Lo que la vida me regaló

Por Luzdeluna82

Capítulo 12

Albert

Mande a Marco por Candy mientras arreglaba lo de nuestro hospedaje, pudo haberlo hecho mi secretaria, pero quiero que todo salga perfecto, me las arregle para saber toda la información que necesitaba, Patty fue mi cómplice feliz por su amiga y eso planeo que sea muy feliz.

Recibo a Candy más que emocionado, un gran beso en la mejilla, subimos a mi avión privado y se me escapa a un asiento alejado de mí, ya vere que hago para traerla a mi lado.

Veo como la azafata se acerca a mí, queriendo llamar mi atención, el escote que le muestra al agacharse es demasiado obvio que está coqueteando, no es la primera vez que la veo hacer eso, es muy eficiente, pero en este momento me molesta mucho que pretenda algo, tendré que trasladarla a otro lugar, no le hago ningún caso regreso los ojos a mi laptop, siento la mirada de mi rubia y por unos segundos noto como me sonrojo, le pregunto si desea algo de beber ya que la azafata la ha ignorado, solo pide una botella de agua y no de muy buena gana la mujer le pasa su bebida, se da vuelta y se va, definitivamente tengo que cambiarla, viajaremos juntos mucho tiempo y deseo que se sienta cómoda con el personal.

- ¿Qué tal se te da viajar en avión Candy?

-La verdad no he tenido oportunidad de viajar mucho, así que estoy un poco nerviosa.

- ¿Por qué te sentaste tan lejos de mí? anda ven siéntate a mi lado.

Me hace caso al instante, la vi ponerse nerviosa mientras abrochaba torpemente el cinturón de seguridad, me acerco ahora a ella para abrochárselo, su aroma a flores dulces me fascina, la excusa del cinturón es perfecta para poder sentirla, jalo la cintilla para ajustarlo y suspira llevándome a tener de nuevo pensamientos bastante atrevidos, la tomo de la mano mientras que despegamos y tomamos altura, una copa de champagne la tranquiliza y hace que suelte un poco la lengua.

El viaje duro 2 y media horas, platicamos de todo un poco, le comento que vamos a un baile de negocios por la noche y la sorprendo, no le dije nada con todo propósito, todo esta listo para que pase una de las mejores noches de su vida, no pensaba asistir a ese baile, por lo regular las hijas de los socios están a la espera que las saque a bailar y poder llegar a algo, pero ahora llevare de mi brazo a una preciosa mujer, la que me roba el sueño y que me hace sentir cosas que jamás había sentido.

-Albert necesito conseguir un vestido de fiesta, no te preocupes puedo ir en un taxi.

-No te preocupes Candy, seguro que con lo que te vistas te veras perfecta, anda vamos a mi habitación que quiero que terminemos algunas propuestas de negocios para Gregory James, no la veo muy convencida, pero quiero ver su cara de sorpresa cuando llegue a su habitación.

Cuando estamos en mi cuarto trabajamos dos horas, la veo un poco cansada, son las 2 de la tarde entonces bajamos al restaurante, he luchado enormemente para no tirarla sobre la cama y hacerla mía en ese momento, la deseo como un loco, platicamos amenamente y subimos a su habitación, su maleta ya está ahí,

-Albert no es necesario que me acompañes, soy niña grande y te prometo que no me perderé.

-Preciosa solo quiero asegurarme de que llegues, anda abre.

La sorprende las cajas que han dejado en la cama, las ordene según las medidas que me dio Patty, -Preciosa son un regalo para ti, quiero que tengamos una velada hermosa, vendré por ti mas tarde, le doy un beso en la mejilla, me agradece con otro beso igual, definitivamente esta mujer me encanta. Veo su rostro decidiendo cual caja abrir primero tristemente tengo que irme.

Se dan las 7 de la tarde, estoy afuera de la habitación listo y perfumado con mi traje negro con corbatín de moño, no son mis eventos favoritos pero me permiten cerrar algunos negocios, toco y me abre una hermosa mujer, el vestido le queda justo como imagine, color plata hasta el tobillo es de satén con unos tirantes delgados, la espalda debe estar descubierta, son esas prendas que no puedes usar con sostén o muy discreta ya que se pega a la piel, hace que mi imaginación vuele hacia el sur de mi cuerpo, el cabello recogido resalta su largo cuello, el cual planeo tener suerte de probar esta noche, se sonroja por mi escrutinio y deposita un beso en mi mejilla.

- ¡Candy te ves preciosa!

-Me ha encantado todo lo que me has regalado, todo es de mi talla, me sorprendiste muy gratamente, ¿cómo lo supiste?

-Un mago jamás revela sus secretos preciosa… ahora date vuelta por que tengo otro regalo para ti.

Se gira al instante y pongo sobre su cuello una gargantilla que va perfecto con el vestido, le paso los pendientes y le pongo una pulsera de diamantes en su muñeca, siento que no le salen las palabras, sus ojos nublados por las lagrimas los limpio con mis pulgares.

-Preciosa no llores, eres más linda cuando sonríes que cuando lloras.

Me sonríe, ya se lo había dicho en una ocasión, -Albert es demasiado, no puedo…

-Claro que puedes, es un regalo para ti, lo compre pensando en ti, no me ofendas rechazándolo por favor.

Me mira a los ojos intensamente, - ¡Me estas malcriando cariño!

Se tapa la boca al instante, le quito la mano de los labios y le doy un leve beso, -Me enloquece que me llames así y la que me esta malcriando eres tú, si me dices cosas lindas como esa cada vez que te regalo algo te daré el mundo entero, me encantas cariño.

Mi estomago revolotea y pongo su brazo sobre el mío, si no nos vamos ahora la hare mía en ese momento, subimos al ascensor y ella se recarga en mi hombro mientras la abrazo por la cintura, el auto nos lleva hasta el salón donde se estará realizando la fiesta, veo de inmediato a Gregory esta con otros de mis socios también nos acercamos y saludamos.

-Señores buenas noches, les presento a la licenciada Candice White ella es mi asistente, me gustaría que le mostraran el mismo respeto que a mí.

Veo como todos postran sus ojos en ella, no me gusta nada como la mira Neal, inmediatamente la barre con la mirada y la observa lascivamente, espero que no pretenda hacer nada.

La veo hablar con las esposas de los socios, tiene un don natural para hablar con la gente y eso en cuestión de negocios es muy útil, mientras yo hablo con Gregory estoy a punto de cerrar el negocio, la veo como se disculpa y camina hacia el baño, dos minutos después Neal va detrás de ella, termino mi charla cerrando el negocio previamente, me voy siguiéndolo unos segundos después, vi como estaba afuera esperándola.

- ¿Qué haces aquí Neal?

-Esperando a tu asistente, quiero hablar con ella, eres un suertudo primo, es preciosa, pero tu tienes a Annie así que yo vere si tengo suerte con ella.

-No te lo permitiré Neal, ella es una buena mujer, además lo de Annie sabes que esta más que terminado.

-No seas envidioso Albert, déjame intentarlo.

Lo tomé por las solapas, sentí su aliento a licor -Quiero que te alejes de ella, es especial para mí, así que no me quieras de enemigo.

Se soltó como pudo, era mas bajo que yo así que no fue difícil ponerlo contra la pared.

-Vaya creo que la mujercita te importa, pero primo haznos un favor, termina esa relación con la bruja y deja de intentar acaparar el mercado femenino, de cualquier manera, ya tenía plan, nos vemos, chao, lo vi irse por el pasillo.

De pronto salió Candy y puso cara de asombro cuando me vio.

- ¿Pasa algo Albert?

-Nada Candy, he cerrado el trato con Gregory, quiero llevarte a otro lugar, ¿vamos?

Asintió, nos despedimos de todos y salimos a la limo que había alquilado, íbamos tomados de la mano en un cómodo silencio, llegamos al edificio donde había reservado todo el ultimo piso, me encanta asombrarla y hasta a mi me encanto la vista, era un mirador en que se veía la bahía y los altos edificios de la ciudad.

-Bienvenida Candy, ahora nosotros tendremos nuestra fiesta particular, la guie a donde estaba la mesa, el mesero ya estaba sirviendo, le abrí la silla y nos disponemos a probar, pedí de todo un poco, la vería saborearse cada bocado, me daba gusto verla comer.

-Albert todo esto esta delicioso y la vista es asombrosa, jamás pensé que existiera un lugar así, ¿Cómo te las arreglas para hacer todo esto?

-Me encanta que te guste y sabes que jamás te contare como lo hago, me gusta sorprenderte y acostúmbrate.

Cuando terminamos de comer, la invite a bailar, la música de fondo sonaba Sinatra, la tome de la cintura y la pegue a mi cuerpo, me paso las manos por el cuello, era más alto que ella, sentía su aroma que me enloquecía, su cabeza recostada en mi pecho, no había otro lugar donde me gustaría estar, la siento como mi hogar, mi dulce hogar que me da todo el amor que necesito, terminamos la canción y la invito a sentarnos en el sofá para contemplar la vista, la veo frotarse los tobillos.

- ¿Te molestan las zapatillas?

-Solo estoy un poco cansada, la vi desabrocharse una de las cintas.

-Permíteme, le tome el tobillo subiéndolo hacia mi pierna, se recostó un poco en el sillón, ágilmente le quite las dos zapatillas y ya mi loco corazón no pudo más, me abalance sobre ella, encontré sus labios y me respondió con la misma desesperación, mis manos se deleitaban tocando sus brazos y me aventure a deslizar mis dedos sobre su vestido, paseaba sus dedos por mi cabello haciendo que mi libido se despertara en ese instante, la tenia bien aprisionada, no podía escapar y sé que ella quería estar conmigo, su espalda descubierta me permitía deshacerme fácilmente del vestido, sus perfectos senos abandonaron la tela satinada, no tenía ningún tipo de sostén, eran maravillosos, perfectos para mí, pase mi lengua por lo que había querido probar desde que fui a recogerla, su cuello, su largo y perfumado cuello, lo bese y mordí, baje mas y la probe a placer, quería hacerlo, gemía sin control, su abdomen plano y la pequeñísima tanga me llevaban a perder el control, la acaricie por encima, estaba lista para mí, seguí con mi labor la besaba y ella me sujetaba por el cabello…

Continuara…

Comadres aqui les dejo una probaditta de como es mi rubio tentacion, les mando un abrazo y espero que nos sigamos leyendo un beso!