La mejor farsa

Capítulo dos

Cerré con fuerza mi libro y lo dejé a un lado, era suficiente, estaba cansada de tanto estudiar. Fije mi vista en las rayas que tenía la manta que Edward trajo y la acaricie suavemente mientras recuerdos de nosotros me inundaban la mente. Con una sonrisa eleve mi vista y aprecie a mi querido novio de perfil, se veía espectacular con la luz dándole de lado, resaltándole sus perfectas facciones y su fuerte mandíbula. Su mirada seguía fija en su libro de biología mientras le daba suabes golpeas con un lápiz. Actuando por un impulso y deseo le arrebaté las cosas de las manos y me senté a horcajadas sobre él, sin darle tiempo a reclamar ataque su boca con un fiero beso al cual él respondió gustoso, puse mis manos en su cabello y él aprisiono mi cintura con sus fuertes manos, sentí como su lengua invadía mi boca y me llenaba de su sabor. Le dio un pequeño mordisco a mi labio inferior que me hizo gemir, eso lo hizo encenderse porque recorrió mi espalda y costados con sus manos, luego busco los botones de mi camisa y los abrió uno por uno de forma desesperada, para luego sacármela y lanzarla hacia algún lugar del prado. Yo tampoco me quedé quieta, le empecé a acariciar sus hombros, pecho y abdomen, para luego tirar de su camiseta y despojarlo de ella. Él despego su boca de la mía para posar húmedos besos en mi cuello que me arrancaron unos cuantos jadeos y gemidos. Sus manos bajaron por mi espalda hasta dar con el broche de mi sujetador, estaba a punto de soltarlo cundo su celular sonó haciendo que saltara fuera de su regazo. Sus ojos casi negros por el deseo me miraron llenos de frustración mientras sacaba el celular de su bolsillo, mientras yo trataba de calmar mi respiración que salía en jadeos.

- Hola… Si estaba estudiando en la biblioteca…. Lo siento se me paso la hora…- Mientras decía esto su voz denotaba claro enfado- Adiós.

- ¿Qué sucede?

- Era mi mamá, Alice llegó antes porque la película que iban a ver no era para hoy, asique quiere que vaya ahora porque la cena esta casi lista- Dijo terminando con un suspiro

- ¿Qué la cena esta casi lista? ¿Qué hora es? - No podía ser tan tarde aún quedaba un poco de sol y además dije que llegaría temprano a casa.

- Las siete- dijo sin emoción alguna.

- ¡Las siete! Dije que llegaría a las seis, esto no está bien- Me levante rápidamente y empecé a reunir mis cosas.

- ¿Dónde está mi camisa? - Mi voz denotaba mi desesperación.

De repente sentí unos fuertes brazos rodear mi cintura los cuales me hicieron relajarme al instante.

- Tranquila, se nos ocurrirá algo como siempre, además nosotros estábamos en medio de algo- dijo mientras me daba besos por el cuello, los que me hicieron sonreír al instante, él tenía razón estábamos en medio de algo, mmm… que rico se siente, ¡No, alto! Nuestras familias nos esperan.

- No Edward tenemos que irnos, ya tendremos tiempo para esto- Sentí como suspiraba en mi cuello.

- Esta bien, pero quiero que sepas que no me gusta cuando me dejas así- Me reí y le di un casto beso en sus dulces labios.

Terminé de vestirme y esperé que Ed también terminara de prepararse. Ya había oscurecido cuando cruzamos el bosque y llegamos a nuestros autos. Abrí la puerta del copiloto y metí todas mis cosas, me di la vuelta para despedirme y sentí como unos labios capturaban los míos en un dulce beso. Cuando la falta de oxígeno se hizo presente Edward separó nuestros labios y apoyo su frente en la mía.

- Te amo, cuídate y nos vemos más tarde- Su voz tenía un poco de tristeza.

- Y yo te amo a ti, nos vemos más rato, suerte con tu familia- Soltó una suave risita y se encamino en busca de su carro.

Dejé escapar un suspiro y me puse en marcha. Llegué a mi casa cerca de las ocho de la noche y mi mamá me esperaba sentada en el sillón.

- Es muy tarde Bella- Me miraba fijamente con una pequeña sonrisa.

- Lo sé mamá lo siento, estaba estudiando en la biblioteca con Alice- Mi mama me miraba con cara de haberme pillado en algo y eso me asusto.

- Eso es mentira Bella, llame a Alice después de las seis y media, preocupada de que aún no habías llegado y me dijo que ella había salido con sus amigos, que no estabas con ellos- Abrí la boca para tratar de defenderme, pero no salió sonido alguno. René me dirigió una sonrisa de victoria.

- Si, es que fuimos a la biblioteca y después la fueron a buscar para irse, pero yo me quede ahí- Su cara me decía que no me creía. Diablos.

- Dime la verdad Bella, acaso ¿estas saliendo con alguien? - Se levanto de un salto y me dio su más resplandeciente sonrisa. O no.

- ¿Qué? Claro que no mamá- Tenía miedo de que mi voz fallara, pero solo salió indignada.

- Vamos Bella, si lo haces no es nada malo, además no has salido con ningún chico nunca, solo no le cuentes a tu padre.

- Mamá no he salido con nadie, porque nadie me ha interesado lo suficiente- Mentira, pero ella no tenía por qué saberlo.

- Bueno no tiene que ser nada formal, pero si es solo sexo preocúpate de usar bien los anticonceptivos, mira que…- Con mi cara roja de vergüenza la interrumpí con un grito.

- ¡Mamá! No, no y no, no tengo sexo con nadie, ¿sabes? Tengo que irme estoy agotadísima- Y Salí corriendo hacia la escalera.

- ¡Bella eso no es malo, eres adolescente, solo que aún no quiero un nieto y …! - Cerré de un portazo mi puerta y no supe lo que continuó. Al fin puedo respirar.

Me tire en la cama mortificada por la vergüenza y trate de calmarme.

Diablos, ésta es la parte que más odio de mi relación secreta con Edward: que mi madre este preocupada de mi vida amorosa porque según ella y todo el mundo nunca he salido con nadie. Ojalá no fuera tan entrometida, todos los padres esperan que sus hijas lleguen vírgenes al matrimonio, pero mi madre solo piensa en que tenga un buen polvo y me cuide, en cualquier otra situación estaría agradecida con su actitud, pero luego de tanto hostigamiento con el tema de las relaciones de parte suya ya estoy harta.

El sonido de una notificación me distrajo, tomé mi móvil y vi un mensaje de Edward.

Mi amor, acabo de llegar ¿y tú?

Sonreí inmediatamente.

Hola. Llegue hace unos minutos, lo siento por no decirte antes, es que mi madre me acorraló en la entrada. Me pregunto si estaba saliendo con alguien, creo que por ahora no seguirá insistiendo con eso, pero al parecer cree que necesito un novio o por lo menos una buena sesión de sexo

Jajajajaja, no me sorprende de René, pero yo también opino que necesitas una buena sesión de sexo.

Por supuesto que opina eso, de seguro que espera con ansias a cuando quiera llevar a cabo una noche de sexo desenfrenado.

Claro que lo opinas, tal vez pueda tenerla pronto, pero por ahora solo me bañaré. Nos vemos en la noche, te amo.

Espero que sea muy pronto. También te amo, deja la ventana abierta

Cerré el móvil con una sonrisa y me fui a bañar. Luego de una cálida ducha me puse mi pijama y me acosté no sin antes abrir mi ventana, estaba muy cansada asique rápidamente me quede dormida.

Unos besos en mi cara me hicieron despertarme, me incline hacia mi derecha y levante un poco la cara para que unos labios capturaran los míos en un beso.

- Mmmm que buena forma de despertar- Dije cuando recuperé mi boca.

- Si, a mí también me gusta, me hubiera gustado no despertarte, pero se que no te gusta que no te avise cuando llego- Abrí mis ojos y pude ver que tenía una leve sonrisa.

-Así es, pero ven, acuéstate conmigo. Hoy estoy muy cansada, por eso me quede dormida, lo siento, quería pasar un rato contigo, todavía estando consciente- Terminé de decir esto con una suave risita mientras me corría hacia un lado de la cama y corría las mantas para que él se pudiera acostar.

-Tranquila, yo también estoy cansado, pero mañana es sábado y podremos estar todo el día juntos- Su voz era débil y sus movimientos torpes mientras se sacaba sus zapatillas y camisa para acostarse solo en buzo.

Me abrazó por la espalda y me dio un beso en la nuca susurrando un "te amo" que apenas escuché antes de caer en la inconciencia.

Unos golpes en la puerta me despertaron, abrí lo ojos y me di cuenta de que era de día y que tenia mi cabeza apoyada en el pecho de Ed.

- ¡Bella! ¡Bella, despierta! - La voz de mi mamá me hizo saltar por lo que Edward se despertó, me miro con confusión en sus ojos hasta que escuchó el nuevo gritó de mi madre, entonces en su mirada solo hubo miedo. Decidí hablar.

- ¿Si, mamá? - Ella intentaba entrar, por suerte ayer cerré con llave la puerta.

- Bella por fin, te quería decir que tu padre y yo saldremos con unos amigos que celebran su aniversario, no volveremos hasta la madrugada, dejé comida en el refrigerador, solo tienes que calentarla, chao- Se escucharon sus tacones por la escalera y posteriormente la puerta de entrada cerrándose junto al auto yéndose, entonces tanto Edward como yo suspiramos aliviados.

- Eso estuvo cerca- Suspiró a mi lado.

- Si- Dije mientras me reía suavemente en su pecho.

- Vamos a comer.

Hola, hace tiempo que tenía esté capitulo casi terminado, pero no lograba encontrar inspiración para acabar con él, espero que les guste y quiero que sepan que esta historia no será subida con regularidad debido a que solo escribo para entretenerme y no es mi principal actividad extracurricular, pero espero que aun así la lean porque deseo que algún día pueda clasificar este relato como: Historia completada.

Con amor, RoCullenSwan