Martes 16/02/2016
22:40 horas
Toji estuvo más de 10 minutos bajo el chorro del agua fría antes de bañarse realmente porque pensaba que de esa forma iba a poder clarificar su mente, y en parte lo hizo. Iba a tener la oportunidad de encontrarse nuevamente con la Dra. Akagi ahora que es piloto. Podría preguntarle a ella misma si había alguna posibilidad de recuperar a Sakura, al menos si esto es después de la guerra.
Si bien sabía muy poco de Rei y Asuka, asumió que Shinji no tenía madre porque vivía con Misato, y no tendría por qué vivir con alguien que no sea su madre, a menos que en efecto su madre lo haya abandonado o esté muerta. Además que confiaba en él para contarle lo que sintió dentro del Eva, ahora iban a poder comparar experiencias y eso era vital para el desarrollo humano dentro de lo que venía, sin contar que podría contar con Misato para este último punto, ya que resulta que incluso tuvo su propia pelea ante un Caído arriba del Eva 01.
Por otro lado, la pena y el dolor no desaparecían, y a pesar de que él intentaba que esto fuera así, era normal que fallara intentándolo. Él amaba a su hermana, la vio prácticamente inválida antes de recuperarse. Vivieron al mismo tiempo la recuperación del otro, algo que solo aumentó su vínculo con ella. Recordó lo que sintió cuando vio a su hermanita con muletas en el Ready Room el día de la fiesta, era como si hubiera visto a alguien hecho de oro, o diamantes.
¿Por qué yo? ¿Por qué es tan necesario que yo en particular volviera a pilotar? ¿Qué es tan especial en los Evas que necesitan a alguien dentro para que alguien los pueda pilotar? ¿Por qué no fui yo? Esto no me lo hubiera imaginado, pero quizás debí ver venir algo así.
Luego, estaba el hecho de que su amigo y ahora colega piloto, Shinji, había sido absorbido por su Unidad una vez, y de alguna forma salió del Eva.
Otra vez, pero ahora ante la desesperación él produjo el proceso para quedar absorto junto con Misato. Según le dijeron esa tarde, ellos volvieron a las dos horas, y totalmente recuperados desde el nivel celular, pero también era cierto que la Unidad 01 seguía funcionando, por lo tanto, sí había alguien dentro de la Unidad púrpura. Luego estaba el hecho de que ninguno recordaba que vivió dentro del Eva, pero volvieron. Eso significaba que luego de la guerra podría haber alguna esperanza de que pudiera recuperar a Sakura, y encima recuperarla caminando sin ayuda de muletas o una silla de ruedas.
Cuando finalmente se bañó para sacarse el LCL del cuerpo y salió del baño vestido con su ropa de civil, ya no estaban las cuatro personas con las que se encontró cuando recién iba a bañarse, sino que estaba su padre con su propia ropa de civil, esbozando una pequeña sonrisa.
-Hijo, te demoraste. Estuviste aquí más de 20 minutos…
-Sí. Bueno… me sirvió, la verdad. Sentía que tenía que ordenar un par de ideas y… creo que estaremos bien, los tres.
-¿…A qué te refieres?
-Cuando pueda hablaré con la doctora Ritsuko. Shinji ha salido del Eva más de una vez, quizás podamos recuperar a Sakura con el paso del tiempo. Le tengo mucha fe a la doctora, pero creo que tenemos que esperar.
-Toji…
-Es nuestra única oportunidad de recuperarla. La doctora… solo mírame y compárame a cómo estaba hasta hace dos meses. Creo en ella, además… Si a Shinji lo recuperó Misato, que no son nada, yo debiese poder hacerlo también con Sakura. Después de todo somos hermanos.
Cuando el Suzuhara padre le habló a Toji de recuperar a su hija, no hablaba en serio. Tenía la mente tan nublada de dolor que olvidó varias cosas, siendo esta una de ellas. Sí había una pequeña chance, y decidió aferrarse a ella también porque su hijo lo iba a necesitar, y si se centraba en sus propios pensamientos se iba a derrumbar.
Eso no podía pasar. No podía echarse a morir, al menos no mientras tuviese que estar ahí para Toji. Él debía ser su sostén y su motor para vivir, sabiendo que podía sufrir el mismo destino que su hija, o uno peor. Pero ahí iba a estar, era lo que debía hacer. Ya iba a tener tiempo para poder vivir por sí mismo, pero ahora no era capaz.
Luego de encontrarse con Toji, las cuatro personas caminaron en dirección al Ready Room, ubicado cerca del camarín de hombres por motivos obvios. Ellos estaban tremendamente perturbados y en un estado de ánimo bastante malo, a pesar de que en el encuentro con el 4to Niño les quedó claro que no los culpaba por nada de lo que había sucedido un rato atrás.
Maya llevaba mal casi todo el día porque sabía que Sakura fusionándose con la unidad 03 era algo que no iban a poder evitar. Se había encariñado mucho con esa niña debido al tiempo que debía pasar con Ritsuko, por lo que vivió junto a ella todo el proceso que conllevó al desarrollo motor de la niña pequeña. Dentro de lo que le permitió el poco tiempo que trataron juntas, la conoció bien. Fue por ella que sabía lo buen muchacho que era su hermano, el buen padre del que disfrutaba y de las esperanzas que guardaba tanto para ella como para su hermano mayor.
RItsuko sentía que la fuerza vital se le estaba acabando. Se odiaba a sí misma más que nunca debido a esto. Si bien el peso de los pendientes que el deportista le regaló un rato atrás era casi imperceptible, eran casi como puñaladas clavadas directo en su conciencia. Sentía que lo había traicionado, y eso llevaba unos días rompiendo su fuerza de voluntad, aunque ahora que ya estaba hecho, esto era simplemente peor. No había podido mirar a Toji a la cara cuando finalmente se lo encontraron. Odiaba a Misato por dar la idea, odiaba a Shinji por estar de acuerdo a pesar de su personalidad, a Maya por arrastrarla, y se odiaba más por aceptar haber estado ahí.
Misato estaba preocupada por varias cosas. Evidentemente, una de ellas era Sakura, pero de una forma poco sana su atención estaba en su propia reacción y en Shinji. Como de un momento a otro pasó de estar asustado a llorar desde el estómago, con un llanto que era desgarrador, luego de decir "ya he vivido esto antes". Eso podría significar varias cosas, y todas malas. Luego, estaba la reacción que tuvo hacia Ritsuko. Se encegueció totalmente mientras tenía la intención de matarla con sus propias manos por cosas sobre las que no tenía el más mínimo control, y si no es porque en el abrazo contenedor de Shinji que le hizo pensar que había vivido esto antes, la sala de pruebas hubiese tenido sangre.
Finalmente, estaba el 3er Niño. Estaba horrorizado. Ni siquiera recordaba lo que le dijo Toji solo unos segundos antes.
Sabía absolutamente todo porque lo recordó. Sabía los secretos más oscuros de NERV y SEELE, confirmó que en su Unidad está su madre nada menos, lo de Rei y sus clones… lo que le acababa de pasar a Sakura con Toji, el terror que le dio Misato durante unos segundos… era demasiado abrumador para cualquiera la cantidad de cosas que acababa de saber y vivir en unos pocos minutos.
Así iba el cuarteto dirigiéndose al Ready Room para ir a comer allí, luego de la sugerencia de Maya, quién era la más emocionalmente compuesta de los cuatro. Era muy tarde y las tres mujeres ni siquiera habían cenado, y Shinji, quién si comió antes de ir a la sala de pruebas, quería meter algo en su estomago para intentar compensar algo de lo que sucedió, de alguna forma.
Cuando finalmente entraron, las tres mujeres se sacaron sus respectivas chaquetas y las arrumbaron en la mesa de comedor diario. Maya fue a la cocina a lavarse la cara, la doctora en jefe fue a hacer lo mismo al baño, y tanto Misato como Shinji quedaron esperando para hacer lo mismo. Luego de un minuto se desocupó el lavaplatos, por lo que Shinji, que estaba más cerca del mismo, se dirigió hacia allá… seguido por Misato.
Apenas el niño consentido de NERV puso sus manos en contacto con el agua, su Mayor lo abrazó llorando por la espalda y se aferró a él. Ella estaba asustada de lo que le sucedió, y él de la reacción de ella, pero la emoción era mucho más fuerte para preocuparse de detalles, que era lo que parecían ser en ese minuto en el que ella se le aferró antes de Misato lavarse la cara.
Cuando se incorporó el dúo dueño del monstruo púrpura a la sala de estar, los cuatro tenían la cara visiblemente mojada y los ojos rojos, y Maya, al verse más emocionalmente compuesta que los otros tres, se ofreció a ver el refrigerador y cocinar algo rápido. Cuando solo Misato pudo asentir, lentamente se levantó desde su sillón a la cocina.
En el sofá quedaron los otros tres, con Ritsuko al medio. En todo caso, los otros dos estaban tan hundidos en su mierda que ni siquiera eran capaces de lamentar no poder acurrucarse en los brazos del otro.
Maya, por su parte, hirvió algo de agua en una olla tapada mientras empezaba a cortar verduras. No estaba interesada en hacer más esfuerzo que hacer un ramen instantáneo con algo más de sabor, así que mientras cortaba las verduras intentaba contemplar los distintos escenarios de lo que iba a suceder en el futuro. Los posibles planes que sean que estuviera maquinando su sempai, las posibilidades de contar con los pilotos de la Unidad 01, las pesadillas que iba a seguir teniendo… Estaba medio hundida, aunque no totalmente a diferencia de las otras tres almas en la sala que no eran capaces de mantener la cabeza erguida. Eso le daba algo de esperanza.
En la sala, mientras tanto, Ritsuko estaba desesperada por fumar. Iba a ser la primera vez en su vida que se acabaría una cajetilla de 20 en un solo día, pero en su calidad de fumadora activa, la ocasión lo ameritaba.
-Disculpen, pero saldré afuera a fumar. Misato, ¿me acompañas?
-¿Ah? Ah, si. Vamos. Shinji, avísanos cuando esté listo, por favor.
-Si… yo les aviso.
Ritsuko no sabía exactamente por qué le había pedido a Misato que la acompañara a fumar. No tenía ganas de hablar con nadie, tenía miedo de Misato luego de la reacción que mostró ante ella, y si bien es cierto que Maya cocinaba y Shinji era solo un niño, ella no tenía nada que decir. Era una reacción instintiva, quizás, el buscar compañía aunque sea física.
Ambas salieron. La rubia teñida prendió su cigarro, y como en lo que a ella le concierne su amiga de la universidad no fumaba, simplemente guardó su cajetilla a la cual solo le quedaba un cigarrillo. Podría ahondar más en lo que había sucedido un rato atrás, pero eso a ella misma le dolía mucho. Pensó en preguntarle por Shinji, para hablar de otra cosa. Quería hablarle sobre lo que tenía en mente a largo plazo, pero no sería conveniente con tantas cámaras en el lugar, sobre todo porque no sabe en qué lugares podrían haber micrófonos.
Parecía que se había metido en un callejón sin salida, de forma tonta e inútil.
-Oye, Rits, ¿Ese no es el señor Suzuhara?
-¿Ah? -desviándose de sus pensamientos, la científico residente miró al lugar donde miraba la Mayor, el camarín de pilotos varones- ah… me parece que es él… mira. Acaba de salir Toji.
-Sí… Rits, perdóname por querer cargar contigo lo que pasó hace un rato, de verdad… ¿Sabes algo? Llevo mucho tiempo preguntándome si eres capaz de dormir con las cosas que sabes y has debido hacer. Sé que los quieres, a ambos niños. No debí intentar siquiera culparte de nada, pero, ¿te digo algo? No te haría mal hablar de tus problemas con alguien. Quizás esa persona te podría ayudar. Si no confías tanto en mí, lo entiendo, pero…
-No es… no es que no confíe en ti. Solo… dame tiempo. Te prometo que en un tiempo les hablaré de todo, a ti y a Shinji. Por ahora, solo te puedo decir que necesitaré de ambos.
Misato se sintió sorprendida por esto último. No había motivo aparente para que de repente Ritsuko hablase así, menos para que en particular ella necesite en un futuro a ella Y a Shinji. Conocía lo suficiente a su amiga para saber que sea lo que sea que quiera planear, iba a ser muy secreto.
-Está bien, Rit-chan. No diré nada aún. Ahora, acompáñame.
-¿A dónde vamos?
-Lo menos que les debemos a ellos es una disculpa.
-¿A quiénes?
-Carajo, Rits -dijo esto con una molestia genuina-. No puedo creer que con lo inteligente que eres a veces seas capaz de ser tan tonta.
Los Suzuhara llevaban un par de minutos parados frente al camarín, dándose ánimos el uno al otro para no decaer en ese mismo instante y ya listos para irse, cuando sintieron unos pasos de taco de aguja viniendo desde cerca de la ubicación de los Evas.
Las mujeres venían cada una con su calzado. El calzado de Ritsuko era más llamativo que el de Misato, que eran unas botas más bien militares, y que sumado a su entrenamiento en combate tipo guerrillas, la hacían caminar sin emitir ruido.
Ambas mujeres llegaron frente a los Suzuhara, y Misato, que aún no había secado sus lagrimales, volvió a sucumbir ante la emoción, cosa que no le sucedió a su amiga porque los había agotado hace más de media hora.
Se pararon frente a ellos.
Eran mujeres que con su sola presencia exudaban poder y control, sobre todo Misato que físicamente es más joven que Ritsuko. Mujeres jóvenes con cargos de suma importancia, y que para bien y mal, habían respondido casi todas las veces, y con creces. Así se ubicaron frente a los destrozados hombres, que derrotados, abrieron un poco la boca ante lo que iba a suceder.
Ellas se agacharon en lo que en Japón se conoce como la pose del perdón. Se agacharon totalmente.
-Queremos pedirles perdón por lo que sucedió. Les juramos que… -Misato no aguantaba más- que no teníamos ningún tipo de control sobre…
-Lo sabemos -respondió Toji, con algo parecido a una sonrisa en su rostro-. Ustedes quieren a mi hermana, y sabemos quién planeó esto, y por qué. No se preocupen, pilotaré, pero me gustaría hablar con la doctora sobre mi hermana.
Ambas mujeres enderezaron la espalda, y la rubia, que aún no se atrevía a mirar al joven a la cara, le respondió:
-Lo lamento Toji, pero la verdad es que no tengo la cabeza para ello. Te prometo que no tengo ningún problema en hablar contigo a solas mañana, pero… ahora no puedo. Tengo que seguir trabajando, y…
-Está bien, doc. Lo entiendo.
-Ah, me olvidaba –añadió la Mayor-, me gustaría añadir a Toji a la rutina de la Ready Room. Me gustaría saber si hay algún problema en que haga turno este jueves.
-¿Toji? Te están dando una opción -le recordó su padre.
-Sí, me parece bien. De hecho, creo que podría hablar con la doctora ese día. Es importante.
-Bien, Toji. Iré el jueves durante el día para que hablemos.
La residente de NERV pensó que podría aprovechar la oportunidad para entregarle a Toji su disculpa. Algo para el futuro, lo menos que podría hacer.
-Papá, ¿vamos a casa?
-Vamos.
Con esto, padre e hijo se fueron a casa sin grandes ceremonias. parecía todo más o menos arreglado y los niveles de culpa de Misato y Ritsuko bajaron un poco. Al menos en el caso de la de pelo púrpura, bajaron lo suficiente.
Shinji estaba en el sofá, intentando ordenar sus pensamientos e ideas.
Tenía claro que sabía todo lo que NERV y SEELE no querrían que alguien como él supiera, y no sabía qué hacer con ello. Se dio cuenta que si le explicaban esto hace tres meses atrás, hubiera aceptado el Proyecto de Instrumentalización Humana como una gran vía de escape. Un lugar sin sufrimiento donde todas las almas se entenderían, donde lo entenderían.
El caso es que luego de quedar absorto junto a Misato en la Unidad 01, descubrió que ahora, al menor una persona lo entendía. Mejor que eso, finalmente él entendía a alguien, y ese alguien no sería capaz de soportar algo como la Instrumentalización.
Tampoco sabía qué hacer respecto a los clones de Rei. Eso lo ponía muy triste, porque tenía claro que la utilidad de Rei era iniciar el 3er Impacto que quería iniciar su padre. Nada más, además de que lo enfermaba el hecho de que sea un clon de su madre porque el enfermo que tiene por progenitor lo cambió con un producto inventado. Producto que para peor, de verdad quería el niño.
Pero si había algo que lo consolaba un poco, era que su madre estaba ahí. Que cada vez que sale a pelear, ella lo cuida dentro de lo que puede, que lo entiende cada vez que se sincronizan, y que para mejor, iba a hacer lo imposible para recuperarla porque había una pequeña posibilidad de hacerlo. Tener a su madre de vuelta.
Esto último era lo que iba a tener que esperar, porque también le prometió a ella que esto sería después de anular a Gendo y a SEELE.
Mientras tenía todo esto en la cabeza, apareció Maya en la sala de estar. Algo más compuesta de lo que había estado hace unos minutos cuando entró a la cocina, se sentó en el sillón de un solo cuerpo que había frente al sofá, y se dispuso a mirar al 3er Niño. Para la teniente, el muchacho era algo cercano a un enigma. Si bien era verdad que todos sus antecedentes estaban a mano en caso de que alguien como ella los quisiera leer, estaban disponibles, y precisamente eso era lo que a ella le llamaba la atención.
A simple vista, y considerando lo que ella sabía desde esa mañana, Shinji no tenía motivos para pelear. Desechado e ignorado desde su temprana infancia, ella dudaba que el muchacho frente a ella pudiese recordar algún momento de felicidad en su vida. Es más, todo lo que ella podría denominar como un momento de felicidad de Shinji, al menos en su conocimiento, venía antecedido de un momento de profundo sufrimiento que cualquier otro simplemente no podría soportar.
No tendría por qué estar aguantando la montaña de basura a la que lo exponían a diario, ni él ni los otros niños, pero ahí estaba. Ese niño con cara de nada no solo estaba ahí, vestido en la Ready Room preparado para pelear, sino que había roto los pronósticos varias veces. Era el mejor piloto, y con distancia.
Maya se aprovechó de su compostura emocional para conversar un poco. Ella lo necesitaba.
-Oye, Shinji.
-¿Ah...? Dime, Maya-san.
-Oh, con que me digas Maya, basta -pidió en un intento por mantener la informalidad.
-Bueno, está bien. Dime, ¿pasa algo?
-No mucho. Faltan unos minutos para que el ramen esté listo y quería aprovechar para preguntarte un par de cosas, si no te molesta, obviamente…
-Eh… no. No veo por qué no.
-Genial. Entonces, bueno… si no te molesta, ¿a qué te referías cuando en la sala de pruebas cuando dijiste que ya habías vivido esto antes?-
-Bueno, yo… disculpa, pero no sé si sea bueno hablar de eso… aún. Lo lamento, pero preferiría que no, al menos por ahora.
-Lo entiendo. Lamento preguntar…
-No, no… -interrumpió Shinji al sentir que Maya estaba incómoda ante su respuesta- solo que creo que… que aún no es un buen momento.
-Está bien -Maya le sonrió entendiendo que quizás otro día podría obtener una respuesta-. Entonces… si puedo preguntar… ¿Cómo es tu relación con la Mayor? Todos nos hemos dado cuenta que se han vuelto muy cercanos.
Shinji quedó de una pieza. Al parecer había sido muy evidente lo que sucedió en la reunión informativa para Toji. Por otro lado, Maya parecía y se veía confiable. No tenía que decirle todo con detalle, solo lo necesario, y no tendría que pedirle que se quedara en secreto.
-Bueno… siento que desde que salimos de mi Unidad… nos entendemos.
-¿Ah? -preguntó con interés- ¿A qué te refieres con ello?-
-Es que… bueno, antes de despertar, sentí que vi su vida. Lo que expliqué hace un rato y cuando nos despertamos en el hospiyal… la cosa es que creo que sentí su dolor. Y me parece que ella… sintió el mío. Siempre he tenido problemas en entender las cosas, y… me alegro mucho de poder entenderla a ella en particular, y sobre todo me alegro de que ella me entienda.
-Tú la quieres mucho, ¿verdad?
-... La verdad es que sí. Siendo algo honesto, es por ella que he podido aguantar vivo durante todo este tiempo. Sé que no es sano, pero no puedo vivir por mí mismo, así que mientras aprenda a hacerlo, decidí que viviré por ella.
Esta frase sonó con la honestidad que un niño de su edad podía dar, pero golpeó en Maya como el puño de Alí a Foreman el año 74 (*). Era alguien que hablaba con madurez y conciencia de lo que hacía y lo que le tocaba vivir, y es cierto que escapaba de su realidad, pero quería aprender a vivir por sí mismo. Quererse. Shinji estaba mostrando un nivel de madurez que no le correspondía, esta guerra que no debería pelear lo estaba llevando a saltarse pasos en su desarrollo.
Maya atinó a tomarse la cara mientras nuevamente salían lágrimas desde sus ojos, y en un acto de espontaneidad emocional típico de ella se levantó, fue al sofá, se agachó frente a él y lo abrazó.
Shinji quedó sorprendido pero no impactado. Este abrazo tenía una carga emocional totalmente diferente a los abrazos de la mujer que ama. Tampoco podría compararlos a algo similar a los abrazos que recordó recibir de su madre en las veces que estuvo en el núcleo de la Unidad 01. Era un abrazo genuino motivado por la empatía pero también tenía una carga algo protectora. No podía compararlo a un abrazo dado por una hipotética hermana mayor, pero era muy cálido.
Con mucho gusto devolvió el abrazo, además de apretarlo para aferrar a Maya contra él.
-Muchas gracias, Maya. Aprecio mucho esto -le dijo mientras la abrazaba.
-No… -Intentaba articular mientras lloraba- no es nada. Escúchame, si alguna vez necesitas un oído, y la Mayor no está disponible, yo… cuenta conmigo.
-Maya, yo… sé que solo soy un niño, pero si alguna vez te puedo ayudar, háblame.
-Ya no eres un niño -le respondió la Teniente con pesar-, pero sí. También aprecio mucho esto. Lo necesitaba.
-¿Pero qué tenemos aquí? –preguntó Misato con cara traviesa mientras tenía a una atónita Ritsuko a su lado.
-Nada, Mayor -respondió Maya captando la broma-. Solo abrazaba a Shin-chan luego de todo lo que ha sucedido hoy. Lo necesitábamos ambos. Además, no es que él la esté cambiando por mí o algo así, ¿verdad? -le preguntó con tono de broma la petisa al 3er Niño, rojo como un tomate.
-¡NO! ¡JAMÁS! ¡No la podría cambiar por nadie! -dijo Shinji sin captar el chiste y con demasiada honestidad para lo que requería el momento, algo que generó que la doctora jefe y su asistente lo miraran con confusión, y Misato con el enamoramiento brotando de sus ojos, además de confusión- Maya, no es por arruinar el momento, pero ¿cuánto le queda al ramen?
-¡Oh, carajo! -respondió la Teniente mientras era sacada del momento.
22:55 horas
Los cuatro comieron rápido y en silencio, principalmente debido al hambre que tenían. Ninguno demoró 5 minutos en tragar su porción.
Con esto hecho, Ritsuko tomó la palabra.
-Misato, tómate el día mañana. Lo necesitarás. Sólo encárgate de traer a Rei aquí a las 9 para que reemplace a Shinji, y de ahí solo deberán esperar a que los llamemos en caso de que ataque algún Caído o Ángel. Shinji, por tu parte Misato decidirá si vas a la escuela o no. Honestamente recomendaría que no fueras a la escuela mañana, y Maya, lo lamento, pero creo que tu día libre deberá esperar unos dos o tres más.
-Lo entiendo, sempai. No es problema.
-Rits -dijo Misato agotada y preocupada-, ¿cuándo te tomarás tú un día libre?
-Oh… si tengo algo de suerte, en una semana y media o dos. Ahora que no tengo que atender a Toji y a Sakura…
-Hazlo apenas puedas. Pareces tener 12 años de más ahora que no duermes, ya no es gracioso.
-Lo sé, Misato. Lo sé, pero aún no me lo puedo tomar. Siendo honesta, a esta altura no quiero dormir si no me tomo el día libre. Siento que dormiré un día y medio si lo hago, y si me sucede eso, perderé todo aquí. Lo sabes…
-Sí, si… lo sé. Creo… -empezó la Mayor mirando a Shinji- que nos debemos ir. Maya, ¿te llevo?
-Claro, Mayor. Si no es problema…
-No, no. Al contrario. Es más. Te iré a dejar a tu casa. Vamos.
-Este… Está bien, Mayor. Muchas gracias.
-Yo me voy entonces también, para que Shinji pueda dormir -dijo Ritsuko.
-¿Te irás a casa, Rits?
-No, debo ir a ver a los Evas. Tengo una hora más aquí, mínimo.
-Ay ay ay, mujer… está bien -respondió una cansada Misato- entonces eso es. Shinji, nos vemos mañana.
-Si, nos vemos mañana –respondió el muchacho mirando a las tres mujeres.
-Adiós -respondió Maya, mientras Ritsuko levantaba su mano izquierda.
Luego de esto, las tres mujeres tomaron sus chaquetas y dejaron a Shinji solo en la habitación. El muchacho lavó la loza, prendió su equipo SDAT y se fue a dormir. Bastaron un par de minutos para caer en los brazos de Morfeo.
Afuera de la Ready Room, Ritsuko se dirigió a las Eva Jaulas mientras que Misato y Maya se dirigieron al deportivo de la primera mencionada.
Misato iba tan embobada que se le olvidó por un momento que Maya iba a su lado. De una broma tan inocente (para lo que son los estándares de Misato) no debió salir una declaración de principios tan contundente, menos de Shinji. En ningún mundo alguien como él diría algo así frente a más gente, y encima, no mostró vergüenza luego de ello. Él vio lo que ella era, y aún así la amaba, a ese nivel, y era capaz de decir lo que dijo sin cuestionarlo luego.
Pero por otro lado, estaba abrazado a Maya. Ahí recordó la compañía de la petisa. Ella estaba llorando mientras estaban abrazados, por lo que dedujo que habían tenido alguna conversación lo suficiente emocional para terminar así. También era cierto que la Teniente parecía ser más impulsiva cuando se hablaba de cosas emocionales, y ese momento con Shinji parecía demostrarlo. Luego, se recordó que hablaba de Shinji. ¿Tan traumada estoy que me cuestiono que Shinji sea capaz de hacer algo así?
Finalmente, llegaron al deportivo, y respiraron hondo en forma de canon cuando se sentaron. Era mucho por lo que habían pasado ese día, a todo nivel, demasiados momentos que las llevaron a llorar.
Luego de un minuto y algo más, cruzaron miradas de forma inconsciente. Al mirarse, ambas soltaron una carcajada nerviosa, para soltar algo de tensión pensando en el camino que iban a compartir camino a casa.
Maya pensaba en Ritsuko, en que su sempai necesitaba a alguien para ella, y ella misma no podía cumplir su rol. Misato pensaba en lo que iba a ser el día siguiente, iba a tener que aguantar unas horas siendo miserable en soledad. Al menos ese miércoles iba a poder ser miserable en compañía.
La Mayor echó a andar el auto, salieron del estacionamiento y entraron en el túnel que las conducía a la sociedad, siempre en silencio. Uno que Maya necesitaba romper.
-Mayor…
-¿Si, dime…?
-No crea que quiero implicar algo, pero me gustaría tener el tipo de conexión que usted ha logrado con Shinji. La felicito, tiene algo muy bueno ahí.
-Gracias, Maya. Yo creo que nunca sabrá todo lo que ha hecho por mí, sin darse por enterado siquiera. Oye -dijo abruptamente, tratando de cambiar el tema-, me imagino que ese par de días de los que hablaba Ritsuko para que puedas descansar van en serio, ¿no?
-Sí. Pero la verdad es que creo que tendré que esperar más que un par de días. Está siendo realmente difícil mantener a los Evas sin problemas, aunque sean pequeños.
-¿Tan mal?
-No tiene idea, Mayor. Hace unos días le comentaba esto a Asuka, que tengo pesadillas con la Unidad 01. Creo que ahora se sumará la Unidad 03 ahí.
-Tú sabías de esto, ¿verdad?
-Yo… me enteré antes de tener la reunión con Toji. No había nada que pudiera hacer, ninguno de nosotros.
-Pobre niño. Hemos tenido que lidiar con mierda de distinto tipo aquí, todos, pero esto es un nuevo nivel. La verdad no sé si alguna vez podremos compensarle esto. Es por aquí, ¿verdad?
-Sí, 6 cuadras más. Falta menos.
Misato siguió manejando en silencio. No estaba de ánimos para hablar realmente. Aún tenía que explicarles a Rei y Asuka esta situación al día siguiente, quizás a la pelirroja esa misma noche. Extrañaba beber, extrañaba mucho su escape de la realidad. Se estaba imaginando con una lata de cerveza en ese mismo instante, en la tina, mientras bebía para evitar llorar. Esa imagen suya haciendo eso esa hasta placentera, hasta que se le apareció Shinji. Tenía cara de estar lastimado y decepcionado de ella. Misato le prometió bajar su consumo, no dejarlo, y si se bebía una sola cerveza no iba a lastimar a nadie, pero él se daría cuenta. No podía, ver esa cara era arrollador para Misato. No era capaz de jugar con el destino por una cerveza. No lo valía.
-¿Mayor…?
-¡Sí! ¡Sí! Dime…
-Disculpe, pero, se pasó dos calles…
-¿Qué? Carajo… estaba demasiado atrapada en mis pensamientos. Lo lamento. Dime por donde ir para llevarte a casa al fin.
-Bueno… doble por aquí a la derecha…
Luego de este pequeño percance, finalmente la Mayor llegó al departamento de Maya.
-Disfrute su día libre, Mayor.
-Gracias, Maya. Lo necesito. Nos vemos el jueves.
-Nos vemos.
Ahora sí Misato iba a poder ser miserable en su departamento. Sus dominios.
23:20 horas
Asuka estaba algo molesta.
Misato le había llamado para avisarle que llegaría algo más tarde porque debía supervisar la prueba del Stooge.
Quería saber los detalles sabrosos.
Esperaba que él fallara porque mientras menos pilotos hubieran, más oportunidades de gloria habrían para ella. Tampoco es que quisiera verlo muerto o sufriendo, solo odiaba su actitud así como él odiaba la actitud de ella. En todo caso, tenía claro que mientras no la reemplacen, tendría que dar la vida por él también, algo que ya llevaba haciendo por un tiempo largo.
Había comido hace unas tres horas, y no quería comer algo más porque así tendría problemas para dormir, y eso era lo que quería evitar porque tenía que ir a la escuela al otro día, y ya era irresponsable al dormirse tan tarde. No es que haya pasado a un bar a tomarse hasta los asientos, lleva un tiempo sin beber, pensó mientras se impacientaba por la demora de su tutora.
No quería comer ni tomar más agua porque la obligaría a ir al baño más tarde, y con el poco tiempo que dormiría, sólo la haría perder más horas de sueño, así que para la irritada pelirroja fue bueno ver entrar a Misato por el dintel de la puerta, aunque la vio demasiado abatida para que simplemente haya estado cansada.
-¿Asuka? ¿Qué haces despierta tan tarde? Tienes escuela mañana.
-Lo sé. Lo sé… pero la curiosidad me ganó, la verdad. ¿Cómo le fue al Stooge? Fracasó, ¿verdad? -dijo la alemana con una sonrisa de esperanza en los labios.
-Asuka… siéntate. Hablaremos de esto ahora.
-Espera, ¿le fue bien?
-Eso ni siquiera es la superficie. Tú… solo escúchame un momento, ¿quieres?
-Esto… está bien, creo.
La cansada dueña del departamento y su pupila se sentaron en el sofá de la sala de estar, con Misato echando su agotada y miserable humanidad en un extremo y con Asuka sentándose cómodamente en el otro.
Asuka estaba intrigada de lo que Misato le pudiera decir. Nunca había visto a su tutora en ese estado, porque era otro tipo de agotamiento el que demostraba. Asuka solo la había visto agotada de cansada, por tener una fuerte resaca o por llorar, pero no la había visto jamás a punto de llorar, pero ahí estaba la joven de pelo púrpura. Colapsada, sin poder hacer algo para poder arreglar su vida ahora ya.
-Ahora, Asuka, te voy a explicar por qué la prueba de Toji fue exitosa. Esto es confidencial, porque solo lo sabemos quienes estábamos en la sala de pruebas y el padre de Toji. Ni siquiera el Comandante ni el Sub Comandante saben que sabemos esto. Esto realmente es secreto.
-Ok…
-Bien… -Misato se disponía a ordenar sus ideas para decir lo que debía. No era necesario, al menos no ahora, que supiese las experiencias religiosas que vivieron tanto Shinji como ella misma en el proceso- En la sala de pruebas estaba Ritsuko, la tripulación del puente, Shinji y yo, pero la prueba la dirigió el comandante desde su oficina, me imagino.
-Ya, ¿y...?
-Él ordenó que entrase Toji a la jaula para efectuar la prueba, y entró acompañado con su padre. La cosa es que antes de ordenar que subiese al Entry Plug… el Comandante ordenó que entrase Sakura…
-¿Sakura? -interrumpió Asuka- ¿La hermana del Stooge? ¿No que estaba en silla de ruedas? Creo que entiendo que lo haya querido apoyar, pero…
-Asuka… por favor, déjame terminar.
-Está bien… -dijo irritada la 2do Niño.
-Entró siendo arrastrada por agentes de la Sección 2, mientras más agentes entraron para retener a Toji y a su padre mientras… mientras los agentes que venían con Sakura la insertaron en el Entry Plug. Gendo, luego de eso, ordenó que cerraran la Unidad.
-¡¿QUÉ?! ¡PERO SI ESO NO TIENE NINGÚN SENTIDO…!
-Lo tiene. Escúchame, por favor.
-Ahh, está bien -respondió impaciente la pelirroja. Sentía que Misato se estaba demorando mucho en llegar al punto.
-Luego de unos segundos, la Unidad emitió unas luces y unos sonidos, y cuando se detuvieron, abrieron nuevamente el Entry Plug. Sakura no estaba ahí.
-¿Cómo…?
-Yo… -la emoción era muy grande en Misato, ya le costaba hablar- yo no sabía que estaba pasando, y cuando le pregunté a Ritsuko… ella me dijo llorando que la Unidad necesitaba un alma para funcionar, y que Gendo quería que la conexión de Toji con su Unidad fuese a través de la sensación de pérdida.
-¿…Y e-eso que tiene q-que ver?
-Ellos fusionaron a Sakura con la Unidad 03…
-P-pero ¿cómo…?.
-Las Unidades tienen almas dentro. Yo no lo sabía…
Asuka estaba atónita. Era mucho lo que implicaba lo que su superior le estaba diciendo, y por cómo hablaba del tema, parecía que no se daba cuenta realmente de lo que podría significar. Es muy probable que haya un alma en su propia Unidad, así como en las Unidades 00 y 01.
También estaba triste por Toji, obviamente, y era esto lo que predominaba sus pensamientos. Ya le había molestado la táctica de Gendo de chantajear a su propio hijo usando a una casi lisiada Rei para pilotar su Unidad, y tenía conocimiento a través de la misma Misato de que Toji estaba siendo chantajeado por el mismo Gendo 'amenazándolo' con quitarle el tratamiento a su hermana, uno que la haría volver caminar, sólo para fusionarla con la nueva Unidad y obligar a Toji a pelear a través de la culpa.
Presenció el acto de valentía de este muchacho mientras las Unidades activas peleaban contra el 3er Caído y sus 'hijos'. Se sacrificó por el grupo, exponiendo su propia vida, en un acto de valentía y desinterés que jamás se imaginó ver de él, por lo que hacerle esto era injusto. Si. Definitivamente odiaba la actitud del deportista, pero esto es otro nivel de injusticia, uno que la entristeció genuinamente.
-Asuka, te pido que…
-Que no lo comente con nadie -la interrumpió sabiendo donde iba Misato con esto-. Lo sé. No es como que me vaya a burlar… tranquila. Mañana en la escuela le daré el pésame.
-Si es que va… se veía bastante bien para lo que debería estar, pero creo que mañana faltará a clases, y el jueves él estará de turno en la Ready Room. Aunque aprecio que tengas esa intención. De verdad.
-No es nada -respondió Asuka, mentalmente cansada de la sola revelación e implicaciones que tenía-. Ah, Misato, antes de que me olvide. Kaji vino hoy en la mañana. Vino a verme, dijo.
-¿Ah, sí? ¿Y? ¿Qué tal? -respondió ella con más desinterés del habitual.
-Nada, solo… me invitó a una cita mañana en la tarde-noche. Dijo que estaría aquí a las 7.
-Bueno, creo que entonces deberás volver de la escuela apenas terminen las clases. No se demora más de 5 minutos respecto de la hora. Será puntual.
-Está bien.
-Ah, por mi parte, Asuka. Mañana Shinji no irá a la escuela. Ritsuko le recomendó no ir, y creo que es lo mejor.
-¿Tan duro fue para él también?
-No te lo puedo comentar ahora mismo, pero sí. Fue muy duro, no sólo para él, sino para todos. Creo que eventualmente todos en la tripulación del puente tendrán uno o dos días libres luego de esto. Yo tengo día libre mañana también, de hecho, si quieres puedo ayudarte a elegir la ropa que te pondrás.
-¿De verdad? Gracias -dijo con una pequeña sonrisa cansada-. Misato, una última pregunta.
-Dime.
-Tú le pediste a Kaji esto, ¿no?.
-... -Misato sabía que Asuka no era tonta, por lo que sabía que podría asumir que fue algo que se le podría ocurrir a ella-. Sí. Yo se lo pedí. Hay un par de cosas que el Subcomandante necesita que te digan respecto a la última pelea, y creo que no… creo que no tengo la altura moral para decirlas. Pensé en Kaji porque por lo general tú confías en él, creo que podrías confiar más en su criterio que en el mío.
Asuka por una parte apreciaba la honestidad de su superiora, de confesarle que no se sentía capaz de afrontar la actual situación como corresponde, y Misato no sabía lo que estaba empezando a pensar de quién fue su tutor en Alemania, por lo que la conclusión a la que Misato había llegado tenía todo el sentido del mundo. Por otro lado, lamentaba que la distancia entre ellas fuese tan grande que haga sentir a Misato que no es suficiente.
Asuka quería confiar en Misato, pero los errores mutuos eran demasiado obvios para este fin, al menos por ahora.
-Bueno, Asuka. Me iré a dormir. Deberías hacer lo mismo, mañana recién es miércoles y tienes que ir a la escuela. Buenas noches.
-Buenas noches, Misato.
Miércoles 17/02/2016
08:15 horas
Asuka se fue temprano al colegio, emitiendo unas pocas palabras de despedida antes de irse. Misato se había puesto su ropa de trabajo, aunque esto era una formalidad, tenía que hablar con Rei antes de irse a trabajar y explicarle que esto era confidencial. No quería. No quería hacerlo la noche anterior con Asuka, y pensaba que Rei le haría preguntas aún más difíciles, pero mientras más temprano lo hiciera, mejor
Pasó a buscar a Rei a su departamento, y la albina salió tranquilamente apenas Misato tocó a la puerta, a pesar de que su superior pasó a buscarla considerablemente más temprano.
Rei siempre ha tenido la capacidad de leer a la gente de una manera excepcional, y bueno, esta no era la excepción. Rápidamente se dio cuenta de que la Mayor había tenido una muy mala noche, y podía hasta cierto punto deducir que había pasado. Algo pasó en la prueba de la Unidad 03, algo muy malo.
Mientras la 1er Niño deducía el motivo del decaído ánimo de la mujer de pelo púrpura, Misato sabía que tenía que explicar lo sucedido, y luego, por lo que esperó a que ambas estuvieran arriba del auto para empezar a hablar.
-Rei, necesito explicarte algo confidencial. Esto ni siquiera lo sabe el Comandante.
-Tiene que ver con la Unidad 03, ¿verdad?
-Cómo odio que haga estas cosas -pensó antes de hablar-. Sí. Tiene que ver con la prueba de ayer. Tengo que explicarte por qué salió bien, tiene que ver con Toji.
-Ya veo. La Unidad necesitaba un alma, ¿verdad?
-¡Carajo, a este paso me explicará cosas que ni Ritsuko sabe! -pensó Misato sorprendida y algo asustada, mientras miraba a Rei-. Sí. Utilizaron a su hermana pequeña.
-Entiendo -respondió la albina de forma estoica-. Yo… lo lamento. ¿Cree que sería buena idea decirle a Toji que lo lamento?
-Mmm… si lo dices de esa forma, sí. Sería bueno que le digas que lo lamentas. Lo que sí, es confidencial. Somos muy pocos los que sabemos lo que pasó, y es importante que el Comandante no sepa que sabemos.
-¿Quienes saben?
-Bueno… la tripulación del puente, la Dra. Akagi, yo, Asuka, que le comenté esto anoche, y Shinji que también estuvo ahí.
-¿Ikari-kun? ¿…Esto le afectó?
-Le afectó mucho la verdad. Tengo que preguntarle bien la verdad a qué se refería, pero dijo que él vivió esto antes, pero ya está mejor.
-¿Sería malo si el Comandante sabe que Ikari-kun sabe qué sucedió?
-La verdad… creo que sí. Sería malo para él.
-Ya veo. No se preocupe, no le diré nada al Comandante.
-Gracias, Rei. Agradezco mucho tu ayuda.
-Sí.
Con esta conversación terminada, Misato echó a andar el auto y se fueron. Le llamó la atención que Rei comprometa de forma tan irrestricta su silencio al saber que le afectaría a Shinji. Quizás lo quería después de todo, solo que no sabía cómo demostrarlo, eso podía imaginarlo. Lo que no podía imaginar es lo que Rei preguntaría a los minutos de camino recorrido.
-Mayor.
-¿Si, Rei? Dime.
-El día que me quedé en su apartamento, escuché una conversación entre Ikari-kun y usted, donde hablaban sobre protegerse entre ustedes y así, protegernos a todos. Tengo dos cosas que decir por eso -dijo tranquilamente la 1er Niño mientras Misato se empezaba a aterrar-. ¿Cuál es su relación con ikari-kun? ¿Usted lo ama?
-Si, Rei. Yo lo amo, al igual que amo a Asuka y a tí -respondió con algo de tranquilidad, sabiendo lo ambiguo del concepto.
-Pero usted ama a Ikari-kun de otra forma, ¿no? También escuché como se besaban…
Esto es una puta broma, ¿no es así?. Como si no tuviera que lidiar con todo el resto de la mierda aquí, pensó recriminándose la Mayor al darse cuenta del descuido de ambos.
-…Mayor, solo quiero que Ikari-kun sea feliz. Hace mucho tiempo me ordenaron protegerlo, pero no puedo protegerlo de usted. Sólo quiero que no le haga daño, yo… no podría ayudarlo si eso sucede.
-Rei, yo… -Misato quedó pálida. Esperaba cualquier cosa menos esto, estaba Rei estaba dispuesta a hacer de coartada si eso ayudaba a su muchacho- jamás le haría daño, no mientras pueda evitarlo, pero, si quieres, puedes preguntarle si es feliz. No te preocupes, no tendrás que protegerlo de mí.
-Ya veo… -Rei procesaba todo esto con algo de tristeza interna mientras pensaba en lo que quería decir-. Mayor, por cierto, gracias. En esa conversación yo noté que querían protegernos a todos, y eso me incluía. Nadie había mostrado ese tipo de preocupación por mí, además de cómo me ayudó a buscar casa… no sé como agradecerle, Mayor. Lo aprecio mucho.
-Bueno… con Shinji pensábamos en invitarte a tú y a Asuka a comer ramen, como lo hicimos una vez. Podrías acompañarnos.
-¿Pero eso como compensa lo que han hecho por mí?
-En que queremos que vayas. Nos harías un favor -inventó Misato mientras mataba dos pájaros de un tiro.
-Creo que… entiendo. Yo iré con ustedes.
-¡Genial! Me alegra que nos acompañes -Misato respiró aliviada, pero le faltaba pedirle algo para aprovecharse del pánico-. Ahora, Rei. De verdad necesito pedirte que no sepan de mi relación con Shinji. Tengo miedo de que el Comandante intente hacerle algo a él o a mí, para dañar a Shinji.
-Está bien, Mayor. Si eso protege a Ikari-kun…
-En serio lo haría. De verdad aprecio esto, no sabes cuánto -respiró realmente aliviada la Mayor.
08:50 horas
La Mayor y la piloto llegaron a la Ready Room, donde Shinji estaba desayunado y listo. No bien despierto, pero listo.
Tuvo una noche difícil. Despertó varias veces debido a las pesadillas a granel que tuvo esa noche, y el gran problema con respecto a otras noches, es que en las otras noches esos sueños se tornaban 'alegres' porque empezaba a soñar con la mujer que ama. Ahora no, fueron solo pesadillas que lo llevaban a la niñez para revivir sus momentos más oscuros. Todo de nuevo, debido al deja vu vivido una noche antes, y todavía debía ir a la escuela. Al menos podría compartir con Misato el viaje en auto.
Shinji ya odiaba su día.
-Shinji, somos nosotras.
-Ya voy…
Shinji abrió la puerta, las saludó a ambas y luego se fue a cambiar ropa. A los dos minutos apareció listo para ir a la escuela, con cara de cansancio.
-¿Ikari-kun? Debo preguntarte algo.
-Si, claro. Dime -le respondió Shinji.
-¿Eres feliz estando con la Mayor?
-¡¿AH?!
-Nos descubrió, Shin-chan -dijo Misato, resignada.
-¿En serio?... bueno, sí. Soy feliz, Ayanami.
-Me alegro de escucharlo, Ikari-kun -respondió Rei, con una sonrisa algo triste.
-Bueno… Misato, ¿vamos?
-Vamos Shinji. Cuídate, Rei. Cualquier cosa, estaremos aquí en caso de que necesites algo.
-Bien, Mayor. Gracias.
Con esto hecho, la pareja se dirigía hacia el deportivo hasta que se toparon con Ritsuko, cuya cara estaba mucho más demacrada que la noche anterior.
-Hola Rits… En serio, ni siquiera es gracioso ya, ¿cuándo te tomarás tú un par de días?
-Hola Misato, Shinji -saludó haciendo un ademán con su mano derecha-. Bueno, una semana más, mínimo. Eso si el próximo Ángel y/o Caído llega e días más. Antes de eso, no puedo. Aún así, no les quito más tiempo. Tomen -luego de decir esto, sacó unos pequeños aparatos de sus bolsillos, pasándole uno a Shinji y dos a Misato-. Son localizadores especiales, se activarán solos, y lo harán sólo en caso de ataque. Cuando Asuka le tique venir le daré uno, e iré a darle uno a Rei ahora. Descansen.
-Buen día para ti, Rits -dijo Misato con honestidad mientras se distanciaban de la rubia.
09:15 horas
Finalmente Misato puso en marcha su Alpine, mientras Shinji se echaba en el asiento de copiloto. El muchacho ya visualizaba lo que iba a ser su día: ver a Toji mientras de alguna forma se culpaba de lo sucedido la noche anterior, sus compañeros pidiendo explicaciones por esto (debido a que no sería capaz de aparentar) y él no pudiendo responder, y Asuka lo intentaría golpear debido a su falta de decisión. Horrible. Ni siquiera podía mirar a Misato para relajarse un poco, porque le pesaba demasiado la cabeza para girarla.
Todo esto mientras Misato se aprovechaba del moderno sistema de traslados de autos de NERV, donde ella podía dejar de conducir, para poder mirarlo. Desde la noche anterior que tenía totalmente decidido manejar directo al departamento y que Shinji no fuese a la escuela. Era la oportunidad perfecta para hablar a solas de lo que le sucedió la noche anterior, pero sobre todo, iban a poder sacarse las caretas y ella podría de verdad estar ahí para él. Él por fin iba a estar para ella. Afrontando los problemas, sin escapar, apoyándose en el otro. Como debió ser desde que ella lo llevó a compartir apartamento.
No eran pareja, aunque llevaban un tiempo actuando como una, y este pensamiento fue lo que provocó otro debate mental en la cabeza de la mujer. No uno tan demoledor para su conciencia como los primeros que tuvo, pero sí era fundamental para lo que podría eventualmente venir.
-No sé qué me pasa, pero esto me aterra. Literalmente sabe todo sobre mí. Yo sé todo sobre él. Me ama y yo lo amo. ¿Por qué es tan difícil?
+Tienes miedo de perderlo, o de que él te pierda. En el fondo nunca tuviste miedo de tener algo con él, tú temes ir más allá con la gente. Mira tu relación con Ritsuko, la conoces hace 10 años y apenas sabes cosas de ella, y visceversa. Ya estropeaste una relación de este tipo con Kaji.
-No, eso es diferente. En Kaji yo… -era doloroso aceptar esto sobria- yo proyectaba a mi padre. No puede ser sana una relación así, escapé por mi propio bien, no es lo mismo. Yo no proyecto cosas así en Shinji, solo quiero que sea feliz, y yo quiero ser feliz. Él dice que le hago bien, y él me hace bien. Además, obligaré a quien sea a reestablecer mi edad biológica para que sea mi edad legal apenas termine la guerra. No habrá problemas, yo… no puedo estropear esto, es como un regalo del destino en bandeja de plata. Si sabemos todo del otro y nos aceptamos tal cual somos, ¿cuál sería el problema?
+Que uno de los dos puede morir. Si uno de los dos muere, el otro dejará de luchar y eventualmente morirá. Nos hacemos bien, eso es cierto, pero no estamos bien. No somos estables ni seguros de nosotros mismos, no sabemos amarnos a nosotros mismos. Tienes que tener cuidado con eso.
El nuevo tren de pensamientos de Misato se detuvo abruptamente cuando llegaron al túnel, donde debía volver a manejar. Miró a su izquierda y Shinji seguía igual de agotado y harto de todo.
La Mayor siguió manejando hasta que el 3er Niño se dio cuenta que Misato se iba directo al apartamento, en vez de ir a dejarlo a la escuela.
-Misato, estamos recién a miércoles -dijo Shinji sin girarse a verla.
-Lo sé, pero Ritsuko tiene razón. Es mejor que te tomes el día. Además, necesito hacer tres cosas contigo hoy, y esta es una buena excusa.
-¿…Cosas? ¿Q-qué cosas?
-Eventualmente te debo preguntar sobre a qué te referías ayer cuando dijiste que esto ya lo habías vivido antes…
-Ah, sí…
-Pero antes, necesito hacer dos cosas contigo. Necesito abrazarte, y necesito que me abraces, al menos un rato.
-¿…Eh…?
Shinji débilmente miró a su derecha, donde se encontró con Misato dejando escapar una lágrima. Lágrima que estaba derramando por culpa de su padre.
-Entrando al departamento nos sacaremos las máscaras, tú sabes, por la Sección 2…
-Misato, no es tu culpa, y lo sabes…
-Pero… -ahora eran más de una, por lo que rápidamente procedió a limpiarse, mientras llegaba al estacionamiento del edificio-. Está bien. Solo un par de minutos más…
Esos dos minutos se volvieron eternos.
Entraron al apartamento, al fin, y Misato atinó a hablar.
-Shin-chan, cámbiate de ropa. No es necesario que estés vestido así todo el día aquí en casa -dijo ella delante de él, sin mirarlo.
-Oh, está bien -respondió el muchacho, que antes de ir a su dormitorio abrazó brevemente a su amor por la espalda.
Shinji se demoró poco en cambiarse. Se puso unos shorts deportivos y una remera sin mangas, nada muy complejo, y cuando salió al pasillo escuchó algo.
Era Misato en su dormitorio.
Estaba llorando.
Shinji odiaba eso, odiaba verla triste, así que simplemente entró y la encontró arrodillada solo con sus shorts de jeans y unos sostenes puestos.
Sin vergüenza alguna, el 3er Niño se apuró para quedar frente a Misato, y ella al verlo lo abrazó fuerte contra ella desde la nuca. Llevaba casi 12 horas esperando poder estar ahí para él. No… Esa era una consecuencia que iba a tomar siempre que fuera necesario, y con gusto, pero lo que quería realmente en ese momento era que él estuviese para ella. Y ahí estaba él, el niño forzado a ser hombre asumiendo esta responsabilidad por voluntad propia.
Shinji devolvió el abrazo tomándola contra su cintura, y ahí se dio cuenta de una cruda verdad. No porque ella estuviera ahí significaba que todo estaba bien. Una mirada de ella no iba a arreglar el mundo de ambos, y faltando guerra por pelear era posible que hubiese más momentos como este en el corto plazo. Pensó en salir de ahí, pero ese solo pensamiento lo llenó de vergüenza. Se sintió patético a pesar de que incluso apretó el abrazo para no irse, y fue esto lo que a él lo hizo llorar.
Y así se quedaron un rato largo, entrelazados el uno con el otro en un abrazo amargo, donde el llanto era gutural. Producido por la rabia, la impotencia y la vergüenza.
+¿Lo ves? No es lo mismo hacerse bien que estar bien. Si vas a seguir con esto, tendrás que estar lista.
-No lo estoy, pero… él tampoco, y aún así, sigue aquí. Tengo que avanzar, por ambos.
09:50 horas
El llanto gutural mutó inevitablemente en sollozos, aunque no se habían soltado en lo más mínimo.
Se abrazaban con fuerza, como si tuvieran miedo de que fueran a perder al otro para siempre si llegaban a soltarse, y fue en este momento donde Misato empezó a actuar por instinto, como si no hubiese otra forma de solucionar lo que sentía.
Empezó a besar a Shinji en el cuello y las mejillas, lentamente, tomándose su tiempo a la vez que su racionalidad e intenciones reales comenzaban a irse a la mierda, actuando sobre viejos y dolorosos patrones que aplicó incluso con respecto a ese mismo muchacho que, sin aflojar su agarre, empezó a seguirle el juego a aquella persona que significaba todo para él. Sabe para donde va esto y sabe que puede decir que no, pero no quería decir que no, sobre todo porque las sensaciones negativas comenzaban a convertirse en sensaciones mucho más primitivas, aunque eran más que agradables. Poder cambiar una sensación por otra era agua en el desierto.
Shinji sacó las manos de la cintura de ella y las llevó hasta el trasero, provocando un pequeño gemido en ella. Luego de esto, Misato detuvo los besos en el cuello y los llevó hasta la boca, donde la dinámica se repetía. Ella sólo se dejaba llevar, actuando por instinto repitiendo experiencias previas ante situaciones así.
Era un beso torpe pero lleno de pasión, y ella, que parecía tener el control, en el fondo quería ser arruinada por su Shinji. Sexo sucio y sin sentido, que él cumpliera a costa suya cada sueño húmedo que haya tenido con o sin ella y sin importar lo sucio y brutal que fuera, algo que al menos por un rato los distraiga de la pena. Estaba dispuesta a dejarse hacer lo que él quiera con tal de lograrlo, por más ridículo o humillante que fuera mientras los sacara a ambos de este estado.
Shinji estaba en un estado similar, aunque lo que él estaba viviendo era algo distinto. Era la primera vez en donde podía reemplazar un sentimiento negativo por otro, ya que por lo general no era capaz de despejar la mente para que esto sucediera, pero ahora estaba dispuesto a dejar que ella hiciera lo que quisiera con él, aunque fuera humillante y asqueroso. Siempre y cuando esto los ayude a ambos.
Al menos en eso estaban de acuerdo de forma implícita, si no ayudaba al otro entonces no servía.
Shinji soltó el beso para respirar, pero mantuvieron los ojos cerrados. En esto, ella aprovechó de tomar la iniciativa.
-Shinji, intenta sacarme el sostén.
Ella lo volvió a besar, aunque ahora era un beso más pulcro que el anterior, omitiendo por un momento lo que eran las manos algo lerdas de Shinji.
Él no le quería soltar el culo, así que hasta que finalmente se rindió, intentó desabrochar ese sostén solo con su mano izquierda. Cuando finalmente empleó ambas manos, luego de un momento pudo desabrochar el sostén frente a él, que no cayó porque el abrazo era tan profundo que el pecho de Shinji terminó haciendo de soporte.
El 3er Niño no atinó a separarse para que cayera el sostén. No estaba pensando con claridad, sólo quería volver a manosear a la mujer frente a él lo más rápido posible, lo que le generó otro gemido a ella y la llevó a llevar su mano derecha a los gluteos del muchacho, que soltó su propio gemido. Uno infantil.
Mientras se manoseaban, se besaban, y así se quedaron hasta que ambos sintieron una humedad ajena en las mejillas del otro. Fue aquí que Misato pudo finalmente entender la situación y atinó a pensar con claridad.
+¿De verdad es esto lo que quieres? Ya te cuesta dormir con solo llevarlo a batalla, ¿te lo vas a coger para escapar? ¿A ÉL? Atina mujer, tú te prometiste hacer las cosas mejor, por ambos. Este es el momento.
-No sé si él será capaz de entender…
+Está peleando una guerra contra algo parecido a Dios, dale el crédito que merece. Si vas a tomar su primera vez, no puede ser así. Te dañará, y nos marcará de por vida. No puedes hacernos esto.
Misato separó el beso, y vio lo que no quería. Él también lloraba.
"Casi cometo un error imperdonable", pensaron al mismo tiempo.
Ella vio su rostro, uno arrepentido. Su autoestima lo hacía pensar que si ella lo usaba y lo arruinaba, estaba bien mientras ella estuviera mejor, y eso Misato lo sabía. Haría lo que fuera con tal de que este ser precioso para él pudiera sonreír de felicidad, y así mismo como para ella es similar, estuvieron a punto de usar al otro. Nunca se habían sentido más sucios, y Shinji tenía tan pocas energías debido a lo vivido recientemente que no era capaz de alejar a Misato de él, a pesar de que se sentía indigno de compartir el mismo aire que ella.
Misato se sintió casi igual que él, pero la diferencia clave fue que ella tuvo la capacidad de controlarse para que esto no sucediera. Tomó a Shinji de las mejillas, sonrió compasivamente y lo besó. No habían dobles intenciones, no estaba intentando llevarlo al lugar que ella quería hasta hace unos segundos atrás (lugar que él estaba recorriendo por voluntad propia traicionado por sus hormonas y dolor), sino que quería hacerle entender que de verdad no le importaba. Que así como él lo lamenta, ella lo lamenta exactamente de la misma manera, que al igual que él odia verla sufrir, ella odia verlo sufrir. Que solo era un traspié mutuo del que se iban a recuperar juntos, porque eso es lo que hace la gente que se ama.
-Shin-chan, escúchame. No importa. No sucedió, así que no te sientas culpable.
-Pero…
-Sin peros, Shinji. No te hagas esto, no te culpes, no te lo mereces.
-Pero… tú estás triste, y…
-Mírame bien, y escúchame –lo volvió a interrumpir, siempre sabiendo que la forma de arreglar este desastre era no dejándolo culparse ni darle margen a lamentarlo de más-. Soy yo la que ha vivido esto antes, y debes creerme cuando te digo que no es una buena idea si lo vamos a hacer estando así. Vamos a estar bien, te lo prometo, pero no te culpes…
Shinji se dio cuenta que el rostro de su amor le imploraba esto. Ella sonreía, pero no estaba feliz, solo quería transmitirle calma, y él valoró este esfuerzo. No podía intentar ser menos si eso la hacía sentir mejor.
-E-está bien, Misato.
-Shin-chan, te prometo que si tu primera vez es conmigo, será en el mejor día de tu vida. Eres precioso para mí, y no puedo hacer menos por ti.
-Pero…
-Prometámonos, Shinji… Prometámonos el uno al otro que nunca más volveremos a hacer esto para escapar del dolor.
-… Te lo prometo.
Shinji nunca se separó del pecho de ella, por lo que Misato no tuvo que hacer mucho esfuerzo para volver a abrochar el sostén. Con eso hecho, la Mayor lo abrazó y le dio un tierno beso, empujando a ambos contra el suelo donde separaron los labios y se abrazaron con más calma. Todo estaba bien, ahora sí. Lo que tenían era demasiado bueno (para lo que era) y ella lo sabía mucho mejor que él, lo que la convertía en la mujer más feliz del mundo.
(*) George Foreman vs Muhammad Ali, 1974, Rumble in The Jungle. Ali noqueó a Foreman en el 8vo round ganando los campeonatos mundiales peso completo de la AMB y del CMB, coinvirtiéndose nuevamente en el campeón del mundo lineal en una de las peleas más grandiosas en la historia del deporte de contacto como concepto ante más de 80 mil personas, en Zaire
