Lo que la vida me regaló

Por Luzdeluna82

Capítulo 19

Albert

Era Terry, ¡maldita sea es Terry! Estaba pensando rápidamente que hacer, primero oprimí la tecla de emergencia que tengo para estos casos y se mandó un mensaje con mi ubicación a George desde mi celular, escuche una voz de mujer.

-Terry ya volví a buscar todo y no hay rastro de la laptop, estoy segura que tiene el historial.

- ¿Por qué te interesa tanto mi computadora Terry?

Entendí lo que quería Candy, hacerlos hablar y descubrir que era lo que buscaban, era arriesgado, pero estoy prácticamente detrás de Terry si intenta algo podre defenderla.

-Te lo diré porque seguramente tendré que matarte mi querida amiga, hace algunos meses atendí a Rosallie Mars, ¿la recuerdas?

-Tenía terrores nocturnos.

Bajo el cuchillo -Así es chica lista, maldita mente privilegiada que tienes, bueno volviendo a mi relato, la razón de que nuestra viejecita tuviera los terrores era porque yo entraba en la noche a su habitación, Eliza me ayudaba y me daba placer con ella, la muy idiota pensaba que eran parte de sus sueños, pero no, era yo que abusaba de ella, no era la primera así que pensé que pasaría lo mismo que con las otras, terrores y luego hacia un psiquiátrico.

Pero su nieta no se quedó conforme, la maldita muchacha un día se quedó a dormir, nosotros sin saber que estaba dormida en el sillón del fondo, nos metimos como acostumbrábamos una o dos veces por semana Elisa y yo, pero cuando comenzó a gritar la anciana, la nieta grito junto con ella, todo estaba en penumbras y no pudo identificarnos, con el escándalo de Harry está pidiendo los historiales de las sesiones que tuvo conmigo, que porque quiere una segunda opinión, desgraciadamente en una de las sesiones existe una grabación, tu sabes de las que se envían automáticamente al expediente digital, era de gran ayuda que fuéramos amigos, sabia que no ibas a escucharla así que no le di mayor importancia, ya que se eliminan cada 3 meses, pero como tu computadora ya no está ligada al servidor así que la grabación debería de estar ahí, desgraciadamente te has desaparecido, ¿A dónde te mudaste? Necesito eso Candy, no pueden ligarme con esa vieja, el juicio de Eliza esta por comenzar en estos días y no me puedo ver ligado. Dime ¿Dónde está preciosa?

- ¿Como te van a ligar si no se sabe del caso Terry?

Vi como soltó a Candy y se alejó de ella, siguió su monologo.

-Candy después del escandalo que se hizo por lo de Harry las quejas empezaron a caer y como Leonard no supo manejarlas todas se fueron a demandas, una de ella es la Rossallie, entonces deja de querer hacerte la lista y dime ¿cómo consigo tu laptop?

-Eres un tonto Terry, esas grabaciones nunca se mandaron a la administradora, se iban directo con el doctor Leonard, si yo hubiera sabido algo te hubiera denunciado, además esa laptop se queda en la casa de descanso, la que yo tengo es la mía, la personal y esa jamás la lleve al trabajo.

Vi como Eliza como se comenzó a mover por la habitación, de inmediato jalé a Candy por el brazo y la puse detrás de mí, claro que la mujer que había escuchado hablar era Elisa, ¿Por qué no me sorprendía?

-Terry deja a mi mujer en paz, no te permitiré que le toques un pelo.

-Albert, con que terminaste ligándote a esta preciosidad, siempre supe que lo que querías era llevártela a la cama, me imagino que lo lograste, te felicito, ¡es deliciosa, yo la probe una vez o dos!

Mientras que decía su sarta de estupideces, detalle que Eliza se había retirado de nosotros, ninguno de los dos se veía armado, espere que Terry se me acercara.

-Cariño no te muevas de atrás de mí, alcance a decir, de pronto comenzó el forcejeo, el trataba de darme en la cara, pero yo siendo mucho mas alto los golpes fueron al aire, el primer gancho a la quijada fue el mío, nos caímos al piso y yo encima de él, comencé a lanzarle golpes, estaba enceguecido, comencé a escuchar de lejos los gritos de Candy, la policía había llegado, maldito, si no me detienen lo hubiera matado.

-Eliza fue retenida por Jeff ya que intentaba escapar, y la policía recogía a Terry para llevárselo a la comisaria, teníamos que ir para rendir la declaración, a este par de depravados les esperaban muchos años de cárcel, gracias al cielo Candy solo se asusto por que pensó que iba a matarlo y podía ir preso por eso, el policía nos llevó a la ambulancia que estaba afuera y me separaron de Candy para interrogarme, que pesadilla esta gente realmente había hecho mucho daño. George afortunadamente llego con la policía y pudimos salir prácticamente ilesos de esta situación.

Nos llevaron para tomar nuestras declaraciones, después de un rato de preguntas el oficial nos dejó irnos.

-William el auto esta listo para llevarlos al departamento, Jeff y yo nos quedaremos aquí terminando de declarar, ve a descansar a tu casa deben estar muy cansados.

-Gracias George como siempre te debo una, subimos al auto y Candy estaba sumamente callada.

-Cariño ¿estas bien?

-Diles que paren el auto Albert por favor.

-Nena vamos en un camino cerca del bosque, ¿para qué detenerse?

-Albert detén el auto por favor ¡ahora!

Jamás me había hablado de esa forma, pedí al chofer y en menos de tres segundos ya estábamos orillados, se bajó molesta del auto.

-Candy dime ¿Qué pasa? Pregunte en un tono serio.

De repente solo comenzó a llorar contra mi pecho con tanto dolor que estaba totalmente confundido,

-Albert, ¡casi te pierdo hoy, casi te pierdo a ti también!, ¡no vuelvas a hacerte el valiente y a ponerte en peligro por mí!, te amo Albert, ¡te amo! ¡Me moriría si te llega a pasar algo! Me decía con un tono dolido, pero me amaba ¡me amaba!

-Amor no me pidas que me quede quieto mientras te veo en peligro, siempre nena, siempre te salvare si puedo hacerlo, ¡te amo amor, también te amo! y también me moriría junto contigo se te llegara a pasar algo, ahora estamos bien amor, estamos bien.

Trataba de calmarla, tenía razón, sus pérdidas era lo que causaba que tuviera miedo de perderme a mi también, pero iría a buscarla al mismo infierno si fuera necesario.

Le tome el mentón y le comencé a besar toda la cara, para que supiera que estaba ahí para ella y que la amaba, que jamás la dejaría nunca sola, de repente le hice la pregunta que me había rondado desde las Bahamas -Amor ¿te casarías conmigo?

- ¿Albert? Me vio con ojos llorosos y confundidos.

-Amor después de ver que la vida es tan efímera, de casi perderte es lo que he deseado decirte desde hace días, no estoy dispuesto a perderte nunca amor, ¿te casas conmigo? Te conozco lo suficiente para desear que compartamos nuestras vidas juntos.

-Te amo Albert y aunque no haya un papel entre nosotros yo soy completamente tuya, y si, si me quiero casar contigo.

Alegremente la gire en el aire y nos besamos, ilusionados subimos al auto, y al fin pudimos estar a salvo en nuestro hogar, si este ya era nuestro hogar, además ella seria mi esposa pronto.

Esa noche hicimos el amor, tierna y pausadamente soñando con un futuro juntos, esperaba que este regalo que me estaba dando la vida fuera eterno, lo deseaba con todo mi ser.

Continuara…

Un abrazo a la distancia mis comadres, que tengan un bendecido dia!