Era más de medio día cuando los chicos de la Buccigang comenzaron a bajar por el desayuno: La noche anterior habían tenido que supervisar el desembarco y transporte de un montón de mercancía extremadamente valiosa, y para cuando por fin pudieron regresar a casa ya casi amanecía.

Bucciarati había tenido que entregar un reporte bastante detallado de la misión con uno de sus superiores, así que que naturalmente fue de los últimos en despertarse. Giorno, la única otra persona en esa casa que contaba con suficiente habilidad para preparar algo sin incendiar la cocina y la buena voluntad de hacer el desayuno para el grupo aunque fueran unos malagradecidos, se dispuso a preparar omelettes con champiñones y queso para todos... Y ya que estaba de buen humor, fue un poco más lejos, preparando smoothies de distintas frutas para sus amigos (las cuales creó con Gold Experience, porque casi nunca tenían frutas frescas en esa casa), a demás de unos bocadillos de tocino para las Sex Pistols y otro un poco más grande para la Doctora: el animal llevaba solo dos semanas en la casa, pero ya se había ganado su estima.

Como si se tratara de el canto de una sirena, el olor a comida atrajo a casi todos los habitantes de la casa (aún en ropa de dormir) a la cocina.

- Me alegra que estén despiertos: El desayuno ya está casi listo. Fugo, ¿podrías ayudarme a poner la mesa?

- ¿Por qué yo?

Giorno lo miró de una forma que parecía decir "¿Por qué crees?" para luego dirigir su mirada hacia Mista, que se sacaba un moco, Narancia, que rodaba en el piso con la Doctora (su forma habitual de saludarla en las mañanas) y Abbacchio, con su habitual cara de asco. De mala gana, el neurótico del grupo puso los tapetes y los cubiertos, mientras Giorno pasaba los platos con comida (había guardado los omelettes en el horno para que no se enfriaran), y los smoothies.

- ¡Wow, Giorno! ¿De verdad hiciste todo esto tu solo? - Preguntó Narancia, con la boca hecha agua ante la excelente presentación de la comida.

- Solo son omelettes. - Respondió el aludido, con modestia. Abbacchio puso los ojos en blanco: Estaba a punto de hacer algún comentario despectivo, pero vio a Bruno bajando las escaleras, así que se contuvo.

Giorno fue por el plato restante, y después de que todos, excepto Abbacchio, agradecieran el desayuno, se dispusieran a comer. Hubieron varios halagos hacia el cocinero por parte de Narancia y Mista. Cuando Leone dio el primer sorbo de su Smoothie de moras azules y notó que tenía una pizca de alcohol, pensó que, después de todo, Giorno no era taaaaaan malo.

Iban a medio desayuno cuando el rubio con las donitas pareció recordar algo, y fue rápidamente a la cocina.

- También hice esto para las Pistols y Doctora.

Como si las hubieran invocado, las Sex Pistols hicieron acto de presencia, agradeciendo ruidosamente al rubio. Al ver a las chillonas criaturas, la Doctora, quien estaba acostada relajadamente debajo de una silla, cambió a una postura más alerta y alegre. Cinco se acercó a ella, y el perro comenzó a batir la cola con energía, golpeando una pata de la mesa, llamando la atención de los humanos del lugar.

- Cinco, puedes jugar con Doctora más tarde; ahora ve por tu almuerzo, antes de que los demás se lo acaben.

- Mista, ¿Doctora puede ver a las Pistols? - Preguntó Bucciarati con cautela.

- Eso parece, ¿por? - Respondió despreocupadamente el pistolero, mientras daba un sorbo de su smoothie de mango.

- ¿POR QUÉ NO LO MENCIONASTE ANTES, PEDAZO DE IMBÉCIL? - Gritó Fugo, bastante alterado.

- No sé, no me pareció relevante.

- Mista. - Comenzó Giorno, masajeándose las sienes. - ¿Estás consciente de que los stands solo pueden ser vistos por otros usuarios de stand, cierto?

El pistolero se ahogó con su bebida ante la revelación.

- ¿Los animales pueden tener stands? - Preguntó Narancia, curioso.

- He oído rumores al respecto. Por ejemplo, dicen que el jefe tiene una tortuga que tiene una habitación en su caparazón, y puede guardar objetos y personas dentro de ella. - Respondió el azabache con corte de honguito.

- ¡Wow! - Exclamó, maravillado, mientras le daba su bocadillo de tocino a la Doc, y esta lo tomaba delicadamente con su hocico, para comerlo tranquilamente bajo la mesa.

- Por ahora, terminemos de desayunar. Luego haremos algunas pruebas con Doctora.

Después de comer, recoger la mesa y lavar los platos (porque si no lo hacían al momento, no lo hacían nunca) todos se reunieron en la sala.

- Tal vez no puede ver a las Pistols, y solo le llama la atención el ruido.

Fugo le soltó un putazo en la cabeza.

- Los no-usuarios tampoco pueden escuchar a los stands, tarado.

- Ah. - No trató de discutir, porque el golpe le había reiniciado el sistema.

- De todas formas, tenemos que comprobarlo. ¿Giorno?

El aludido asintió e invocó a su stand. La Doctora inmediatamente enfocó su vista en donde Gold Experience se había materializado. El ser humanoide se agachó, y como si esto fuera una invitación (y tal vez lo era) el animal se acercó amistosamente: GE tenía la escencia de Giorno, y la Doctora adoraba a Giorno, así que se sentía en confianza. Gold extendió su mano para acariciarla, a lo que ella accedió, gustosa.

Hicieron otros experimentos con Sticky Fingers, Moody Blues y Aerosmith. A ese punto era bastante evidente que el animal podía ver perfectamente a los stands.

- Tal vez todos los animales puedan verlos. - Sugirió Mista. No parecía probable, pero de todas formas, Giorno creó un ratón para hacer algunos experimentos: la pequeña criatura no era consciente de los stands.

- ¿Y si es una cosa de los perros?

- No lo creo, Narancia. Lo más lógico es que ella también tenga un stand. - Respondió Bucciarati, con un suspiro desganado.

- ¿No podías conseguir una mascota normal, Mista? - Preguntó burlonamente Abbacchio: Nadie había notado en qué momento el peliblanco se había hecho de una botella de vino, pero esta iba por la mitad, y el alcohol le aflojaba la lengua.

- Ahora no, Abbacchio. - Intervino Bruno. No tenía ganas de lidiar con una discusión estúpida en ese momento.

- ¿Y por qué no hemos visto su stand? - Preguntó Narancia.

- Hay muchas posibilidades. - Respondió Giorno. - Tal vez es porque no se ha sentido amenazada hasta el momento, o porque no sabe usarlo. Otra opción es que su stand aún no se haya manifestado... O puede que los stands funcionen de forma diferente en animales.

- Esto está muy mal...

- Mira, Fugo, si vas a sugerir de nuevo que nos deshagamos de la Doctora... - Mista ya estaba sacando su pistola, pero Fugo intervino.

- No. De hecho, me alegra que la encontramos nosotros. - Los demás lo observaron como si de pronto hubiera comenzado a hablar en arameo antiguo. - Sería un riesgo que estuviera en la calle, o peor aún, que algún enemigo la tuviera y descubriera sus habilidades. La idea de que tengamos a un usuario con un stand desconocido y carente de raciocinio me desagrada bastante, aunque creo que estamos a salvo: Narancia ha puesto a prueba los límites de tolerancia del animal infinidad de veces, y sigue entero. A demás, si logramos entrenarla correctamente, nos sería de mucha utilidad... Especialmente si tiene un poder parecido al de esa tortuga de la que habló Bucciarati.

- Vamos a necesitar un poco más de información sobre stands animales. Trataré de averiguar algo sin levantar sospechas... Podría ser peligroso si otro grupo, como la Squadra, se enterara de que tenemos un perro con un stand.

- Creo que puedo ayudar con eso. Un familiar mío dirige una fundación que recolecta información sobre usuarios de stand. Seguro saben algo al respecto.

- ¿Tienes familia? - Al parecer, el hecho de que Giorno tuviera parientes era más impactante para Mista que el enterarse de que su perro tenía un stand.

Giovanna tuvo unos cuantos flashbacks de la bizzara (en el sentido anglosajón de la palabra) conversación que había tenido con su... ¿Sobrino bisnieto? Jotaro Kujo, algo sobre como su padre era un vampiro con aspiraciones a conquistar el mundo o algo así, que se había robado el cuerpo de su tatarabuelo, Jonathan Joestar, por lo que técnicamente tenía dos padres biológicos. Todo eso era demasiado para un adolescente de 16 años, incluso uno tan maduro como Giorno Giovanna, así que procuraba no pensar, y mucho menos hablar del tema.

- Algo así.

- ¿Y si se quieren llevar a la Doctora? O peor aún, ¿y si piensan que es peligrosa y tratan de matarla?

- No te preocupes, Narancia. No vamos a permitir que eso suceda. - Para Bruno Bucciarati, esa bola de pelos era otra de sus bendiciones, parte de su familia. Y si alguien quería dañarla, tendría que hacerlo sobre su cadáver.

Giorno hizo unas cuantas llamadas, hablando inglés perfectamente. Ante la sorpresa de todos, fue Narancia quien tradujo las conversaciones para los demás (menos Fugo, por supuesto): Hablaba el idioma de maravilla gracias a Snoop Dogg.

Al día siguiente, a primera hora, llegaron a la mansión cinco científicos y cuatro adolescentes que no podían ser mucho mayores que Giorno: Jotaro había decidido que debían hacer varias pruebas con el animal, y como medidas de precaución había enviado al usuario de Crazy Diamont, para reparar posibles daños, al usuario de The Hand, en caso de tener que neutralizar al animal, al usuario de Echoes, para evitar que los dos anteriores hicieran algo estúpido, y a la usuaria de Love Deluxe, porque se rehusaba a dejar ir a su novio solo a Italia después de enterarse de que que había asaltado y casi asesinado por Black Sabbath durante su última visita.

Afortunadamente, las cosas salieron bastante bien. Un etólogo evaluó el comportamiento de Doctora, concluyendo que era un animal bastante inteligente, sociable, tranquilo y paciente, por lo que en teoría, no debía representar un riesgo a menos que se le llavara a una situación límite. Los otros científicos hicieron algunas pruebas raras para tratar de conseguir que el stand se manifestara, pero ninguna funcionó. Uno de los hombres sugirió golpearla (en inglés), pero al ver que Narancia sacaba su navaja, se retractó de inmediato.

Después de los exámenes, hubo una reunión en la sala, donde un científico con marcado acento Ruso les contó toda la información que tenían sobre usuarios de stand animales: Les habló de un chimpancé cuyo stand era básicamente un barco, sobre The Fool, un stand de arena controlado por un perro llamado Iggy; Pet Shop, y su stand de hielo, Horus; un par de ratas de Morioh capaces de disparar proyectiles que derretían la carne; un gato/planta que usaba el aire para atacar y defenderse; y otros cuantos casos.

También les explicó que todos esos animales eran extremadamente inteligentes, con razgos de comportamiento casi humano y, en general, superiores a otros de su misma especie. Según el científico, si la Doctora no manifestaba sus habilidades, era simple y sencillamente, porque no le daba la gana.

Entre los experimentos y la explicación, se hizo de noche, y Bruno invitó a los visitantes a pasar la noche en la mansión. Los científicos se quedaron en los dos cuartos de visitas, mientras los adolescentes tomaron los cuartos de Fugo y Giorno, quienes cedieron sus habitaciones para pasar la noche con Narancia y Mista, respectivamente. Aunque en realidad, no durmieron mucho: Okuyasu sacó de su maleta varias barajas de UNO, y todos jugaron hasta la madrugada (sin los científicos, ellos se habían retirado a descansar y hacer cosas nerds).

Los extranjeros partieron a la mañana siguiente, y durante un tiempo, nuestros queridos mafiosos (excepto Narancia, por supuesto) se mostraron algo recelosos con la Doctora, pero con el paso de los días dicho recelo fue desvaneciéndose... Y a la semana, prácticamente se habían olvidado del asunto del stand.


Qué onda raza. ¿Les gustó el capítulo?

Por supuesto que la Doctora iba a tener un stand, no podía ser de otra forma. Si los stands fueran reales, la Doc tendría uno, porque es una chingonería, como de que no.

Por otra parte, ¿quieren que escriba un capítulo especial más enfocado en las interacciones de la Morioh-gang y la Buccigang? Aquí se hace lo que el público pida. Eso va para mis queridos lectores de Wattpad, porque la raza de Fanfiction ni me pela.

Btw, un etólogo es aquel que se encarga de estudiar el comportamiento animal. Es como una subdiciplina de la psicóloga y biología juntas.