Naruto No me pertenece.
Esta es la primera historia de 10, con la temática de Hanahaki para celebrar que he llegado a las 500 historias.
A celebrar.
Jazmín
"El jazmín es una flor que, en cualquiera de sus colores, simboliza la amabilidad, la modestia y la sencillez, todo debido a que se trata de una planta hermosa, pero al mismo tiempo muy simple"
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La primera vez que un pétalo sale de su boca, Naruto piensa que esto es una broma de mal gusto, porque eso no puede estarle pasando a él. Tiene 18 años el día que se da cuenta de que está enamorado y de la peor forma posible. La enfermedad de Hanahaki es bastante rara y no toda la población la padece, pero aun así es bastante constante para que todos sepan de que se trata cuando vomitas un pétalo de tu interior.
Se trata de amor no correspondido.
Es cuando tu interior, específicamente tus pulmones, hacen que crezcan flores y raíces, que pueden llegar a matarte. Hay historias de personas que pasan años con la enfermedad, a como personas que perecen en pocos meses. La enfermedad tiene dos curas, la primera es una cirugía donde te sacan las raíces de los pulmones (en la cual se puede morir) y la otra es que tus sentimientos sean correspondidos.
Naruto no había esperado llegar a este extremo.
Porque hasta la mañana que vomita un pétalo de Jazmín (durante el resto del día investigaría hasta hallar el nombre de la flor) no fue consciente de sus propios sentimientos. En realidad, la persona de la cual se enamora, no es tan poco evidente como otros podrían pensar, cuando descubre el nombre de la flor, en realidad es bastante simple.
La imagen de una chica de cabellera azulada y ojos claros, llega con una sonrisa amable en su rostro.
Naruto se odia en el momento que se da cuenta.
Naruto ha conocido a Hyuga Hinata desde que tiene memoria, estudiaron juntos desde prescolar y aunque al inicio no eran muy cercanos, la chica es una constante en su vida. Recuerda a la niña tímida que suele tartamudear y volverse roja a su lado, crecer al lado de Naruto y sus amigos, sonreír mucho más animadamente cuando esta con los demás. Para cualquiera debe ser una bendición enamorarse de una vieja amiga de la infancia, pero Naruto sabe bien lo mal que puede ser eso.
Porque por su culpa Neji murió.
Recuerda perfectamente ese día, como Neji había intentado ayudarlo, como en medio del accidente Hinata casi se sacrifica por salvarle la vida, pero al final termino con la muerte de Neji que salvo la vida de ambos. Habían tenido solo 16 años, pero Naruto recuerda horrorizado el rastro de sangre y como Hinata se había desgarrado en gritos por el accidente.
Nunca lo culpo.
Pero Naruto si lo hizo.
Todo fue su culpa.
Claramente eso los había separado, Naruto se alejó de Hinata como amigo, porque realmente no sentía que mereciera la pena estar cerca de ella y arruinarle más la vida. Hinata que siempre había sido amable y generosa con él, incluso cuando nadie más lo hizo, había aceptado su espacio y nunca lo presiono. Fue como si pasaran de ser buenos amigos, hasta el punto de apenas ser conocidos. Tenían un grupo de amigos en común, pero era como una ley de que ambos no se quedarían solos.
No es que Naruto no lo notara, nuevamente estar en el mismo salón de clases toda la vida, le hizo estar consciente de la chica. Noto de forma preocupada, como su usual brillo y felicidad, comenzaron a camíbar desde la muerte de Neji para ser alguien totalmente distraído y algo ajena a lo que pasa a su alrededor. Quiso ayudarle, pero nuevamente, siente que no debería acercarse más a la chica y arruinar su vida. Sus mejores amigos Kiba y Shino en realidad hacen maravillas cuidándola y con los meses, la vuelve a ver sonreír.
Recuerda haber suspirado alegre cuando entre los pasillos la vuelve a ver pintar, porque ella es muy buena pintando, como también tararear en las clases de cocina. No es tan vivaz o inocente como antes, pero su personalidad en realidad no se elimina por completo. Pasa mucho tiempo con su hermana menor, intenta ayudar siempre que es necesitado en el salón e incluso hace leves reverencias de reconocimiento cuando lo ve.
Naruto puede vivir con eso.
Puede vivir con ambos coexistiendo en el mismo lugar.
Entonces Hinata de repente se muda al otro lado del mundo, entonces el primer pétalo aparece en su garganta.
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Naruto se pregunta porque se enamoró de Hinata, lamentablemente no es tan difícil de pensarlo; incluso cuando su amistad no inicio tan fuerte como con otros, Hinata es de la clase de personas que se va incrustando en tu corazón poco a poco y se queda. La chica es demasiado amable, demasiado generosa, lo trata siempre con cariño y respeto; es difícil no enamorarse de ella si piensa bien. Pero las consecuencias de enamorarse de Hinata, aparentemente no son lo que había esperado Naruto, especialmente cuando las flores están en su interior.
Es curioso.
Estuvo interesado en muchas chicas antes, todas ellas lo rechazaron, así que había pensado estúpidamente que una enfermedad como en Hanahaki no lo afectaría.
Pero aquí esta.
La solución más rápida y segura seria la cirugía, extirpar los tallos y flores en sus pulmones, le daría la oportunidad de seguir viviendo; pero eso también significa que todas las memorias que compartes con la persona de tu afecto, serian eliminadas y tus sentimientos por esa persona desaparecerían. La idea de olvidar por completo a Hinata era aterradora, nuevamente, no fue siempre su amiga más cercana, pero eliminar esos pensamientos se sentía mal.
Olvidar la primera vez que ambos tomaron asiento juntos a los cinco años, la niña compartiendo sus lápices de color cuando nadie más quiso hacerlo. Una Hinata de 8 años animándolo con timidez, cuando todos en el equipo contrario querían que perdiera. La imagen de una Hinata de 12 años ofreciéndole parte de su comida, porque nuevamente él había perdido la suya en una discusión con otros niños (que no le gustaba que fuera Huérfano). La imagen de una sonrojada Hinata de 15 años, poco antes del incidente de Neji, regalándole amablemente una bufanda roja, que aun mantiene en sus posesiones más preciadas.
No quiere.
Incluso cuando son amigos, incluso cuando solo podía apreciarla de lejos.
No quiere olvidarlo.
Pero tampoco puede confesarse.
Entonces en términos simples, está muy jodido.
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Los primeros meses es difícil acostumbrarse y sobre todo, encubrirlo; Naruto no es de la clase de personas que oculta estas situaciones, pero no quiere que sus amigos se den cuenta…Shikamaru se da cuenta a la semana. Con la ayuda de Shikamaru, es realmente cuando comienza a ocultarlo verdaderamente de sus amigos con este. Comienza a visitar al médico, que es como la ex interés romántico de su padrino es quien lo ve de mala forma cuando decide que no quiere la cirugía. Dado que declararse a Hinata, que está del otro lado del mundo, no tiene muchas opciones con las cuales trabajar. Intenta salir con chicas, citas comunes y corrientes para saber si algo podría pasar, si podría enamorarse de otra persona y sus flores se eliminarán por sí mismo.
No es muy común, pero algunos casos lo han logrado.
No sucede.
Los siguientes meses pasa probando medicamentos e inyecciones, que logran mantenerlo de forma funcional para ir a la universidad. Los pétalos comienzan a convertirse en constante en su vida, la tos que comienza a ser crónica también y la sensación de tener dificultad de respirar, le impiden unirse a varios grupos deportivos. Si alguno de sus amigos nota algo extraño, Shikamaru interviene para hacer cualquiera de sus excusas lucir como algo decente.
Sasuke y Sakura, quienes han sido sus mejores amigos desde siempre han empezaron a salir juntos, lo cual ayuda a que estén demasiado distraídos en ellos para notar sus deslices. Naruto había estado más que nervioso cuando Sakura casi encuentra los pétalos llenos de sangre en el cesto de basura, pero por un rayo de suerte puede contarlo un poco más.
Los días se convierten en semanas, que se convierten en meses y terminan pasando dos años con la enfermedad.
Una persona promedio con la enfermedad del Hanahaki puede llegar a vivir 5 años, dado que Hinata ha estado tanto tiempo en el extranjero, su enfermedad no ha empeorado. La maldita enfermedad castiga a quienes se mantienen cerca de su enamoramiento, empeorando los síntomas y agravando las dolencias. Naruto aprende a vivir a través de sus amigos, casualmente preguntando por Hinata en reuniones sociales, ganando actualizaciones de sus amigos. Solo le ha enviado mensajes ocasionales en sus cumpleaños, pero nada realmente importante y por eso es que aún puede respirar tranquilamente al lado de los demás.
Su buena suerte acaba cuando Ino le ha comentado a Shikamaru, que Hinata parece volver en las próximas semanas a Tokio.
—Esto no puede estar sucediendo—gimotea Naruto en medio del bar, mientras Shikamaru a su lado toma un poco de cerveza.
No es que no quiera verle, claramente las flores que salen de su garganta no dejan mentir sobre sus sentimientos perpetuos; pero tiene la sensación de que algo va salir mal.
Hinata ha salido con chicos, o eso le ha comentado Kiba e Ino casualmente, buenos chicos en Europa. Naruto no puede culparla, ignorante de sus sentimientos o enfermedad, además de que él mismo ha salido con chicas. No se deben nada el uno al otro, lo único que tienen en común aparte de sus amigos, son los pétalos de jazmín en su garganta que parecen salir un poco más frecuente de lo común.
Han pasado dos años, no se siente preparado para verla.
Había esperado que a esta altura estuviera enamorado de alguien más, pero no ha funcionado como quiere.
—Pensé que eras de los que no renuncian, deberías intentarlo—anima Shikamaru, pero Naruto lo ignora para tragar más de su cerveza.
Disfrutando la quemazón de su garganta, el continuo cosquilleo que anticipa la tos, levemente aplacado por la intoxicación de cerveza. No se digna a darle una respuesta a Shikamaru, no es que cambiara mucho de las que le ha dado anteriormente.
La imagen de Neji muriendo frente a él, taladra su interior con dolor.
Si.
Naruto se merece este dolor, piensa cuando esa noche tose demasiados pétalos para su gusto. Toma uno de ellos en medio del suelo de su baño, notando como el pequeño pétalo de jazmín, está totalmente bañado en su sangre dándole un color retorcido.
Golpea su cabeza contra la pared de forma suave, la imagen de Hinata a su lado hace que sea una tortura agridulce.
No está listo para verle de nuevo.
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Naruto ha decidido faltar a la reunión, no es difícil inventar la excusa de exceso de estudio, ya que ha estado perdiendo algunas clases por su enfermedad. Sakura le da una mirada preocupada, últimamente notando que algo no está bien con él, pero sin averiguar realmente que sucede; se agradece por eso. En retrospectiva la idea de venir a visitar la tumba de Neji, no era tan buena idea al saber que Hinata estaba de regreso en la ciudad; había visto las imágenes de Kiba en sus redes sociales del re encuentro con su vieja amiga. Luego de verla solamente en fotografías de otras personas, ver que se ha convertido en una mujer hermosa mientras no la pudo ver, hizo que un ataque de tos incontrolable lo inundara.
Curiosamente el lugar que más lo tranquiliza es el cementerio, ver la tumba de sus padres y hablar con ellos es relajante; también siempre va a visitar a Neji para charlar con este.
Disculpándose la mayoría de veces, otras tantas hablando casualmente sobre sus amigos, muchas otras solamente charlando como si alguien pudiera escucharlo. Una vez ebrio durmió la noche sobre su tumba, Shikamaru fue el único que pudo encontrarlo para llevarlo a casa, evitando que muriera de hipotermia.
Mala idea con la enfermedad actual en sus pulmones.
Ese día había ido a charlar, limpiando la tumba de Neji y sentándose frente a esta en lo que parecieron horas. Estaba charlando sobre un curso particularmente difícil de derecho (maldice a Sasuke cuando lo convenció de estudiar eso con él) y su deseo de comer ramen más seguido, cuando los pasos lo hacen levantar la mirada.
Mala idea.
Fue como ver un mal (¿Buen?) sueño frente a él, Hinata sigue siendo de pequeña estatura, pero ha perdido toda la grasa de bebé de su rostro; sus ropas algo abrigadas por el invierno, revelan una buena figura y su cabello es demasiado largo comparado cuando era niña. La chica abre los ojos levemente impresionada de verlo, Naruto siente su pecho apretar dolorosamente al instante, casi queriendo empezar a toser, pero tragando todo indicio de pétalos a la fuerza.
—Naruto-kun—su voz es exhalada con un aire caliente que se nota ante el frio del invierno, suena como música para su interior y no puede más que levantarse con una sonrisa algo nerviosa.
—Hinata-chan, ha pasado muchísimo tiempo—saluda casi de forma programada, honestamente feliz de verlo e interiormente sintiéndose morir.
Tal vez pueda mantener la distancia.
O tal vez no.
Hinata deja caer su bolso, antes de correr hacia él para darle un fuerte abrazo, que hace que todo su interior arda; especialmente su garganta. En shock gira la cabeza, notando que ahora es mucho más alto que ella, paralizándose cuando ve la sonrisa genuina de esta cuando lo abraza con fuerza. Shikamaru probablemente le gritaría por estúpido, pero sus brazos rápidamente se envuelven en el pequeño cuerpo de ella, tomando aire y llenando sus pulmones con su aroma.
Puede que le digan que es un paranoico, pero es como si el olor de la chica en sus pulmones, hiciera crecer las flores con mayor fuerza.
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Hinata sigue siendo alguien demasiado amable, piensa Naruto cuando en lugar de ir a la reunión, la chica y él pasan a un café para charlar como en los viejos tiempos. Hay un aire de seguridad que esta no tuvo en su adolescencia, habla enamorada de los países que visito y como ahora está estudiando para ser profesora de artes; tiene una sonrisa realmente hermosa cuando se acerca a él, para mostrarle sus trabajos en su teléfono y son realmente buenos. Gracias a un Dios que este ahí arriba, no habla de sus parejas o probablemente lo perdería; según comento Ino la semana pasada, Hinata había terminado con el novio con el que llego a tener un año juntos.
Acompaña a la chica hasta la estación de tren, intercambiando números y aprovechando que ahora está en el mismo país, prometiendo que van a mantener contacto.
Naruto asiente, porque realmente no hay forma que niegue algo a los ojos amables de la chica.
Pero esa noche cuando los pétalos se hacen más numerosos y el dolor de su pecho incrementa, mucho más rápido que normalmente; siente que tal vez esto sea una mala idea. No le explica a Tsunade, su doctor, todo lo que pasa la cita la siguiente semana, pero es notorio como esta se alarma ante la velocidad que toma la enfermedad en tan poco tiempo.
Esta mal.
Muy mal.
Shikamaru se lo advierte cuando se reúnen todos sus amigos, incluyendo ahora a Hinata y lo ve desaparecer tres veces al baño. Le dice que todo está bien, ignorando el bote de basura que ahora parece cubierto con pétalos blancos manchados en sangre. Sus amigos parecen confundidos cuando lo escuchan toser tan seguido, pero comenta distraídamente algo sobre una tos crónica o como parece tener un resfriado común. Hinata también parece preocupada, comprándole un té especial y siempre recordándole a tener una bufanda.
Se siente feliz de la atención de la chica, lamentablemente sus pulmones piensan totalmente lo contrario.
—¿Estás seguro que estas bien? —cuestiona Sakura un día camino a la facultad de medicina de la universidad, Naruto se ha tenido que detener un momento con dificultad para respirar.
Asiente de forma distraída, porque teme que al abrir la boca un pétalo salga de su boca.
Sasuke al lado de su novia, le da una mirada algo calculadora, que rápidamente ignora para apresurarse a entrar a un baño cercano.
Esta vez cuando de su boca no sale un pétalo, sino más bien un brote de flor, se vuelve un poco pálido.
Se está quedando sin tiempo.
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Aparte de Shikamaru y Tsunade, su padrino Jiraiya está al pendiente de su situación; cuando este es llamado al hospital por Tsunade y discuten sobre su situación, se vuelve a sentir como un niño. A pesar del amor unilateral romántico de Jiraiya por Tsunade, este nunca sufrió la enfermedad de Hanahaki; pero el haber pasado por un amor unilateral que aun continua, hace que defienda su deseo de no querer someterse a la cirugía. Tsunade es clara en indicarle que, a este ritmo, si tiene 6 meses seria mucho y todo queda en un terrible silencio en la habitación. cuando salen Jiraiya no comenta nada, pero hay una mano del hombre persistente sobre su hombro que dura más de lo normal.
—¿Sería tan malo decirlo en voz alta? —había cuestionado cuando llegaron a su departamento, Naruto se queda congelado ante el recuerdo de Neji muriendo y los gritos de Hinata.
Una escena que nunca se olvida realmente, solamente está dormida, esperando el momento para saltar en su mente.
—Ella no merece esto—dice entrando a su habitación, derribándose sobre su cama.
Está bien, piensa Naruto de forma descuidada.
Merece esto.
Mientras ella no sepa que fue su culpa, todo está bien.
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El gato sale de la bolsa un viernes en la noche, reunido con todos sus amigos en un bar como de costumbre; había pensado inocentemente que, dado que las temperaturas comenzaban a ser más cálidas, no tendría problemas con la tos. No recuerda que estaba diciendo, probablemente era una lucha estúpida con Sasuke como de costumbre, riendo con todos como de costumbre y disfrutando internamente de Hinata a su lado sonriendo. Había sentido el cosquilleo en su garganta, por la expresión de Shikamaru frente a él, parecía que este también se dio cuenta de que algo malo sucede cuando la risa se apaga de su sistema.
Va ir al baño.
Pero apenas si puede levantarse cuando la tos inicia, ganando miradas preocupadas de todos.
Pero no es una tos común, no es una que pueda excusarse y el dolor de su pecho aumenta cuando Hinata pone una mano sobre su hombro. Entonces cuando quiere huir, es como si su boca no pudiera contenerlo y el pétalo lleno de sangre resbala entre sus dedos. Hay unos momentos de silencio, antes que la compuerta se abra y otros 10 pétalos llenos de sangre sigan al primero.
Le cuesta respirar y Sasuke a su lado apenas logra sostenerlo antes que todo se vuelva negro a su alrededor.
Despierta en el hospital.
Jiraiya a su lado luciendo cansado.
Lo primero que intenta recordar es a Hinata, para su suerte y deleite, los sentimientos cálidos de esos recuerdos aun le pertenecen, así que no ha sido sometido a la cirugía.
—No te veas tan contento, estuve tentado a que te hicieran la cirugía inmediatamente, pero me contuve porque eso no es lo que quieres—gruñe Jiraiya con grandes ojeras en su rostro, al tiempo que Naruto logra sentarse sobre la cama con dificultad.
Su pecho duele demasiado y se siente tan pesado, que apenas si puede respirar.
Siente que pronto será demasiado tarde.
—¿Recuento de daños? —pregunta con dolor en su garganta, ganando una mirada molesta de Jiraiya, antes que suspire.
—Las tomografías son muy desalentadoras chico, demasiado. Tus amigos por otro lado ya saben la mayor parte de la historia, ese chico Shikamaru es un genio y logro contenerlos, pero el gato ha salido de la bolsa y sería buena idea de que te plantees seriamente ahora que quieres hacer—
No hay juicio en su voz, pero si un ultimátum. Si no dice nada a Hinata, realmente puede morir; si no se hace la cirugía y la olvida, también puede morir. Ninguna opción le gusta ni un poco, pero ha intentado superar a la chica y el estar en la cama de un hospital, habla sobre lo poco que ha logrado en dos años.
—No puedo decirle—gruñe con cansancio, haciendo que Jiraiya se vea un poco más blando sobre el tema.
—La cirugía no tiene nada de malo, es peligrosa, pero Tsunade es confiable—
—No quiero olvidarla—
—Morirás—
Naruto no le responde a su padrino, pero la falta de respuesta es en realidad una.
Que así sea.
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Sus amigos se vuelven locos, especialmente Sakura que no puede creer que esté estudiando medicina y no lo descubriera antes. También hay un momento donde la chica de pelo rosado, parece alarmada de ser el causante de la enfermedad, ya que cuando era niño estaba enamorado de ella; es difícil convencerla de que todo amor a ella es totalmente fraternal a estas alturas. aparte de Shikamaru, nadie sabe quién es el objeto de sus sentimientos, lo que parece causar demasiado caos cuando no lo dice. Todos saben lo que significa el no declararse y no hacerse la cirugía, el descubrir que lleva varios años (no dice el tiempo exacto, temeroso de que descubran quien puede ser) cargando con esa enfermedad, solamente empeora el hecho de que todos se preocupan demasiado.
Alguno de los chicos parecen interesados en la idea de hacerle superar a su amor, llevándolo a citas a ciegas, pero Naruto se ha cansado realmente de eso.
La idea de la cirugía es tan tentadora, poder volver a respirar, volver a vivir con normalidad. Pero realmente no quiere deshacerse de su sentimiento, se siente mal. Si no fuera por la enfermedad, no le hubiera molestado vivir el resto de su vida con un amor no correspondido, amar a Hinata era realmente genial y era alguien que se merecía el amor de otros. No quiere olvidarla, no quiere que se culpe alguna vez por causarle esto a él; sabe que la culpa la terminaría matando como sucedió cuando murió Neji.
No se merece sufrir por alguien como él.
Todos sus amigos comienzan hacer rondas para vigilarlo y no dejarlo solo, temerosos de que algo salga mal y que la enfermedad empeore.
Shikamaru sigue insistiendo en que se confiese, si no resulta solamente tendría que hacerse la cirugía. La idea esta arruinada ahora, dado que todos saben su enfermedad, teme que la chica regrese sus sentimientos solamente para mantenerlo con vida.
Los días donde Hinata viene a cuidarlo, son lo mejor y lo peor.
Como este.
—Deberías estar estudiando y no siendo mi enfermera personal—comenta distraídamente sentado en el sofá, aunque está dentro de casa mantiene una bufanda en su cuello con ropas cálidas, para aliviar la irritación de su garganta.
Hinata lo ignora antes de llegar con un té de jengibre y miel, que sabe mucho mejor que el que hace Sakura. Cuando esta toma asiento a su lado, con esa mirada preocupada que han tenido todos desde ese día, quiere gimotear bajo sus cobijas que está bien.
Pero no lo está.
Su interior está al borde y solamente está bien por fuerza de voluntad.
—Mis exámenes han terminado hace una semana, además estaba preocupada; la enfermedad del Hanahaki es muy dolorosa y no queremos verte así solo—dice esta con seriedad, pero hay un ligero brillo en sus ojos que le hace pensar que puede llorar en cualquier momento.
Suspira algo decepcionado con él mismo de causarlo.
—Todo está bien, han aumentado mis pastillas, eso ha aliviado el dolor—
—Aumentar las pastillas no es algo positivo—
—Bueno tienes razón, pero no importa, hoy no he tenido tanta tos y veré el lado positivo de la vida—
Le da una sonrisa a la chica, que espera sea suficientemente convincente para calmarla, pero esta solamente suspira viendo su propio regazo. Dado a su propia actitud convaleciente y que teme que no le quede mucho tiempo, tumba su cabeza contra el regazo de la chica; agradeciendo la confianza de conocerla por años, aunque jamás haría algo así con Sakura e Ino. Hay un ligero chillido de esta, antes de que tartamudee algo nerviosa y levemente sonrojada, antes de dejarse vencer y pasar una mano por su cabeza.
Su cabello es mucho más corto que cuando era adolecente, pero se siente bien sentir las manos de la chica sobre este.
Algo tan doméstico.
Algo que le da Hinata.
Su garganta pica un poco, pero la ignora para disfrutar de lo que tiene ahora.
—Eres un buen chico Naruto, estoy segura que, si hablas con la persona que tiene tu amor, todo saldría bien; creo que sería imposible no amarte—comenta Hinata con voz baja, algo interesante ya que ella no había comentado sobre la persona en cuestión anteriormente.
Irónicamente era ella.
Naruto quiere hacer una lista de las personas que lo han rechazado, para dar su punto de que sus palabras no son del todo ciertas; además de una lista de porque sería una mala pareja.
El rostro serio y preocupado de Hinata se lo impide, le da una vaga sonrisa.
—Todo estará bien—dice poco convencido dormitando sobre el regazo de la chica.
El rostro de esta no cambia.
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Una tarde especialmente difícil, su tos parece no controlarse por mucho medicamento que tome, los brotes de flor comienzan a ser de mayor tamaño y es doloroso expulsarlos por su garganta. Sale de su hogar ante la mirada preocupada de Jiraiya, negándose a la cirugía una vez más y casi desesperado porque todo acabe. Si todo fuera tan malditamente fácil, hubiera hecho algo así hace tanto tiempo. Pero Naruto era terco, prefiere morir a olvidar los sentimientos que tiene por los demás, especialmente Hinata. Termina sentado en el parque cerca de su antigua escuela, con una mascarilla para que nadie lo critique por toser.
Toma asiento en un banco, envolviendo su garganta en la bufanda que Hinata le ha dado hace tantos años.
La discusión con Jiraiya fue intensa, este gritando que sus padres no dieron su vida por él (en un accidente de trafico de niño, tan similar a como paso con Neji) para que muriera de esta forma. Naruto realmente no quiere morir, tiene miedo cada noche cuando va a dormir, temeroso de que no pueda despertar el día siguiente; pero tiene más miedo a que algún día vea a Hinata y no sienta nada.
Odia la enfermedad en su interior, pero cuando ve un pétalo de jazmín, en realidad no puede evitar pensar en Hinata.
Es una flor dolorosamente hermosa.
La sensación de alguien sentado a su lado, hace que suspire al ver de reojo. Cada que ve a Hinata, hay una sensación de felicidad, combinada con el horrible dolor en su pecho. Esta parece no estar mejor que él, con los ojos hinchados y luciendo algo demacrada, supone que había preocupado un poco a los demás al haber desaparecido por…una rápida mirada al reloj anuncia cinco horas desde que estuvo en el departamento.
—Lo siento—es lo único que puede decir, pero Hinata no suelta las lágrimas y las traga con fortaleza, antes de acercarse lo suficiente para que los hombros de los dos entren en contacto.
Aun sobre la ropa, Naruto cierra los ojos disfrutando de la calidez que se puede filtrar.
—No te disculpes, solo…has la cirugía—es doloroso la súplica de la chica, porque realmente parece dolerle que este en esta condición tanto como a él.
Pero no piensa hacerlo.
No cuando a pesar de lo doloroso que es todo a su alrededor, estar sentado al lado de Hinata es lo que lo hace sentir realmente con vida. No quiere, egoístamente, renunciar a estos sentimientos; porque ellos son hermosos como dolorosos.
Hinata suspira cuando ve su rostro, casi adivinando su respuesta.
—No puedo, realmente lo intento, intento no pensar en ella…pero no puedo, no quiero dejarla ir—dice casi cansado, soltando un poco de tos, que hace que la mirada de Hinata se preocupe aún más.
—Lo entendería, todos entenderíamos…tu vida importa tanto como la de ella—
—No quiero olvidarla—
—No lo harás, seguirá ahí, siempre estará ahí. He investigado sobre la cirugía, los pacientes dicen que sus recuerdos no desaparecen del todo, ella seguirá ahí Naruto…y tú también estarás con vida—
—Pero me gusta amarla, no me mires así, es jodidamente doloroso, pero si tuviera que amar a alguien en el planeta seria a ella—
El rostro de Hinata comienza hacerse en uno de dolor y frustración, tan poco común en ella que es fascinante. Cuando esta toma su brazo, si no fuera por las capas de ropa sus uñas probablemente se clavarían en su piel; Naruto disfruta cada faceta de ella, pero la tos parece crecer con el contacto.
—Entonces declárate, dile lo que sientes y deja que ella decida…si amarte de regreso o la cirugía, pero por favor, no te des por vencido. Siempre pensé que cumplías tu palabra, siempre lo dices, entonces por favor promete que seguirás viviendo—hay alguna forma en que sus palabras suenan diferente a las de Shikamaru o Jiraiya, lo que hacen que, por primera vez, si quiera confesarse.
No debería.
No cuando paso lo de Neji.
Su rostro comienza a verse en lucha, pero Hinata lo sigue viendo casi desesperada por que acepte su idea, que lo hace verse tentado. Hay una gran posibilidad de que sea rechazado, pero si es Hinata quien le dice que se haga la cirugía, probablemente termine aceptando. Al final del día estos sentimientos son suyos tanto como de él, así que sería justo que ambos tomaran la decisión.
Ella quiere que viva, incluso cuando no regresa sus sentimientos.
Seria doloroso, solo pensar en no recordarla con amor…pero tal vez eso sea todo. Aunque ama a Hinata, no es la única persona en su vida que sufre por su enfermedad, todos sus amigos se han preocupado tanto por él, que sería injusto darse por vencido sin luchar.
Pero…no quiere…no quiere…
Un ataque de tos leve, hace que el rostro de Hinata se vea miserable y eso es todo lo que ocupa para convencerlo.
—Bien, me declarare—dice casi resignado, causando que la chica a su lado suelte un suspiro de alivio; Naruto está convencido que no durara mucho luego de sus palabras—pero no soy bueno con palabras, las odio, así que, si quieres que haga la cirugía luego de esto, lo comprendo—añade casi temeroso y con manos algo saltarinas por lo que piensa hacer.
Hinata parece confundida por el cambio de tema, pero no hace ademan de alejarse cuando baja su mascarilla y une sus labios con los de ella. Así no se imaginó su primer beso con Hinata, algo de lo cual había fantaseado mucho a lo largo de los años, en un mundo donde ella corresponda sus sentimientos. No imagino la sensación de sangre en su boca o sus labios agrietados, Hinata también tiene los labios algo secos, pero el aroma de ella hace que se sienta tan deleitado como nunca lo fue en sus sueños.
Jazmín, tiene un perfume con ese aroma.
Irónico.
El perfume de la flor que lo ha estado matando por tanto tiempo, probablemente sea la última vez que lo pueda oler.
No quiere, pero…si Hinata dice que se haga la cirugía.
No vuelva a significar lo mismo.
Fue un beso casto, sabe Kami que quiere devorarla hasta que pierda el aliento, pero no lo merece. El beso sin duda es lo último que debería quitarle a la chica, ya ha hecho demasiado en su vida. El rostro de Hinata esta levemente sonrojado cuando se separa, casi como si no creyera lo que acaba de pasar y Naruto se vuelve levemente sonrojado por la idea de lo que hizo.
Fue estúpido, pero su pecho revolotea por primera vez por algo diferente a los pétalos en sus pulmones.
Es agradable.
—Lo siento si fui atrevido yo…quería, aunque no lo recuerde, quería saber que se sentía besarte una vez—dice con torpeza, causando que la mirada de Hinata se abra levemente incrédula y se siente mucho más nervioso—ya sabes, yo…me gustas, supongo que los pétalos pueden decir que tanto me gustas, pero yo…no quería obligarte a nada—musita casi de forma asustada y en tono cada vez más bajo.
Hay un silencio, demasiado largo y Naruto se siente avergonzado.
¿Debería llamar a Tsunade para que programe la cirugía?
Quisiera vivir al menos unos días más con el recuerdo de este beso, no fue perfecto, pero es el que más ha significado en su vida.
Naruto se sobresalta cuando unas manos sujetan sus mejillas y antes de darse cuenta que sucede, hay unos labios que nuevamente se unen con los suyos en un beso más profundo. Pestañea confundido cuando Hinata se separa de él, luciendo entre incrédula y aliviada, antes de que esta sonría con torpeza al tiempo que salen por fin las lágrimas de sus ojos.
—Te amo Naruto, lo he hecho desde que tengo memoria y la única razón por la cual no estoy vomitando pétalos, es porque no tengo el gen para portar la enfermedad—dice la chica de forma torpe y descontrolada, pero funciona como un rayo para él.
Gimotea y luego jadea, al sentir una fuerte opresión en su pecho; pero es tan rápida que casi se olvida cuando por primera vez en años, su pecho se siente un poco más liviano.
Ve a la chica, intentando convencerla de que no debe mentir…pero la enfermedad no funciona así. Para eliminar la enfermedad del Hanahaki, ocupa haber sentimientos de ambas partes, sentimientos sinceros y fuertes; si siente un alivio luego de las palabras de Hinata, es porque deben ser sinceras.
Sonríe algo torpe.
—¿De verdad? —pregunta algo esperanzado, intentando callar la voz que le dice que no lo merece en su cerebro.
Hinata asiente entre lágrimas.
—De verdad—asegura y es esta vez Naruto quien torpemente vuelve unir los labios con la chica.
Puede que la enfermedad no se cure de inmediato, han sido demasiados años que ha mantenido las raíces y flores en su interior, pero siente que, por primera vez en toda su vida, realmente puede respirar correctamente. Probablemente ocupe ahora medicamento diferente, que le ayude a expulsar todo lo que tenga en su interior, pero debido a los sentimientos correspondidos, no va crecer ninguna flor dentro de nuevo.
Pero eso no importa ahora.
Naruto abraza a Hinata con fuerza, ocasionando que esta se queje un poco, pero al final no se oponga mucho.
Ella lo ama.
Es todo lo que importa ahora.
Fin
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
