Capítulo 17 Despedida
Disclaimer. Los personajes que aquí aparecen son propiedad de J.K Rowling lo demás es invención mia.
Luego de comer, Hermione con ayuda de Ginny terminó de empacar su pequeña maleta y con tristeza Hugo tomó la mano de su madre para emprender el viaje.
Bajaron las escaleras y se dirigieron a la sala de estar, dónde ya todos los esperaban incluyendo al Señor Lovegood y a Neville.
Al verlos todos reunidos allí la chica se sintió conmovida y se dirigió a abrazar a su amiga Ginny, dándole las gracias por todo. Harry ya podía mantenerse de pie y también se despidió de ella, haciéndole saber que siempre contaría con él.
Después se dirigió a Narcisa que la miraba con superioridad
—Todo lo que he sufrido lo he soportado por mi hijo y aunque usted me odie con el alma, yo también soy madre y la entiendo— le dijo y la mujer solo asintió de mala gana.
Hermione ahogó un sollozo y finalmente se dirigió hacia el sr Lovegood
—A hecho tantas cosas por mi que no sé como agradecerle
El hombre sonrió afable y contestó
—No fue nada, debes de saber que todas las almas del mundo mágico y muggle te deben algo, mi querida niña, y Merlín no permita que sigas sufriendo — luego la abrazó.
Hugo se soltó de su mano y se despidió de todos con un beso y un tierno abrazo que partió el alma de su madre.
Más tarde Hermione y su hijo en compañía de Draco y Neville usaron un traslador para llegar a la frontera con Rusia.
Al verlos desaparecer Narcisa se acercó a Harry y le pidió hablar a solas en su despacho.
—Dígame ¿Sucede algo?
—Weasley está a punto de salir de prisión y necesito asegurarme de que no lastimará a mi hijo
— Narcisa, con todo respeto usted fue la que insistió en esto —reprochó— ¿Qué la hizo cambiar de opinión?
Ella suspiró cansada
—Solo quiero asegurar el bienestar de mi hijo, Potter…Dime si cuento contigo
Él elegido se lo pensó un poco y finalmente habló
— ¿Qué tiene en mente?
Llegaron a Batumi, Georgia; Hugo miraba a su alrededor sorprendido pues era la primera vez que salía de su entorno, mientras Neville se encargaba de hacer fila en las oficinas para presentar sus documentos.
—Bien, esta es la despedida —dijo Hermione al rubio pero él miró al niño y recordó su promesa
—Nada de eso, yo los acompañaré hasta que hayan cruzado
— ¡Sí!—festejo Hugo por pasar más tiempo con el rubio, su madre no tuvo más que aceptarlo.
Decidieron ir a comprar algo para comer en lo que esperaban y buscaron un lugar adecuado, se sentaron en unas banquitas frente a unas curiosas esculturas que llamaron la atención del niño.
— ¡Qué grandes son!
—Se llaman Ali y Nino — explicó el rubio señalándolas
Hugo asombrado exclamó—Se ven muy raras ¿Puedo verlas de cerca?
—Claro — contestó Hermione y el pequeño tomó las manos de ambos jóvenes al tiempo que se acercaban a las esculturas.
Al estar más cerca de ellas Hugo les soltó las manos y admiraba la rareza de las esculturas.
Hermione sin dejar de vigilar a su hijo, alzó la vista maravillada y habló al joven
—Parece que no se hablan, como si estuvieran enojados —dijo refiriéndose a las esculturas que estaban dándose la espalda.
Él asintió sin ganas de hablar
— ¿Entonces por qué hicieron estás esculturas?
—Creí que la sabelotodo Granger, lo sabría—dijo y ella guardó silencio—Es simple, Granger, es una historia de amor que no tiene final feliz
— ¿Conoces su historia de amor?—preguntó sorprendida y él asintió de mala gana
Suspiro cansado y comenzó a contar—Ali era musulmán y Nino cristiana, ambos estaban completamente enamorados, pero eran de mundos diferentes… Ali era Temperamental, impulsivo, nunca se rendía y daba pelea
Hermione sonrió y respondió—Me recuerda a ti
Él la miró sin mostrar emociones y continúo
—Sus familias de enemistaron pero Ali y Nino no se rindieron y se casaron
— ¿Para estar juntos por siempre?—dijo esperanzada
Draco la ignoró y continuó
—La guerra comenzó y Ali se unió a la batalla para defender su tierra y entonces Nino espero y espero…
—No me digas que murió
—Se realista, si hubieran sido felices no los habrían diseñado así—el miró las esculturas y luego a ella y soltó — ¿Ese triste final también te recuerda a alguien?—dijo haciendo alusión al supuesto amante de Hermione, que no dejaba de trastornar su mente
Ella levantó la vista con tristeza —estás enojado porque piensas que tuve un amante en el pasado y eso te carcome, ¿no?
Él volteó la cara evadiendo su mirada, moviéndose en su asiento incómodo.
— ¿Qué pasa, Malfoy? ¿Ya no soy una princesa porque mi pasado no está limpio? Déjame decirte algo, Ron sigue siendo el mismo tirano cruel y despiadado… Dime ¿Merezco lo que me hizo?—dijo esperando una respuesta pero él se mantenía callado
— ¡Porque no hablas Draco! ¿Ya no merezco que me salves? Porque no soy lo suficientemente inocente…. ¡Dime, responde!
Él negó con la cabeza y suspiró — ¡Hugo, ya es hora!—llamó al niño y lo tomó de la mano ignorando a la chica
Hermione enojada exclamó— ¡Draco te estoy hablando!
Pero él junto con el niño ya iban varios metros adelante y tuvo que correr para alcanzarlos.
— ¡Draco te estoy hablando!—repitió al llegar junto a ellos pero el joven la ignoraba
— ¿Qué pasa mamá?—preguntó Hugo, curioso y su madre le acarició el cabello
—Nada, mi amor
Llegaron a las oficinas y presentaron sus pasaportes y el permiso del padre para sacar al niño del país en tanto el encargado revisaba los papeles Hermione contenía la respiración pues sabía que el permiso era falso y Draco bajo sus ropas preparaba su varita por si era necesario hechizar al hombre, pero eso no sucedió ya que les devolvió los papeles sellados y autorizados para cruzar.
Aunque sería más fácil entrar al país usando magia decidieron hacerlo del modo muggle para no dejar pistas a Ron.
Con la autorización en las manos salieron de allí a encontrarse con Nico, el hombre que los llevaría hasta Rusia.
El tipo era alto, robusto, mal encarado y con un acento ruso que hacía dificultoso entender algunas palabras.
— ¿Nos iremos en auto?— preguntó la chica
—Si, el los llevará hasta allá
Nico subió al auto dándoles tiempo de despedirse y Neville subía la pequeña maleta de la chica.
Hugo con lágrimas en los ojos corrió a abrazar al rubio quien se agachó a su altura acariciándolela mejilla
— ¿En qué quedamos, eh? No estás cumpliendo con el trato
—No estoy llorando—respondió limpiando sus lágrimas y se abrazó al joven
Draco le devolvió el abrazo —Recuerda: Cuida a tu madre
El niño se separó del abrazo y preguntó—Pero y si te echo de menos ¿Qué haré?
—Puedes mirar a la luna que yo la estaré viendo también
Hugo sonrió y Draco le dio un último abrazo y un beso antes de subirlo al auto —Espera aquí, en lo que me despido de tu madre
Regresó con Hermione, quien se limpiaba las lágrimas—Potter te dio un teléfono modificado, Me llamarás cada hora, ¿entendiste?
—No será necesario
—No te pregunté si es necesario o no—ella aceptó a duras penas—si pasa más de una hora y no se de ustedes yo les llamaré
—Ya has hecho suficiente, vuelve a tu vida normal, estaremos bien —respondió con terquedad
—Mujer, no me provoques a última hora, además lo hago por el niño
La joven suspiró cansada y aceptó—Está bien, entiendo
—Esperaré aquí hasta que sepa que llegaron a salvó
— ¿Para qué vas a esperar? Vuelve a casa
—Deja de oponerte a todo lo que te digo, mujer—dijo exasperado
Ella tragó grueso, ahogando todos sus pensamientos y habló—Deséame suerte
—Suerte
Se quedaron viendo por largos segundos en los que ninguno de los dos se atrevió a decir nada. Hermione se dio la vuelta para ir con su hijo sin embargo Draco la llamó y ella paró su andar.
—Hace rato cuando hablamos de Alí y Nino dijiste muchas tonterías
— ¿Ah sí?
—Si hablaste tonterías, primero dijiste "no soy lo suficientemente inocente" —dijo con voz afectada—quienes sufren no tienen culpa, necesitan protección y apoyo
Ella con los ojos llorosos contestó incitándole a continuar — ¿Y qué más?
— ¿Qué?—dijo él sin comprender
—No hay primera sin segunda— explicó ella y Draco esbozó una leve sonrisa
—Si rompí tu corazón de alguna forma yo…
— ¿Estás intentando disculparte?
Draco no era de disculpas y eso le estaba costando toneladas de esfuerzos—No te obligare si no quieres pero… perdóname Granger
—La culpa no te sienta bien, Draco— ahogó un sollozo y continuó—No tengo nada que perdonarte, nos salvaste a mi hijo y a mí y eso nunca podré pagarlo
Él asintió ocultando su tristeza—Ya vete, tu hijo te espera — apremió y ella sin más se subió al auto
— ¡Draco te quiero!—gritó el niño desde el auto y Draco conteniendo la desolación le dijo adiós.
Draco y Neville los observaron partir con un nudo en la garganta.
— ¿Estás llorando?—cuestiono Neville sorprendido
—Claro que no ¡No seas idiota!—dijo tomando asiento en el piso, pues no sé movería de allí hasta que tuviera noticias de ellos.
Rosalie se encontraba caminando cerca de los predios de la Mansión Weasley cuando un auto le cerró el paso y asustada dio un paso hacia atrás.
El auto era conducido por George Weasley y Harry iba como copiloto, el pelirrojo se bajó del auto y dejó caer frente a ella una bomba fétida que la hizo desmayarse al instante y caer al suelo.
George sacó su varita y levito a la mujer hasta el asiento del pasajero.
Se subió al auto y sonrió satisfecho a Harry—Pan comido
Las horas pasaron y la noche llegó cuando Nico detuvo el auto y se bajó.
— ¿Por qué nos detuvimos? ¿Ya llegamos?— preguntó Hermione pero el hombre no respondía
—Bájate—le ordenó
— ¿Por qué? ¿Qué está pasando?
—Mami tengo miedo—dijo el niño abrazando por la cintura a su madre
—Bájate— ordenó de nuevo ignorando sus preguntas.
¡Nos leemos!
¿Qué pasará?
Pronto nuevo capítulo
