Caminaba rápidamente a mi casillero donde me esperaba mi mejor amiga: Alice Cullen, una pequeña duende hiperactiva adicta a las compras, novia del callado, pero amable Jasper Hale, hermano de mi otra querida amiga: Rosalie Hale, una rubia despampanante con un cuerpo de infarto y un genio de los mil demonios, ella es novia de Emmet un grandulón que por fuera se ve muy temible, pero que en realidad es un osito de peluche que se parece más a un niño que a un adulto, él es uno de los hermanos de Alice, el otro es…. Un idiota, arrogante, molestoso, estúpido, un maldito Adonis…

Pensando en insultos solo la aguda voz de mi amiga me aviso que había llegado a mi destino.

-¡Bella! ¿te acuerdas del bolso que tanto quería? Bueno no importa, lo que si es importante es que ayer fui de compras y lo encontré con ¡20% de descuento! Es toda una ganga- dijo atropelladamente mientras daba saltitos.

- Hola Bella. Hola Alice. ¿Cómo estás?, Bien ¿y tú? ¿cuentas algo?, Claro ayer…- Fui interrumpida a mitad de la frase por su aguda voz.

- No te pongas así Bella, lo que te acabo de contar es mucho más importante que un saludo- dijo mientras yo ponía los ojos en blanco.

No quería seguir con esta conversación asique me di la vuelta para ir a mi clase de biología, desafortunadamente choque con el cuerpo de alguien, pero no de cualquier persona, no, la suerte no podía estar de mi lado por una vez, ya que tenía que chocar con Maldito C …

- Ten cuidado patosa, mejor coordina tus dos pies izquierdos antes de que hagas que a alguien lo lleven en ambulancia- Esa hermosa, pero inoportuna voz llego a mis oídos.

- Hola, ¿no te enseñaron a ser un caballero o es que eres tan idiota que no comprendes ese concepto? Ojalá que en el hospital arreglen ese problemita porque al único que desearía que se lo llevaran en ambulancia es a ti- Que mentira más verdadera.

Los magníficos ojos verdes del Maldito Cullen me miraban fijamente mientras me asesinaban, pero detrás de ese odio que su mirada profesaba yo era la única que podía ver otra cosa, la única que podía ver …

- Si claro Swan, tú lo que en verdad quisieras es tenerme en tu cama las noches, pero eres tan aburrida que de seguro seria para dormir- Mis pensamientos fueron interrumpidos por su aterciopelada voz que tenía un filo peligroso.

Su respuesta me dejo shoqueada y herida, aunque sabía que no era verdad, por lo que solo fui consciente de las risitas burlonas que se propagaban por el pasillo mientras miraba fijamente donde antes había estado el maldito dios griego con quien siempre discuto. Cuando sentí un codo en mis costillas Sali de mi letargo y me di cuenta de que el maldito Cullen se había ido.

- No entiendo porque siempre pelean ¿acaso los mataría no hacerlo por una vez? – Me dijo una voz de campanilla.

- Alice, sabes que esa es nuestra forma de tratarnos y no cambiara hasta que el deje de ser un idiota, lo que es imposible asique no sigas reclamándome por nuestras discusiones diarias.

- Se que siempre fue así con ustedes dos, pero a veces es molesto, creo que seriamos todos más felices si solo se ignoraran. Puedo soportar en el colegio que se odien, pero me cansa que además tenga que escuchar como se insultan en nuestra casa y despotriques sobre mi hermano todo el día- Su voz cancina era recurrente en este tipo de sermones diarios.

Se me había olvidado mencionar de que el otro hermano de Alice es Edward: el Maldito Cullen a quien "odio" y con el cual discuto casi siempre que nos vemos.

- Se que para ustedes debe ser molesto, pero eso no hará cambiar el como nos tratamos- dije con voz firme.

- Lamentablemente, pero da igual, cambiemos de tema. Hablando de algo más feliz, te quería decir que Rosalie, Emmet, Jasper y yo vamos a salir en una cita doble a Port Angeles hoy después de la escuela, asique no nos veremos hasta el domingo cuando te quedes en mi casa a dormir- Que novedad (el sarcasmo viene incluido), otra salida de citas dobles en donde no estoy invitada, lo que me reconforta es que tendré más tiempo para hacer ciertas cosas importantes.

- Claro Alice, nos vemos el domingo, disfruten de su salida.

Entonces se escucho el timbre que anunciaba el inicio para la última hora de clases. Corrí hacia mi clase de biología y agradecí a Dios de que el profesor aun no llegaba, me senté en mi banco y saqué mi estuche junto con mi cuaderno, para ponerme a dibujar en los bordes de este último. El profesor llegó poco minutos después y cuando levanté la vista del corazón que estaba haciendo me di cuenta de que mi querido compañero había llegado: El odioso de Edward Cullen, esperaba que fuera una clase tranquila, sin discusiones. Afortunadamente lo fue, o al menos hasta que el profesor dijo lo siguiente:

- Para la clase del próximo martes deberán entregar un reporte sobre las células arqueas, las bacterias y células eucariotas, de máximo 5 páginas y mínimo 3, se hará en parejas con su compañero de mesa- entonces se desataron sonidos de exclamaciones y suspiros derrotados junto con reclamos.

Giré mi cabeza para ver que Edward estaba serio, pero pude apreciar que me guiño el ojo sutilmente, levanto la mano y el profesor le dio la palabra.

- Señor ¿no puede cambiar las parejas? ¿Cómo quiere que trabaje con ella? - dijo señalándome- necesito a alguien con suficientes capacidades mentales como para trabajar conmigo no a ella- Entonces supe que había comenzado.

- Es verdad el necesita a alguien con el cerebro del porte de un maní para que lo entiendan. Cambie las parejas señor por favor. No quiero estar con un idiota arrogante como compañero.

- No me llames idiota arrogante, patosa mojigata, por lo menos yo se divertirme y tengo buenas notas en cambio tú solo sabes reclamar y aburrirte a la espera de alguien- ¡Auch!, pero había que continuar y no quedar como boba.

- ¡Ja! Se que te mueres por probar cuan mojigata puedo ser, pero este no es el camino correcto, ¡por lo menos yo si tengo amigos y no solo zorras que andan detrás de mi porque quieren saber que tan grande es mi polla! - Podía escuchar de fondo algunos abucheos, exclamaciones de sorpresa, risitas y al profesor pidiéndonos que pararemos, pero claro que no lo íbamos a hacer.

- Estúpida- me escupió mientras me miraba fijamente con esos hermosos ojos esmeralda.

- Maldito.

- Idiota.

- Pendejo.

- Perra.

-Hijo de puta- Todos estos insultos lo decíamos con una firmeza y rapidez que parecía un juego de tenis.

- Vete a la mierda- Entonces escuchamos un puño golpear una mesa.

- ¡Basta! - El profesor gritó con la cara roja.

- ¡Es suficiente! ¿Cómo es posible que en todas mis clases discutan? ¿acaso no pueden callarse por un momento?, me tienen harto ¡siempre es lo mismo! A la próxima discusión que escuche de parte suya se van suspendidos una semana, las parejas no se cambian y es mi última palabra- Su cara se estaba volviendo morada y solo cuando empezó a decir eso me di cuenta de el silencio que nos rodeaba y de lo cerca que estaba mi cara de la de Edward, poco a poco nos habíamos estado acercándonos y no nos habíamos dado cuenta, podía ver claramente su maldito y perfecto rostro junto con sus labios rojizos, esos labios, sus labios, labi…

- Y espero más del trabajo de ustedes dos por todos los problemas que me dan- finalizo nuestro querido maestro quien me saco de mis pensamientos.

Miré a Edward y vi un destello de humor en sus ojos. Claro, le encanta hacerme rabiar y hacer mas tarea, por su culpa ahora teníamos mas exigencia, ese maldito siempre me hecha a perder todo.

En los siguientes diez minutos el profesor explico los detalles de la tarea mientras nos dirigía miradas de advertencia de forma seguida a mí y a Cullen.

Cuando por fin nos pudimos salir de clases, me dirigí lo más rápido que pude al estacionamiento, lamentablemente no tengo suerte y volví a chocar con el Maldito Cullen, pero esta vez choqué con su pecho y rebote, estaba preparándome para el impacto del duro suelo cuando sentí sus cálidas manos en mi cintura y un hormigueo en el cuerpo.

- Cuidado Swan, te necesito viva para el reporte ¿sino quién lo hará? - Si claro, este carbón quiere que le haga el reporte, ¡en sus sueños!

- El reporte lo haremos los dos asique prepara tu diminuto cerebro para hacer un buen trabajo.

- Nos vemos Bella- Me dijo mientras me soltaba y me dedicaba su hermosa sonrisa torcida junto con un guiño.

Yo simplemente asentí.

Caminé rápidamente hacia mi camioneta roja y me subí en ella para comenzar a conducir hacia mi destino. Tenía el corazón acelerado porque estaba muy emocionada y ansiosa por llegar Al LUGAR.

Conduje por varios minutos y mientras me acercaba solo aumenta mi ansiedad, aunque estaba agradecida de tener esta tarde libre y que mis amigos se fueran sin mí.

Llegue a un camino que terminaba en el bosque y me baje de mi monovolumen para adentrarme a pie a la verde y abundante vegetación. Anduve por el acostumbrado camino por bastante rato, ganándome unas raspaduras y una que otra caída, pero llegué hasta un hermoso prado verde, lleno de flores y con un sol que te calentaba la piel de una deliciosa manera. Caminé hasta el centro de éste y me senté a esperar, cerré los ojos y me puse a pensar en mis amigos, en el colegio y en Edward, él, un maldito arrogante, con quien siempre discutía, pero que en el fondo es tan hermoso por dentro como por fuera, entonces sentí unos cálidos labios sobre los míos y una descarga eléctrica invadió mi cuerpo junto con el típico hambre de querer más que siempre me hacía sentir. Inmediatamente correspondí el beso porque conocía perfectamente a la única persona que me producía esas sensaciones al besarme, conocía perfectamente esos labios y conocía perfectamente el aroma varonil, pero agradable que desprendía el hombre que me besaba.

Cuando por fin nos separamos, ya sin oxigeno me dio un agradable saludo.

- Hola princesa ¿qué tal tu día? – Su aterciopelada voz era música para mis oídos.

- Bien, agotador, extrañé tus besos, afortunadamente los chicos salieron hoy- dije con una sonrisa en mi cara.

- Si que bueno, yo también te extrañe amor, lamento todo lo que te dije hoy, sé que es parte de la actuación y luego de tantos años no debería afectarme tanto, pero igual me duele tratarte así de mal frente a todos- Sus ojos destilaban tristeza, pero ambos sabíamos cómo serían las cosas cuando nos volvimos novios y claro que lo entendía, a mi tampoco me gustaba tratarlo mal.

- Tranquilo, yo también lo lamento, pero como dijiste: es parte de la actuación, pero no importa porque te amo- Vi como sus ojos adquirían el mismo brillo que los míos cada vez que nos decíamos cuanto nos amábamos y eso solo hizo que quisiera lanzarme sobre él y atacar sus deliciosos labios.

- Yo también te amo princesa- Y no tuve ninguna duda porque su mirada decía exactamente eso, que me amaba, igual que siempre que me miraba, pero que escondía de todos excepto de mí, que lo conocía mejor que el mismo.

Mientras nos mirábamos fijamente diciéndonos todo a través de nuestras miradas sentí una de sus manos contra mi mejilla y pronto sus labios se estrellaron con los míos dándome un cada vez mas apasionado beso, lamentablemente nos tuvimos que frenar cuando el oxigeno se hizo necesario. Mientras jadeábamos en busca de aire pude sentir una tonta sonrisa ocupando mis labios.

- Algún día todo será distinto princesa.

- Lo sé Edward, pero mientras este contigo sé que todo estará bien y ahora pongámonos a hacer la tarea de biología antes que se ponga el sol- Le dije golpeándole levemente el brazo mientras le devolvías la deslumbrante sonrisa que me dedicaba.

Y si, por si no se habían dado cuenta antes: Edward Cullen es mi novio y no solo eso sino que lo es desde hace 3 años y no lo odio ni el a mi simplemente mantenemos esa farsa en público porque nos hemos visto forzados a vivir fingiendo frente a todos, pero cuando estamos solos todo es completamente distinto, nos profesamos nuestro amor de mil formas distintas y siempre encontramos tiempo para vernos a escondidas como en este prado que se a convertido en nuestro refugio o cuando él escala a mi habitación en las noches en el momento en que todos están durmiendo y todo esto lo hacemos porque nos amamos y no podemos decirlo.

¡Hola! Esta es mi primera historia, espero que loes guste y lo siento si ven alguna falta de ortografía, hice lo mejor que pude corrigiéndola. Esta idea me venía rondando en la cabeza desde hace días ¡ni siquiera me dejaba dormir! Asique me arme de valor y aquí estoy escribiendo para ustedes, díganme si les gusto o si quieren que continúe la historia porque tengo muchas ideas para su desarrollo, pero quiero sus opiniones. Espero sus comentarios y que tengan un buen día.

Con cariño RoCullen ;)