Boku no hero No me pertenece

Esto sale de mi mente cuando solo quiero escribir guarradas de mi pareja favorita.

One week

Midoriya Izuku sabe que nunca debe bajar la guardia cuando se enfrenta a un quirk desconocido, no por nada lleva ya varios años como héroe profesional y está dentro del top 10 de la lista de mejores héroes a nivel del mundo, tercero a nivel de Japón. Con tan solo 23 años, había vivido demasiadas cosas para recapitular, pero demasiadas pocas desde su perspectiva; aún tenía tanto que darle al mundo y su deseo de ser héroe siempre había eclipsado todo a su alrededor. Trabaja para la agencia de Mirio Togata, su anterior sempai en la UA, que ahora es quien dirige lo que fue la anterior agencia de Sr Nighteye; de alguna forma Izuku no pudo rechazar la oferta cuando le llego.

Durante sus años de formación escolar, había pasado mucho más que algunos héroes del doble o triple de su edad; no cualquiera lucha contra un loco psicópata que quiere adueñarse del mundo.

Pero al convertirse en héroes los retos siguieron aumentando, aprendiendo cosas nuevas y diferentes, siempre dispuesto ayudar a los que lo necesitaran. Definitivamente no era como All Might, no llevaba el peso del mundo sobre sus hombros, ya que tenía colegas y amigos a su alrededor que lo ayudaban a soportar lo malo que enfrentaban.

Aun así, Izuku no era torpe.

Tal vez un poco, pero en general sus peores heridas siempre fueron por intentar evitar que otro las sufriera, como en ese momento.

Había saltado por inercia frente al interno que estaba bajo su ala, esperando que la pequeña Yu no sufriera ninguna herida. Yu era una chica de la UA en su segundo año, que tenía la habilidad de que su cuerpo creara energía propia, que lograba usar para disparar o volar. Pero su cuerpo había ocupado mucha practica para aprender a usar esa particularidad tan poderosa, ya que sus ataques podrían asesinar fácilmente; entonces Izuku la había prácticamente adoptado desde que estaba en su primer año y ayudándola.

Que la niña tuviera cabellera rubia y ojos de color vino, sin duda habían hecho que fijara su atención en esta.

Claro que Yu era demasiado torpe y adorable, para parecerse a Katsuki, pero sin duda Izuku tenía un tipo en mente. No es que pensara de esa forma de Yu, jamás, demasiado joven. Una parte dentro de él, oculta al mundo y que jamás admitiría, pensaba que Yu podría ser una hija para él, que podría tener con Katsuki. No es que fuera común que dos chicos procrearan, hay toda clase de particularidades en este mundo en realidad y la genética avanza demasiado.

Además, no salía con Katsuki, solo eran buenos amigos.

Izuku en realidad le gustan las chicas, de verdad, siempre se ha sentido atraído a las chicas más que a los chicos; ahora que lo medita, solamente le ha gustado Katsuki del género masculino; tal vez se sintió algo abrumado cuando se hizo amigo de Shoto (pero jamás al nivel de Katsuki). Además, aunque no le gustaran los chicos, Katsuki era la persona de la cual se había sentido más fuertemente atraída.

Como siempre, él era la constante de su vida.

No se sorprende que la admiración y amistad que ha tenido desde siempre, terminara convertido en amor.

Claro que jamás se declararía. Aunque Katsuki es alguien que tiene una vida sexual activa (cuando salen de fiesta con sus amigos de instituto suelen salir historias diversas sobre el tema), conociendo que este parece interesado más que todo en chicos; no puede arriesgarse a perder la amistad que ha trabajado por tanto tiempo. Entonces simplemente entierra todos sus sentimientos por su mejor amigo, bajo la imagen de chico "heterosexual" y nadie sospecha nada.

Bueno, tal vez Ochako.

En defensa de Izuku, su amiga tiene algún sexto sentido sobre él, desde que salieron algunos años atrás. Claro que todo termino en buenos términos, aunque duraron algunos meses en volver a la rutina. Ochako siempre comento sobre su obsesión poco natural a Katsuki, pero Izuku lo había negado lo más que pudo; al final había terminado derramando la sopa, cuando Katsuki tuvo una pareja por algunos meses y eso termino destrozándolo. Ochako e Izuku habían intercambiado miradas cuando Kirishima había comentado que no funciono, ambos demasiado alegres para fingir totalmente.

No es que Kirishima lo notara.

Pero regresando al tema de la historia.

Izuku había saltado frente a Yu, cuando el villano se había lanzado al frente para herirlo, o eso había pensado. No sabía catalogar si era bueno o malo que el villano hubiera unido sus labios, al menos ahora puede decir que había besado a un chico. Yu y Mirio (algunos pasos alejados) hicieron expresiones de asombro, levemente sonrojados cuando el tipo salto luego de darle un golpe en el vientre.

Bueno, funciono para distraerlo.

Pero el látigo negro rápidamente sale de sus manos, atando al villano y lanzándolo contra el suelo sin piedad. No admitiría frente a nadie, pero si hubiera tenido que besar a un chico, le hubiera gustado siempre que Katsuki fuera el primero. Este villano de forma inconsciente lo había cabreado, pero luego de dar unos pasos al villano, se detuvo sintiendo el mareo.

No se desmayó hasta que vio a Mirio aparecer para sujetar al tipo, pero Yu tuvo que abalanzarse para sujetarlo mientras caía sobre su espalda.

Todo era…demasiado caliente.

.

.

Izuku se despierta algo aturdido algunas horas después, dentro de un hospital y sintiéndose sumamente incómodo. Se medió incorpora en la cama, sin entender porque todo su cuerpo duele y se siente demasiado, caliente. Apenas logra llegar al baño, sintiendo una necesidad inhumana de tocarse por algún motivo y sin entender porque hay una enorme erección en sus pantalones. Ignora todo para meterse rápidamente en la ducha, que cae sobre hielo sobre sus hombros, pero eso hace poco para calmarlo o apaciguarlo.

Todo da vueltas y se siente mareado.

En medio de la esquina de la ducha, que sigue saliendo, es como lo encuentra Mirio cuando aparece. Que el rostro de su jefe luzca sumamente culpable como preocupado, no es una buena señal.

Es difícil llevarlo nuevamente a la cama, con ayuda de algunas enfermeras, que deben cambiarle la ropa en su estado confuso.

Mirio comenta que el tipo que capturaron había estado suelto un largo tiempo, su particularidad era sumamente problemática ya que al besar a otros la activaba. Izuku no sabe si reír o llorar, porque una particularidad que te ponga en estado cachondo y hormonal por una semana, es sumamente estúpida; porque la está sufriendo. Si estuviera en sus cinco sentidos, estaría escribiendo sobre el tema, intrigado por la gran cantidad de variables de la particularidad que le estaba explicando Mirio.

Pero en resumen deberá soportar por una semana la sensación de querer cogerse a la persona que más amaba.

Mierda.

No pudo ser a cualquiera, no, estaba relacionado con sus sentimientos.

Así que, en resumen, al menos que follara con Katsuki, quien obviamente era la persona que más amaba de esa manera, se sentiría de esta forma.

¿Cuál es esta forma?

Bueno, que su erección no bajara en sus pantalones a pesar de la lluvia de agua helada que obtuvo por 30 minutos. Su mente nublada que no dejaba de fantasear con Katsuki de mil formas diferentes, su cuerpo demasiado sensible ante cualquier toque; Izuku si bien había disfrutado de su parte de tener relaciones sexuales con sus anteriores parejas, jamás había sentido esta necesidad casi animal.

Rápidamente Tamaki aparece también para ayudar, al ser la pareja de Mirio y quien trabaja como segundo al mando de la agencia, estaba al tanto de la situación. Ambos lo llevan a su departamento, donde Izuku apenas puede caminar sin tropezar por la sensación de su entrepierna. No sabe cómo echarlos amablemente, porque está seguro que apenas este solo entrara a su habitación para intentar aliviar la sensación de sus pantalones. Probablemente se sentiría abochornado de que esto pasara en cualquier otro momento, pero su mente parecía algo ebria en este instante.

No recuerda bien que le dice Mirio cuando lo deja sobre su cama, algo de que se aseguraran de dejar su despensa llena de comida para esta semana. En realidad, no bien sale Mirio de la habitación, Izuku salta para ir a su baño y tocar su querido amigo inferior de forma algo desenfrenada.

Piensa en Katsuki, en su amigo que los años le habían caído bastante bien. Katsuki ahora se encuentra de número 4 en la tabla de posición japonesa, detrás de él; hecho que realmente no le agrada mucho. Además de que trabajaba para la agencia de Best Jeanist, lo cual significaba que ocasionalmente era chantajeado para trabajar como modelo. Incluso si Izuku ve constantemente a su mejor amigo, verlo en las revistas de portadas de esa manera, siempre lo encendieron de una forma baja.

En este estado, casi fue de forma animal.

Tomo la revista que había dejado hace algunas semanas en el baño, apreciando la forma de Katsuki que estaba modelando. Su instinto era demasiado bajo, pero la pequeña parte aun lógica viviente de su cerebro, le dijo que estaba mal; no es que le fuera hacer caso.

Todos sus compañeros, incluyéndolo, habían cambiado mucho a lo largo de los años. Si bien Izuku no había crecido para ser el más alto de sus amigos, si tenía algunos centímetros ganados; Izuku había ganado más que todo músculos. Katsuki por otro lado si tenía varios centímetros sobre Izuku, cuerpo bastante marcado y una sensación casi de cazador que Izuku siempre había sentido atracción. No era tan musculoso como él, pero Izuku podía aceptar que Katsuki tenía grandes pectorales en su pecho.

Ochako e Izuku habían pasado horas hablando sobre su preferencia por chicas con pechos grandes, Ochako siempre se burló sobre que Katsuki les ganaría de forma retorcida.

Ignorando si Mirio y Tamaki se habían marchado, Izuku no hizo mucho por contener sus gemidos al pensar en Katsuki con él.

A veces pensaba sobre meterle la polla a Katsuki, que este lo hiciera con él, demasiadas cosas degeneradas en su mente y como deseaba chuparle la polla a Katsuki.

Si.

Esta semana iba ser eterna para él.

.

.

Izuku siente que ha pasado una eternidad y sinceramente, cada momento parece una tortura peor que el anterior. Había apagado el teléfono luego de no sabe cuánto tiempo, porque sus amigos habían intentado contactarlo; habían recibido aviso de Mirio sobre que estaba enfermo, pero que era explícitamente necesario que no lo buscaran ya que la enfermedad tenía que ver por una particularidad. Apenas pudo enviarle un mensaje vago a Ochako (su mejor amiga que confiaba no haría burla de él) explicando vagamente la situación, lo que ella hizo prometer que intentaría despejar la costa de los demás.

Se había masturbado durante horas, viendo porno de forma poco saludable y siempre buscando chicos que le recordaran a Katsuki. Aunque este era el amor de su vida, admite que nunca había consumido tanto porno Gay en su vida, era una nueva ventana que jamás había abierto. También había intentado hacer ejercicio para aplacar la necesidad de masturbarse, pero su mente no estaba cooperando cuando intentaba distraerse.

Sexo y solamente sexo.

Estúpida particularidad de mierda.

Su cabeza palpitaba pesadamente la mayor parte del día, la comida en su boca sabe insípida y tuvo que correr al baño cuando en una noticia que estaba viendo (desesperadamente buscando como distraerse) la aparición de Katsuki lo hizo sentir que se corría.

Si no estuviera tan cachondo, podría sentir la vergüenza bañarlo en todo su cuerpo.

Lo peor es que Izuku había visto a Katsuki desnudo, como a todos sus compañeros masculinos de la UA e incluso los de su agencia. Tener que compartir baños en su adolescencia y muchas veces cambiarse frente a otros, era algo que nunca le había molestado. El cuerpo de Izuku estaba bañado de cicatrices, muy similar al de sus camaradas; nunca pensó que era alguien atractivo para los demás. Había pecado una que otra vez, viendo a Katsuki más de la cuenta, pero nadie parecía haberse percatado.

Ahora estaba pagando por esos momentos, imaginando a Katsuki sobre él de esa manera tan perfecta, viéndolo con esos ojos rojos penetrantes.

Izuku lo quería tanto en este momento.

Deseaba sentir su cuerpo desnudo contra el suyo, deseaba perderse en la mirada de su amigo, deseaba lamer cada centímetro de su cuerpo.

Estúpida particularidad de mierda.

El dolor de su vientre lo hizo levantarse, no había comido casi nada desde que Mirio y Tamaki lo dejaron en su departamento, Izuku esperaba que hubieran pasado al menos 5 días desde entonces. Con paso temblorosos y sudando por todo su cuerpo, apenas logro servirse un poco de cereal que comió sintiendo el sabor seco en su boca. Estaba terminando el cereal, cuando los golpes contra la puerta hicieron que se encogiera de molestia; su mente estaba demasiado sensible y cualquier sonido le hizo sentir mal.

¿Quién tocaba la puerta?

Gimoteo mientras caminaba a la puerta, casi deseando que fuera Mirio o Tamaki para decirle que solo faltaban unas horas de esta mierda. La erección era bastante notable con su pantalón de franela, pero se había convertido en un amigo fiel en todo este tiempo. Estaba por abrir la puerta, cuando algo de la parte racional de su cerebro parece activarse a pesar de las circunstancias, provocando que acerque su oreja contra la puerta.

¿Mirio se había llevado sus llaves?

Habían dicho que sería un peligro en las calles salir de esa forma.

¿Quién era?

—Abre la puerta maldito Deku de mierda—hablo una voz inconfundible, que lamentablemente viajo de su oreja a su polla en menos de un milisegundo.

Se dobló un poco sobre sí mismo, sujetando con fuerza la mano contra su boca, para evitar que un gemido vergonzoso saliera de sus labios.

Mierda.

Era Katsuki.

Mierda.

¿Qué hace aquí?

Su mente rápidamente se divide en dos, la primera parte está cubierta de un pánico horrible de que el amor de su vida este en este momento al otro lado de la puerta. La segunda parte y la que estaba luchando por tomar el control, gritaba que la solución a todos sus problemas estaba al otro lado de la puerta; una forma bastante vulgar de sí mismo estaba dispuesto a dejar a Katsuki entrar y que lo tomara sin piedad en cualquier lado de su departamento. Fue bastante difícil, buscar que la parte lógica tomara el control cuando su cuerpo claramente gritaba por lo más fácil.

Follar como conejos.

—Kaa-chan—se las arregló para sonar adolorido y no como el gemido que era inicialmente, pero al menos los golpes a la puerta se detuvieron—estoy enfermo, no debes estar cerca en este momento—gruñe de forma adolorida, metiendo rápidamente una mano entre sus pantalones.

La erección estaba totalmente despierta y pensar que Katsuki estaba a unos centímetros de distancia, estaba siendo difícil mantener la parte cuerda de su cerebro como la dominante.

Si tan solo pasara a su departamento, Izuku estaba tentado a suplicar para chuparle la polla y verlo retorcerse bajo su toque.

—Maldita sea que voy a dejarte solo imbécil, han pasado dos días y todos los estúpidos están preocupados por ti—suena la voz aburrida de Katsuki, que hace que Izuku quiera gimotear por dos razones.

La primera es que su voz es endemoniadamente perfecta, tanto que parece encantar a su polla que se retuerce ante su sonido.

La segunda y más preocupante, es que aparentemente han pasado solamente dos días de esta tortura.

¿Soportaría 5?

Lo duda.

Ocupaba medicamento que lo dejara inconsciente y despertar cuando todo este infierno hubiera sucedido.

—Estoy bien, solo, cansado—dice casi de forma agitada, moviendo su mano rápidamente de arriba abajo en su pequeño amigo.

Gimoteo por bajo, ya que apenas puede morder sus labios y contenerse.

—¿Qué mierda fue eso? Abre la maldita puerta, es obvio que ocupas ayuda o alguien que vigile tu trasero—si bien Katsuki no es alguien que destaca como persona de carácter dócil, es extremadamente leal a sus amigos y un protector si tiene que serlo; ya que la preocupación parecía teñida en su forma de hablar.

Ojalá hubiera elegido otras palabras, que no fueran tan directamente a su polla.

Pero debe contenerse.

—Es peligroso, deberías irte—suplico de forma vergonzosa, luego de sentir como sus pantalones nuevamente sentía la liberación de su miembro; que para su fastidio no estaba totalmente flácido.

Golpeo levemente su frente contra la puerta.

¿Cuánto tiempo podría soportar?

Izuku parpadea cuando escucha unas llaves moverse del otro lado de la puerta, provocando que su parte lógica en su cabeza estalle nuevamente en pánico. Es difícil pensar con claridad, pero el recuerdo de que Katsuki tiene sus llaves de repuesto (como Izuku también tiene del departamento de Katsuki) para situaciones de emergencia, provocan que toda la sangre salga de su rostro.

Cuando la puerta está por abrirse, usa parte de su particularidad para mantenerla cerrada a la fuerza.

No puede entrar.

Si entra, Izuku sabe que no podrá resistirse.

¿Resistirse a qué?

No debería pensarlo.

—Abre la maldita puerta o la volare ya mismo—

—Kaa-chan no es seguro, te lo suplico, ve a casa…estaré bien en unos días—

—A la puta mierda, voy a entrar ahora—

—No lo hagas—

Izuku ignoro que estaba suplicando, cuando la puerta se abre debido a una fuerza mayor y termina tropezando con sus propios pies débiles. Cae sobre su trasero sintiendo un dolor de cabeza demasiado fuerte, sujeta con fuerza la parte de su nuca que no deja de gritarle que haga algo; todo este tiempo parece que ha estado en una bruma y son pocos los momentos lucidos como este.

Esta mal, debe salir de ahí, pero sus pies apenas pueden moverse.

Izuku queda congelado cuando una mano sujeta parte de su barbilla, parece ser que Katsuki lo había estado llamando y su cabeza no lo asimila; aunque ahora es todo lo que puede asimilar. Es como si todo lo demás no importara, como si todo su cuerpo subiera a una alta temperatura y solamente importara el hombre en agachado frente a él.

¿Por qué no lo dejo entrar antes?

Su cerebro comienza a entrar levemente en la neblina que ha estado en sus anteriores dos días, grabando en su mente como el rostro de Katsuki esta tan cerca del suyo; su aroma es jodidamente tentador y tiene la necesidad de enterrar su rostro contra el cuello del hombre.

Este parece haber estado hablando, pero Izuku no podría poner atención, aunque quisiera, estaba demasiado concentrado en cómo se mueven sus labios al hablar.

¿Cómo se verán alrededor de su polla?

—Mierda idiota no estas prestando atención, estas ardiendo, el idiota rubio que tienes por jefe dijo que no estabas tan mal, maldito gilipollas—medio comprende que dijo, pero Izuku simplemente está viéndolo hipnotizado.

Katsuki es tan lindo cuando se preocupa.

El borrón comienza a tomar control de su cuerpo, quiere decirle a Katsuki que se marche rápido, pero en su lugar observa como el rubio cierra la puerta de la entrada y se arrodilla listo para levantarlo de ser necesario. Probablemente quiere llevarlo a su habitación, pero si hay algo de autocontrol en el cuerpo de Izuku, muere en el momento que Katsuki pasa una mano por su cintura; probablemente murió en el momento que entro a su departamento.

Todo parece un parpadeo, Izuku está seguro que ha activado su particularidad, pero al terminar el segundo esta sobre Katsuki, quien está de espaldas al sofá con una expresión de confusión en su rostro. Durante un segundo hay un rastro de lógica en su cerebro, que implora que se detenga, que aún hay alguna forma de terminar esto sin que su amistad sufra nada.

Debe ser fuerte, debe soportarlo, debe ser mejor que una particularidad mental.

No es la primera vez que rompe alguna particularidad de este tipo.

Solo debe concentrarse.

Debe ser fuerte.

Debe ser…

—¿Qué mierda Izuku? —gruñe Katsuki con un leve tartamudeo en su voz, claramente entre la sorpresa e incredulidad.

El Izuku lógico en su cerebro, queda un momento en silencio, antes que suspire dramáticamente y le dé espacio a que su cerebro tome control desde su parte meramente carnal. Tal vez en algún momento pudo haber tomado control de su cuerpo, al menos lo suficiente para que Katsuki se largara, pero ahora que ha escuchado su nombre, eso quedo en el pasado.

Son amigos, es normal para Katsuki decir su nombre, aunque para Izuku siempre seria su debilidad.

Que lo diga en ese estado, probablemente ha provocado que su cerebro haga cortocircuito.

Si.

Ya no vale la pena luchar.

Sin perder tiempo baja su rostro para unir sus labios con los de Katsuki, siente un jadeo entrar en su boca de parte del hombre, pero lo ignora para tomar la parte trasera de su nuca y darle el mejor maldito beso de su vida. En general le gusta ir lento, es alguien que siempre ha sido mucho más sentimental y torpe a la hora de relaciones; pero ese Izuku no había estado controlado por una particularidad de este tipo.

Desea comerse la boca de Katsuki, dejarlo sin aliento, succionarle parte del alma como lo está haciendo con él, dejarle grabado con fuego ese beso y que nadie más pueda besarlo de la misma forma.

Sabe tan bien, es tan delicioso, todo en Katsuki es perfecto.

¿Por qué no lo ha besado antes?

Ah sí, por su parte lógica; lástima que esa parte ahora debe estar muy detrás de su mente.

Al separarse de Katsuki, este mantiene aún un rostro incrédulo, mientras Izuku pasa su pulgar sobre el labio inferior de Katsuki, observándolo con adoración.

—Tan delicioso como imagine siempre, incluso mejor, Kaa-chan es tan lindo—musita con voz suave mientras baja el rostro para besarlo nuevamente.

Esta vez para su deleite, Katsuki parece haber salido un poco de su sorpresa y regresa el beso. Si la parte lógica estuviera atenta, habría notado que ese comportamiento no debería ser normal en esta condición, pero en este momento solamente una parte dominaba el cerebro de Izuku; quien el sentir esa respuesta solo hizo que comenzara avanzar más y sujetara las caderas del chico para aplastarlas contra las suyas.

Separaron sus labios para que el jadeo conjunto saliera, Izuku completamente deleitado al sentir algo duro contra su propia erección.

Dado que no puede besarlo más, ya que su boca apenas puede tomar aire, presiona su boca contra el cuello del chico, mordiéndolo y succionando su piel sin piedad. Quiere dejar todo su cuello marcado, para que los demás sepan que estuvo ahí; además la imagen de Katsuki lleno de marcas que ha creado Izuku, se ve perfecto en su mente.

Más perfecto de lo que es.

Cuando comienza a bajar sus besos, la ropa comienza a ser un obstáculo. Izuku farfulla ya que puede ver sobre la camiseta negra de Katsuki, como sus pezones están erectos, pero la ropa no permite que pueda besar parte de su piel.

Sin usar su particularidad, toma parte de la camisa y literalmente la rasga con mirada de concentración.

Katsuki parece reaccionar a eso, medio incorporándose algo aturdido y dándole una mirada de muerte.

—Maldita perra, esa era de mis camisas favoritas—masculla con molestia real, pero Izuku solo se concentra en el lindo sonrojo de sus mejillas.

Sonríe casi de manera malvada, mientras baja el rostro para empezar a lamer parte de los pectorales de Katsuki, quien gruñe una maldición antes de dejarse caer nuevamente sobre su espalda. Izuku está ronroneando internamente cuando muerde de forma algo brusca el pezón de Katsuki, haciendo que este se convulsione inmediatamente por la situación.

Es tan reconfortante e increíble lo que está pasando, tener a Katsuki bajo él de esta forma, lo tiene mucho más caliente de lo que ha estado los últimos días. Pensar que tiene al héroe numero de 4 temblando bajo sus caricias, hace cosas demasiado malas para sus pensamientos, ya algo desviados si es sincero.

No se está escapando, está aquí.

Izuku a pesar de la cabeza nublada, es capaz de reconocer que Katsuki podría haberlo explotado si quisiera; se preguntó qué tan lejos podría llegar.

¿Llegarían hasta el final?

Su polla se mueve interesada, pero rápidamente aleja ese pensamiento, ya que tiene interés en otra polla en especifica.

Su mano viaja hábilmente hacia el pantalón de Katsuki, rompiendo nuevamente el cinturón sin mucho esfuerzo y un poco de su particularidad. Probablemente Katsuki dijo alguna obscenidad a su persona, pero la mente de Izuku estaba claramente concentrada en otras partes en este momento; cada vez era más difícil luchar contra la neblina que rodeaba toda su mente.

Es como si fuera el mismo, pero al mismo tiempo como si todo fuera instinto.

Todo era borroso, pero al mismo tiempo sabe que no es algo que no quisiera hacer. Incluso cuando nunca ha hecho una mamada a un chico, no significa que las chicas no se lo hicieran anteriormente y supiera que le gustaba. Por los gemidos de Katsuki y la manera en como sujetaba su cabeza, aumentando el ritmo para coger su boca; bueno, Izuku supone que no es tan malo para ser una primera vez.

Debe ser la particularidad, Izuku no es un Dios del sexo y mucho menos alguien que destaque mucho cuando hace algo por primera vez; pero apenas si siente arcadas mientras traga lo más que puede del pene de Katsuki. Es algo que había querido por demasiado tiempo, descubre mientras con su otra mano ayuda a sujetar la parte que no puede meter a su boca todavía, su otra mano acariciando vagamente uno de sus testículos.

—Joder Izuku, maldita perra con cara de santo—Katsuki no era alguien que soliera quedarse sin palabras, pero aparte de su idioma sucio y vulgar, parece no capaz de coordinar una oración coherente.

Bien por Izuku, duda que pudiera hablar de algo que no fuera lo que esta pasando.

Si bien no quería dejarlo por el momento, Katsuki rápidamente se corre en su boca luego de aumentar la velocidad, haciendo que la sensación viscosa se deslice en el interior de su garganta; si hay algo que sale de su boca no se molesta en limpiarlo. Su visión solamente está enfocada en Katsuki, quien parece estar recuperando el aire y teniendo una sonrisa bastante satisfactoria sobre el sofá.

¿Qué otras expresiones podrían lograr esta noche?

¿Es de noche?

No importa realmente.

Rápidamente se saca su propia camisa, casi desesperado antes de volver a inclinarse y acribillar los labios de Katsuki sin sentir que fuera suficiente. Quiere joder tanto a Katsuki, hacerlo sentir tan solo una porción de lo que él mismo está sintiendo, hacerlo gemir su nombre una y otra vez.

Probablemente si estuviera en sus cinco sentidos, algo que analizaría más tarde, notaria que Katsuki estaba siendo especialmente receptivo. Podría notar también como las manos de Katsuki en su espalda lo sujetan con fuerza y sonríe descaradamente entre besos. Todo era una nube borrosa en ese momento e Izuku solamente se limitaba a gemir cuando Katsuki es ahora quien muerde descaradamente su clavícula, ignorando que sus gemidos son patéticos mientras mueve sus caderas de forma violenta contra Katsuki.

Quiere follarlo.

Quiere que lo follen.

Maldita sea, solo quiere estar con él en este momento.

—Quiero follarte tanto en este momento—gimotea mientras sus manos sujetan sin piedad las caderas de Katsuki, dejara marcas al día siguiente.

Perfecto.

Izuku gimotea un poco cuando Katsuki toma de su cabello, arrastrándolo atrás para que vea su rostro. Durante un segundo hay claridad en su mirada, porque no importa cuánto quiera follarlo o que tan lejos ha llegado, Izuku no podría hacer algo que Katsuki no quisiera. La particularidad prácticamente ha estado gritándole desde el primer momento que se follara a Katsuki, pero ha estado controlándose hasta el borde y límite de la decencia.

Tal vez ya paso ese límite.

Mierda.

Es confuso, todo es confuso.

—¿Qué putas estas esperando? —dice Katsuki con una sonrisa salvaje, provocando que la poca lógica que había regresado, se fuera tan rápido como vino.

Todo es borroso de nuevo, pero puede sentir, sentir las manos de Katsuki en su cuerpo e Izuku está bien con eso, no tiene que pensar en nada más. Los labios de Katsuki son lo único que necesita, la forma en que besa sus labios como si estuviera tan necesitado como Izuku; es lo poco que puede registrar su mente. Por suerte su cuerpo es suficiente para llevarlos a ambos a su dormitorio, donde en cuestión de momentos está nuevamente sobre Katsuki y toma de forma descuidada el lubricante que había estado sobre su mesa de noche.

Hay un flash, casi como si toda cordura desapareciera, antes de volver un poco a la realidad y notar levemente sorprendido que todo parece en llamas a su alrededor. No sabe cuándo o como el látigo negro parece haber salido de su cuerpo, pero ahora las manos de Katsuki están atadas sobre su cabeza; el rubio parpadea levemente incrédulo e Izuku aprovecha ese momento para atacar sus labios nuevamente.

—Kaa-chan es tan linda, quiero revolverle los sesos, quiero follarlo tan desesperadamente—gruñe contra sus labios, cuando el primer dedo se sumerge en el interior de este, sacándole un gemido que choca contra sus labios.

Su aliento era sabroso en este instante.

El interior de Katsuki parece contraerse contra su dedo índice, aún está demasiado apretado y piensa con fascinación que su culo va a ampliarse lo suficiente para soportarlo. Puede que Katsuki fuera más largo en su pene, pero Izuku puede ganarle en grosor. Solo imaginarse dentro de este, hace que quiera correrse, pero no quiere hacerlo hasta que esté en ese lugar.

Hablando de correrse, Izuku ve con el ceño fruncido como Katsuki parece estar nuevamente en el borde; con un control bastante maestro (años de usar su particularidad no han sido en vano) el látigo negro crea otra extensión para sujetarse con fuerza, pero sin dañarlo, alrededor de la base del pene de Katsuki.

Este que nota algo gira a ver hacía abajo incrédulo.

—Maldito—gruñe cuando nota que no podrá liberarse hasta que Izuku quiera, lo que lo hace sonreír con diversión oscura.

Incluso cuando maldice es perfecto.

—Quiero que nos corramos juntos, quiero que Kaa-chan este ahí conmigo—habla casi con un puchero en sus labios, mientras inserta ágilmente otro dedo en su interior.

Katsuki se retuerce, Izuku disfruta de verlo en ese estado.

La habitación esta oscura, así que supone que es de noche, pero aun así puede ver bien el cuerpo de Katsuki retorcerse bajo la poca luz de la luna que entra por la ventana. Ni en sus más locos sueños, Izuku imagino que alguna vez tendría a Katsuki bajo su poder de esta forma. Dado la personalidad del chico, siempre había sido tan dominante sobre los demás y no se dejaba por nadie.

Entonces Izuku siempre pensó que iría abajo, nunca lo hizo con algún chico, pero si era Katsuki sabe que estaría bien.

Porque era Katsuki.

Pero ahora, por este instante, es solamente suyo.

Se asegura de abrirlo bien, tanto como aprendió de dos días de pura pornografía y sus instintos. Así que lubrica bien su pene, antes de comenzar a entrar en el cuerpo de Katsuki; lo cual hace que casi pierda por un momento toda su mente al sentir las paredes del chico contra su pene. No es el único, Katsuki no deja de gimotear contra su oído, sintiendo como poco a poco se va abriendo paso; maldiciendo que lo tenga atado para no hacer que pierda el control.

Tal vez en otro momento, pero ahora Izuku disfruta de la sensación de control.

La sensación de tocar el fondo de Katsuki, de los jadeos de ambos juntos y ver como ambos pierden un poco la cordura al comenzar las embestidas. Izuku no puede apartar la mirada de Katsuki mientras lo jode enteramente, esperando revolver su interior de la misma forma que Katsuki hace con su cerebro. Jamás se había sentido de esta forma, tan completo, tan feliz, tan desesperado por follarlo y destrozarlo al mismo tiempo.

Debe sentir lo mismo, porque cuando Izuku libera las muñecas de Katsuki (no su polla, en eso está seguro de que quiere venirse al mismo tiempo) este se sujeta a su espalda y deja marcas por la forma en que se sujeta desesperadamente; sus piernas también rodean su cintura y sus pies incitan a su trasero a moverse más rápido.

No es que no lo piense, cada vez aumenta la velocidad y los jadeos se escuchan en toda la habitación.

—Katsuki—gimotea ahora el nombre del rubio, quien por un momento parece congelado, al tiempo que Izuku sigue moviéndose—Katsuki te quiero tanto, por favor quédate a mi lado para siempre, por favor—musita tal vez la parte consciente de Izuku al oído de Katsuki, quien responde con un gemido cuando toca su próstata en su interior.

El gemido elimina cualquier parte sensata en su interior, porque sujeta con más fuerza sus caderas e incita el movimiento y contacto entre ambos.

Es cuando siente que está cerca, que por fin libera el látigo negro del pene de Katsuki, sintiendo de inmediato algo liquido entre el pecho de ambos; pero no importa ya que está buscando su propia liberación en el culo de su amigo, ver estrellas suena como demasiado poco ante la ola de sensaciones que cae sobre él. Cae sobre el cuerpo de su amigo, sin poder contenerse y sin salir del chico en realidad; su respiración agitada intenta buscar aire, pero prefiere mantener su rostro contra el cuello de Katsuki.

Huele bien, piensa levemente con la mente nublada.

—¿Izuku? —la voz de Katsuki es algo rasposa, probablemente por los gemidos que ha estado haciendo desde hace algunos minutos.

Mala idea.

Su nombre, la forma en que dice su maldito nombre de esa forma.

Su mente parece nublada nuevamente, cuando toma las mejillas de Katsuki para atraerlo nuevamente en un beso desesperado. Aunque se siente cansado y débil, su mano viaja nuevamente por el cuerpo del rubio, sin poder sentirse realmente saciado en ningún momento.

Hay un pestañeo, antes de que este ahora de espaldas, con Katsuki sentado sobre su vientre con las piernas a sus costados. La mente de Izuku apenas consciente, con las manos sujetando con firmeza los muslos de su amante y disfrutando de la sensación de su polla chocando contra las nalgas de Katsuki.

El rubio parece verlo con mirada oscura, antes de sonreír de forma torcida.

Entonces…todo deja de tener sentido y nuevamente todo vuelve a empezar.

.

.

.

Izuku abre los ojos de golpe, sin recordar cuando se ha quedado dormido y sintiéndose mareado por unos momentos. Se medió incorpora en la cama algo tambaleante, mientras leves recuerdos de lo que paso con el villano llega a su mente; rápidamente la vergüenza por lo que sucedió con Mirio y Tamaki, hacen que se cubra el rostro levemente incomodo, ocupa disculparse. Medita un poco más en su vergüenza, antes de sentirse abochornado por el sueño que tuvo, sobre follarse a Katsuki toda la noche; debe haber sido un delirio a causa de la particularidad.

Pero ya se siente mejor, avergonzado y con deseo de morir, pero relativamente entre los vivos.

Tiene control de su cuerpo y su erección ha desparecido.

Izuku se levanta levemente sorprendido de estar desnudo y algo adolorido en todo su cuerpo, sin duda el haberse estado masturbando por tanto tiempo no era tan buena idea. Toma un par de bóxer limpios que se coloca distraídamente, listo para ir al baño y tomar una larga ducha.

Ocupa limpiar su departamento, así que ocupa tomar fuerzas.

Cuando abre la puerta del baño con un bostezo, su mano se detiene congelada al ver que Katsuki está en el baño lavando su rostro. El rubio gira a verlo aburrido e Izuku lo mira fijamente confundido, cierra la puerta del baño pensando que está teniendo una extraña alucinación; debe haber sido por soñar que se lo ha follado toda la noche.

Vuelve abrir la puerta del baño, Katsuki ahora lo ve con molestia.

Oh.

Está ahí.

No es una alucinación.

La vista de Izuku viaja por el cuerpo de Katsuki, notando entre horrorizado y fascinado, las marcas de sus manos en sus caderas y otras partes de su cuerpo. Mira fijamente su cuello y clavícula, notando marcas de dientes y chupetones demasiado evidentes.

Los recuerdos de la noche anterior, que había pensado que fue un buen sueño, hacen que pase de estar blanco como un papel a rojo tomate.

Mierda.

Cierra la puerta ahora con demasiada fuerza, pensando seriamente a donde huir o buscar un villano para que lo asesine. Suelta un chillido poco masculino cuando la puerta se abre, revelando a un Katsuki con rostro homicida y una mano con pequeñas explosiones. Cae al suelo con torpeza y empieza a retroceder, buscando entre sus opciones si suplicar por piedad o darle vía libre para que lo asesine.

Su mente ve descaradamente como el bóxer que está usando son suyos, le grita que no es momento para eso ya que esta por morir.

—Kaa-chan, hola Kaa-chan, yo, tu, particularidad… ¿lo siento? —no sabe que dice, pero cuando intenta retroceder golpea contra la pared de la habitación.

Mierda.

Katsuki se coloca a su altura e Izuku usa toda su voluntad para no bajar la mirada, siente un leve deja vu de la noche pasada, del inicio de todo.

No es momento para eso.

Debió dejar un testamento.

Al menos murió luego de tener sexo con Katsuki, no es una mala forma de morir; si tuviera que hacerlo nuevamente, lo haría sin dudarlo.

—Deja de ser tan condescendiente maldita sea, luego de que me follaste toda la noche llame al idiota rubio que tienes por jefe y me explico la puta situación—masculla este sin lucir ofendido o más molesto de lo normal, Izuku maldice que en su situación apenas si sepa lo que le paso; no estuvo en su mejor momento cuando se lo explicaron—sabía que eras un pervertido, pero sin duda no imagine que fueras tan malditamente insaciable—dice casi con diversión y se sonroja abochornado.

No era del todo verdad, usualmente cuando tenía sexo con sus parejas, solamente era una ronda o dos, ya que no era tan desesperado por la situación.

Pero Katsuki era diferente, la noche anterior parece no haber sido suficiente, nunca parece ser suficiente con su amigo.

—Lo siento, no quería que fuera así…no quería hacerlo sin hablar antes sobre…mis sentimientos—musita por bajo abochornado.

Izuku no era tan esperanzado para que a estas alturas Katsuki no supiera sus sentimientos, si le explicaron sobre la particularidad del villano.

Katsuki no era un idiota y lo conoce mejor que cualquiera.

Ojalá no fuera así.

De reojo Izuku puede ver como Katsuki lo ve fijamente, antes de suspirar y levantarse; cuando este le extiende una mano para ayudarle a ponerse de pie, como suelen hacer en patrullas, tiene la esperanza de poder recuperar algo de la amistad de este.

Con suerte no jodio todo.

—Tengo hambre idiota, voy a tomar parte de tu comida y tú también necesitas algo—gruñe la orden e Izuku lo sigue de forma mansa.

Es extraño, hace unas horas estaban teniendo sexo como conejos y ahora están casi de forma casual tomando el desayuno en su departamento. Izuku se sonroja abochornado cuando ve que todo es un desastre, desde su sofá hasta su cama; además ambos solamente están en ropa interior, algo que no parece molestar a Katsuki, mucho menos a Izuku.

Toman un poco de la comida que les han dejado e Izuku esta alegre que el sabor regresara a su boca.

—Nunca había sido a quien le meten la polla, se sintió mejor de lo que pensé—comenta Katsuki tan casualmente, que Izuku se ahoga con la comida.

Por la sonrisa del rubio, había esperado ese momento para comentarlo, ya que casi se muere del bochorno.

Lo ve indignado.

—Yo no pensé que lo haría, siempre pensé que si estaba con Kaa-chan yo sería el de abajo—

—¿Piensas mucho en eso? Sin duda eres una mierda descarada—

—No tanto, bueno, un poco…pero no de mala forma—

—Maldito idiota, no hay buena forma en eso. Pensé que eras heterosexual—

—Bueno, me gustan las chicas, pero me gusta más Kaa-chan…nunca me ha gustado otro chico, pero Kaa-chan siempre es la excepción a todo—

—Interesante—

—¿Interesante? —

—Sí, de haber sabido eso hace años, te hubiera jodido los sesos antes como lo hiciste conmigo—

Izuku deja de comer, para ver sorprendido a Katsuki, quien no parece en lo mínimo afectado mientras toma de su café. Los ojos verdes se entrecierran en su amigo, sin entender bien el significado de sus palabras, pero al mismo tiempo sintiendo la creciente esperanza que con tanto añico había destruido.

Lo ve con esperanza, Katsuki rueda los ojos.

—También me gustas idiota, probablemente antes que tu—expresa este con indiferencia.

Izuku sonríe con torpeza, sintiendo sus ojos escocer un poco, pero negándose a llorar.

Algo dentro de él parece que está flotando, en realidad, es literal. La particularidad de flotador parece haberse activado, suelta un chillido cuando su cabeza golpea el techo y Katsuki suelta una carcajada de verlo en este estado. Farfulla totalmente abochornado, antes de usar el látigo negro para regresar al suelo, el sonrojo de sus mejillas sin duda denota lo avergonzado que esta.

No suele activar su particularidad sin saberlo, pero esto había excedido sus expectativas.

—No te creo, además no es una competencia—dice intentando que deje de reírse de él, pero Katsuki dura unos momentos antes de calmarse.

—Te quiero follar desde el primer año en la UA—admite Katsuki, haciendo que Izuku maldiga mientras aprieta los puños, eso ha sido una victoria aplastante.

Izuku quiere follar con Katsuki hasta que salieron de la UA.

Katsuki sonríe como si supiera que había ganado nuevamente.

—Bueno…yo…tengo aun 5 días libre por la particularidad—comenta de forma torpe, sintiendo el bochorno subir en su rostro al ver como la sonrisa de Katsuki se vuelve nuevamente depredadora.

Voltea el rostro sin poder verlo más sin lanzarse sobre él.

—Tengo vacaciones acumuladas y tengo ganas de vengar mi trasero—concuerda Katsuki con diversión, provocando que Izuku se vuelva rojo cereza.

Si.

Solo ocuparon unas pocas llamadas a la agencia de Katsuki, antes que este lo arrinconara nuevamente en la habitación; Izuku puede confirmar que lo que dijo Katsuki era cierto, ser follado por el culo en realidad se siente bastante bien.

Los siguientes días de la semana sin duda, fueron bastante…educativos en esta área.

Fin

Espero les gustara.

Nota:

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Sayonara sexys lectores.