-¿Esta noche? –Fuyutsuki repitió sin comprender-. ¿No es un poco pronto?

-La Unidad 03 debe completarse lo más rápido posible, sensei. Tenemos que darle al 4º Niño un poco de tiempo para entrenar y familiarizarse con la Unidad –respondió Gendo de manera uniforme-. Todo está en su lugar para aumentar un poco las apuestas... y empujar al Cuarto a ser el piloto perfecto para nuestras necesidades.

-… -Sus entrañas se retorcieron aún más mientras pensaba en lo que había planeado Gendo, y Fuyutsuki suspiró con fatiga-. Muy bien, Ikari.

-Ahora... todo lo que tenemos que hacer es asegurarnos de que el Cuarto esté presente para lo que está a punto de suceder –reflexionó Gendo pensativamente, su sonrisa se volvió mucho más fría y cruel-. Sería mucho mejor si pudiera estar allí... para ver morir a su hermana… Necesitaremos que suceda lo mismo que terminó sucediendo con el piloto de la Unidad 01.

-¿Es realmente necesario eso, Ikari?

-Lo es –respondió el Rey mientras recuperaba su semblante original-. La Dra. Akagi tiene un nivel de culpa lo suficiente alto para ofrecerle cosas para recuperar a la niña, y eso será suficiente. No hay nada que logre detener la instrumentalización, Sensei, pero debemos ayudar al…

Kozo Fuyutzuki estaba tan harto que dejó de escuchar a su Comandante. Estaba harto de SEELE, del estrés, de los Evangelion, de la rutina. De las mentiras. Estaba harto de Gendo. Si un Ángel o un Caído llegaba en ese momento y los atacaba y ganaba, estaría bien en su mente porque estaba demasiado cansado emocionalmente. Ni siquiera eran las doce del día y la cantidad de mierda que estaba aguantando era demasiada para ser martes, sobretodo porque ni siquiera había sucedido lo peor.

Mientras Gendo ya tenía decidido que las próximas grandes víctimas de la guerra contra los Ángeles iba a ser la familia Suzuhara, solo para contrarrestar al "niño" protegido de SEELE. No sabían cuándo iba a llegar, y tampoco sabían hasta qué punto iba a ser peligrosa su sola presencia, pero el método para contrarrestar ese hipotético poder tenía enfermo al ex profesor.

Gendo quería que sucediese lo que pasó con Shinji, cuando para sorpresa de todos Yui decidió fusionarse con la Unidad 01 hace ya lejanos 11 años. Gendo iba a hacer que de alguna forma, la pequeña menor se fusionase con la Unidad 03 y quería que Toji estuviese ahí para que, al igual que Shinji y Yui, Toji se vincule con el alma de su hermana a través de la pena provocada por su desaparición física. Todo para que el amo todopoderoso de NERV y a su vez uno de los 15 hombres más poderosos del mundo pudiese ver a la persona que decía amar, al menos por una vez.

Su presencia en GEHIRN desde el principio se vio condicionada por las amenazas de SEELE. Rápidamente se dio cuenta de que borrarlo del mapa iba a ser tristemente sencillo ya que sin saber todo, sabía demasiado. Terminó en la posición donde estuvo, primero en GEHIRN y luego en NERV sin quererlo realmente. Sabía las mentiras detrás del Segundo Impacto, sabía como Gendo y SEELE engañaron a la expedición Katsuragi para ir en busca de Adán y así apurar el proceso, y a raíz de esto conoció antes que todos en GEHIRN y luego NERV, a 2 de las personas que más sufrieron las consecuencias del 2do Impacto.

Él fue el médico de cabecera de Misato Katsuragi, la sorprendente e improbable única sobreviviente de la expedición que le marcó la vida. Durante 2 años vio todos los días a esa niña de cabello púrpura y alborotado debido a la falta de cuidados, hacer nada. Solo quedarse sentada en una silla con ambos pies arriba para aferrarse en sus rodillas, mirando al vacío de ese cuarto de paredes acolchadas blancas. La vio hablar luego de 2 años, fue su alumna en la universidad y se había convertido contra todo pronóstico en una líder militar de la que cualquier ejército estaría orgulloso. Tampoco quiso alguna vez cuestionar abiertamente su conocido hábito por la bebida, ya que de alguna forma la entendía, así que no pudo evitar, para sus adentros, sentir un profundo orgullo de ver con sus propios ojos lo que se rumoreaba como un cruel chiste, que había dejado totalmente de beber. Y la vio en esa fiesta, mientras incómodamente para todos los presentes besaba, sobria, a esa otra persona. A Shinji Ikari.

Al mayor en edad de NERV nunca le agradó la idea de que Yui siquiera se interese en alguien como Gendo, más que nada porque la primera impresión que le dio el hombre moreno no fue la mejor. Y como culparlo, si la primera vez que lo vio fue el año 99 cuando pidió, de manera inexplicable, que el profesor universitario lo fuese a buscar a la estación de policía luego de pelear en la vía pública. Asimismo, no cabía en una pieza cuando Yui le dijo que estaba interesada en Gendo. Menos cuando se enteró que Yui se embarazó de ese hombre.

Su cariño por Yui lo llevó a interesarse mucho por ese niño al que finalmente llamaron Shinji. Sentía cariño y lástima por él, porque es cierto que su madre le hacía sentir el niño más amado del mundo, pero sabía el plan de Yui con la Unidad 01. Le rogaba a Dios con frecuencia que la otra parte del plan de Yui funcionase, que Gendo hiciese lo que hubiese hecho el 90% de los padres en su posición. Jamás se imaginó que iba a exiliar a su propio hijo y que lo iba a llamar solo para pilotar.

Obviamente, no estaba en posición de mostrar estos sentimientos por ambos, de lástima y admiración. Eran mucho más de lo que debieran ser, mucho más fuertes de lo que ambos creían, y estos elementos combinados, sumado a lo que era la sincronización cruzada que recientemente descubrieron lo tenían en vigilia. Conocía lo suficientemente bien a Yui para saber que no estaba feliz (para ser decorosos) con las acciones de Gendo, sabía que todo lo que el Comandante en Jefe de NERV había hecho solo era motivo de vergüenza y rabia, y que bajo esa premisa Yui no tendría por qué estar feliz de volver a verlo.

Esto ya no vale la pena, no la conocía en lo más mínimo. Todo esto se irá al carajo cuando llegue el momento porque Yui no lo volverá a aceptar, y en todo caso, ¿por qué lo haría? Solo con lo que le ha hecho a Shinji tiene los motivos suficientes, y vaya a saber uno si sabe de las otras barbaridades que ha hecho.

Luego de este pensamiento, pensó en la sincronización cruzada de la Mayor y el 3er niño, en el 600% que habían logrado sin ser absorbidos por el Eva, pero era anecdótico hasta que se dio cuenta que tenían una chance. A él su vida dejó de importarle hace años, debido a que también quería volver a ver a Yui, pero lo que Gendo estaba por hacerle a los Suzuhara no tenía nombre desde lo ético, y lo peor de todo era que ni siquiera era muy práctico. Sólo lo haría para contrarrestar el poder del protegido de SEELE, y eso, creía Fuyutsuki, lo haría el monstruo púrpura sin ningún problema. No había necesidad de arruinarle la vida a una familia "solo para estar seguros".

Así mismo, sabía que para los Suzuhara no había esperanza en el corto plazo, pero la sincronización cruzada de Shinji, Misato y Yui le empezaba a dar esperanzas en el largo plazo. Las predicciones de los escritos del mar muerto fallaron hace dos meses, y tenía claro que los hechos recientes habían alterado los acontecimientos, pero sabía que faltaban tres ángeles, y que iban a actuar aunque no fuese en los días previstos por SEELE.

Estoy solo, necesito de más gente si quiero amagar a hacer algo. Esto es tortuoso…

-Ikari, me iré a mi oficina. Debo verificar que Kaji haya vuelto –dijo el canoso sin saber si estaba interrumpiendo a su ex alumno.

-Está bien, sensei. Puede irse.

Mientras se iba la única persona a la que le aceptaría un reclamo o un consejo, Gendo sabía que la presencia de Kaji no iba a ser larga. Sabía que había venido primero, a poner a la 2do Niño en su lugar, y segundo, le tenía que dar más información.

Ritsuko estaba mal. Muy mal.

No tenía como evitar lo que iba a sucederle a Sakura y por consecuencia a Toji. Ya lamentaba el haberse encariñado demasiado con esos niños, aunque también sabía que era muy posible de que esto sucediese debido al tipo de trabajo que había hecho con ellos. Había hecho un milagro, le devolvió dos extremidades a un niño, había logrado que alguien quien perdió un brazo y una pierna los recuperase, con el mismo tono y destreza muscular. Era uno de los sucesos médicos más importantes en la historia, y si no es porque ese mismo niño le regaló los aretes con gatitos chiquitos, ese hecho hubiese pasado casi desapercibido. Había logrado cosas más imposibles e improbables, pero ese mínimo reconocimiento, esa mínima muestra de cariño se había transformado en todo para ella.

Mientras se encargaba de que el Plug Suit de Toji se ajustase a lo que podrían ser sus nuevas medidas, logró despejar parte de sus remordimientos mientras pensaba en cómo ayudarlo para el futuro. El Dios del Geo Frente ya había determinado su destino en el corto plazo, pero la rubia ya estaba pensando en cómo ayudarlo, y el odio que ya empieza a cosechar sobre el Ikari mas viejo le estaba empezando a dar ideas sobre cómo podía ayudar a Toji. Lo que tengo en mente servirá, solo tengo que asegurarme de que Toji quiera seguir, y lo podré ayudar. Espero que de alguna forma él y su padre puedan perdonarme, porque yo ya no puedo…

Estaba absorta en sus pensamientos, más de lo que alguien en su posición se podía permitir.

-¿Sempai?

-¿Uh…? oh, disculpame Maya, estaba desconcentrada. Dime, ¿pasó algo?

La baja petiza quedó descolocada. ¿Desconcentrada?

-Sempai, usted sabe que puede contar conmigo, ¿verdad?

-Um… Maya… de verdad lo aprecio -dijo sin poder ocultar lo desgastaba que estaba- es solo que…

-Sempai, que lindos aretes -sin previo aviso, sonriendo y acercándose lo suficiente, con su mano derecha Maya procedió a tomar el arete que colgaba del lóbulo izquierdo de Ritsuko- son hermosos. ¿Cuándo se los compró?

-En realidad… en realidad me los regaló Toji. Le preguntó a Shinji si sabía de algo que me gustase, y él le dijo que me gustaban los gatos, así… así que me compró estos.

-Están preciosos.

Era un regalo que caló demasiado hondo en el corazón de la faux blonde.

-Creo… que no sabrá nunca lo que significa esto para mí. Es la primera persona en años que me regala algo, Maya. Sé que tú de verdad aprecias mi trabajo, pero… -Ritsuko no aguantaba más, las ganas de llorar volvieron rápidamente y una lágrima se empezó a colar en su mejilla derecha, para sorpresa de su aprendiz- no merezco esto. Maya, no sabes las cosas que he hecho… soy…

-Sempai…

Maya tomó ambas muñecas de Ritsuko, mientras se daba cuenta que habían unos trabajadores mirándolas.

-¡Nada que ver aquí que a ustedes les importe! -les gritó con rabia, por primera vez aprovechándose de su posición- Vamos a otra parte sempai.

-Maya, yo…

-Nos tomaremos el tiempo necesario. Vamos por un café o un refresco y hablemos en otra parte. Esto es importante.

Ritsuko volvió a sentir esa punzada de culpa que ya la estaba carcomiendo desde hace unos meses, cuando el Dummy Plug System falló y por un golpe de suerte volvió Shinji a salvar el día, solo para ser absorbido por la bestia llamada Unidad 01. No merezco nada, ni los aretes ni lo que intenta Maya, se dijo, pero sin la fuerza de voluntad necesaria para resistirse.

-Maya, yo… solo déjame ver que a Toji le quede bien su traje de combate, además iremos a ver un rato a Sakura, y…

-Esta bien, sempai. -esa sonrisa de Maya a Ritsuko le dio algo de calma, era una sonrisa honesta y de comprensión- Yo la espero, si quiere la acompaño.

-Yo… de verdad aprecio esto Maya. No sabes cuánto.

La desesperación por abrirse con alguien de confianza era demasiado grande, y para esos fines la faux blonde tenía a dos personas, pero Misato estaba quién sabe donde.

En la sala de la consulta médica, Toji se adaptaba a sus extremidades. No tenían una visual muy agradable, es cierto, pero aún así eran suyas, eran exactamente iguales a lo que recordaba en su estructura muscular, pero sabía que no podía quedarse sentado para siempre en la camilla, por lo que se paró y salió del cuarto. Caminó un par de minutos fuera del mismo, de ida y vuelta. Se sentía extraño, como si no correspondiera poder caminar así, con tanta naturalidad, pero también iba a poder recuperar su vida luego de la guerra. Tenía una motivación renovada, estaba feliz ahora. Le debía mucho a la doctora.

Volvió al cuarto y se puso a llorar con una sonrisa en su cara, algo avergonzado debido a lo que considera debe hacer o no un hombre.

El mayor Suzuhara, limitándose a ver a su hijo, atinó a sonreír y a llorar también, porque lo que estaba viendo era imposible. De milagro no fue desmembrado por completo a manos de la Unidad 01, de milagro su hijo no estaba muerto. Ahora, no solo no estaba muerto, sino que recuperó las extremidades perdidas. Se puso a pensar en lo feliz que iba a estar Rika de verlo completo de nuevo y en cómo le gustaría estar ahí para ver la sonrisa de su hija.

Toji, por su parte, dejó de llorar cuando no tuvo más lágrimas que soltar y con la misma sonrisa en su rostro se lavó la cara y tomó agua. Alcanzó a estar relajado por completo cuando Ritsuko y Maya aparecieron con el Plug Suit.

Era azul con negro en parte de los brazos, el pecho y las piernas. El azul por su parte, era de una tonalidad más oscura respecto al Plug Suit de la Unidad 01, que lo relacionaba con Shinji. Estoy de vuelta, ahora tendré la posibilidad de hacerlo bien. No los decepcionare, pensó mientras veía en su mente a su padre, su hermana, Shinji, Hikari, Ritsuko…

-Toji… aquí está. Estaremos afuera mientras te pruebas el traje.

-Uh… está bien, doc. Me cambio ahora…

-Yo volveré al trabajo, a menos que necesiten de mí…

-Bueno, señor Suzuhara –respondió Akagi-, honestamente creo que sería una buena idea. Usted ya sabe qué tipo de hombre es el Comandante, así que…

-Entiendo perfectamente. Hijo… -El señor de edad se movió hasta donde estaba su hijo para abrazarlo por un par de segundos y luego tomarlo de los hombros- Me alegro que hayas vuelto. Bienvenido.

-Gra-gracias… -respondió catatónico el muchacho al ver a su padre salir de la habitación

Un par de minutos después, Toji volvió a salir del cuarto vestido, como si estuviese listo para salir a pelear. Ritsuko y Maya examinaron al muchacho con ojo clínico, intentando ver alguna anomalía en el traje de Toji. Necesitaban que se sintiera y se viera totalmente cómodo en él.

-¿Cómo te sientes, Toji?, ¿sientes algo raro en el traje? Si es así dínoslo con confianza, debes sentirte totalmente cómodo en el traje.

-Me siento mejor que en mi anterior traje, Maya. Gracias.

-Eso es bueno Toji. Me alegro -dijo Ritsuko con una sonrisa desgastada por su llanto previo. Toji vio eso en sus ojos.

-Doctora, ¿está bien? Tiene los ojos rojos.

-¿Eh…? Sí, estoy bien Toji, gracias.

No tenía que conocer a la doctora de toda la vida para saber que había estado llorando, era demasiado evidente. Al saber que no iba a obtener una respuesta honesta en este tópico, decidió cambiarlo.

-Doc, no es por molestar más, pero… ¿podemos ir a ver a Rika, al menos un momento?, quiero que me vea -la sonrisa en su rostro era evidente.

-¡Sí! Sí, solo déjame pasar a un baño camino a su cuarto y vamos.

-En ese caso, juntemos allá. Iré un par de minutos al Ready Room. Shinji está en espera, y…

-Estará feliz de verte -dijo Maya-, más feliz que nosotras incluso. Juntémonos a la entrada del cuarto de Rika entonces, en una media hora. ¿Qué te parece?

-Perfecto, nos vemos ahí entonces.

-Nos vemos. -Maya y Ritsuko le sonrieron mientras Toji iba a ver a su amigo, y apenas lo perdieron de vista, las dos mujeres se dirigieron al Ala Médica.

En el primer baño que encontraron, entraron para que Ritsuko pudiese sacarse la pena que llevaba aguantando desde que caminaron hasta donde Toji esperaba a la doctora.

-¿Eh? ¿Por qué me preguntas eso ahora?

-Siento que necesito saberlo. Hasta hace unos pocos días ni siquiera se me había pasado por la cabeza que cuando pelee junto a Shinji contra el 6to Ángel, que para pelear pasamos por arriba de un montón de buques. Él me intentó detener, pero…

Asuka necesitaba saberlo. Necesitaba saber cuánta gente murió en su arrebato por tener gloria, en esa desesperación por demostrarle al mundo su valor como piloto.

-No sé cuánta gente murió la verdad, en caso de que lo hayan hecho. Yo me fui antes de que la batalla terminase, así que ni siquiera vi como fue que ganaron.

-Ah, ya veo…

Misato tenía razón. Se fue antes…

-Pero anímate, Asuka. Escúchame, yo trabajo para la ONU, yo sabría si en esa misión hubiese muerto alguien. Créeme, de verdad no sé si hubieron muertos, o si alguno de ellos murió por causa del Eva –mintió el hombre con la cola de caballo en el pelo.

-Bueno, gracias Kaji. Me quita un peso de encima, de verdad. Lo aprecio mucho.

-No es nada. Ahora, me tengo que ir, pero, ¿qué tal si te paso a buscar mañana a eso de las 7? Seré puntual.

-Ah, es cierto… está bien para mí, yo salí de mi turno esta mañana, así que tengo libre mañana. Estaré aquí -la sonrisa de la pelirroja estaba cansada, a Kaji le sonrió por compromiso.

-Perfecto. Nos vemos mañana en la noche entonces.

En ese momento, Kaji se levantó, fue a la puerta y se fue. Asuka volvió a quedar físicamente sola, pero ahora no estaba rodeada por todo su entorno, sino por la voz de Misato.

'¿Por qué crees que no he vuelto con él?'.

Solo viene por trabajo. Nunca se ha preocupado por mí a menos que se lo ordenen, quizás esta fue una orden de Fuyutsuki o el mismo Comandante… parece que te doy muy poco crédito, Misato. Puede… que tengas razón.

-Tomaremos esto día a día, sonó su voz. Pero un día... quiero hacer el resto contigo.

-Creo... quiero que llegue ese momento…

Misato escuchó eso último con la voz de Shinji, pero en su mente. Solo pudo atinar a abrir los ojos y alejarse un par de centímetros. Es imposible que me haya respondido con la mente, no es…

Luego, vio en la posición en la que estaban. Ella arriba de él, abrazándose con amor y sudando un poco. Ambos se generaban presión mutua para no soltar el agarre en el que se habían establecido para besarse, disfrutando cada segundo que pasaban juntos. Ella se cuestionaba mucho más que él el hecho de que sentía que esto estaba bien, que era su lugar en el mundo. Que ella haya decidido seguir adelante con esto no significaba que sus batallas mentales se detuvieran, aunque también es cierto que no había tenido ninguna mientras estaba con él.

Shinji por su parte, se sorprendió. Cada vez que ella se alejaba mientras se besaban era con ternura, en cambio ahora fue de golpe, y eso lo asustó porque en los ojos de Misato había confusión, sin contar que se alejó más de lo normal.

-Misato… ¿Q-Qué pasó?

-Déjame preguntarte algo -yendo directo al grano-. ¿Escuchaste algo en tu mente mientras…?

-La… la verdad… oí tu voz -Shinji estaba rojo como un tomate en su punto preciso, pero iba a ser honesto- tu voz decía que 'un día... quiero hacer el resto contigo'.

Misato quedó en calidad de imbécil por unos segundos. No atinó a hablar de inmediato porque se asustó.

-Shinji… luego de eso pensaste 'quiero que llegue ese momento', ¿no es así?

-Uhh… -quedó blanco. Era imposible que me leyera el pensamiento, pero… era imposible que quedáramos absortos juntos, y aquí estamos. Yo crecí, y ella es más joven...

-Shinji, es importante –le pidió con paciencia y ternura.. Solo… dime si pensaste o no eso.

-S-sí. Lo… lo pienso de hecho -dijo sabiendo que era un ejercicio inútil negarlo.

Misato no sabía si atribuir eso al nivel de comprensión y complicidad que habían logrado entre ellos con el transcurso de los días desde que salieron del Eva 01, o si podría ser un efecto de haber quedado absortos. No podía descartar esa posibilidad debido a la cantidad de cosas imposibles que habían pasado antes y después de ello, eso sin contar las guerras que estaban peleando en primer lugar.

Luego estaba lo que pensaron. Ya habían llegado demasiado lejos cuando despertaron luego de estar encerrados en el Eva y que Misato haya atinado a besarlo en la boca, como si fuese lo más normal del mundo, encima con Ritsuko, Maya y las otras dos pilotos presentes. La posición en la que estaban era un nivel totalmente superior, y hacer el resto...

Lo de leerse la mente iban a tener que trabajarlo en caso de ser real, ver si se volvía a dar o si solo adivinaron lo que pensaba el otro, que podría ser.

Misato le sonrió, y eso hizo que volviese el color al rostro del muchacho debajo de ella. Se hizo a un lado arrastrando a Shinji con el abrazo, y puso una mano en su nuca.

-Shinji… no puedo creer que ya sepamos lo que piensa el otro -dijo esto con una sonrisa del tamaño de un navío, quitándole preocupación al asunto- pero escúchame, si nos leímos la mente ahora y vuelve a pasar en el futuro, hay que hablarlo con Ritsuko. Puede ser otro efecto de nuestra relación con la Unidad 01. ¿De acuerdo?

-D-de acuerdo.

-Ahora ven, aún nos queda tiempo -dijo antes de volverlo a besar, ahora poniendo su pierna izquierda sobre el cuerpo del muchacho que solo cerró los ojos y se dejó llevar.

Shinji estaba haciendo un gran esfuerzo por mantener sus temores a raya. Estaba aterrado del contacto físico en general. En su vida, hasta conocer a Misato, no recordaba haber recibido abrazos siquiera, por lo que estar en esta posición era impensable hasta hace 3 meses atrás. En todo caso, su felicidad era mayor. Lo que ella sentía era honesto, y eso él lo podía detectar sin mucho esfuerzo, por lo que estaba dispuesto a enfrentar sus demonios con tal de corresponder. Mientras ella puso su pierna izquierda sobre su cuerpo, comenzó a acariciar con su mano derecha a la mujer frente a él y puso su pierna derecha entre las piernas de Misato. No sabía que hacía, o si lo hacía bien, solo quería sentirla lo más posible.

Luego de varios minutos, se separaron y se apoyaron en la frente del otro. Estaban felices y perdidos en el momento, y lo mejor y más importante de todo es que sentían lo mismo, que en los brazos del otro todo estaba bien.

-Shinji.

-…Dime.

-Te amo.

-... Y-yo también te amo.

En eso siguieron durante un rato, besándose y acariciandose, y en ese rato Misato empezó a considerar el fondo de lo que estaba pensando antes. ¿Le atraía Shinji? Nunca había tenido sexo con alguien si no le atraía primero, y Shinji era lindo, pero no le atraía físicamente como tal porque de eso no era capaz, le era imposible por motivos lógicos. No lo imaginaba haciéndole cosas de un tipo u otro, y así mismo como ella se sabía una mujer guapa y ya tenía claro que el muchacho a su lado la imaginaba en esos planos, para Misato esto era más profundo y complejo.

Ella lo ama de manera romántica, eso lo tiene claro, pero no le atrae físicamente. No le excita la imagen de este Shinji sobre ella haciéndole el amor, pero… Al ritmo en el que su relación estaba avanzando, esto iba a suceder en algún punto ya sea por sus pulsiones o las de él, y ese punto a muchas luces iba a ser más temprano que tarde, y aquí entraba otro detalle en juego: ¿no sería abusar (quizás aún más) de él si ella tomaba la iniciativa? Interpretando a su Shinji, lo terminarían haciendo como un favor hacia ella si es que daba los pasos, pero estaba pensando en Shinji. Quizás iban a pasar años antes de que lo hicieran, al menos hasta que tenga una garantía de que no estaría abusando de él (al menos) mentalmente, aunque…

Dejándose llevar, Misato sentía las manos que la abrazaban y lentamente la acariciaban. Ella sabía que Shinji no tenía experiencia en esto más que con ella misma, se notaba en que las caricias que estaba recibiendo eran iguales a las que ella le hacía a él, y no le estaba enseñando dónde y cómo hacerlo porque, equivocada o no, si tomaba el control de la relación sería abusar de él, quizás más de lo que ya podría estar haciéndolo. Aunque fueran más lento de lo normal, era mejor así para que él se sintiera más cómodo al estar en situaciones como esta, y parecía que, al menos por instinto, sabía dónde poner las manos.

Él dejó de acariciarla para mantener un agarre. La mano izquierda del muchacho estaba abrazándola casi a la altura de las caderas, en un agarre cariñoso, mientras que su mano derecha la apoyó contra la parte de arriba de su desnudo muslo izquierdo, y aquella pierna derecha parecía estar en el lugar indicado. Su toque era cálido y definitivamente agradable, y esto la llevó a hilar sus pensamientos con lo que le dijo la noche en la que se le declaró: 'Ya lo aprenderás, pero no es lo mismo tener sexo que hacer el amor, y al hacer el amor, lo físico pasa a segundo plano, mi Shinji. No te preocupes por eso. Menos tú'.

¿Le haría el amor? ¿Le harían el amor? ¿Ese sería el resultado de esta línea de pensamientos? Quería hacerlo, pero no por una atracción física, y esto significaba quizás pasar otra barrera emocional propia. La motivación de hacer esto con Shinji no era por 'calentura' ni mucho menos, sobre todo considerando que ya lo vio desnudo el día que llegó a su apartamento, sino que por confirmar algo, ¿y qué es ese algo? Si alguna vez ha hecho el amor. También consideró que considerar esto le daba miedo, pero si de hecho lo que hacía con Shinji era fusionar su ser, entonces todos sus miedos podrían desaparecer.

No tenía tiempo para debatirse emocionalmente o éticamente respecto a lo que ya vio del muchacho en aquel bizarro día, tampoco es que haya buscado verlo desnudo. Ya sabía lo que había allí, y sus emociones estaban definidas respecto a que estaba dispuesta a hacerlo con él sin importarle aquello. Lo necesitaba en todos los ámbitos posibles e imaginables, y prefirió asumirlo sin culparse antes de exponerse a una batalla mental mientras era amada por el hombre que ama. Si no le veía de otra forma que no fuera un hombre entonces esto sería mucho peor, y con todo lo que él ha tenido que vivir, sería demasiado injusto que lo vea como un niño. Ha peleado una guerra que quería pelear ella durante mucho tiempo, salvándoles de situaciones donde dudaba que incluso un adulto entrenado lograría hacer el trabajo, por lo tanto, incluso si no lo quisiese de esta forma, verlo como un niño era subestimarlo en demasía.

Ella soltó el beso y quedaron frente con frente. Shinji sacó la mano de ese muslo izquierdo y lo llevó hasta la cintura, sintiendo el material del vestido mientras abarcaba esa delgada figura con sus brazos, y ella lo atrajo más con su pierna izquierda para abrazarlo de manera más profunda. Le debía tanto… No. Pensar eso era objetivamente incorrecto. Se debían mucho.

Era todo felicidad hasta que tocaron la puerta de la Ready Room, y ambos fruncieran el seño.

-¡¿Sí…?! –preguntó Misato tremendamente enojada.

-¿Eh…? ¿Quién está allí? Shinji, soy yo, Toji.

La pareja acostada en el sofá se miró y ambos sonrieron.

-Ya voy.

-¿Misato…? Eeh… claro, yo espero.

Ella se levantó, se peinó, y antes de sacar su chaqueta de la cámara, miró a Shinji y le pasó un cojín

-No te levantes hasta que baje. Yo me encargo.

-¿Que…? claro, como no se me ocurrió antes -pensó con vergüenza. La erección lógica del momento era evidente en el Plug Suit que debía llevar puesto al estar en espera.

-Oye, mírame. Tranquilo. Soy tu chica, es normal que… te pongas 'alegre' cuando estás conmigo. Solo piensa en algo para que baje rápido. Iré a abrir la puerta, tú piensa en algo –luego de decir esto, le plantó un último beso rápido y sacó la chaqueta de la cámara, para ir a abrir la puerta.

Shinji no podía pensar en nada que no fuera cuanto la necesitaba en todos los planos posibles e imaginables.

-Bueno… hola de nuevo, Mayor.

-Espera, ¿por qué tanta formalidad, Toji?

-Creo que es lo que corresponde de ahora en adelante… eso es todo.

-Relájate, solo dime Misato.

-Bueno… si tú lo dices…

-Shinji está adentro, en la sala de estar. Pasa, con confianza.

-Gracias Ma… digo, Misato

-No hay de qué. Por cierto, felicidades –esto último lo dijo mientras miraba las extremidades que el deportista había recuperado.

-¿Ah…? Oh sí. Gracias.

Shinji no podía pensar en algo que lo sacase de su estado actual, su mente estaba inundada del momento que acababa de vivir. De verdad… ¿nos leímos la mente? ¿Es posible? Pensó con algo de alegría, hasta que su amigo se puso frente a él. No necesitó una imagen horrenda, ni imaginarse algo terrible, solo bastó ver a Toji recuperado, sin yesos ni máquinas biomecánicas que lo ayudaran, sino verlo así mismo. De carne y huesos.

"Hola Shin-man. He… he vuelto".

Shinji, ahora con otro tipo de felicidad en su cuerpo, solo atinó a levantarse y abrazar a Toji, con lágrimas en sus ojos. Lo abrazó fuerte, de esos abrazos que Toji pensó que se podían dar los hombres, por lo que devolvió el abrazo.

Misato se había puesto emocional al ver la escena. La naturalidad de Shinji al ver a Toji la conmovió, estaba contenta por ambos. Todo lo que sucedió luego de la pelea entre las unidades 01 y 03 fue traumático para todos quienes tenían algo que ver con los dos niños, pero ellos son más que eso, son buenas personas. De buen corazón.

Toji soltó el abrazo porque solo iba a eso, iba a mostrarle a su amigo su mejora.

-Shin-man, me voy ahora. Me está esperando la doc junto a Maya-san para ir a ver a Sakura. Solo… quería que me vieras así, sé que también has sufrido mucho por esto, así que…

-Oh… es cierto -alcanzó a decir Shinji mientras soltaba el abrazo- m-mándale saludos de mi parte, por favor.

-Sí, lo haré en tu nombre. Oigan -ahora hablando para que Misato también lo escuche-, tengo varias preguntas respecto a ustedes y los Caídos, Akagi-san dijo que iba a hacer una reunión informativa junto a ustedes dos para ponerme al día, Akagi-san dijo que prefería hablar de ustedes con ustedes presentes.

-Estaremos atentos, Toji -le respondió Misato, algo nerviosa por lo que se iba a venir.

-Misato-san, una consulta. Algo nada que ver con esto. El otro día, Kensuke llegó muy emocionado al lugar donde yo estaba con Hikari para decir que el gobierno había aprobado un cambio de edad para casarse, que ahora no es a los 18 años, que es a los 14…

-¡¿QUÉ?!

-Hermano, me puso en vergüenza frente a Hikari. Tuve que mandarlo a volar, pero se supone que es con la idea de repoblar el país. Dijo algo de una crisis de natalidad o algo por el estilo. ¿Has sabido algo de eso? Me llamó la atención, en realidad.

Tanto Misato como el mismo Shinji quedaron blancos. Era un regalo del cielo, demasiado bueno para ser verdad. Evidentemente, ninguno atinó a hablar, menos a siquiera a mirarse.

Si llega a ser legal, ya no tendríamos que escondernos tanto, pensaron casi al unísono.

-Yo… Yo no he escuchado nada -respondió Misato-. Aunque en realidad, no me sorprendería la verdad. Me imagino que los políticos de este país en particular lleguen a hacer una ley así. ¿Por qué preguntas?

-Por… por nada. Solo me generaba curiosidad, y no había tenido la oportunidad de preguntarle a alguien. Bueno, Shin-man, vendré más rato, ¿de acuerdo?

-Oh… ¡Sí! Ven cuando quieras. Aquí hay de todo para distraerse.

-Gracias amigo. Nos vemos entonces.

-Adiós…

Misato y Shinji se miraron, incrédulos. Si lo que decía Toji es cierto, cambia drásticamente el panorama. Quizás no de inmediato, pero sí lo haría a mediano y largo plazo. Si ganan la guerra, ellos podrían…

-Shinji, yo… volveré a mi oficina. Veré si tengo papeleo que atender.

-Misato, si…

-Si llega a ser posible ahora, no podemos ser tan obvios, Shin-chan. No aún. Sigo siendo tu oficial superior. Pero… pero esto nos abre muchas opciones, sobre todo después de la guerra.

-Hay que ganarla primero, y sobrevivir…

-Shin-chan, ¿qué nos dijimos? Yo te protejo a ti…

-Y yo te protejo a ti. Y juntos protegemos a todos… lo… lo recuerdo.

-Hasta que la guerra termine, lo seguiremos viendo día a día. Me las ingeniaré para… saber que tan cierto es eso sin que se vea sospechoso. Ahí pensaremos en algo.

Shinji se acercó a ella con una gran sonrisa en el rostro, y la abrazó. Nada decía que no se podían abrazar. Esos casi 7 centímetros que Shinji había crecido luego de la segunda absorción los empezaba a acercar a mirarse cara a cara.

-Te amo.

-Yo… yo también, Shin-chan. Yo… ahora me debo ir, nos vemos.

-Sí… cuídate.

-Tú igual.

Misato se fue de la Ready Room y Shinji quedó solo. Estaba feliz, más feliz de lo que había estado jamás en la vida.

Toji había llegado justo a tiempo a la habitación de Sakura en el Ala Médica. Estaba esperando a Ritsuko y a Maya para entrar a ver a su hermana, con una ilusión que lo desbordaba. Todo lo malo por lo que había tenido que pasar estaba empezando a rendir sus frutos. Ahora sólo faltaba su hermanita, que iba a poder volver a caminar.

Por otra parte, la doctora y su aprendiz iban un par de minutos tarde. Ritsuko había fracasado como nunca antes en mantener sus emociones a raya, y estaba empezando a soltar años de represión emocional. Empezando por lo que le generaba su madre y el tipo de niñez que vivió, pasando por su relación con Gendo, lo que estaba viviendo en la guerra con los Ángeles y ahora los Caídos y solo para rematar, el inevitable destino de los niños Suzuhara. Esta fue la gota que rebalsó el vaso.

El Rey Bastardo ya había decidido el destino de esos niños, y no había nada que pudiese evitarlo. Ni siquiera si ella en efecto hacía algo, sólo podría estirar el proceso un par de días, solo para que el hecho sea aún más traumante y para ella morir en el proceso, y no iba a echarse a morir con Maya. No aún. No con Toji y Sakura para mirarlas. Debía aguantar unos minutos más.

La doctora teñida logró eliminar parte del llanto de su rostro, escoltada por su aprendiz, la joven prodigio llamada Maya Ibuki. Si llego a morir, ella es quién deberá soportar mi carga. No la resistiría.

Con esto en mente, Ritsuko encontró algo de fuerza para mantenerse erguida y entrar al pasillo donde estaba la habitación de Sakura. No tuvo que hacer mucho esfuerzo para ver dónde estaba Toji. Apoyado en la pared, su presencia era bastante evidente ya que no había más gente visible en el pasillo. Fue llegando hasta donde el joven que Ritsuko se las arregló para esbozar una sonrisa

-Nos volvemos a ver, Toji. -era Maya, quién se las había arreglado para parecer contenta, aunque al lado de Ritsuko, cualquiera parecía haber ganado un premio grande.

-Um… si. Así es. Tampoco será la última vez que nos veamos, habías hablado sobre la reunión informativa para hoy, ¿verdad, doc?

-Oh… este… sí. Luego de ir a ver a Sakura tengo algo que hacer. Luego de eso, los llamaré para que tengamos la reunión en la Ready Room. Necesitaremos que Shinji esté presente, pero tampoco puede dejar la sala.

-Entonces solo lleguen, doc. Volveré allí para aprovechar de familiarizarme con la sala.

-¿Ya fuiste? ¿Cómo se sintió cuando te vio? -preguntó Maya con culpa en su voz. Ella apretó el botón que activó el Dummy ese día.

-El… él se alegró. Estaba sentado en el sofá, se levantó y se puso a llorar mientras me abrazaba. Nada raro –se persiguió solo, a pesar de que ninguna de las dos mujeres con él insinuó algo-, solo… me abrazó.

En ese momento, Maya cedió a la culpa anterior y abrazó al deportista por unos segundos. Tanto él como Ritsuko se sorprendieron, ese abrazo parecía fuera de contexto.

-Maya-san…

-Toji-kun. Yo apreté el botón del Dummy para la Unidad 01 ese día. Yo lo…

-No. Por favor no lo hagas. La verdad es que no quiero pasar de nuevo por esto. Ya lo pasé con Shinji, y está bien. Tu solo sigues órdenes, no tenías otra opción. No es contra ti que tengo rencor, no tengo por qué tenerlo.

Toji dijo esto con una sonrisa. No era una sonrisa de desgaste, estaba siendo sincero. El rencor que tenía era contra la misma persona que casi todo NERV tenía algo pendiente.

-Gracias, Toji. Significa mucho para mí. De verdad.

-No hay de qué, Maya-san. Ahora, si no es molestia, quiero…

-Oh, sí. Entremos

Maya y Ritsuko no entraron. Solo se quedaron en el dintel de la puerta viendo lo que iba a pasar.

-Hola, Sakura.

-Hola, herm… ¡TOJI, LAS RECUPERASTE. CRECIERON!

Maya estaba realmente feliz por los niños. Se sentía como uno de esos momentos emocionales que no debían ser interrumpidos, de hecho, se sentía una chismosa de solo estar ahí, pero la emoción que había en esa habitación era tan grande que no podía dejar de mirar. No es que de ese abrazo entre hermanos saliera un chisme o algo así.

Por otro lado, Ritsuko estaba en su peor estado. No lloraba porque tenía los lagrimales secos aún, y porque iba a resultar sospechoso. A esa niña le quedaban menos de 12 horas viva, y no podía creer que no había nada que pudiese hacer, aunque en ese momento, tomó una decisión.

No te saldrás con la tuya, Gendo. Juro por los que quedaremos vivos, que no te saldrás con la tuya. De alguna forma evitaremos todo esto, y no tendrás nada.

En ese momento, Ritsuko atinó a golpear suavemente con su mano izquierda la muñeca derecha de Maya. Mientras la aprendiz miraba, la maestra no podía seguir disimulando.

-Maya, vamos a mi oficina. Este momento es de ellos. Allá tengo para hacer café -le susurró.

-Vamos, sempai.

Con una última sonrisa a los niños, que no habían hablado entre ellos debido al llanto feliz de la pequeña niña, se fueron del Ala Médica. Ritsuko sabía que si iba a intentar arruinar los planes del Rey Bastardo, tenía que ser honesta, intentar expiar culpas y conseguir aliados. Partir por Maya era un buen inicio.

Los niños Suzuhara, por otro lado, estaban hundidos en la alegría. En lo que a ellos respectaba, A Sakura le faltaba poco para que ambos se recuperasen de sus experiencias con la Unidad 01.

-Toji, ¿cuando…?

-Esta mañana, hermana. Akagi-san me sacó los yesos y las protecciones biomecanicas. De hecho ella está…

Cuando Toji se dio vuelta, se sorprendió de no ver a Ritsuko y a Maya ahí. No las había escuchado irse.

-Oh, qué raro, ellas me habían acompañado… bueno, no importa. Son mujeres ocupadas.

-Hermano, a mí también me queda poco. Volveremos a la normalidad.

-Lo sé… parece un sueño feliz. Jajajaja, es increíble pensar en cómo estábamos hace 2 meses. Oye, por cierto, le compré los aretes que te había dicho a la doc.

-¿En serio? Y… ¿Les gustaron?

-Sí. Demasiado, yo creo. Creo que casi se pone a llorar. -Toji sabía que algo había mal con la rubia teñida.

-Hermano, tuviste una gran idea en regalarle esos aretes, la hiciste feliz.

-Lo sé… gracias a ti por la idea de los aretes. Oye, debo contarte algo. Quiero que lo sepas por mí antes que lo sepas por alguien más. Volveré a pilotar.

-Hermano...

-La guerra aún no termina, y bueno… necesitan más pilotos.

-Hermano… ¡No debes volver ahí! ¡Eva solo trae cosas malas!

-Tranquila Sakura, lo mejoraron. No tiene ningún Ángel dentro ahora. Todo debiese salir bien, además, mientras tenga a Shinji pilotando a mi lado, estaremos seguros todos. Él es el bueno aquí. Tú, papá, yo, la doctora… todos estaremos bien. Te lo prometo. Todo saldrá bien.

La sonrisa de Toji le transmitió la seguridad suficiente a Sakura. Todo iba a estar bien.

Las dos profesionales se fueron raudamente y en silencio hasta la oficina de la médico, donde tenía garantizado que no habrían micrófonos, Ritsuko no aguantaba más y se sentía aprisionada por la vorágine de sentimientos que tenía que sacar de su pecho. Muchos de ellos relacionados con su crianza, y apenas llegaron la doctora en jefe se puso a hablar, y dijo todo mientras fumaba cigarro tras otro. El resultado fue que Maya no cabía en una pieza.

Tendrían que haberla unido con pegamento para lograr unirla de vuelta.

Ritsuko necesitaba esas horas tomadas del tiempo de Maya para poder desahogarse, primero. El resto podía esperar. Le contó a Maya todo lo que pudo: su niñez, el cómo fue vivir sin padre, cómo su madre privilegió su trabajo a ella, su misma madre cuestionándose hasta el último día sus métodos de crianza sin hacer algo más para acercarse a ella realmente. Cómo engañó a todos los integrantes de la Expedición Katsuragi en lo que terminó siendo responsable directo de los traumas de su amiga. Lo que sintió cuando vio a su madre besar a Gendo en una de las plantas bajas del puente, lo que sintió cuando ni siquiera la dejaron hacerle un funeral a su madre y el rencor que le tenía a la Sección 2 por desecharla como a un trapo viejo. Su amor por Gendo, los planes que tenían tanto Gendo como SEELE y en qué consistían realmente. Lo que le iba a pasar a Sakura y a Toji y cómo eso se la carcomía por dentro.

Maya no podía creer lo que estaba escuchando. Era ridículamente irreal, casi sacado de una película conspiranoica de Hollywood de antes del 2000. Pero no. Era real, muy real de hecho, tan real que frente a ella tenía a su sempai, a una persona a la que admiraba y respetaba por su conocimiento avanzado en prácticamente todas las áreas dignas de estudio colapsada, triste, derrotada y emputecida con la vida que fue llevada a vivir. Cómo todos los caminos conducían a Gendo teniendo lo que quería de la forma que se le cantaba el culo. Con todo esto, pensando que este era el momento en el que podría obtener todas las respuestas, Maya se aventuró a preguntar por lo que Ritsuko no había mencionado ni por si acaso.

-Sempai, perdóneme, pero… se lo tengo que preguntar. ¿Qué hay dentro de la Unidad 01 que es tan especial para todo el mundo aquí?

-... -Ritsuko sabía que debía decirle todo si quería poder seguir con su plan, y eso que se había olvidado de mencionar el verdadero propósito de Rei- Yui ikari. La madre de Shinji.

Maya, quien ya estaba rota debido a todas las revelaciones tanto personales como laborales, se rompió más.

-Pero… ¿cómo…?

-Ella se ofreció a hacer el primer experimento de contacto con la Unidad 01. Era un experimento totalmente experimental, y por eso nadie se explica por qué pidió hacerlo ella misma, con lo importante que era para GEHIRN, y menos se explican cómo fue que la dejaron llevar a Shinji para que viese el experimento. El experimento falló y quedó absorta en la Unidad 01.

-Shinji… ¿estaba ahí? ¿Por qué lo dejaron estar ahí?

-Lo que me comentaron es que ella dijo que quería que Shinji viese el brillante futuro que le esperaba. Si, Maya. Lo sé. Es estúpido. -dijo al notar la cara de Maya que decía '¿quién puede ser tan idiota?'.

-Oiga sempai, o sea que… ¿es por eso que la Unidad 01 solo respondía a Shinji? Recuerdo lo que me comentó usted el día que él llegó a NERV, cómo el Ángel detectó nuestra ubicación y generó un estruendo por algún golpe que dio, y el Eva despertó para evitar que a Shinji le cayeran unos fierros...

-Sí. Es por eso, es porque sigue siendo su madre la que está ahí. En el fondo, ella ganó esa primera batalla. Shinji estaba aterrado, ¿y quién podría culparlo…?

-¿Y por qué cree que reacciona a la Mayor de la misma forma que con él?

-Eso no te lo puedo explicar. Sólo sé que Misato recuperó a Shinji la primera vez, de alguna forma, y que él la revivió cuando quedaron absortos juntos, de alguna forma. Ese es un tema para otra conversación, Maya, pero me preocupa un poco lo unidos que se volvieron luego de esa experiencia, aunque lo entiendo totalmente. Me preocupa más ahora, con esta nueva ley…

-Ni me lo diga, doctora. ¿Tan grande es el problema de fertilidad en el mundo? Básicamente están incitando a los niños a ser padres juveniles.

-Sí, aunque la verdad es que a este ritmo, la raza humana será aniquilada por la falta de gente, no por los Ángeles.

A Maya no le preocupaba la relación de Misato y Shinji, no en ese momento al menos. Con toda la información que había recibido, ese era el menor de los problemas, además de que no le influía directamente. Ritsuko, por otro lado, si bien estaba realmente preocupada, había entrado a tierra derecha con lo que iba a decir.

-Ahora bien, Maya. Si te cuento todo esto es porque la peor parte viene ahora.

-¿L… la peor? ¿Hay más?

-Sí. Me temo que sí. ¿Te has preguntado alguna vez por qué Rei no tiene antecedentes?

-L.. la verdad es que sí.-dijo de forma temblorosa, porque sabía que lo que le iban a decir no iba a ser agradable.

-Bueno. Gendo, dentro de su locura por perder a su esposa y no recuperarla, le encargó a Fuyutsuki crear a una niña con el biotipo de Yui. Al parecer, la única diferencia entre Rei y Yui es el color del cabello.

-¿Rei... Rei es un clon? Doctora, dígame que es un…

-No, Maya. No es… no es una broma. De hecho, el Profesor creó decenas de esos clones, en caso de que el modelo de turno muera en batalla.

-Viejo hijo…

-Maya… no. Fuyutsuki es más preso de esto que yo misma, desde el principio. A él le pesan estas cosas tanto como a mí.

-... -Maya aún no entendía cuál era la necesidad de tener tantos clones de Rei- Sempai… ¿Por qué hay tantos clones de Rei, como usted dice?

-Te acuerdas del plan de Gendo, ¿no?

-S… sí.

-Bueno. Cuando Kaji llegó por primera vez aquí, no vino solo para traer a Asuka, de hecho, esa era su misión secundaria.

-¿Secundaria?

-Sí. Gendo le encargó el Embrión de Adán. Lo tiene en su mano derecha. Rei es un biotipo de Yui, pero tiene el alma de Lilith. El plan de Gendo es unir su mano con Rei, y teniendo ese poder, fusionarse con la Unidad 01. Eso provocaría el 3er impacto y él conseguiría lo que quiere…

-Reunirse con su esposa que está en ese Eva…

-Exacto.

Maya se levantó con mucho esfuerzo, las piernas le temblaban incluso estando sentada, síntoma provocado por las grandes cantidades de humo de cigarro y el propio peso de lo que acababa de saber, pero al afirmar su postura, se acercó a su querida sempai y la abrazó.

-Doctora, lamento mucho lo que ha tenido que pasar con Gendo. Espero que tenga tiempo para encontrar a alguien que la merezca doctora. Usted sigue siendo mucho más que esto.

-Maya, yo… -el llanto volvió. Sacó lágrimas de quién sabe dónde, pero ahora eran de alivio. Eran años de frustraciones que había pospuesto y que había soltado de golpe- te debo varias Maya.

-Sempai, lo que sé, lo sé gracias a usted. Si le acomoda, quedamos a mano.

-Es… está bien.

-Si no le molesta… doctora… le tengo una última pregunta, y no quiero que la malentienda. ¿Por qué me cuenta todo esto?

-Porque… necesitaré aliados, Maya. Gendo nos ha arruinado la vida a todos en diferentes niveles. Mira lo que le ha hecho a su propio hijo, a Misato, mira lo que le hará a los Suzuhara… no hay nada que podamos hacer respecto a lo de esta noche, pero… podemos ganarles todo al final.

-¿Y a quién más tiene en mente?

-A Shinji y a Misato, definitivamente. La sincronización cruzada nos puede dar los resultados que quiero, pero no quiero hablar con ellos aún. Me siento muy desgastada para hacerlo.

-Yo… entiendo que la Unidad 01 se ha vuelto más implacable desde que se sincronizaron entre ellos, ¿pero tan importante cree usted que pueden ser?

-Sí. Teniéndolos de nuestro lado, podemos ganar vivir.

-Ese día aviseme, sempai. Quiero estar ahí para usted.

-Gracias, Maya. De verdad... aprecio esto, no sabes cómo. Ahora, ¿me quieres acompañar? Tengo que hacer esa reunión informativa con Toji. Le explicaré todo, incluyendo lo de Shinji y Misato.

-Vamos doctora, ni siquiera lo tiene que preguntar.

La reunión a la que iban a ir era un descanso de todo lo que estaban viviendo e iban a vivir, pero seguía siendo algo difícil. Ritsuko sentía algo de envidia del vínculo que compartía Shinji con Misato. Esa complicidad, las ganas de acompañarse, las sonrisas cómplices… no se trataba de quitarles eso, todo lo contrario, quería tener algo así.

En ese momento se dirigían al puente a buscar a Misato. De antemano sabían que Toji iba a estar en la Ready Room con Shinji, asi que iba a ser sencillo formar el pequeño comité.

Luego, estaba Maya. La doctora miraba a su aprendiz, y esa sonrisa había aflojado un poco, pero seguía ahí. Y no porque la estuviese forzando, sino porque de verdad quería sonreír. Maya tenía motivos para hacerlo, iba a tener la posibilidad real de salvar del día, y era un honor para ella que su sempai confiara en ella a ese nivel para hacerlo.

Es una buena muchacha, demasiado buena. Misato… no. Ni Misato ni Shinji me lo debieran perdonar tan fácil.

Misato llevaba algo más de una hora sentada en el puente vigilando que la tripulación del nivel superior trabajara en lo que sea que estuviesen haciendo. No tenía idea de donde estaba Maya junto a Ritsuko, y su trabajo como Dir. de Operaciones en NERV no tenía nada que ver con lo que sea que estuviesen haciendo Shigeru ni Makoto. Este último siempre la miraba más que varios en NERV, pero al ir con su uniforme normal de trabajo, estas miradas eran ostensiblemente menos que las que le dirigía cuando usaba su Plug Suit.

También esto la relajó aún más ya que los debates mentales en su mente seguían siendo muchos, pero el enfoque de los mismos empezaba a cambiar. Sólo debía enfocarse en las guerras en su cabeza, no en que se la estuvieran comiendo con papas con la sola mirada.

Si lo que dijo Toji llega a ser cierto, eso podría significar que con el tiempo no debiese esconderme tanto con él. Es evidente que si confirmo hoy mismo que es real, no puedo llegar mañana a NERV con él de la mano y dándonos besos frente a todos, pero dependiendo el lugar podríamos incluso tener una cita real. Ya no sería tan grave si nos tomamos de la mano en el cine, o si vamos a comer. Mierda, hay gente que se aprovechará de esto y no pasaron por las experiencias que he tenido que pasar con Shinji, ni cerca. Tampoco han tenido que vivir lo que ha vivido él. No puedo pensar en que conmigo perderá su inocencia tampoco, él ya perdió parte de ella cuando Gendo lo abandonó, y lleva peleando una guerra que no debiese ser de él desde hace más de 6 meses. Carajo, es como si estuviéramos condicionados a sentirnos así…

La línea de pensamientos iba cambiando de cara por ese mismo motivo: Tendrían que aguantar unas miradas, pero los problemas no serían reales como tal. Por otro lado…

Si Gendo se llega a enterar, estoy segura que hará algo solo para hacernos sentir miserables, o mejor dicho, sólo para hacerlo sentir miserable a él. Carajo, nadie se podrá enterar al menos hasta que terminen las guerras, tendremos que seguir igual. Al menos podré dejar de preocuparme sobre cuando botarlo, no será necesario. Ganando, tendremos tiempo de ver que hacemos, podríamos irnos lejos a vivir. Mi custodia de Asuka terminará junto con la guerra, y pediré que establezcan mi identidad a mi edad corporal…

Se relajó. En el mediano y largo plazo iban a tener margen de maniobra, sólo debían tener el mismo cuidado y cautela que estaban teniendo hasta ahora.

Bueno, iré a mi oficina a ver…

-Misato...

No alcanzó a pensar en su papeleo siquiera cuando vio a Ritsuko, con ojos visiblemente desgastados luego de su momento de apertura emocional con Maya, y a la misma Maya, quién estaba en un estado similar. Misato se dio cuenta de que había algo muy, pero muy malo. Ritsuko jamás había mostrado emociones cercanas al llanto, al menos no frente a ella, y si bien tomaba a Maya por una persona emocional, el estado de su amiga de la universidad la alarmó.

Ya había sucedido, o iba a suceder algo horrible, y nada ni nadie lo podrían evitar.

-Hola Ritsuko, hola Maya.

-Buen día, Mayor -dijo la petiza mientras agachaba la cabeza.

-Rits, no me lo podrás negar. ¿Qué te pasó? estuviste llorando. Nunca te había visto llorar o dejar rastros de que lo habías hecho.

-... -La rubia había olvidado cuanto la conocía Misato. No llevaba puesta su máscara de hierro, por lo que iba a tener que omitir lo que le sucedía, así que procedió a acercarse hasta el oído de su amiga- Yo… no puedo decírtelo aún. Te prometo que cuando llegue el momento lo haré. Lo que sí, es que desde ya… te pido perdón.

Misato quedó mal. No le sorprendía que Ritsuko se disculpara, lo que le sorprendía es que se disculpaba de algo sobre lo que no tenía la más mínima idea, y ese hecho logró eliminar la sensación de preocupación por una de miedo. El problema con esto, es que ella pensó en algo totalmente diferente mientras se ponía pálida.

Imposible… ¿acaso se dieron cuenta? Me preocupé de tapar la cámara, aunque… ¡MIERDA! ¡LE DÍ UN BESO SIN LA CÁMARA TAPADA! ¡SOY UNA IDIOTA…!

-...Mayor, cable a tierra… ¿Está bien? luce como si hubiese visto a un zombie. -Maya apuntó con sorpresa en su rostro.

-Um… si, si. Estoy bien. Solo me distraje un poco. ¿Pasó algo?

-Si, Misato. Iremos ahora a la Ready Room para tener la reunión informativa para Toji. Le hablaremos sobre las absorciones que tuvo Shinji, incluyendo la que compartió contigo. Hay que ponerlo al corriente ahora, y Toji había dicho que estaría allí con Shinji, así que…

-¡Ah, sí! Cuando quieran, chicas. Yo las sigo.

-Vamos entonces, Mayor.

Con esta última declaración de Maya partieron las tres mujeres. Maya iba sonriendo, Ritsuko iba con una evidente pena y Misato llevaba un susto sacado de la peor amenaza posible.

Toji y Shinji llevaban en la Ready Room cerca de 3 horas. Habían hecho de todo: hablaron de cosas profundas y banales, escucharon música, jugaron a las cartas y en ese momento, jugaban a los videojuegos. Una antigua edición de Mortal Kombat.

Habían perdido la cuenta de a cuánto iban, pero sabían que Shinji iba 2 peleas arriba. En ese momento, Shinji decide romper la temática de conversación del momento. que evidentemente había sido exclusivamente quién había ganado la pelea de turno.

-Toji… no es por ponerte incómodo ni… ni nada de eso, pero… ¿Qué sucede contigo y Hikari?

-... No lo sé la verdad, Shin-man. No me ha dicho nada, pero… es evidente que le gusto. ¿Me entiendes? Me molestaba que estuviese tan cerca de mí luego del incidente con la Unidad 01 y la 03, porque estaba débil. Parecía una calcomanía junto a mí, pero ahora… -ambos pararon la pelea simulada mientras, sin darse cuenta, miraban las ahora recuperadas extremidades del deportista- no sé… no niego que es linda, me gustan sus pecas, je… La verdad es que no estoy seguro, amigo. ¿Y tú hermano? ¿Te gusta alguien? Me imagino que si es así, sería Rei. No eres estúpido para engancharte del diablo, supongo…

-De hecho… no. Ninguna de ellas me gusta. Yo… las quiero, pero… no así. Dime estúpido, pero en algún momento… sí me atrajo Asuka, pero ya no. No puedo ni imaginarme con ella. -Menos ahora, omitió con una sonrisa en el rostro.

-¿Entonces…?

Shinji volvió a ganar, lo que provocó que cada uno hiciera su respectiva mueca. Pasado esto, de distraído Shinji siguió con la conversación.

-¿Es cierto lo que dijo Kensuke…? Ya sabes, eso del matrimonio…

-Creo que sí. Ese día llegó demasiado feliz al lugar donde estaba junto a Hikari. Llegó diciéndome que deberíamos empezar a elegir las chicas para nuestro harem, y… bueno, me incomodó. Dijo eso frente a ella, y bueno… no me hizo sentir muy feliz.

-Tú sabes cómo es Kensuke. Es impetuoso algunas veces.

-Lo sé… oye, ¿y tú por qué me preguntas eso? ¿Tienes a alguien en mente, Shin-man?

-¿Shinji? ¿Toji? Somos nosotras.

Misato lo salvó, su descuido de alguna forma lo había dejado totalmente contra la pared a pesar de que no iba a ser muy difícil negar a la única persona con la que contaba, se imaginaba y podría proyectarse para estos fines.

-¿Nosotras quiénes? -preguntó Toji.

-Nosotras, Toji. -el deportista reconoció la voz de Ritsuko- venimos con Maya.

-Yo voy -respondió Shinji.

El 3er Niño se levantó de su lugar en el sofá para abrir la puerta, cuál dueño de casa. Después de un nuevo y cortés saludo, entraron las damas a la habitación. Primero la petiza, ahora casi del porte de Shinji gracias a las casi 3 pulgadas de crecimiento del muchacho, luego la doctora residente de NERV y finalmente Misato, que aprovechándose del descuido del resto, pasó coquetamente su mano derecha por la barbilla del niño mimado mientras ponía una de esas sonrisas que él amaba, lo que lo dejó en calidad de imbécil sonriente durante unos segundos.

-Les venimos a quitar tiempo, niños -empezó Ritsuko-. Yo a Toji le había avisado que íbamos a tener una pequeña reunión informativa para ponerlo al día sobre todo lo que ha sucedido desde que tuvimos el incidente con las Unidades 01 y 03. Así que, si no les molesta, tomen asiento y acomodense. A Toji le responderemos todo lo que quiera saber sobre qué sucedió en su ausencia.

-Uff, ¿estás segura que con un solo día bastará, Rits?

-Ojalá... en todo caso y hablando en serio, pediré que nos traigan comida aquí mismo en caso de que nos demoremos más de lo necesario.

-¿De tantas cosas me he perdido? ¿Me perdí de la diversión?

-No, Toji, lo contrario… -le respondió Shinji con cara de decirle 'te salvaste'.

Mientras Toji ponía esa cara de 'imposible', como si le leyese la mente al 3er niño, Ritsuko se acomodó en el otro sillón que había en la sala de estar. Misato se acomodó en una punta del sofá, Toji en la otra y Shinji al medio, por lo que sin querer, Maya se vio sin lugares inmediatos para sentarse.

-Oh, esperenme un minuto. Busco una silla en el comedor y vengo.

-No, Maya. Siéntate aquí. Shin-chan, ven. -Aprovechó la situación para tener una excusa y acunar a Shinji, con todos ahí.

Era un gusto personal que Misato se estaba dando.

Shinji quedó entre los brazos de su comandante, rojo como un tomate y con los otros 3 ocupantes de la habitación mirándolos incrédulos, y la verdad algo molestos. Shinji se dio cuenta de esto.

-M-M-Misato…

-Shinji, relájate -dijo mientras no podía ocultar su risa-, no hay ninguna parte donde diga que no te puedo abrazar. Está bien, solo relájate.

En eso que Shinji se las ingenió para mirarla, se perdió en sus ojos. Nuevamente. Eso lo relajó por inercia, sin siquiera enterarse del hecho que la posición en la que estaba le dejó a Maya el hueco perfecto para poder sentarse.

-Bien -dijo Ritsuko disponiéndose a dirigir la reunión-, vamos a ir en orden para no enredarnos en las explicaciones. Tal como le dije a Toji, yo prefería hablar este tema con Misato -a quién le dirigió una pequeña mirada de molestia- y Shinji presentes, ya que mucho de lo que sucedió los incluye principalmente a ellos. Así que empecemos. Toji, ¿recuerdas que Shinji estuvo sin ir a clases por más de un mes?

-Sí, lo recuerdo. Estuvo absorto en la Unidad 01. ¿Cómo fue que pasó eso? Ninguno de los pilotos dijo algo al respecto.

-Eso es porque ni siquiera nosotros lo sabemos realmente, así como muchas cosas relacionadas con Eva… Bueno, resulta que en la pelea con ese Ángel, el que casi destruye NERV, Shinji logró un 400% de sincronización con su Unidad. Así fue como quedó absorto en el Eva, lo que de hecho, nos lleva a dudar sobre quién ganó esa batalla porque el Eva y Shinji eran una sola entidad.

-... en ese caso, doc, ¿cómo fue que lo recuperaron? –Preguntó Toji sin racionalizar en las palabras 'quién ganó'.

-Bueno… ese es el primer gran detalle. Logramos configurar un plan para intentar sacarlo de la Unidad 01, y fallamos.

-Doc, eso es imposible. Él está aquí -apuntando al susodicho, que era cariñosamente abrazado por la Mayor.

-Nuestro plan… falló. No fuimos nosotros los que recuperamos a Shinji. Creemos… creemos que fue Misato.

-¡¿Qué?! Eso es imposible, no tiene lógica. ¿Como…?

-Yo… -empezó Misato- yo me desesperé cuando Ritsuko dijo que el plan falló. La Unidad 01 expulsó el Entry Plug, y todo lo que salió fue su Plug Suit, y…

-Ella bajó al puente de acceso donde había quedado el traje, -complementó Maya al ver que a la Mayor le costaba hablar- y le empezó a exigir a la Unidad que le devolvieran a… a Shinji. Nadie se explica cómo, pero… un minuto, quizás menos tiempo después de eso, Shinji salió del Eva.

Perdóname por irme con Kaji esa noche. Perdóname, pensó Misato mientras recordaba todo lo que peleó para tenerlo de vuelta, sólo para irse con su ex a la primera oportunidad que tuvo. Ese lamento pasó a ser sorpresa cuando sintió la mano derecha de Shinji tomar su mano izquierda, como consolándola…

-Shin-man, ¿recuerdas algo de eso? -preguntó Toji, incrédulo.

-La verdad… no recuerdo absolutamente nada de lo que sucedió mientras estuve en el Eva. Solo recuerdo haber sentido algo de presión antes de despertarme. Como si me hubiesen abrazado, aunque era tan ligera la sensación que pensaba que me había equivocado...

-... E-era yo, Toji. Solté el Plug Suit y corrí hacia donde estaba Shinji. Yo era abrazándolo. -Misato estaba emocionada, de hecho la sola inercia de sus sentimientos la llevó a poner su mano derecha en la cara del niño, como si lo fuese a perder ahí mismo.

-Nos costó quitarle a Shinji de los brazos, la verdad -le aclaró Ritsuko-. Le dimos unos minutos para que lo abrazara, pero mandó a volar al equipo médico que lo fue a buscar al principio.

-Bueno, Rits, estaba asustada. Dame una.

-Te he dado varias, Misato. Lo sabes. -La cara de la rubia era 'te estoy dando una ahora mismo'.

-A Shinji le dieron de alta 3 días después -prosiguió Maya- y 4 días después de eso atacó el primer Caído.

-¡Aah! ¡Eso sí lo recuerdo! Fue cuando a la Unidad 02 le quitaron el brazo -la risa en la cara de Toji era evidente.

-Espera, ¿quién te dijo eso? -preguntó Ritsuko.

-Fue Rei. Nos dijo que le ganaron al Ángel y que la Unidad 02… perdió un brazo -no pudo evitar reír profusamente-, pero no nos dijo nada más, a pesar de que Shinji faltó 4 días respecto a ella y Asuka.

Menos mal. Los otros 4 ocupantes de la habitación pensaron esto casi al unísono. Ritsuko decidió retomar el control.

-Bueno, la cosa es que… el Caído expulsaba unas especies de misiles de sus patas, y como bien dices, desmembró a la Unidad 02, y también dejó a Rei en malas condiciones. Esa batalla la ganó Shinji. Luego… -Ritsuko se interrumpió sola para ver al dúo encargado de la bestia púrpura. Así mismo, pegando un ojo a Shinji, se dio cuenta que el niño había apoyado su mano izquierda sobre la pierna izquierda de su guardiana, tomándole el muslo- luego, el Caído soltó unos últimos misiles de sus piernas, misiles que impactaron en el puente. El puente no cedió, pero cayó parte de la techumbre… esa techumbre iba dirigida a mí, pero Misato me empujó y… y cayó todo sobre ella.

-... eso no… eso no fue lo que nos dijeron. Shinji solo comentó que eran daños colaterales de la batalla. Pero, si le cayó techumbre encima, entonces, ¿cómo…?

-Shinji apareció en la Unidad 01 pidiéndome que llamase a un equipo médico, pero el equipo médico no iba a llegar, así que… me pidió que la introdujéramos en el Entry Plug de la Unidad 01. Luego de unos segundos, ambos quedaron absortos en el Eva.

-¿Cuánto tiempo duró aquello?

-Un poco más de 2 horas -siguió la doctora en jefe-. Ambos volvieron sanos y salvos, sin heridas de ningún tipo y… bueno, por algún motivo que no podemos explicar, ambos fueron reconstruidos desde el nivel celular. Eso explica, creo, que de alguna forma Shinji haya vuelto más alto, y la reconstrucción celular hizo que la edad corporal real de Misato en este momento sea de alguien de 17 años. En todo caso, nadie fuera de NERV sabe esto, así que es confidencial.

Toji estaba helado. No se sentía afortunado ni mucho menos de haberse 'perdido la fiesta', pero no podía atinar a hablar. Lentamente, se inclinó en el sofá hacia adelante para ver al dúo abrazado, aunque ya no estaban abrazados de una forma tan inocente. Shinji tocaba a Misato donde podía, de forma inconsciente, mientras que ella lo tenía afirmado de la cintura, con su cabeza apoyada en el hombro derecho de su amigo, casi susurrándole en la oreja.

-Sorpresa… -Maya atinó a aportar mirando la incredulidad del deportista.

-Y… entonces, chicos… ¿Qué sintieron dentro del Eva?

-Ninguno recuerda nada de estar dentro del Eva, Toji -le respondió su comandante directo-, pero yo al menos, recuerdo haber visto la vida de Shinji… como si fuese… un fantasma. No podía hacer nada para evitar que le sucediese lo que le pasó…

-Puede que eso tenga sentido. Yo estaba ahí cuando ella despertó -recordó Ritsuko-, y ella gritaba su nombre. Llorando. Me pidió -dijo maquillando la realidad- que la llevase a ver a Shinji, desesperada por verlo.

-Bueno, yo viví algo parecido con Shinji… yo estaba con él cuando despertó, y… despertó llorando gritando el nombre de la Mayor -dijo Maya-, y se calmó sólo cuando la vio. A todo esto, ¿Qué viste tú, Shinji?

-Bueno, yo… vi la vida de Misato, creo. Creo que me pasó lo mismo que a ella en su sueño, yo era como un fantasma viendo lo que ella vivía, y no podía hacer nada para que no sucediese, o tranquilizarla. Creo que… que es por eso que me desperté así.

Misato solo se estaba volviendo más emocional, y era inevitable. Su cabeza y corazón eran un desastre desde que Shinji quedó absorto en la Unidad 01, y el camino que recorrieron juntos desde ahí hasta ese momento, en el que estaban abrazados explicándole todo esto a Toji, había sido tan tortuoso como maravilloso para ambos. No lo habían pasado bien, batallaban con sus demonios internos todos los días, las sincronizaciones cruzadas, las heridas en combate, las pesadillas… el encontrarse. El susto que tenía ella de esto era proporcional a lo agradecida que estaba de Shinji por entregarle su corazón e igual de proporcional al amor que ella misma sentía por él, y esta línea de pensamiento variaba y tenía un final que ella misma había contemplado no un rato muy largo atrás. Si llega a ser legal…

Luego estaban los obvios pros y contras de esto, del estado de su relación actual y lo que habían vivido. Y su mente le dio algo de paz cuando llegó a una conclusión.

-Ha valido la pena, Shinji. Lo vale.

-Misato, ¿qué ha valido la pena? -Ritsuko, ni tonta ni perezosa, puso en problemas a su amiga.

-... MIERDA, LO DIJE EN VOZ ALTA. Ritsuko… solo pensaba en… en el beso que le di a Shinji ese día en su habitación de hospital. Me entregó en bandeja una oportunidad de oro, y creo que ha valido la pena.

-¡¿O SEA QUE ESE DIA EN LA FIESTA NO FUE LA PRIMERA VEZ QUE TE BESÓ, SHIN-MAN?! ¡ERES UN PERRO! -dijo Toji mirando a Shinji como si viese a Zeus.

-Toji… -a Ritsuko no le hacía feliz ninguno de esos recuerdos, y mirando al dúo dueño del berserker púrpura, sospechaba que esto ya podría ser hasta recurrente.

-Sí, lo es. Es un perro callejero, reciliente, fuerte y duro de matar. -Misato, esbozando una gran sonrisa, le dijo esto a Toji mirando a Shinji, quien se volvió a perder en esos hermosos ojos marrones- He hecho cambios importantes en mi vida luego de ese día, no me he tomado una sola cerveza, ayudo en casa e incluso aprendí a cocinar.

-¡JÁ! Perdoname, Misato, pero eso definitivamente no lo creo -Ritsuko no pudo evitar reír, recordando lo que fue su última vez comiendo lo que preparaba su amiga-. Perdón por mi reacción, pero… hasta el café te queda horrible, Misato.

-¿Tan poca fe me tienes? Hazte un tiempo un día de estos y ven a cenar. Hasta cocinaré frente a ti para que me creas.

-Hecho. -la doctora ya se había relajado un poco, aunque ya se había fijado que Shinji no bajaba sus manos.

-Chicas, disculpen, pero nos estamos desviando. –Toji dijo esto sabiendo que no estaba invitado.

Luego de esto, Ritsuko pidió que les llevasen su almuerzo a la Ready Room. Eran cerca de las 14:30 horas y todos tenían hambre.

Luego de almorzar, le contaron a Toji lo que sucedió en las batallas contra el 2do y 3er Caído y la actitud de Asuka frente a esta pelea. Misato, para darle justicia a la situación, contó lo que ella hizo luego de la pelea y cómo fue que se le ocurrió 'matar' a Hikari. Mientras la cara de horror y rabia de Toji no cambiaba, le contaron sobre Misato sintiendo lo que sintió la Unidad 01 en la pelea con el 3er Caído y los resultados de la prueba de sincronización cruzada entre ella y Shinji. Le hablaron sobre cómo la pelea ante el 4to Caído se desarrolló, sobre Asuka teniendo que pelear con Shinji y casi muriendo en el proceso, para terminar con el mismo Toji siendo confirmado como piloto nuevamente.

Eran las 16:00 horas, faltaban 5 horas y media para que Sakura se fusionara con la Unidad 03. Ritsuko y Maya tenían caras tristes, el desgaste de la situación que se iba a venir era obvio y grande.

Maya, por su forma de ser, se encariñaba rápido con la gente, y por el tiempo que debía pasar con su sempai, pasó mucho tiempo con Sakura. Era una niña inocente y buena, que ya había tenido mala suerte al estar en el campo de batalla ese día que la bestia púrpura hizo su debut en sociedad. Llevaba cerca de 5 meses en tratamiento con una posibilidad cierta de volver a caminar, y ese avance se iba a ir al tacho de la basura porque el Rey Bastardo quería ponerle competencia al niño de SEELE. En su cabeza no había absolutamente nada que justificara lo que iba a suceder.

La doctora residente de NERV lo estaba pasando mucho peor. Llevaba años reprimiendo sus emociones debido a la naturaleza de su trabajo, y por diversos motivos. Uno de ellos era que en un principio, al derrotar a los Ángeles, se iba a concretar el Proyecto de Instrumentalización Humana, por lo que hacer lazos grandes con alguien era inútil, pero luego estaba lo que sentía por Gendo. Se había enamorado del mayor de los hombres Ikari, o eso creía ella. Nunca se había enamorado antes, por lo que siempre asumió que lo que sentía era amor, aunque cada día se lo cuestionaba más.

Otro motivo, era evitar situaciones como las que estaba viviendo justo ahora. Odiaba a Gendo y a la vida por lo que iba a suceder con Sakura y Toji, era injusto para ellos y no había nada que hacer para evitarlo, iban a tener que comerse la mierda a corto plazo y sabía que a pesar de que a mediano y largo plazo iban a tener margen de maniobra, lo que iba a suceder en unas horas podía determinar el nivel de apoyo con el que iba a contar.

Lo que más le dolía era que sentía que actuaba como una mujer despechada en vez de actuar de una manera científica como hubiese preferido ella. No quería que sus sentimientos fueran muy fuertes, y hoy era el peor día que florecieran.

La rubia, con una de esas miradas de cansancio que eran su costumbre de los últimos meses decidió adelantar una conversación que pensaba tener en un par de semanas, pero quería desviar sus pensamientos, y estaba dispuesta a hacerlo con otro foco de conflicto, uno que iba a seguir siendo difícil luego de esa noche.

-Bueno, Toji. Estás totalmente al día con NERV. Me imagino que entiendes que lo que hemos hablado aquí no puede saberlo nadie que no trabaje o pilote aquí, y que hay cosas que no te podemos contar porque son de extrema confidencialidad, ¿verdad?

-Lo entiendo, doctora.

-Muy bien. Te recomiendo que vayas a tu casa y comas algo, a las 21:30 horas tendrás tu prueba de activación de la Unidad. Te recomiendo que llegues a eso de las 8 y media, para que tengas tiempo de cambiarte ropa y todo eso.

-¿Hoy? ¿Por qué tan tarde?

-Órdenes del comandante.

-Bueno, será… -dijo con extrañeza y molestia.

-Perfecto. Ahora, por favor, ustedes dos -mirando a Maya y al reingresado piloto- por favor váyanse. Necesito hablar a solas un momento con la Mayor y Shinji.

-Um… está bien, sempai -respondió Maya- yo me iré al puente en ese caso.

-Bien. Ustedes dos, nos vemos a la noche.

-Hasta luego doc.

-Hasta luego Sempai.

En el lapso de tiempo en que el técnico y el deportista se iban, Shinji salió del agarre de Misato y se sentó al medio del sofá, con la espalda apoyada al respaldo. Ella lo miraba con ilusión, ya que Toji, con esa pregunta fuera de contexto, parecía haberle arreglado la vida.

Ritsuko se puso de pie, y esperó un poco menos de un minuto antes de empezar a hablar, no vaya a ser que la escucharan.

-¡MISATO! ¡SHINJI! ¡¿EN QUÉ CARAJOS ESTÁN PENSANDO?!

-Akagi-san, ¿de…?

-¡NO TE HAGAS EL TONTO! ¡¿CREES QUE NO TE VI COMO LE AGARRABAS LA PIERNA?! ¡Y MISATO, POR FAVOR, SE SUPONE QUE ERES LA MAYOR AQUÍ, SE SUPONE QUE DEBES MANTENER EL CONTROL!

Mientras Shinji se ponía a pensar sobre en qué momento hizo eso, la Mayor intentaba calmar el estado de ánimo de su amiga, que era malo y solo empeoraba.

-Shin-chan, sal de la Ready Room un momento. Yo me encargo.

-Misa…

-Tranquilo. Está bien.

Nuevamente Shinji quedó embobado en la sonrisa y mirada de su amor. Todo iba a estar bien, él lo sabía.

-Esta bien… Misato, Akagi-san… solo, avísenme cuando quieran que entre.

-Tranquilo, estaremos bien. Da un par de vueltas si quieres.

-Bien, Misato.

Con esto, Shinji se fue. Misato lo manejará bien, no pasará nada, pero… en qué momento yo… ¿me apoyé en su pierna? ¿De verdad lo hice?

Cuando Shinji cerró la puerta, la cara de Misato cambió drásticamente al recibir una sonora cachetada por parte de la doctora. Mierda, esto es serio.

-Misato. ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Quién te crees que eres?

-Rits… ten cuidado con lo que estás implicando.

-¡NO ME ENGAÑAS! ¡¿CÓMO TE PUEDES ESTAR ACOSTANDO CON ÉL?! ¡TIENE 14!

Ahora la sonora cachetada vino de parte de Misato, quien se levantó del sofá para golpearla y sobre la misma agarró a Ritsuko del cuello de su camisa.

-¡MISATO, ¿COMO…?!

-¡NI LO INTENTES RITSUKO! ¡NI LO INTENTES! ¡TÚ HAS VISTO LO QUE HE SUFRIDO CON ÉL Y POR ÉL, DE PRIMERA MANO, ¿CÓMO PUEDES SER CAPAZ DE PLANTEAR ALGO ASÍ?! ¡¿DE VERDAD ME CREES CAPAZ DE LLEGAR A EXPONERLO ASÍ?! ¡MÍRAME MUJER! -Misato sabía que no había vuelta atrás, por lo que decidió jugarse su única ficha disponible: su realidad- ¿Crees que yo pedí esto? ¿Crees que no me lo he cuestionado nunca? Mírate tú misma, ¿tú pediste amar a Gendo?

-¡No compares peras con manzanas…!

-¡Los puedo comparar porque los veo todos los días y son la misma sangre!... Rits… ni yo ni él pedimos esto… Mírame a los… ¡Mírame a los ojos!

Ritsuko se vio obligada a hacerlo, y vio la realidad de lo que decía su amiga. Había dolor, conflicto, lágrimas formándose y resignación. No es que se haya ablandado por esto, pero era con lo que se iba a tener que conformar si quería llegar a alguna parte.

-Rits, yo… desde que la bestia lo absorbió, yo… no pude volver a imaginarme sin él. No era… no era esto, pero no podía imaginarme vivir sin tenerlo cerca. ¡Y no te atrevas a sacar que me fuí con Kaji cuando a Shinji lo dieron de alta! Ya tengo suficiente con mi propia conciencia martillando todos los días… -Misato pensó en cómo desaprovechó una oportunidad de tener a Shinji cerca mientras soltaba a su amiga- la cosa es que desde que me salvó… ¿te das cuenta? se jugó la vida por mí. Nadie, desde mi padre… nadie había hecho eso, arriesgó su integridad por mí. Me dijo que le gustaba estar conmigo, me dijo que me amaba… ¿crees que no sé que esto está mal? ¿De verdad crees que no lo sé? Pero aún así… no puedo ser menos con él. Tú viste lo que fue su primer día aquí, no quiero ni imaginarme lo que le costó declararse ante mí. No lo hizo para llevarme a la cama, lo hizo porque soy yo, porque de alguna forma soy… soy preciosa a sus ojos. Él me ha dado todo lo que yo soñé y que pensaba no iba a conseguir nunca, y… desde que salí del Eva, mi primera, segunda, tercera, cuarta y quinta preocupación es él. No… no puedo evitarlo, mi vida ha girado en torno a Shinji…

Ritsuko sólo escuchaba, con la misma cara de furia que antes. No había ninguna justificación ni solución que ella escuchara que la hiciera cambiar su ánimo.

-Sin darme cuenta… todos los cambios que he hecho son para sentirme digna de estar cerca de él, y ni siquiera de esta forma. Hago quehaceres en casa porque me da vergüenza que él haga todo, me alimento mejor porque sé que a él le alegra, aprendí a cocinar para sacarle parte de esa carga a él. No he tomado una sola cerveza desde que salí del Eva para sentirme digna de tenerlo cerca. Imagínate… yo, sin cerveza… bueno, él lo logró, me ha arreglado la vida sin darse cuenta… y no, Ritsuko. Te respondo ahora. No lo puedo dejar-

-¡MISATO...!

-¡SI LE HAGO ESO SERÉ IGUAL QUE EL BASTARDO DEL QUE TE ENAMORASTE!... -la rubia falsa acusó el golpe, sabía que era verdad en el amplio sentido de la frase- Además… no sé si eso lo dañará más a él que a mí a este punto. Ritsuko, escúchame. No me pasaré de la raya con él, porque lo amo. Escúchame bien, yo lo amo. Sé que sigo siendo su guardiana, y conozco mi posición, y no me aprovecharé de eso para acostarme con él. No seré la puta que me has visto ser... no con Shinji, porque me ha dado todo. Con él será diferente, te lo juro, porque si se llegara a derrumbar, me derrumbaré con él y no podré evitarlo. Te juro que no... Rits, me… -cada vez más le estaba costando aguantar el llanto- me conoces mejor que casi cualquiera, sabes que te estoy siendo honesta.

-... Te enteraste de la ley de natalidad, ¿verdad?

-Toji… él me preguntó sobre eso hoy en la mañana. Nos topamos aquí luego de que recuperase sus extremidades. La verdad, es que si no es porque me lo preguntó, yo no sabría.

-... hace cuanto que…

-Desde el viernes. Me invitó a un picnic al lugar donde lo llevé luego de su primera pelea. Él se me declaró, no quiero ni imaginarme lo que le costó decirlo.

La rubia levantó su mano derecha, tenía la cachetada lista, pero no ganaba nada si la golpeaba. Ritsuko sabía que era una batalla perdida, no había nada que pudiese hacer. No tenían vínculos de sangre ni eran familiares políticos, por lo que fuera de la ética de la situación, no había nada que les impidiese estar juntos. Encima los viejos "moralistas" que legislan, declararon que esto es legal. Peor aún, si quiere destronar al Rey, los necesita felices, y ese punto era más importante que cualquier otro.

-Tú… solo sé más discreta, habla con él sobre eso. Tienes razón, ya es legal, pero sigues siendo su guardiana y más importante que eso, su comandante directo. Lo que le suceda es tu responsabilidad.

-Mírame, Rits… No lo dejaré, y lo cuidaré mejor que nadie. Le debo todo a él.

-Eres un caso perdido, Misato…

-Rits, ¿puedes hacerme un favor? Sólo te pido que no se entere Gendo. Conociéndolo, hará algo solo para hacerlo sentir miserable.

-Yo no diré nada a nadie, así que esto va... va en tu capacidad de ser discreta.

-Tranquila. Lo seré.

'¡NI LO INTENTES RITSUKO! ¡NI LO INTENTES!'

Desde ahí, Shinji escuchó todo.

La curiosidad pudo más. Esa sonrisa de la mujer que amaba le daba seguridad, pero sabía que esa conversación era crucial. Un aparente descuido suyo había puesto en problemas a Misato, ni siquiera recordaba haber puesto la mano ahí, pero lo que vino después fue el mejor calmante que pudo haber experimentado, porque sus temores se extinguieron. Hubo alguien que se jugó el pellejo y posición por él, alguien que dijo que iba a hacer lo posible por no dañarlo porque lo ama, alguien que lo defendió por ser él, y, a diferencia de las otras veces donde esto sucedió, ahora lo pudo presenciar.

Ritsuko abrió la puerta para irse de la Ready Room, y estaba molesta. En la práctica, no había nada que ella pudiese hacer, excepto decirle a Gendo, y esa posibilidad también estaba descartada porque Misato tenía razón conque si Gendo se entera que su hijo es feliz, hará algo solo para joderlo. Si sucede eso, se derrumbarían ambos, y eso significaba que eran dos personas menos para contar en su plan. Ritsuko, al menos por un rato, volvió a ser ese humano lógico que tomaba sus decisiones considerando los pros y los contras.

Misato, por su parte, quedó sola en la Ready Room con el corazón a 100 km. por hora. Se tomó la cabeza y se apoyó contra una de las paredes de la sala de estar, sin quererlo, en un espacio que era un punto ciego para la cámara de vigilancia, cuando de repente vio entrar a Shinji, suavemente. Vestido con su Plug Suit, listo para pelear, venía con lágrimas en sus ojos y una pequeña sonrisa.

Ella no atinó a nada, estaba cansada mental y emocionalmente para intentar formular alguna pregunta, por lo que solo se pudo limitar a ver como Shinji, en ese aparente estado de felicidad emocional, se le acercaba lentamente para tomarle la cara, y así plantarle en los labios el beso más puro que había recibido en la vida, dándole a ella algo que en ese momento necesitaba mucho. Él a los pocos segundos soltó el beso, y llevó la frente de su (aún) tutora junto a la suya.

Lo hizo sin pensar en la ubicación de la cámara, que de casualidad no los podía enfocar.

-Shinji, ¿qué pasó?

-Gracias, Misa-chan.

-¿Por… por qué?

-Yo… escuché lo que dijiste… creo que… nunca sabrás todo lo que realmente has hecho por mí, Misa-chan. Te prometo... intentar ser digno de ti.

-¿Digno…?

En plena pregunta, Shinji le plantó otro beso, y la abrazó. Eminentemente tuvieron que separar los labios, pero ahí se quedaron un rato largo, juntos en los brazos del otro. Era el lugar donde todo estaba bien, pero había una duda que tenía la peli morada respecto a uno de los contactos cálidos de su muchacho durante la reunión.

-Shin-chan… ¿Por qué me tomaste la mano en la reunión?

-Yo… creo que escuché lo que pensaste, Misato. No tengo nada que perdonarte, de verdad.

Ahora el balón estaba en el lado de la Mayor, pero el pase fue tan preciso que la resolución emocional que vivió fue definitiva. La sonrisa que le dio Shinji era tan pura que ella se dio cuenta que le estaba siendo honesto, él realmente no tenía nada que perdonarle porque no le importaba y que aparte de todo, para confirmarle esto, la volvió a abrazar.

Todo estaba bien.