Capítulo 19 Alivio
Neville desconcertado preguntó— ¿Qué pasa? ¿Qué escuchaste?
Él slytherin con los ojos desorbitados y la irá creciendo en su interior le gritó— ¡La mató, ese maldito la mató!—soltó al gryffindor y comenzó a dar vueltas gritando de impotencia
Mientras Neville alarmado se llevó las manos a la cabeza sin saber qué hacer
— ¡Por Merlín! Ella confío en mí y no pude protegerla… Ese maldito la desnudó y la hizo ponerse el vestido blanco que usó aquella noche… Hermione dijo busca a mi hijo y luego la mató— relató lanzando un grito de rabia.
—Encontraré a Nico y luego a Hermione y a Hugo ¡No voy a permitir que se quede con el Niño! ¡No pude rescatar a Hermione pero juro que encontraré a ese niño y lo protegeré aunque me cueste la vida!
—Cálmate, amigo—trataba de contenerlo sin embargo él no lo escuchaba
Cayó de rodillas golpeando con sus manos el piso una y otra vez descargando la furia y el dolor en su interior.
Pasaron varios minutos hasta que él levantó la vista hacia el cielo y exclamó — ¡Hugo, mira a la luna yo la estoy mirando también, juro que te encontraré!
Luego de eso suspiró y se levantó decidido a encontrarlos
—Pero mandaste un patronus, seguro Harry…
—No voy a esperar a Potter, está ocupado con otro asunto—respondió con terquedad—appare vestigium— conjuró y frente a ellos se materializó un remolino dorado revelando los rastros de magia que habían dejado.
Les llevó horas rastrear las huellas ya que Nico había tomado sus precauciones, el rastro finalmente los llevó a una taberna dónde el hombre iba saliendo pero al percatarse de la presencia de los jóvenes salió corriendo hacia el lado opuesto mientras les lanzaba hechizos que eran hábilmente bloqueados .
Neville y Draco se separaron para interceptarlo en una angosta calle en la que se había metido, el gryffindor lo tomó por sorpresa derribándolo y arrebatándole la varita.
—Condenaste a una mujer inocente ¡Él la mató! ¡La mató!—dijo Neville enojado dándole una patada en las costillas
Draco corrió hacia ellos y tomándolo de las solapas le habló — ¿Adónde se los llevó? ¿Adónde?— preguntó descargando su ira golpeando su rostro — ¡Habla!
El hombre con la nariz rota y un labio sangrante respondió—No me mates ¡Piedad! ¡Yo no sabía! ¡Por favor no me mates!
— ¡Si no encuentro a Hugo y a Hermione juró que te mataré junto a Weasley!—dijo seguido de otro puñetazo
— ¡Se los diré, se los diré pero por favor no me maten!— suplicó el hombre a lo que el rubio le soltó otro golpe antes de que les diera la información que querían.
Mientras tanto al amanecer en la mansión Malfoy, Narcissa se preparaba para llevarle su dote a Astoria, y Ginny se negó a acompañarla alegando que tenía que cuidar de sus hijos y esperar a Harry, quien la tenía preocupada ya que no se había comunicado con ella desde la noche anterior excusándose con trabajo.
Y ya que George había ido a visitar a sus sobrinos y a su hermana no hubo poder humano ni mágico que lo salvará de acompañar a Narcisa.
— ¡Que tengas un buen día, hermanito! ¡Pásalo bien!—dijo la pelirroja con burla, dándole una palmada en la espalda
Resignado suspiró — ¿Por qué tengo que lidiar con mujeres todo el tiempo?—dijo y la rubia se alzó de hombros con una sonrisa
Aunque se lo negara a sí mismo la única razón por la que accedió a acompañarla es para mirar a la mayor de las Greengrass.
Ginny daba vueltas desesperada por no tener noticias de su marido —George ¿No has sabido nada de Harry?
Él pelirrojo intercambió una mirada cómplice con Narcisa y contestó —Ya te dije que no hermana, está trabajando… ¡Deja de atosigar al pobre hombre, mira que se va buscar a otra!—bromeó ganándose una mirada de odio
— ¡Pero porque no se comunica! ¡Él no es así!—renegó y se alejó a seguir intentando comunicarse por medio de su teléfono modificado.
Narcisa solo guardó silencio pues no quería que ella supiera lo que estaban haciendo.
En una pequeña cabaña a nombre de los Potter es donde habían decidido mantener cautiva a Rosalie, quien había tenido una pésima noche puesto que las luces de la cabaña eran insuficientes para ella ya que tenía una intensa fobia a la oscuridad.
Harry se vio tentado a dejarla sola pero al verla en tan vulnerable estado decidió acompañarla y ahora dormía tranquila en la cama, mientras él sentado en un sofá la vigilaba.
Pronto comenzó a incorporarse y mirar a su alrededor posando su vista en Harry, algo avergonzada y con los ojos llorosos.
—Aun sigues aquí
—Si te desperté no fue mi intención… estabas muy afectada, toda la noche estuviste llorando así que decidí dejarte dormir
Ella asintió—Te lo agradezco, considerando que soy una prisionera
Él se levantó y caminó hacia ella —Solo eres nuestra invitada hasta que Ron cumpla su parte del trato: deberá darnos la confesión del asesinato de ese hombre y entonces te dejaremos ir
—Ronald jamás te dará esa confesión… jamás dará su brazo a torcer, lo sé
Harry suspiró —Ya lo veremos… Ahora contéstame algo ¿Por qué tenías tanto miedo anoche?
Rosalie palideció su rostro y bajó la mirada — ¿Siempre eres tan directo?
Él se alzó de hombros—No me gusta irme por las ramas ¿A quién le tienes miedo? ¿A ron?
Pero ella se mantenía callada controlando sus ganas de llorar
—Fue Ron ¿Verdad? Él te torturó como lo hizo con Hermione… le tienes miedo y por eso sigues ayudándolo — dedujo sin embargo no le contestaba —Habla puedes confiar en mi ¡Anda cuéntame!—dijo en tono amable
—Él me protegió, él me salvó—dijo con la mirada perdida recordando—Hace varios años un par de comerciantes del mercado negro mágico atacaron a una squib, la golpearon y la violaron— contó con la voz quebrada—Solo por ser una squib.
—Sí, recuerdo que Ron estuvo a cargo de la investigación… ¿esa squib eras tú?.
Rosalie asintió con lágrimas en los ojos —Él me cuidó y me ayudó.
—Por eso le eres fiel—concluyó el hombre—Y aún después de haber sufrido todo eso ¿permitiste qué maltratara a Hermione?
Ella se limpió las lágrimas—Ella lo provoca con su falta de amor.
Harry negó con la cabeza incrédulo ante lo que oía— ¡No puedo creer que normalices su violencia!
La squib se bajó de la cama —Debo ir al baño — le dijo y él asintió dejándola pasar — Tengo mucho frío ¿Podrías prender la chimenea?
—Tendría que cortar leña
—Entonces ¡Hazlo! Por favor—pidió y se retiró al baño
Harry bufó indignado—Pero que sinvergüenza ¡Ni que fuera su elfo!
Pero se quitó la chamarra y salió al patio a cortar la leña.
Finalmente Neville y Draco llegaron al lugar en ruinas indicado por Nico.
—Sus perros están aquí—dijo el gryffindor al ver el lugar custodiado por sus guaruras
Con cautela se fueron acercando knockeando uno a uno a los hombres sin alertar a Ron.
Draco se escabullo en el edificio y tras escuchar la voz de Ron se detuvo y acercándose halló una rendija viendo al pelirrojo y a Hermione sentada en el suelo con la varita de Ron apuntándose al cuello.
Al verla golpeada pero viva, le regresó el alma al cuerpo.
—Escucha Hermione, has estado sosteniendo esa varita por horas —dijo Ron en falso tono conciliador—Acabemos con este juego.
—Mientras no traigas a mi hijo aquí, nada cambiará.
—No puedo hacerlo… pero si bajas la varita te llevaré con él
Ella negó con la cabeza — ¿Crees que caeré en tu juego?
Él se acercaba peligrosamente—Mira Hermione, lograste quitarme la varita pero tú suerte se acabará tarde o temprano… Ahora tenemos tres opciones, o me matas ahora o te matas a ti misma o vas a quedarte dormida y yo te quitaré esa varita, y volveré a tener el control, mi amor…Tú decides
—Si siento que eso pasará me mataré ¡Lo juro por la vida de mi hijo! ¡Me mataré si con eso destruyo tu mundo!
Ron bufó exasperado pues la castaña llevaba toda la noche amenazando con quitarse la vida, ya que él no fue capaz de hacerlo.
—Draco ¿Dónde estás?— susurró en un tono audible para el pelirrojo
—El no vendrá a salvarte
En ese momento Draco avanzó hacia ellos con la varita en alto—Lamento interrumpir está linda velada
—Maldito ¡Tú otra vez! ¡Te voy a matar!— gritó y se abalanzó con un golpe que fue detenido por el rubio, tirándolo al piso
Malfoy le asestó un puñetazo mientras le decía — Podría perdonarte si fueras un animal pero eres un ser humano ¡Estás enfermo, estás desquiciado!—dijo sin parar de golpearlo — ¡Creí que estaba muerta! ¡Maldito psicópata!—lo golpeaba pero Ron no borraba su sonrisa maníaca del rostro — ¡Creí que estaba muerta! ¡Maldito hijo de perra! ¡Te mataré! ¡Te mataré!
Hermione corrió hacia él a detenerlo—Draco no ¡Detente! Que nos diga dónde está Hugo ¡No está aquí!
Ron permanecía en el suelo con la cara sangrante sin embargo no paraba de reírse, burlándose de ellos.
— ¿Dónde está Hugo?
— Nunca lo encontrarán ¡Nunca!
— ¿Dónde está Hugo?
— ¿Por qué mejor no me matas?—decía provocándole—prefiero morir antes de decirte dónde está mi hijo—seguido de eso le escupió y el slytherin lo pateó sin consideración
Hermione se ponía su chamarra mientras Draco inmovilizaba al pelirrojo y mandaba un patronus a Harry, explicándole la situación.
Salieron del edificio
—Rosalie nos dará a Hugo a cambio de Ron— explicó el rubio y la chica agradecida le abrazó
— ¡Buen plan! ¡Por eso te llaman el loco Malfoy!— exclamó separándose del abrazo
En eso Neville se acercó abrazando a Hermione —Me alegro que estés bien
—Gracias a ustedes que no se rindieron
—No fue nada—respondió Neville dejándolos solos al tiempo que regresaba dónde Ron para vigilarlo
Draco se quitó su chaqueta colocándosela a la joven
—No es necesario, tengo mi chamarra
—Pero traes ese vestido, debes tener frío
Ella asintió con tristeza—Trajo este vestido desde Londres… es el mismo vestido que use la noche que escapé
—Esa noche ¿qué fue lo que pasó?
—Él pensó que… te estaba coqueteando
— ¿Qué? ¿Pero ni siquiera me miraste?—dijo incrédulo y comenzando a atar cabos, ella se puso cabizbaja al recordar el dolor que sintió—Espera... Fue por eso que te quebró los dedos ¿Fue por mi causa?
—No Draco, tranquilo… él lo hizo porque es un psicópata.
— ¡Maldito desgraciado! Debí haberlo imaginado.
Hermione negó con la cabeza fervientemente—No es tu culpa, mira mi mano ya está mejor.
Draco observó su mano aún vendada—Hermione, por favor perdóname.
Ella sonrió débilmente—Últimamente te has disculpado mucho, espero no se vuelva costumbre.
—Shhh no le digas a nadie o perdería mi reputación—susurro.
Ambos sonrieron, mirándose a los ojos con melancolía y a ella súbitamente le llegaron todas las emociones a flote y sollozando se abrazó al rubio.
—No sé cómo agradecer todo lo que has hecho… creí que moriría —él le devolvió el abrazo —Creí que perdería a mi leoncito
—Encontraremos a Hugo, no te preocupes—dijo aferrándose a ella con fuerza—Creí que te había perdido
—Y aun así viniste.
Se separaron del abrazo sintiendo un vacío después de ello
—No iba a permitir que ese animal se quedará con tu cuerpo sin vida… Además me confiaste a Hugo.
Sus miradas se conectaron por varios segundos hasta que él se aclaró la garganta y desvió la mirada.
—El viento es muy frío, iré por el resto de tu ropa—dijo alejándose rápidamente.
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