Martes 16/02/2016
La cabeza de Ritsuko seguía siendo un desastre, y ahora era peor. Iba a tener un problema con el que lidiar, algo que podría ser grave a largo plazo en caso de que Shinji y Misato no fuesen discretos. Ella seguía contando con ellos para arruinar los planes del Rey Bastardo, y de hecho si estaban en ese nivel de complicidad, las posibilidades de éxito iban a ser superiores. Eso no omitía el hecho de que lo que estaban haciendo estaba mal, aunque debió habérselo esperado.
La rubia teñida, bajo su propia concepción, no hubiese llevado a nadie del trabajo para vivir con ella, menos a un niño, y no es que a ella le caiga mal alguno de los pilotos o compañeros de trabajo, solo que vivir con alguien implica formar una conexión emocional con esa persona para que la convivencia funcione. Ella creyó y se engañó a sí misma en ese ámbito con Gendo, y el tipo de trabajo que tuvo con Toji y que hasta esa noche estaba teniendo con Sakura la terminaron llevando a un lugar que ella no quería, pero aún así no era capaz de hacer lo que hizo su única amiga.
Misato, en un acto de filantropía sacado de contexto, llevó a alguien a vivir con ella cuya existencia no conocía hasta un día antes. Ritsuko sabía cómo vivía ella, que tenía una vida 'poco' ordenada, pero fue capaz de exponerse así ante Shinji, porque sea cual sea el motivo, Misato no aguantó el verlo tan solo y despreciado por su padre. Algo que Ritsuko pudo hacer, algo con lo que ella podía dormir.
Hasta ahí, todo relativamente bien, y los meses que vinieron hasta que Shinji terminó absorto, también. Es desde ese día que lo que sucedió, en la concepción de la doctora que dejó de ser normal. Misato ya la había golpeado dos batallas antes, y por el mismo niño del que cuidaba, pero con Shinji absorto, nada más fue igual. Misato llegaba al trabajo decididamente ebria y con la disposición de pelear contra el que sea si eso la llevaba a recuperarlo, y eso hizo que fueran 29 días difíciles para todos.
El día 30 fue el peor porque Misato llegó sobria, pero su ansiedad era tan grande que la actitud conflictiva era peor, porque ahora sabía totalmente lo que hacía. Fueron horas difíciles para todo quien se encontrase con la Mayor, por lo que esperaba la reacción que tuvo Misato cuando la operación falló. Lo que no esperaba es que tras ese grito desesperado a la bestia púrpura, ella 'lograra' recuperar a 'su' Shinji.
Lo que pasó a la semana después fue otra señal. Ahora fue el 3er niño de NERV quién recuperó a la Mayor, y de ahí en adelante el vínculo fue tan fuerte que era esperable que tarde o temprano terminaran juntos, aunque era obvio que Ritsuko prefería que esto demorara.
Amaban estar juntos, buscaban excusas para hacer cosas juntos, Misato tuvo la desfachatez de besarlo en público dos veces (algo que al de ojos azules no le molestó), e incluso resulta que hasta ya tenían un lugar especial. Eran dos personas solitarias que tenían una química increíble y que parecían entenderse a la perfección... No. No le molestaba que estuviesen juntos, no le molestaba que expresaran así ese vínculo cortesía del destino y de los riesgos que tomaron por el otro. Le molestaba no poder tener algo así, odiaba haber perdido tantos años de su vida engañándose a sí misma con tal de sentir algo.
Este descubrimiento la dañó más, ya no estaba en buenas condiciones y lo que venía era peor. Tenía toda la intención de borrar los planes de SEELE y sobre todo los de Gendo, pero estaba débil. No sabía si iba a poder llegar a aplicar su plan porque no se creía capaz de aguantar la presión. Estaba sola en el mundo, nadie que estuviese ahí para ella.
17:00 horas
-Shinji… dame un momento.
-Uh… si, claro.
Misato se sacó la chaqueta, la colocó nuevamente en la cámara aunque ahora sin tanta parafernalia, se dio vuelta y lo besó. La de cabello púrpura siempre había incluido ternura en sus besos con el muchacho, nunca habían sido besos con intenciones lujuriosas, y no es que este en particular lo sea. Lo que había era alivio.
Solo debían ser discretos para que no sepa Gendo, no tendrían que inventar la rueda para seguir adelante, solo debían ser cautelosos y cuidadosos. Iban a seguir teniendo encima a la Sección 2 porque ellos se encargan de la seguridad de todos en NERV, por lo que una relación romántica pública entre ambos era con seguridad algo de lo que Gendo se informaría a través de ellos, si no era porque era un riesgo, iba a ser porque Chirón iba a tener su oportunidad de oro para joderla. Por otra parte, ya vivían juntos, y la Sección 2 no llega tan lejos para espiar la intimidad de las personas. Ahí y la Ready Room podrían ser su lugar especial, al menos por ahora.
Misato soltó el beso, respiró profundo y abrazó al muchacho de ojos azules. No estaba todo bien fuera de ese pequeño mundo que estaban construyendo ladrillo a ladrillo, pero estaba mejor que hace media hora.
-Shin-chan, ¿quieres ir al cine?
-¿D-de verdad…? -sonrojando un poco, sonrió- Bueno… me encantaría ir contigo. ¿Que… qué día tienes en mente?
-Bueno, mañana está de turno Rei, incluiré a Toji para que haga el turno el jueves y el viernes, Asuka. Quiero llevarte a pasar esa noche por la ciudad de la que habíamos hablado un rato atrás. Además, es el día que Asuka no estará en casa, será nuestro día a solas.
El tono coqueto de esa última frase fue todo lo que necesitó Shinji para querer que sea viernes, y todo lo que bastó para que lo rojo de sus mejillas se profundizara. Era una oportunidad para estar con ella, pero…
-Shinji, lo que sí… no podremos actuar como si estuviéramos en una cita, más que nada por la Sección 2. Ellos le informarán a tu padre si nos ven así, y no es que sea ilegal, pero… me asusta que intente hacer algo solo para que seas miserable, ya lo ha hecho antes y quiero evitar que suceda nuevamente. Pero, fuera de eso, es una cita.
-Misato, yo… estaba pensando en las chicas. En Rei y Asuka, no quiero que se sientan excluidas. Es decir… lo nuestro es, bueno… distinto, pero aún así… ellas no saben de esto, y sé que no se deben enterar, pero se verá sospechoso si salimos los dos y no… no las invitamos.
-Mmm -Misato se dio cuenta que Shinji tenía razón, se iba a ver sospechoso. Es cierto que por razones sobrenaturales el vínculo que compartían era inigualable con cualquier otra alma, pero sería sospechoso- tienes razón, Shin-chan, pero… yo quería salir contigo.
-¡Misato, yo… no quise decir eso! Solo que… si alguien se meterá en problemas por esto, eres tú, y no…
-Shin-chan. Eso lo sé -esbozando una sonrisa triste y tomando su rostro con su mano derecha mientras lo abrazaba con la izquierda-, lo sé muy bien, pero, no se me ocurre nada. No me alcanza el dinero para salir dos veces…
-A mi… mi sí. -Misato lo quedó mirando sorprendida- Yo no gasto mucho, y… no tiene que ser lujoso. Solo… invitarlas a comer ramen, como la otra vez. Invitemos a ambas el jueves, y si aceptan venir, yo pago ese día. No quiero que se vea sospechoso si salimos solo los dos siempre.
Era una buena idea. Ellos podrían salir solos el viernes y usar como 'coartada' compartir con las otras dos pilotos el día anterior. El pequeño problema para ella, es que no quería que Shinji gastara su dinero en algo así, independiente que no gastara mucho en general y que era probable que tuviese ahorrado.
-¿Y si no vienen, Shin-chan?
-Entonces… entonces nos vamos a medias con los gastos el viernes.
-¿Seguro?
-S-sí. No ganas lo que mereces, y yo tengo dinero. No me molesta gastar, además… saldremos juntos, ¿no?
Es inteligente y no es tacaño, quiere gastar para alivianarme el gasto de dinero. Ay, mi Shinji, el día que pongas tus intereses por sobre el de los demás sucederá algo malo, pensó, siendo este último pensamiento una pequeña broma para sí misma.
-Entonces es una cita -dijo ella con una gran sonrisa.
-S-si. Una cita.
-Ahora, de verdad no quiero hacerlo, pero me debo ir. No creo tener papeleo ahora, pero al menos debo hacer acto de presencia en mi oficina por un rato.
-Está bien, nos vemos entonces.
Shinji iba a besarla cuando ella recordó algo importante.
-Espera… mas rato es la prueba de Toji. Creo que sería importante para él si bueno… estás ahí, para darle apoyo. ¿Te paso a buscar?
-Oh, es cierto… -el semblante del niño cambió radicalmente- e-está bien. ¿A qué hora pasarás por mí?
-Después de las 9 –respondió sonriendo para intentar cambiarle el ánimo en algo al 3er Niño-. Espérame listo y comido, puede que sea largo.
-Bueno. Entonces… entonces nos vemos luego. Cuídate.
-Lo haré -Misato plantando un último beso en los labios de Shinji, logró recuperar el semblante de su muchacho, el que no debería pasar por nada de esto-. Cuídate tú también.
-Sí, nos vemos.
Con esto, Misato volvió a sacar su chaqueta de la cámara y se fue de la Ready Room con dirección a su oficina, realmente contenta, mientras Shinji quedaba solo en la Ready Room, contento y tranquilo. Iba a tener una cita con su chica el viernes en la noche.
21:10 horas
la tripulación alta del puente se dirigía a la sala de pruebas. El monstruo experimental conocido como Unidad 03 iba a hacer su presentación en sociedad.
El equipo conformado por Shigeru Aoba, Makoto Hyuga y Maya Ibuki iban liderados por la Doctora en Jefe de NERV, Ritsuko Akagi. 4 seres humanos, en mayor o menor medida, curtidos por el dolor de la guerra. Cada uno en diferentes niveles tenía sus cicatrices y visiones distintas sobre cómo encararla.
Los tres técnicos tenían una cosa en común, y es que esta guerra es necesaria para vivir y que como en toda guerra hay que hacer sacrificios, y cada uno vivía de manera distinta esos sacrificios.
El que menos problemas tenía con esto era Shigeru Aoba. Por su personalidad, su pensamiento era que lo que se sufría ahora iba a valer la pena, porque si vivía, iba a tener el resto de su vida para poder sanar esas cicatrices mentales, y bueno… si moría… la pregunta se respondía sola.
Makoto Hyuga, por su lado, tenía un poco más de problemas viviendo esta guerra. Intentaba analizar un poco más entre líneas lo que estaba pasando porque era sospechoso lo que iba a suceder después. No sabía en qué consistía el Proyecto de Instrumentalización humana, no sabía que intentarían hacer con los Eva en caso de que ganaran la guerra, y definitivamente tenía curiosidad sobre la composición de las Unidades. El comportamiento de la Unidad 01 era mucho más que sospechoso.
Para estos efectos, quien peor lo pasaba era Maya Ibuki. Desde antes de esa mañana, ella tenía pesadillas periódicas con el berserker púrpura, no toleraba la idea de que niños pelearan esta guerra debido a su naturaleza empática, lo que conllevaba a que después de cada batalla y últimamente algunos entrenamientos o pruebas de sincronización ella debía separarse del grupo para respirar y algunas veces llorar. Si bien, lo que le confesó su sempai era revelador y le daba una oportunidad de ayudar desde su posición para realmente poder vivir, era más de lo que podía aguantar para un solo día, y aún no venía lo peor.
Ritsuko Akagi, por otro lado, era un universo totalmente aparte respecto al de los técnicos. El sufrimiento que la carcomía venía desde varios frentes, y el que iba camino a afrontar si bien era la gota que rebalsó el vaso, era una gota en el lago de problemas con los que tenía que lidiar desde hace años y a diario.
Desde su relación con Gendo y lo que ella creía que era amor, las cosas que había hecho motivada por esa cosa que creía que era amor, sus noches sin dormir de manera decente, lo que sabía, su soledad… todo eso acentuado por lo que esa noche iba a ser la muerte física de Sakura Suzuhara, una niña pequeña que, si su plan a largo plazo funcionaba, iba a ser la niño símbolo de la guerra por la supervivencia humana. Un acto de injusticia que iba a ser capaz de eclipsar la brutalidad de poner a niños de 14 años a pelear contra los enviados de Dios.
21:15 horas
El cuarteto llegó a la nueva sala de pruebas, habilitada para la Unidad 03. La sala era igual a las otras tres, pero el monstruo era totalmente diferente, uno que a simple apariencia era capaz de eclipsar al monstruo manipulado con guantes de cirujano conocido como Unidad 01.
Mientras Makoto y Shigeru se encargaban de que la baquelita que encerraba a la Unidad 03 desapareciera del entorno del Eva, Maya se daba cuenta que su maestra llevaba su segundo cigarro desde que se juntaron para caminar a la sala de pruebas. Ritsuko estaba aferrada a una de las paredes lejanas al ventanal que les daba la visual a la Unidad, y Maya sabiendo que sus compañeros no estaban atentos a ella, aprovechó para acompañar a su sempai.
-Doctora, deje de fumar. Quizás cuánto ha fumado hoy...
-El número 12 desde que me fuí de la Ready Room. No sé si me molesta más que realmente estén juntos o el hecho de que no soy capaz de tener una conexión así…
-¿Sempai…?
-Lo odio, Maya, pero no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Si se entera Gendo, no podré poner en marcha mi plan. Aún así… tienen algo que yo no, tienen a alguien que estará ahí si el otro lo necesita. Tú viste a Misato cuando nuestra operación falló, y viste lo que hizo Shinji cuando ella casi muere. Viste cómo reaccionó Shinji cuando despertó luego de salir del Eva, y ni te imaginas cómo despertó Misato… independiente del origen, eso es amor. Necesito eso, y no lo tengo.
-Y me imagino que lo peor de esto es que su preocupación real es lo que viene ahora -dijo Maya con una evidente pena en su voz.
-Sí. No quiero ni pensar en lo que sucederá luego de esto…
21:18 horas
Shinji estaba bañado, alimentado y con su Plug Suit puesto para combate, nuevamente. Era la prenda que debía usar por obligación en su estancia en la Ready Room, y si bien era una prenda limpia y él hacía poco en la habitación, era una cuestión de higiene que debía mantener. Cenó ligero luego de la ducha y estaba esperando a su Mayor.
Quería estar ahí para Toji, él hubiese estado allí la primera vez para su amigo si hubiese tenido la oportunidad, y esta no la podía perder, a pesar de que le era difícil saber que su amigo nuevamente iba a tener que pilotar este monstruo, uno que ahora era más aterrorizante y que cuyo funcionamiento no era predecible.
Cuando esa mañana entró junto a Misato y el Sr. Suzuhara al lugar donde estaban afinando los últimos detalles de la bestia azul oscura, ocultó el terror que le generó la cantidad de adiciones que ahora tenía. Tenía varias espadas listas para ser usadas y una armadura gruesa en los lugares clave que la hacían parecer invencible, y además de eso, él sabía lo incontrolable que podía volverse una Unidad por experiencia propia.
Tenía miedo, estaba nervioso y ni siquiera lo iban a buscar aún, por lo que cada minuto que pasaba era peor para él, así que ni siquiera podía imaginarse lo que sentía Toji. Hasta que tocaron la puerta.
-Shinji, soy yo.
-…Ya voy.
Era el momento. Otra cita con el destino de tantas que había tenido en los últimos casi siete meses. Mientras iba a abrir la puerta para ir a la sala de pruebas de la Unidad 03 pensaba en la cantidad de cosas que podía pensar en unos pocos casos, finalmente llegó a la puerta, sólo para perderse durante unos segundos.
-Hola… Shin-chan.
-Hola, Misato…
Las preocupaciones que lo carcomían murieron durante un minuto. Se perdió en ella, en sus ojos, su cara, su pelo. Se puso feliz de verla, de tenerla cerca. Ella está aquí. Todo está bien.
-¿Shinji? Estás nervioso, ¿no?
-¡Oh…! O sea, sí, lo estoy… pero no es… e-es que vi tus ojos, son… son hermosos.
-Ah… -Se sonrojó no solo porque no se lo esperaba, sino que nunca le habían dicho que tenía lindos ojos- gracias…
Ella atinó a darle un beso rápido para luego abrazarlo casi desesperada. En su vida necesitaba detalles, los había anhelado e idealizado porque sus relaciones maritales se habían vuelto un círculo vicioso donde ella se llevaba la peor parte, siempre, pero ahí estaba el motivo de sus preocupaciones y sueños, sorprendiéndola una vez más. Shinji nuevamente lo había hecho, sin darse cuenta.
-Cuando tengamos tiempo, yo… yo te explicaré por qué esto significa tanto para mí. Dame tiempo, pero te lo recompensaré como corresponde. Dame tiempo… -pensaba mientras se limitaba a verlo con una sonrisa de oreja a oreja, sonrisa que hizo que el muchacho se perdiera más.
-El… el viernes, Misato.
-Oh, es cierto, nuestra cita… -ambos sonrojados y abrazados- Tienes razón. Ahora, volvamos a los negocios. ¿Vamos?
-... vamos.
Los nervios bajaron lo suficiente para Shinji porque tenía a Misato al lado. En su mente, todo iba a estar bien porque estaba ella ahí. Si los nervios lo superan, solo bastaba mirarla, y si eso no bastaba, la abrazaría. Iba decidido respecto a cómo encararía esta situación, pero iba a estar bien sea como sea.
21:20 horas
Toji estaba resignado. Estaba en el camarín de pilotos varones y acababa de ponerse su nuevo Plug Suit.
Esto es más grande que tú. Eres un jugador de equipo. Aportarás en lo que puedas. Te sacrificaras por sea quién sea que tenga problemas allá afuera. Este es el agradecimiento por Sakura y por mí. No te volverás a meter en problemas en esta Unidad…
Estaba resignado, pero mentalizado. Sabía que no había vuelta, pero también sabía que faltaba muy poco para terminar la guerra. NERV encontraría a sea quien sea que haya creado a los Caídos y solo quedaban tres Ángeles. Después de eso, con algo de suerte, viviría para ver a su hermana pequeña caminar nuevamente y así mismo poder disfrutar de su vida, con su padre guiándoles el camino a ambos.
Luego estaba Shinji. Iba a poder pelear mano a mano junto a él, tendría la oportunidad de tomar algunos golpes por la persona que siempre salvaba el día y se llevaba las peores lesiones peleando. Seguía sintiendo culpa por golpearlo luego de la batalla ante el 3er Ángel, y quizás siempre la sentiría, pero ahora iba a poder devolver la mano en las batallas que quedaran.
En su arenga mental tenía contemplada a Ritsuko. La mujer que le devolvió las ganas de vivir a través de lo que hizo con su hermana y él mismo, y con ella era lo mismo que con Shinji. Quizás se iba a sentir en deuda el resto de su vida, pero iba a poder ayudar para mantenerla con vida.
En ese momento también decidió que iba a instar a Shinji para que intentase algo con Misato. Ahora que la edad biológica no era tan grande, que sería legal, y sobre todo luego de la complicidad que los vio tener, pensó que eran el uno para el otro. Definitivamente se dio cuenta de cómo su amigo apoyaba una de sus manos en una de las piernas de su ahora Mayor.
Pensó en Rei y Asuka. La albina era extraña, eso él lo tenía claro, pero era inofensiva, formal y claramente a pesar de tener problemas para socializar, se preocupaba por los demás, y definitivamente sus problemas con Asuka no eran tan terribles para querer que ella muriera. Odiaba su carácter como casi todos los que él conocía, pero le afectaría si ella muriese.
Estaba claro respecto a todas esas cosas, menos respecto a Hikari. Nunca había sentido eso antes por alguien. Le gustaba tenerla cerca y sentía cosas diferentes que si estuviese con una amiga, no era lo mismo. No sabía si le gustaba como tal, porque nunca le había pasado con otra persona, pero sí sabía que la quería y sabía lo que a él le afectaría si a ella le pasara algo. También se había dado cuenta que a ella le gustaba él, no había otra explicación para toda la compañía que le hizo mientras estuvo incapacitado, y si bien a él le molestaba verse debil ante ella mas que frente al resto, ella nunca dijo una sola palabra de queja. Era más que su trabajo como delegada y más que una amistad, por lo que sabía que si quería tener algo más con ella solo tendría que declararse. Y eso sería muy difícil y vergonzoso.
Con todo esto en mente, tocaron la puerta del camarín y él la abrió. Era su propio padre quién lo fue a buscar para darle apoyo moral camino a la prueba.
-Hola hijo.
-Padre…
-¿Estás listo?
-... -respirando hondo, despejó su mente de lo que le generaban dudas- Sí. Vamos.
Ahora sí. El momento más importante de su vida estaba a unos minutos de suceder.
21:25 horas
Ritsuko y el equipo de técnicos estaban listos y dispuestos esperando lo que venía, y el nivel de preparación mental que tenían variaba dependiendo el conocimiento de lo que tenían de la situación.
La Unidad 03 daba miedo, eso era una verdad objetiva. Era Frankenstein básicamente, y por eso mismo es que el interés en saber que iba a suceder era tan grande, al igual del miedo que les generaba saber lo que pasaría en caso de que esto falle.
En esto están esas cuatro personas, cuando de repente se prende una lucecita roja, casi insignificante arriba de la ubicación sobre la que estaba Shigeru. Era el intercomunicador, Gendo Ikari iba a supervisar la misión desde algún lugar quién sabe dónde, pero su control iba a ser total. Maya ya tenía su mueca de odio insertada en su cara
-Doctora Akagi.
-Comandante…
-Fuyutsuki va camino con un micrófono. Sólo necesito escucharla a usted durante el proceso.
-Entendido.
A los pocos segundos llegó el Sub Comandante con un pequeño micrófono. Estaba encendido y ya estaba conectado con el intercomunicador. La rubia doctora, al ver que era un auricular del tipo bluetooth, todos iban a ser capaces de escuchar al Comandante, pero si había alguna queja, él no las iba a escuchar a menos que Ritsuko la emitiese.
-Doctora.
-Profesor…
El mayor de NERV le extendió su mano derecha esperando a que RItsuko le correspondiera el saludo, algo que a ella le sorprendió porque nunca su profesor universitario lo había hecho. Aún así, le correspondió el extraño saludo, y se dio cuenta de que había un pequeño papel en la mano derecha. El Sub Comandante se encargó de sostener la mano de la doctora hasta que ella pudiese sostener el papel por su cuenta, y cuando lo hizo, la soltó.
-Buena suerte, doctora -le dijo de manera inmutable.
-Gracias, Sub Comandante -cerró la puerta luego de esto para girarse a su equipo-. Ahora debemos esperar a Misato, y comenzaremos con la prueba. El piloto está en posición.
-Entendido, doctora.
Cuando la atención se alejó de ella, se colocó el micrófono colgando desde su oreja derecha y procedió a ver el papel
"Necesito que venga a mi oficina mañana a las 11 a.m."
Ritsuko dedujo que era importante, porque al igual de extraño que el saludo, era extraño que la citara a su oficina con tanto secretismo. Algo iba a suceder y era confidencial.
Mientras intentaba deducir que era, volvían a tocar la puerta. Eran Misato y Shinji.
Ritsuko sacó el micrófono tipo bluetooth de su oreja y lo cerró en su mano para que Gendo no la escuchara.
-Misato, ¿p-por qué lo traes aquí? -asustada por lo que implicaba la presencia del 3er Niño.
-La última vez hicimos todo mal cuando se trató de Toji convirtiéndose en piloto y ya sabes cómo está saliendo todo eso, además, Shinji me pidió venir.
-... -Ritsuko no tenía cómo negarse a esto sin parecer sospechosa. Ni el niño ni su amiga sabían que iba a suceder- ¿Estás seguro de que quieres estar aquí, Shinji?
-Sí, doctora. Quiero apoyarlo, y… solo puedo hacerlo desde acá.
La seguridad de su respuesta era algo abrumadora. El muchacho estaba determinado a estar aquí, y su argumento era válido y honesto. Lo necesitará de su lado en un tiempo, y ya era horrible lo que iba a presenciar, pero peor sería si esto sucede y le negaban estar ahí porque incluso Misato iba a tener argumentos para sospechar desde ese momento. Sabiendo esto, se puso el micrófono de vuelta, se hizo a un lado y los dejó entrar.
A Misato esto le pareció sospechoso. La mirada de su amiga no transmitía seguridad o la falta de empatía que por lo general demostraba, sino que demostraba miedo… ¿Miedo de que Shinji estuviera ahí? Algo horrible iba a pasar y nadie en esa sala lo podría evitar.
El muchacho, por otra parte, estaba bien. Si algo pasaba, solo debía mirar a la mujer que amaba, si no bastaba, la abrazaría, porque esa sensación ciega de que en su presencia nada estaría mal era tan grande que anulaba cualquier temor que tenía hasta antes de entrar ahí.
21:30 horas
"Que pase el piloto".
La orden de Ritsuko se cumplió mientras Toji, acompañado de su padre, se acercaba al Entry Plug del monstruo azul oscuro.
Había expectativa en todos los presentes. Mientras que para Shigeru y Makoto era sólo otra de tantas pruebas, el semblante de Maya era de miedo al igual que el de Misato, que a diferencia de la técnico sólo sabía que algo iba a suceder. Y si bien Ritsuko ya estaba aterrorizada, esta expresión cambió un poco cuando mirando a los presentes vio que Shinji se acercaba a Misato para abrazarla por detrás. Al ver esto, la rubia se les acercó disimuladamente mientras que la Mayor correspondía el abrazo tomando las manos del muchacho.
-Carajo, Shinji. Al menos sean discretos. -le recriminó la doctora de manera sigilosa, luego de volver a sacarse el audífono.
-P-perdón doctora, pero… algo le pasa. Ella tiene miedo, y… yo siento su miedo. No sé por qué, Akagi-san, pero es así, s-solo creí que un abrazo le vendría bien…
Mientras Misato, sin mirarla, con el hecho de entrelazar los dedos del chico con los suyos confirmó esto, Ritsuko nuevamente no tuvo cómo contradecir a Shinji. Mirándolos con resignación, prefirió acercarse al ventanal que le da vista a la Unidad en cuestión, ahora debía esperar. Con el Comandante conectado, era él quien mandaba la operación.
"Háganla entrar".
Para el Rey Bastardo fue imperceptible el murmullo que generó la gente en la sala de control mientras Sakura Suzuhara estaba siendo asistida por personal de la Sección 2 para llegar junto a su padre y hermano, al lado del Entry Plug de la Unidad 03, quienes sonrieron de sorpresa al verla ahí.
-Hermana, ¿por qué te traen aquí?
-No lo sé, Toji… estas personas solo me trajeron.
"Introduzcanla al Entry Plug".
La voz de Gendo sonó fuerte mientras más gente de la Sección 2 entraba ahora sólo para reducir a Toji y a su padre, a pesar de que no habían intentado nada, por lo que sin oposición los agentes que habían llevado a la niña hasta ahí se aprovecharon de su incapacidad motora para meterla dentro del Entry Plug. Con esto, las máquinas empezaron a actuar, y fue la niña de 7 años quién quedó dentro de la Unidad.
-Ritsuko… ¿qué está pasando? -dijo Misato totalmente aterrorizada.
-Perdóname. No puedo… no puedo hacer nada. -dijo la rubia teñida de tal forma que no era capaz de contener el llanto que venía.
-¿Qué… por qué la hermana de Toji está entrando a la Unidad 03, Akagi-san? -dijo sorprendido Shinji- ¿No se supone que es Toji quién debiese subir?
La doctora no sabía cómo responderle. Tenía terror de lo que estaba pasando ahí y de la presencia de Shinji.
-Perdonenme. La Unidad 03… la Unidad 03 necesita un alma, y… -en este punto Ritsuko se sacó el micrófono de la oreja y se alejó del ventanal para llorar.
-¿Pero qué tiene que…? No… ¡Mierda, no! –gritó Misato cuando Shinji finalmente soltó el abrazo que había puesto en su Mayor para acercarse él al ventanal, y…
-¡Malditos! ¡¿Qué carajo están haciendo con mi hija?! -exigió el padre de Toji.
-Son órdenes expresas del Comandante. Nos ordenó insertar a su hija dentro del Entry Plug antes de que entre el piloto -le indicó el mismísimo capitán Chirón.
-¡Eso es una mierda sin sentido! ¡¿Por qué…?! -el padre de Toji empezó a sacar cuentas mientras el Entry Plug empezaba a introducirse en el Eva, hasta llegar a la peor conclusión-. Quiero hablar con la Doctora Akagi. Ahora.
-Lo lamento señor, pero ella no tiene ningún poder en esta operación. Son órdenes del Comandante.
"Yo estaba allí, ya sabes. Cuando Shinji pilotó la Unidad 01 por primera vez. Recuerdo cómo su padre consiguió que entrara en ese monstruo. Y luego, cuando vi la forma en que tú y la Dra. Akagi estaban actuando, yo […] Fue bastante fácil darse cuenta de que, si el Comandante le hacía eso a su propio hijo, estaría más que feliz de hacérselo al mío. No tienes que ser un científico espacial para darte cuenta de eso".
El Sr. Suzuhara recordó esta frase. Se la dijo él mismo a la Mayor Misato Katsuragi esa misma mañana. No sabía adónde iba a terminar esto, si Toji se iba a subir o no al Eva, pero tenía claro que la Unidad necesitaba un alma, y como varios, había escuchado los rumores de la Dra. Yui Ikari subiéndose a la Unidad 01 con su hijo mirándola… no había vuelta. El Rey quería que la conexión se produjera a través de la sensación de pérdida.
Con la niña dentro de la Unidad, los agentes de la Sección 2 que la escoltaban se fueron, nuevamente quedando solos padre e hijo. El Sr. Suzuhara estaba incrédulo, no podía entender cómo pudo ser tan ciego. Tendría que haber deducido que podría pasar algo así de horrible, hubiese suspendido el tratamiento de inmediato y convencido a Toji de no acceder a pilotar. Prefería tener a Sakura en silla de ruedas, pero viva. Eso no sostenía análisis.
Toji, por su parte, no entendía qué pasaba. Su hermanita, en un acto que no era capaz de entender, estaba dentro de la Unidad que tendría que usar. Es más, tendría que estar dentro ahora. Para él no tenía sentido que Sakura estuviera dentro, por lo que solo atinó a mirar a su padre, que inevitable e irremediablemente se puso a llorar.
-No… Yo… viví esto antes.
-Shinji... ¿A qué te refieres con que viviste esto antes? -le preguntaba una asustada Misato.
Al 3er Niño se le clarificó la mente. Cuál soldado de guerra que bloqueó ciertas memorias de batalla para proteger su mente y conciencia, Shinji volvió a los 4 años, cuando estaba en una sala similar junto a otros técnicos, su padre, Fuyutsuki y una señora de cabello medio café que siempre lo miró con algo recelo. No recelo como Ritsuko, que en su caso era una cuestión profesional, sino era más bien… disgusto.
Recordó escuchar al ya Sub Comandante regañar a su madre, quien ya estaba arriba de la Unidad 01 por llevarlo a él a ese experimento porque era crucial, y recordó la voz de su madre disculpándose de aquello, pero que era importante verlo ahí porque así podría presenciar su 'brillante' futuro. Luego, la Unidad 01 emitió unos sonidos, y nunca más vio a la mujer que le dio la vida.
Shinji bloqueó ese recuerdo de su mente porque le hacía daño, pero volvió debido al deja vu. Entendió el motivo por el que su sincronización con la Unidad 01 siempre ha sido tan alta, porque era su madre con quién se sincronizaba realmente, entendió también gracias a esto que lo que sucedió fue que la Unidad 03 original tenía posiblemente el alma de la madre de Toji, ya que pensándolo bien, Toji hablaba de Sakura y de su padre, pero no de su madre, y también comprendió que esta Unidad 03 necesitaba un alma, y llevaron a la hermana menor del piloto para que la sincronización fuera alta desde el principio debido a la sensación de pérdida, como por 'accidente' sucedió con él mismo.
"Piloto Suzuhara, entre a la Unidad".
Toji estaba seguro de lo que iba a vivir y de lo que iba a hacer. Sus arengas mentales se vieron algo mermadas por ver a su hermana dentro de la Unidad, pero el enfoque no varió en lo más mínimo. Llevaba bastante tiempo sin estar tan determinado a hacer algo en particular. Ese estado emocional se fue por el desagüe cuando se volteó a mirar a su padre, quién lloraba profusamente porque entendió que acababa de pasar y sobre todo, donde estaba su hija pequeña.
-Papá, ¿qué… qué te pasa?
-Hijo… no… no culpes a nadie más por esto -le dijo mientras ponía una rodilla en el piso y una mano en el hombro izquierdo del deportista-, solo al Comandante. Sólo a él, nosotros… nosotros sólo seguimos órdenes.
-¡Me estás asustando! ¡¿Qué pasa?!
-"Piloto Suzuhara, entre a la Unidad" -sonó desde los altavoces la voz de Gendo.
-Entra a la Unidad, Toji. Ahí te darás cuenta.
Mientras el Suzuhara mayor lloraba de la pena generada por la muerte de su hija menor, Toji se dirigió al Entry Plug, ahora asustado, sin saber qué es lo que pasa. Cuando miró el Entry Plug, estaba vacío. No estaba su hermana, y ahí tendría que estar ella.
-¿Papá…? ¿Y Sakura?
Ritsuko y Maya detuvieron su propio llanto al ver a Shinji. El niño al que la doctora en Jefe le debía la vida de su amiga, en su intento de no llorar terminó teniendo un llanto gutural por sí mismo (*).
Todas las memorias que su mente bloqueó volvieron de forma vívida, una a una. Recordó que la mañana que su madre desapareció, su padre le dio un beso en la frente antes de trabajar. Los años que vinieron luego de eso, cada ninguneo, rechazo, invalidación y falta de cariño que experimentó. Todas las experiencias que mermaron su amor propio y orgullo básico de ser humano, lo que siente luego de pelear en el Eva, y lo que vivió y supo estando dentro del núcleo de la Unidad 01.
Mientras de forma inconsciente terminó arrodillado llorando desde su estómago, estos recuerdos vinieron uno a uno, aunque no en orden.
Empezando por lo malo.
Recordó cada cosa que vivió dentro del núcleo S2, como por ejemplo, la revelación de que habían variados clones tanto de Rei en algún lugar perdido del Dogma Terminal, los planes que tenían tanto SEELE como Gendo respecto a la Instrumentalización humana, volvió a ver todas y cada una de las tristes memorias de Misato, tal como lo había hecho cuando volvieron ambos del núcleo, y finalmente recordó que le prometió a su madre que la recuperaría. Honestamente, no se le ocurría cómo.
"¡Shinji! ¡Shinji! ¡¿Estás bien?! ¡Dí algo!"
Empezó luego a recordar parte de las cosas buenas ahora, como contraparte de su propia mente en un mecanismo de autodefensa psicológica y emocional.
El primer recuerdo fue ver a Misato luego de que, de alguna manera, logró salir de las entrañas del 12vo Ángel. Se sintió querido por ella, al ver su cara de pena y alivio por volver a verlo. También, resultaba que cuando Shinji se fusionó con su madre, Misato demandaba por SU Shinji. Eso significaba que le pertenecía emocionalmente a alguien. Recordó que le ayudó a su madre a validar a la misma Misato, y todo lo que vivieron desde que salieron del Eva. Lo ama, y se lo demuestra cada vez que puede.
Ella era el punto en común de sus momentos felices, y no era suficiente porque sabía que podía tener más, pero seguía siendo la mujer que ama.
-¡Shinji! ¡Shinji! ¡¿Estás bien?! ¡Dí algo!
-¿Ah…?
Estaba absorto en sus pensamientos. No se dio cuenta que ella ya estaba frente a él, tomando su cara, con lágrimas en sus ojos porque a diferencia de él no entendía qué sucedía, y eso la asustaba.
-¡SHINJI! ¡Por favor, dime algo!
-Yo… -el llanto era profuso aún. Era mucha información en muy poco tiempo- te lo… te lo diré en un rato…
-¡PAPÁ! ¡¿DONDE… DONDE ESTA SAKURA?!
-Hijo… perdóname por… por no imaginarme esto. Tú entra a la Unidad -le dijo Suzuhara padre al hijo-. Mírame a los ojos, te juro que la recuperaremos. Algo inventaremos, pero la recuperaremos.
-¿Papá…?
-Entra ahora… ya estamos en suficientes problemas.
-Papá…
-¡Sube rápido, niño…!
Toji, a pesar de que se intentó resistir del violento agarre de los agentes de la Sección 2, con mucho susto, se subió a su Unidad.
Mientras el Entry Plug se llenaba de LCL y volvía a experimentar la sensación del sabor a sangre, llegaba el momento.
"Iniciando la conexión del nervio A-10".
Toji escuchó la voz de Ritsuko y sabía que había algo realmente mal. Reconocía que era la voz de la doctora, a pesar de que evidentemente la rubia teñida se encontraba llorando.
Seguían dando notificaciones desde la sala de pruebas mientras él empezaba a ver distintos colores, tal como la primera vez. Luego de los colores, vio la sala de manera normal, igual que la primera vez, pero la diferencia clave fue el momento de la sincronización como tal.
La primera vez, antes de que fuera el Ángel quien poseyera la Unidad 01, sintió una especie de abrazo que le daba a entender que todo iba a estar bien, era un abrazo protector. Ahora también sintió un abrazo, pero este era uno que le daba a entender que quién le abrazaba estaba aterrorizado, y reconoció la sensación. Era el abrazo que le dio su hermana el día del ataque del 3er Ángel.
Ahí cayó. Su sentimiento era el de querer proteger a Sakura, y sentía que había vuelto a fallar. Tal como 'falló' cuando atacó el 3er Ángel.
-Maya… ¿Cuál es el porcentaje de sincronización de Toji? -preguntó Ritsuko con el micrófono tipo bluetooth apretado por su mano derecha y aún llorando-.
-Sempai, es del 57.9%
-Más alto que el de Shinji en su primera vez… ¡Ritsuko! ¡Por favor! ¡Dime qué está pasando! -demandó Misato.
-Es… es Sakura -finalmente soltó Ritsuko, dándose cuenta que todos los ocupantes de la sala la miraban-. Gendo la… la fusionó con la Unidad para que Toji sincronice con ella.
Misato por un momento se olvidó de Shinji y de los técnicos. Se olvidó de las posibles consecuencias de lo que quería hacer mientras se levantaba para golpearla, dañarla lo más posible. La racionalidad la abandonó por un momento, olvidando todo el cariño que su amiga de la universidad tenía de ambos niños Suzuhara. Iba camino a golpearla la mayor cantidad de tiempo posible usando su entrenamiento militar, no le importaba matarla, no en esos 10 pasos que alcanzó a caminar donde una aterrada Ritsuko hasta que alguien se le cruzó en el camino de frente, y la abrazó.
-¡MISATO! ¡NO LE HAGAS DAÑO! ¡ELLA LOS QUIERE, A AMBOS! ¡NO…!
-¿Ah…? ¿Shin… Shin-chan…?
-No es su culpa, Misato, por favor no…
Ahora fue Misato quien vivió un pequeño deja vu. Sintió que ese abrazo de Shinji ya lo había recibido, uno de desesperación ante la imagen de ella misma lastimando a alguien. También era un deja vu el rostro de Ritsuko, como si ya lo hubiese visto ante la imagen de un Shinji aterrorizado ante la posibilidad de ella lastimando a alguien. También fue un deja vu su reacción, ella cayendo de rodillas con Shinji aferrado a ella.
No tenía el recuerdo de haber vivido algo así, bajo ninguna circunstancia, pero sí era cierto que Ritsuko quería mucho a ambos niños, y era cierto que todas las órdenes las daba el Comandante Ikari. Shinji tenía razón.
Mientras Misato tenía todo esto en mente, cómo sentía que había vivido esto antes, fue su amor el que la llevó a la realidad.
Shinji tomó dulcemente el rostro de Misato y lo llevó a su pecho, abrazándola mientras ambos lloraban. Misato se odiaba a sí misma por casi cargar con una persona inocente, mientras que Shinji tenía bastantes motivos para hacerlo. Todo esto ante la atenta mirada de Ritsuko. Ellos serán felices, se tienen el uno al otro, son capaces de relajar los estados más primitivos del otro, mientras que yo me estanqué con el Ikari malo...
Toji lloraba en su Unidad porque llegó a la conclusión correcta. Su hermana terminó quedando dentro de la bestia.
Alguna vez habló con Shinji sobre lo que sentía dentro de la Unidad 01, esa sensación de protección que sentía dentro de su bestia, sensación que por un par de segundos pudo experimentar antes que el Ángel finalmente tomase el control de la Unidad 03 original.
En eso segundos, sintió que todo iba a estar bien porque había alguien protegiéndolo, pero ahora era al revés. Sintió que su hermana estaba en peligro, que lo estaría siempre que tuviese que salir a pelear. Él la iba a tener que proteger, ¿pero después qué? Su padre le dijo que la iban a recuperar de alguna forma, pero si su hermana estaba ahí, eso quería decir que posiblemente había almas en las otras unidades.
Sus ahora colegas pilotos vivieron grandes pérdidas que los llevaron a conectar con sus Evas, y este descubrimiento solo añadió más pena respecto a la que ya sentía. Quizás la podría recuperar, quizás, pero no la quería recuperar en un tiempo, la quería recuperar ahora…
"Terminó la prueba piloto Suzuhara. Buen trabajo", dijo la voz del Rey Bastardo.
El dolor de la pérdida se fue. Se transformó en un inconmensurable odio hacia el Ikari viejo. Tenía el impulso, las ganas y el coraje para ir a mancharse las manos de sangre en ese mismo momento.
No sale de aquí vivo el hijo de puta. Sobre mi cadáver saldrá vivo, a este lo mato ahora. Como sea.
Apenas abrieron la compuerta del Entry Plug, Toji salió hecho una furia. Decidido a matar a Gendo como fuese, con lo que pillase en su camino, pensamiento que tuvo que aflojar cuando fue contenido por su padre, quién no había dejado de llorar en ningún momento.
-¡Papá! ¡Suéltame!
-¿Toji…?
-Ese bastardo no sale vivo.
-¡Toji! ¡Escúchame! -golpeándolo con una cachetada suave, buscando que su hijo reaccione- ¿Crees que lograrás algo? ¿Crees que llegarás a él? Mírame…
-Papá…
-Ganemos la guerra hijo. Te juro por mi vida que la recuperaremos. Yo debí saberlo, hubiese cancelado el tratamiento…
-¡Pero si hubieras hecho eso…!
-¡…Estaría viva!
Toji finalmente aclaró algo de su mente. Ya no estaba en un estado ciego de rabia, ahora podía notar a su padre, el cómo se mortificaba por perder a Sakura. Su furia y sed de sangre se fueron lentamente para volver a ser reemplazadas por pena y dolor. Lentamente, se acercó a su padre para ser abrazado. Lloraba como un niño pequeño, pero era como se sentía, no podía hacer nada para recuperarla.
Luego de unos 10 minutos, Toji soltó el abrazo. El deportista miró a su padre, quien había dejado de llorar antes que él, esperando algún tipo de consejo. De lo que sea.
-Hoy en la mañana -empezó el Sr. Suzuhara- hablé con la Mayor Katsuragi, y le comenté el cómo viví el día de la primera pelea. Le dije que si el Comandante era capaz de hacerle algo así a su propio hijo entonces sin problemas lo haría con el mío. Ten todo el rencor que quieras con el Comandante, Toji, pero recuerda que esto es obra de él. De nadie más.
-Lo sé, papá. Lo sé tan bien como tú…
-Vamos a bañarnos, hijo. Hay que volver a casa, mañana es otro día.
-Ah, si… vamos, papá.
22:15 horas
Afuera del camarín de pilotos varones, estaba el cuarteto con el que se reunió ese día. Ritsuko a la derecha, Maya a la izquierda, Misato al centro y delante de ella, Shinji Ikari. No pudo evitar caminar más lento a medida que se acercaba al camarín, mientras sus superioras y compañero lo esperaban con evidentes rostros de pena, una profunda.
"Hablé con la Mayor Katsuragi, y le comenté el cómo viví el día de la primera pelea. Le dije que si el Comandante era capaz de hacerle algo así a su propio hijo entonces sin problemas lo haría con el mío".
Shinji era tanto o más víctima que él y lo llevaba siendo por mucho más tiempo, se dio cuenta. De antemano sabía que la labor de Misato en NERV no tenía que ver con el control de estas pruebas. Maya, solo era la asistente directo de Ritsuko, y no podía estar molesto con la doctora. Él sabía lo que ella quería a Sakura, y la escuchó llorar cuando daba indicaciones. Eran menos víctimas que él, pero también lo eran.
El 4to Niño llegó frente a ellos, y los miró uno a uno con pena.
-Toji, yo… -balbuceó Shinji, retomando ese sentimiento suyo de pedir disculpas por las cosas sobre las que no tenía control.
Y el mencionado, en un acto que tomó a los 4 presentes por sorpresa, se acercó y lo abrazó. Era un abrazo fuerte pero emocional.
-Ni lo intentes, hermano. Es culpa de él, y… -el llanto de Toji volvió- y tú no eres él. Eres mejor que eso.
-Toji, yo…
-Desde ahora eres mi hermano. ¿Me escuchaste? Eres mi hermano. Vamos a salir de esto vivos. Por mi hermana y por todos.
-Vivos… -atinó a decir Shinji mientras devolvía el abrazo.
Las tres mujeres presentes entendieron lo que esto significaba. Era una declaración de principios, una que decía que sea como sea, la víctima más reciente del tirano iba a seguir adelante.
-Ikari, ¿de verdad crees que esta fue una buena idea?
-Sí, sensei. El peleará. Con esto podremos contrarrestar el poder del niño de SEELE.
-¿No crees que ese trabajo lo hubiera hecho sin problemas la Unidad 01?
-No podemos exponer a Yui a él. Tranquilo, sensei, esto servirá.
No era práctico ni seguro. Esta crueldad ni siquiera era un sacrificio mayor hecho para ganarle a un Ángel, pero el rey en su trono impuso su voluntad. Una que era incontrarrestable en sus dominios, y lo que había hecho era precisamente para que esa voluntad lo siguiera siendo.
(*)Quiero que aquí se imaginen a Shinji llorando tal como lloró en el ascensor en EoE luego del 'beso de adultos', sosteniendo la ensangrentada cruz de Misato en su mano derecha.
