Derechos reservados sobre Naruto y Shingeki no Kyojin
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Sin más que decir disfruten la lectura y disculpen los errores y horrores ortográficos, por más que lea el escrito más de 5 veces, a veces se me va alguna que otra cosilla.
Boticaria
Sakura desde muy joven había tenido una mente privilegiada, en el sentido de que podía aprender y memorizar todo con relativa facilidad.
Desde muy joven fue marginada por los otros niños de su misma localidad, ya sea por el color de su cabello o su gran frente, Sakura era una excentricidad andante y para los niños no era más que un bicho raro.
Para ellos no era normal, el color de su cabello era rosa de un color muy brillante, como las rosas de un jardín, pero para los niños de su entorno esas cualidades físicas no eran más que abominaciones.
Sakura podía decir que los niños eran jóvenes e ingenuos un eufemismo de ignorantes, Sakura podía entender eso ya de grande pero de niña aquellas palabras como 'frentona' o 'frente de marquesina' la marcaban, quizás no era nada comparado con el dolor de otros, pero para ella aquella segregación y palabras eran suficientes para infligirle dolor.
Los niños podían ser tan crueles.
Aunque para los ojos de la sociedad Sakura no era más que un defecto genético, para otros su aspecto era encantador, tanto que había llamado la atención de hombres crueles y asquerosos.
Por esa cuestión tuvo que usar ropa holgada junto a un pañuelo para cubrir su cabello, a raíz de un accidente de niña del cual pudieron rescatarla, Sakura empezó a desconfiar de las personas aun si tuviera su cabello oculto.
Sakura se encerraba en los libros, ya no le interesaba intentar tener amigos, para ella era más fructífero leer todo lo que podía, era su paz mental, sus padres no le decían nada, ella era feliz así.
Con el pasar de los años la ágilmente de Sakura empezó a enfocarse en las plantas medicinales, a su madre le gustaban las flores y a Sakura igual, pero ella prefería aquellas que ayudaban a las personas.
Después de años de vivir para la escuela y los libros a sus oídos llego el rumor de que una boticaria y doctora llamada Tsunade llegaría al pueblo buscando algo de tranquilidad, eso hizo que Sakura pudiera encontrar lo que ella quería hacer.
Sakura se decidió por ser boticaria así que en cuanto llego a la botica pidió ser su aprendiz pero su sorpresa fue la respuesta, ella había sido rechazada para ser un aprendiz.
Sakura no se desmotivo y día tras día fue a la botica para seguir insistiendo, aun con frio, lluvia o calor ella iba diariamente para pedir ser un aprendiz.
—Por favor señora, tome mi petición de ser su aprendiz—Volvió a pronunciar por enésima vez.
Tsunade la vio de pies cabeza, vio su desesperación por querer perseguir su anhelo, solo suspiro antes de hablar—Sakura Haruno, sé que tienes una mente brillante y tu voluntad férrea se demuestra al estar viniendo cada día después de mis constantes negativas... Muy bien—Esas dos palabras provocaron la sonrisa de Sakura—Pero te advierto que no seré indulgente
—Lo entiendo
—Ahora largo, mañana comenzara tu aprendizaje—Y ante esas palabras Sakura salió de la botica a grandes pasos, quería llegar a su hogar y rápidamente contárselo a sus padres, poco a poco se iba formando su objetivo de vida.
Los días de estudio comenzaron y como había dicho Tsunade, su mentora, no sería indulgente, cada día era un libro que tenía que aprender, exámenes que aprobar, la manera de preparar medicamentos.
Ciertamente muchos pensarían que ser boticario no era tan difícil como ser un doctor, pero se equivocaban su trabajo era tan o igual valioso como el de los doctores, de ellos dependían el tratamiento del paciente, de ellos dependía las investigaciones de los nuevos tratamientos, la creación de antídotos entre otras cosas.
Por eso no había tantos boticarios, su estudio era demasiado extenso, desgastante y cansado, por eso tenías que tener una mente prodigiosa.
Y Tsunade era un genio, aparte de ser boticaria era un doctor y Tsunade tenía unas grandes esperanzas puestas en Sakura y su brillante y sagaz mente, Tsunade esperaba mucho de ella, tanto que Sakura sentía la presión pero no le importaba, disfrutaba de su aprendizaje aun si eso a veces resultaba desgastante.
Los días, meses y años pasaron entre libros y estudios era imposible acabar toda la formación en corto tiempo pero Sakura era veloz, acabo casi todo el contenido a sus 16 años.
Sakura prácticamente vivía en una banca de la botica del pueblo a las afueras del distrito de Shinganshina, no le importaba, se sentía cómoda entre olor a plantas y medicamentos.
Ante este cambio sus padres no le habían dicho nada a Sakura, estaban contentos que su hija hubiera encontrado su camino, no les molestaba que casi no la vieran, después de los años en la que fue marginada ahora sonreía auténticamente, para ellos eso era su felicidad, al menos sabían que si completaba su entrenamiento no necesitaría de un matrimonio en un futuro para poder sostenerse.
Con el paso de los años Tsunade confió en Sakura como para dejarle la botica en sus manos, ella ya no ejercía como médico a menos que fuera necesario por lo que podía darse sus escapadas al bar del distrito para apostar.
—Bienvenido—Fue lo que dijo Sakura cuando la campanilla de la puerta sonó indicando que un nuevo cliente había entrado, Sakura se sorprendió al ver la ropa de aquel sujeto, era el uniforme de la legión de recogimiento, era un chico con cabello negro y corto, ojos grises y no tan alto, le sorprendió el hecho de que fuera a la botica fuera del distrito, normalmente todos los soldados iban al establecimiento del centro, la pregunta era ¿Qué hacía ahí?—¿En qué puedo ayudarle?—Pregunto cortésmente.
—¿No eres muy joven para atender este tipo de negocio?—Pregunto con un deje de sarcasmo al verla de arriba hacia abajo.
—Por supuesto que no—Se defendió Sakura—Ya estoy por terminar mis estudios, así que no veo porque mi edad es un impedimento
—Si entonces es así, dame algo para el insomnio—Ordeno con frialdad esto ocasionó que una venita se le saltara en la frente—Pero que no sea como el medicamento del centro ¿Entiendes?
Ante esta petición Sakura quien ya sabía cómo eran los somníferos del centro busco algo entre los cajones, pero antes de dárselo decidió preguntar—¿Los efectos del somnífero del centro no son suficientes? Y si la respuesta es negativa ¿cuánto es el tiempo máximo que puede dormir?
—No, de dos a tres horas, en pausas—Fue cortante, Sakura acepto la respuesta por lo que en lugar de darle el medicamento que previamente tenía en la mano fue a la parte trasera de la botica, tardo de 10 a 15 minutos en crear unas nuevas píldoras, hasta que termino se dio cuenta que no le había dicho al cliente que esperara.
Cuando volvió a la parte frontal lo vio con cara de pocos amigos pero aun con eso respiro.
—Tome una antes de dormir, si considera que los efectos son muy pesados la siguiente puede ser solo la mitad—Le entrego una bolsita café en donde se encontraban los medicamentos.
—¿Cuánto es?—Pregunto de mala gana, Sakura le dijo el precio y esté pago— Espero que de verdad sirvan—Menciono antes de salir de la botica dejando a una Sakura enfurecida.
Sakura en soledad comenzó a pensar en aquel soldado que la visito, estaba segura que había visto su rostro en algún lado pero no recordaba a ciencia cierta en donde, hasta muy entrada la noche recordó donde lo había visto.
¡En el periódico!
—¡El capitán Ackerman!—Casi grito, en ese momento agradecía que Tsunade estuviera un poco pasada de copas dormida en su habitación.
Sakura le había dado uno de sus medicamentos al famoso capitán Ackerman, el soldado más fuerte de la humanidad, aquel soldado que equivalía a 100 hombres y no solo eso sino que lo había tratado un poco mal.
Pero para ella era más un: "Como me trates te trato".
A la mañana siguiente a la hora del desayuno le comento lo sucedido a Tsunade, Sakura esperaba una regañada pero simplemente le dijo: "A veces los militares necesitan un escarmiento".
Sakura solo suspiro aliviada cuando después de dos semanas lo volvió a ver buscando más somníferos.
Al menos tenía la certeza de que no venía a retarla por su medicamento.
Eso se convirtió en costumbre por parte de ellos, cada dos semanas el Capitán Ackerman visitaba la botica fuera de Shinganshina y Sakura por supuesto ya tenía preparado su medicamento.
Cuando llego un día a la botica lo vio agarrándose el cuello, Sakura sabía que ahora no venía solo por lo que usualmente llevaba si no por algo más por lo que Tsunade atendió esta vez.
El capitán le tendió una hoja con lo que necesitaba por lo que Tsunade fue inmediatamente a prepararlo según las dosis especificadas dejándolos solos.
—¿Te duele mucho?
—No tanto, lo normal
—Te puedo recomendar un antiinflamatorio, no sé si guste ca...
—Levi—La interrumpió antes de que pudiera continuar—Mi nombre es Levi, deja de decirme capitán, no eres mi subordinada.
—Yo soy Sakura—Dijo en respuesta ya que no sabía que más decir
—¿Y bien? ¿Cuál es el antiinflamatorio?—Sakura ante esas preguntas se apresuró a buscarlo, cuando se lo mostro y le indico como debía consumirlo Tsunade regreso a la parte frontal de la tienda con todo su pedido.
Levi pago y se fue de aquel lugar.
—¿Quieres aprender medicina?—Fue lo que le dijo Tsunade cuando el silencio reino en la botica.
¿Tan notoria había sido?
Ya no le importaba si fue o no notoria, así que solo asintió ante tal ofrecimiento.
Si se había quejado un poco del estudio boticario, el estudio de aprendiz de medico era infernal, pero no por eso poco alentador, aquellas tardes frías, lluviosas o calurosas llenas de estudio volvieron.
Si al principio había tardado 4 casi 5 años en perfeccionar sus habilidades el estudio de medico era aún más duro.
Tsunade la había llevado a varias visitas caseras, pero consideraba que no era suficiente para Sakura por lo que estuvo un tiempo bajo la tutela del doctor Jaeger quien se encontraba con más frecuencia con pacientes críticos o pacientes que requerían una operación, ya que Tsunade se había retirado a forma parcial del campo médico.
Sakura absorbía todo conocimiento como si de una esponja se tratara.
En sus rondines en el distrito de Shinganshina Sakura se había encontrado a lo lejos con Levi quien saludo con un elegante saludo del clan asiático, Levi solo le devolvía el saludo con un asentimiento de cabeza.
Levi era frio y reservado pero sus compañeros no tanto pues a pesar de que se encontraban bastante retirados Sakura aun escuchaba las bromas que le hacían al capitán.
Los años pasaron rápidamente y ahora una Sakura de 22 años podía decir que era un médico y un boticario hecho y derecho, Sakura seguía trabajando en la botica de Tsunade, era su zona de confort y a Tsunade no le molestaba tenerla en absoluto ahí, para ella era beneficioso porque podía salir y dejar encargado la botica.
Era un sábado en la tarde, aun había rayos solares suficientes. Sakura se encontraba sola pero siempre fue algo normal para ella estar en esa situación, no le importaba en absoluto.
El viento silbaba bastante fuerte a pesar de estar dentro de la botica, no había nubes negras por lo que se le hacía raro ese tipo de viento, Sakura estaba acomodando los medicamentos de las gavetas y soltó algunos cuando la puerta se abrió estrepitosamente provocando que el pañuelo de su cabeza saliera volando.
Pensó que fue el viento pero al girarse vio que estaba equivocada eran unos 3 hombres los que habían entrado.
—Miren nada más, vine por simple dinero y me encuentro con una preciosa chica para divertirme un rato—Esas palabras revolvieron el estómago de Sakura
—Cuando termines con ella déjame probarla a mí también—Menciono otro
Los 3 hombres se acercaron a ella pero antes de que si quiera uno la tocara vio como uno fue jalado con una gran fuerza tirándolo hacia atrás y entonces lo vio, el capitán Ackerman estaba ahí.
—¡Sakura! ¡Enciérrate! ¡Ahora!—Fueron las ordenes que Levi le dio ya acato sin siquiera replicar.
Sakura se encerró en el cuarto donde hacían las medicinas, ella solo escuchaba fuertes ruidos y quejidos, incluso escucho como varias cosas se derrumbaban, frascos y objetos que se estrellaban.
Cuando el ruido amaino Sakura abrió un poco la puerta para ver por la abertura lo que pasaba afuera pero ante esta acción la voz dura y dominante de Levi la sorprendio.
—¡Te dije que te encerraras!—Y dicho esto volvió a cerrar con seguro.
Fue bastante tiempo el que estuvo encerrada hasta que Levi toco la puerta y le ordeno salir, Sakura salió no sin antes ponerse su pañuelo y vio que los tres sujetos estaban en el piso inconscientes amarrados de las manos y ahora no solo estaban ellos si no también parte de las tropas de guarnición.
—Esto lo va a saber el comandante Pixis—Hablo Levi en un tono molesto.
—¡Pero capitán!—Intento rezongar uno
—Estas mierdas llevaban más de 1 mes haciendo de las suyas y ustedes no podían dar con ellos, su inutilidad es impresionante, no puedo creer que ahora la legión deba hacer su trabajo
—Estábamos siguiendo pistas
—¿Pistas en el centro de Shinganshina?
—Se buscaba información...
—Entre más hablas más empiezo a repudiarte por tu gran inutilidad
El soldado sabía que tenía enfrente a alguien con el rango de capitán pero no se pudo quedar callado—Somos de las tropas de guarnición no la escolta de su chica—Ante esas declaraciones Levi enfureció mientras que Sakura enrojecía garrafalmente
—Llévatelos—Ordeno—El lunes a primera hora habrá un informe sobre tu conducta, si aprecias la posición en la que estas pedirás por ella de rodillas, aunque también nos hace falta carnada de titanes—Esas palabras pusieron al cadete de color azul, ya no hablo y simplemente se llevó a los matones lejos de ahí junto a sus compañeros.
—Fuiste un poco cruel—Menciono Sakura cuando se quedaron solos
—No cruel, fui realista, son unos inútiles, si no hubiera llegado en el momento justo quien sabe que pudo haberte ocurrido
—Aun si, pusiste al joven de color azul por el miedo
—Es lo mínimo que se merece, aun así cumpliré con mi palabra acerca de dejar un informe
Sakura no dijo nada y desvió su mirada al piso—Levi... No... capitán Ackerman gracias por defenderme—Dijo mientras hacia una inclinación de 90 grados
—Los del clan asiático sí que son raros y es aún más raro ver a uno de sus miembros con el color de cabello rosa
Sakura rio nerviosamente—¿Es raro no?
—Yo diría que especial—Menciono haciéndola sonrojar.
Sakura tomo las manos de Levi sorprendiéndolo en el acto pero no las retiro cuando vio que Sakura está viendo sus nudillos fijamente.
—¿En agradecimiento puedo tratar su herida?—Pregunto Sakura tímidamente, Levi asintió, ante esa confirmación Sakura fue a la puerta principal y cerro con llave bajando las cortinas de la entrada.
Sakura guio a Levi a la parte de atrás para que pudiera tomar asiento en la mesa que estaba junto a la sala, Levi escaneo el lugar, no era muy grande, tenía un sofá y una silla alrededor de la chimenea, la mesa era pequeña solo para dos personas, al lado derecho de la chimenea se vio la entrada hacia la cocina a pesar de estar casi en penumbras y un poco alejado de la cocina vio dos puertas donde dedujo que probablemente uno era el baño y otra la cocina.
Lo que más le sorprendió era la cantidad de libros que había esparcidos por todos lados.
Digno de alguien de la rama médica.
Y otra cosa que también le sorprendió era que todo estaba limpio, algo desordenado pero muy limpio.
Sakura le pidió que tomara asiento así que él lo hizo, vio que Sakura se internaba nuevamente a la tienda principal pero no tardo en volver, Levi vio a Sakura cargando un par de cosas.
Sakura desinfecto las heridas de sus nudillos y las vendo delicadamente, perdió la noción del tiempo ante el tacto de Sakura y volvió en si cuando la fuerte lluvia y el viento empezaron a golpear las ventanas.
—Capi... Levi—Corrigió inmediatamente cunado lo vio con el ceño fruncido—Porque no pasa la noche aquí, la lluvia está bastante fuerte
—¿Tu mentora no se enojara?
—Como se habrá dado cuenta no está—Levi ya sabía eso, la había visto en el centro tomando una diligencia—No creo que le importe, después de todo son causas de fuerza mayor, además cuando se entere que salvo a su alumna y su dinero le agradecerá.
—Está bien pero ayudare a limpiar el desastre que hice en frente, me sobrepase con ellos—Sakura intento replicar pero no pudo hacer nada para convencerlo de que así estaba bien, lo único bueno fue que termino antes de acomodar todo.
Cuando terminaron de acomodar todo regresaron al interior de la morada y de un momento a otro vio a Sakura prendiendo la chimenea.
—¿Quiere un poco de té?
—Me encantaría
Sakura se internó con una lámpara de aceite en la cocina para poder preparar el té, cuando termino Sakura regreso con dos tazas y vio a Levi sentado en el sofá viendo la almohada a su lado derecho.
—¿Duermes en el sofá?—Le pregunto mientras tomaba la taza.
—Sí, aquí solo hay una habitación y le pertenece a mi maestra, pero no me molesta, el sillón es cómodo, hablando de eso, le traeré unas mantas para la noche, puede usar el sofá, yo dormiré en el cuarto.
—No te preocupes, la silla es más que suficiente para mí
—Ahora entiendo su dolor de cuello capitán—Dijo mientras reía calmadamente ante tal descubrimiento.
Después de ese intercambio de palabras no dijeron nada más Levi solo se dedicó a ver el fuego de la chimenea mientras Sakura estaba leyendo en silencio a su lado. Cuando Sakura sintió sus parpados pesado cerro el libro y fue por mantas al interior de la recamara, Levi se ofreció a apagar el fuego cosa que agradecía Sakura.
Sakura le dejo las mantas arriba de la silla y le ofreció dulces sueños, cuando Sakura se encerró en la habitación Levi se dispuso a dormir no sin antes tener algunos pensamientos acerca de lo que acaba de pasar, Levi se sentía realmente como alrededor de Sakura, cosa que muy pocos son capaces de hacer, los silencios que se formaban con ella no era molestos eran agradables.
Le gustaba pasar tiempo con ella.
Y ahora que estuvo a punto de perderla en manos de unos malditos decidió que quería acercarse un poco más a ella, pero antes debía enseñarle defensa personal a Sakura, sabía que su mente era prodigiosa pues terminar los estudios de boticario y medicina a su edad era una proeza por esperaba que su cuerpo también y aprendiera lo más rápido posible las técnicas.
No dejaría a Sakura indefensa, ni que volviera a pasar por eso, por lo que le enseñaría a defenderse aun cuando él no estuviera.
Pero eso sería algo con lo que lidiaría mañana por la mañana.
N/A: Saque dos One-Shot de jalón, un LeviSaku y un ErwinSaku aunque originalmente el ErwinSaku sería un HawkSaku pero no lo pude terminar, estos one-shot son mientras termino el capítulo número 5 de Vida titulado Erwin Smith, una disculpa por tardar pero si la tuve dura en el trabajo y en la universidad :'v
No se olviden pasar por mis otros trabajos.
Momento (ErwinSaku)
Las 5 Fases del cortejo (LeviSaku +18)
Algo oculta el capitán Ackerman(LeviSaku +18)
Temor (LeviSaku 'mi primer trabajo')
Omiai (TodoSaku)
Nos vemos en el capítulo número 5 de vida.
Modificado el 20/02/22 18:54
