasiado buena para ser verdad' susurra la voz consiguiendo embrujar de nuevo a la pequeña niña, para que mantenga la mirada en él y no continúe nerviosa por la tormenta que la ha despertado a tan altas horas de la noche 'No puedo quitarte la mirada de encima' añade la varonil voz al mismo tiempo que presiona su frente contra la de la pequeña, para sonreír al ver los adormilados orbes, que le recuerdan a la guardiana suprema de la tierra. Para Seiya no hay la menor duda de que la manzana, en verdad no cae tan lejos del árbol.
Una de las manos de Rini se restriega insistentemente contra su ojo derecho, intentando ocultar a toda costa el repentino sueño que se encuentra haciéndose presente, ahora que los ruidos de la tormenta se ven completamente opacados por la voz de su padre. 'Perdona esta forma de mirarte' continúa susurrando la gentil voz, incitando así a que la niña se acurruque en el cuello de Seiya para sentir las vibraciones de sus cuerdas vocales 'Pero no hay nada que pueda comparársete' la pesada sensación en sus parpados que intentan seguir abiertos a toda costa, no evita que las pequeñas manos se aferren a la tela de la camisa de noche de la estrella fugaz. 'No hay palabras para expresar…' un suave suspiro escapa de la pequeña heredera de la luna al mismo tiempo que sus ojos se cierran, perdiendo finalmente la batalla contra Morfeo.
–Este modo en que me haces sentir…
Susurra una segunda voz mientras que unos pálidos brazos, envuelven el torso del guardián de la familia real. Una sonrisa se apodera de las facciones de Seiya, al sentir la forma en que Serena presiona su mejilla contra el centro de su espalda. Sus cuerpos se mueven lentamente en sincronía, mientras el más alto intenta asegurarse de que Rini quede completamente dormida. 'Te amo…' insiste la voz continuando con la letra de la canción, que la estrella fugaz ha utilizado para arrullar a la pequeña copia de la soberana del segundo milenio de plata. El pelinegro mira sobre su hombro para posar sus resplandecientes zafiros, en las deslumbrantes aguamarinas que parecen esperar por una respuesta a sus palabras.
–Bombón y bomboncito~
Una de las manos de Serenity pellizca a su risueño consorte, a la par que intenta contener la risa que le causa la forma en que Seiya decide cambiar la letra de la canción, para acomodar el cariñoso apodo con el que ella y su hija han sido 'bautizadas' por el caballero real. La estrella fugaz gira para encontrarse de frente con la dueña de las hebras platinadas, permitiendo que sus miradas se encuentren una vez más, después de que la monarca ha despertado ante la no tan sorpresiva ausencia de su esposo en la cama. La sensación de una mano colocándose en su cintura, la hace sonreír para acurrucarse en el espacio libre del torso de su esposo, quien continúa tarareando la gentil tonada con su garganta.
–Te necesito bombón, para que calientes mis solitarias noches~
(¯ `v´¯ )
`.¸.´
Un tic se apodera de una de las cejas de Haruka, al mismo tiempo que intenta desviar la mirada de la resplandeciente sonrisa en los labios tanto de su reina, como de su durmiente princesa. Es absurdo pensar que ambas mujeres se encuentran tan… felices en los brazos de la estrella fugaz. El rostro de Urano gira rápidamente al ver la forma en que, el guardián de la familia real se inclina aun llevando a la princesa en brazos. Para que sus labios se encuentren con los de la neo reina en un gentil y amoroso beso, que la monarca corresponde sin el menor signo de duda o incertidumbre. Los dedos de Serenity se entrelazan con las oscuras hebras, mientras que sus dedos se mantienen firmes sobre la nuca del hombre.
–No te parece de mal gusto… ¿ver esto?
Una discreta sonrisa es toda la respuesta que la guardiana de Pluto le ofrece, mientras se mantiene como una firme observante de los hechos, que ocurren con el día a día en este apacible futuro que no le parece para nada incierto. La paz se encuentra presente en la tierra y en la galaxia, no hay ningún peligro inminente que se cierna sobre ellos. No hay absolutamente nada que pueda hacer que esta situación sea incorrecta, porque el futuro es cambiante y a pesar de todos los cambios hechos. Este ha sido forjado con algo que su reina merece más que nadie en este mundo, la antigua guardiana de la tierra merecía un amor puro y sincero. Un amor que no tuviera límites y que no se dejara llevar por las apariencias o presiones sociales del mundo.
–El amor no es algo, que uno pueda ver con mal gusto.
Los dedos de Setsuna presionan algunas teclas en el teléfono móvil, que ha mantenido en su mano desde su llegada a la puerta. Las palabras 'La pequeña dama se encuentra bien' son enviadas a un número celular, que demuestra que el amor tiene un sinfín de formas. Existe el amor que Seiya siente por la reina y por la princesa, que es ese tipo de amor que te lleva a arriesgar la vida por quienes amas. También existe el amor que Haruka lleva en su interior, ese que te hace preocupar por creer que no has protegido a la persona que le has prometido lealtad. Existe el amor que las otras guardianas planetarias llevan en sus propios corazones, uno que les dice que son felices mientras la reina sea feliz…
–Proteger y observar… no son las únicas formas de amar Haruka.
Y después de esos tipos de amor, existe el amor silencioso… ese que no se hace público, que es discreto, que no se cuestiona y no se suele gritar hacia el infinito. 'Gracias…Pluto.' La fotografía de Mamoru Chiba en la aplicación de mensajes, resplandece en los ojos de la guardiana. Dejándole saber que, aunque Rini ya no tiene ninguna clase de lazo sanguíneo con el hombre, el recuerdo de la pequeña con la que compartió tantos momentos, siempre lo hace preguntar por el bienestar de la hija de la neo reina Serenity. El sentimiento es uno que Setsuna comprende a la perfección, pues a pesar de que esta no es su pequeña dama, con la que compartió tantos momentos y situaciones… igual la ama con todo el corazón.
~Owari~
:◇:◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::
Hybrid-Virus
Yo! Buen día lectores, espero que estén teniendo una excelente tarde. Esta vendría a ser la segunda actualización del día. Este oneshot ya tenía un poco de tiempo en construcción, pero finalmente después de mucho drama en mi vida, el pobrecito pudo terminarse de escribir.
Esta historia vendría a formar parte del mismo universo de 'Not Set in Stone' creo que la relación de Darién y Serena termino bien, cada uno tomo sus propios rumbos, para seguir sus vidas y hacer con ellas lo que les hiciera felices. Pero esto no evita que a veces los recuerdos y la nostalgia, haga que se pregunten por el otro. Porque como bien dije en mi otro oneshot, Endymion y Serenity existen aun dentro de ellos. En este caso la curiosidad de Darién seria desviada a Rini a pesar de que no es su hija.
La idea de un Seiya que le canta a Rini para que duerma, siempre ha rondado por mi cabeza. Me alegra poder finalmente haber plasmado eso en esta historia. Que puedo decir sobre Haruka, simplemente no le agrada la idea de que Seiya vino y arruino todo el futuro que ya conocían al pie de la letra. Pero tampoco puede negar que Serena se ve realmente feliz en este futuro.
Espero traer algo más de esta pareja durante el mes, también soy consciente de que Kousagi no apareció en este oneshot, pero ya tendrá uno propio para compensarla.
Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.
¿Dudas? ¿Comentarios? ¿Critica? ¿Etc.? ¡Ya saben qué hacer, envíen un review!
"Formemos parte de la línea de reviews, cuando leamos un fanfic con un personaje que nos gusta y no es muy común ver, de un fandom olvidado o de una historia que nos guste; dejemos un review, porque esa persona escribe para nosotros y que mejor forma de inspirarla y darle combustible para seguir"
Entre el miedo, el dolor y el deber se podían encontrar la locura o el placer. Ambos poseían diferentes indicaciones, uno era verdugo y el otro era la presa de una cruda cacería. A pesar de la clara división, uno de ellos había usado sus ojos contra el otro, sin saber la clase de locura que sería causada por el inocente acto de pestañear coquetamente en la dirección de su enemigo.
