.

NejiTen Week día 7

Febrero 20/2022

Prompt: ANBU / Akatsuki

Disfruten la lectura.


.

Día 7: ANBU

.

Ajustó la máscara que cubría su rostro antes de hacer una seña a los otros compañeros de su equipo para indicarles que continuaran. Estaban muy cerca del enemigo, de eso estaba segura, y no se trataba de intuición o presentimiento. Avanzaron unos cuantos pasos más antes de volverse a detener, habían llegado a un claro dentro del bosque y había rastros de una pelea por todo el lugar. Frunció ligeramente el ceño, conteniendo las ganas de quitarse la máscara a la vez que se agachaba para ver más de cerca las marcas en el suelo.

Ella conocía esas marcas, aunque le parecía completamente imposible, ¿o tal vez la palabra era improbable? Como fuera, la cuestión es que era muy difícil de creer que fuera exactamente esa persona quien hubiera dejado dicho rastro. Tomó un poco de tierra en sus manos, palpando el pasto que había sido cortado mientras se seguía repitiendo que eso no era posible. Sin decirle nada a sus compañeros soltó la tierra en su mano y se alejó para subirse a un árbol y poder ver la escena desde arriba, había un total de tres marcas circulares prácticamente solapándose entre ellas, pero ella sabía reconocerlas y contarlas, había aprendido a hacerlo desde mucho tiempo atrás.

- ¿Tenten? — escuchó que le preguntaba uno de sus compañeros desde el suelo, así que de un salto se bajó

- Nos separaremos, cada uno irá en una dirección — eran un equipo de cuatro, así que podían irse cada uno en un punto cardinal — busquen heridos — no quería decir en voz alta exactamente a quién debían buscar y que esperaba estuviera vivo, porque para haber usado esa cantidad de veces la técnica significaba que era muy probable que hubiera estado superado en número — ¡Andando!

Los shinobis bajo su mando intercambiaron una mirada rápida antes de irse cada uno en una dirección. No es que ella hubiera deseado específicamente que le dejaran el este a ella, pero justo en esa dirección podía ver un rastro específico que quería seguir y de ahí que al bajar del árbol se hubiese asegurado de hacerse en esa dirección para que los demás se fueran en las otras.

Giró para adentrarse en el bosque, con todos sus sentidos completamente centrados en no perder el rastro, tratando que su corazón no se acelerara de solo pensar en encontrar herido al autor del rastro que seguía. Tratando también de pensar en si realmente ese sería el día que lo encontraría, el día que lo volvería a ver. Inhaló profundo para no dejar que su mente se elevara en posibles escenarios donde tuviera razón, sino en hacer uso de sus habilidades de rastreo para poder llegar al fondo de todo.

Los minutos fueron pasando mientras ella avanzaba, notando ramas rotas y algunas señas de otras posibles peleas. Lo habían perseguido, eso lo había notado parcialmente por las huellas en el suelo, pero no se atrevía a vaticinar cuántos eran. Seguía viendo todo a su alrededor, hacía más de una semana que no llovía, por lo cual tampoco podía estar segura de qué tan recientes era el rastro que seguía, aunque en la aldea cercana les habían dicho que Akatsuki estaba por la zona, así que su corazón también se aceleraba ante esa idea. ¿Eran los Akatsuki quienes lo habían acorralado?

Había avanzado alrededor de otro kilómetro cuando encontró una nueva circunferencia en el suelo, convenciéndose que se trataba de él, no le cabía ninguna duda que esa era la marca que dejaba un kaiten al ser realizado. Lo que significaba que por primera vez desde que se había ido de la aldea, Neji estaba cerca, estaba segura. Revisó todo a su alrededor, viendo con horror lo que era un charco de sangre que ya había sido absorbido por la tierra en su mayor parte. Aún así se sentía ligeramente tibio, no había pasado mucho tiempo.

Se detuvo por un momento antes de dar el siguiente paso, si realmente se trataba de un grupo de Akatsuki los que estaban cerca no era seguro acercarse a ellos sola, lo más sensato era hacer la señal para que sus compañeros llegaran hasta donde ella estaba y luego sí continuar. Sin embargo, el solo hecho de pensar que Neji estaba cerca y estaba herido la hacía olvidar el reglamento y tan solo correr a encontrarlo. Respiró profundo varias veces antes de invocar una kusarigama y avanzar, teniendo que quedarse completamente inmóvil ante la imagen que la recibió tras el grupo de árboles.

El arma en sus manos se desvaneció mientras ella corría para revisar a los hombres tendidos en el suelo, primero para comprobar que ninguno de ellos era Neji y segundo para revisar si todavía podía hacer algo por sus heridas. No quería admitir que había suspirado aliviada al descubrir que los cinco hombres tendidos en el suelo eran completos desconocidos, y no quería admitirlo porque todos estaban muertos y era evidente que su oponente no había mostrado ningún tipo de misericordia. Un Akatsuki, dijo su mente de una vez. Solo un Akatsuki sería así de despiadado, y eso sin mencionar que hubiera derrotado a todos los atacantes.

Estaba confusa porque a su mente seguía llegando la imagen de Neji, estaba segura que había visto la marca en el suelo dejada por el kaiten, así que él tenía que estar cerca. Sin embargo no estaba entre las víctimas del despiadado atacante. Vio a su alrededor, los cuerpos todavía estaban tibios, reiterando lo que ya había pensado sobre no haber pasado mucho tiempo desde el combate. Entre toda la sangre que había por doquier, un rastro llamó su atención, no parecía ser una salpicadura ni de alguno de los presentes, parecía alejarse del lugar.

Su instinto de supervivencia y todo lo aprendido en su entrenamiento no solo como shinobi sino posteriormente como ANBU le decían que tenía que llamar a su equipo. Pero por estúpido que sonara, su intuición le decía otra cosa, su intuición le decía que siguiera sola porque iba por fin a encontrarlo. Dudando optó por hacerle caso a ambas cosas, invocó un ave para enviarle un mensaje a sus compañeros con su ubicación exacta, pero sin decirles que era una emergencia o que tuvieran que darse prisa. Dado todo lo que se había alejado de ellos podía suponer que sería cosa de una media hora para que llegaran hasta donde ella estaba, teniendo tiempo para terminar de investigar por su cuenta.

A pasos un poco más rápidos, pero sin dejar de prestar atención a todo a su alrededor, avanzó siguiendo el hilo de sangre que veía en el suelo. No era tan profuso para preocuparse porque la víctima se desangrara, pero tampoco se trataba de un simple rasguño. En el momento que llegó a una nueva zona del bosque pudo sentirlo de forma automática, esa sensación que llevaba años sin sentir pero que ella reconocía perfectamente. Más de una vez sus amigos le habían dicho que era imposible, incluso el mismo Neji le había dicho que técnicamente era imposible que ella sintiera cuando un byakugan la estaba observando, y aún así, ella lo hacía.

Podía sentirlo, podía sentir ese dōjutsu fijo en ella y sus movimientos, tratando de no dejar que su corazón se desbocara porque solamente podía tratarse de Neji, porque además estaba herido y tenía que ayudarlo. A pesar de sentirse bajo esa mirada, no podía decir el punto ni la distancia exacta desde el que surgía, pero con sus conocimientos de la técnica de su desaparecido novio sumado al rastro de sangre en esa dirección y al hecho que a lo lejos podía ver una cueva, no era muy difícil adivinar que Neji debería estar allí refugiado.

Un nudo se formó en su estómago a medida que avanzaba hacia la cueva en cuestión, desde esa madrugada en que Neji había abandonado la aldea no lo había vuelto a ver, no había sabido nada de su vida. Siempre había estado segura que seguía vivo, incluso el primer año había hecho todo lo que estaba a su alcance para poder encontrarlo. Había hablado con la Hokage, tratando de convencerla que así como en su momento había permitido escuadrones de búsqueda para Sasuke, lo hiciera para el Hyūga.

No quería pensar en sí misma como una novia abandonada ni que todo su esfuerzo se debía exclusivamente a que tenían una relación y el no entender que Neji hubiera llegado hasta esa decisión tan extrema como lo era abandonar la aldea. Mucho menos en verse desvalida o con el corazón roto, se trataba de buscar a un importante shinobi y alguien cuyo dōjutsu era anhelado por muchos enemigos, podía estar en riesgo al vagar solo por el continente.

Pero cuando el primer año pasó y Neji no apareció ni regresó, todos parecieron resignarse a que no volvería jamás, incluso escuchó murmullos de los Hyūga que a veces veía por ahí que posiblemente ya estuviera muerto y que era una ventaja que tuviera el sello, así que los secretos del byakugan jamás podrían ser revelados con su cadáver. Odiaba a esa maldita familia, no solo por la infancia que le habían dado a Neji sino por su horrible reacción cuando el patriarca y sus hijas fueron asesinados.

Pero Neji le importaba, ella lo amaba y a pesar de los años que habían pasado y que ella hubiera seguido su vida, seguía pensando en él y confiando que sin importar en dónde estuviera, estaría a salvo. Y en ese momento sabía que estaba herido.

A pasos seguros empezó a adentrarse a la cueva, quitándose la máscara de oso panda que cubría su rostro. No pensaría en la broma absurda que era para todos haberle dado ese animal precisamente para su máscara, tan solo en que quería poder ver mejor y que aunque era obligatorio usarla durante las misiones, no es como si la persona que iba a encontrar no supiera ya su identidad. Esperó unos segundos que sus ojos se adaptaran a la escasez de luz, viendo en el suelo algunas vendas untadas de sangre junto a una kama igual de ensangrentada. Su ceño se frunció, las heridas de los cadáveres habían sido causadas por un arma como esa.

- Tenten — escuchó de repente, sintiendo un peso desaparecer de ella al comprobar que efectivamente se trataba de él — no deberías estar aquí

- ¿Qué tan herido estás? — trató de actuar de forma profesional aunque por dentro moría por correr hacia Neji y abrazarlo, llevaba tanto tiempo añorando volver a verlo que nada le importaba en ese momento

- Viviré — pudo sentir que su byakugan era desactivado

- Ven, déjame revisarte — había una pequeña fogata que escasamente si iluminaba algo, por lo cual buscó entre sus cosas un pergamino en el cual tuviera algo con lo cual iluminar mejor y proceder a hacer las curaciones respectivas

- Dame tu botiquín — interrumpió él su búsqueda, asumiendo que se trataba de una herida un poco más grave lo hizo de una vez, cualquier tiempo que se ganara en detener la pérdida de sangre era valioso — ¿tienes algo de comer?

- Claro – por un momento le pareció que él trataba de evitar que ella iluminara más el lugar, en especial porque no salía de la penumbra que lo cubría para que pudiera verlo mejor, pero descartó la idea a la vez que le extendía el pergamino con sus provisiones que Neji recibió extirando el brazo, después que lo curara podrían comer algo

- ¿Estás sola?

- No, mis compañeros ya deben venir hacia aquí, ellos me ayudarán a cargarte para que podamos volver a la aldea

- No volveré

- Lo hablaremos después — el byakugan volvió a ser activado — esa presencia deben ser mis compañeros — comentó de una vez suponiendo que lo había hecho para saber a qué distancia estaban exactamente — todavía tenemos algunos minutos a solas

- Lo sé — él movió algo, poniendose de pie y acercándose a la fogata que estaba en medio de ellos, permitiendo que las llamas iluminaran su rostro y su atuendo antes oculto. Ella se quedó completamente congelada ante la imagen que veía, eso tenía que ser mentira, tenía que ser un sueño — lo siento, Tenten

Fue lo último que escuchó antes de sentir un golpe en su pecho con el puño suave, haciendo que todas sus extremidades dejaran de funcionar. Él evitó que se golpeara contra el suelo, depositándola suavemente antes de darle la espalda para irse. Ella seguía atónita, incapaz de procesar el significado de la capa negra con nubes rojas que cubrían a Neji.

.

.


.

.

¿Me odian mucho? Desde que anunciaron la semana tuve esta idea para una historia mucho más larga y decidí que para hoy traería algo así como el prólogo o la introducción. No sé cuándo la seguiré escribiendo, pero sí que queda anotada en mi listado de proyectos que muero por escribir.

No siendo más, doy por concluida esta semana (sí, sé que me faltó el día 6). Muchas gracias a todos los que se animaron a participar y, por supuesto, a todos los que me leyeron.

Espero volver pronto con la continuación de mis historias en curso y con nuevos proyectos que están pululando por mi cabeza.

.

Recuerden que sus comentarios son bien recibidos en un review, además que en mi twitter (idamariakusajis) estaré posiblemente retuiteando todo lo que encuentre sobre esta semana y en mi instagram (idamariakusajishi) también.

.

Att: Sally K