CAPÍTULO XIX

Hermione despertó un poco tarde y al percatarse de la hora, voló de su cama y en cuestión de minutos ya se encontraba en la sala común con Ron y Harry.

—Herms, ¿te quedaste dormida? —El pelirrojo tenía una pequeña sonrisa de burla ya que era Hermione la que los esperaba a ellos.

—Sí, estaba muy cansada, pero ya estoy aquí.

—Pues si ya estamos listos, en marcha.

Los tres sonrieron y salieron en dirección al Gran Comedor.

En otra parte del castillo, específicamente en las mazmorras, se encontraban tres serpientes, una de ellos seguía sumergido en el país de los sueños.

—Creo que será mejor que lo despertemos. —Sugirió Nott, mientras se colocaba la corbata verde y plateada.

—Entonces, despiértalo tú, ayer lo desperté yo. —Zabini no quería arriesgarse a escuchar los gritos del rubio.

—Cobarde. —Theo se acercó e inhaló. —Draco llegaremos tarde a clase, despier...

Pero se dio cuenta de que algo no iba bien, la frente del chico estaba bañada en sudor y estaba tiritado. Theo tocó su frente y vio que su compañero tenía temperatura muy alta.

— ¿Qué pasa?- El moreno dejó lo que estaba haciendo y se acercó a la cama de Malfoy.

—Zabini apresúrate, Draco está muy mal. —Nott estaba intentando sacar las sábanas del cuerpo del rubio. —Tiene mucha temperatura y está sudando.

—Te... te... go... fri... fri...o. —Draco está temblando y trataba de impedir que su amigo le quitara las sábana.

—No Draco, estas muy mal te llevaremos a la enfermería.

Ambos chicos apoyaron al rubio en sus hombros y al pasar por su sala común, ésta estaba desierta.

En el camino su amigo estuvo a punto de caer, los pasillos se encontraban desiertos y supusieron que las clases habían comenzado. Llegaron a la enfermería, Theo recostaba a Draco en una camilla mientras Zabini gritaba llamando a Madame Pomfrey.

— ¿Qué pasa jóvenes? —Respondió la enfermera mientras se acercaba al chico que ya estaba recostado en la camilla.

—Cuando lo desperté estaba bañado en sudor y estaba tiritando, tiene mucha temperatura. —Relató Theo.

—Estamos en invierno, muchos estudiantes comienzan a resfriarse. —La voz de Pomfrey no denotaba nada de preocupación.

—Draco tiene defensas muy bajas, no puede ser un simple resfriado.

Zabini y Theo conocían a Draco desde hace muchos años, sabían que algo tan simple como la fiebre podía llegar a ser grave para su amigo.

—No se preocupen. Yo lo cuidaré ahora vuelvan a sus clases.

—Pero...

—Vaya es muy tarde. —Ella les dirigió una mirada severa y no les quedo otra que retirarse.


Las horas pasaron y cuando llegó la hora del almuerzo el trío de Gryffindor volvió a dirigirse al Gran Comedor. Hermione se dio cuenta de que su compañero de patrullas no se encontraba en la mesa de Slytherin igual que en el desayuno, supuso que ya había comido. Cuando estaba terminando de comer recordó que Draco tenía mucha temperatura "¿Y si se encontraba mal? ¿Y si no había tomado la poción?" Con una rapidez sorprendente empezó a formular preguntas. "Hermione a ti no te debe de importar" pero no pudo ocultar la preocupación que sentía y decidió esperar a la clase de Cuidado de las Criaturas Mágicas, ya que la compartían con Slytherin.

Mientras llegaban a la cabaña de Hagrid, Hermione lanzaba pequeñas miradas hacia atrás o hacia adelante tratando de identificar una cabellera rubia. Pero simplemente no la encontraba. Durante la clase se la veía un poco ausente, pero se obligaba a sí misma a olvidar a Malfoy.

Vio a Zabini y a Nott dirigirse hacia el castillo, se los veía preocupados y la ansiedad se volvía a apoderar de la castaña.

—Nott ¿dónde está Draco? —Pansy alcanzó a ambos muchachos, y les había hablado de forma autoritaria.

—No te lo diremos, así que mejor lárgate.

—No me iré hasta que me respondan. —La pelinegra levantó el mentón, mirándolos fijamente y con una expresión de impaciencia.

—Lárgate Parkinson, no te vamos a responder. —Theo sabía que a Draco no le gustaba que lo vieran débil, por lo tanto no iba a responderle a Pansy.

—Lo averiguaré, no los necesito.- Los volvió a mirar enfurecida y se fue.

Hermione había escuchado la conversación y solo consiguió impacientarse más.

—Parkinson no puede vivir sin Malfoy. —Ron también había escuchado la charla de las tres serpientes.

Cuando Granger vio que el moreno y su acompañante tomaban un camino distinto al de las mazmorras, no pudo soportar más y decidió acabar con aquel sentimiento de preocupación.

—Chicos los alcanzo luego, tengo algo que hacer.

Y sin escuchar respuesta de sus amigos se fue siguiendo a los Slytherin. A mitad del camino se percató que se dirigían en dirección a la enfermería.

— ¿Crees que ya esté mejor? —Cuestionó Blaise.

—Eso espero, sabemos que es débil y esa fiebre no era normal. —Y siguieron su camino con ganas de ver al rubio recuperado.

Esa pequeña charla hizo que Hermione se preocupara aún más. Una vez hubiesen llegafo a la enfermería, Madam Pomfrey se les acercó con una pequeña sonrisa.

—Buenas tardes jóvenes, el señor Malfoy se encuentra un poco mejor, he logrado bajarle la temperatura, ahora está durmiendo.

— ¿Podemos verlo? —Preguntó ansiosamente Zabini, pero la castaña ya no escuchaba en su mente se repetían las palabras de la enfermera "Temperatura" y "un poco mejor".

—Está bien, pero procuren no despertarlo ya que puede tener dolor de cabeza.

Hermione no pudo escuchar más, volvió a caminar en dirección a la sala común.

—Herms... Herms... Mione... ¡Hermione! —Ron vio que la chica tenía la mirada perdida y estaba muy pálida.

— ¿Ron?

—Parece como si hubieras visto algo malo, estas muy pálida.

—No es nada, voy a mi habitación. —Hizo el intento de regalarle una sonrisa al pelirrojo aunque solo consiguió componer una mueca y subió las escaleras.

Cuando la castaña llegó a su habitación agradeció por encontrarla vacía, se recostó en su cama y se culpó por no obligar a Draco a no ir a la enfermería. Necesitaba verlo, la preocupación en ese momento era más fuerte que su orgullo. Por lo tanto decidió ir a verlo.

Horas pasaron, Draco seguía en la enfermería, aun sin despertar, y Hermione se devanó los sesos ideando una manera de verlo y llegó a la conclusión de que a la hora de la cena, todos estarían en el Gran Comedor, de ese modo ella podría llegar a la enfermería sin ser vista.

—No tengo hambre, iré a la biblioteca. —Les comunicó a sus amigos cuando los volvió a ver en la Sala Común.

—Hermione, hoy estas muy rara.

—No es nada estoy cansada, nos vemos luego. —Se despidió con un gesto de la mano y salió por el agujero que daba al exterior de la torre de Gryffindor.

Granger corrió por los pasillos y observó que muchos estudiantes se dirigían a cenar, al estar a solo un pasillo de su destino, se fijó que nadie estuviera por los alrededores.

Se adentró en la enfermería y se acercó a la camilla de Malfoy, cerró las cortinas, aislando esa parte del lugar.

Él se encontraba dormido, estaba pálido, pero su rostro tenía una expresión de tranquilidad, acercó su mano hacia la frente y se percató que su temperatura no era normal, acarició su cabello.

Draco al sentir la cálida mano que lo tocaba comenzó a abrir los ojos. Hermione retiró su mano cuando notó su mirada gris.

— ¿Cómo te encuentras? —Preguntó en un susurro.

— ¿Qué me paso? —Él le respondió con otra pregunta.

—No lo sé, escuche a Nott y Zabini decir que tenías la temperatura muy alta, supongo que no tomaste en cuenta lo que dije.

— ¿Dónde los escuchaste? —Al igual que la castaña su voz era un susurro.

—No te vi en el desayuno ni en el almuerzo, esperé verte en la clase de Hagrid, pero tampoco estabas. —Ella se ruborizó y no sabía si seguir o no, suspiró profundamente y continuó. —Los seguí y en el camino los escuché.

— ¿Admites que estabas preocupada? —Una sonrisa apareció en sus labios, sin embargo, la borró tan rápido que como apareció. — ¿Creí que estabas enfadada conmigo?

—Estoy enfada contigo. —Resaltó. —Aún así, debí haberte obligado a venir ayer, ahora estarías bien.

—No es culpa tuya. Creo que será mejor que te vallas, alguien puede venir y...

—Todos están cenado pero si quieres… —Comenzó a acercarse a las cortinas.

—Espera.- Ella giró hacia él. —Te dije que no soy de las personas que piden perdón pero enserio no quería usarte, lo vuelvo a admitir, al inicio fue así y luego... no sé qué pasó, esa es la verdad. Comprenderé si no quieres volver a hablarme.

—En realidad, estoy enfadada con Malfoy, no con Draco. —Él le dirigió una mirada de confusión, ella se lo iba a explicar pero escuchó ruidos en los pasillos. —Terminaremos esta conversación en otro momento, espero que te recuperes. —Le dio una última mirada y desapareció.


N/A: Hasta aquí por ahora, aunque nos quedamos tranquilos, ellos tienen una conversación pendiente y vemos si solucionan las cosas. Les dije que no iba a girar en torno a la apuesta, era solo un medio para llegar al fin.

Nos leemos pronto y espero sus reviews, gracias.