Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Capítulo 3: Elaine x Machamp x Green
La campeona de Kanto sobrevolaba los cielos de su región en el lomo de su confiable Charizard.
Su destino era claro, tenía que llegar a Ciudad Azafrán para juntarse con una amiga en el Dojo Karate.
Disfrutaba mucho de la emoción de volar, sentir el viento en su rostro y estar a la par con algunas bandadas de pokémon pájaro a su alrededor, como de Pidgeot con Pidgeotto y Pidgey, o Fearow con Spearow.
Ya no tenía mayores responsabilidades, ahora que era la campeona y completó la pokédex de su región, podía divertirse con todos sus pokémon y hacer cosas de chicas de su edad, como juntarse con amigas para pasar el rato.
A veces debía aceptar el desafío de retadores de la Liga Pokémon, lo suficientemente fuertes como para derrotar al Alto Mando, pero estaba segura tanto de su fuerza como la de sus pokémon.
No por nada tenía un vínculo muy fuerte con todos ellos.
El pokémon de fuego aterrizó en la entrada del antiguo gimnasio de la ciudad, siendo actualmente un lugar donde los entrenadores podían mejorar las habilidades de sus pokémon de tipo lucha, además de entrenar sus propios cuerpos con entrenamiento rígido.
— Muy bien muchacho, eso será todo por hoy — acariciando la cabeza de su pokémon, el cual la restregaba por el pecho y rostro de su entrenadora, sacando su lengua para poder lamerla.
Dicho acto era enternecedor para los ojos de los transeúntes que pasaban por el lugar y que reconocían a su campeona, sin saber que no se trataba de un simple acto de cariño entre la entrenadora y el pokémon, sino de algo un poco más íntimo que se guardaba en su relación.
Le hacía gracia a Elaine que el pequeño Charmander, que atrapó luego de conseguir la medalla cascada y cuya personalidad era bastante tímida, ahora siendo un Charizard no tenía pudor alguno en lamer su cuello para intentar provocarla.
— Calma muchacho, ya tendrás tu turno de hacerlo conmigo — tomando el rostro de Charizard para juntar su frente — Debes ser paciente, ¿ok?
El dragón de fuego asintió a regañadientes. Debía esperar su momento cómo todos los pokémon de Elaine.
— Buen chico — acariciando su cabeza y dándole un beso en la frente, para acto seguido devolverlo a su pokéball.
La chica ingresó al dojo, viendo de inmediato a varios karatekas ejercitando con pokémon peleadores, como Machop, Machoke, Mankey, Hitmonchan y Hitmonlee.
También había entrenadores novatos entrenando con sus equipos, notando entre ellos a Charmander, Psyduck, Pidgeotto y Oddish.
Todos ellos entrenaban en la zona pública del dojo, un lugar destinado a la observación y al aprendizaje en conjunto de los entrenadores.
Mientras caminaba por el dojo, devolviendo el saludo a todos los que la saludaban, buscaba a una persona en particular.
Al encontrarla se dirigió de inmediato a él, siendo un hombre musculoso y de traje de karate blanco y sin mangas, el cual estaba soportando los golpes de un Primeape en una rutina de ejercicio.
— Maestro Koichi — saludó cordialmente Elaine, haciendo una pequeña reverencia.
— Joven Elaine, que gusto verte por aquí — saludó feliz el señor al ver a la entrenadora, dejando de entrenar con su pokémon.
Pese a su apariencia intimidante, Koichi, el Maestro Karateka del dojo, era una persona muy amable, estando siempre dispuesto a ayudar a los entrenadores a mejorar y liberar todo su potencial.
Recordaba que su entrenamiento le fue de gran ayuda cuando tuvo dificultades para derrotar al líder de gimnasio Koga.
— Green me invitó a entrenar en las habitaciones privadas — contestó la campeona.
Una nueva equipación que el dojo había instalado recientemente eran los cuartos privados, diseñados para personas que deseen entrenar en solitario o en pareja cómo máximo, teniendo acceso a equipo del dojo, como pesas entre otras cosas.
— Oh, ahora que lo mencionas, vi ingresar a una chica de ojos azules al cuarto 13 — dijo el sensei a lo que Elaine asintió — dijo que tú ibas a ser su compañera de entrenamiento, tiene mucha suerte — buscando algo en el bolsillo de su traje — así que toma esto.
El Maestro Karateka le entregó a Elaine una copia del cuarto 13, ya que era una garantía que los cuartos tenían esa seguridad para mayor privacidad en los entrenamientos, al igual que paredes que aislaban el sonido del interior.
— Muchas gracias — tomando la llave y dirigiéndose al lugar de los cuartos.
— Entreguen las llaves a la recepción una vez que terminen — Koichi extendía sus puños al aire junto a su compañero Primeape, deseándole buena suerte a la chica.
La entrenadora buscaba el número 13 grabado en alguna de las tantas puertas que tenía la zona de entrenamiento privado, viendo que algunos cuartos se encontraban ocupados.
— Cuarto 13 — estando parada frente al cuarto donde se encontraba Green.
Con cuidado y rapidez ingresó a la habitación para cerrar la puerta de inmediato, a sabiendas de lo que estaba pasando en el cuarto durante su ausencia.
— Ahhhh! — se escuchó un gemido detrás de Elaine.
Al darse la vuelta encontró a una chica completamente desnuda, la cual estaba cabalgando el pene de un Electabuzz con su vagina, mientras que un Poliwrath estaba detrás de ella penetrando su trasero.
La entrenadora y sus dos pokémon se movían sincronizadamente, ignorando la presencia de la recién llegada.
Podía notar la ropa de la chica de cabello café doblada con mucho cuidado en una de las esquinas de la habitación, cerca de un conjunto de pesas.
Elaine estaba sonrojada, apoyándose en la pared en lo que Green y sus pokémon terminaban con su sesión de doble penetración, viendo desde allí como los penes entraban y salían de la chica.
— Ahhh!, Si… ya casi! — gimió la chica de Ciudad Celeste, apoyando sus manos en el pecho del pokémon eléctrico.
Poliwrath la tenía sujeta de las nalgas mientras metía los más profundo su miembro en el culo de su entrenadora.
Los movimientos de ambos pokémon se iban volviendo más rápidos e intensos, lo cual era demostrado por los gemidos de Green y el sonido de las pelvis de los dos machos chocando con el cuerpo de la chica.
— AHHHH! — gimió Green mientras arqueaba la espalda.
Tanto Electabuzz como Poliwrath se habían corrido en su interior, llenando su coño y culo respectivamente con su cálido semen.
Green se acostó en el cuerpo del pokémon amarillo para descansar unos momentos, sacando ambos penes de sus agujeros.
El pokémon de agua se acostó en el suelo detrás de la pareja, mostrando una expresión de satisfacción total por haber tenido sexo anal con su querida entrenadora.
— Qué espectáculo más caliente acabó de ver — dijo Elaine, acercándose a Green.
— Me alegra que te haya gustado, querida — levantándose de encima de Electabuzz, para darle un gentil beso y devolverlo tanto a él como a Poliwrath a sus pokéballs — Sabía que te ibas a demorar, así que quise pasar un tiempo de calidad con mis pokémon.
La chica desnuda abrazó con mucho cariño a la campeona, la cual correspondió el acto con el mismo sentimiento.
— A ambos los capture con mis encantos, cómo lo terminaré haciendo contigo~ — le susurró al oído con un tono coqueto.
A Electabuzz lo había atrapado en la Central de Energía abandonada de la región, dándoles la suficiente privacidad a entrenadora y pokémon para que pudieran hacerlo con tranquilidad.
A Poliwrath lo atrapó como un Poliwhirl en la ruta 25, al sur de su ciudad natal. Lo hicieron en una ruta bastante transitada por entrenadores, teniendo que esconderse en unos matorrales cercanos a la casa de Bill para no ser descubiertos, siendo una experiencia bastante emocionante para la chica.
Green le dio un par de besos en las mejillas a Elaine para terminar con uno en los labios, metiendo su lengua ligeramente en el interior de la boca de la campeona.
Al separarse el rostro de Elaine estaba sonrojada otra vez, a pesar de practicar la pokefilia, se avergonzaba mucho cada vez que Green la besaba de esa manera tan provocativa.
La chica desnuda frente a ella simplemente sonreía, apartándose un poco para darle algo de espacio a la entrenadora.
— Qué tierna eres — dijo Green, acariciando el rostro de Elaine — ¿Qué pokémon vas a sacar?, recuerda que en nuestro último encuentro lo hicimos con un pokémon mío.
La campeona lo recordaba perfectamente, ya que no sólo lo habían hecho en un sector del Monte Moon que era transitado por muchas personas, sino porque lo habían hecho con el Arcanine de Green recién evolucionado, gracias a una piedra fuego obsequiada por Blaine.
— Te lo mostraré — quitándose la mochila y tomando una superball — ¡Sal, Machamp!
El gran pokémon tipo lucha se mostraba imponente, haciendo una pose para deleitar a las féminas con sus trabajados músculos.
Los ojos de Green brillaban mientras inspeccionaba con ellos cada parte del cuerpo del pokémon de la campeona.
Se puso de rodillas para detenerse a ver la entrepierna del Machamp, contemplando el enorme bulto que había ahí.
Era diferente en anatomía a su Electabuzz y Poliwrath, teniendo músculos más marcados.
— ¿Lo tienes desde que era un Machop? — preguntó curiosa, palpando el abdomen del pokémon con su mano derecha y el bulto entre sus piernas con la izquierda.
— Si, lo atrapé en el Túnel Roca antes de llegar a Pueblo Lavanda — dijo mientras recordaba su captura.
Fue Koichi quien lo ayudó a evolucionar a Machoke gracias a su entrenamiento, lo que hizo que derrotaran a Koga y consiguieran la medalla alma.
— Cuando era un Machoke, fue Trace quien me ayudó a hacerlo evolucionar — quitándose la gorra y la camiseta, mostrando su sujetador blanco — Aunque eso antes de la Liga Pokémon y de encontrarme contigo en la Cueva Celeste.
La campeona terminó de desvestirse por completo, dejando todas sus cosas a un lado de la ropa de Green.
Se arrodilló a un lado de la oriunda de Ciudad Celeste, quedando frente a la entrepierna del Machamp.
Con delicadeza, Green comenzó a bajar poco a poco el calzoncillo negro del pokémon, con Elaine ayudando en no remover el cinturón de campeón que tenía alrededor de su cintura.
Al momento de bajarle la prenda al pokémon de tipo lucha, enfrente de ambas chicas se desplegaron los dos penes de Machamp.
Green estaba fascinada por la fisiología del pokémon de Elaine, viendo el color gris en ambos miembros, siendo bastante grandes y estando uno encima del otro.
— Golosa — dijo Green a su amiga con un tono pícaro.
— ¿Celosa? — contestó al comentario de la chica de ojos azules.
— Un poco —
Comenzaron por tomar un pene cada una, con Green al lado izquierdo del pokémon y Elaine del lado derecho.
Green se apoderó del miembro que estaba más arriba, mientras Elaine con el que se encontraba debajo de ese.
Todo inició con un trato manual, las delicadas manos de las entrenadoras iban masturbando los penes del pokémon musculoso.
El Machamp se limitaba a gruñir de placer, dejando a las chicas haciendo todo el trabajo.
— Ahhh! — gimió de sorpresa la campeona, al ser besada en el cuello por parte de Green.
La chica de ojos azules mantenía su mano en el pene superior de Machamp, masturbándolo mientras hacía un recorrido de besos en el cuerpo de Elaine, pasando de su cuello hasta sus pechos, lamiendo sus pezones.
— Ahhh! — volvió a gemir Elaine, sintiendo como sus pezones se ponían duros por el contacto de la húmeda lengua de la chica de Ciudad Celeste.
La boca de Green pasó de los pechos de Elaine, a la punta del pene inferior de Machamp, haciendo un trabajo colaborativo con la campeona.
Green succionaba y usaba su lengua para hacer giros alrededor del glande del pokémon, mientras que Elaine masturbaba el tronco, dándole atención también al miembro superior usando su mano desocupada.
— Machamp, acuéstate — ordenó Elaine, tocando el abdomen de su pokémon y sorprendiendo a la otra chica.
El pokémon peleador acató la orden de su querida entrenadora, apartándose un poco de las chicas para acostarse en el suelo del cuarto.
Los dos penes del pokémon se encontraban bastante erguidos y duros, con el miembro inferior teniendo rastros de la saliva de Green en la punta.
La entrenadora del Machamp tomó la iniciativa de la situación y se subió encima de él en una posición de 69, tomando inmediatamente el pene de su pokémon en su boca.
Su compañera no iba a quedarse atrás, por lo que se acostó en los pies del Machamp para tomar su pene inferior, del mismo modo en que la campeona lo estaba haciendo.
Esas posiciones eran más cómodas para que las entrenadoras puedan darle un servicio especial de sexo oral al Machamp, sin chocar sus cabezas en el proceso.
La chica de Pueblo Paleta chupaba el pene poco a poco, empezando a meter el glande para introducir el tronco a continuación.
Green por su parte se arriesgó más, metiendo completamente la polla del pokémon al interior de su boca, llenando también su garganta.
El placer que sentía Machamp era indescriptible, teniendo a dos hembras humanas ocupadas lamiendo y chupando sus dos pollas al mismo tiempo.
Sentía placer cada que Green hacía gárgaras con su pene metido hasta lo más profundo de su garganta, y que su entrenadora pasaba su lengua desde la base de su miembro hasta la punta, centrándose mucho en el glande.
— Mmm! — gimió Elaine con el pene de Machamp en su boca.
El pokémon de tipo lucha con su par de manos inferiores había agarrado el culo de su entrenadora, separando sus nalgas para dejar al descubierto su ano y vagina.
— Ahhh! — volvió a gemir, esta vez con el miembro de su pokémon entre sus manos.
Ahora Machamp usaba sus manos superiores para introducir un par de dedos en el ano y el coño de su entrenadora, recibiendo gemidos de placer por parte de ella.
La chica de ojos azules estaba centrada cubriendo el duro y apetitoso pene del pokémon de Elaine con su saliva, haciendo un trabajo profesional con su lengua.
— Tierna — pensó Green al escuchar los constantes gemidos de la campeona, siendo eso música para sus oídos.
Acto seguido comenzó a usar sus pechos para presionar y estimular más el miembro de Machamp, aprovechando que su busto era más grande que el de Elaine.
El cuerpo de Machamp se retorcía un poco por todo el placer que las chicas le hacían sentir, disfrutando de la sensación de los pechos, lenguas y bocas de las hembras humanas, al igual que la grata vista que tenía del coño humedecido y el culo de su entrenadora.
— Mmm! — gimió la campeona.
Su pokémon había metido dos dedos en el interior de su trasero y tres en su intimidad, simulando una penetración con ellos.
Eso había causado que la chica se estremeciera por la oleada de placer que Machamp le estaba haciendo sentir.
Bajo la mirada crítica de Green, ambas pollas del pokémon ya estaban listas para que pudieran introducirlas en sus agujeros inferiores.
— Oye Elaine — mientras seguía lamiendo el miembro inferior y presionando sus pechos contra él — Se me ocurrió una forma en que puedes recibir estas monstruosas pollas — preguntó de una forma lasciva.
La chica se acercó a la campeona para susurrarle su idea, haciendo que el rostro de Elaine se sonrojará más de lo que ya estaba.
— Se qué te gusta esa idea, pequeña traviesa — levantándose y ayudando a levantar a Elaine de encima del pokémon de tipo lucha — Disfrutemos juntas.
Green volvió a besar a la campeona, acercando más el cuerpo de la chica al suyo para frotar sus cuerpos desnudos.
— Ahhh! — gimió Elaine.
Las manos de Green recorrían el cuerpo de la joven campeona, pasando fugazmente por sus pechos hasta llegar a su intimidad, donde la chica de Ciudad Celeste introdujo un par de dedos.
— Mmm! — gimió la chica, esta vez con su boca atrapada en un beso con Green.
Machamp desde su posición se estaba emocionado más por el espectáculo de ambas chicas que no dejaban de besarse y tocarse.
Elaine era vista por muchos como la entrenadora más fuerte y valiente de todo Kanto, pudiendo domar a los pokémon más poderosos de la región.
No obstante, en los brazos de Green era una jovencita dócil y pasiva frente a sus caricias. Una faceta que a la oriunda de Ciudad Celeste le encantaba presenciar.
Terminaron separándose por la falta de aire, con un pequeño hilo de saliva conectando sus labios.
Elaine se disponía a hacer caso a la idea de Green, colocándose encima de la entrepierna de su pokémon en una posición de vaquera.
— ¿Te ayudó? — preguntó Green al ver que a la chica le estaba costando introducir ambas pollas dentro de ella al mismo tiempo.
Se agachó para tomar los miembros del pokémon de tipo lucha y alinearlos a los dos agujeros de Elaine, con el pene inferior en su ano y el superior en su vagina.
— Ahhh! — gimió la campeona, arqueando un poco la espalda.
— Despacio — ayudando a su amiga a bajar con cuidado sobre las enormes pollas de Machamp.
El culo e intimidad de la chica iban lentamente aceptando los penes del pokémon en su interior, metiendo por completo dichos trozos de carne.
— Mmm! — gimió la entrenadora de Machamp en medio de un beso con Green.
La chica de ojos azules la besó, ya que la expresión que había puesto la entrenadora al estar con los miembros de su pokémon completamente en su interior le había gustado de sobremanera.
— Eso es pequeña, disfruta — dándole un tierno beso en la mejilla antes de ir a sentarse en el rostro de Machamp — Mmm… Espero que este chico sepa el movimiento lengüetazo.
La chica restregó su culo sobre la cara del pokémon, haciendo que este usará su par de brazos superiores para tomar sus muslos.
— Ahhh… Si! — sintiendo la lengua del pokémon penetrar su vagina.
El otro par de brazos de Machamp se fueron a las caderas de su entrenadora, para empezar mover sus dos penes en el culo y vagina de ella.
— Ahhh! — gimió la campeona.
Ambas chicas se tomaron de las manos para tener mayor estabilidad, en lo que Machamp comenzaba a mover su pelvis contra el cuerpo de su entrenadora.
Era diferente a las veces en que Eevee y Pikachu le practicaban una doble penetración, ya que los miembros de Machamp eran más duros y largos que los de esos pequeños pokémon.
— ¿Qué… tal? — preguntó Green, inclinando su cuerpo para tener su rostro más cerca al de Elaine.
La chica no podía pronunciar palabra, todo lo que salía de su boca eran gemidos de placer que llenaban el cuarto.
— Mmm! — volviendo a ser besada por Green.
Machamp mantenía su agarre en ambas, mientras que seguía moviendo su pelvis contra los hoyos de Elaine y lamía la intimidad de Green.
Sus miembros se sentían muy apretados dentro de su entrenadora, cada que entraban y salían de ella se generaba un roce lleno de placer.
Elaine estaba sonrojada, dejándose llevar por Machamp y Green que estaban siendo más activos.
— Mmm! — gimió Green cuando la lengua de la campeona empezaba a pelear con la suya por el dominio del beso.
Aunado a eso, también comenzó a mover sus caderas en contra de las pollas de su pokémon, sincronizando sus movimientos con los de él.
Green estaba sorprendida, pero al mismo tiempo encantada por la acción activa que estaba mostrando Elaine.
No quiso quedarse atrás, por lo que su lengua y la de la campeona se enfrascaron en un duelo que las estaba dejando sin aire, a su vez que se movían con más ganas sobre Machamp.
El trío se movía con emoción, con las féminas estimulando mucho al pokémon que movía su pelvis y lengua, estando pronto a llegar al clímax.
— Ahhh! — gimió Green, separándose del beso para poder tomar algo de oxígeno.
Su intimidad estaba muy húmeda por el trabajo oral que estaba realizando Machamp, al igual que por el momento íntimo que estaba viviendo con la entrenadora sonrojada frente a ella.
Era increíble que la chica que la había encontrado haciendo un trío con sus pokémon, cuando hizo una pausa en su búsqueda por Mewtwo, ahora se encontrará haciendo un trío con ella y su Machamp.
Para Green, dicho encuentro fue lo mejor que le pudo ocurrir en toda su vida, ya que tuvo la oportunidad de conocer a Elaine, volviéndola su buena amiga.
— Mmm! — volviendo a unir sus labios en un profundo beso con la entrenadora de Machamp.
Elaine sentía que los penes de Machamp estaban palpitando en su interior, siendo una señal que estaba próximo a correrse.
Movió sus caderas más de prisa, metiendo más profundo las pollas del pokémon en sus dos agujeros, consiguiendo una fricción increíble.
Green se dio cuenta del repentino aumento de velocidad en los movimientos de Elaine, por lo que dedujo que Machamp estaba por correrse dentro de su entrenadora.
— Ahhh… ¡Vamos! — gimió Green, frotando más su húmeda intimidad con la cara del pokémon.
Apretó más su agarre en las manos de Elaine para seguir intercambiando saliva con unos apasionados besos de lengua.
Las embestidas de Machamp no paraban, el pokémon de tipo lucha no podía soportar por más tiempo.
— MMMMM! — gimió Elaine con su boca atrapada en el beso con Green.
El semen de Machamp llenaba su vagina y su culo al mismo tiempo, sintiendo como era llenada en una cálida sensación en su vientre.
Se inclinó un poco hacia delante, siendo atrapada por Green, quien la hizo recostarse sobre sus pechos, sintiendo como su amiga respiraba de forma entrecortada mientras seguía recibiendo el esperma de su pokémon.
— Buena chica — acariciando la cabeza de Elaine y besando su frente.
Estaba orgullosa del progreso de su amiga en el mundo de la pokefilia, así como también por su afinidad al movimiento doble penetración que le había enseñado.
Al poco tiempo la campeona volvió en sí, levantándose de encima de su pokémon con ayuda de Green, desbordando todo el fluido blanco que Machamp había liberado en ella.
Ambas chicas se sentaron en el suelo, contemplando cómo los miembros del pokémon seguían duros y firmes.
— Mmm! — gimió la campeona.
Otra tanda de besos se formó entre las chicas, con Green acostada en el suelo y debajo de Elaine frotando sus desnudos cuerpos.
La campeona se separó de la boca de la entrenadora para bajar un poco y chupar sus pechos, siendo algo del cuerpo de Green que a Elaine le gustaba mucho.
— Qué mimada eres… Ahhh! — gimió Green, abrazando a la chica para acercarla más a su cuerpo.
Las intimidades húmedas de ambas se frotaban, causando una carga de placer que recorría sus cuerpos.
Al pokémon le estaba gustando mucho la interacción chica-chica que se estaba desarrollando frente a él. Sin embargo, no quería verse excluido de la acción.
Se colocó detrás de las dos entrenadoras desprevenidas, alineando con cuidado su par de pollas en ambas vaginas, dando una estocada simple pero firme para introducirlas por completo.
— Ahhh! — gimieron al unísono por lo sorpresivo que fue Machamp.
El pokémon comenzó a moverse a la vez que agarraba el culo de su entrenadora con sus manos inferiores para mayor comodidad en sus embestidas.
— Ahhh! — gimió la entrenadora del pokémon.
Ninguna de las dos se esperaba eso por parte del pokémon, pero desde el punto de vista de Green, era el resultado lógico de estar provocando a un pokémon con consentimiento para aparearse con su entrenadora y su amiga.
Podía sentir de primera mano el miembro de un Machamp en lo profundo de su vagina, siendo una experiencia distintiva por el calibre del miembro del pokémon, que le recordaba un poco a su Poliwrath o Dragonite.
— ¡Sí! — gimió Green al sentir el miembro de Machamp llegar hasta su útero.
Elaine por su parte gemía y besaba el rostro y pechos de la otra chica, siendo correspondida por esta.
En dicha posición era el pokémon quien debía hacer todo el trabajo, dando embestidas lo suficientemente fuertes para hacer gozar a las mujeres, pero también delicadas para no hacerles daño.
— Mmm! — gimieron en un beso apasionado.
Ahora que estaban más cerca la una de la otra, Green podía ver perfectamente el rostro de Elaine completamente sonrojado y excitado por ser penetrada por su Machamp.
— Ahhh!, Eso es! — gimió Green por las estocadas de Machamp.
La campeona de nuevo no quería quedarse atrás, esta vez por darle placer a su amiga.
Comenzó a chupar sus pechos de vuelta, manoseando el derecho y chupando el izquierdo, dando atención también al pezón.
— Ahhh! — volvió a gemir la chica de ojos azules.
Al estar con Green podía actuar de una forma diferente a como lo hacía con Trace, el profesor Oak y hasta con su madre.
Ella la había introducido a un nuevo mundo de placer y vínculo con sus pokémon, en un punto de su aventura en que sentía que se había estancado.
— AHHH! — gimió la campeona de la nada.
Sin previo aviso su pokémon sacó su pene superior de la intimidad de su entrenadora, para meterlo de golpe en su ano.
— Mmm… parece que este chico comparte agujero favorito con Pikachu — dijo Green contemplando el rostro de Elaine entre sus pechos — Aunque no lo culpo, es un lugar… muy estrecho.
Machamp ahora penetraba el culo de Elaine y la vagina de Green, moviéndose con más fuerza que antes provocando un sensual sonido de choque de cuerpos.
La cavidad anal de la campeona apretaba más el miembro de Machamp, cada que entraba y salía de ella.
— Green~ — gimió el nombre de su amiga cuando Machamp introdujo más su pene en su ano.
Esa acción por parte de Elaine hizo que el corazón de Green se acelerará más, acercando el rostro para atrapar sus labios en otro apasionado beso.
— Mmm! — gimió la campeona, con Green usando su mano derecha para atender su húmeda y desprotegida vagina.
Mientras tanto el pokémon seguía embistiendo a las féminas, con sus dos penes palpitando, siendo un indicativo que el clímax estaba por venir.
— Mmm! — se besaban sin descanso, siendo estimuladas por las estocadas que el pokémon de tipo lucha hacia a sus agujeros inferiores.
La fricción en el coño de Green y ano de Elaine iba en aumento, el pokémon estaba a punto de soltar otra carga de esperma, con los constantes gemidos de placer de las chicas como estimulantes para correrse.
— Se correrá dentro… de nosotras… al mismo tiempo — dijo Green, separando sus labios de los de Elaine y juntando sus manos con ella — ¡Hazlo!
El pokémon de Elaine no podía soportar más, su última estocada soltó una carga doble de semen dentro de las dos entrenadoras.
— AHHHH! — gimieron las chicas mientras se tomaban de las manos.
El espeso esperma de Machamp llenaba el coño de Green y el culo de Elaine, quienes no podían hacer otra cosa más que tomarse de las manos y ver las expresiones de placer que hacían.
Al terminar de llenar a ambas hembras humanas con su semilla, el pokémon sacó sus penes del interior de ellas para tomar un descanso.
— Asombroso — dijo Green, que permanecía acostada en el piso del cuarto con Elaine encima suyo.
La campeona no respondió, simplemente se acurrucaba en el pecho de Green, mientras recuperaba el aliento por la experiencia con su Machamp.
Disfrutaba mucho hacerlo con sus pokémon, sin embargo, también le gustaba mucho la compañía de Green durante el coito.
— Creo que deberíamos alistarnos — dijo Elaine, sin ganas de alejarse de Green — El Maestro Koichi podría preocuparse si nos demoramos demasiado.
— Jejeje vamos, una ronda más — jugando con el pelo de Elaine — Además, ese chico todavía quiere pasar tiempo con nosotras — señalando al pokémon de tipo lucha.
Machamp estaba parado otra vez frente a las chicas, con sus dos penes levantados y listos para seguir.
— Te apuesto a que te quiere hacer un doble anal — susurró Green en el oído de la entrenadora de Machamp, causando que su rostro volviera a ponerse rojo.
— ¡Green! —
Continuará.
Espero que les haya gustado.
Star Blue 2406: Gracias por el comentario y tus felicitaciones, espero que el resto de la historia siga ese lineamiento de erotismo.
nadaoriginal: Cuando hay ganas, hay ganas xD, me alegra mucho que te este agradando Elaine, siendo la primera vez que la retrato en un fanfic.
sanslash332: Gracias por el comentario. Traté de en volver a esa narrativa de Mundo Lujurioso, sin embargo, poco a poco se ira descubriendo la historia de Elaine y su relación con otros personajes.
Comenten que les pareció.
