Hermione dejó caer una lágrima sin poder contestar a su pregunta. Suspiró y desvió su vista a Draco quien hartó de la situación le pegó un puñetazo en la cara al pelirrojo haciéndolo caer al piso.

— ¡la respuesta es no! ¡Ella no se casará contigo!, ¿Me oíste?

Ron se incorporó riéndose mientras los observaba salir de la habitación.

—Ah, querido Draco ¡No te pongas celoso, puedes ser nuestro padrino de bodas!—dijo el pelirrojo a lo lejos

Hermione caminaba decidida hasta el ascensor sin decir una palabra, presionaba los botones desesperada hasta que Draco le dijo:

— ¿Estás enojada conmigo o con ese imbécil?

— ¿Por qué estaría enojada contigo?— levantó los brazos molesta

—Bueno te ves enojada… dime ¿Es porque le respondí por tí?

Él elevador se abrió y entraron

Hermione estaba molesta — ¿Otra vez? ¿Me dirás lo siento de nuevo?

Draco molesto le respondió —Por supuesto que no, iba a decir que de tener la oportunidad volvería a hacer lo mismo ¡Volvería a golpearlo como se merece!

Pasaron varios segundos en silencio hasta que ella bajó la mirada con tristeza —Solo sé que… prefiero estar enojada porque ya me cansé ¡No quiero seguir llorando!— sollozó limpiándose las lágrimas—Si supiera que mi niño sería feliz con esto ¡Aceptaría! Pero sé que no es así ¡Ya no sé qué hacer!—soltó en llanto y el sin saber muy bien que hacer reprimió sus ganas de abrazarla y reconfortarla

Draco suspiró y preguntó — ¿Alguna vez ha lastimado a Hugo?

—No, hasta ahora nunca le ha hecho nada —respondió limpiándose las lágrimas

—Bien, entonces lo encontraremos sano y salvo ya lo verás

Ella sonrió débilmente con la esperanza renovada—Un día alguien me dijo "cuando se pierde la esperanza comienza la testarudez"— exclamó recordando las palabras que él rubio alguna vez le dijo, él simplemente sonrió orgulloso

—Quien te haya dicho eso tiene toda la razón y me preguntó ¿Quién habrá sido ese hombre tan apuesto e inteligente que dijo tan sabias palabras?—dijo causando que ella sonriera

Salieron del elevador y Hermione miró las cámaras de vigilancia del hotel con ánimos renovados, le dio un codazo al joven que no entendió a qué se refería — Son cámaras de vigilancia, si ellos salieron por aquí, debió quedar grabado en ellas—le explicó y él sonrió tomándola de la mano para buscar al encargado del hotel y conseguir esas grabaciones

El gerente se negó a cooperar con ellos y al rubio no le quedó más opción que utilizar un Imperio, logrando así que los condujera a la sala de vigilancia, dónde podían ver los vídeos a su gusto.

Estaban delante de una enorme mesa con varios botones y monitores de las diferentes áreas del hotel.

— ¿Tú sabes usar todo eso?

—Obviamente no — dijo sentándose frente a los monitores —Pero no debe ser tan difícil — se alzó de hombros mientras presionaba botones al azar.

— Vaya… los muggles si qué son complicados— expreso al ver tanto aparato tecnológico

Así pasaron varios minutos hasta que Draco vio algo y pidió a la castaña que retroceda el video

—Ahí, mira—señalo el monitor

En el video estaban ellos entrando al ascensor y momentos después apareció en escena Rosalie llevando de la mano a Hugo rumbo a la salida rodeados de guardias.

El apretó el puño golpeando la mesa y Hermione sintió su corazón estrujarse.

—Hugo, mi niño— dijo con la voz entrecortada—Él salió justo después de nosotros ¿Cómo es que no sentí su presencia?—se cuestionó entre sollozos, se levantó del asiento y miro a Draco quién estaba consternado pero al mismo tiempo sintiendo una gran impotencia — ¿Cómo no me di cuenta? ¡Draco, mi Niño!

Malfoy la atrajo hacia él abrazándola, dejando que se desahogara, acarició su cabello y busco su rostro con la mirada para hablarle con voz suave — Tranquila… tranquila

Ella le miro con los ojos llorosos y rehuyendo su mirada atinó a decir — sigamos viendo… sigamos viendo—se excusó separándose de él

El asintió — mira están subiendo a un auto — dijo Draco mirando como abordan el auto y se perdían de vista — van hacia el oeste

— ¿Crees que hayan ido hacia las montañas?

—No lo sé pero lo averiguaremos

Salieron rumbo a dónde se les perdió de vista el auto.


Mientras tanto Ron veía enojado todos los vestidos de novia que habían llevado a su habitación para que eligiera el que usaría Hermione una vez aceptará casarse con él. Los observaba con disgusto cuando por la puerta entro Rosalie y le lanzó un vestido a la cara.

— ¿Qué pasó Señor?

— ¿Y todavía lo preguntas? Los vestidos que me mandaron son de corte bajo en la espalda ¿Cómo se supone que Hermione los usará? ¡Todo el mundo notará las marcas en su espalda!

— ¿Acaso se ha vuelto loco? ¿Hará la boda aquí?

— ¿Dónde más la haría Rosalie?—contestó yéndose a sentar

—Por favor, señor tomemos a Hugo y regresemos a casa, de cualquier forma Hermione vendrá tras nosotros y podrá casarse con ella

Ron dio un golpe a la mesa cercana a él — No puedo herir a Malfoy y mucho menos matarlo… cómo esperas que deje pasar la oportunidad de lastimarlo y de tener una boda glamurosa frente a él — ella suspiró cansada y se sentó a su lado

— señor le entregó a Narcisa Malfoy una bomba de tiempo ¿Y si esa mujer va y lo entrega el ministerio?

Ron dejó salir un bufido de enojo — Entiende una cosa: Me casaré con Hermione lo quiera o no… Creo que el riesgo vale la pena — dijo con una sonrisa

—Señor por favor, piense con claridad, está familia es importante si algo les pasa no se podrá ocultar como con la familia de Granger

La miró severamente — ¿Recuerdas cuando te ayude a salir del pozo donde estabas? —ella bajó la vista — ¿Cómo te ayude a hacer pagar a cada uno de los hombres que te hicieron daño? —Rosalie no contestó, solo lo observaba — ¿Qué pasa? — Dijo socarrón — discúlpame por recordar tu vieja deuda conmigo, no fue mi intención

— No vas al infierno cuando matas al diablo pero uno de tus pies siempre estará ahí — contesto con tristeza — Lo más difícil es protegerlo del demonio que está dentro de usted — después de esas palabras se levantó y abandonó la habitación.

Salió corriendo encerrándose en el baño, mirando su reflejo en el espejo estaba contemplando su tristeza y miseria pero de pronto la luz del baño se apagó; sintió un profundo pánico por la oscuridad y abrió la puerta lo más rápido que pudo para encontrase de frente al pelirrojo, que la miraba con una expresión seria.

— El demonio en mi interior lo hizo — dijo mientras ella lo miraba horrorizada — No me culpes a mí — dijo con una falsa sonrisa


Inspeccionaron las cámaras de los lugares circundantes y siguieron la pista hasta un lugar cerca de las montañas dónde las cámaras no alcanzaban a registrar.

—Y ahora qué vamos a hacer?—cuestionó Hermione desesperada

Malfoy sacó su varita y conjuro a un hechizo localizador que pronto les dio pistas sin embargo el estado desesperante de la chica no lo dejaba actuar rápido así que pese a la insistencia de la joven de seguir buscando su lado a regañadientes la llevó de nuevo a su mansión dónde Ginny la recibió con un cálido abrazo.

—Ginny—decían Hermione sollozando en los brazos de su amiga

—Ya, ya basta de lágrimas —dijo el rubio y las chicas se separaron del abrazo —¿Cómo sigue mi madre?

La pelirroja chasqueo la lengua—Tan insoportable como siempre

—Ginebra

—Oh está bien, ella está bien—dijo restándole importancia y observando como la aludida se acercaba a ellos con mala cara hacia la castaña

Hermione apenada se dirigió a ella—Perdóneme Sra Narcisa, por mi culpa… usted salió herida… lo lamento

—Pues yo la veo bien—dijo Ginny recibiendo una mirada reprobatoria por parte de la rubia

—Si, por tu culpa casi muero

—Madre…

—¿Cuándo acabará esto? ¿Cuándo maten a mi hijo?— reprochó

—Mamá, ya basta por favor ¡Ya es suficiente!

Hermione mantenía la cabeza baja, avergonzada y sintiéndose culpable.

—Narcisa, tenga un poco de piedad, Hugo está secuestrado, ella está sufriendo ¿No se da cuenta?

La sra Malfoy se mantenía altiva — ¿Y quién siente piedad por mí? ¿Creen que yo no sufro? ¿Acaso solo ella es madre y yo no?

— ¡Basta madre! ¡Si, eres madre, pero la diferencia es que tú tienes a tu hijo aquí contigo!—contesto molesto y su madre torció la boca sin decir nada

Draco tomó a Hermione del brazo —Ven—la guío escaleras arriba a la habitación donde días antes se había quedado.

— ¡Insensible!—dijo Ginny a la rubia una vez Draco subió las escaleras con la castaña

Narcisa suspiró con cansancio y se dirigió a su estudio mientras Ginny llevaba compresas a su esposo por el dolor de cabeza que no lo dejaba ni respirar.

Ambos jóvenes estaban parados en la entrada de la habitación sin saber que decir

—Lo que diga tu madre no me afecta… yo solo quiero encontrar a mi hijo, pero tú insistes en mantenerme lejos—espeto limpiándose las lágrimas — iré contigo

Él la agarró del brazo — Que no mujer, yo iré… te prometo que lo traeré de vuelta

Hermione lo miró a los ojos y pudo ver sinceridad y determinación — ¿Lo prometes?

—Lo prometo ahora entra y descansa un poco

Después Draco fue a la cocina para comer algo antes de partir en su búsqueda, pero Hermione daba vueltas en su habitación desesperada y sin estar dispuesta a esperar, decidió seguir al rubio; bajo las escaleras y se topó de frente con Narcisa Malfoy, quiso pasar de lado pero ella no se lo permitió.

— ¿Por qué ese hombre secuestró a tu hijo?— preguntó con desdén

—Lo hizo porque quiere que me case con él—dijo con pesadez y pudo ver cómo una sonrisa burlona se escondía en los labios de la mujer

— ¡Ah ya veo! ¿Y por eso pones en peligro la vida de mi hijo?—Hermione negaba con la cabeza — ¿Qué clase de madre eres? ¡Solo piensas en ti misma!

— ¡Yo solo quiero recuperar a mi hijo e irme de aquí!— dijo controlando su coraje y tristeza — ¡Es su hijo él que no piensa en el mismo!

La rubia se cruzó de brazos —Entonces, hazlo tú… Regresa con tu esposo y con tu hijo — dijo con simpleza y la chica no podía dar crédito a eso — ¡Ni siquiera piensas en la vida de tu pequeño y prefieres ir detrás de un hombre comprometido! ¡Qué clase de madre desnaturalizada eres!—le gritó sin consideración

Hermione sentía un nudo en la garganta ante las duras palabras que estaba recibiendo.

—¡Yo no estoy detrás de Draco… yo solo quiero a mi hijo de vuelta— gritó con lágrimas brotando de sus ojos — ¡Quiero a mi hijo, quiero abrazarlo de nuevo, es lo único que quiero! — luego salió hacia el jardín, sin saber a dónde más ir.

James que había salido de la habitación para buscar galletas se detuvo y escuchó la conversación entre ambas, fue corriendo a avisarles a sus papás.

Abrió la puerta de la recámara y angustiado les contó lo sucedido a sus padres

— ¿Qué hizo qué? — dijo Harry exaltado y dispuesto a levantarse e ir a encarar a la mujer, pero su esposa se lo impidió

—No, Harry… yo voy, tú aún estás convaleciente—dijo cubriéndolo con la cobija de pies a cabeza

—Mujer, no estoy enfermo… solo me duele la cabeza ¡No es para tanto!

—Si lo es—respondió con terquedad—Amor, casi te pierdo ¿Ya lo olvidaste?... No soportaría vivir sin ti—dijo besando a su esposo

— ¡Mamá!—renegó James asqueado por esa visión

—Ya voy, ya voy—dijo Ginny para después salir de la habitación

Rumbo al jardín se encontró con Draco y le contó lo sucedido

—Tu madre morirá envenenada por su propia lengua— bufó la pelirroja molesta

Él se llevó las manos al rostro frustrado y luego resopló fastidiado —¿Dónde está Hermione?

—Salió al jardín… justo iba a verla en este momento

— ¡Que voy a hacer contigo madre!— exclamó enojado para luego salir en busca de la joven, seguido de Ginny

Salió al jardín y pudo verla sentada junto a la fuente, llorando y con la mirada perdida. Se acercó con cautela y le hablo:

—Hermione

La aludida se limpió las lágrimas—Draco, por favor, déjame… no te acerques… déjame

El rubio muy a su pesar no quiso insistir, sin embargo James junto a su padre llegaron detrás de ellos y el hijo de los Potter se fue acercando poco a poco.

— ¿Puedo sentarme?—le preguntó gentilmente y ella asintió limpiando sus lágrimas que no dejaban de fluir

—Por supuesto, mi niño… siéntate

El obedeció y tomó asiento a su lado para luego decirle — Sé que no puedes abrazar a mi primo pero puedes abrazarme a mí, si quieres

Ella al escucharlo se sintió sumamente conmovida y lo abrazó con fuerza sin poder aguantar más las lágrimas.

A los presentes se les estrujó el corazón al escuchar a James decir eso y sus padres lo miraban enternecidos.

Draco no resistía verla en ese estado, necesitaba abrazarla, pero no podía, así que simplemente se dirigió a Harry.

— Junté a varios hombres para que nos ayuden a buscar a Hugo, hazte cargo de eso — suspiro y continuo — Yo llevaré a Hermione con el señor Lovegood, no la dejaré aquí con mi madre

—Sí, estoy de acuerdo, no debe quedarse aquí

Draco asintió y desvió su vista a la joven quien seguía llorando, al tiempo que mandaba un patronus.

—Amor, ve con Hermione…no la dejes sola

Ginebra sonrió afectada y le besó en la mejilla — Mi tierno esposo, es la primera vez que permites que te deje solo de noche

—Ella te necesita más que yo—dijo depositando un beso en su frente


Mientras tanto en un lugar apartado de la ciudad, el pequeño Hugo estaba sentado junto a una ventana contemplando la luna con anhelo y esperanza.

Quería regresar con su madre y con Draco pero era vigilado por Alexander, el hombre encargado de la seguridad de Ron, dicha persona se acercó a él con una bandeja de comida sin embargo el infante nuevamente rechazó comer.

— ¿No tienes hambre?

—A mi no me gusta eso—dijo y continúo—usted ¿Tiene hijos señor?

— Si — respondió el hombre en un suspiro

— ¿Y dónde están? ¿Están con su mamá?

—No, no lo están

—Y ¿Por qué? ¿Usted los separó?

Alexander evitó la mirada inocente y curiosa del niño, volteando hacia otro lado, Hugo viendo aquello se levantó y se paró delante de él.

— ¡Por eso yo no quiero a los papás!—dijo con tristeza

—Hugo, no digas eso

—Los papás le hacen daño a las mamás ¡Los papás son malos, le hacen daño a sus hijos! — dijo con lágrimas en sus ojos

—Tu papá nunca te ha lastimado, Hugo

—Mi papá me separó de mi mamá— contestó triste y cabizbajo yéndose a sentar nuevamente.


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