Lo que la vida me regaló

Por Luzdeluna82

Capítulo 5

Karen esta en mi oficina, es raro porque recursos humanos usualmente soluciona sus propios problemas, trayéndome realmente algo que necesita mi atención.

-Candy, Ronald me reporto que Elisa está maltratando a los inquilinos de deterioro de movilidad especialmente a Harry que lo trata mal y que no lo ha querido asear como es debido, sabes que en las habitaciones no tenemos cámaras y estoy sumamente preocupada por él, hace rato fui a verlo y tenia un olor muy desagradable, creo que es verdad lo que está diciendo.

Harry era un inquilino que tenia dos años con nosotros, no podía moverse, casi no hablaba, tenía varias enfermedades, tenía que alimentarse con papillas, usaba pañal, necesitaba mucho trabajo, usualmente tenia a un enfermero, además, Elisa quiso hacerse cargo de él.

- ¿En las áreas comunes como se comporta?

-Como supongo que sabe que hay cámaras todo es de lo más normal.

-Bien, hablare con el doctor Leonard, necesito que me de autorización de pedirle a la familia cámaras dentro de su habitación, aunque lo malo es que al pobre de Harry casi nunca lo visitan, debemos ser cuidadosos con el tema legal, por lo pronto pídele a su enfermero que este al pendiente de su aseo, si Elisa esta haciendo algo la descubriremos.

Karen salió de mi oficina, llame de inmediato al doctor Leonard, me dio visto bueno para llamar a la familia, alguien toco mi puerta y le di el pase.

- ¿Candy tienes un minuto?

-Si William pasa, ya habían pasado otras dos semanas desde el ultimo ataque de ira que había tenido, estaba de mejor humor y se le había echo costumbre ir a platicar conmigo.

-Te veo muy ocupada, ¿te puedo ayudar en algo?

-Todo bien con los números William, eres un mago para hacer balances y trabajo administrativo, ahorita tengo otro tipo de situación encima, pero sabes creo que me puedes ayudar.

-Perfecto lo que me envía Albert de la oficina no es suficiente, tu me entretienes bastante, dime ¿Cómo puedo ayudarte?

-Necesito que observes y averigües si la jefa de enfermeras Elisa ha tenido algún maltrato a los inquilinos, sobre todo a los que no tienen movilidad.

-Eso es fácil mi joven amiga, todas las chicas aquí quieren hablar conmigo ya veras que consigo algo, ya regreso.

Llame a la familia, que después de varios intentos logre que me contestara uno de los hijos, estuvieron de acuerdo, aunque sentí una voz de "me da igual", envié al mensajero con los formatos para que los firmara, era obvio que no vendrían y me urgía saber que era lo que sucedía.

William solo me dijo, que algunas veces no quería asear a algunos de los viejitos y que les contestaba altaneramente, eso me servía, pero no era contundente.

Mande pedir las cámaras y micrófonos ocultos que pondríamos en la habitación, al siguiente día ya tenia todo listo, autorización, cámaras, solo era que atrapara a Elisa, no quise compartirlo con nadie, ni con el de mantenimiento, yo misma instale todo además del programa en la computadora y todo seria grabado, día y noche.

No tuve que esperar mucho, al día siguiente que revise las cámaras eran las 9 pm estaba ella parada al pie de la cama, acomodándolo, se veía como jalaba de los pies de mala gana, lo reviso del pañal y lo comenzó a insultar por estar sucio, le dio un golpe en la cara, la vi ponerse los guantes de látex para hacer el aseo, mientras lo limpiaba no dejaba de insultarlo y pegarle, no pude ver más, escuchaba el audio y todos los improperios que salían de su boca jamás creí que podía decirlos todos juntos, Harry no se movía, solo salían lagrimas de sus ojos, ¡pobre de mí viejito!, ¿Cómo se atrevía a tratarlo así? Lo peor de todo es que estoy segura que no era la primera vez y además seguramente no era el único, llame al doctor Leonard, tenia que ver lo que había hecho nuestra flamante jefa de enfermeras, era una situación denigrante, después de eso estaba hecha un mar de lágrimas, ¿Cómo podía existir gente tan malvada en este mundo?

Sentí unos brazos rodearme mientras me abrazaba a mí misma, estaba parada viendo hacia la nada por la ventana, sollozaba, sentí su aroma tan característico, era él, llego en el momento en que estaba quebrada por la situación me recargue en su pecho y saque el dolor que me había causado todo esto, aunque muy en el fondo sabía que también salía mi propio dolor, era lo que necesitaba, me daba tranquilidad, acariciaba mi espalda, ¿Por qué había personas que abusan de otras?, no dejaba de repetirme ¿Por qué? Candy, calma por favor, eres mas linda cuando ríes que cuando lloras, todo estará bien.

-Albert, lamento tanto que me encuen… no me dejo terminar la frase.

Sentí su dedo en mis labios -Toque y como no contestaste entre, espero disculpes mi confianza, pero te vi muy mal, nos vimos a los ojos y sonreí débilmente, -Gracias por el consuelo, de verdad lo necesitaba.

-Me imagino Candy, todo saldrá bien, no te preocupes, eres una chica fuerte, debo irme, te llamo después.

Se fue dejándome tranquila, no se que hacia en ese momento ahí, ¿seria casualidad? No lo sé, pero ya estaba lista para meterme a mi papel de administradora, no seria la primera vez que tenia que fingir que estaba bien, el doctor Leonard llego y decidimos hablar con el abogado, esto nos traería muchos problemas legales si no lo manejábamos adecuadamente.

-Doctor Leonard, tendremos que darle aviso a la familia y estar preparados para indemnizarlos para que no nos demanden, ahora hay que proceder legalmente contra la enfermera y despedirla inmediatamente, no puede irse sin castigo, así que es necesario actuar rápido, nos decía el abogado con cierta preocupación.

Eliza toco la puerta, ya estábamos en mi oficina Karen, el doctor Leonard y el abogado.

-Señorita Leagan tenemos conocimiento de sus tratos con los inquilinos con deterioro de movilidad.

Elisa palideció, desde que se sentó supo que algo muy malo estaba sucediendo, -Doctor Leonard todo debe ser un mal entendido tengo 3 años laborando aquí y nadie se ha quejado de mi forma de trabajar.

-Alguien ya se quejo Elisa y tenemos pruebas, el doctor Leonard dio inicio al video en mi computadora, ella estaba que no se lo podía creer, agacho la cabeza, -basta se perfectamente lo que contiene ese video, hoy tendrán mi renuncia.

-Señorita Leagan no se ha dado cuenta de la gravedad del asunto, hay una demanda penal en su contra por parte de la casa de descanso, somos una institución seria jamás nos hemos visto involucrados en semejantes problemas, nuestro prestigio está en juego, además no sabemos si la familia demandara justicia, así que le sugiero que busque un abogado porque esto no se quedara así, se lo aseguro.

-No me amenace abogado, se defenderme así que tendrán noticias mías también, se levanto y se fue, uno de los guardias ya la esperaba para que recogiera sus cosas, el doctor Leonard y el abogado se retiraron, Karen prepararía la liquidación y era tema terminado, por ahora.

-Me senté agotada en la silla, sin ánimos de nada, mañana notificaríamos a la familia y tocaba otro día difícil.

De pronto mi celular comenzó a timbrar era Albert.

- ¿Candy?

Me enderece de la silla, ¿acaso era él de nuevo? Mi loco corazón no dejaba de palpitar, conteste sin demora.

-Soy Albert, me preguntaba si ¿aceptarías una invitación a cenar?

-Hoy ha sido un día difícil Albert, ¿otro día puede ser?

-Candy por favor, se que lo necesitas y yo quiero hablar contigo, no puedo posponer esto más tiempo por favor, paso por ti en media hora, no acepto un no por respuesta.

Colgamos tome aire y me fui corriendo a mi baño personal, me vi al espejo, me gusto lo que veía, solo que la chica que se reflejaba tenia una mirada triste, salí a la recepción y él estaba ahí, como lo había visto hace unas horas, me seguía preguntando como era que había llegado en el preciso momento que lo necesitaba, se veía atractivo, sus ojos azules brillaban y tenia una sonrisa de lado, el cabello un poco largo y despeinado, estaba perfecto.

Continuara…

Comadres aqui seguimos, les agradezco su apoyo a esta historia, un abrazo y que sean muy bendecidas siempre!