Era un día normal, otra vez, como cualquier otro día en mi vida, me levante como todas las mañanas, cepille mi cabello como siempre, desenredando con cuidado los risos rosados que se habían hecho un lío mientras dormía, pero como jamás dejaba mi pelo largo no era algo que tomara mucho tiempo.

Siempre que hacía esto me preguntaba como saqué este tono de pelo tan peculiar, mama decía que cuando nací no me pude decidir si ser rubia o pelirroja, así que mezclé ambos tonos. No era una explicación que me convenciera, pero no iba a ganar nada con pensarlo demasiado.

Además, era bastante especial, y era lo de las partes que más adoraba de mí, además de mis ojos que tenían un tono dorado amarillo miel, a mí no me parecía tan peculiar como mi cabello, pero algunas personas siempre decían que eran bastante llamativos, y otras que incluso eran macabros, pero yo realmente adoraba esas partes anormales de mí.

Tome el uniforme que colgaba de mi puerta, era un suéter negro con algunas rayas blancas, acompañado de una falda azul que llegaba a la altura de las rodillas, realmente no me parecía muy llamativo, pero era un requisito de la escuela, así que no podía negarme a usarlo.

Desayune con algo de prisa, ya que era un poco tarde, pero no podía irme sin regar las flores del balcón, tenía de todo, hortensias, muscaris, dalias, liatris solo por mencionar algunas, supongo que la jardinería era uno de mis dones ocultos.

Salí corriendo de casa hacia la escuela. Era un trayecto de unas escasas diez calles así que era un paseo corto, y realmente ya estaba acostumbrada a él, quizá por eso pude percatarme rápido de que la calle lucia diferente esta vez, estaba… vacía.

No había ni un alma a la vista, ni siquiera se veía algún vehículo cerca, como si fuera la última persona en la tierra, de pronto la atmosfera se volvió más tensa, me sentía acechada, como si algo estuviera esperándome en ese punto exacto, aguardando su oportunidad para brincar sobre mí y atacarme.

—Buenos días, cariño —escuché mientras alguien me sujetaba del hombro por la espalda.

—AHHHHHHH —pegue un grito enorme mientras me aleje de un salto y tome la primera postura de ataque que pude.

—Amy, tranquila solo soy yo, tu inofensiva amiga Kira.

Reconocí rápidamente ese tono de voz, efectivamente frente a mí se encontraba mi no tan inofensiva, y bastante despreocupada amiga de pelo carmesí y ojos grises.

Kira era solo un apodo que le pusimos, ya que a ella no le gustaba su nombre real, decía que era demasiado "femenino", y después de darle algunas vueltas terminamos llamándola simplemente Kira.

—Hey, Amy, ¿estás ahí?

—Eh, ah, ehm, sí, creo.

—Oye, ¿estás bien? —me pregunto Kira con algo de preocupación en su rostro—, te noto algo más tensa de lo normal.

—Perdón es solo que… —balbucee mientras recobraba un poco el sentido—. Espera, ¿esta calle no estaba vacía hace un segundo?

—Pero de que hablas, la calle esta tan llena como siempre lo ha estado, ¿segura de que te sientes bien?

—Ahm, yo, no sé, juraría que no había nadie, y algo estaba persiguiéndome, y… —volví a balbucear, pero Kira me interrumpió jalándome hacia ella y dándome un abrazo bastante fuerte.

—Hey, tranquila —empezó a decirme en un tono suave mientras me acariciaba la cabeza—, sea lo que fuera que sentiste ya paso, y te prometo que si algo realmente está tratando de hacerte daño, yo te protegeré, ¿ok?

—Sí, lo sé —dije abrazándome con fuerza a ella—, gracias, Kira.

Me sentí más tranquila después de escuchar sus palabras, Kira podría ser demasiado despreocupada, pero también tenía su lado serio, el cual de hecho era bastante aterrador, pero a mí me daba confianza, realmente estaba agradecida de ser su amiga, aunque no siempre fuimos así.

—Vamos, ¿para qué soy tu amiga? —dijo mientras me soltaba—. Y hablando de eso, ¿por qué diablos te asustaste tanto conmigo?, ¿tanto miedo doy?

—Es tu culpa por acercarte así en un momento tan tenso, además, ayudaría más que no usaras el uniforme de hombres y te dejaras crecer un poco más el cabello.

—Bueno, sabes que las faldas no me quedan bien, y el cabello largo me estorba bastante, además, así podemos lucir como una linda pareja de novios, ¿no crees?

—Sí claro, entonces sé buen novio y paga mi desayuno de hoy.

—Si eso te hace sentir mejor…

Al principio cuando la conocí no nos llevábamos nada bien, era encimosa y peleonera, y muy confianzuda, yo solía decirle que en realidad era un hombre disfrazado solo para molestarla, y llegue a convencer a toda la clase en algún momento, al principio ella solo lo ignoraba, pero después le molestaba tanto que un día se desnudó enfrente de todas solo para reafirmar su género, desde entonces nos empezamos a llevar un poco mejor, es buena en los deportes y peleando, aunque pocas veces ha logrado ganarme a mí, quizá sea por su falta de técnica, o quizá solo se deje ganar, de cualquier forma, le tome bastante cariño, tenerla a mi lado me daba bastante tranquilidad.

—En fin, vamos o llegaremos tarde —dijo Kira dándome un pequeño empujón en la espalda.

—¿Y a ti desde cuando te importa llegar temprano?

—No me importa —replico retomando su tono burlón habitual—, pero a ti si, además, no quiero que Neith me tire otro sermón sobre la importancia de la educación.

—Si, eso suena a algo que haría ella —respondí siguiendo nuestro camino, aun con la inquietante sensación de ser observada.

Logramos llegar temprano a la escuela, las primeras clases pasaron rápido, aunque no logre prestarles mucha atención, ya que seguía divagando en mis pensamientos, tratando de comprender que había ocurrido aquella mañana. Cuando llego la hora del almuerzo fui a la cafetería con Kira.

—¿Y bien qué vas a querer? —dijo Kira abrazándome por el cuello

—¿Ah? —pregunté algo confundida.

—¿Dijiste que te invitara el desayuno, ¿no? —respondió con una sonrisa pícara—, Entonces, ¿qué vas a querer?

—No lo decía en serio, ¿sabes?

—Pues yo sí, vamos, no siempre puedo tratarte bien.

—Si tanto insistes… cómprame unos wafles.

—Ya ves, no era tan difícil, unos wafles y una chapata de jamón por favor —pidió Kira a la mujer del mostrador.

Estaba lista para sacar dinero y pagar yo la comida, pero Kira me detuvo sacando dinero ella de su bolsillo y poniéndolo sobre el mostrador, era algo que sinceramente no esperaba de ella, desde que la conocía era la clase de persona que pedía prestado para todo.

—Vaya, Kira con dinero, eso sí es algo raro de ver —interrumpió una conocida voz algo gruesa detrás de nosotras.

Voltee la mirada para ver a nuestra amiga Neith detrás de nosotras, cargando algunos libros como de costumbre, Neith era la mayor de nosotras, por un año y medio exactamente, eso también explicaba que fuera tan madura, tenía un cabello café dorado muy largo y rizado, que junto a sus ojos verdes, y los vestidos largos que usada fuera de la escuela, emitía un aura de madurez que desentonaba con el resto de nosotras; también era la que tenía los pechos más grandes entre nosotras, así que por lo general más que nuestra amiga parecía una madre cuidando a un grupo de niños revoltosos.

Ella era muy estudiosa, pareciese que tenía una respuesta para casi todas las preguntas del mundo, le gustaba mucho el arte en general y cada que podía te hablaba de ello, era muy raro verla sin un libro en la mano en la mano.

Supongo que eso explicaba por qué solía enojarse cuando alguna de nosotras no alcanzaba calificaciones altas, aunque solía suceder más con Kira, pero también se esforzaba mucho por ayudarnos a estudiar, así que no podíamos reprocharle.

—Ja ja ja —rio Kira sarcásticamente.

—¿A qué niño indefenso se lo robaste ahora? —pregunto Neith con una mirada fría.

—A ninguno.

—¿En serio?, ¿y de dónde sacaste tu tanto dinero entonces?

—Digamos que… he estado apostando un poco, y teniendo algo de suerte —le respondió Kira con una sonrisa picara

—Hmhh —suspiro Neith—, solo no te metas en problemas, por favor.

—Si mama…

—Reformulo, solo no metas a Amy en tus problemas

—Vamos, yo jamás haría eso

—Si lo haces —dijimos ambas al unísono

—Bueno, no lo haría intencionalmen…

El monólogo de Kira fue interrumpido por una pequeña chica que entro gritando a la cafetería

—¡AMY, SALVAME! —grito mientras se escondía detrás de mí.

Era mi pequeña amiga Lore, que huía de su habitual brabucona.

Su nombre completo era Karen Lorelei, pero le decíamos Lore de cariño, y Kira le decía loli cuando la quería molestar, y realmente no es que la pudiera culpar, a pesar de que Lore solo era medio año menor que nosotras parecía más una niña de primaria; era bajita y tenía una voz muy aguda, también solía actuar de forma tierna, y comía demasiados dulces, además solía peinarse con coletas, realmente era como la hermanita pequeña del grupo.

—Diablos, ¿a dónde corrió esa pequeña rata? —murmuro una chica de pelo rizado que entro poco después.

—Ay dios, ¿ella de nuevo? —pregunté con molestia, Lore solo asintió con la cabeza.

—Ah, ahí estas —dijo volteando hacia nosotras—. Vamos Karen, tú y yo aún no terminamos.

—¿Qué demonios quieres ahora Naomi? —dije poniéndome frente a ella con una mirada amenazante.

—oh, esto no tiene que ver contigo cariño, yo y el gremlin tenemos un pequeño asunto pendiente.

—Pues tu asunto se termina ya —interrumpió Kira dando unos pasos al frente—. Lárgate ahora antes de que te saque la mierda a golpes.

—No van a poder protegerla por siempre, tarde o temprano lo entenderán por las malas —exclamo mientras se marchaba bastante enfurecida.

—Te juro que un día le voy a romper las malditas piernas a esa puta —bufo Kira aún molesta.

—No creo que sean necesarias tantas groserías —reprocho Neith, era una mala costumbre suya regañar a Kira cuando hablaba asi.

—Ustedes dos, dejen eso para después —dije, antes de que empezaran a discutir—. Y bien Lore, ¿ahora qué diablos quería Naomi contigo?

—Bueno… —me contesto entre llantos—, quise teñir mi pelo para poder encajar mejor con ustedes —dijo mostrando las puntas de sus coletas—. Y cuando ella lo vio dijo que se veía horrible y que me iba a dar algunos "retoques y consejos de moda", así que me persiguió con unas tijeras desde el salón hasta aquí.

—Ahora yo también tengo ganas de partirle las piernas —dije enojándome—. Espera, ¿cómo que encajar mejor con nosotras?

—Bueno, es que todas ustedes tienen tonos de pelo llamativos, así que creí que se vería raro que fuera la única con un color normal y aburrido.

—Ay Lore —dije abrazándola muy fuerte—, no deberías pensar en eso, te queremos tal como eres, no necesitas cambiar nada de ti.

—Si me lo preguntas a mí, te ves bastante genial —agrego Kira uniéndose al abrazo.

—Tu tranquila, después nos encargaremos de hacer algo con Naomi.

—Gracias, chicas —dijo Lore mientras sonreía y se levantaba del piso.

Lore siempre estaba muy pegada a nosotras y se entristecía cada que parecía que íbamos a pelear, supongo que es porque tenía miedo de que nos fuéramos a separar después de eso, así que había que consolarla rápido o su llanto no pararía mínimo por 3 horas, me preocupaba esa dependencia excesiva hacia nosotras, pero no era como si yo pudiera cambiar algo, así que aprendí a vivir con ello, creo que simplemente me parecía mejor tratar de protegerla que tratar de hacerla fuerte.

Después de todo ese alboroto, por fin nos sentamos a comer, aún teníamos algo de tiempo antes de la siguiente clase, aunque no todo el que me hubiera gustado.

—Bueno, aprovechando que las tengo a las 3 reunidas aquí —dijo Neith sacando un panfleto de entre sus libros y lo puso sobre la mesa—. Quería contarles sobre esto.

—¿Una luvia de estrellas? —lo tomé para poder leerlo

—Si, exactamente eso

—Suena interesante, y esto es él… —dijo Kira quitándomelo—, ¿jueves?, eso es bastante pronto.

—No es cualquier jueves, es un jueves 29 de agosto —agrego Neith denotando algo de emoción en su voz

—¿Y qué tiene de especial que sea ese día? —pregunto Lore con una mirada llena de curiosidad e inocencia

—Bueno, hay una leyenda una diosa antigua… —empezaba a narrar Neith

—Resúmelo en 4 frases o menos —le interrumpió Kira, queriendo evitar la larga lectura.

Conocía bien a Neith, así que sabía que eso iba a durar mínimo 3 horas, tiempo que en realidad no teníamos

—Amargada —refunfuño Neith—, en resumen, hacen llorar a la diosa y resulto que sus lágrimas eran milagrosas, la leyenda dice que si cae una lluvia de estrellas justo en ese día es porque ella está llorando y sus lágrimas milagrosas te concederán un deseo

—Si… yo no me creo tanta fantasía —dijo Kira terminando su almuerzo

—Además, es entre semana —agrego Lore terminando de leer el panfleto— y bastante noche, al siguiente día tenemos clases, así que no creo que sea tan buena idea ir.

Kira y Lore no parecían muy convencidas de querer ir, Neith se veía bastante desilusionada, volví a tomar el panfleto para poder leerlo completo y logré percatarme de algo.

—Oigan, este parque está a 2 cuadras de mi casa —dije señalando una parte del folleto, donde mencionaba un evento público para ver la lluvia de estrellas al aire libre—. Podríamos ir a ahí y luego todas quedarnos en mi casa, así no nos preocuparíamos de la escuela al día siguiente, milagro o no, podríamos hacerlo solo por diversión.

—Eso no suena mal —dijo Kira con algo más de ánimo—, Además, no desperdiciaría una oportunidad para dormir contigo —agrego poniendo una mirada pícara.

—Kira, estamos en público, guarda eso para después, aquí hay niños presentes —respondí sonrojada

—Entonces supongo que ya está decidido —dijo Lore con una sonrisa muy grande

El timbre sonó y tuvimos que regresar a nuestros salones, Kira era la única que iba conmigo, Neith era un grado mayor y Lore uno menor

—Hey, espera —dije deteniendo a Neith, ella solo dio un suspiro

—Sí… supongo que te debo las gracias, no pude pensar en algo para convencerlas

—¿Cuándo planeas decirles? Que acabando el curso te irás del país.

—Yo… no lo sé, pronto, solo, no sé cuándo sea el momento correcto, y me preocupa mucho como reaccione Lore.

—Mira, sé qué haces estas cosas para estar más tiempo con nosotras, pero deberías decirles pronto, entre más tiempo tengan para asimilar las cosas será mejor.

—Si… lo hare… lo intentaré… gracias, Amy


hola, gracias por pasarte por mi historia, de verdad lo aprecio mucho, esta historia la llevo escribiendo desde hace varios años, pero jamás había tenido el valor o la motivación para publicarla, así que esto es un gran paso para mi, espero disfrutes leyéndola tanto como yo lo hice escribiéndola

tratare de no demorar mucho en las actualizaciones, pero los caps son algo largos, y a veces no me siento 100% motivada para escribir, pero daré mi mejor esfuerzo