Capítulo XI:
Una palabra, tal vez dos o más podrían salir de sus bocas tras la explosión que puso fin a la "Séptima Colmena" y al Cuartel General de las Kanker. La deflagración había terminado con un resplandor blanquecino y de ahí vino la silenciosa "nevada" de fragmentos diminutos hasta que desaparecieron tras un tiempo de permanencia en el aire. Nadie decía nada y cuando descendieron a tierra, solo encontraron un montón de escombros y chatarras, en algunos casos, enormes naves enemigas eran pasto de las llamas, las columnas de humo que se alzaban hacia los Cielos en distintas tonalidades y el olor a quemado impregnaba, con un potente olor nauseabundo que se filtraba por las fosas nasales, provocando ganas de vomitar en algunos pero tuvieron que soportar aquello. Los Eds notaron que un grupo de Soldados y civiles armados iban llegando hasta allí, iban acompañados por tanques de guerra, camiones y otros vehículos militares. Eddy levantó la mirada y oteó los Cielos, un helicóptero "Black Hawk" estaba dando vueltas y con ello se sumaron otros más.
- Se terminó.- Anunció Minna a los presentes.
- No, Mi Comandante.- Intervino Ed con seriedad, llamando la atención de ésta y los demás.- Esto no ha terminado. Las Kanker no pueden de haberse salvado de la Muerte. Ellas son como la mala hierba, recuerde.- Dejó esas palabras como advertencia sobre la Naturaleza de esas tres hermanas. Erica comprendió el mensaje y corrió para buscar entre los escombros y con la ayuda de las demás, registraron cada palmo de ese sector de California hasta que, tras un duro y exhaustivo esfuerzo, dieron con lo que buscaban.
Allí, protegidas por los últimos, ahora muertos, miembros de su "Guardia de Élite", las Kanker emergieron dentro de esa pila de escombros y miraron a sus oponentes. Minna, Trudie y las demás levantaron del suelo pero cuando lo hicieron, estallaron los insultos contra aquellas hermanas. Era algo lógico y que podía pasar. Ese era el precio a pagar por sus Pecados. Habían causado una terrible devastación a su paso, muchos perdieron sus hogares, negocios, familias enteras fueron asesinadas y esclavizadas, entre otros casos sumamente horribles y no se tardaría en que se produjera un clamor para pedir Justicia o hacerla por mano propia. Pero ellas no se iban a dejar amedrentar por unas simples palabras, ellas eran Kanker y tenían ese orgullo intacto en su cuerpo y alma.
- ¿Así que así es como termina todo, Comandante Wilcke?.- Preguntó Lee, mostrando esa sonrisa de burla.- Tanto pelear para que ustedes salieran victoriosas pero aquí tienen el costo a pagar, desde su lado.
- Será mejor que cierres tu boca, Lee Kanker, que aquí hay muchas personas que las quieren ver muertas.- Le espetó la pelirroja pero eso no le importó a la otra, ya que se burló de aquellos que las insultaban.
- Son y siempre serán insectos en el parabrisas del auto. Nada más que eso.- Sostuvo con ingenuidad y desprecio por las vidas perdidas.- ¡Nunca comprenderán lo que nuestro abuelo buscaba para este Mundo!.- Exclamó pero esa fue la gota que colmó el vaso. Cuando se regodeaba con su odio, no vio venir una feroz bofetada contra su rostro.
La mencionada dio con una fuerza indescriptible, sintiendo el calor de la mano, la piel que se enrojecía y de ahí un par de gotitas de sangre y saliva caían, entremezcladas, al aire hasta desaparecer por efecto de la evaporación causada por el Sol. Quedó un rato estupefacta y de ahí se giró para ver a cierta peli negra de Italia, acompañada por un chico de baja estatura, sus amigos y las novias de éstos. No había que olvidar a los chicos de Peach Creek y las demás "Witches" que estaban allí y que oyeron ese discurso cargado de odio y deseos de superioridad sobre los demás. Lee se llevó una mano hasta aquella mejilla y de ahí la tanteó.
- ¿Te divertías lastimando a la gente y a mí con tu daga láser?. Ahora siente mi "retribución" por lo que hiciste. Ahora llevarás esa "marca" en tu rostro, Lee. Mataste a incontables personas inocentes junto a tus hermanas pero ahora te quieres regodear de un Imperio que ya no existe. Tal y como dijo Minna: Vayan preparándose para los juicios que se les harán. Ni su influencia o lo que tengan encima les salvará de su castigo.- Sostuvo Francesca con seriedad en su voz y de ahí permaneció de pie junto a los demás.
- ¡Eres una...!.- Exclamó Lee y con sus hermanas iban a atacarlos pero los Eds y los demás les plantaron cara, provocando que se tropezaran y de ahí procediera la "Policía Militar" en arrestarlas.
- ¡¿Qué hace?! ¡Quíteme las manos de encima!.- Les ordenaba May a dos mujeres con uniforme policial que se la llevaban esposada.
- ¡¿Saben con quién se están metiendo ustedes?!.- Añadió Marie pero ya nada servía. Los agentes se las llevaron, directamente, hacia un "Humvee" que estaba estacionado allí mismo, mientras que las paseaban entre los civiles que las abucheaban, escupían y demás actos que efectuaban por todo el dolor que sufrieron en esos tiempos.
Querían mantener esa postura de maldad pero no servía. Cuando las metieron dentro del "Humvee", ingresaron los conductores y de ahí cerraron las puertas, solo pudieron dirigir sus miradas hacia los Eds, quienes se estaban despidiendo de ellas.
- ¡No pueden hacernos esto! ¡Nosotros queríamos vivir felices con ustedes!.- Exclamó Lee, quien bajó el vidrio de aquel lado del asiento, gritando en medio de todo ese gentío que no paraban de abuchearlas.- ¡Eddy, abre los ojos, Eddy!.- Rogó pero éste negó con la cabeza y se fue con Francesca, tomados de las manos, al igual que Ed con Erica y Doble D con Eila y Sanya.
- Mi Genio...- Marie terminó por quebrarse, emocionalmente.
- Mi Dulce Ed.- May sintió que su presión bajaba con fuerza y casi perdía el conocimiento por toda la conmoción sufrida.
En ese momento, la Comandante Minna Wilcke avanzó hasta ellas, acompañada por un abogado que representaba a las víctimas de la guerra, así como también por Trudie. Sus pasos se detuvieron a pocos metros de la ventana que daba al asiento de los pasajeros y con ello leyó unos documentos que llevaba consigo.
- Lee, Marie y May Kanker: Se las acusa de delitos extremadamente graves contra la libertad, los Derechos Humanos, la propiedad tanto privada como pública, genocidio, desplazamiento forzado de personas, esclavitud, violaciones a los términos establecidos con respecto al trato hacia los prisioneros civiles y militares que quedaron dictados en la "Convención de Ginebra", entre otros más. El "Alto Mando" realizará un juicio cívico-militar para que respondan por todos sus crímenes.- Terminó de hablarles a ellas.- ¿Tienen algo que decir?.- Preguntó, antes de que diera la orden de que el "Humvee" se fuera de allí o terminaría produciéndose un linchamiento público.
Ninguna dijo nada. Estaban calladas, abatidas, destruidas, sin emociones. Parecían fantasmas. Aquellas hermanas que causaron un cataclismo a nivel mundial y desde el punto de vista del campo de batalla bélico, ahora no podían expresarse, efectuar aunque solo una palabra. Minna, Trudie y el abogado de las víctimas les dirigieron una mirada de espera, dándoles, como única "muestra de amabilidad", de que hablaran y así se sacarían esa carga de sus hombros pero no ocurrió lo que esperaban.
- Se nota que, a pesar de todo, mantienen ese orgullo intacto, ya que es lo último que les queda pero eso no les servirá en la cárcel.- Les advirtió la Teniente de Karlsland, cruzada de brazos.
- Es una lástima que no hayamos podido exterminarlos a todos ustedes con una bomba atómica.- Se lamentó Lee, mirando a esas personas con desprecio y aún sintiendo el calor de la mano de Francesca contra su mejilla.- Me hubiera gustado verlas morir y bailar sobre sus tumbas pero no fue así. No piensen que vamos a disculparnos, todo lo contrario, prefiero morir en la horca, el paredón de fusilamiento o lo que nos den antes que decir "Perdón, no lo queríamos hacer a propósito". Todo lo contrario: Buscábamos obtener el Mundo solo para nosotras. Nadie nos comprendería, al igual que le hicieron a nuestro abuelo. Ustedes destruyeron el Futuro que quería darle al Mundo con su Justicia. Nosotras teníamos un legado pero nadie nos iba a entender. Nos harían a un lado, como a leprosos.- En aquel momento, la pelirroja sonrió de forma burlona y se la dirigió a las personas y militares que las insultaban aún.- Había una oportunidad para este Mundo tan miserable alcanzara un progreso nunca antes visto pero...lamentablemente, hay veces en las que se deben hacer sacrificios, unos "pocos" con el fin de que todo resulte con es debido. Pero siempre estarán aquellos que van a interferir en las vías del progreso.- Continuó hablando y no le importaba que le llovieran insultos y maldiciones a ella y su familia, seguía con su "Guerra Verbal" sin ningún temor.
- ¿Y a qué costo? ¿Matar y destruir todo lo que había en su camino?.- Preguntó Charlotte, dando un paso al frente.- Espero que sepas de que estás a esto.- Hizo un gesto con sus dedos, marcando una pequeña distancia.- ¿Sabes a lo que me refiero?.
- Una Kanker no le teme a la Muerte.- Dijo Marie con asco a ella.
- ¿En serio?. Tal vez no le temerán a la Justicia terrenal pero de la Divina no se salvan. Tal vez crean o no en Dios, pero a ustedes les puede llegar la hora de pagar por sus Pecados.- Apuntó Minna, defendiendo los dichos por la pelirroja de Liberion. Acto seguido, sin interferir más en el camino judicial, se dio la vuelta junto a las demás y el abogado.- Pueden llevarse a esas locas, Capitán Rhodes.- Sentenció y de ahí pusieron en marcha el "Humvee", mientras que los miembros de la "Policía Militar" pedían despejar el camino para que éste pudiera avanzar sin problema alguno.
Una vez que las cosas se calmaron un poco, las noticias sobre la victoria en la Batalla Final de Liberion comenzaron a surcar por todas partes de aquel enorme y vasto continente. La gente que había quedado prisionera en las propias ciudades, salía a festejar, agradeciendo a las "Witches", sus Aliados y a los militares junto a "La Resistencia" por haberles defendido y estado allí en medio de esos tiempos tan tumultuosos y complicados. Sin embargo, los festejos eran con sabor amargo para la boca: Por donde uno mirara, solo había devastación, edificios, casas, negocios, inmuebles que vieron incontables generaciones, así como sus calles, convertidas en inmensas montañas de escombros humeantes, cenizas y colores opacos que reflejaban el costo de la guerra. Los muertos se contaban por millones y habría que tomar medidas sobre dónde enterrarlos, ya que los Cementerios estarían repletos y ni hablar de los heridos. Muchos hospitales y otros Centros Sanitarios se iban a ver abarrotados de personas que pedían ayuda para sanar aquello que tanto dejó marcados sus cuerpos pero ¿qué pasaría con el lado espiritual?. Eso llevaría su tiempo en calmar, recuperar y poder salir adelante.
Desde Liberion hasta Suomus y Orussia, solo se podía ver el mismo "escenario": Las consecuencias del fin de las hostilidades estaban a plena luz del día y las oleadas de refugiados que deseaban volver para saber cómo estaban sus hogares, no se harían esperar. Aún así, los festejos por la victoria no se iban a quedar atrás. La gente salía a las calles, lanzaban fuegos artificiales hacia los Cielos, así como también iniciaban con las primeras labores de reconstrucción, siendo la primera de ellas, la remoción de escombros para ir recuperando lo perdido.
Llevaría su tiempo, pero lo importante era vivir el Presente y desde allí, las "Semillas del Futuro" germinarían y crecerían para los frutos que muchos ansiaban ver.
La "Prisión de Máxima Seguridad de San Bernardino", en el Estado de California, había convertida en uno de los "campos de concentración" para los enemigos militares de las Kanker y en donde tenían a sus esbirros de Élite desplegados. Ahora, con los restos de sus Ejércitos machacados y derrotados, las tres hermanas se estaban enfrentando a hombres y mujeres de carne y hueso, con corazones de acero, al igual que sus adversarias que les habían ganado en esa guerra. Cuando el "Humvee" se detuvo y uno de los Soldados les abrió la puerta, una escolta armada las fue acompañando hacia el camino que conducía a la institución donde pasarían su tiempo detenidas hasta que se iniciaran los juicios contra ellas.
Fueron caminando despacio. Una parte de ellas estaba destruida por haber perdido a los Eds y cuando llegaron a la mitad del camino, giraron la vista para ver a un gran número de civiles y militares, tanto locales como extranjeros, que eran liberados de sus celdas, así como también eran llevados muchos esclavos y heridos que fueron puestos a trabajar en condiciones infrahumanas. Tantos rostros, desconocidos para ellas, simples números que podían ser reemplazados, ahora sentían esas miradas silenciosas pero cargadas con un veneno que les iba a hacer efecto en sus cuerpos y almas. No podían escapar de ese destino. La guerra había llegado a su fin pero el desprecio que consiguieron, "gracias" a sus acciones, nunca iba a desaparecer.
Nadie dijo nada al respecto. Aún así, muchos querían insultarlas, incluso trepar las cercas para darles su merecido pero no tenían las fuerzas suficientes como para hacerlo. Solo se dedicaron en avanzar pero no faltó algún que otro insulto aislado contra ellas.
Dentro de la prisión, un Destacamento de Soldados y miembros de la "Policía Militar" las estaban aguardando y cuando la escolta entró con ellas al interior, el Comandante a cargo de ese sector las miró de arriba para abajo, sin decir nada, solo con esa frialdad en sus ojos y de ahí volvió hasta su asiento. Procedió a trabajar en su computadora y con ello les empezaron a requisar lo que llevaban consigo. No hallaron nada, todo lo que ellas tenían consigo desapareció durante la explosión y de ahí les tomaron sus huellas digitales.
- Serán trasladadas al "Bloque A" para gente peligrosa.- Les informó el Comandante de la prisión.- No intenten escapar, el lugar está repleto de tropas y están autorizadas para tirar a matar contra ustedes. Se han ganado muchos enemigos.- Advirtió aquel hombre, mientras que se giraba sobre sí mismo y de ahí les daba la espalda.- Soldados, llévenselas.- Finalizó un grupo de hombres y mujeres, armados con fusiles M-16 las condujeron hacia los pasillos de la prisión.
Dentro de aquellos sectores no habían otros presidiarios, ya que éstos habían sido ejecutados por órdenes de las Kanker para evitar cualquier intento de "movimiento guerrillero" en las tierras que dominarían. Sea en Liberion o en el resto del Mundo, las cárceles fueron "limpiadas" y no quedó ni un solo registro de los que las ocuparon con anterioridad. Aún así, había una fuerte presencia de civiles y militares que eran sacados de allí o atendidos en la Enfermería y en el "Hospital de Campaña" establecido afuera para los que eran prisioneros de guerra que las Kanker tomaron como mano de obra esclava. Desde las pasarelas, un guardia les escupió y cayó aquel líquido entremezclado con la mucosidad sobre el rostro de May, quien alzó la mirada y quiso devolverle ese golpe al hombre de arriba pero una de las mujeres le dio un golpe con la culata de su arma, sacándole el aire.
- ¿Así era cómo te gustaba maltratar a los policías y militares que capturabas, puta?.- Preguntó la militar.- Muchos de los que mataste eran amigos míos. Voy a disfrutar un montón cuando les llegue la hora.- Juró ésta y la zamarreó con fuerza, devolviéndola a la fila.
- Él me escupió. No tiene derecho.- Se intentó defender la rubia.
- ¿La misma oportunidad tuvieron mis primos cuando los esclavizaron y apaliaron como si fueran perros?.- Le interrogó otro de los Soldados.- Ahora tengo a uno de ellos en silla de ruedas, no se sabe si volverá a caminar en su vida. Caminen antes de que las ejecute yo mismo.- Ordenó y de ahí llegaron hasta su destino.
El "Bloque A" estaba custodiado por las tropas de Élite de los Ejércitos de Liberion, entre ellos estaban los miembros del "Cuerpo de Marines" y los "Rangers". Se podía apreciar, en el lado Occidental y Oriental del complejo, un fuerte grupo de francotiradores que estaban apostados allí y que dispararían contra cualquiera que quisiera escapar. El hombre que dirigía a la escolta que condujo a las Kanker hasta su celda llegó y uno de los miembros abrió las puertas con un botón, dándoles vía libre para que pasaran y de ahí fueron introducidas.
- Espero que disfruten de su estadía aquí: Dentro de poco empezarán los juicios contra ustedes.- Les dedicó aquel mensaje la mujer que había golpeado a May y cerraron las puertas.
Quedaron solas, no tenían a nadie pero se mantenían intactas. Era algo digno de observar, de parte de un grupo de dementes que casi exterminaba a la Humanidad pero que fallaron en el último momento. Ahora permanecían a la espera de lo que ocurriría en cualquier momento. Lee miró hacia el techo, ocupando su cama, mientras que Marie y May se ponían a jugar a las cartas, ya que la peli azul oscura había conseguido ocultar un mazo durante las requisas.
Los días fueron pasando, los primeros fueron lentos, duros, ya que habían empezado las labores de reconstrucción y remoción de escombros. Muchas ciudades habían tenido que ser desmanteladas casi o por completo desde sus cimientos para recuperar su belleza antigua. Las vidas que se perdieron eran indescriptibles y hasta superaban a las de otras grandes catástrofes como la "Peste Negra" o la Primera Guerra Mundial. Si la primera había sido la causa de que una pequeña "Edad de Hielo" llevó a que los roedores de las grandes estepas de Asia se volcaran para buscar pastos frescos que comer y llevaran consigo las pulgas que, con las rutas marítimas que dirigían los barcos de Génova, Pisa y Venecia, se subieran e infectaran con la bacteria a sus tripulantes y que, después, el Rey Luís I de Hungría se enfrentara contra Italia por la muerte de su hermano, quien estaba casado con la Reina, llevando a que perdiera la guerra y sus tropas se infectaran, propagando aún más la peste.
Todo gran desastre siempre deja sus consecuencias a corto o largo plazo pero, también, se encontraba aquella esperanza que nunca se perdía. La gente iba a poder alzara la cabeza y volverían a caminar hacia el Futuro, recordarían a sus caídos y también agradecerían la ayuda de las "Witches" y los chicos de Peach Creek por haber asistido a las Fuerzas Armadas durante esos tiempos tan convulsos. Pero con las Kanker, oír esas noticias les hacían hervir la sangre y aún continuaban teniendo esas viejas rencillas, odios contra las que les habían "robado" a sus novios pero ya nada podían hacer, salvo esperar a que la Justicia fallara a su favor.
Fue entonces que, tras un largo período de encierro, éstas fueron sacadas de su celda y acompañadas hasta las duchas. Pensaron que sería lo de siempre: Bañarse, desayunar, que estuvieran en el exterior, vigiladas y de ahí continuarían con sus "actividades" hasta el final del día pero, cuando terminaron de asearse, éstas fueron obligadas a vestirse con sus ropas de siempre, las cuales se hallaban lavadas y de ahí se acercó el Comandante de la prisión.
- Espero que hayan descansado lo suficiente.- Argumentó éste, mientras que les dirigía su fría mirada.
- Podría decirse que fueron unas vacaciones muy "agradables".- Señaló Marie pero el hombre no le dio importancia a lo que dijo.
- Como sea: Hoy se inicia el juicio contra ustedes por delitos de lesa humanidad.- Expuso el Comandante y de ahí ninguna de las tres dijo algo.- Vístanse y vayan con la escolta al vehículo que las llevará ante los Tribunales cívico-militares.- Concluyó y se fue de allí.
En los Tribunales de Justicia, en donde se realizaba el juicio contra las Kanker, allí aguardaban una gran cantidad de personas, separadas por un amplio cordón policial, mientras que en el interior, Minna y los demás ya estaban allí, a la espera y cuando oyeron los gritos de la gente contra aquel trío de hermanas, no tardó en producirse una serie de pequeños incidentes donde les tiraban con cualquier objeto que tuvieran a la mano y hasta incluso hubo algún que otro civil que saltó el cerco de seguridad para darles su merecido por todo el dolor que les habían causado pero era reducido por los miembros de la "Policía Militar" que se lo llevaban de allí en calidad de detenido hasta ser liberado después.
Cuando las puertas se abrieron y las tuvieron frente a frente, ninguno dijo nada, solo se cruzaron las miradas y de ahí pasaron a dirigirse hacia el juzgado. Éste no tardó en iniciarse y de ahí tomaron asiento. Iba a ser un día sumamente largo y los otros venideros también.
El tiempo fue pasando, Minna y Trudie revelaron los documentos que habían hallado en el Cuartel General de las Kanker después de la victoria en la Batalla de Berlín, así como también dieron su testimonio muchos civiles y prisioneros de guerra que habían sido puestos en calidad de esclavos. Cada relato que pasaba y daba a conocer el padecimiento que habían sufrido en las minas, fábricas y laboratorios, así como también los castigos que llevaban a cabo contra los que se negaban a trabajar, que intentaban huir o incluso de los falsos fusilamientos para destruirles la mente a esas personas, provocó que muchos miembros del jurado lloraran ante tantas vidas perdidas.
- Su Señoría.- Habló Francesca Lucchini, quien se levantó de su asiento para hablar.- Como puede ver usted y los miembros de esta Honorable Corte que estas personas, si es que las puede catalogar con ese "término".- Apuntó hacia donde se encontraban las Kanker.- Ellas son responsables de esta guerra y de las muertes ocasionadas. Yo no sé qué valdrá de pena utilizar contra ellas, pero solo pediré una cosa: Que la Justicia caiga sobre estas desgraciadas y que paguen por todo lo que han hecho.
- Oh vamos, ¿se ponen a llorar por un montón de desconocidos?.- Preguntó May con burla y eso llevó a que le gritaran y abuchearan.
- Esos "desconocidos" eran personas, familias, amigos, compañeros del trabajo, gente que tenía sus sueños y esperanzas para que el Mundo fuera un sitio un poco mejor. No convertirlo en una Utopía pero solo con esforzarse y así poner su "granito de arena", algo que ustedes nunca comprendieron.- Les espetó Yoshika con frialdad.
En medio de los insultos, el juez pidió que se retornara a la calma y de ahí volvió a reanudarse el juicio.
Los días fueron transcurriendo, uno tras otro hasta que llegaron al momento decisivo. El Jurado se encontraba deliberando qué clase de veredicto iba a tomar contra las Kanker y tras unas horas de espera, finalmente fueron llamados ante el juez para dar a conocer la decisión. Tomaron asiento, esperaron a cada uno de los civiles y militares se acomodaran y de ahí, el Presidente de aquel órgano judicial se levantó con una carpeta en sus manos. El juez ya se hallaba en su sitial y de ahí giró la cabeza para ver al otro hombre, quien ya estaba listo.
- Antes que nada, voy a repetir la misma advertencia que lancé hace unas semanas atrás: Todo intento u acto de insubordinación y/o ataque contra las detenidas será intervenido y enviado al calabozo de los Tribunales; así que acaten las órdenes.- Pidió el Magistrado.- Ahora, por favor, Señor Presidente del Jurado Thompson, díganos qué veredicto han tomado usted y sus allegados.-
El hombre de cabello y bigote negro se aclaró la garganta, extendió su mano derecha para tomar un vaso con agua fresca y cristalina, mojando aquella zona seca y de ahí procedió para dirigirse ante los presentes. Las "Witches" y los chicos de Peach Creek hallaban reunidos, sus familias aguardaban afuera junto a los otros. Era cuestión de tiempo para que se leyera el veredicto final. Thompson permanecía callado, tranquilo, el Juez le estaba dando su tiempo para que llevara a cabo su acción pero eso parecía volverse una eternidad.
- Hagan lo que hagan. Digan lo que digan, su estúpida Justicia no le tememos en lo absoluto, ni tampoco les devolverá a sus muertos.- Susurró Lee por lo bajo, mientras que era secundada por sus hermanas.
- Su Señoría, ante la gran cantidad de evidencias tanto en documentos, fotografías, videos, etc, sumado al testimonio de muchos testigos, civiles como militares, quienes han visto, descrito y soportado una gran cantidad de humillaciones, degradaciones y demás atrocidades que serían imposibles de enumerar con los dedos o hacer un listado, inclusive, los miembros del Jurado y yo, Marcus Thompson, Presidente del mismo, hemos llegado a nuestro veredicto final.- Anunció y fue entonces que se produjo un vacío nunca antes visto.-
El aire se había vuelto "pesado", casi como si estuvieran en un sauna o en medio de alguna Selva Tropical de América del Sur, África o del Sureste Asiático. No se sabía con qué o cómo iban a reaccionar las personas que aguardaban por la llegada de la Justicia. Las Kanker aguardaban en silencio, sonriendo y aún mostrando esa personalidad despreciativa y sin respeto por la vida. Marcus no quería dirigirles la mirada a aquellas chicas, él sentía, al igual que los demás, un profundo odio por todo el daño causado, así que decidió poner paños fríos a la situación y tomó aire profundamente.
- Esta Corte falla a favor de las familias de todos los que murieron durante la "Guerra de los Shadow Neuroi", condenando a las hermanas Lee, Marie y May Kanker a prisión perpetua, sin posibilidad libertad condicional. Sumado a ello, se les agregará la suma de otros cargos por los delitos de esclavitud, privación de la libertad, violaciones a las normas establecidas por la "Convención de Ginebra" sobre el trato a los prisioneros, desplazamiento forzado de personas, entre otros tantos junto a los que presentó la Oficial Francesca Lucchini en Peach Creek cuando ellas acosaban a los Eds por mucho tiempo.- Al terminar de dar el veredicto, el Mundo de las tres hermanas se vino abajo, quebrándose por completo ante sus ojos, borrándose esa sonrisa de burla y desprecio, ahora pasando a ser una de asombro y angustia.
- "Miren quién ríe al último".- Pensó Francesca, viendo que se había hecho justicia.- "No solamente por mi amada Romagna, sino también por mi Eddy al que lastimaron muchas veces: Se terminó, Kanker. Van a quedarse en la cárcel para siempre".- Concluyó la italiana, quien le tomó de las manos a su novio.
- "¿Se pensaron que saldrían impunes?. Vivirán con esto toda su vida. Los muertos y heridos que dejaron a su paso obtuvieron la justicia que ansiaban. Ustedes se van a pudrir en la cárcel hasta el día que les toque partir al "Otro Mundo".- Erica las miró por última vez y de ahí se fue con Ed.
- "Ningún Gobernante dura vive para siempre. Creyeron que se iban a liberar de sus acciones pero no fue así. Ahora es tiempo de pagar".- Finalizó Eila con Sanya, mientras que se reunían, en compañía de Doble D y se preparaban para dejar los Tribunales.
No podían salir del asombro, los restos de su Imperio habían desaparecido para siempre, los miembros de la Policía iban hacia ellas, procediendo con esposarlas, mientras que las "Witches" y los chicos de Peach Creek contemplaban aquel acto de Justicia.
- No...¡NO! ¡Cadena perpetua, soy muy joven para estar encerrada toda mi vida!.- Se negó May en aceptar su destino.
- ¡Ustedes sabotearon esto, hubiera preferido morir antes que estar en prisión!.- Bramó Lee pero Minna se acercó hacia ellas.
- ¿Acaso lo olvidaron?. Dijeron muy bien que preferían morir tras las rejas que pedir perdón. Ahora éste es su castigo, Kanker. Se acabó.- Dijo la Comandante pelirroja.- Oficiales, procedan a llevarse a estas genocidas de nuestra vista.- Ordenó.
- Enseguida, Comandante Wilcke. Andando.- Dijo uno de los agentes y procedieron a llevarse a las hermanas, quienes gritaban, pataleaban y maldecían por su desgracia.
Pronto, al salir por las puertas de los Tribunales, las "Witches" y los chicos de Peach Creek fueron homenajeados, les aplaudían y mostraban sus respetos hacia ellos, mientras que las Kanker recibían insultos y demás por lo que habían causado. Una vez que dejaron las escaleras, fueron conducidas hacia la "Prisión de Máxima Seguridad de San Quintín", donde pasarían el resto de sus vidas tras las rejas, pagando caro por cada una de las vidas y ciudades del Mundo que destruyeron con su guerra.
La Justicia había brillado ese día para aquellos que creían haberla perdido para siempre.
[Bueno, ¿quién lo diría?. Dentro de unos meses, el 1*de Septiembre, se cumplirá un año en el que empecé con este crossover-remake-homenaje para Matfix y ahora nos queda, únicamente, el Epílogo. Las Kanker han sido enviadas a prisión (me tomé un tiempo para decidir qué sentencia recibirían y reconocí que la prisión perpetua sin libertad condicional sería lo mejor por toda la destrucción y la muerte que causaron en el Mundo).
Ahora queda saber cómo seguirán con sus vidas los Eds y sus amigos con las chicas, les daré un pequeño aviso: Habrá un salto en el tiempo en este Epílogo. Eso eso todo.
Envío mis saludos y agradecimientos para todos ustedes, quienes han seguido y comentado esta historia, en especial para Matfix, Franco M. Romano y los demás seguidores de Fanfiction y Wattpad.
Cuídense, amigos y nos estamos viendo.
Les deseo un excelente inicio de día Martes.].
