Serie La Flor y el Demonio
Libro I: La Flor del Desierto Blanco
Efflorelume en la tierra del viento
El verano llegó sin darme cuenta habíamos recibido mis nuevos atuendos y ya tenía ropa apropiada, quería empezar ayudar a Charlotte. No me sentía cómoda sin nada que hacer, mi familia adoptiva me visitaba dos o tres veces por semana.
Le pregunté a mi madre si podía hacer algo además de estudiar sobre historia de Ehrenfest y todo lo relacionado al ducado, me estaba esforzando para poder encajar, para no ser una carga.
Pero me arrepentí de haber preguntado, Elvira sugirió que practicará mi bordado, eso hizo que mi sonrisa se crispara haciendo que las tres mujeres adultas me miraran como un zante a un shumil.
"No soy aficionada al bordado" confesé bajo la mirada de las tres mujeres.
"Ya veo, entonces te daré una tarea y no podrás leer el siguiente libro hasta que lo termines" afirmó Georgine haciendo que mis lágrimas amenazarán por salir.
Todos se rieron de mi reacción y al siguiente día ya tenía un kit para practicar, lo hice junto a Tusnelda y Charlotte, habían detectado mi punto débil y lo iban a usar contra mí.
"Al menos podrían conseguirme una aguja de ganchillo", murmuré y Tulsneda inclinó la cabeza.
"¿Qué es eso?", Pregunto y empecé a explicarles más o menos como era e hice un boceto.
"¿Por qué no llamas a Benno? y le preguntas si algún artesano puede hacerla", sugirió mi autoproclamada hermana mayor.
"¿Hacer qué cosa?", cuestionó Gunther entrando.
"Mi hermana quiere algo como esto, tío" afirmó Charlotte mostrándole el boceto.
"¿Está bien si es de madera?" Él preguntó y yo le asentí, salió de la habitación y regresó unos momentos después con la aguja de ganchillo hecha y no pude más que parpadear.
Como si entendiera mi pregunta hablo. "Yo mismo lo hice", dijo encogiéndose de hombros.
"Tío ¿no te dijo mamá que no hicieras esas cosas?" Charlotte dijo con un suspiro.
'Definitivamente Gunther y su familia no son nobles normales' pensé por milésima vez, él únicamente se encogió de hombros y salió nuevamente de la habitación.
Sin pensarlo cogí un poco de hilo y me puse hacer flores de crochet, mientras tarareaba una canción de Yoasobi.
Cuando levanté la vista después de terminar la quinta flor, Elvira, Evangeline, Heidemari, Tulsneda, Charlotte, Liseleta y Angélica me miraban atentamente.
"Lady Rozemyne, esas flores son hermosas, ¿Son decorativas?" Mi erudita preguntó.
"Eh… ah… no", dije sacando la barra del cabello y rápidamente agregué tres de las flores que había hecho y volví a colocar la barra en mi cabello. "Son para esto" señale dándome la vuelta y mostrando el resultado.
'Aunque me hubiera gustado tener un poco de shampoo, mi cabello está demasiado seco'
Todas las mujeres tenían ojos brillantes ahora.
"¿Sucede algo?" Cuestioné.
"Es muy hermoso hermana, me encantaría tener una para mi" dijo Charlotte con un suspiro de niña enamorada y las demás asentían.
En ese momento se me ocurrió una brillante idea para poder financiar mi propia investigación.
"Evangeline, Elvira ¿Creen que las horquillas se vendan?" Pregunté y ellas me devolvieron un enfático sí.
"De hecho Lady Rozemyne, como hija adoptiva de Aub esto te ayudaría a dispensar tu propia tendencia, hará más fácil tu adaptación en la sociedad de mujeres".
"Ya veo, Elvira podrías comprar un par de contratos mágicos por mi con mi presupuesto"
"Claro milady, pero si me permite preguntar ¿Para que los necesita?".
"Estoy pensando en vender mi idea a algún comerciante y obtener mis propios fondos para financiar mi investigación", dije mientras inflaba el pecho con orgullo.
Al siguiente día Elvira regresó con los contratos, pero esta vez mis padres adoptivos venían con ella.
"Rozemyne querida, Elvira me ha comentado que planeas iniciar una investigación, podrías decirme de qué se trata, si es interesante yo misma podría financiarte" ella afirmó.
Mire a todos los eruditos, detrás de ella y entendió mi razonamiento, mis padres ordenaron a su séquito que volteara hacia la pared y yo hice lo mismo con el mío.
"¿Y bien?" Preguntó mi padre.
"Quiero hacer papel, que es totalmente diferente al pergamino de piel de bestias, es adecuado para la producción en masa y es mucho más barato" afirmé con el rostro serio mostrando mi determinación.
"¿Sabes cómo hacerlo?"
"Tendría que experimentar por un tiempo" respondí con sinceridad, recordaba el proceso vagamente.
"¿Cuánto tiempo necesitas?"
"Tal vez lo tenga listo para inició del invierno".
"Bien, permito que hagas tu experimentación pero antes respóndeme, ¿Para qué quieres el papel?" Podía sentir la tensión en el aire, desvíe un poco la mirada y respondí.
"Quiero hacer libros", por el rabillo del ojo vi cuando mis padres estallaron en risa rompiendo toda la tensión del ambiente.
'En serio estos dos son demasiado risueños'
"Muy bien mi pequeña Mestionora, tienes mi permiso pide todo lo que necesites a Benno, él es un comerciante de confianza y estoy seguro de que encontrará buenos artesanos. Además sobre vender tu idea de lo que llamas horquillas también lo permito, pero ten mucho cuidado con Benno, es un hombre astuto, que Elvira te ayude en la negociación".
"Cariño, ¿Me permites financiar la idea de Rozemyne? Será mi regalo para ella" dijo mi padre adoptivo y ella cerró los ojos por un momento pensándolo al final estuvo de acuerdo.
'Yahooooo libros a ya les voy' le había prometido a Alessandra y Bernice que les mostraría muchas cosas, sin embargo, ella ya no están, pero aun así ellas querían que continuará, así que viviré mi vida sin arrepentimientos.
Luego recordé lo insípido que sabía la comida así qué levante la mano para poder hablar antes de desactivar la herramienta anti escuchas, mi madre adoptiva levantó una ceja en señal de que continuará. "¿Puedo tener a mi propio chef?".
Ellos abrieron los ojos como si hubiera recordado algo, "Lo había olvidado por completo, puedes contratar a uno, lo necesitarás el siguiente año cuando vayas a la academia real después de todo".
….
Ese día mi familia adoptiva se quedó a cenar conmigo y la familia de Gunther e incluso se había unido Elvira y Karstedt mientras se servía empezaron a bromear de varias cosas. Me sentía algo cohibida, aun no me adaptaba del todo al ambiente alegré que siempre había entre ellos.
Cuando se sirvió la ensalada, vi un trozo de lo que parecía ser un aguacate.
"¿Cómo se llama esto?" Pregunte haciendo que todos parpadearan.
"Se llama meryl, pero me sorprende, ¿nunca lo habías comido?" Simplemente negué con la cabeza.
"¿Podrían conseguirme uno enteró por favor?" Solicité y cuestionaron para que lo quería y simplemente negué con la cabeza, de alguna manera mi madre adoptiva siempre entendía mis gestos e hizo que nadie preguntará más al respecto.
La cena terminó y me entregaron el meryl, le pedí a mi madre que Charlotte se quedará esta noche aquí a lo que ella accedió, todos mis criados niños se habían ido a excepción de Eckhart y Angélica que eran mis caballeros.
Los lleve a todos a la sala de compuestos de la mansión e hice que firmaran uno de los contratos mágicos que Elvira había conseguido para mí, incluso los asistentes y caballeros de Charlotte lo firmaron, nadie escapó. No revelarían a nadie el proceso que estaba por mostrarles.
Pedí un trozo de tela, y le pedí a Eckhart que golpeara el fruto una vez machacado extraje el aceite. Todos me miraban atónitos por lo que estaba haciendo.
'Fufufu, ya verán con esto me ganaré el premio a la mejor hermana'
Cuando todo estuvo listo, le pedí ayuda a Tusnelda para lavar mi cabello, y cuando las chicas vieron mi cabello sedoso y brillante sus miradas eran de envidia, pero les asegure que alcanzaba para las tres y la asistente de Charlotte ayudó a su maestra y Tusnelda a lavarse el cabello.
"Hehe, ¿Qué tal?", pregunté inflando mi pecho.
"Hermana esto es maravilloso, me encanta, nunca habia sentido mi cabello tan suave, y se siente muy bien"
"Es increíble Rozemyne" afirmó mi autoproclamada hermana mayor, olvidando que habían más personas en mi habitación.
"Fufufu, ¿Soy increíble no?"
"Por supuesto que lo eres" dijo Charlotte tomando mis manos entre las suyas, la admiración era clara en su rostro.
"Niñas nos vemos maña…" mi madre adoptiva se quedó a media frase y camino directamente a donde estábamos las tres, seguida por Elvira y Evangeline que tenían los mismos ojos brillantes.
Las mujeres adultas, no dudaron en tocar nuestros cabellos suaves y brillantes.
"Mamá, mi hermana es increíble hizo esto mira como brilla mi cabello, y se siente tan suave"
"¿Hija cómo ha hecho que el cabello se vea así?" Pregunto aún admirando nuestras cabelleras.
"Es un secreto comercial" afirmé con una sonrisa las tres mujeres fruncieron el ceño con clara envidia.
"Todos fuera, excepto Evangeline, Elvira y las niñas" exigió mi madre. "¿Rozemyne alguien te vio hacerlo?"
"Si, de hecho todos los que estaban en la habitación, pero los hice firmar uno de los contratos que Elvira me dio, les prohibía revelar cualquier información sobre el proceso de elaboración de lo que use".
"Muy bien, así se hace", dijo mientras acariciaba mi cabeza. "Ahora podrías hacer un poco para tu madre".
No pude evitar reírme. "Podría, pero…"
"No importa cuanto, te lo pagaré" me interrumpió eso hizo que abriera los ojos.
"No te cobraré, solo quería decir que necesitare la ayuda de Charlotte y Tulsneda para hacer más".
"Ya veo, vayan rápido".
Las tres salimos de la habitación y fuimos directamente a la sala de compuestos con Charlotte y Tulsneda fue por otra fruta Meryl. Repetí el proceso pero esta vez solo las tres estábamos en la sala de compuestos.
Cuando llegamos a mi habitación las tres mujeres lucían ansiosas, y fuimos con sus asistentes a mi baño, les expliqué a sus asistentes como lavarles el cabello, la séptima campanada ya había sonado hace tiempo, prácticamente nos tenían raptadas hasta que todas tuvieron el cabello brillante y sedoso.
Los hombres se habían preocupado, en algún momento llegaron a mi habitación y cuando vieron a sus esposas se congelaron en la entrada, todas se miraban más hermosas con un solo uso de risham. Los escuché tragar saliva.
"Creo que tendremos un hermanito" murmuré y mis hermanas me miraron con los ojos muy abiertos.
Los hombres tomaron a sus esposas y se fueron tan rápido como Stereifese, pero aproveche para pedir permiso para que Charlotte y Tulsneda se quedarán en mi habitación los adultos aceptaron sin cuestionar nada.
….
El verano había finalizado, mi habitación en el castillo ya estaba preparada para que me mudara, pero ya me había acostumbrado a vivir con Günther y su familia, ahora no quería irme, me sentía cómoda con ellos.
En otoño, Benno llegó con todo lo que había pedido para experimentar con la fabricación de papel, incluso con la madera suave y blanda que le había pedido.
Era momento de negociar, estaba lista para la batalla contra el hombre y su esposa.
Benno hace un tiempo había notado que todas llevábamos horquillas y nuestro pelo se había vuelto brillante, Tulsneda era toda una belleza de la costura y había dominado la técnica en menos de una temporada y hacía flores mucho más hermosas que las mías.
"Benno, mi madre y mis tutores han afirmado que eres un hombre de confianza".
"Me siento honrado, Lady Rozemyne", el expresó un poco tenso.
"Como todos afirman que eres alguien digno, me gustaría presentarte algunos productos que me gustaría que vendieras por mí" comencé y Tulsneda acercó las flores y las botellas de Risham, con la ayuda de Eckhart y mis hermanas había logrado hacer varios aromas.
"Como puedes ver todas hemos estado usando este producto para limpiar nuestro cabello, la sociedad femenina ha estado alborotada porque no saben que comerciante lo vende" afirme tratando de atraer su atención.
"De hecho, Lady Rozemyne, muchas de nuestras clientas han preguntado si sabemos algo de la tendencia de adornos para el cabello y lo que hace que el pelo brille" respondió Liz en lugar de su esposo, la mujer tenía ojos brillantes.
"Me gustaría venderte el proceso de fabricación, de las horquillas y el líquido para limpiar el cabello simple", dije esperando una respuesta de él.
El hombre fingió considerarlo un momento, sin duda era astuto, eso hizo que mis alarmas se encendieran. Me puse a trabajar mi cerebro, tratando de recordar sobre finanzas en el mundo de Urano.
"Tres oros grandes, por los dos procesos", dijo y no pude evitar fruncir el ceño, era un buen trato pero me serviría trabajar más a base de comisiones.
"Cuatro oros grandes, y el cuarenta por ciento de las ganancias", dije en tono firme.
"Tres oros grandes y cinco pequeños con el veinte por ciento de ganancias" contrarresto él.
Elvira estuvo a punto de intervenir pero la detuve.
"Benno, serás el vendedor exclusivo, tres oros grandes, ocho pequeños y el treinta por ciento de las ganancias".
"Es un trato" dijo Liz, ella entendía el valor de los productos, ahora obtendría un flujo constante de ingresos por las horquillas y el risham.
"Muchas gracias Liz, veo que eres una mujer muy sabía, ahora hablemos del precio de cada aroma distinto para el risham" los dos comerciantes y Elvira parpadearon.
"¿Hay olores distintos?" Preguntó el hombre con incredulidad.
"Los hay, al principio te dije el simple ¿No?" Los esposos asintieron y les sonreí "Hay cuatro aromas distintos, uno por temporada si me ofreces un buen precio podrás investigar tus propios aromas, estoy segura que una botella de risham simple se vendería por 6 platas pequeñas, y la de aromas por una plata, el costo de fabricación te dejará un enorme margen de ganancia".
'Vamos muerde el cebó Benno'
El suspiro. "Tres oros grandes más y treinta y cinco por ciento de las ganancias"
"Tenemos un trato" respondí juntando mis manos, los contratos mágicos se hicieron con prontitud y se firmaron con rapidez.
Había obtenido más de lo que buscaba, pero estoy segura de que fue la influencia de Liz lo que jugó a mi favor, como mujer ella entendía el valor de los productos.
También le di a Benno los planos para un díptico de cera, necesitaría dónde tomar notas así que le solicité a Benno a alguien de confianza para otras ideas y el me recomendó a su hijo Lutz de diez años, le enseñaría el proceso del papel a él y a mis vasallos, por supuesto todos firmaron un contrato mágico nuevo evitando que se revelará la información.
….
A mediados de otoño me mudé a mi habitación en el castillo y empecé a ayudar a Charlotte con sus labores en el templo, ella era la sumo obispo adjunto y yo recibí el mismo título que mi hermana, hice la juramentación para convertirme en una doncella del santuario.
Mi madre adoptiva me explicó que era un secreto de nuestro ducado, y que no debía hablar de que pertenecía al templo a nobles fuera del ducado.
Tulsneda al final había decidido unirse a mi séquito como aprendiz de asistente, ella empezaría a asistir este invierno a la academia real.
En el templo las cosas eran muy limpias y ordenadas, los grises estaban bien educados, Charlotte se burlaba de mí por lo sorprendida que estaba, y por lo competente que eran todos.
La suma sacerdotisa, una mujer llamada Mariana, que resultó ser la erudita adulto de mi hermana, me explicó todo el funcionamiento del templo, a pesar de que Charlotte iba y venía continuaba con sus clases, una doncella del santuario llamada Christine nos enseñaba el Harspiel a las dos, ella era una increíble música, pero alabo mi técnica.
En poco tiempo me encontré bastante ocupada, asumiendo la mitad de la carga que normalmente era de mi hermana menor. Cada tres días nos quedamos en el castillo para dedicar maná a la fundación, ahí note que la oración era bastante similar a una que estaba aprendiendo en las tablas de madera.
Pude ver cómo Charlotte bendecía a los plebeyos, fue hermoso, nunca había visto una bendición tan grande, ella me aseguro que podría hacer lo mismo en poco tiempo y me explico cómo era que funcionaba.
Había aprovechado el orfanato para que Lutz viniera a experimentar el proceso de fabricación de papel y unos grises se habían unido para trabajar y ayudar, ahora tenía muchas más manos para poder trabajar en el papel, cuando los prototipos estuvieran listos podría avanzar a la imprenta.
Mi vida se había vuelto bastante tranquila, me gustaba Eisenreich y su gente, con el tiempo deje de tener pesadillas y empecé a abrirme poco a poco a mi nueva familia.
Sobre todo me acerqué mucho a Gunther y su familia, ellos eran maravillosos, Elvira también me daba consuelo de vez en cuando y disfrutaba tener conversaciones con ella. Aunque su hijo era un bicho raro, me había empezado a admirar, decía que no había mejor noble que yo y que no le gustaría servir a nadie más que a mí y Heidemari no se quedaba atrás.
Cuando le conté eso a Charlotte, ella se rió y dio una mirada lejana.
"Al menos no son tan intensos como Harmut", ella señaló al chico pelirrojo sentado en uno de los escritorios, resulta que miraba a mi pobre hermanita como una diosa y le vivía cantando alabanzas. No pude evitar compadecerme y bromear con ella.
"Por lo menos como hermanas, tenemos algo en común. Nos siguen los bichos raros", eso hizo que riera mientras disfrutamos uno de mis nuevos postres, el pastel de libra.
Mis recetas se vendían como pan caliente, literalmente mi madre adoptiva me había comprado cinco por un oro grande cada una, e incluso envió a su chef al templo para que aprendiera a prepararlas, el padre la regaño por gastar dinero tan irreflexivamente.
El tío Sylvester venía casi todos los días al templo a molestarme a mi y Charlotte, el incluso llegó a compararme con un shumil, y me puyaba las mejillas pidiendo que hiciera «poooey».
El abuelo adoptivo Adalbert lo regañó por molestarme mucho, sin embargo, hizo caso omiso a todo, era como un niño yo creía firmemente que nunca maduraría.
Me encontré haciendo varias fiestas de té con mi madre adoptiva y tutoras, me estaban dando mi educación de dama.
¿Quién diablos diría que el invierno significaba sexo, que la espada era un pene y el caliz la vagina?
Sí no me hubieran dado todo tipo de educación estoy segura de que hubiera metido la pata enormemente en cualquier momento.
Por alguna extraña razón, me encontré extrañando tener un piano e hice los planos, estaba segura de que estaba explotando a Benno y su esposa, pero se les estaba pagando bien. Así que nunca dijeron nada.
Cuando inició la venta del risham, todo lo que había preparado Benno para su venta no duró ni una semana, las mujeres se habían vuelto locas por él.
En una cena en el castillo la madre adoptiva anunció que estaba embarazada por segunda vez.
"Tenías razón ¿Cómo lo supiste?" Me murmuró Charlotte.
"Intuición" respondí pero había visto la lujuria de los hombres por sus esposas cuando las vieron con risham así que era un resultado natural.
El padre adoptivo llegó una semana después al templo y nos entregó una piedra mágica para que la tiñeramos con nuestro maná, se sorprendió de lo rápido que lo hice. Pero mi hermana pequeña era increíble, llenó la suya unos momentos después.
Nos enseñó a cómo crear nuestra propia bestia alta, cuando nos daba la explicación no pude evitar pensar en un globo que explotaba y la piedra lo hizo. Ahí descubrí que si tenías una imagen mental clara sería más fácil.
Padre me regañó por desperdiciar una piedra de alta calidad, junté los pedazos y los volví a unir como si fuera arcilla, el y los eruditos se volvieron locos cuando lo vieron, había comprobado mi teoría de que la imagen mental era un factor fundamental.
Pedí un poco de barro para explicarles lo que había hecho, pero la única en lograrlo fue Charlotte, sin embargo, terminó agotada. El Padre nos felicitó a ambas y dijo que se necesitaba mucho maná para hacer lo que habíamos hecho.
Al siguiente día nos pidió hacer nuestra propia bestia alta, el animal heráldico de Eisenreich es un león, pero dijo que podíamos escoger libremente. Al final me di cuenta que una bestia alta normal no era para mí.
Decidí hacer mi propio gatobus, solo que en vez de un gato use la forma de un león. Y efectivamente podía volar y me protegía del clima.
El erudito de padre dijo que también funcionaría como protección, nadie podría hacerme daño dentro de él a menos que tuviera más maná que yo. El caballero solo tuvo que mencionar que no faltaba mérito y podría usarlo como ariete.
"No usaré a Kimba como ariete" dije y todos parpadearon.
"¿Le pusiste nombre?" Preguntó mi padre adoptivo y asentí.
"Kimba es lindo" dije inflando el pecho, Charlotte montó conmigo y dijo que intentaría hacer una bestia alta similar, pero tal vez un lindo shumil.
Al final de la semana lo logró, pero tuvo que usar riendas en vez de timón. De igual manera lo terminó nombrando y lo llamó Wanda.
Padre nos llamó locas, pero nos dio una palmadita en la cabeza a cada una.
Mis días habían pasado de blanco y negro a tener color, mi nueva familia era amorosa, cuando la tristeza y soledad me invadian siempre me prestaban atención, en especial Charlotte y Tusnelda, seguidos por Evangeline, Elvira y madre adoptiva.
Había decidido volverme alguien fuerte, así que por las mañanas Eckhart, Gunther y Angélica me enseñaban a manejar la espada, el tío de mi madre adoptiva me estaba enseñando los conceptos de magia de mejora física.
Cuándo mis padres me descubrieron tomando entrenamientos me preguntaron el porqué y les comenté que no deseaba sentirme impotente y débil nunca más. Mi madre adoptiva entendió el porqué y me permitió seguir entrenando, al final del día mi agenda estaba repleta, pero aún había espacio para mi lectura antes de acostarme a dormir, en mis días libres había categorizado y ordenado los libros del castillo, la sala de libros del templo, la casa de Evangeline y la de Elvira con el sistema decimal.
Mi padre incluso me regaló estanterías para poner en mi habitación, las quería poner en mi habitación oculta pero lo prohibieron estrictamente, creían que me encerraría y pasaría días ahí incluso sin comer ni dormir.
No se equivocaban, pero no era necesario que lo mencionaran delante de la familia. Fue terriblemente vergonzoso.
Mi primer invierno, llegó en la sala de niños, conocí a Matthias, el hijo del erudito principal de mi madre, su mejor amigo Laurenz que era un tipo realmente ruidoso.
Un niño llamado Roderick, Philline, Judith, Brunhilde, Gretia, Monica, Nicola, Rosina y la hija de Elvira que ni siquiera sabía que tenía una, se llama Frederica. Todos eran muy agradables y competentes, Philline era una excelente narradora, la quería reclutar pero según mis padres tenía que esperar más y conocerlos bien.
Afortunadamente habían terminado los karutas y reversi, Charlotte y yo les enseñamos a jugar a todos, el ambiente de la sala era armonioso.
Me recordaba un poco a Lanzanave, al recordar ese lugar pensé en mis hermanas y primas, esperaba que al menos pudieran vivir felices donde quiera que se encontrarán en estos momentos.
El tiempo continuó fluyendo de manera constante, la primavera llegó y tenía las primeras muestras de papel listas, organicé una reunión con mis padres antes de la conferencia de archiduques y los dos se quedaron asombrados.
Les conté las condiciones ideales para fabricarlo y acordaron buscar territorios para poder empezar la industria, me dejaron tener el cien por ciento de las ganancias, porque era mi propia industria además como padre financió la investigación como regalo todo era mío, lo decidimos llamar papel Eisenreich, sin embargo, lo único que tendría que pagar fueron los impuestos.
El abuelo adoptivo me felicitó por mi arduo trabajo, cuando Charlotte y yo le ayudabamos en la oficina porque nuestros padres estaban en la conferencia de archiduques, le dije que yo no quería ser Aub y deje claro que si Charlotte deseaba serlo la apoyaría con todas mis fuerzas lo que la hizo muy feliz, el abuelo dijo que seriamos un gran equipo independientemente de quién fuera Aub o ministro, mi hermana y yo nos sonreímos por sus palabras.
Nuestros padres regresaron dos semanas después, nos dijeron que continuaremos en el segundo lugar este año, pero madre venía engreída por los dulces ya que habían llamado mucho la atención. Y padre no se quedaba atrás, en Leisengsag había cebada y había fabricado cerveza, lo que fue absolutamente bien recibido, en especial por Dunkelfelger.
La industria de la cerveza la entregué al ducado, me quedé con el veinte por ciento de las ganancias únicamente. No quería ser señalada como la causante del inicio de los bebedores.
Dregarnuhr continuó girando suavemente, madre había encargado un par de aretes a su erudito principal, eran una herramienta mágica, según decía haría algo para cambiar el color de ojos y cabello, no entendía bien el funcionamiento hasta que el erudito me explicó que según mi pensamiento de ese color se tornará mis ojos y cabello, muchos animes vi cómo funcionaban las herramientas mágicas similares y fue fácil hacerla funcionar.
'Gracias Shuu-chan'
Contenía el maná de mis padres, eran un poco incómodos y se lo había comentado, entonces recordé las piedras mágicas con forma de lágrima las cuales estaba segura que contenía el maná de Alessandra y Bernice.
El erudito de madre le paso a Elvira las instrucciones de como hacer la herramienta mágica, y ella me ayudo a hacerla, con las piedras mágicas terminamos con un par de anteojos, había visto a un erudito con una especie de monóculo, así que quería unas gafas, la magia es realmente fácil si tienes una imagen clara de lo que quieres, podía darle la forma de gafas de sol, lectura o lo que quisiera era asombroso. Cuando lo probamos funcionaba correctamente, mis padres adoptivos se quedaron perplejos, había decidido copiar el mismo tono de cabello de Charlotte y sus ojos, ahora parecíamos auténticas hermanas.
Les agradecí a mis padres adoptivos con un abrazo, habían hecho tanto por mi que no tenía cómo pagarles, se habían esforzado por hacerme parte de su familia y yo lo acepte, ya no me sentía como una intrusa.
Ahora siempre llevaría a mis dos madres conmigo y continuarían protegiéndome aunque ya no están conmigo de forma física, eso me hizo muy felíz, incluso me acompañaran en mi lectura.
El día de partir a la academia real había llegado y estaba realmente nerviosa, Evangeline iba como mi asistente principal, y me aseguro que todo estaría bien. Tenía un poco de miedo de volver, pero había entrenado por más de un año, ahora podría tomar el curso para caballeros si quisiera, recibí permiso de mis padres adoptivos de hacerlo, en todo caso la decisión era mía.
"Cuéntame maravillosas historias cuando regreses hermana" dijo Charlotte antes de que luces negras y doradas llenarán mis ojos la sensación de mareo volvió a invadirme.
Y al abrir los ojos ya estaba en la academia real, Evangeline me dejó en la sala común, y se fue a preparar mi equipaje y habitación, me dejó con Eckhart, Angélica y Heidemari quienes me informaron del funcionamiento, estaba nerviosa y mis criados creían que era por la emoción.
Pero de hecho era todo lo contrario, tenía miedo y ansiedad, este era un lugar triste para mí, no me quitaría las gafas por nada del mundo excepto para…
