Serie La Flor y el Demonio

ADVERTENCIA: Antes de continuar con la lectura, como regalo de Navidad, hoy subimos 4 capitulos al precio de 1, asi que regresa hasta el capitulo 14 antes de proseguir con tu lectura.

Libro I: La Flor del Desierto Blanco

SS Justus: El Bello Durmiente

"Mi señora, he llegado" dijo en cuanto llegó a la cita, su Aub lo había mandado llamar antes de que sonara la primera campanada, él acostumbrado a estás llamadas había ido rápidamente.

Él servía a la familia ducal de manera indirecta, desde que se graduó de la real academia, ¿El motivo? Él hacía trabajos para Aub y su esposo, todo bajo la capa de Verbergen, cosas que solo necesitaban de la más absoluta discreción y que si en algún momento lo atrapaban el debería suicidarse antes de que le leyeran la mente.

Estaban en su punto de encuentro normal, lejos del castillo, en una casa abandonada en el bosque de los plebeyos, para llegar a ella era fácil, ya que tanto su casa como el castillo tenían un túnel que los llevaba directamente allí, si alguien se enterara de esto sería un gran escándalo, es por esto que ambos estaban atados a un contrato mágico nivel país donde se nos prohibía hablar sobre esto y nuestras relaciones pasadas o futuras, por qué si, Aub y su esposo también lo habían firmado, diciendo que está relación era de confianza mutua.

"Necesito que hagas un trabajo para mí" había dicho ella.

"Lo que mi Aub necesite" dijo arrodillándose.

"Primero escucha, la tarea que te ordenare es fácil y aunque espero que no lo rechaces, comprenderé si lo haces y no se castigará" insistió la mujer, su esposo estaba parado detrás de ella con una sonrisa de disculpa, Justus ya se había acostumbrado a las locas ideas de su maestra y a las disculpas de su cónyuge.

Esto lo sorprendió, generalmente ella ordenaría y el cumpliría, era la misma relación que tenían desde los últimos años, no preguntó u simplemente asintió, comprendiendo la orden.

"Anoche vino alguien de la soberanía, anda en busca de los mejores médicos, quien sea seleccionado deberá quedarse en la Soberanía de manera permanente aunque no sé por cuánto tiempo, creo que se el motivo, hijo de Zent fue atacado, y está inmerso en Jureve, me gustaría que aceptarás el puesto y lo atendieras" dijo con la tranquilidad de quien lanza una flecha mortal sin saberlo.

"Aub, ¿puedo saber por qué debería asegurar el puesto?"

"Lamentablemente no puedo decirte, al menos no aún, quizás si me traes lo que necesito pueda contarte el secreto…" sonrió mientras dejaba la frase al aire, mi curiosidad solo aumentó, ella sabía cómo atraerme a una de sus locas misiones. La mujer inclinó su cuerpo hacia mí, la sonrisa en su rostro era la misma que puso cuando le presenté las pruebas contra su madre. "Valdrá la pena… es un secreto tan o más valiosa que la piedra Fey del señor del invierno o incluso que la flor que tanto trabajo te costó conseguir para mi".

'Conseguir esa maldita flor fue un dolor de cabeza, Blumens Ranche o Rozemyne como la llaman los plebeyos, es una planta hermosa, pero peligrosa, pensé que moriría más de una vez'

"Acepto, seré Sewheit y Ordosneri para ti" dije rápidamente los ojos de ella brillaron de satisfacción, me mordí la lengua, había caído en su trampa.

Lord Frederick solo se reía atrás de ella, una vez más había caído en las garras de su esposa.

…..

La ida a la Soberanía fue igual de tediosa que siempre, lleno de nobles llenos de sí mismos, la perversión se olía en el aire, sin embargo, esto le servía, los nobles arrogantes hablaban más con algunos halagos derramados en sus oídos, así que fue fácil enterarse de que al parecer el príncipe estaba enfermo, no sabían exactamente de qué, pero casi todo su séquito original fue enviado de regreso a sus ducados, también corría el extraño rumor de que el erudito más leal de Zent había muerto en las circunstancias más extrañas otro de los rumores estaban asociado al palacio maldito, el jardín de Zent, según decían, algunos nobles había visto a dos mujeres correr en persecución con una niña en brazos, el único rasgo distintito era el cabello, algunos decía que era negro, otros que era azul, otros decían que era café. Quienes vieron esto no se quedaron lo suficiente como para dar más detalles, preferían no interferir en los asuntos de la realeza.

Obviamente aprovechando que se estaba quedando en el dormitorio de Eisenreich, informe de todo esto a Aub, ella sonrió, y solo dijo:

"Bien hecho Justus, pero lo que busco no está en la academia, sino en el palacio pero… ummm te daré un premio, claramente está información está atada a nuestro contrato, tengo una nueva hija" y después de decir eso se fue, no fui capaz de detenerla, ya que está información me había dejado congelado en mi asiento, demasiado tarde reaccione notando su partida.

"¡Mi señora…! ¿Por qué es tan cruel conmigo?" Grité a nadie, ya que estaba solo, aunque juraría que escuché la risa de Aub resonar en la sala común. "¡Averiguaré todo!, ¡Necesito saberlo!" Y con este juramento a mi mismo me preparé para la reunión con Zent.

'Ya había escuchado rumores de la niña, sin embargo, nunca la había visto, unos decían que tenía el cabello azul y otros dorado, lo único común en sus relatos era sus ojos agraciados por la diosa de la luz. Yo mismo me hubiera ofrecido como su erudito, si no hubiese sido porque Elvira tomó el puesto para sí misma. Ella era una caja llena de sorpresas en sus casi dos años hizo de todo en el ducado, creó una infinidad de cosas, era tan ¿enigmática?'

"Arrodillense, Zent está ingresando" gritó uno de los guardias cuando la puerta junto al trono se abrió. Todos nos arrodillamos en filas de cinco y en orden de ducado, así que me encontraba en primera fila como el segundo. Antes de ingresar nos habían «persuadidos» a firmar un contrato nivel país, de que la información allí obtenida sería secreto para todos.

"Bienvenidos nobles de Yurgensmith" habló Zent, "Los es llamado aquí, ya que cada uno cuenta como los mejores médicos de sus respectivos ducados, así que se les concederá el honor de servir a la familia real"

"Estamos agradecidos con Zent por tan alto honor" dijimos todos a coro.

"Muy bien, ahora irán viniendo hacia mí en orden, les haré preguntas bajo una herramienta insonorizada" inmediatamente su asistente llamó al noble de Dunkelferger, siendo ellos el primero. Después de un cuarto de campanada lo llamó a él.

"Eisenreich, pase adelante" dijo el asistente de Zent.

"Tome esto y léalo" dijo entregando una serie de tablillas dónde se detalla la condición de un paciente, este había sido envenenado y habían descubierto solo algunos ingredientes del veneno, por la condición y la cantidad que pensaban se había ingerido iba a ser una larga estancia en jureve.

"Mi señor, pido permiso para hablar" dijo arrodillándose, el hombre asintió. "Por los ingredientes que lograron identificar y la cantidad que estimaron había ingerido debido al daño que presenta su cuerpo, el paciente aquí descrito dormirá unas tres o cuatro temporadas, el Jureve debería funcionar para eliminar el veneno y sus efectos, no obstante, el problema mayor será su cuerpo, es necesario aplicar un tratamiento de movilidad para que esté no se atrofie aún más intenso del que supongo ya están aplicando, la rehabilitación también será lenta".

"A qué te refieres con atrofiarse" pregunto Zent

"El cuerpo es como una herramienta mágica, si no se llena con maná terminará desintegrándose, en el caso del cuerpo si este no se mueve por tanto tiempo, terminará inservible, sin poder caminar, sentarse e incluso sin poder comer solo" si, había exagerado un poco, pero necesitaba cumplir su misión.

El rostro de Zent se puso pálido.

"Llamen al médico, inmediatamente" la desesperación era clara en su voz, un cuarto de campanada después llegó un hombre, tendría la edad Lord Bonifatius, este se arrodilló frente a Zent, antes de que pudiera decir algo Zent hablo. "¿Qué tratamiento le estás haciendo a mi hijo? Preguntó al médico y este comenzó a hablar.

Admito que escuche a medias lo que dijo el hombre, mi mente se había quedado analizando el desliz de Zent, quien reveló que el paciente era su hijo, el único príncipe heredero.

"Me estás diciendo" sus ojos ardían de furia "¿que solo te sientas a mirar a mi hijo en Jureve, y solo liberando el maná de la poción?" Preguntó, un ligero aplastamiento llenó la habitación. "Vuelve a tu ducado, ya no te necesitamos" dijo después de controlarse "Lord Justus, desde hoy será médico de la familia real, aquí mi asistente lo llevará a ver a su paciente" después de eso se levantó y abandonó el salón, despachando a todos los demás.

Suspire. Ya había pasado casi tres temporada desde que había sido enviado a la soberanía a petición de Zent, si bien no quería dejar su ducado, su Aub, Lady Georgine lo había convencido, ella lo conocía bien, así que supo que cuerdas tocar, además, le había dado una misión, descubrir la personalidad del príncipe, no había entendido a qué se refería, y aunque le pregunté ella me dijo que me contaría dependiendo de lo que encontrará, pensé que sería fácil, no obstante, me había resultado difícil ya que estaba bajo constante vigilancia, era normal, después de todo era el hijo de Zent quién estaba sumergido en Jureve.

Desde hace una temporada ya podía ingresar solo a la habitación oculta del príncipe, le había explicado que Zent, que tener tantos tipos de maná en la habitación podría ser perjudicial para el joven heredero, ya que su maná podría verse contaminado. Esto en cierta forma era una exageración pero él no necesitaba saber eso.

Con el pasar del tiempos termine descubriendo el tipo de veneno que el niño ingirió, la composición de este era compleja, tanto por la cantidad de mana que se necesitaba para la preparación como los ingredientes de alta calidad, estaba sorprendido si, pero no fue esto lo que lo dejó anonadado, sino que estaba casi seguro quien elaboró el veneno fue el mismo príncipe.

Esta sospecha solo se vio reafirmado cuando, en una visita a su ducado natal con la excusa de buscar un ingrediente de temporada para la medicina que elabore para el príncipe para acelerar su recuperación, le contó esto a lady Georgine, ella había sonreído feliz, y solo había murmurando «oh, él la salvó» cuando pregunto a quién se refería ella dijo que lo descubriría dentro de poco. Otra cosa que descubrió en la habitación del niño fue un cofre, está solo se abría con el maná del dueño, sabía que estaba mal investigar las cosas del paciente, sin embargo, debía comprender que le había pasado al niño como para envenenarse. Dentro de la caja encontró una medalla color blanco, un libro pequeño dónde al parecer escribía sus pensamientos y una medalla de bautizo, siete colores

'¿qué hace esto aquí?'

Miro el diario con curiosidad, quizás allí estaba la respuesta, después de dudarlo un poco decidió abrirlo.

«Hoy vino padre, me contó que para mí séptimo cumpleaños obtendrán como regalo una flor, se veía tan emocionado que supongo que es una flor tipo Fey, hace un tiempo leí un libro sobre plantas mágicas en ella relataba sobre una flor venenosa llama Blumens Ranche, esa sería un flor que querría… luego me explico, al parecer la flor era una persona, ¿es normal que los adultos regalen niños?»

«En lo que esperaba a mi flor me di cuenta de algo, si yo mostraba aprecio por ella, seguro me la quitaban, cómo lo habían hecho con todos los de mi séquito que mostraron amabilidad por mí, padre decía que hacer amigos era debilidad.»

«La conocí, es la niña más bella del mundo, sus ojos dorados como el sol y su pelo azul oscuro bendecido por el dios de la oscuridad, me gustaría ser amigo de ella, aunque era imposible, no después de la forma en que la trate, ojalá pudiera decirle que esa era la única forma de mantenerla segura.»

La lectura del diario del niño continuó durante días, había empezado a mostrar las primeras señales de despertar así que estaba de punto fijo en su habitación, incluso comiendo aquí con la excusa de ayudarlo nadie se había cuestionado nada.

Sobre su diario, era difícil de decir, era inocente, él no comprendía la perversión de los adultos, así que era normal que no comprendiera la implicación de una flor. No lograba comprender cómo los adultos permitían semejante actitud.

La escritura del niño comenzó a ser cada vez más errática, la desesperación era evidente al momento de plasmar sus pensamientos. Poco a poco los largos textos se redujeron a meras francés y oraciones.

«Siegfried la mira con un expresión rara y desagradable, pasó su lengua por sus labios cuando vio a Camille bailar sin calcetas»

«Mi padre dice que si no la trato como debería él se quedará con Camille… su expresión me dió asco»

«Me obligan a teñirla… me dijo que la besara»

«Su mana es dulce…»

«Debo salvarla… debo sacarla del jardín»

«Ella me odia… me odia mucho»

«Debo morir….»

«Hoy es el día, Camille será libre por fin, vuela libre y nunca vuelvas… mi Geduldh»

Una gota de agua cayó sobre la página, miró alrededor buscando la fuente de agua solo para descubrir que eran sus ojos, estaba llorando. Siempre escucho decir a los bibliotecarios de la academia que los libros tenían vida y emociones, el siempre pensó que era una estupidez, son objetos sin vida, solo una forma de guardar información importante, pero que equivocado estaba, este niño plasmó el dolor y la desesperación en cada una de sus palabras.

'Debo protegerlo, proteger su frágil y valiente corazón, es necesario que tenga al menos un aliado entre su traidor séquito, su padre quiere hacerlo un títere, me recuerda a Lady Verónica, el es el futuro de Yurgenschmidt no puede caer o todos lo haremos'

Este pensamiento lo llevó a viajar a su ducado natal, para reunirse con su Aub, cuando le explico lo que leyó la mujer lloraba, generalmente esto sería visto como una muestra de debilidad de parte de un noble en especial de su Aub, pero a pesar de lo fuerte que se veía en el fondo ella era frágil.

"Mi señora, me gustaría quedarme en la soberanía y servir al príncipe… alguien debe protegerlo"

"Me alegra escucharlo y tienes mi permiso, me gustaría que lo protegieras con todo lo que tienes, es el futuro Zent, no podemos permitirnos que sea manipulado" dijo ella con voz amable y le devolvió su piedra de nombre, Justus le había jurado su nombre hace un tiempo, cuando ambos empezaron a colaborar para subyugar al trombe.

"Buena suerte Justus", dijo el consorte de Aub.

Él sonrió, aceptando está nueva misión, y su nombre de regreso, aunque sin olvidar su pago por obtenerla, estaba a punto de preguntarle por el secreto que aún no le revelaba cuando unos suaves golpes se escucharon, ambos miraron hacia esa dirección, está se abrió revelando a una hermosa niña.

"Este es mi secreto" murmuró aún bajo las herramientas de control del sonido. "La Geduldh de tu señor…"

"Justus, déjame presentarte a mi hija adoptiva, Rozemyne, ella asistirá a la academia real en unas temporadas más, espero puedas cuidarla de vez en cuando" dijo y la niña se quitó, la herramienta parecida a un monóculo doble, su cabello se volvió azul oscuro y sus ojos dorados como el sol, todo había hecho click en la mente de Justus.

'Espera se llama Rozemyne, ella…' Que irónico era el destinó, él no podía revelarle la identidad de la niña a su señor, sólo esperaba que algún día arreglaran su malentendido.

El automáticamente se arrodilló frente a la pequeña niña, está lo miraba con la sonrisa más bella… pero si la miraba bien, pequeños rasgos demostraban la tristeza de su corazón. 'maldita realeza'

"Será un placer milady"

Había pasado un mes desde su viaje a la soberanía, todo lo revelado había hecho que tomara una decisión radical.

El cuerpo del niño salió a flote, él lo tomó de los hombros y lo sentó, este comenzó a toser, después de un momento abrió los ojos, lo limpió y lo tomó en brazos llevándolo a su cama, estaban solos y era media noche, el momento perfecto.

"...así que sigo vivo" murmuró con voz débil.

"Mi señor, soy Justus, tu médico, antes de que alguien venga me gustaría ofrecerte mi nombre, esto para demostrar mi lealtad, me gustaría que tuvieras a alguien en quien confiar, con mi nombre lo que me órdenes se cumplirá incluso si eso indica morir, por favor se que será difícil para ti…"

"Los dioses me dijeron que vendrías, lo tomaré…" dijo recibiendo la hermosa caja que rápidamente se convirtió en una piedra blanca. "Por favor conviértete en mi refugio" murmuró el niño con una sonrisa sin vida.

'Mi señor, te reuniré con tu Geduldh muy pronto. Aunque será una transición difícil te ayudaré en todo lo que pueda'.

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Notas de una de las Autoras:

Y aquí termina la triste y trágica historia de Camille, pero no se preocupen, en el próximo arco seguiremos con la historia de Rozemyne.

¡Feliz Navidad! y ¡Feliz Año Nuevo! de parte de todos los autores de este humilde fanfic, esperamos que disfruten de las fiestas y empiecen el año con el pie derecho, nosotros somos optimistas porque el próximo año nos trae "La Venganza de la Flor", continuación a esta historia. Muajajajajajaja, para todos aquellos que sufrieron de ataques cardíacos con "La Flor del Desierto Blanco" me complace anunciar que el siguiente arco va a ser mucho menos oscura que ésta. Si bien tendrá sus notas y tintes de drama, también tendrá humor y un tono mucho más ligero y alegre. Esperamos que lo disfruten.

Bueno, ya hice mi mini spoiler no spoiler, así que los dejo.

¡FELICES VACACIONES!