Capítulo 16 ¡No se lo digas!
Disclaimer. Los personajes que aqui aparecen son propiedad de J.K Rowling lo demás es invencion mia.
Draco y Astoria se aparecieron en un elegante restaurante y eligieron una mesa alejada del bullicio de la gente, se sentaron , hasta que ella tímidamente rompió el silencio.
—y… ¿Cómo… cómo te va en el trabajo?
— ¿Qué?—dijo él levantando la vista y apenas percatándose de su pregunta
—Te pregunté, ¿qué tal el trabajo?
—Como siempre, a veces bien a veces mal—respondió y siguió comiendo
—Entiendo
Se mantuvieron callados hasta que él se vio en la obligación de preguntarle cómo se encontraba, por mera educación más que genuino interés.
Ella sonrió —Estoy bien, haciendo nuestros preparativos
El abrió los ojos sorprendido— ¿Para el matrimonio?
—Sí, tú madre dijo que era mejor empezar cuanto antes para no dejar todo a última hora
El trago grueso pensativo tomando de su copa de vino —Es claro que está boda sólo nos traerá problemas
Astoria negó con la cabeza—No me malentiendas, no es un problema—dijo tímida—por el contrario eso me hace muy feliz
— ¿Por qué estas feliz?— preguntó con el semblante duro—Solo desperdiciarías tu vida con un loco como yo ¿Acaso no lo has pensado?
—Pero no creo que estés loco
—Sí, claro —contesto tosco—soy tan tranquilo como una foto muggle ¿eso es lo que crees?
Astoria bajo la mirada entristecida y tras unos segundos levantó la vista y habló—Draco, si tú no quieres casarte…
Él suspiró y pensó en las palabras de su madre "es una buena mujer, te hará feliz" y respondió—No estaría aquí si no quisiera, nos vamos a casar
—Lo sé, nunca has decepcionado a nadie y tampoco lo hiciste con Granger.
— ¡Suficiente! No te atrevas a nombrarla—dijo perdiendo los estribos y elevando el tono de su voz—Te lo prohíbo ¿Entendiste?
—Sí, te escuché… es muy amable de tu parte haberla ayudado y…
—Y no te incumbe—espeto limpiándose la boca con la servilleta dejó salir un bufido y tras disculparse se alejó al baño de hombres.
Astoria contuvo las ganas de llorar tomando un poco de agua y continuó comiendo con el ánimo caído, preguntándose si valía la pena casarse con alguien que evidentemente no la amaba.
A la mañana siguiente Hermione daba vueltas de un lado a otro en la sala de estar mientras esperaba la llegada de Neville, quien los llevaría lejos de allí, sin embargo al ver acercarse a Draco paró su andar y le observó.
—Ten paciencia, Granger, pronto serán libres —dijo con evidente malhumor
Ella enojada respondió — ¡Déjame en paz! No sé cómo decirle a Hugo que nos iremos de aquí, así que no me pongas más nerviosa. ¿No tienes una novia de la cuál hacerte cargo?
— ¿Y se puede saber qué fue lo que hice ahora? ¡Me vas a decir que estás celosa!
— ¿Y por qué lo estaría? Solo me preocupa Hugo, ¿No te dije que no permitieras que te amara? Ahora tendré que decirle que no podrá volver a verte, preguntó por ti apenas despertó ¡Cómo esperas que me calme!
— ¿Y tú amante, el tipo ese también se alejó de Hugo?
Ella bajó la mirada entristecida—Hugo era apenas un bebé pero él lo amaba con el alma… él se fue con el aroma de Hugo en su piel —dijo sollozando y tras mirarse fijamente ahogando las ganas de decirle algo, ella se alejó hacia la recámara donde su hijo jugaba con su primo.
Ginny miraba desde el umbral de la puerta como su hijo jugaba con su primo y sonreía enternecida.
— ¡No escaparas de mí!—decía el pequeño James mientras perseguía por la habitación a Hugo quien portaba una máscara de mortífago
Se persiguieron y reían hasta que Hugo tropezó con una maleta a medio cerrar de su madre volcando su contenido.
James miró caer una foto en movimiento y tomándola del suelo preguntó curioso— ¿Quién es?
El pequeño la miró y respondió —Es mi abuelo murió cuando yo era un bebé
La pelirroja abrió los ojos sorprendida al oírlo y tras ella sintió llegar a Hermione quien también había escuchado lo que su hijo dijo. Ginny enojada la tomó por el brazo y la llevó a otra habitación vacía para pedirle explicaciones.
— ¡Ginny!—dijo zafándose de su agarre
— ¿Por qué no me dijiste que era tu padre?¿ Acaso no somos amigas?
—No sé de qué hablas
— ¡No mientas más! Me refiero al hombre de la foto, ¡todos creyeron que era tu amante! ¡Se los diré a todos ahora mismo!
— ¡No! —Dijo impidiéndole que saliera de la habitación—¡Ginny te lo ruego, no se lo digas a nadie!
—No seas estúpida, Hermione deben saberlo
Hermione negó con la cabeza —Draco morirá como mi padre si lo haces —tomó aire y continuó—ese monstruo lo asesinara
—Mi hermano está en prisión no puede hacer nada
—Escúchame
—Hermione
—Escúchame, si Draco se entera no me dejara ir y si eso ocurre Ron le quitará la vida —la aludida bajo la vista triste y Hermione la tomó de las manos y habló—Ginny te lo ruego, por favor, si algo malo le llega a pasar a Draco ¿Podrás vivir con esa culpa? Por favor, no quiero que lastime a nadie más, te lo suplico.
Ginny suspiró cansada sopesando sus opciones —Está bien, pero entonces toma esto—dijo sacando de su bolsillo una bolsa repleta de galeones que Narcisa le hizo prometer se lo daría a Hermione
—No puedo aceptar eso
—Lo harás —dijo Ginny obligándola a recibir el paquete en sus manos —o si no les diré a todos la verdad ¡Esa es mi condición!
—Pero…
—Nada de peros, esto te ayudará
—Draco jamás sabrá la verdad ¡Dame tu palabra!—dijo Hermione tomando de mala gana los galeones
—Tienes mi palabra
Ambas se miraron con lágrimas en los ojos — ¿Cómo pudiste soportar vivir con el hombre que mató a tu padre?
Hermione no aguantando las lágrimas se echó a llorar mientras abrazaba a su amiga y ella sobaba su espalda dándole ánimos.
Momentos más tarde Harry había intentado hacerla desistir de emprender ese viaje pero ella estaba decidida y nada la hizo cambiar de parecer y él no muy convencido tuvo que aceptar su decisión.
—Bien ya que estás decida —dijo Harry buscando en su mesa de noche— Toma esto —le entregó un teléfono móvil modificado —me hablarás en cuanto hayas llegado ¿De acuerdo?
Ella lo aceptó y tras darle un abrazo se dirigió a su habitación para comunicarle a su hijo que se irían de allí.
Todos se encontraban comiendo en el comedor cuando escucharon a Hugo gritar y bajar corriendo las escaleras rumbo a la puerta principal, dónde batalló para alcanzar la perilla pero finalmente abrió y salió.
Hermione bajó las escaleras tras el— ¡Hugo! No me hagas esto ¡Ven acá!
Draco al ver esa escena se levantó de la mesa y fue detrás de Hugo alcanzándolo y hablándole se inclinó a su altura— ahora dime ¿Por qué huiste?
—Sin ti no quiero ir a ningún lado
—Hugo…
—Mi mamá me lo dijo, que solo ella y yo iríamos a nuestra aventura ¡No me iré sin ti! ¡No quiero!—dijo haciendo un puchero
Él suspiró — ¿Te imaginas una aventura sin mí?
— ¿Iremos juntos entonces?— preguntó sonriendo
—Solo si hacemos un trato
— ¡Eso es!—festejó el niño y abrazó al rubio
— ¿Cuál es el trato? —cuestionó al separarse
—El trato es que cuando yo no esté tú cuidaras de tu madre y sin llorar ¿De acuerdo?
—y ¿Cuándo no vas a estar con nosotros? ¿Cuál es el trato entonces?
—El trato es que los voy a acompañar hasta la frontera ¿Te parece?
El niño entristeció su semblante y dijo—No me gusta ese trato. Y si me portó bien y nunca lloro ¡Nunca jamás! ¿Crees que podrías visitarnos allá en Rusia? Una vez al año ¿Si?
El rubio por más que se hiciera el fuerte, al ver la tristeza en la cara del niño no pudo evitar sentir que Hugo en el corto tiempo que llevaban de conocerse ya se había metido en su corazón.
—Está bien, una vez al año—respondió intentando que sus emociones no lo traicionarán
Hugo asintió y ambos se abrazaron por largo tiempo deseando no separarse nunca.
Después Draco lo cargo y lo llevo al comedor, depositándolo en su silla donde su madre ya lo esperaba.
—Ahora te comerás todo y sin chistar —le dijo el rubio, se dirigió a su madre para informarle que los acompañaría hasta la frontera y para su sorpresa ella estuvo de acuerdo.
Hola
Cómo lo prometí aquí tenéis otro capítulo
¡Nos leemos!
