Capítulo 5: Hora de estudiar
Cuando llegaron a la casa, Noah estaba dormida en brazos y Alma venía cargada con la compra de materiales escolares y la comida.
Los niños estaban en el comedor, con la mesa ya preparada, y salieron los tres a recibir a su madre. Pepa fue corriendo, mientras que Julieta y Bruno fueron más tranquilamente.
'¿Qué ha pasado?' dijo Pepa al ver a Noah en brazos de Alma. Una nube oscura empezó a formarse encima suya, preocupada por Noah. 'Tranquila, Pepa. Aún no está acostumbrada a estar aquí y se asustó un poco. Así que la consolé y se ha quedado dormida'
Bruno se quedó mirando la cara de Noah dormida, respirando lentamente, y pudo notar sus ojos un poco hinchados: había llorado. Mucho. Pero no dijo nada.
Julieta cogió las bolsas que cargaba su madre. 'Pepa, llévate esto a tu habitación, así podrá estudiar con nosotros. Bruno, tú ayúdame a poner la comida en la mesa'
Alma sonrió al ver como Julieta se encargaba de las cosas y los dejó hacer. Ella subió con Noah a la habitación de invitados y la tumbó en la cama. Cogió las gafas, las puso en la mesita de noche y luego se sentó en la cama.
Noah se empezó a despertar suavemente y miró a su alrededor. '¿Eh...? ¿Señora Alma...?' De pronto pareció entender qué había pasado y se incorporó. 'Siento que haya tenido que traerme hasta aquí en brazos...'
'No te preocupes, chiquilla. Límpiate la cara y ponte algo de ropa limpia, Julieta y Bruno están poniendo la comida ya en la mesa. No tardes' Noah asintió y Alma se fue de la habitación.
Noah se tapó la cara con las manos y suspiró fuertemente. Se quedó un minuto así, después se levantó y se cambió de ropa. Decidió ponerse un vestido y una ruana encima, pues aún tenía ese frío que sabía que no se iría.
Se colocó las gafas y luego salió del cuarto para ir al baño. Se lavó la cara de nuevo y se arregló el pelo. Se miró en el espejo como pudo y se vio a sí misma. Suspiró e intentó ignorar todos los pensamientos que se le venían encima. Sus ojos se volvieron oscuros, pero no había lágrimas por ningún lado.
'Genial... Una crisis' Noah se frotó los ojos subiendo las gafas con la otra mano y volvió a suspirar. Cuando fue a salir, vio a Bruno allí plantado, mirándola. '¿Cuánto llevas ahí?'
'Um... Venía a darte a Cali... Lleva inquieta desde que nos separamos...' 'Ah, gracias' dijo alzando la mano para que Cali se fuera con ella. Sus ojos se volvieron un poco más pálidos y sonrió. 'Yo también te echaba de menos, pequeñaja' Noah le acarició la cabecita suavemente.
'¡La comida se está enfriandooooo!' gritó Pepa desde el comedor. 'Será mejor que vayamos, Bruno' Noah le miró y le sonrió. Bruno se movía inquieto en el sitio. Asintió y se dio media vuelta, empezando a irse. Noah se volvió a mirar en el espejo y luego se fue con Bruno.
La comida pasó igual que el desayuno. Una vez terminaron, Pepa se bajó del asiento, pero no llegó muy lejos. 'Pepa, espera un momento, quiero hablar con vosotros' Pepa miró a su madre y se volvió a sentar.
'Bueno, como sabéis Noah va a ir mañana con vosotros al colegio...' '¡Sí! Y no te preocupes si no entiendes algo, ¡Julieta es muy lista! Seguro que te puede ayudar' interrumpió Pepa.
'De hecho... Eso no va a ser necesario. Hemos estado con la profesora para que le hiciera una evaluación y...' Alma miró a Noah y sonrió levemente. 'Noah sabe más incluso que la profesora' Noah se sonrojó y miró su regazo, donde estaba Cali acurrucada durmiendo.
Los tres niños se quedaron mirándola con los ojos abiertos. '¿Sabes... Sabes más que la profesora? ¡Pero si ella es una adulta!' 'También sabe más que yo, Julieta' añadió Alma. Ante este nuevo dato, Pepa se levantó y fue al lado de Noah, para mirarla de arriba a abajo, aún incrédula.
'H-Había pensado en... ayudaros con los estudios... Si queréis... Claro...' Noah se movía inquieta en su asiento, sus manos agarrando fuertemente la silla, hasta dejar sus nudillos blancos.
La mesa se quedó en silencio durante lo que Noah sintió fue una eternidad, sin saber qué decir. 'Pero, ¿cómo sabes tanto?' preguntó Julieta, casi encima de la mesa. 'M-Mi hermano era muy inteligente... Um... Y nos daban clases particulares...'
'¿Qué más da el cómo sabe tanto? Yo quiero que me ayude a estudiar. Pepa siempre acapara a Juli...' interrumpió Bruno. Pepa protestó, pero Noah agradeció que Bruno le hubiese evitado el seguir contestando. No quería mentirles más de lo necesario.
'Bueno, chicos, ya basta. ¿Tenéis deberes del colegio por hacer?' preguntó Alma. Pepa negó con la cabeza, mientras que Bruno y Julieta asintieron. '¿Tú los has terminado, Pepa?'
'No sabía que había deberes. Si ellos dicen que hay, supongo que yo también tengo' Pepa puso cara de fastidio y Alma se levantó. '¿Por qué no aprovecháis y veis cómo podéis estudiar los cuatro juntos? Yo recogeré la mesa. Cuando terminéis los deberes, Noah, ven a mi habitación, te estaré esperando' Noah asintió y todos se levantaron.
Noah se levantó la última y fue detrás de ellos, aún algo sonrojada. 'Vamos a necesitar una silla más' dijo Julieta. Casita movió una de las muchas sillas que no se utilizaban en el comedor y la subió a la habitación. Los niños se rieron y Noah sonrió.
'¡Gracias casita!' dijo Pepa. Una vez arriba, entraron en la habitación de Pepa. Noah cerró la puerta y notó como la mirada de los tres niños se centraban en ella. La mirada de Bruno era distinta, Noah lo sabía, pero nadie más se dio cuenta.
'B-Bueno, eh... ¿qué estáis aprendiendo ahora mismo...?' Los niños se quedaron quietos y Noah empezó a moverse nerviosa. '¿Pasa algo?' '¡Pasa que eres super inteligente!' exclamó Pepa. 'S-Sí, eso parece... Jaja...' Noah se rio nerviosamente.
Julieta dio un paso adelante, poniéndose entre sus hermanos y Noah y se dio la vuelta. 'Venga, vamos a dejar de incomodar a Noah y vamos a hacer los deberes' Noah exhaló aliviada y se acercó a la mesa junto a ellos.
'Toma Noah, tu cuaderno y tu lápiz. Julieta me dijo que los trajera aquí para que estudiaras con nosotros' Pepa le sonrió ampliamente y un arcoíris apareció encima suya. 'Va a ser muy divertido estudiar contigo'
'Divertido no sé, pero creo que al menos ahora podré terminar mis deberes antes que vosotros' dijo Julieta riendo suavemente. '¡Hey! ¿A qué viene eso?' '¡Viene a que siempre os ayudo y luego hago mis deberes!'
'¿De qué tenéis deberes?' dijo Noah para evitar que se peleasen. 'De matemáticas y de lengua' dijo Julieta, sacando de su cuaderno unos folios y dándoselos a Noah.
Noah les echó un vistazo. De matemáticas tenían sumas y restas, mientras que de lengua tenían que escribir varias veces algunas letras y escribir su nombre. Noah le devolvió las fichas a Julieta y los tres hermanos se sentaron para empezar con los deberes.
Los tres niños se habían sentado en el mismo lado, teniendo a Julieta en el centro, mientras que Noah se sentó en el lateral de la mesa, al lado de Bruno. Noah miró al cuaderno y al lápiz que estaban frente a ella y decidió escribir el silabario japonés.
Conservaba sus recuerdos pero podía notar que el japonés estaba desvaneciéndose, y no quería que eso pasase. Bruno levantó la vista de su ficha y vio lo que estaba escribiendo Noah. Frunció el ceño.
'¿Eso qué es?' Las chicas también la miraron y también fruncieron el ceño. 'Ah... Esto es japonés. Es un idioma que aprendí. Lo estoy olvidando y por eso lo estoy escribiendo... para repasarlo'
Los tres se quedaron mirándola en silencio y Noah sonrió nerviosamente. 'Venga, seguid con los deberes'
Después de un buen rato, Pepa suspiró. 'No quiero hacer más sumaaaaaas, estoy hartaaaaaa' Pepa puso la cabeza en la mesa y Noah la miró. 'Siempre puedes descansar un rato de hacer sumas para escribir las letras o tu nombre'
'¡Eso me gusta menos!' 'Pepa tiene la peor letra de los tres' informó Bruno, con lo que se ganó una mirada asesina de Pepa. 'Además, siempre le pide ayuda a Julieta, por eso siempre la acapara'
'¡Hey! ¡No es mi culpa que escribir sea tan difícil! Ni siquiera sé por qué a vosotros os resulta tan fácil...' respondió Pepa, una nube negra con pequeños rayos encima suya.
'Bruno, deja de picar a tu hermana y sigue con los deberes anda' Noah regañó suavemente a Bruno, que volvió a su ficha y, de pronto, Noah tuvo una idea.
'Hm... Pepa, ¿con qué mano te sueles peinar?' preguntó Noah girándose y mirando directamente a Pepa. '¿Eh?' dijo Pepa, sorprendida. Su nube desapareció de repente. '¿Qué tiene que ver escribir con peinarme?'
'Pepa, coge el cepillo como si te fueras a peinar, por favor' Pepa, extrañada, le hizo caso. Cogió el cepillo con la mano izquierda. '¿Ahora qué?' 'Lánzamelo. Con cuidado, claro' Pepa se lo lanzó con la mano izquierda, de nuevo.
Sus hermanos dejaron sus fichas y se giraron a mirarlas. Julieta miraba con curiosidad lo que hacían, mientras que Bruno tenía el ceño fruncido.
'Te lo voy a lanzar, intenta cogerlo solo con una mano, ¿vale?' Pepa sonrió y asintió, sintiendo que estaban jugando. Noah le lanzó el cepillo y Pepa intentó cogerlo con la mano izquierda.
Noah sonrió y asintió. 'Vale, Pepa, ahora vamos a hacer los deberes, pero lo vamos a hacer de manera diferente' '¿A qué te refieres?' Pepa la miró con curiosidad y se acercó a la mesa. Noah se puso al lado de las fichas de Pepa y le dio el lápiz.
Vio como el instinto de Pepa fue cogerlo con la mano izquierda, pero en cuanto lo cogió se lo puso en la derecha. 'Escribe con la otra mano' '¿Qué? Pero eso es más difícil... Además, la maestra nos dijo que se escribe con la derecha...'
'Tú confía en mí e inténtalo' Pepa suspiró, pero le hizo caso. Para su sorpresa, le fue más fácil escribir. Su letra aún seguía siendo mala, teniendo en cuenta que aún no sabía escribir y que era la primera vez con la otra mano, pero ella se sintió más segura y con más facilidad. '¿Qué tal? ¿Mejor?'
'¡Sí!' 'La letra sigue siendo fea...' dijo Bruno, que estaba mirando desde la otra punta de la mesa. 'Luego vamos a ver la tuya, a ver cómo es' dijo Noah sonriéndole y él se sonrojó de vergüenza.
'¿Por qué siento que es más fácil escribir con la otra mano?' preguntó Pepa mirando a Noah con los ojos abiertos. 'La mayoría de personas son diestras, es decir, que escriben con la mano derecha' explicó Noah levantando la mano derecha.
'Sin embargo, también existen los zurdos, que escriben con la mano izquierda. Y por todo lo que he visto, tú eres zurda, no diestra. Por eso te costaba tanto escribir, porque estabas utilizando la mano equivocada' Noah sonrió ampliamente, mientras que Pepa abrió los ojos completamente anonadada por la información.
'Si quieres, ahora nos ponemos juntas y te enseño para que puedas escribir sin acabar con la mano negra' Noah sonrió señalando su mano, que de haberla arrastrado por lo recién escrito se había manchado. Pepa miró su mano y luego volvió a mirar a Noah.
'¡Sí, por favor!' 'Vale, mira' Noah cambió la silla de lado, para ponerse ahora cerca de Pepa, y le enseñó a escribir sin mancharse la mano.
Después de unos cuantos intentos, la letra de Pepa mejoró considerablemente, lo que hizo que un arcoíris enorme apareciera en la habitación. Noah sonrió orgullosa. Julieta y Bruno se habían quedado mirándolas, completamente absortos.
'Noah, realmente sabes muchas cosas...' dijo Julieta fascinada por ver la notable mejoría en la letra de su hermana. '¿Cómo sabías que Pepa era zurda? ¿Por qué le has hecho tirar el cepillo?' preguntó Bruno mirándola.
Noah sonrió dulcemente ante los comentarios. 'Los diestros utilizamos la derecha para casi todo. Jugar con la pelota, cepillarnos los dientes o el pelo, girar el pomo de una puerta... Los zurdos lo mismo, pero con la mano izquierda. De ahí lo del cepillo'
'Pero, ¿cómo se te ocurrió que podría ser eso lo que le pasaba?' preguntó Julieta. 'Los zurdos sienten las emociones más... intensamente. Y debido al don de Pepa, pensé que podría ser el caso. Y he acertado' sonrió ampliamente mirando a Pepa.
'¡Sí! ¡Y ahora voy a ser la que tenga la mejor letra de los tres!' dijo Pepa volviendo al papel y escribiendo las letras. Noah se rio suavemente y miró a los otros dos. '¿Cómo vais vosotros? ¿Habéis terminado?'
'Yo no he terminado lo de las letras, pero las sumas están hechas' dijo Julieta con una sonrisa amplia. Noah asintió y Julieta siguió con las letras. Noah miró a Bruno y él desvió la vista. '¿Bruno?'
'Yo... eh...' Noah cambió la silla de sitio, para volver a ponerse al lado de Bruno y miró cómo iba. Las letras estaban hechas, pero la ficha de las sumas estaba en blanco. '¿Quieres que te ayude?'
Bruno la miró y negó con la cabeza. 'Está bien. Estoy aquí si me necesitas, ya lo sabes' Dicho esto, Noah volvió a su repaso de japonés.
'¡Ya he terminado todo!' dijo Pepa con una amplia sonrisa. '¿Julieta, Bruno? ¿Habéis terminado? ¡Me quiero ir al claro!' preguntó a sus hermanos.
Julieta estaba guardando sus cosas. 'Sí, yo ya he terminado. ¿Te esperamos, Bruno?' Bruno las miró. 'N-no... No hace falta. Adelantaos, yo voy cuando termine'
'¿Estás seguro? No nos importa esperarte' respondió Julieta mirándole un poco preocupada. 'De verdad, adelantaos. No os preocupéis por mí'
Julieta quiso protestar ante la última frase, pero no le dio tiempo. Pepa le cogió la mano a Julieta y empezó a tirar de ella hacia la puerta. '¡Vale! ¡Pero no tardes mucho!'
Ambas chicas salieron, aunque Julieta no estaba del todo de acuerdo. Noah las observó salir y luego miró a Bruno. '¿Te queda mucho?' Bruno suspiró y asintió. 'No se me dan bien las sumas...'
Noah miró su ficha y vio que apenas había hecho una fila, aún le quedaban tres. '¿Quieres que te enseñe cómo lo hago yo? Puede que te sea más fácil' Bruno la miró y Noah pudo ver que dudaba. Finalmente, Bruno asintió y Noah se acercó más a él.
Después de unos minutos explicándole cómo lo hacía Noah, Bruno empezó a hacer las sumas. De pronto le resultaron sencillas y las terminó rápidamente. Luego miró a Noah, que había vuelto a su hoja.
'Noah...' la llamó Bruno. Noah dejó su folio y miró a Bruno. '¿Hm? ¿Necesitas algo?' 'Ya... Ya he terminado. Voy a ir con mis hermanas' dijo levantándose rápidamente. Noah sonrió y asintió. 'Está bien, pasáoslo bien, ¿sí?'
Bruno asintió y se dirigió a la puerta. Antes de salir, sin embargo, se giró a mirar a Noah. '¿Sí?' 'Um... ¿Podremos... podremos hablar esta noche? Sobre lo que me contaste antes... Tengo muchas preguntas'
La sonrisa de Noah se volvió forzada. No quería que Bruno le preguntase sobre el futuro, porque, ¿qué le preguntaría exactamente? Sin embargo, se lo debía. La había cubierto y ayudado en varias conversaciones ya. Asintió.
'No te prometo responderte todas las preguntas. Pero intentaré resolver las que pueda' Con esa respuesta, Bruno asintió y salió deprisa de la habitación.
Cali salió del bolsillo interior de la ruana en el que había estado durmiendo todo el tiempo y la miró. '¿Tienes hambre, Cali? Estoy segura de que Julieta tiene algo en la cocina. Te daré un poco y te dejaré en la habitación. No creo que Alma os tenga mucho aprecio...'
Cali hizo un ruidito, conforme con lo que Noah le había dicho y se volvió a esconder.
