Había vencido, ninguna Sailor pudo hacerle frente y Sailor Moon aún buscando sacrificarse en el Caldero para vencerla no logró sobrevivir, no pudo vencer y el caldero lleno de caos la consumió.

En las manos de Sailor Galaxia estaba el cristal de plata, la mayor fuerza de la galaxia. Era finalmente su triunfo, el Caos iba a reinar en todo el mundo y nada la iba a detener.

-Al fin, soy la Sailor más grandiosa del universo entero.- Caos salió de su cuerpo y la miró, era una gran bruma pero se alejó tomando distancia de la Sailor que se regodeaba en su grandeza.

-Creo que puedo decir ahora es que no te necesito más.- La bruma tomó una forma robusta, por ojos tenía una luces rojas y se acercó a la Sailor apretandola con fuerza apenas dejándola moverse.

-¿Qué haces bruma estúpida? ¡Suéltame!- La figura de sombras tomó el cuerpo de la Sailor apretandolo haciendo que sus ojos girarán desorientados; aun en su mano usó el cristal de plata y le apuntó liberando algo de su poder pero no logró tocarla.

-No te necesito, YO gané.- Dijo con voz profunda quitándole el cristal de plata y la apretó con tanta fuerza que su cabeza explotó y lo que quedaba de ella fue destruido por las sombras.

Y ahora en su mano ahora tenía la mayor fuerza del universo, le miraba serio ya que pensaba que hacer con ella, siempre lo deseo para hacerse invencible pero ahoro que tenía todo ese poder, sabía que no iba a aceptarlo completamente.

Ejerció tanta fuerza en el cristal que éste comenzó a fragmentarse, con tanto odio puso tanta presión en el cristal se rompió liberando todo su poder al universo, dejando satisfecho al Caos.

-Con ésto cuando preparé mi ataque final, no habrá fuerza en todo el mundo que me venza.- Dijo riendo de manera siniestra y disolviéndose en la infinidad del universo separándosede una vez del caldero y llevándosela fuerza de la Guardiana Cosmos.


En el Caldero Madre, la guardiana Cosmos pudo sentir la destrucción del cristal de plata y un grito profundo en las profundidades del caldero saliendo un humo tomando la silueta de Usagi, desapareciendo en el universo.

Lágrimas comenzaon a salir de sus ojos al ver que todo se había perdido, ya no habían sailor guardians en ningún rincón en la galaxia y al intentar traer a las Sailor Guardians del sistema solar de vuelta no podía, estaba muy débil para hacer algo así y traerlas a todas.

Se limpió los ojos y caminó por el caldero donde solo había silencio. Miró al cielo, y con su cetro en mano bajó 7 estrellas y las puso en el caldero donde comenzaban a formarse burbujas a su alrededor. Con sus manos tomó materia del caldero formando 7 cristales de diferentes colores, todos tomando forma de corazón brillando fuertemente; se tambaleó ante la debilidad y puso los cristales en las burbujas fusionándose con las estrellas.

Alzó al espacio su bastón y las estrellas se alzaron y se fueron tomando un rumbo fijo; la guardiana cayó de rodillas al suelo sosteniéndose de su cetro.

-Tal vez el Caos nos haya quitado a nuestras guardianas pero nuevas estrella siempre nacerán y un nuevo bien nacerá y te detendrá definitivamente.- Dijo antes de caer al suelo desvaneciéndose físicamente.-¡Por el poder de la Estrella Corazón!-

-¡Por el poder de la Estrella Melodía!-

-¡Por el poder de la Estrella Ardiente!-

-¡Por el poder de la Estrella del Rayo!

-¡Por el poder de la Estrella de la Flor!-

-¡Por el poder de la Estrella de Agua!-

-¡Por el poder de la Estrella Luminosa!-

-/¡Transformación!-

Una luz fucsia, violeta, naranja, amarilla mostaza, verde lima, azul eléctrico y blanca cubrió una serie de callejones alzándose unas figuras femeninas con aquellos trajes de marineras que eran bañadas por la luz de la luna llena y de las estrellas frente a un monstruo grande de aspecto de humanoide con cabeza y cola de serpiente.

-¡Muéranse y váyanse al infierno!-

-¡No dejaremos que dañes este lugar!- Dijo la que estaba al frente, saltando lista para dar su golpe final. -¡Nosotras las Sailor Stars, te someteremos en el nombre de las estrellas!-

-Eso deseo verlo pestes estelares.-

-¿Listas chicas?-

-/¡Andando!/-

Y en otros lugares, cercanos o lejanos de allí; llamaban la atención de algunas personas que más que espectar, prestaban atención a lo que pasaba.

¿Qué les esperaría? ¿Lograrían salvar realmente a alguien?

¡Qué una nueva historia comience!