Draco escaló sobre Harry mientras lo miraba fijamente con una sonrisa ladina. Sus movimientos y expresión confiadas indicaban que tenía bien planeados cada uno de los pasos que seguiría a continuación.

Harry, por su parte, dejó que Draco se encargara, estaba demasiado feliz que no tenía intención de otra cosa más que de disfrutar el momento y por supuesto, admirar al guapo rubio.

─ ¿Estás preparado para lo que sigue? ─cuestionó Draco mientras se sentaba cuidadosamente sobre el abdomen de Harry, las palmas de sus manos se instalaron en su pecho, cerca de sus pezones, los cuales comenzó a masajear una vez recibió la respuesta esperada. Una aprobación e incluso balanceó sus caderas para rozar la erección del moreno entre la hendidura de sus nalgas.

— Te quiero tanto —susurró Harry mientras se permitía sentir por completo el toque de su cuerpo contra el de Draco. Con los ojos cerrados, las sensaciones eran mayores, por eso no lo vio venir, cuando el rubio se inclinó para proporcionarle un beso. Aunque sus labios correspondieron de inmediato.

— Yo también... —jadeó el rubio al finalizar el beso.

Harry sonrió y abrió los ojos, los cuales se toparon de frente con la mirada gris de aquel a quien amaba tanto. Su corazón palpitaba desbocado y no estaba seguro de sí podría soportar tanto.

Saber que Draco lo quería también era más de lo que había soñado por mucho tiempo.

Desde que fue consciente de sus sentimientos, había deseado que el rubio correspondiera a su amor, pero nunca imaginó que el escucharlo de la propia boca de su amado se sentiría tan bien.

Y entonces Draco invocó su varita y con ella apareció una considerable cantidad de lubricante, el cual usó para comenzar a prepararse, consciente de la mirada de Harry, quién no podía apartar los ojos de su rostro, pues no quería perderse ninguna de las expresiones del rubio.

— Entonces solo te quedarás así, mirando mientras yo hago todo el trabajo. —Harry soltó una ligera risa al escuchar aquellas palabras.

— ¿Quieres que haga algo? —cuestionó.

Y Draco negó con la cabeza, pero a pesar de eso, Harry levantó un brazo, lo suficientemente para que su mano llegara hasta el pecho y abdomen del rubio y acarició el área lentamente. Aparentemente no era más que una acción simple, pero en ese momento, Harry estaba pensando en aquellas marcas que dejó sobre Draco hace tantos años, un recuerdo del que todavía se arrepentía y se avergonzaba.

— Lo siento.

Draco estaba concentrado en prepararse, pero se detuvo y miró con atención a su compañero.

— ¿Por qué? —No pudo evitar preguntar.

— Por todo —respondió Harry, aunque no había dejado de tocar las cicatrices, así que Draco supo de inmediato a qué se refería.

— Todo... —susurró pensativo y después de un momento en silencio continúo—. Para mí ha quedado en el pasado. Somos los mismos, pero al mismo tiempo diferentes, hemos cambiado. Y somos mejores de lo que antes fuimos. ¿No crees?

Harry sonrió y asintió.

Después, tomó a Draco del torso y lo levantó suavemente, lo giró con excelente destreza y en un par de segundos, el rubio era quien se encontraba recostado boca arriba sobre la cama y Harry mirándolo de frente. Draco envolvió sus piernas alrededor de sus caderas y lo atrajo para iniciar otro beso.

— Necesitaremos más lubricante. — Anunció Harry, el rubio asintió y buscó a tientas su varita, pero no podía alcanzarla y al final no hizo falta. Con magia sin varita, Harry apareció en la palma de su mano una generosa cantidad y la comenzó a frotar a lo largo de su erección.

Un momento después estaban listos. Y después de una profunda bocanada, por parte del moreno, comenzó a penetrarlo, lenta y cuidadosamente.

Draco suspiró y se aferró con fuerza a su amante. Hace tanto tiempo que no estaba con nadie, que la penetración lo incomodó un poco.

Y después de que Harry estuvo envainado por completo, esperaron antes de continuar con el acto.

Se besaron mientras Harry comenzaba a moverse. Al principio fue lento y vacilante, pero una vez se sintieron más seguros, las embestidas se volvieron más rápidas y constantes.

Esta ocasión definitivamente no era como la primera vez que estuvieron juntos. Ambos lo pensaron al terminar. Está ocasión fue mucho mejor, porque ambos sabían que se amaban, porque no existían las dudas ni inquietudes. Ambos habían sanado sus heridas y se amaban por completo, sin restricciones ni temores.

EPÍLOGO

Primero Harry.

Después Draco.

Pero ambos recibieron un fuerte abrazo por parte de Lily.

Hoy la estaban despidiendo.

Su primer año en Hogwarts estaba por comenzar. Y ambos magos sentían que sus corazones pendían de un hilo al ver que su pequeña pelirroja se iría y no la verían hasta las vacaciones de invierno.

— ¿Trajiste todo lo que necesitarás verdad? —volvió a preguntar Harry.

Lily rodó los ojos.

— Papá, es la quinta vez que preguntas lo mismo. Y sí, estoy segura que traje todo. TODO. — La niña resopló—. Por favor, tranquilízate. Draco, por favor, ayúdame.

Draco comenzó a reír.

— Potter, antes de salir de casa corroboramos tres veces que todas sus cosas estuvieran empacadas. Deja ir a nuestra hija.

Harry bufó, pero asintió y volvió a envolver a su pelirroja en su fuerte abrazo, después le dio un sonoro beso en la frente.

— Cuídate, escríbenos en cuanto tengas tiempo. Y pórtate bien.

Lily asintió con una sonrisa.

Y ese era el momento. Lily subió al expreso y Harry miró con nostalgia.

— Estará bien —mencionó Draco.

— Lo sé, aun así, no puedo evitar extrañarla.

— ¿Y crees que yo no la extraño? Quiero bajarla de ese expreso y llevarla a casa. —Exclamó Draco dramatizando.

Harry comenzó a reír.

No dijo más, al menos no hasta que pasaron varios minutos.

— Si pudiéramos, esta sería la oportunidad perfecta para hacer un bebé. Estaremos solos en casa. Sin una niña que cuidar.

Draco golpeó a Harry en el brazo.

— Qué tonterías dices.

— ¿Qué? ¿No te gustaría tener un bebé en casa? Ahora que Lily estará en Hogwarts, la casa se sentirá muy sola.

El rubio suspiró.

— Si, sería lindo... —permaneció pensativo por un momento—. Aunque no, definitivamente no me imagino cargando con un bebé por nueve meses, moriría en el intento.

Harry sonrió.

— Pero sin duda te verías lindo, serías el mago más lindo del mundo.

Draco resopló.

— No soy lindo. —Replicó.

— Eres guapo —dijo Harry.

Las mejillas del rubio se colorearon de carmesí, pero sonrió y su sonrisa creció aún más, cuando sintió la mano de Harry envolver la suya.

— Tú también eres muy guapo. —En ese momento, el expreso comenzó su viaje y Lily se asomó por una de las ventanas para despedirlos.

Y mientras la escena transcurría, Harry no pudo evitar pensar que todo era perfecto. Su hija estaba mucho mejor, a su lado tenía a la persona a la que amaba y él mismo había superado muchos problemas que venía arrastrando desde la infancia. Sin duda el final perfecto que cualquiera podría desear.

FIN


Perdón por haber faltado a mi promesa de actualizar todos los sábados de manera continua, pero estuve bastante enferma, sin energía ni para ponerme de pie, pero bueno, estoy de vuelta, aquí el final, espero que esta historia les haya gustado.

Hago un agradecimiento especial a:

xonyaa11

BIT9

James Birdsong

sof77

CIELO-BL

y

Mrs Maral

Quienes amablemente se tomaron el tiempo para dejar sus lindos comentarios.