Derechos reservados sobre Naruto y Shingeki no Kyojin
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Sin más que decir disfruten la lectura y disculpen los errores y horrores ortográficos, por más que lea el escrito más de 5 veces, a veces se me va alguna que otra cosilla.
Fuerte
Erwin desde chico siempre fue inteligente, curioso y perspicaz, si bien el propio Erwin no se consideraba un científico o investigador en el estricto sentido de la palabra, es una persona que ama la verdad sobre todas las cosas.
Erwin siempre vio de manera analítica los libros de historia "¿Cómo era posible que los hechos de los libros fueran tan incongruentes?" Era la pregunta que siempre rondaba en su cabeza.
El padre de Erwin era profesor de escuela, un día en una clase de historia expuso sus dudas enfrente de todos, el padre de Erwin les explico que todos los registros del mundo se perdieron luego de que la humanidad se viera obligada a resguardarse dentro de las murallas.
Pero…
Para un niño tan analítico como Erwin, esa respuesta era algo que no le convencía en absoluto, duda tras duda fueron apareciendo, su padre solo pudo evadir el tema y continuar con su trabajo.
Sin embargo al llegar a la privacidad de su morada, respondió a cada una de sus preguntas incluso las que fueran surgiendo en el resto de la conversación, quizás en su juventud no entendía porque su padre guardaba aquella información y sin medir las consecuencias empezó a esparcir la información hasta que llego a los oído de la policía militar.
Su padre no llego a casa y simplemente la policía le dijo "Fue un accidente" Erwin lo sabía, el costo haber revelado aquella información y la verdad fue la vida de su padre.
La vida era bastante cruel y picara, el funeral de su padre se llevó en un día soleado, con el aire completamente limpio y sobretodo con tranquilidad, estuvo horas frente a la lápida de su padre reflexionando sobre todo lo que había pasado hasta el momento.
Incluso se encontró bañado en culpa al finalizar el día, su ingenuidad llevo a la muerte a su padre, volcó su vida a descubrir la verdad de los titanes, de las murallas y de la humanidad.
Poseía una fuerte determinación por lo que termino inscribiéndose a la academia militar, en ese tiempo conoció a Nile Dok un cadete con el cual compartía las mismas teorías sobre la monarquía que reinaba sobre ellos, incluso ambos tenían la intención de unirse a la legión de reconcomiendo.
Fueron años bastante movidos, al menos sabía que no todos pasaban desapercibido esos hechos.
En una de sus escapadas al bar se encontró con lo que las personas comúnmente llaman "amor", la joven chica que servía las bebidas había ocasionado que su atención se dirigiera hacia ella, lamentablemente él no era el único que había sido cautivado si no también su amigo Nile.
Con el pasar de los días y sus frecuentemente idas al bar pudo obtener información sobre la joven señorita, aquella chica se llamaba Marie, hija única de una familia de clase media-baja, trabajaba en el bar para llevar sustento a sus padres, físicamente era muy bonita, cabello castaño recogido, ojos color miel, delgada, una bonita sonrisa, amable y con una voz dulce.
Cada vez que iba al bar intentaba entablar una conversación con ella, después de todo tenía el don de la palabra.
Si algo podía decir Erwin es que se sentía atraído sobremanera por aquella hermosa señorita.
Lamentablemente lo que le había dicho su amigo Nile hizo que volviera a poner los pies sobre la tierra.
Se encontraban en la sede la de tropa de reclutas, la noche había caído, el ambiente frio y las paredes de adoquín hacían que los reclutas desearan ir de inmediato a la calidez de sus camas.
Exceptuando por dos personas que iban a paso lento.
Nile detuvo su andar—Erwin…— dijo bastante serio —No me uniré a la legión de reconocimiento—Esa declaración hizo que Erwin abriera los ojos tanto como podía—He decidió que es lo quiero hacer con mi vida y lo que quiero ahora, es formar una familia con Marie y estando dentro de la legión de reconocimiento nunca le podre dar una vida segura a Marie
Erwin lo comprendió, su amigo se había enamorado de la misma mujer que él y también comprendió que su objetivo de vida era más importante que aquel sentimiento llamado "amor", Nile tenía razón, para los soldados de la legión de reconocimiento las palabras como "matrimonio", "Familia" e "Hijos" eran palabras que nunca tendrían cabida en su vocabulario por lo efímeras que podían llegar a ser sus vidas.
Quizás su amor por Marie no fue más que un espejismo si no pudo hacer que sus sentimientos se interpusieran en su objetivo.
—Felicidades, te llevare un regalo el día de tu boda—Fue lo que Erwin dijo recibiendo una sonrisa sincera por parte de Nile.
Y así…
Llego el día en el que seleccionarían a que brigada se unirían y tal como se había jurado, Erwin se unió a la legión de reconocimiento sin vacilar mientras que Nile eligió ser parte de la policía militar.
Si, Erwin lo sabía, su único propósito de vida era mostrarle al mundo que su padre estaba en lo correcto.
Encontrar la verdad seria el objetivo por el cual moriría.
El entrenamiento en la legión de reconocimiento fue más pesado de lo que era en las tropas de Reclutas, agilidad, fuerza y velocidad eran los principales conceptos que ellos manejaban.
Entrenamiento cuerpo a cuerpo, entrenamiento con EDM3D, entrenamiento de equitación, conciencia militar, entre otras actividades, dos meses fueron suficientes para aumentar la musculatura y fuerza en sus piernas.
Pero todo lo que aprendió no ayudo para nada.
La primera vez que salió de la muralla ingenuamente pensó que podía tener controlado cualquier situación que se le presentara, fue un mal cálculo de su parte, estúpidamente creyó que podía tener sus sentimientos bajo control pero no fue así.
Nunca olvidaría la primera vez que vio a los titanes, aquellos seres que se acercaban a él, el sonido los cuervos graznando, la tierra temblando a sus pasos, aquellos sonidos guturales que producían.
El miedo "SI" paralizaba a las personas.
Le dio asco ser un inútil.
Solo pudo ver a sus compañeros morir frente a él, viendo como caían partes de brazos, piernas o incluso todo el torso completo, grandes charcos de sangre.
Regresó al interior de la muralla con la confianza y la autoestima aplastada, y aunque pasaran los días aun sentía el olor a sangre, en sus sueños solo podía escuchar el lamento y sufrimiento de sus compañeros caídos.
Tenía que pensar en algo, la situación debía cambiar debía pensar en una estrategia que les permitiera reducir el número de compañeros caídos, consecuentemente Erwin pasó más tiempo pensando y analizando en sus horas de sueño que descansando.
Eso le cobraría una factura demasiado grande.
La tropa de Erwin fue reasignada ya que la mitad de sus compañeros de equipo habían sido solamente comida para titanes, lo que no sabía era que las siguientes 48 horas serían los momentos que su cuerpo y mente nunca olvidaría.
.
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Erwin llevaba cerca de 2 semanas intentando de convencer a los altos mandos para una nueva reorganización a las afueras de la muralla pero simplemente era como hablar con la pared, quizás si abordara el tema de otra manera conseguiría una respuesta.
Pero esperaría hasta regresar al cuartel.
Se levantó más temprano de lo normal el día que daría inicio la exploración en territorio titán, por alguna razón se sentía más ansioso que de costumbre, se dividirían en brigadas de 12 personas cada una, dividiéndose en las direcciones de norte, noroeste y noreste.
Erwin se encontraba ayudando a cargar suministros a las carretas antes de salir; estas no eran las preparaciones que usualmente hacían, esta vez eran más por el simple hecho que se quedarían más de 48 horas en territorio titán, el tiempo más prolongado que se haya registrado en las expediciones.
Quizás era ese pensamiento lo que lo tenía realmente ansioso.
Una vez que todo estaba en su lugar fue a alistarse por órdenes de su capitán de brigada, ya con el equipo tridimensional y su capa puesta se dirigió cerca de del establo donde estaban en fila los caballos.
—¿Estás listo?
Erwin giro su cabeza y se encontró con la mirada de su compañero de escuadrón, era 2 años mayor con él, pero solo esos cuantos años en la legión fueron suficientes como para dar el indicio a sus ojos de que era un soldado muy experimentado.
—Si—Fue la estoica respuesta de Erwin
—No dejes que los hechos del pasado te dominen o volverás a cometer el mismo error—Fue lo que dijo su compañero antes de dar marcha hacia la puertas de las murallas
La caminata hacia las puertas fue abrumadora con tantos ojos y cuchicheos a su alrededor, era consciente de la opinión pública, muchos creían que solo eran un desperdicio de recursos.
Y otros realmente creían que eran las "alas de libertad".
Cuando las campanas empezaron a sonar y escucharon que los titanes estaban fuera del perímetro las puertas comenzaron a alzarse, su tensión se había duplicado.
—¡Avancen!—Fue lo que grito el comandante Shadis antes de emprender marcha.
Normalmente cuando estabas fuera de las murallas la tensión aumentaba, esto tenía su lado bueno como su lado malo, aprendías a estar alerta, cualquier mínimo sonido o sentimiento era vital para sobrevivir pero esto a su vez hacia que el soldado consumiera más energía de la necesaria.
Por eso las expediciones largas no eran la mejor opción.
Las primeras 8 horas fueron algo pacifico no se encontraron con muchos titanes y los que llegaban a encontrar trabajaban en equipo para poder eliminarlos de una manera eficaz y rápida.
Su brigada, era una brigada de apoyo, normalmente en la formación que se les asigno tenían deber de custodiar los puntos ciegos, el sol se estaba poniendo y pronto la señal de humo que designaría la posición para poner en pie el campamento seria lanzada.
El humo verde fue lanzado cuando la posición fue verificada y aprobada; y al mismo tiempo fue la señal que puso en marcha a su equipo para hacer un reconocimiento de zona en el noreste de donde se encontraban.
Aún quedaban varios rayos de sol pero eran suficiente como para que los titanes pudieran moverse libremente por los alrededores.
Lo que no espero Erwin fue encontrarse con una horda de titanes que se dirigían a ellos.
—¡Erwin!, lanza la señal para que los demás tengan precaución, nuestro principal objetivo cambia, la misión ahora será alejar a los titanes lo más que podamos de este punto, intentaremos evitar el combate lo más que podamos—El caballo relincho cuando a abruptamente lo hicieron cambiar de dirección
La orden de su capitán fue tomada e hicieron lo que les correspondía, Erwin había perdido la noción del tiempo, quizás para otros había pasado mucho más tiempo pero para él fue más que simples segundos.
No supo cómo ni cuándo pero de un momento a otro se encontraban rodeados y lejos del apoyo.
Sus compañeros y él habían decidido atacar; y lo hicieron con mucha valentía pero el valor nunca sería suficiente para enfrentarse a esos monstruos.
Simplemente vio cuando su compañero quien le dio unas palabras de preocupación en el establo lo devoraban vivo.
Erwin sentía que era su culpa, si no hubiera hecho un movimiento mal quizás su equipo de maniobras no se hubiera dañado y así hubiera podido ayudar a su camarada.
Pero los hubieras no existen.
Ahora estaba hincado frente al titán que estaba devorando a su compañero.
Iba a tirar la toalla y hundirse con ellos pero las palabras que soltó su compañero lo hicieron que se moviera.
—H-Huye…—Fue lo que dijo una última vez cuando la cabeza cayó cercenada cerca de él.
Ahora tenía otra muerte en sus hombros por su falta de habilidades y sus decisiones.
Erwin con sus piernas aun temblorosas se puso de pie y empezó a correr, ¿En qué pensaba su compañero? ¿Huir? ¿A dónde? Su caballo lo había dejado, su equipo estaba dañado y seguramente cuando empezó a correr el titán que previamente estaba entretenido con su compañero en breve empezaría a perseguirlo.
Erwin no cambio el ritmo de su carrera, corrió lo más rápido que pudo mientras intentaba llamar por un caballo cerca, pero nada se acercaba a él, solo quedaba esperar pacientemente su muerte aun sí seguía corriendo.
No supo qué diablos piso, quizás alguna parte de un cuerpo, pero lamentablemente hizo que tropezara dislocándose el tobillo.
Ahora si definitivamente esperaría su muerte sin gritar, solo sintió cuando el titán lo envolvió en su mano para alzarlo, Erwin solo vio por última vez el paisaje que se reflejaba en sus ojos con un tono carmín, el sol del atardecer bañaba por completo los campos que se encontraban frente a él.
—¡Agh!—Grito con dolor cuando el titán lo aplasto en sus manos al momento de alzarlo, ahora seguramente tenia los brazos y quizás alguna costilla fracturada.
Sentía el aliento del titán en nuca, estaba preparado para ser devorado, pero nunca sucedió.
—¡Shannaro!—Fue lo siguiente que escuchó y lo siguiente que vio fue como la cabeza del titán salía volando ¿Ya estaba muerto? ¿Es que acaso no sintió dolor cuando lo tragaron? ¿Y los recuerdos que según dicen que aparecen frente a ti como una película instantes antes de morir? ¿Por qué no los vio?
El cuerpo del titán cayo junto con el causándole más dolor y esa fue una señal para suponer que aún no había muerto.
El cuerpo del titán que estaba haciendo un poco de presión fue removido y lo que vio le desencajo la quijada.
Frente a él se encontraba una chica con cabello rosa y ojos sumamente verdes, un atuendo muy extraño color rojo con un cinto negro, guantes y sandalias del mismo color, una diadema roja y algo que podía llamar un bolso.
La chica empezó a hablarle pero fue inútil, estaba pronunciando palabras que él no comprendía, como un click llego a su cabeza, él tenía razón, su padre tenía razón, había más gente fuera de las murallas, si eso era así entonces eso significaba que había una verdad absoluta detrás de los titanes.
La felicidad se apagó tan rápido como llego, la horda de titanes que habían devorado a sus compañeros ahora estaba rodeándolos, aun si era cierto lo que había visto eran demasiados titanes para la chica de cabello rosa.
Quería llorar pero no sabía si era por el destino de ser despedazados vivos o por el dolor de tener los brazos y algunas costillas fracturadas.
Se levantó usando toda su fuerza de voluntad, respirar le dolía pero ver aquellos ojos verdes llenos de determinación lo hizo continuar, los ojos de aquella chica le mostraban el más puro deseo de seguir peleando.
¿Pero que podía hacer él?
En ese momento solo era un estorbo más.
La chica agarro camino corriendo a una velocidad increíble, no sabía lo que estaba viendo pero estaba seguro de que había visto sus pies y sus manos llenarse de un misterioso "fuego azul".
Iba directamente hacia ellos, su mente decía que era una locura pero al verla reventando cabezas de titán sabía que no era una locura como tal, la vio saltar como si tuviera el equipo de maniobras, usar una fuerza monstruosa, mas monstruosa que la de los titanes para aplastarlos como si de un huevo se tratase.
Usaba las mismas extremidades de los titanes para apoyarse y seguir saltando entre ellos para poder arrancarles la cabeza.
Estaba tan absorto viendo los movimientos de aquella chica que no se dio cuenta que venían más titanes por su retaguardia.
¿Qué demonios estaban pasando? Estaba a punto de anochecer y esos malditos seguían moviéndose.
Erwin intento correr pero el dolor lo sentía en cada fibra de su ser, cuando un titán estuvo a punto de alcanzarlo de un segundo a otro vio a la chica de cabello rosa pasando a su lado a una velocidad sobrehumana.
Tomo el tobillo del titán que anteriormente estaba detrás de él para desbalancearlo y luego levantarlo para luego lanzarlo a los demás que venían detrás de él ocasionando que todos se tropezaran en el camino pero volvieron a ponerse de pie con la intención de devorarlos, la chica como si de nada se tratara arranco un árbol de los pocos que estaban en el llano, saco algo de su bolso que Erwin no identifico y de un momento a otro ella lanzo el árbol como si de una jabalina se tratara perforando el estómago de uno de los titanes que se encontraban en el tumulto.
"Aunque lo haya atravesado eso no sería suficiente" fueron los pensamientos de Erwin pero no paso ni dos segundos antes de que una gran explosión se originara haciendo que partes de titanes y sangre cayeran como lluvia a sus alrededores.
La chica tomo como si de una princesa se tratase y empezó a correr alejándose de ahí. En ese momento Erwin no tenía ni un derecho a quejarse sobre el dolor que sentía de sus brazos y costillas.
No supo cuánto tiempo corrió ni a hacia qué dirección pero de un momento a otro se encontraban dentro de un bosque de árboles gigantes, se parecían a la sección de árboles gigantes que se encontraban al sureste del distrito Karanesse.
No sabía que existía más especímenes de ese tipo de árboles, la ignorancia era el producto de vivir encerrado toda una vida dentro de las murallas.
La noche había caído sobre ellos y la chica de cabello rosa se había detenido encima de una de las ramas de los árboles, lo dejo con cuidado en la rama recostado hacía en el tronco y de un momento a otro salto de la rama dejándolo solo ahí.
¿No planeaba dejarlo ahí solo verdad? ¿Verdad?
Si lo iba a dejar ahí mejor lo hubiera dejado que los titanes lo devoraban, era mucho más rápido que morir de inanición, su aliento volvió cuando la chica de cabello rosa volvió, ella cargaba unas cuantas ramas, suponía que para hacer fuego.
Lo bueno de las ramas de los arboles gigantes era que tenían un gran espacio, la chica acomodo las ramas para que se asemejara lo más que pudiera a una fogata, la pregunta que venía a él a continuación era como le haría para crear fuego.
De su bolsa saco un especie de papel y de la nada empezó a consumirse en fuego sorprendiéndolo, ya no sabía si lo que veía era la realidad o producto de su loca imaginación.
—¿Cómo te llamas? ¿Quién eres?—Fueron las preguntas que lanzo Erwin de manera tranquila y baja, más que nada por el dolor que aun sentía, la chica hablo con una dulce y calmada voz pero no le entendió en absoluto—Ahora al menos sé que existen más lenguajes—Intento reír
La chica volvió a hablar pero Erwin solo negó lentamente con la cabeza dando a entender que no importara cuanto hablara en ese momento sería imposible entenderla.
—Sakura—pronuncio haciendo que Erwin mostrara una cara de incógnita—Sakura—volvió a pronunciar solo que ahora señalándose a ella misma—Sakura—y como si sus 3 neuronas conectaran acababa de entender que le estaba diciendo como su nombre
—¿Te llamas Sakura?—En contestación la chica ahora llamada Sakura movió la cabeza fervientemente
Erwin lo pensó un momento y decidió seguir el mismo ejemplo—Erwin—Le hubiera gustado señalarse a el mismo pero con los brazos fracturados era imposible—Erwin… yo me llamo Erwin
Sakura pronuncio su nombre de manera chistosa, seguramente intentando imitar la vocalización, Erwin asintió cuando su nombre salió de sus labios, Sakura se acercó hasta quedar a su misma altura, lo estaba analizando con la mirada como si de un bicho raro se tratara, en su mente esto debía ser al revés, él debía ser el que estuviera analizando después de ver todo lo que paso hace unos momentos.
Cuando termino de verlo Sakura llevo sus manos hasta la bota derecha para retirarla con cuidado, ella sabía que su pie estaba lastimado, sorprendiéndolo ante tal acción—No te preocupes, en estos momentos no hay nada que se pueda hacer—Menciono a pesar de que sabía que era inútil comunicarse con ella
Sakura se sentó de una forma muy rara, era una forma de sentarse nunca antes visto por él o al menos algo no común, estaba sentada sobre sus propios talones, agarro con cuidado el pie lastimando y lo puso sobre sus muslos, Sakura empezó a emanar una luz verde, no podía llamarlo de otra manera, ni siquiera sabía que era, si no fuera por la estúpida barrera idiomática, estaría hablando con ella hasta el amanecer, lastimosamente no era así, Erwin comenzó a sentir como aquella luz era cálida para sus músculos, se sentía bien, se escuchaba como si de un flujo leve de aire se tratara, este envolvía su pie pero en lugar de ser frio era cálido.
Erwin estaba más que sorprendido, su pie ya no dolía en absoluto—Erwin—Pronuncio Sakura sacándolo de su trance haciendo que la mirara con una de incógnita al ser pronunciado su nombre.
Sakura bajo el pie de Erwin de sus muslos y mirándolo fijamente sujeto con sus manos la tela superior de su ropa moviéndola de manera notoria así como movía sus brazos, quería darle a entender algo aun con la barrera idiomática que les impedía hablar adecuadamente.
Erwin pensó de manera lógica.
Sakura quería darle a entender algo pero no sabía a ciencia cierta que era, solo sabía que era algo de la ropa o quizás quería decir que tenía calor aunque él tuviera frio y como si de un rayo de luz se tratara recordó que ya no sentía dolor en su pie, debían comprenderlo, el dolor del pie era ínfimo en comparación al dolor de sus brazos y torso.
Quizás quería decirle que podía curarlo si le daba permiso aunque no sabía para que lo quería si ya había hecho lo que quería con su pie.
Erwin asintió.
Sakura se movió demasiado rápido para su gusto, ella ya se encontraba frente a él y había empezado a retirarle su chaqueta de manera delicada, al parecer ya se había dado cuenta que sus brazos estaban fracturados, a pesar de que ella tenía guantes aun sentía el calor humano que desprendía aun con ellos puestos, su tacto aunque no podía sentirlo completamente era amable.
Retiro se chaqueta tirando hacia atrás de él con sumo cuidado, Sakura quería evitar moverle los brazos lo más que podía así que ella opto por ir bajando de manera lenta.
Lo que hizo después lo dejo aún más conmocionado si se podía, Sakura después de haber quitado las partes de sus arneses haciendo que su equipo tridimensional cayera hacia los lados, había empezado a desabrochar su camisa para retirarla de la misma manera que su chaqueta, Erwin estaba semidesnudo frente a una mujer, siempre pensó que si un día lo vieran de esa forma seria cuando estuviera en santo matrimonio, no de esa forma, oficialmente esta apenado y sonrojado.
Sakura mostraba una tranquilidad increíble y Erwin se preguntó "¿Es que ella no estaba apenada?" "¿No le provocaba nada estar sola con un hombre semidesnudo?".
Esas y más preguntas estúpidas de las que se avergüenza de si quiera recordar pasaron a segundo plano cuando volvió a sentir aquella cálida "luz verde" ahora en su brazo izquierdo, sentí como el dolor iba disminuyendo lentamente, sintió algo que no podía describir, era como si sus propios huesos se enderezaran, no era doloroso pero si era extraño.
Al poco tiempo empezó a sentir la movilidad completa de su brazo izquierdo, para Erwin eso era como magia pero sabía que lo que Sakura hacia tenía un explicación lógica.
Seguramente si alguien más viviera esa experiencia seguramente la tacharían de bruja y pedirían que la fusilaran o quemaran en leña verde.
Erwin no era como esos ignorantes, sabía que los pasos hacia el conocimiento eran escabrosos por eso él debía de darlos de uno en uno y algo como lo que acababa de vivir no lo iban a atemorizar ni hacerlo dudar.
No.
Definitivamente esto era un impulso para él, esto le confirmaba que debía seguir buscando la verdad, cuando Sakura termino de curar el brazo derecho se sorprendió bastante, no quedaba ni una secuela ni nada, no sentía nada de dolor en sus, ahora solo quedaba el dolor en su tórax.
—Me hubiera gustado preguntarte si eres alguna especie de bruja o un titán en mutación, desafortunadamente solo puedo limitarme a observar—Erwin sabía que ella no le entendía en absoluto pero no podía quedarse callado.
Sakura ni siquiera soltó algún sonido, ella se había resignado a intentar de siquiera entenderle, le bastaba con solo saber que se habían presentado. Erwin estaba a punto de agarrar su camisa que estaba a su lado pero las manos desnudas de Sakura lo detuvieron y lo sorprendieron en el acto.
—¡¿Q-que haces?!—Menciono nervioso y con un ligero rubor en su cara ya sea por la vergüenza o por el hecho de que una chica lo estuviera tocando de esa manera, la mano derecha de Sakura estaba sobre su torso.
Sakura al ver que él iba a seguir hablando levanto su mano izquierda llevándolo a la boca de Erwin para silenciarlo.
Vaya sutileza al decirle que se calle.
Erwin dejo de mover su boca dándole a entender que se quedaría en silencio, Sakura retiro su mano y la llevo al pecho de Erwin y ahora sabía que lo que había visto de Sakura previamente no era una ilusión, si había visto aquel fuego azul salir de sus manos y pies.
Ahora la pregunta en su mente era "¿Qué planeaba?",Sakura cerró los ojos y Erwin sintió frio en su pecho pero era como si el frio viniera desde adentro de él, Sakura retiro ambas manos para simplemente llevar la derecha hacia el costado izquierdo y posarla ahí, ahora era la luz verde cálida que había sentido anteriormente la que ella emanaba.
Erwin pensó.
Quizás lo que había hecho antes fue examinarlo, "¿Era ella un médico?" "¿Por qué era tan joven si era así?" "¿Seria acaso un genio en el cuerpo humano?".
El dolor había desaparecido, se sentía como nuevo—Gracias—Menciono Erwin a pesar de saber que no le entendía pero no podía pasar por alto esas acciones altruistas que la chica tuvo para con él, no sabía si esa "energía" "fuego" o lo que sea consumía su propia energía interna o algo más, solo sabía que debía de darle las gracias a pesar de que no lo entendiera.
Pero se sorprendió al ver que Sakura le daba una sonrisa cálida y sincera, quizás a pesar de las barreras idiomáticas los sentimientos de gratitud eran iguales para otros seres.
Erwin termino de vestirse y ponerse su arnés, quería decirle que había que seguir avanzando mientras aún era de noche pues los titanes limitaban sus movimientos por la oscuridad pero al ver su equipo estaba dañado desistió, intentaría abrir el interior de la caja retráctil para ver si podía arreglarlo pero sin alguna herramienta era imposible.
Sakura al ver eso le dio una especie de cuchillo muy rara, Erwin se sorprendió ante tal peculiar arma pero lo acepto. Era bastante afilado y puntiagudo, perfecto para forzar el puerto de la caja retráctil.
Sakura prestaba especial atención a lo que hacía, Erwin estaba un poco nervioso por los ojos fijos de Sakura sobre él pero no quería demostrarlo, cuando termino de reparar la caja retráctil lo probo al lanzar uno de los cables a la superficie del árbol más cercano enganchándose a este pero cuando quiso retraerlo un 'click' se escuchó, definitivamente sus soluciones temporales no sirvieron de nada.
El equipo estaba completamente dañado.
Erwin estaba perdido, no sabía que iba a pasar con él "¿La chica lo llevaría con él a su hogar?" "¿Lo dejaría a la mitad de la nada?" "¿Lo acompañaría hacia las murallas?" esas y más preguntas rondaron en su cabeza hasta que el sonido se su estómago se hizo presente.
Sakura noto eso y saco un especie de rollo de papel de su bolsillo.
"¿Qué significaba eso?" "¿Comía papel?" Pero sus preguntas quedaron en segundo plano cuando una nube de humo salió del rollo de papel.
—Debería acostumbrarme a esto ¿No crees?—Murmuro cuando el humo se dispersó, una caja de color rosa fue lo que vio en sus manos y cuando lo destapo vio algo muy raro dentro de ella "¿Seria comida?" "¿Medicina?".
Unas bolas blancas con algo negro estaban en el interior de la caja, eran varias, Sakura tomo uno y se lo extendió a Erwin sorprendiéndolo, Erwin primero vio la bola blanca y luego a Sakura, ella al ver que dudaba con la mano izquierda tomo una llevándolo a su boca para darle una mordida.
Erwin vio que era algún tipo de comestible y con un deje de gratitud la siguió y comió la punta, su sabor era extraño, la cosa blanca que se parecía a algún cereal sabia a algo y a la vez a nada, no podía decir que le disgustaba pero tampoco era el mejor sabor del mundo, pero era algo nuevo y refrescante para su paladar.
Siguió masticando y cuando llego al centro sus ojos brillaron, era una carne muy rara sabia un poco a pescado y era salado sabía muy bien con la masa blanca, estaba comiendo algo con sal, algo con lo que probablemente no hubiera soñado a menos de haber juntado todos sus salarios de dos años.
El pescado, el cereal blanco y las hojitas negras que tenía aquella bola sabían exquisito para su paladar, era la primera vez que probaba algo así, nunca olvidaría aquel sabor.
Sakura al ver el éxtasis en el que Erwin estaba le convido más su comida, le hacía feliz y gracioso ver a alguien comer con tanto deleite los onigiris que ella había hecho.
Cuando terminaron de comer todo volvió a estar en silencio exceptuando por los sonidos del viento pasar por entre los árboles y el fuego crepitar, al no tener un idioma en común era muy difícil comunicarse, Erwin quería hablar con ella, agradecerle por sus cuidados y su comida pero era casi imposible, solo se limitó a ver el fuego de la pequeña fogata alumbrar, cuando alzo la mirada hacia Sakura la vio con los ojos cerrados y la cabeza gacha, se había quedado dormida.
"¿Es que acaso no le importaba su seguridad?" "Eran extraños, ¿Cómo era posible que se haya quedado dormida con él a su alrededor?" "¿Esta mujer no le tenía miedo a nada?" "¿No se le paso por su cabeza que pudieran ser enemigos?", fueron algunos de los pensamientos de Erwin pero rápidamente se disiparon por otros, la dejaría descansar, había hecho mucho por él por lo que merecía sus '5 minutos de descanso'.
Lo más importante ahora era que decir a su regreso con la legión, no era tan fácil llegar y decir "Hola, me encontré con esta mujer llamada Sakura, la llevare conmigo al interior de la muralla" Era estúpido decir eso, Sakura no era una mascota como para decir que se la encontró de camino a casa y tampoco era Hange como para capturarla y analizarla, además de eso, ¿Cómo explicaría su fuerza sobrehumana, como explicaría que cura a las personas?
Erwin no sabía porque estaba pensando en eso, tenía otras cosas por las cuales preocuparse, para empezar… ¿Quién mierda había ordenado esa maldita expedición? Todo su escuadrón estaba muerto. Estaba empezando a odiar a los altos mandos.
Las expediciones generalmente eran órdenes de los altos mandos o los nobles que tenían negocios con la milicia, así que podía poner las manos al fuego que esta orden seguramente salió de la boca de Nicholás Lobov o alguno de sus amigos nobles corruptos, además él y unos cuantos se beneficiarían de la disolución de la legión de reconocimiento.
Malditos nobles corruptos pero Erwin ya tendría su venganza.
Cuando el cielo empezó a aclararse volvió a ver a Sakura, aun respiraba tranquilamente, lo que significaba que seguía descansando, a este punto la fogata se había consumido totalmente, no quería pero tenía que despertarla, acerco su mano para moverla un poco del hombro pero fue intercedida por Sakura usando un poco de fuerza antes y no le fracturo la muñeca que lo que Erwin pudo pensar.
Al volver completamente en sí, Sakura se dio cuenta de lo que había hecho soltando inmediatamente la muñeca de Erwin, por lo que aun con sus malos gestos, junto sus manos y empezó a decir un montón de palabras que Erwin no entendía pero que sentía como una disculpa.
Erwin solo agito sus manos intentando darle a entender que no había problema, que era su culpa por acercarse de ese modo pero el tiempo corría y pronto habría una gran cantidad de luz por lo que Erwin volvió a ponerse su equipo dañado e intento imitar con sus dedos una persona corriendo.
Sakura lo capto, había que moverse rápidamente.
Lo malo era que para Erwin su equipo estaba dañado, Sakura al recordar y ver eso se puso en cuclillas diciéndole indirectamente que ella lo llevaría.
Erwin claro se sonrojo pero no le quedo de otra, trepo a la espalda de Sakura, era vergonzoso haber hecho eso pero a la vez le sorprendía como el pequeño cuerpo de Sakura cargaba con alguien como él como si de nada se tratara, ya lo había hecho antes pero aun así era sorprendente ver como lo cargaba con facilidad.
Sakura empezó a saltar de árbol en árbol, sentían el viento en sus caras, el sol estaba saliendo completamente, Erwin deseaba no encontrarse con algún titán pues solo entorpecería las cosas.
Sakura salió de aquel bosque y quedo en campo abierto pero no se movio por lo que se le hizo raro a Erwin, Sakura giro un poco su cabeza para mostrarle una cara de incógnita.
Erwin entendió.
Le estaba preguntando a donde debía dirigirse por lo que el señalo al sureste cuando saco su pequeña brújula del bolsillo interior de la chaqueta, Sakura asintió y reanudo la marcha.
Erwin seguía sintiéndose extraño ser cargado por una chica, no era completamente incomodo pero si extraño, al menos para él, a pesar de estar siendo cargado por Sakura aun así intentaría servir de vigía en su trayecto. En uno de sus constantes movimientos de cabeza su nariz topo con el cabello de Sakura y solo pudo pensar en que 'olía bonito', su camino estuvo algo turbulento pues se encontraron con unos cuantos titanes, a los que Sakura les saco la vuelta o simplemente se impulsaba aun con él para dar algunas de esas patadas mortales.
Erwin sabía que no podía seguir así, era mejor tener un caballo por lo que comenzó a silbar, al inicio Sakura lo vio con el ceño fruncido pero al ver que veía hacia todas las direcciones pensó que seguramente estaba llamando a algo o a alguien.
Después de sus constantes silbidos su ruego fue escuchado y un caballo se acercó a ellos.
Eso significaba que si un caballo vino por él quería decir que estaban cerca de los demás, esos eran buenas noticias, Sakura corrió en dirección al caballo, cuando estuvo cerca dejo a Erwin en el suelo y antes de que este montara una bengala de humo verde se vio a lo lejos, era hora de agruparse.
Erwin monto y le tendió la mano a Sakura, quería que ella fuera con él pero antes de tomarla un titán venia veloz hacia ellos espantando al pobre caballo, Sakura fue directo a su encuentro para volarle la cabeza de un golpe.
Erwin al ver que Sakura iba a aceptar la invitación sonrió de gusto, tendría alguien fuerte en quien apoyarse, quizás con su ayuda descubriría la verdad pero Sakura detuvo su mano y giro hacia los lados cuando sintió una creciente energía, Erwin claro no entendía nada por lo que pensó que sentía que los titanes venían de alguna dirección.
—¡Espera!—Hablo Erwin cuando vio que iba a alejarse, no quería que se fuera—Ven conmigo—No sabía que haría pero la protegería del gobierno, ante esas palabras Sakura solo saco el arma que le había prestado con anterioridad a Erwin y se lo entrego, Erwin lo acepto pero no comprendía que estaba pasando.
Fue hasta que Sakura se inclinó sutilmente es que entendió o le llego la idea, ella se estaba despidiendo, no quería que se fuera pero tampoco la iba a retener a la fuerza, no podía y no debía hacerle eso a su salvadora, pero realmente quería estar con ella, quería seguir trabajando con ella pero sabía que era imposible.
Erwin se quitó el escudo de su chaqueta con ayuda del arma y se lo entrego a Sakura, no quería que lo olvidara.
Cuando ella lo acepto se despidió agitando su mano y empezó a correr alejándose de él, quería seguirla pero sabía que no podía además de que estaba cerca de los suyos.
Cuando no pudo divisarla a lo lejos lanzo una bengala de humo pidiendo ayuda y la confirmaron lanzando otra, seguiría su camino sin olvidarla, sin olvidar como lo ayudo y como lo defendió.
Ahora entendía que si no tenía una pareja sentimental no era porque su vida podría ser efímera o algo más, sino porque quien debía estar a su lado tenía que ser fuerte, tan fuerte como para anteponerse a una perdida, tan fuerte como para controlar el miedo, tan fuerte como para tomar una decisión en segundos y tan fuerte como para pelear hombro con hombro.
Tenía que ser alguien como Sakura.
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N/A: ¿Qué les pareció? Quería hacer un Erwin x Sakura y esto lo que salió después de ver Tarzan en la tele jajajaja, espero les haya gustado, fue interesante y refrescante escribir esto.
Si tienen recomendaciones de un Sakura Haruno x Erwin Smith serían tan amables de postearlas en los comentario, estaría muy agradecida con eso, es que no he encontrado, ni aquí ni en FF, quizás no busque lo suficiente, pero no he encontrado y me gustaría leer sobre esta pareja y otros puntos de vista.
Nos vemos, no olviden comentar y votar :B
