Bella pov.
El baile fue espectacular, eso de escaparnos fue emocionante y bueno, nos fuimos ya entrada la noche, me dejo en la entrada de mi casa, aunque claro regresaría para dormir juntos, sin hacer nada, sería incomodo con mi madre aquí. A la mañana siguiente; me levante con una sonrisa, estoy segura que serían unas vacaciones inolvidables, mamá me esperaba con mi desayuno, mi maleta ya estaba en la puerta, tocaron a la puerta y mamá fue a abrir, era mi novio y Alice.
-Buenos días Bella-me dijo con una sonrisa Alice.
-Buenos días-les dije con una sonrisa y Edward me dio un beso.
-Tienes tiempo para tomar un baño y arreglarte-me dijo Alice con una sonrisa.
Salí del comedor y me fui a mi cuarto donde tome una ducha, me puse lo que Alice había elegido para mí, era cómodo para viajar, baje y papá estaba esperándome, me abrazó, subimos al coche de Alice, que rápidamente llegamos al aeropuerto, caminamos a entregar las maletas y boletos, nos sentamos unos minutos hasta que comenzaron a llamar a nuestro vuelo.
-Que tengan un buen viaje y disfruten de sus vacaciones-nos dijo mamá con una sonrisa y un abrazo.
-Espero que se la pasen bien, y tengan cuidado-nos dijo papá con una sonrisa y una mirada severa a mi novio, me abrazó con fuerza.
-Muchas gracias-les dije con una sonrisa.
-No se olviden de mí y tráiganme algo bonito-nos dijo Alice con una sonrisa y un gran abrazo.
Nos despedimos y fuimos tomados de la mano a la sala de espera, estaba encantada viendo todo, había diferentes actividades en la isla por vacaciones, así que no sería tan aburrido estar ahí. Subimos al avión y nos acomodamos en nuestros asientos de primera clase. El vuelo fue muy a gusto, vimos una película, llegamos y fuimos recibidos por chicas vestidas de hawaianas, todo se veía hermoso desde el avión, tomamos un autobús hasta el hotel que estaba cerca de la playa, en el lobby nos entregaron las llaves del cuarto, caminamos por el sendero y el cuarto estaba cerca de la playa.
-Es precioso-dije viendo el cuarto y una ventana que daba a la playa.
-Por supuesto que sí-me dijo Edward con una sonrisa, aunque creo que me miraba más a mí. - ¿Por qué no vamos a comer y luego a dar una vuelta?
-Me parece una grandiosa idea, aunque primero debería de llamar a mamá para que sepa que llegamos con bien-le dije y tome lo necesario para ir a comer.
Tome el celular y mamá contestó enseguida, caminamos hacia el restaurant del hotel, que tenía buena pinta, nos sentamos en una mesa con vista a la playa y al volcán, todo estaba espectacular. Dimos un paseo, la isla era más hermosa de lo que esperaba, regresamos al hotel ya de noche, ya cansada me quede dormida.
Tres días habíamos pasado en la isla, todo había sido una aventura, conocimos el volcán, hoy iríamos a una fiesta de la isla, se veía todo tan hermoso, nos cambiamos con ropa de la isla, era muy hermosa, Edward rento un coche para ir a la fiesta y por más comodidad cuando paseamos por la isla por nuestra cuenta. Llegamos a la fiesta que era muy hawaiana, estaba impresionada, nos sentamos en la mesa asignada.
-Wow, esto es impresionante-le dije viendo el espectáculo que había.
-Es maravilloso-me dijo Edward con una sonrisa, aunque estoy segura que esto ya lo había visto demasiadas veces.
La cena fue servida con un show de fuego, bailamos un poco después de la comida, me la estaba pasando de lo mejor, hasta estaban enseñando a bailar hawaiano, lo cual no era tan difícil como parece. Nos fuimos a sentar cuando un señor subió al escenario, parecía algo serio.
-Hoy los espíritus de la isla, dicen que es momento de casar a algunas personas destinadas a estar juntas, muy pocas veces ocurre esto en estas fechas-dijo el señor al micrófono. -Quisiéramos conocer si hay parejas comprometidas en este momento y hacer el ritual de la boda.
-Creo que podríamos ser nosotros-me dijo Edward al oído y tocando mi anillo que me regalo en diciembre.
- ¿Estás seguro de hacerlo ahora? -le dije un poco nerviosa, me imaginaba una boda con mi familia.
-Es más como una representación que algo legal, nuestra boda será inolvidable junto a nuestros seres queridos-me dijo con una sonrisa.
-Entonces no parece tan mala idea-le dije segura y nos levantamos, el señor nos miró sorprendido.
-Nosotros somos una pareja comprometida-le dijo Edward con una sonrisa.
-Parecen perfectos el uno para el otro-nos dijo con una sonrisa el señor. -Vayan a prepararse para la ceremonia.
Me llevaron a otro cuarto, donde me ayudaron a poner un vestido muy bonito, las chicas me ayudaron con el pelo y me entregaron un ramo. Salí al lugar donde ya estaba un poco diferente, mi chico me esperaba con el señor de la ceremonia, pusieron una bonita música y entré, llegué al altar, donde nos tomamos de las manos.
-Hoy estamos aquí para unir a dos personas destinadas a estar juntas, los dioses lo han decidido hacerlo en esta noche tan especial-dijo el señor y así continuo un rato. -Ahora Edward le dirá unas palabras a Isabella.
-Isabella, mi Bella, desde que te vi, supe que cambiarías mi vida, aunque es poco el tiempo que nos conocemos, supe que éramos el uno para el otro, solo puedo decirte cuanto te amo y sé que estaremos juntos para siempre-me dijo con una sonrisa y me puso un tipo de anillo en el dedo, sentí como salieron unas lágrimas de mis ojos.
-Isabella, ¿quieres decirle unas palabras a Edward?
-Sí-dije haciendo una pausa y tomando aire. -Edward, desde que te conocí supes que eras alguien especial, mi corazón te pertenece desde entonces y se que será así por siempre, te amo y quiero que nunca lo olvides-le dije con una sonrisa y le puse el anillo que me entregaron.
-Con el poder de los dioses, los declaro marido y mujer-nos dijo el señor con una sonrisa. -Puedes besar a la novia-dijo y Edward tomo mi rostro y me beso, los aplausos no se hicieron esperar.
Caminamos por el pasillo y la gente nos sonreía, yo no podía estar más que feliz, aunque extrañe a mi familia, esto era importante. Nos hicieron hacer nuestro primer baile como marido y mujer y hasta un brindis hubo.
