Capítulo IX:
"Es excelente tener la fuerza de un Gigante, pero es tiránico usarla como un Gigante"
Julio César.
Era imposible describir con palabras aquella escena. Tal vez algún fotógrafo entusiasta tomaría unas buenas imágenes con su cámara, si es que no estaba muerto o preso en algún campo de prisioneros que las Kanker tenían por toda Liberion. Hasta donde alcanzaba la vista, las "Fuerzas Shadow Neuroi" habían convergido en todas las direcciones, cerrando hasta los recovecos más pequeños del frente. Las "Witches" no perdieron ni un solo segundo y prepararon sus armas, mientras que los chicos de Peach Creek encendieron su Magia. Las tres hermanas seguían allí, observando, desde su Cuartel General, el futuro combate que traería la derrota. Podían sentirlo, era dulce como la miel, la ansiaban tener bajo su poder y sin que nadie más se interpusiera en su camino. Solo quedaban aquellas chicas militares y sus ex-novios, una vez que todo el asunto estuviera sellado, para siempre, empezarían a recuperar el terreno perdido tiempo atrás.
En un momento dado, un "Shadow Neuroi" se dispuso en atacarlos por la espalda, pero Doble D fue más rápido. Desenvainó su espada y con un perfecto arco que trazó en el aire, el rival cayó rebanado a la mitad, igual que una empanada. El rostro impávido de aquel ser de "Inteligencia Artificial" mostró, por primera vez, una mueca de asombro y terror cuando lo miró a los ojos, directo a su adversario. Doble D se alejó del difunto, atacó a otro, pinchando con aquella arma blanca el costado izquierdo del rival, provocando que trastabillara y de ahí le ensartara hasta llegarle al cuello. Cayó muerto al instante, no tuvo tiempo ni de tocar el piso con los últimos estertores y espasmos que corrían por su "cuerpo".
Eddy se hallaba combatiendo con su "Magia" y eliminaba a todo "Shadow Neuroi" que se interpusiera en su camino. Fuera en tierra o aire, el joven de baja estatura no paraba de asestar duros golpes que provocaban la huida de éstos para reagruparse y avanzar, en una cuasi formación de "Legiones Romanas". Los estaba "llamando". Piso con fuerza y mantuvo su posición. Un grupo se lanzó a traición, queriendo atacarlo por la espalda pero él reaccionó y de ahí lanzó una ronda de "proyectiles mágicos" que impactaron contra los cuerpos de los adversarios. Tres cayeron fulminados, igual a un rayo que impacta sobre los desafortunados que se encontraban a la intemperie. Otros cuatro quisieron tomar venganza y el chico aún contaba con mucha fuerza, por lo que regresó a la carga y les derribó a todos ellos.
Giró la vista y a unos diez metros se encontraba Ed, el cual se enfrentaba a un grupo un tanto más numeroso pero iba acompañado por Erica. Desplegó un "Escudo Mágico" para resistir a los impactos y así ella podía recargar su arma. Mientras que buscaba más municiones, una nave enemiga iba bajando hacia donde estaban ellos pero una ronda una ronda de misiles impactó contra ésta, mandándola a volar hasta estrellarse cerca de la casa de Eddy, sin afectarla pero dañando parte del césped y tirando abajo una buena porción de la cerca. Pronto, un cráter humeante fue lo que quedó, además de los restos en llamas de lo que fue un enemigo aéreo.
- Bueno, al menos no explotó cerca de mi habitación.- Señaló Eddy, encogiéndose de hombros.- Pero no importa, si algo se rompe, luego se recuperará. Ahora hay que ganar esta maldita guerra.- Dijo, hablando para sí mismo y de ahí volvía al enfrentamiento.
Desde el "Puente de Mando", las Kanker estaban observando el desarrollo de la Batalla de Peach Creek. No decía ni una sola palabra con respecto a lo que estaba ocurriendo allí. Veían una lucha feroz por ver quién saldría victorioso pero había algo que les inquietaba. Marie notó que las filas de sus Ejércitos que habían sobrevivido a las derrotas en Suomus y Orussia, se estaban viendo mermadas y debilitadas. Poco a poco iban perdiendo efectivos y eso llevaría su tiempo reponer las bajas. Por su parte, una imagen satelital apareció, en medio de un pequeño cuadro desde las pantallas, mostrando la zona del Arroyo, en donde salían columnas de humo.
- ¿Qué?. Eso no me lo esperaba.- Observó May y tras teclear un par de veces, haciendo zoom y todo, notó que había algo que faltaba.- Muy listos, demasiado.- Felicitó a sus oponentes y de ahí se giró hacia sus hermanas.- Han volado el dique que habíamos levantado. El Arroyo de Peach Creek ha vuelto a correr en su cauce normal.- Avisó a las restantes.
- Déjalo, total, era una pérdida de tiempo.- Dijo sin más Lee, quien se la veía bastante tranquila.- Ahora, que vengan hasta aquí.
- ¿Estás segura?.- Preguntó Marie y la pelirroja asintió con la cabeza.
- Lo estoy. No intenten ocultar esos sentimientos de venganza, chicas. Pronto conocerán su fin esas desgraciadas.- Anunció su hermana y de ahí empezaron a mover más fichas hacia el "Tablero del Destino".
Ninguno de ellos cejaba en renunciar al terreno que iban ganando. Por cada "Shadow Neuroi" caído, otro lo reemplazaba y así seguía, una especie de "bucle", una forma de vida sin límites mismas y que ahora mostraba los dientes. Minna, tras haber hecho explotar, en compañía de Trudie, Charlotte, Yoshika y las demás, a varias naves de la flota enemiga, se dirigió hacia donde estaban los demás en tierra, aterrizando con sus "Unidades Striker" y levantando una ligera cortina de polvo.
De golpe, las formaciones enemigas dejaron de atacar y fueron retirándose de allí. Se elevaron hacia los Cielos, llevándose a sus muertos pero la Comandante no iba a dejar que se escaparan.
- ¡Vamos tras ellos, acabemos con la "Séptima Colmena" ahora!.- Ordenó la pelirroja, insuflando nuevos ánimos en los presentes y de ahí empezaron con una persecución por los Cielos.
Entre naves y guerreros de "Inteligencia Artificial" que huían de allí, siendo perseguidos por sus oponentes. Los "Shadow Neuroi" jamás habían experimentado un sentimiento tan profundo como el miedo. Ellos reconocían que eso era parte de la Naturaleza Humana. Todos teníamos algún, sea de la infancia o ahora. Existen distintos tipos de lo citado. Hay gente que tiene Talasofobia, miedo al mar y lo desconocido que pueden ocultar sus oscuras profundidades. Nadie querría toparse con un Megalodón mientras que se hallara surfeando por el Pacífico o que se estén bañando en algún río y de golpe sienta que algo lo ha rozado. Pudieron ser una inofensiva tortuga que iba de paso o un cardumen de pirañas. Otros tenían miedo a la Muerte. Desde la Antigua Grecia existía ese temor a qué podía suceder en el "Más Allá".
Los Griegos, antiguamente, habiendo hecho cosas buenas o malas, iban a parar al Hades. No existía la salvación hasta que el Dios Dionisio llegó y anunció los "Premios y Castigos": Los "Campos Elíseos" y el Tártaro, así se regulaba el destino de aquellas almas condenadas por sus Pecados Mortales. Una vez que ese miedo hubiera pasado y con la llegada del Cristianismo, había una calma espiritual para el Mundo pero ahora venía una verdadera forma de terror que hasta las propias "Witches" desconocían, desde el lado metafísico y existencial.
- Tengan cuidado, desconocemos qué clase de trucos nos tendrán preparado las Kanker, así que mantengan los ojos bien abiertos y no se dejen intimidar por ellas.- Les aconsejó Erica a los presentes.- Sumado a ello, ese extraño comportamiento y su aspecto físico dan mucho de qué hablar.
- ¿Crees que se hayan inyectado algo?. Como en mis cómics de Ciencia Ficción, muchos villanos, al verse superados y al borde de la derrota, optan por sacrificar todo lo que tienen a cambio de durar un tiempo más en el combate.- Teorizó Ed y aquellas palabras cayeron como un balde de agua fría.
Se miraron entre ellas, por lo que Erica tuvo que respirar hondo y de ahí mirar a su novio, tomándole de las manos.
- Tal vez esta batalla sea mucho más cruel, dura e incluso lleguemos a tener bajas. No quiero asustar a nadie pero...- La rubia hizo una pausa y cuando dejó salir esas palabras desde lo más hondo de su ser, algunos palidecieron como Johnny. Yoshika fue hasta su lado y le dio un abrazo.
- Lamentablemente, chicos.- Intervino Eila para que Erica pudiera recuperar el aliento.- Puede ocurrir que algunos de nosotros no volvamos con vida. Las Kanker deben de tener algún tipo de poder que está más allá de las fronteras que conocemos. Aquellas de las que estoy hablando no son visibles ante nuestros ojos, sino de que demuestran ser mucho más amplias y peligrosas.- Dijo la peli blanca-plateada de Suomus. Doble D le tomó de la mano a ella y Sanya.
- Aún así, nos protegeremos los unos con los otros. No importa lo que pase: Hoy vamos a poner a esta tiranía de una vez y para siempre.- Juró la chica albina de Orussia y de ahí renovaron el vuelo.
Las puertas que daban al "Puente de Mando" se fueron abriendo y allí las vieron caminar hacia el exterior. Las tres juntas, unidas, sin distanciarse ni por un milímetro y en silencio. Aquellos rostros impávidos y desprovistos de cualquier emoción Humana, llenaban el pasillo con su aire de superioridad y puro desprecio por la vida misma. Sus esbirros que montaban guardia y preparaban a los otros para que se lanzaran al combate, inalterables, permanecieron cerca de sus puestos. Ninguno se atrevía a decir una sola "palabra" en su lengua natural.
Pronto, una vez que alcanzaron el exterior, sintieron una bella brisa fresca que acariciaba sus cabellos y rostros. Aún así, con aquel poder que recorría por sus venas, las hermanas Kanker fueron subiendo por unas escaleras que tenían allí, en su Cuartel General y que terminaba en una especie de "Explanada" donde bullía un gigantesco "Núcleo" resguardado por los campos de fuerza provistos por los artificieros "Shadow Neuroi". Éste bullía sin parar, la luz pálida envolvía al artefacto y que parecía tener "vida propia", ya que lanzaba una serie de poderosos "rugidos" que rasgaban el aire, igual que una cuchilla.
Un Destacamento de la "Guardia de Élite" que ellas tenían, se encontraban vigilando y manteniendo el orden hasta que notaron su llegada. Fue entonces que el Comandante dio la señal de moverse y tomaron posiciones en los "Puntos Cardinales" de la "Explanada". Con sus armas en ristre, los Soldados notaron, por el rabillo del ojo, la marcha de las Kanker hasta el "Núcleo" y de ahí se detuvieron.
- Muy bien, hermanas, las "Witches" estarán aquí en cuestión de minutos, así que vayan preparando todo.- Ordenó Lee y éstas asintieron, llevando sus manos has ta la superficie del campo de fuerza y de ahí se produjeron una serie de ondas, tan parecidas cuando se deja caer una piedra sobre la superficie de un lago. Éstas fueron creciendo hasta alcanzar una vasta extensión y no se detenían, parecía la "Banda de Mobius". No existía un fin, sino el infinito en esa fuerza que iba creciendo en las Kanker y en el artefacto.
- Con cada onda de energía, siento más poder que crece en mi fuero interno.- Indagó May, mientras que sus ojos brillaban con intensidad.- Sí, es como si fuera un fuego que no paraba de consumir todo a su paso.- Añadió.- Y este Mundo es un auténtico "Bufete" para alimentarse de las energías que portan los distintos aparatos. Una lástima que los Humanos sean esclavos, pero ellos optaron por darle la espalda al abuelo cuando ofrecía sus conocimientos al servicio de un Futuro para todos nosotros.- Señaló con desdén y de ahí podía ver, a través de una serie de imágenes, la fuga de una de las minas y la búsqueda que los "Cazadores de Élite" estaban efectuando.- Realmente son patéticos. Huir para querer continuar con la resistencia. Nunca llegarán tan lejos, solo conseguirán la muerte misma y de sus allegados.
- Nuestros "Cazadores" se están demorando demasiado en llegar. O es que se han muerto en alguna emboscada o terminaron por encontrarlos en algún otro punto de Liberion.- Argumentó Lee con seriedad.
Los últimos estertores de aquella partida veían, ante sus propios ojos, a los militares que habían desembarcado en las Costas de California, estableciendo una "Cabeza de Playa" después de los bombardeos navales contra las posiciones enemigas. Con aquellos civiles que habían conseguido huir, ahora estando en buenas manos, se hicieron cargo de darles una mano a las "Witches" y los chicos de Peach Creek tras su llegada junto a las noticias de las otras liberaciones de países que estaban bajo el control de las Kanker.
Por el Oeste se estaba iniciando una reconquista de territorios, aunque la marcha era lenta debido y más que nada, a la presencia de fuerzas enemigas apostadas en los caminos, puestos de control y de que, todavía, ingresar en las grandes ciudades podía significar una masacre contra las personas que se hallaban retenidas allí. De todos modos, en cualquier momento, iba a producirse un desembarco pero, esta vez, en la Costa Este de Liberion, formando un "Movimiento de Pinzas" para cerrarles el paso a las hermanas.
Sus "Cazadores de Élite" habían sido presa de los militares y los civiles que consiguieron armas. Dedicándose a las tareas de sabotaje y guerra de guerrillas, los primeros objetivos iban a ser las fábricas, Centros de Investigaciones, minas, prisiones y otros lugares donde se tenían de rehenes a aquellos que habían caído peleando por la Patria.
De vuelta en el Cuartel General de las Kanker, las tres hermanas se encontraban ante el "Núcleo" que conformaba la estructura, energía y defensas de ese lugar. Era como si fuera un "cerebro" viviente, uno que recopilaba todos los datos y de ahí creaba una serie de órdenes para que siguiera funcionando el sistema con el que ellas querían mandar sobre el Mundo. Las ondas continuaron creciendo hasta que los ojos de las chicas se abrieron, revelando ese brillo rojo y hostil. Lee sintió una presencia cuando el aire cambió de dirección y allí se giró para ver qué estaba pasando.
Delante de ellas, hacia el Sur, las "Fuerzas Shadow Neuroi" que estaban en retirada habían llegado hasta allí, reuniéndose con ellas y de ahí dando a conocer lo ocurrido. A pesar de que la derrota y huida de la Batalla de Peach Creek era una vergüenza para ellos, las Kanker no se mostraron disgustadas.
- Ellas los han estado persiguiendo hasta aquí. Muy bien, es justo lo que queríamos.- Anunció Lee.
- Exacto. Va a ser una batalla para el recuerdo.- Agregó Marie, haciéndose tronar los nudillos.
- ¿Qué estamos esperando?.- Preguntó May con emoción, ya que ella ansiaba una buena venganza por la paliza que recibió en Karsland.
Permanecieron de pie y con la vista clavada en el horizonte, a la espera, acechando de que el enemigo llegara. Un destello, de pronto, irrumpió en los Cielos Sureños, algo o más alguien se estaba acercando hacia ellas.
Había llegado el momento de pelear y ver quién ganaría.
La avanzada de naves "Shadow Neuroi" se detuvieron y dieron la vuelta, conformando una extensa "cadena" que protegía a la fortaleza voladora del enemigo. Los chicos de Peach Creek fueron los primeros que notaron esa presencia y detuvieron su marcha. Eddy alzó una mano al aire, haciéndole señas a las "Witches" para que no siguieran y unos segundos después resonó el primer disparo. Un rayo láser, proveniente de los cañones enemigos, fue lanzado hacia ellos, por lo que conformaron un "Escudo Mágico" con el que reflejaron al mismo y éste dio contra un grupo de naves que estaban detenidas en ese momento.
"Fuego amigo", cuando los Ejércitos son atacados por otros de su mismo bando. Eso era lo que había ocurrido.
Sin perder más tiempo, las huestes se lanzaron al ataque, desatándose una feroz batalla aérea. Entre las armas láser, plasma, iones y otras clases de máquinas de guerra, los "Shadow Neuroi" volvieron a recuperar esa hostilidad tan característica cuando la habían perdido durante la Batalla de Peach Creek. Estaban mostrando una terrible resistencia que hacía palidecer al plan de las "Witches" pero, aún así, atacaron.
No fue fácil abrirse camino entre las naves y otros seres voladores que atacaban con sus misiles futuristas. Entre el humo, las explosiones y la metralla entremezclada con la Magia era una "cacofonía" nunca antes vista por ambos bandos. Lynne cargó con su rifle "Boys Anti-Armor Mk.1" para perforar en las defensas y armaduras que contaban los invasores, siendo apoyada por Yoshika, Rolf y Johnny.
Nazz tampoco se quedó atrás y fue con Kevin, Mio, Minna y Trudie al combate. Con su katana, la muchacha fue aniquilando a todo enemigo que estuviera en su camino, sin importarle de que se acercara y quedara en la "Línea de Tiro". El Capitán pelirrojo iba disparando cada "Proyectil Mágico" y que daba en el blanco. En un momento dado, cuando un "Shadow Neuroi" intentó atacar a Mio por la espalda, la Porrista de cabello rubio lanzó su katana, la cual atravesó el pecho del oponente, llevando a que explotara y ella recuperara el arma.
Observando el curso de la Batalla de Liberion, las Kanker dieron la orden a la "Séptima Colmena" para que avanzara. Ésta parecía hervir, bullía sin parar, igual que un volcán cuando entra en su etapa de erupción. Su "estructura" iba dirigiéndose hacia el campo de batalla, movido por esa fuerza interna y con las Kanker alimentando dicho impulso, uno que superaba a los de sus predecesores "Neuroi". Un "motor", un "generador", más allá del bien y el mal, entre lo que estaba bien y mal, ahora era una amalgama de emociones, decisiones, fuerzas y otros apelativos que podían unirse a dicho menjunje hasta que dieran un resultado óptimo.
Una serie de nuevas explosiones surcaron el Firmamento, más naves iban cayendo, la flota podría verse reducidas en número pero, aún así, las Kanker empezaron a volar en dirección hacia donde se encontraban las "culpables" de todo mal. Lee, May y Marie divisaron a las "Witches" combatiendo contra sus fuerzas y de ahí asintieron en silencio, con la cabeza fría y fue entonces que iniciaron un feroz descenso.
- ¡Muy bien, amigos, así se hace. Sigamos con la ofensiva y podremos llegar hasta la "Séptima Colmena"!.- Les animó Charlotte, justo cuando extraía su cuchillo "Bowie" de la cabeza de un rival al que acababa de poner fin a su "vida".
De golpe, un "rugido" provino desde lo más alto del Cielo y la gruesa capa de nubes que conformaban a la incesante lluvia que caía. El aire se volvió mucho más frío, bajo cero y notaron como una misteriosa figura, recortada en el horizonte, flotaba hacia donde estaban ellos junto a sus "enjambres" que se lanzaban en plan de ofensiva. La pelirroja de Liberion no tuvo tiempo a nada, solo consiguió pronunciar una fina línea de oración ante el asombro que recorría su ser.
- ¡Es...! ¡Es...!.- Exclamó pero las palabras se atoraron en lo más hondo de su ser.
- No...lo...puedo...creer.- Tartamudeó Nazz, mientras que sostenía su katana con fuerza.
Allí venía, armada y lista para sostener una feroz defensa ante el asedio al que estaba siendo sometida. Indomable, temible, poderosa y con un "poder" que espantaba hasta el más valiente. Los "Shadow Neuroi" continuaban saliendo desde su interior. El aire mismo se volvía mucho más gélido y pesado, casi llegando a tener un gran peso sobre sus hombros. La presión hacía que fueran cayendo hacia abajo pero utilizaba todo su poder para no impactar contra el suelo. Eila, Sanya y las demás abrieron fuego pero nada parecía surtir efecto, ya que sus ataques daban contra una misteriosa "protección".
- ¡¿Qué?!.- Se preguntó la peli blanca de Orussia, volvió a disparar pero la fortaleza voladora le repelió los misiles, dirigiéndolos hacia donde estaba ella. Eila fue tras ella, disparando contra los proyectiles que estaban en su contra pero no sirvió de mucho. Doble D fue hasta ellas e invocó un "Escudo Mágico" que trató de detener el impacto, reducir el golpe pero no vieron que una sombra planeaba arriba de sus cabezas y de ahí los atacó sin mediar palabra.
- ¡Doble D, Eila, Sanya!.- Voló Eddy con Francesca en su auxilio, sin embargo, ambos fueron alcanzados un disparo violeta que casi les hacía perder la consciencia.
- ¡No, amigos! ¡¿Qué está pasando?!.- Bramó Ed, quien voló junto a Erica para brindarles apoyo pero también recibieron un disparo proveniente de arriba.
Trudie, Minna, Charlotte, Yoshika, Lynne y Perrine junto a los otros chicos de Peach Creek no podían dar crédito a lo que estaban siendo testigos. Entre la fortaleza que se hallaba a pocos metros de distancia y los misteriosos ataques sorpresa que pusieron en jaque a los otros. No parecía haber ni un solo movimiento por parte de los "Shadow Neuroi" pero éstos volvieron al ataque cuando notaron su presencia.
- Así que finalmente llegaron hasta nuestro sitio.- Esa voz conjunta de tres que venían flotando en el aire, delante de los que fueron heridos y ahora les miraban con superioridad y desprecio.- Una lástima y pensar que podían haberse muerto, desde un buen tiempo, en los otros frentes. Pero son persistentes. Nosotras reconocemos su valor en lugar y venir hasta aquí pero...- Se detuvieron, ladearon la cabeza en sincronía.- Éste es el fin del camino, "Witches". Hasta aquí llegaron todas ustedes. Es momento de despedirse de sus logros. Lo que han hecho, terminará siendo en vano. Despídanse de aquellos a los que aman y acepten la Muerte misma.- Apuntaron con sus dedos índice, en un claro gesto de burla pero, unos cuantos metros más abajo, los Eds y sus parejas no se iban a dejar rendir por ellas.
- Nunca.- Habló Doble D, mientras que ayudaba a Sanya, ya que había sido herida por las esquirlas de sus propios proyectiles.
- ¿Cómo?.- Preguntaron las Kanker a la vez.
- Ya lo escucharon, locas: Nunca nos vamos a rendir.- Se unió Francesca con Eddy.
- Este Mundo ya ha visto demasiada sangre derramada por culpa de ustedes.- Les espetó Ed, mientras que sostenía las manos de Erica, mirando desafiantes a las rivales.
- ¡Jajajajajajajaja!.- La risa de las Kanker...Era imposible de describir. Parecía haber salido de algún Infierno, tal vez de los "Círculos" de "La Divina Comedia" de Dante Alighieri y unida a la oscuridad que reinaba en sus corazones.- En verdad, ustedes eran y siguen siendo muy cómicos: ¿Dicen que nos van a llevar ante la Justicia?. Pero si apenas pueden mantenerse de pie y flotar durante este encuentro. No pudieron descubrir nuestro ataque sorpresa y encima vienen a amenazarnos con que nos pueden vencer. Vaya tontería pero descuiden, lo haremos un poco más divertido, ¡matando a esas putas que tienen de novias!.- Sentenciaron con frialdad y se dispusieron en disparar contra las chicas pero los Eds fueron más rápidos.
Eddy con Ed y Doble D trazaron un "Escudo Mágico". El fan de la Ciencia Ficción se posicionó y apuntó su brazo derecho, igual que un cañón, mientras que el chico de baja estatura invocaba una serie de "Esferas Mágicas" que lanzó al aire y éstas rodearon a las Kanker, quienes no se inmutaron en lo absoluto. Éste también invocó su defensa, al igual que sus amigos y eso llamó la atención de los otros. Como "Legionarios" del Imperio Romano, los Eds llevaron su puño de la mano derecha hasta los "Escudos", sosteniéndolo con fuerza y de ahí los golpearon, en un claro acto de desafío hacia ellas.
- ¿Así que van a protegerlas? ¿Aún al costo de pagar con sus vidas?.- Preguntó el trío de hermanas.
- Si llegas a ponerle un solo dedo encima a Francesca, juro que no voy a tenerte piedad, Lee.- Le amenazó Eddy, mientras que su puño parecía brillar a más no poder por la "Magia" que llevaba dentro.
- Intenté, por todos los medios, de hacer que cambiaras, May pero estaba equivocado. Aún así, de este error, lo emplearé para hacer Justicia por aquellos que fueron asesinados por ustedes.- Juró Ed, mientras que ellos escuchaban que sus novias iban hacia donde estaban, con las armas cargadas y sus "Unidades Striker" funcionando al 100%.
Sintieron las manos de las chicas sobre sus hombros. Ellos las miraron y sabían muy bien de que no se iban a dar la vuelta, no los dejarían solos, iban a pelear juntos por el Futuro de la Humanidad.
- Ellos han cambiado, Kanker. No como ustedes, que solo se han recluido en ustedes mismas y sus deseos de que el Mundo esté bajo sus pies. Pero se termina aquí y ahora.- Les anunció Francesca con seriedad.
- Ella tiene razón.- Le respaldó Sanya.- Ustedes hicieron un gran daño, destruyeron países, masacraron a poblaciones enteras, ¡lo que hicieron contra Orussia y Suomus es imperdonable!.- Doble D se sorprendió de ver a la chica albina furiosa por primera vez. El intelectual fue hasta ella y la abrazó, lo que produjo un cierto resentimiento de Marie hacia ella.
- Intenta lastimarlos y te las verás conmigo también, maldita.- Se unió Eila, la cual estaba con Doble D como su pareja, al igual que Sanya.- ¡Vamos, Kanker, vamos!.-
- Ustedes tres, en especial la hija de puta que tienen allí, dirigió un baño de sangre contra Karsland. Ahora es mi turno terminar por bajarte todos los dientes por el daño que hiciste.- Señaló Erica a May y fue entonces que, de un modo u otro, crearon una posición de defensa. Ed, Edd y Eddy fueron los primeros en atacar y defenderse. Doble D con su espada y Magia, golpeó con su "Escudo" al primer atacante que iba a embestir, llevando a que alzara la cabeza y en medio de la conmoción provocada, le hundió la punta de su arma en el vientre.
Eddy disparó a mansalva contra los miembros de la "Guardia de Élite" y Francesca daba fuego de apoyo a él. Ed junto a Erica, se habían convertido en una auténtica "pareja" de bombarderos, ya que estaban lanzando feroces ataques contra las naves y diezmando las líneas defensivas. Sanya y Eila tampoco se quedaron atrás y empezaron a disparar con sus armas de grueso calibre hacia las posiciones enemigas.
Las Kanker, por su parte, vieron que su plan de destruirlos emocionalmente había fracasado, pero aún tenían sus trucos para alargar la Batalla de Liberion.
- Nosotras estamos aquí y sin hacer nada...Ellos ya se han vuelto hombres fuertes y valientes junto a ellas...- Habló Sarah, mientras que veía a su hermano mayor combatir, hombro con hombro, con Erica. Fue entonces que voló en esa dirección.- ¡Vamos, chicos, los Eds y las chicas nos necesitan!.- Exclamó y en compañía de Jimmy, Johnny (quien llevaba a Plank consigo), Nazz, Kevin, Rolf y las demás "Witches", partieron hacia el combate, dejando atrás el Pasado y las diferencias que tuvieron con aquel grupo de amigos y ahora iban para darles ayuda.
[Más de 4000 palabras y esto apenas comienza. Nos quedan tres capítulos, amigos y en ellos vamos a ver qué sucederá durante la Batalla Final por Liberion.
Mando saludos y agradecimientos para todos ustedes, en especial para Matfix, Franco M. Romano y los demás seguidores de Fanfiction y Wattpad.
Cuídense y les deseo un buen comienzo de día Viernes, Camaradas.
Hasta la próxima.].
