-Sailor Moon y sus personajes son de autoría de Naoko Takeuchi, las canciones usadas se dará crédito a su autor o intérprete correspondiente en sus respectivas apariciones, personajes nuevos y la trama son de mi total autoría-
Serena llegaba al departamento sumamente cansada, el día había sido muy pesado, desde las 6 de la mañana se presentó al restaurante y tuvo que quedarse hasta el cierre, se dejó caer en el fondo del elevador, aunque era muy caro el mantenimiento en momentos así agradecía el servicio, salió del mismo y camino hacia su departamento viendo a Seiya parado afuera de la puerta, se puso nerviosa, habían discutido y no había tenido oportunidad de disculparse en todo el día
—bu...buenas noches...
—bombón podemos hablar?
Serena bajo la mirada mientras asentía, sentía vergüenza de ella misma por qué sabía que era su culpa, pasaron al departamento, Seiya se sentó en el sillón mientras Serena le preparaba un café, tras eso tomo asiento a su lado, ninguno decía nada solo miraban a lados contrarios dando sorbos a su bebida de vez en cuando
—bombón... lo que te dije ayer... no estuvo bien...
—eh? No... Yo soy la que tiene la culpa, no debí comportarme así...
—aun así no debí haberte hablado así
Seiya dejo su taza, tomo la de Serena y tras dejarlas sobre la mesa se acercó a ella abrazándola, Serena soltó un par de lágrimas y correspondió al abrazo, se separaron un poco y Seiya la beso
—bombón no tenías que asumir toda la culpa...
—lo se pero... Así soy ... Al final yo fui la razón del problema...
—lo sé, eso me encanta de ti, siempre ayudando a los demás, por eso...es la única forma de ayudarte…
Seiya se separó un poco sacando un sobre de su chaqueta el cual le dio a Serena, está percibió que estaba bastante pesado y grueso, lo abrió solo para encontrarse un gran fajo de billetes de 10.000 yens cada uno, Serena lo miro sin entender
—es para estos meses
—que? No, no puedo aceptarlo, yo tengo dinero guardado, no es como si me hubiera gastado todo el año pasado cuando fui con mis papás, además se que Norio me dará mi dinero pasado el castigo
—lo se, pero también se que generó gastos extras, luz, agua, gas, comida... Tómalo como parte de mi contribución por usar el departamento...
—Seiya...
—de cada trabajo te daré el 70% de lo que reciba y tú lo guardarás, si llegas a tener una urgencia podrás ocuparlo, tendrás más solvencia para poder salir de vez en cuando con las chicas...
—es demasiado...
—Serena algún día si las cosas funcionan y aceptas claro está, pienso pedirte que seas mi esposa y tengamos una hermosa familia, así que tú administraras mis finanzas, por qué no hacerlo de una vez?
Serena se sonrojo y entre lágrimas atrapadas le sonreía, el la abrazo y le correspondió, la angustia comenzó a hacer presa de ella, ya se temía que él quería algo así y eso era algo que ella no podía darle.
Cuando Serena despertó Seiya ya se había marchado, definitivamente él estaba trabajando tan duro, sentía que no merecía que le mintiera, pero no era como que fuera una MENTIRA si no una mentirita, mientras se vestía, desayunaba y bajaba del edificio visualizaba esa plática que tenía pendiente con el, imagino su reacción y era terrible, ningún futuro era alentador, vio a Nagisa despidiéndose de Toshio en el portón y decidió esperarla, contrario a lo pensado la pelirroja solo comenzó a caminar
—oye! Espérame!
—no quiero meterte en más problemas, además no puedo hablarte lo olvidas?
—pero Norio dijo que en el trabajo y en la casa, nunca dijo que fuera de la casa o en la escuela no podíamos hab...
No pudo terminar de decirlo cuando la pelirroja ya estaba encima de ella abrazándola y llorando, Serena solo le palmeó la cabeza mientras se calmaban, tras ello comenzaron a caminar y entre tanto le contaba lo sucedido la noche anterior
—que lindo! Te dio casi todo su sueldo! Es un sueño de hombre...
—si pero... Sobre lo otro...
—Serena ya te lo había dicho... Tienes que hablar con el, debes explicarle
—tengo miedo... No quiero perderlo...
Ambas siguieron caminando en silencio, era obvio que eso era una posibilidad. Durante todo el día Serena no presto mucha atención a las clases y durante el trabajo tampoco estuvo concentrada completamente, siendo muy notorio para todos, pero no podían acercarse debido al castigo de Norio, al término del turno mientras Serena ayudaba al corte general las quejas no paraban de oírse en los vestidores
—claro! Cómo vamos a castigar a la hermana cuando podemos castigar a la inocente! —Ruri no midió palabra, estaba muy molesta y no era de las que se quedaban calladas
—no bueno, si no sabes cállate Ruri! No estoy para tus cosas!—Nagisa azotó la puerta de su locker—yo nunca quise que a ella la castigarán! Yo tomaría toda la culpa si ella no se hubiera puesto como carne de cañón
Ambas chicas tenían la lengua afilada y lo hicieron notar a los presentes, los gritos se oían hasta la cocina, Serena y Norio dejaron de hacer lo que hacían y fueron a ver qué sucedía encontrándose con ambas chicas discutiendo
—chicas ya basta! Que está pasando?
—pues que estás dos se pelean por ti jijiji—Lina solo podía reír ante tal situación—Ruri acusa a Nagisa de evadir su responsabilidad y Nagisa te culpa de no dejarla tomar la responsabilidad
—hay por dios... Nagisa... no estaba dispuesta a dejarles toda la responsabilidad, también yo tuve mi gran parte de culpa y lo sabes petirrojo... Así que... Dejen de pelear por cosas sin sentido
Nagisa y Ruri se miraron y tras bufar solo se dieron la vuelta ignorándose, Serena entendía que Ruri se preocupara pero lo que ninguna sabía es que su agotamiento era emocional por lo que estaba sucediendo con Seiya
Las dos semanas siguientes habían sido una tortura, entre la escuela y el trabajo, buscaba el momento ideal para hablar con Seiya pero como al final había tomado una campaña corta apenas habían podido verse, y sumado a no tener fines libres habían decidido celebrar su aniversario el siguiente fin de semana, mientras el martes, el cual ya era su único día de descanso paseaba por Ginza buscando el regalo ideal para Seiya y pensando cómo pedirle el día a Norio, llevaba bastante tiempo pasando de tienda en tienda sin encontrar algo que la convenciera
—si Nagisa hubiera venido conmigo quizás sería más fácil... Que le puedo regalar a un chico que dice que conmigo lo tiene todo...
Serena se imaginó a Seiya entrando al departamento mientras ella lo recibía con una diminuta ropa interior o como había propuesto Nagisa recién salida de bañar y solo con la toalla abriéndola mientras el entraba a la casa, comenzó a reír tan fuerte mientras lo visualizaba, ella no se sentía capaz de ser así de lanzada, tiro la lata de jugo que traía en la mano y comenzó a caminar de nuevo, cómo una señal divina Serena pudo ver un aparador al fondo de la calle y ahí lo vio, se acercó a la tienda como si aquel objeto la hubiera hechizado, cuando estuvo frente a él, lo supo, era el adecuado, junto sus manos mientras lo miraba con sus grandes ojos, desde la tienda la vieron y se acercaron al aparador señalándole la entrada, Serena no perdió más el tiempo y entro a la tienda muy emocionada y no saldría de ahí hasta que tuviera el ideal para Seiya.
Tras una hora aproximadamente salió muy contenta de la tienda con el regalo a cuestas, era un regalo grande aunque no pesaba mucho, lo que no sabía era cómo lo escondería ya que Seiya lo encontraría muy pronto en el departamento, llego a una esquina y mientras esperaba el cruce bajo la caja que tenía en las manos y se acomodaba la otra parte del regalo que le colgaba en la espalda, sintió una mano en su hombro, volteo solo para abrir muy grande los ojos, el tiempo se detuvo, sintió como le recorría un sudor frio por el cuerpo, instintivamente dio un paso hacia atrás tropezando con la caja, la persona en cuestión la tomo del brazo volviendo a jalarla evitando la atropellaran, ella inmediatamente aparto su mano de el
—no me toques...
—preferías haber sido atropellada?
Serena desvió la mirada, claro que no lo prefería, pero tampoco quería estar con el
—solo quería saludarte... pero pareciera que cada vez que nos vemos estas más agresiva conmigo
—y cómo quieres que reaccione Darién? la última vez golpeaste a mi novio y me mandaste al hospital
—tu novio?
—lo es, aunque no te guste, que tu tengas problemas admitiendo tus relaciones no quiere decir que todos seamos iguales... y disculpa, pero tengo que irme
Serena volvió a voltearse, el cambio de semáforo le parecía una eternidad, sentía sus piernas temblar y la gente comenzaba a juntarse alrededor de ellos, Darien sintió una furia intensa, como jamás la había sentido, Serena solo sintió como todo se volvió lento a su vista, el pavimento chocando con su rostro la hizo percatarse que no era una alucinación, el chirrido de unas llantas la hizo voltear pero solo atino a cubrirse la cabeza con ambos brazos mientras se mantenía contra el suelo, todo quedo en silencio, unos segundos después comenzaron los murmullos, alzó la vista y solo pudo ver la defensa del carro frente a ella, escucho la puerta del conductor y lo vio frente a ella, como comenzaba a gritarle lo escuchaba muy lejos, su cabeza aún rezumbaba del golpe mientras todo le daba vueltas y su cuerpo no dejaba de temblar
—niña tonta fíjate!
—oye no fue su culpa, alguien la aventó! —la gente alrededor comenzó a defenderla mientras otros solo murmuraban
—niña estás bien?
Una señora se acercó a ella y le ayudo a levantarse
—umh... Creo que si...mu...muchas gracias...—Serena se levantó con ayuda de la señora mientras su mente aún seguía en blanco ya que no terminaba de procesar lo que había sucedido, a pesar que un par de muchachos le ofrecían llevarla a un hospital para atenderla ella los rechazo amablemente y solo les pidió que la llevaran al sitio de taxis que estaba cruzando la avenida, subió al carro y tras agradecer de nuevo la ayuda tomo camino a su casa, miraba la ciudad, a la gente, buscaba en ellos la respuesta a lo sucedido
—Señorita ya llegamos— la voz del conductor la devolvió a la realidad, miro por la ventana notando su edificio, pago y descendió, tomo el elevador, sentía sus hombros pesados, la cabeza y la cara comenzaban a dolerle, bajo del elevador e intento abrir la puerta solo para ver qué la llave no giraba, bajo la caja y comenzó a forcejear con la chapa cuando de pronto escucho como se quitaba el seguro por dentro, se extrañó aún más al ver a Nagisa con cara adormilada saliendo por la puerta
—que haces aquí?
Serena la miraba extrañada, volteo y se dio cuenta que no había bajado en su piso, tenía que inventar algo o se daría cuenta que algo pasaba
—ah... Este... De hecho solo quería pedirte un favor... Podrías guardarme esto para el próximo fin?—serena le extendió el estuche que colgaba de su hombro y señaló la caja en el suelo —es el regalo de Seiya, no quiero que lo noté en la casa
—si si... Lo que sea dámelo... —Serena le dio la bolsa y Nagisa noto inmediatamente lo que era haciéndola terminar de despertar—oye que buena elección...
—si verdad?—Serena le extendió la caja, cuando dejo de estar en sus manos Nagisa noto los raspones que tenía en ellas, miro hacia el rostro de la rubia y pudo notar una ligera cortada pero lo suficientemente profunda para dejarle una costra de sangre en la mejilla izquierda
—que demonios te sucedió?!
Saco el espejo de su bolso solo para ver qué se había quebrado, claro había caído encima de su bolso, reviso el celular y a este no le había pasado nada, miro su bolso por fuera, estaba raspado y tenía la ropa un poco sucia
—yo... Este... Me... Me caí... Pusieron el semáforo, olvide que había puesto la caja frente a mí y me tropecé...
—y así regresaste? no te fijaste como estabas?! Por qué no me hablaste?
Serena dejo de escucharla, ella no había sentido nada en realidad, solo el empujón que al parecer si había sido más fuerte de lo que pensaba, le esbozo una sonrisa a la pelirroja quien dejó de discutir en ese momento ante está
—lo siento vale? No volverá a pasar, iré a cambiarme, el sábado me lo subes si?
Nagisa solo la vio irse, la conocía y sabía que no estaba bien, pero no podía comprender lo que sucedía. Serena bajo del elevador y está vez era la puerta y llave correcta, había sido descuidada y solo había dejado preocupada a Nagisa, mientras el agua se calentaba comenzó a quitarse la ropa y tiro las medias rotas a la basura así como todo lo que tenía roto en su bolso y este, ya no tenía reparación, mientras se bañaba, cenaba y se acostaba tratando de conciliar el sueño no podía quitarse de la cabeza lo que había sucedido, abrazo la almohada y se giro de lado con ella
—fue un accidente... Verdad Darien?
Miércoles
Durante la madrugada Serena daba vueltas sin poder conciliar el sueño por completo, cada que cerraba los ojos se veía una y otra vez cayendo al suelo, veía a Darien empujándola con fuerza y con coraje, despertó bañada en sudor, se llevó las manos a la cara, aún no amanecía y sentía que no había dormido nada, se levantó, ya no podía conciliar el sueño, desayunó y bajo solo encontrarse con Nagisa esperándola
De camino a la escuela noto a Serena nerviosa, se notaba que no había dormido y estaba segura que había sido por su accidente, del cual tenía muchas dudas pero necesitaba las pruebas antes de decir algo
—oye Serena... En donde dices que te caíste?
—eh? Ah... Por... Por qué lo preguntas?
—por que quiero asegurarme que no le pasara nada al regalo, pero seguramente voy a tener que explicar...
—y que tiene que ver dónde me caí?...
Nagisa torcio la boca, que perspicaz resultó la rubia, tendría que investigar por su propia cuenta si quería obtener lo que buscaba, algo dentro de ella sabía que Serena le estaba mintiendo
—bueno bueno... fue en esa tienda de Ginza cierto? Mañana iré
—si gracias
Mientras, Darien llegaba al hospital, tenía unas ojeras muy marcadas así como los ojos rojos, entro a su consultorio, se sentó y acto seguido se recostó en el escritorio, escucho cuando tocaron a la puerta, dejando salir un "pase" muy desganado, la puerta se abrió solo para cerrarse inmediatamente, levanto la vista para encontrarse con la enfermera que lo asistía
—doctor? Esta bien?
—si, solo no dormí bien... Podría encargarte un café? Muy cargado...
—si doctor
La chica salió del consultorio, Darien abrió el cajón y saco una foto de Serena, era reciente, se la había tomado un día fuera del restaurante sin que ella lo notará
—sabes que es tu culpa verdad? Tú me provocaste... Es como si yo mencionara a Meelina todo el tiempo... — el remordimiento volvió a hacer presa de el, que lo había impulsado hacer lo que había hecho? —no, Serena perdóname... yo... No se que sucedió... No se que me está pasando
La puerta volvió a sonar, el se limpio las lágrimas mientras dejaba pasar a quien estuviera tocando, la chica volvió a entrar con el café, se lo puso en el escritorio junto con una bebida energética y un bollo, alcanzo a ver cuándo Darien guardo la fotografía en el cajón
—no se si ya desayuno, pero por si acaso... Quiere que cancele lo que no es urgente?
—si, gracias...
—doctor puedo preguntarle algo muy personal?
—que... Que sucede?
—sus problemas son del corazón? Es que... Siempre lo veo triste y se nota que llora cuando saca las fotos que tiene en ese cajón...
Darien miro hacia el cajón de nuevo mientras pensaba en como cada vez que la veía arruinaba su relación con ella
—era mi prometida... Pero arruine las cosas... y cada que la veo con su nuevo...—hizo una muñeca de disgusto, de verdad no toleraba que ella simplemente siguiera su vida con Seiya— Con ese tipo, me causa mucha molestia... No entiendo que hace con el
—si me permite... No se y creo que sería imprudente preguntarle detalles pero... No cree que si ella está bien y feliz eso debería bastarle?
Darien la miro, el mismo la había elegido como asistente, tenía el cabello rubio y ojos azules, era obvio el por qué, medito lo que le decía y sabía que tenía razón pero no sabía cómo dejar ir el sentimiento de culpa y avanzar y menos con lo de acababa de hacer
—tienes razón... Debo avanzar... Gracias... Podrías hacerme un favor más hoy?
—no hay de que doctor... Dígame en qué lo puedo ayudar?
—podrías checar si han ingresado pacientes por accidentes automovilísticos en las últimas 24 horas? Un amigo peleó con su novia y se fue en el carro pero no sabemos nada de ella, me pidió revisara los ingresos, se apellida Tsukino
—si, checare en los hospitales cercanos también, con su permiso
La chica salió y Darien solo se recargo en la silla mientras bebía el café, saco las fotos de Serena y las puso sobre el escritorio, eran muchas a distintas horas del día, la había estado siguiendo durante mucho tiempo, se detuvo mirando una en donde estaba con Seiya y se le veía muy sonriente
—no se cómo lo haré, pero haré que me vuelvas a sonreír a mi y solo a mi...
Jueves
Nagisa caminaba por Ginza, había dejado el regalo de Seiya para ir lo revisaran que no hubiera sufrido daños por la caída así que mientras estaba tratando de encontrar una pista sobre lo que había pasado. Recordó que Serena venía cargada y dijo que había tomado un taxi, asi que se dirigió hacia el sitio más cercano a preguntar por ella
—hola que tal buenas tardes
—buenas tardes señorita, a dónde la vamos a llevar?
—oh no, venía a ver si mi torpe amiga había dejado aquí las llaves de su casa, hace dos días vino a comprar unas cosas y no las encuentra
—oh cielos hace dos días? Alguien vio unas llaves en su carro? —el señor se volteo hacia los demás choferes que estaban esperando salida quienes negaron haberlas visto —no tendrá el número del carro de casualidad?
—mi amiga es muy torpe no recuerda nada, solo que se cayó antes de venir por el carro, vino a comprar algo para su novio y la bruta se tropezó, fue un servicio a Sendagi
Del fondo salió un joven tras escuchar lo que Nagisa relataba
—una chica rubia?
—si ella!
— yo la lleve pero... No recuerdo haber visto unas llaves... Disculpe —el chico se mostró bastante apenado ante la cara triste de Nagisa
—ah la chica que trajeron dos jóvenes? —otro señor hablo, Nagisa sonreía—si la vi, de hecho casi la atropellan, cayó en plena avenida quizás ahí se cayeron
—dios con esa niña... Dónde dice que se cayó?
—oh no señorita ella no se cayó —otro señor entro en la plática, cerro su periódico mientras apagaba su cigarrillo —a ella la aventaron... El par de jóvenes que la trajeron trataron de detener al responsable pero lo perdieron, afortunadamente el conductor logro detenerse, hubiera sido una tragedia de lo contrario... todo el mundo estaba hablando de ello
Nagisa palideció, sabía que algo no estaba bien y había acertado, esa niña era transparente en sus emociones
—fue justo cruzando la avenida, dudo que se encuentren ahí las llaves, seguramente el departamento de limpia las llevo...
—o... Oh... Ok ... Mu... Muchas gracias...
Nagisa salió temblando, aventado? Quién la podía haber aventado, seguramente había sido un accidente... Pero si había sido un accidente por qué le había mentido? No, lo habían intentado detener, de accidente no tenía nada, cruzó la avenida y se detuvo girando sobre su mismo eje, mirando como ella seguramente había visualizado el panorama
—que fue lo que sucedió Serena?
Comenzó a mirar a todos lados, hacia donde habría huido el responsable? Dónde se habría escondido? Acaso habría una... Bingo... Ahí estaba, una cámara que justamente apuntaba a ese punto, Nagisa sonreia, tenía todo en donde lo quería
N/A: ah pero que pe$Q! hijo de su rep!"# M d$%... Y esto es solo el comienzo… si Serena no habla nadie la va a poder ayudar! T_T
Próximo Capitulo: Psicosis
