Disclaimer. Los personajes que aquí aparecen son propiedad de J.K Rowling,lo demás es invención mía.


Después de un rato Draco cumplió su palabra y llevó al niño junto con su madre a Honey Dukes, dónde compraron dulces y pasearon por el callejón diagon, aunque la mayor parte del tiempo el joven evitó dirigirle la palabra a la chica y solo hablaba con Hugo.

Al llegar a la mansión, el niño fue corriendo donde su tía y primos para comer algo y Draco estaba por seguirlos, sin embargo, Hermione lo detuvo del brazo. El se dio la vuelta y con el semblante duro la miró.

—Gracias por llevar a mi hijo.

—Que te quede claro una cosa, lo hice por amor al niño no por ti—dicho esto siguió a los niños.

Ella con el corazón destrozado y sintiéndose fuera de lugar decidió visitar a Harry en su habitación.

Subió las escaleras y abrió la puerta, encontrándolo recostado leyendo un libro, pero en cuanto la vio dejo el libro e intentó incorporarse, pero el dolor aún se lo impedía.

—Cuidado, Harry, no te esfuerces—pidió ayudándolo a recostarse y sentándose a su lado.

Harry tras unos segundos de observarla finalmente habló—¿Es cierto lo que me dijo Ginny?

Ella bajó la mirada llevando sus manos al rostro —Adonde quiera que voy solo causo problemas —dijo y levantó la vista—Mírate estás herido por mi culpa… Eres como un hermano para mí y casi mueres por mi culpa.

Él la tomó de la mano—Y tú eres como mi hermana, no permitiré que nadie te, lastime y esto no es tu culpa ¿Me oíste? No es tu culpa…. Ahora dime ¿Eso es cierto? No te juzgaré.

La joven evadió su pregunta y se limitó a mantenerse callada y se excusó—Te traeré algo de comer… Debes alimentarte —sentencio y salió de la habitación.


Dieron las ocho de la noche y Draco junto a Narcisa ya estaban vestidos elegantemente y listos para ir a la mansión Greengrass, dejando a Ginny en su recámara cuidando de Harry y sus hijos. Y Hermione únicamente los vio partir desde lejos.

Luego de un rato en el que Hugo por fin se quedó dormido, ella se sentó en el borde de la cama recordando los eventos del día y de su bolsillo sacó la fotografía en movimiento viéndola una y otra vez con tristeza.

—Te echo tanto de menos —dijo llevando la fotografía a su pecho.

Tras de eso se aseguró de dejar a su hijo dormido y después de darle un beso en la frente salió de la recámara sin hacer ruido.


Ron Weasley se hallaba tras las rejas en Azkaban, sentado dentro de su celda planeando que hacer para salir de allí, cuando de pronto le fue anunciada una visita y cuál fue su sorpresa al ver llegar a Hermione.

—Hermione mi amor, estás aquí— expresó levantándose en el acto,con una sonrisa maniaca.

—¿Podemos hablar a solas?—pidió la chica al guardia y este asintió dejándolos solos.

—Hermione viniste a mí, viniste a sacarme de aquí—dijo intentando alcanzarla tras los barrotes.

Ella negó con la cabeza—No vine a salvarte—dijo y sacó la varita de Harry, la cual había tomado sin permiso y le apuntó—Vine a salvar a Draco y los demás.

Ron quitó su sonrisa demente del rostro —Hermione, baja esa varita, te prometo que no le haré nada a Malfoy.

—Lo mismo dijiste hace años…. Dijiste que no lastimarías a mi padre.

Flashback

Hugo apenas tenía meses de haber nacido y por fin Hermione se veía libre de la tiranía de Ron, gracias a su padre quien había tramado un plan para sacarlos de su mansión y para su sorpresa dio frutos y ahora estaban en un pequeño apartamento en lo que conseguían boletos de avión para irse muy lejos de allí.

Hermione arrullaba a su bebé en brazos —Duerme, mi pequeño—decía con lágrimas en los ojos —desde ahora dormiremos tranquilos, gracias a tu abuelo, él es nuestro Salvador.

Los minutos pasaban y su padre no regresaba de la tienda, hasta que el teléfono del apartamento comenzó a sonar y un mal presentimiento nació en ella.

Temerosa levantó el teléfono y era su padre quien llamaba.

—Papá ¿Dónde estás?

—Cálmate, Hermione, todo estará bien —dijo, pero eso lejos de tranquilizarla la alertó aún más pues de fondo escuchaba a Ron y a sus hombres.

—Pide ayuda, ve a la policía ¡Rápido! ¡Huye de ahí!

—¡Que pésimo consejo es ese!—dijo Ron arrebatándole el teléfono.

—Amor ¿Cómo estás?

—Ron, por favor no lo lastimes —pidió pensando lo peor.

—Eso dependerá de ti, querida, sal de ese apestoso lugar y ven conmigo, solo así dejaré ir a tu padre.

—No le hagas nada, te lo suplico—decía sollozando.

—Tranquila, amor,decepcionarte es lo último que haría¡Regresa a mi para que tu padre pueda vivir!

—¿Lo prometes?

—Lo prometo, lo prometo amor, solo te quiero a ti y a mi hijo conmigo, no le haré nada a tu padre… Lo prometo—dijo y colgó el teléfono.

Con la esperanza muriendo en su interior tomó a su bebé y salió del edificio donde un auto ya le esperaba para llevarla a un lugar solitario junto a su padre y Ron.

Pronto llegaron allí y ella bajó corriendo con su bebé en brazos tratando de llegar hasta su padre, a quien tenían atado de manos y pies.

—¡Papá!—dijo abrazandolo y besándole en la mejilla.

—Dime ¿Porque viniste? ¿Por qué?— dijo preocupado el Sr Granger.

Se separaron del abrazo y ella volteó hacia Ron—Cumplí con mi palabra, estoy aquí ,ahora déjalo ir.

Ron asintió y le señaló que se acercará a lo cual ella no tuvo más remedio que obedecer, al tenerla cerca besó en la frente a su hijo e hizo una Seña a uno de sus hombres.

Hermione alarmada exclamó —Ron, me lo prometiste, déjalo ir.

Ron la miró a ella y luego al hombre y sacó su varita —Hiciste algo muy malo querido suegro—dijo y sin más ejecutó un avada kedavra.

Hermione sintió su mundo derrumbarse y gritó con todas sus fuerzas—¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué? ¡Papá!

Ron la abrazó en contra de su voluntad y la besó en la frente —vamos a casa, amor,no mires —dijo obligándola a subir al auto.

Fin flashback

—Mentiste y también lo haces ahora— afirmó sin bajar su varita—y también matarás a Draco.

—Amor si Malfoy te deja ir…

—Tú mandaste a esa squib a la mansión… ¡Usaste la muerte de mi padre! Y esa maldita se atrevió a mentir mirándome a los ojos diciendo que mi padre,al que tú mataste era en realidad mi amante. Ella me conoce bien y sabe que me quedaría callada para evitar la muerte de Draco.

Él golpeó los barrotes de la prisión —Hermione, baja esa maldita varita.

—Te conozco demasiado y sé que aunque Draco deje de protegernos ¡No te detendrás! Y encontrarás la manera de inculpar a alguien ¡Sé que lo matarás! Y solo hay una manera de que Draco viva y seamos libres y… Es que tú mueras— afirmó con la varita temblando en sus manos.

Con la maldición asesina queriendo salir de sus labios sintió como alguien la obligaba a bajar la varita y se la quitaba de las manos.

—No, no lo hagas —dijo Draco y guardo la varita en su bolsillo.

El pelirrojo los miraba colérico—Estaremos juntos, Hermione, Lo quieras o no.

Malfoy ignorándolo la tomó del brazo sacándola de allí.

—Esa fue tu última oportunidad, Malfoy — gritó al verlos alejarse, mientras se daba de topes contra los barrotes.


Se aparecieron frente a la Mansión Malfoy con él aún sosteniéndola del brazo.

—Ya suéltame—reclamó soltándose de su agarre—¿Cómo supiste dónde estaba?

—Al parecer no eres muy buena hurtando cosas… Ginny me avisó— explicó y la volvió a tomar del brazo—¿Fuiste hasta allá solo para matar a ese maldito y protegerme? ¡Dime!

—¡Así es, quería protegerte! ¡Ahora suéltame!

—¡Que te importa! ¡Que te importa lo que me pase! ¡Porque te importa tanto!— gritó —¿Acaso ya pensaste que pasará con tu hijo si matas a ese imbécil y vas presa?

—¡Si ya lo pensé!

El enojado la tomó por el mentón para mirarla fijamente a los ojos —claro, supones que yo lo protegería ¿No? Tal como intentó hacer ese amante tuyo—dijo soltándola y mostrándole su anillo de compromiso—Estoy comprometido, Granger, ¿Lo ves? Y no puedo cuidar al hijo de otra mujer ¡Hazte cargo de tu hijo y de ti misma! Y deja de creer que yo te voy a ayudar.

Ella con el dolor que sus palabras le provocaban respondió—Tienes razón, Me equivoqué y no me refiero a querer matar a Ron, sino a confiar en ti.

—Así es—gritó—¡No confíes en mí! Solo hice lo que cualquier otra persona hubiera hecho, nada más.¡No soy como tu patético amante que murió por tu culpa!

Hermione no soportando más la impotencia solamente se limitó a darle una cachetada y antes de entrar a la mansión le gritó —¡No te permito que hables de el de esa manera!

—¡Granger!— gritó yendo tras ella, sin embargo, era ignorado.

Ginny observó todo desde la ventana y le contaba a su marido lo que acontecía —Sabes, amor,tengo un sexto sentido para estas cosas y creo que aún se siguen amando —dijo cerrando la cortina y yendo a sentarse junto a su esposo.

—Por dios, Gin, Hermione le acaba de dar una bofetada.

Ella rodó los ojos —Harry, bien sabes que hacer el amor y hacer la guerra es la misma cosa—dijo levantando las cejas sugerente y Harry sonrió divertido.


Hermione furiosa entraba a la mansión con Malfoy detrás llamándola —Granger, ven acá —la jaló del brazo y la arrinconó contra la pared.

—Suéltame o juro que te mato— amenazó molesta y con lágrimas —¡Hablo en serio, Malfoy!

Pero él hacía caso omiso y le observaba con frialdad para luego soltarla bruscamente.

—Así que piensas que es muy fácil —dijo sacando la varita del bolsillo y poniéndosela en la mano le ordenó —¡Anda mátame! Si crees que es tan fácil ¡Anda hazlo!

Hermione temerosa y con las manos temblando sostenía la varita, pero de ella no salía palabra.

—¡Anda! Hace un rato estabas dispuesta a matar a un hombre por mi causa y luego amenazas con matarme por mencionar a tu amante ¡Así que hazlo! ¡Hazlo si tienes agallas!

Ella sollozando soltó la varita y lo empujó.

—¡No sabes de lo que estás hablando! ¡No sabes de qué hablas! ¡No sabes, no sabes …!

Al decir eso salió rumbo a su habitación y cerró la puerta en las narices del rubio—¿Qué es lo que no entiendo? ¡Explícamelo!—exigía golpeando a su puerta.

Tras varios intentos desistió y se sentó al borde de las escaleras suspirando y mirando con resignación el anillo de compromiso en su dedo. Así estuvo por varios minutos hasta que su madre llegó molesta y le reclamó:

—¡¿Se puede saber que estás haciendo aquí?! ¡Pase la peor vergüenza de mi vida! ¡Me dejaste sola con los Greengrass por venir a atender a esa mujer!—dijo molesta—¡Tú no eres así, te desconozco, hijo! ¡Cómo pudiste dejar votada a tu novia y dejar que empiecen las habladurías!

Él respondió con calma—Que hablen, madre, no me importa.

Narcisa suspiró cansina y se sentó a su lado—Hijo, Astoria es una buena mujer, de buena familia te hará muy feliz ya lo verás —dijo palmeando su espalda y dándole un beso en la mejilla—y ella no tiene un esposo monstruoso ni un amante bajo tierra—dijo con desdén y su hijo cansado de la situación se levantó y dándole las buenas noches se dirigió a su habitación.


¡Hola!

Estuve ausente por una pequeña depresión que me dió pero ya estoy de regreso.

La buena noticia es que tengo dos capítulos más y una nueva historia dramione.

Espero les siga gustando la historia,recuerden dejarme algo de amor antes de irse.

¡Nos leemos!