¡Buenas! Pues por fin me puse a editar este fic y ya puedo publicarlo aquí. Os advierto que lo escribí entre 2016 hasta principios de 2019, así que es algo viejito, aún así espero que os guste nwn En total son 11 capítulos (;

PD: El narrador va cambiando según el capítulo. En este quien narra lo que sucede es Sasuke.

PD2: La historia se centra en SasuNaru aunque hay otras parejas w


Parte 01: Trato

Siempre voy al mismo lugar por las tardes. Es una pequeña cafetería situada en el centro de la ciudad. Aunque sea pequeña es muy acogedora y tiene un ambiente tan agradable que es como si te obligara a tranquilizarte y relajarte. Además de que es muy popular por sus dulces. A mi particularmente no me gustan las cosas azucaradas, pero debo reconocer que, en este caso, realmente me sorprendió lo bien que sabían.

Hoy vuelvo a estar allí solo que en esta ocasión estoy acompañado por unos amigos:

Hyuuga Neji, castaño de cabello largo y ojos sin pupila. Es alguien callado y bastante serio al igual que yo. El siguiente es Aburame Shino, un moreno de tez pálida, pero al cual nunca he visto la cara puesto que siempre la lleva tapada por unas gafas de sol y un jersey que le llega hasta la nariz. En cuanto a su personalidad, también es alguien tranquilo y callado aunque tiene una ligera obsesión por los insectos. A continuación tenemos al idiota de mi primo, Uchiha Sai. Como todo Uchiha es moreno de ojos negros y tez pálida. Lo único que me desagrada es que siempre tiene una estúpida sonrisa falsa en la cara que me saca de mis casillas además de que es demasiado directo a la hora de hablar. Finalmente está Uchiha Itachi, mi hermano mayor. Al igual que Sai tiene el cabello moreno y ojos negros, sin embargo lo primero lo lleva bastante largo y atado en un cola baja. Su personalidad y la mía son bastante parecidas solo cambia el hecho de que a veces el suele comportarse demasiado infantil para mi gusto.

Seguramente ya habéis averiguado quién soy, pero os lo diré de todas formas. Mi nombre es Uchiha Sasuke, tengo el cabello azabache con leves tonos azulados y terminado en punta hacia atrás. Mis ojos son de color negro y tengo la piel pálida. En cuanto a mi personalidad soy arrogante, serio, frío, desinteresado y muchas otra cosas que no me molestaré en mencionar, no obstante, a pesar de mi carácter hay una gran cantidad de mujeres y donceles detrás de mi persona lo cual es bastante molesto.

Una vez terminada la presentación es hora de seguir.

Nos encontramos sentados en una de las mesas del final donde no habría mucha gente molestándonos. Mientras Itachi y Sai hablaban, Neji hacia alguna aportación de tanto en tanto y Shino observaba con más interés un catálogo de animales que cualquier otra cosa que hubiese a su alrededor, yo observaba la gente pasar a través de la ventana del local. Todo estaba en calma hasta que se nos acercó uno de los camareros del lugar para preguntar sobre nuestra orden.

-¿Qué van a tomar? -nos cuestionó. Algo que llamó nuestra atención fue que el tono que empleó era frío, monótono. Nosotros estamos acostumbrados a la falsa amabilidad a causa de que nuestras familias son bastante importantes. Al girarnos a mirar quien era pudimos observar a un pelirrojo de ojos aguamarina y de tez pálida.

-Mmm... ¿puedo llevarte a ti? -inquirió Sai con voz insinuante. Aquello nos sorprendió ya que, por lo general, ninguno hemos mostrado interés en nadie. Cada persona que se nosha acercado hasta la fecha nos han parecido personas falsas que lo único que quieren es nuestro dinero.

El pelirrojo hizo una leve mueca y se acercó a Sai para tenerlo más cerca.

-Pues... ni en tus mejores sueños. -rechazó firmemente. Todos abrimos los ojos sorprendidos a más no poder mientras que Sai sonreía aún más ante aquella respuesta.

-Me gustas... -declaró sin dejar de sonreír.

-Hmp. ¿Vais a pedir algo o solo vais a molestar? -preguntó sin cambiar ni un ápice su serio rostro.

-¿Los camareros no deberían de ser más amables? -curioseó ahora mi hermano. El chico solo se encogió de hombros en respuesta.

-En teoría si. -comentó otra voz.

En ese momento vimos a un castaño de ojos marrones y tez morena, además tenía unos curiosos triángulos rojos invertidos en cada mejilla. Ahora que me fijo el pelirrojo tenía tatuado el kanji de amor en la frente.

-Deberías ser más amable ¿sabes? -reprochó con voz burlona el recién llegado.

-No me interesa. -respondió este secamente.

Se veía que iban a empezar a discutir, sin embargo un joven con el cabello rubio y largo atado en una cola de caballo, de ojos azules y piel algo pálida se paró entre ellos.

-Tranquilizaos que no quiero una pelea aquí. -les habló con seriedad.- Me disculpo por su comportamiento. -se dirigió a nosotros con una sonrisa amable en el rostro.

-Que lindo... -susurró mi aniki embelesado.

Después de tanto ajetreo pedimos cafés solos, menos Sai que lo quiso con leche, mientras que para comer Neji y Shino se decantaron por un pastel de ron y nueces; Sai prefirió uno de nata con fresas y para finalizar Itachi y yo de chocolate negro.

Una vez apuntó la orden el rubio sonrió y junto a los otros dos se alejaron de la mesa.

-Es tan lindo. -volvió a decir Itachi.

-¿En serio? -pregunté mientras apoyaba mi cabeza sobre una de mis manos y le miraba con desinterés.

-¿Dudas de mi buen gusto, otouto? -me cuestionó mirándome seriamente, aunque con voz divertida.

-Hmp. -fue mi leve respuesta al respecto.

Seguidamente volví a fijar mi vista en la ventana importándome poco que Itachi y Sai comenzasen a discutir sobre cual de los tres era más lindo. Itachi defendía al rubio mientras que Sai al pelirrojo. Pude notar como a Shino quien le había gustado había sido el castaño. Mientras esa discusión se llevaba a cabo tanto Neji como yo no dijimos nada puesto que realmente no nos interesaba.

Pasó un rato en la cual su estúpida discusión no terminaba y mi paciencia ya comenzaba a agotarse, la poca que tengo debo aclarar. Me giré con el ceño fruncido en dirección a ellos, pero repentinamente sonrieron con malicia.

-¿Y bien? -me preguntó Sai. Yo solo alcé una ceja sin comprender qué me estaba preguntando.

-¿Por cual de ellos vienes? -aclaró Itachi. Aquella pregunta hizo que los otros dos voltearan a verme con interés.

-Hmp. No sé de que me hablas. -respondí sinceramente puesto que no iba a aquel lugar por nadie en particular, simplemente era que me gustaba el sitio.

Ellos no parecieron creerme y se quedaron mirándome fijamente, intentando averiguar algo que realmente no existía.

Estuvimos en silencio durante varios minutos cuando un poco más tarde se acercaron pelirrojo y castaño a servir nuestras órdenes. Lo más divertido fue que Sai le tocó "accidentalmente" el trasero al de ojos aguamarina y este, también "accidentalmente", derramó la leche sobre las piernas del moreno para seguidamente alejarse de allí a paso tranquilo.

-No deberías de haber hecho eso. -comentó divertido Neji.

-No pude evitarlo. Tiene un trasero tan bien formado que me dieron ganas de tocarlo. -respondió Sai. A todos los demás nos cayó una gota por la sien al oír aquella respuesta tan sincera, pero pervertida a la vez.

Sin comentar nada más cada uno procedió a comer una porción de su pastel o a beber de su café, menos Sai que sin leche no soporta tomarlo, pero yo noté algo distinto a lo de costumbre. Justo en el momento en que hice una mueca extraña mi hermano me estaba mirando.

-¿Pasa algo Sasuke? -me preguntó al notar mi gesto.

-No, solo... -no supe muy bien qué responder. En ese preciso instante pasó el rubio por mi lado y yo, ignorando la pregunta de mi hermano, le detuve cogiéndole del brazo.

-¿Ocurre algo? -cuestionó extrañado a la vez en que Itachi me fulminaba con la mirada por mi repentino acto. Eso me pareció divertido, no obstante no tenía tiempo para ello, mi atención puesta en otro tema más urgente.

-Es diferente. -comenté refiriéndome al pastel.

-¿Qué? -inquirió al parecer sin comprender lo que quería decir, aunquesu sorpresa era evidente puesto que sus ojos se abrieron más que antes, bueno solo uno puesto que el otro lo llevaba tapado con el flequillo y no se veía.

-El pastel no sabe igual que antes.- aclaré. Todos me miraron extrañados mientras que el rubio me veía estupefacto.

-Como pensé. -comentó el pelirrojo saliendo de la nada al tiempo en que probaba un trozo. Ahora fue Sai el que me miraba mal.

-¿A qué te refieres? -preguntó Neji el cual se encontraba sentado a mi izquierda.

-Es increíble que notaras la diferencia. -comentó ahora el rubio lo que causó que Itachi volviese a mirarme mal.

-Este lo hice yo ya que los demás se terminaron antes. -explicó el pelirrojo y el odio en la mirada de mi primo se intensificó. Me hizo bastante gracia, sin embargo preferí prestar atención a lo que aquellos dos me estaban diciendo, ya luego me burlaría de los claros celos del par de morenos.

-¿Vienes a menudo? -quiso saber el ojiazul a lo cual yo solo asentí en respuesta.- Entonces los que normalmente comes no son los que prepara Gaara. -anunció con evidente gracia en su tono de voz.

-¿Entonces los haces tú? -curioseó Itachi. Él solo negó con la cabeza con cierta diversión al ver nuestras caras de confusión.

-Nop. Tampoco las hizo Kiba. -dijo señalando al castaño que se acercó antes a servirles.- Y mucho menos Lee. -comentó al tiempo en que señalaba a un moreno con el peinado en forma de seta y pobladas cejas el cual se encontraba varias mesas apartado.

-A Lee ni siquiera le dejamos entrar a la cocina. -habló ahora el pelirrojo, Gaara, según ha dicho antes el rubio. Este solo soltó un risita estando de acuerdo para seguidamente sonreírnos.

-El que cocina normalmente es mi otouto. -aclaró por fin.

-¿Tienes un hermano? -cuestionó con curiosidad Itachi, pero disimulando muy bien su interés, al menos de cara a desconocidos puesto que para mi era fácil reconocer esos pequeños gestos que caracterizaban al mayor.

El rubio iba a responder cuando sonó la campanilla de la puerta llamando nuestra atención y ocasionando que girásemos a ver de quién se trataba.

Allí se encontraba un rubio de cabello corto, tez morena, unas graciosas marcas en las mejillas que le hacían parecer un felino... tal vez un gato o un zorro... no sé, pero lo que más llamó mi atención fueron unos preciosos zafiros que tenía por ojos. Estuve mirándolo casi sin parpadear, no notando que se acercaba a nuestra mesa.

-¡Siento llegar tarde, Dei-nii! -con ese grito reaccioné y me di cuenta que se encontraba a mi lado, con la respiración algo agitada y las mejillas sonrojadas... supongo que corrió hasta aquí.

-Te perdono porque te quedaste ayudando a Kakashi-sensei. -oí decir al otro rubio.

-Ni me hables de él. ¡Me hizo esperar ¾ de hora para después no venir-ttebayo! -dijo haciendo, a mi parecer, un tierno y lindo puchero.

-No me extraña... ese hombre de seguro llegó tarde a su propia boda... -fueron las palabras que salieron de la boca del pelirrojo, claramente divertido por el tema de conversación.

-Bueno... más vale que vayas a cambiarte y deja de hacer esas caras que creo que los clientes quieren comerse algo que no son pasteles. -comentó con diversión en la voz el rubio. El menor no pareció entender a qué se refería su hermano, por otro lado yo si lo hice sobretodo después de notar como varios varones miraban al chico con lujuria. Eso por alguna razón me molestó, pero no lo mostré en el rostro.

Seguidamente los chicos se dispersaron y yo me percaté de las miradas maliciosas de mis dos familiares... ojalá no lo fuesen porque sino los mataría, puesto que se que están planeando algo para nada bueno... al menos para mi.

-¿Qué? -pregunté secamente. Con ello solo logré que sus sonrisas se ampliasen.

-Nada... solo parece que el lindo rubio te llamó la atención... -habló con voz cantarina Sai.

-Hmp. No se de que me hablas. -dije girando el rostro.

-No te hagas el tonto otouto... vimos como te quedabas viéndole como bobo... incluso te enojaste cuando todos esos hombres le miraron con intenciones para nada sanas. -mencionó con diversión mi hermano. Cuanto odio que pueda ver tan bien a través de mi.

-¿Y qué si así fuera? Vosotros estáis como idiotas por el rubio mayor y el pelirrojo así que dejadme en paz. -dije molesto.

-Cambiando de tema... es increíble que notaras que el pastel no lo hizo la misma persona. -comentó Shino sin dejar de mirar la revista en sus manos.

-Bueno... teniendo en cuenta que mi otouto es muy exigente con la comida y viene aquí, prácticamente todas las tardes, no es de extrañar que notase algo como eso. -fueron las palabras de Itachi, quien se veía completamente tranquilo y casi desinteresado, sino fuese por ese maldito brillo lleno de burla en sus orbes carbón.

-En eso tiene razón ese idiota... -declaré mirando mal a quien me refería, el cual me devolvió una mirada indignada por el insulto.- Cuando encontré este lugar me gustó por la tranquilidad que se respira y nunca pedí nada de comer. Fue un día que el dueño me reconoció de tanto verme y decidió invitarme a lo que pidiese, así que no le hice el feo y pedí el pastel más amargo que tuviesen. Desde entonces es lo que siempre pido y de ello ya ha pasado 1 año y medio. -expliqué con tranquilidad.

-Increíble... ¿llevas viniendo tanto tiempo? ¡Nunca me di cuenta-ttebayo! -exclamó una voz que me paralizó. Cuando giré un poco el rostro vi esos hermosos zafiros mirándome sorprendidos.

-¿Pasa algo? -preguntó Neji al ver que yo no sabía que decir.

-Jejejeje. Es solo que Dei-nii dijo que había alguien que notaba la diferencia en los dulces que hacía yo de los que hacían los demás, así que pensé que el primero que hiciese tenía que dárselo a él. No tenía intención de curiosear, pero me sorprendió oír aquello-ttebayo. -se excusó al tiempo en que dejaba una porción de pastel en frente de mi.

-No hacía falta que te molestaras. -murmuré girando el rostro. Es la primera vez que me siento nervioso delante de un doncel.

-Al contrario. ¡Me alegra saber que vienes porqué te gustan los dulces que hago-ttebayo! -dijo al tiempo en que sonreía ampliamente. Y yo como idiota vuelvo a quedarme hipnotizado viéndole.

-Emm... esa muletilla que usas... es divertida. -oigo a Sai decir.

-¡Ah! Bueno... es algo que saqué de mi madre-ttebayo. -susurró con las mejillas algo sonrojadas. ¡Maldito seas Sai! Le miré con odio y el desgraciado solo me sonrió.

-Ya veo... oye y... ¿de qué conoces a ese chico pelirrojo? -inquirió con curiosidad. Supongo que sus ganas de fastidiarme son inferiores a sus ganas de conocer más sobre ese doncel.

-¿Gaara?-señaló algo desconcertado y en cuanto mi primo asintió soltó una risita divertida.- Lo conozco desde hace 18 años. -declaró sin dejar de sonreír.

-¿¡18 años!? -casi gritó con sorpresa.

-¿Qué edad tienes? -preguntó ahora Neji mirándole con evidente estupefacción. Incluso Shino se encontraba observando al ojiazul con sorpresa.

-18. -respondió sin dejar de sonreír, pero estalló en carcajadas al ver nuestros rostros de sorpresa y confusión.

-¿Qué es tan gracioso? -quien habló en esta ocasión fue Shino. Yo sigo sin ser capaz de mencionar palabra alguna... es tan lindo cuando sonríe, y se ríe, y habla...

-Gomen, gomen. Es solo que me pareció divertida vuestra reacción. Es normal que no os hayáis dado cuenta porque no nos parecemos mucho, pero Gaara y yo somos mellizos-ttebayo. -explicó mientras se limpiaba lágrimas de tanto reír.

-¿Mellizos? -exclamamos todos sorprendidos.

-Sip. Tanto Dei-nii como yo nos parecemos a nuestro padre y abuela, mientras que Gaara-nii se parece a nuestra madre y tío-ttebayo. -aclaró sonriendo.

-Ya veo... nunca lo habría adivinado... -susurró sorprendido Sai.

-Nee... déjame darte un consejo. Si lo que quieres es ligar con Gaara-nii lo tendrás muy difícil puesto que no le gustan los varones como tu. Yo de ti dejaría de mirarle de la forma en que lo haces-ttebayo. -avisó algo más serio, sin embargo una leve sonrisa seguía adornando sus facciones.

-Mmm... ¿y cómo se supone que lo miro? -curioseó divertido.

-Como si quisieras desvestirle con solo la mirada para después meterlo en tu cama-ttebayo. -respondió sin dudar.

-Me sorprende que notes eso, pero no cuando te miran a ti de la misma forma. -comentó divertido Itachi, dirigiéndome una mirada a mi, a lo cual me limité a gruñir en respuesta por la clara burla hacia mi persona.

-Soy algo despistado cuando se trata de mi ¿vale? -se excusó sonrojándose levemente.

-Vale, pero... ¿qué querías decir con alguien como yo? -volvió a preguntar Sai.

-Me refería a que se nota que sois ricos. No es solo la apariencia sino que la actitud también os delata-ttebayo. -fue lo que respondió.

-¿Por que soy rico no se fijaría en mi? -inquirió algo molesto. No me extraña. Es por que somos ricos que siempre se nos acercan y ¿ahora el lindo kitsune dice que eso mismo es lo que hará que la única persona que le interesa le ignore? A mi también me molestaría y, por la expresión del rubio, creo que también será mi caso.

-No te lo tomes a mal, pero pareces ser de los que intenta ligar usando el dinero. Seguro que tus ideas para un regalo serían invitaciones a sitios caros, joyas con diamantes u otras piedras preciosas, viajes en jet privado a sitios exóticos, etc. Y si te digo la verdad... si intentases algo así con Gaara-nii lo único que recibirías sería una paliza de su parte-ttebayo. -respondió como si fuese obvio. Me sorprendió bastante esa respuesta puesto que es cierto que para conquistar a alguien, algo que nunca hemos hecho por la falta de interés por nuestra parte, habríamos pensado en esas opciones como las más prácticas y probables en funcionar. Creo que nunca se nos habría ocurrido pensar que habrían personas a las que no les gustaran los detalles caros…

Un gruñido a son de protesta es lo que me sacó de mis pensamientos. Giré mi rostro para observar a mi primo el cual miraba la mesa como si quisiera hacerla desaparecer. A continuación suspiró y volvió a mirar al rubio algo más tranquilo.

-¿Es tan malo tener detalles de ese tipo con la persona que te gusta? -quiso saber mirándole a los ojos. La pregunta la hizo completamente serio, algo muy inusual en él, y denotaba lo interesado que estaba por la respuesta que recibiría. Todos lo estábamos en realidad.

-Mmmm… pues no, pero solo en ocasiones especiales aceptaríamos gestos como ese-ttebayo. Particularmente, pienso que un regalo sincero gana a uno caro, además que el esfuerzo que demuestras por la otra persona al regalarle algo que sea de su gusto, indica que le prestas atención y recuerdas los pequeños detalles-datteba. -respondió con la sonrisa más linda que haya visto en mi vida.

Un silencio rodeó a todos en la mesa. Ninguno sabíamos qué decir contra aquel argumento. Ciertamente yo también pienso que un detalle enfocado solamente en los gustos de la contraparte siempre se considerará más valioso a uno caro que a la otra persona no le guste del todo.

-Me alegra saber que piensas lo mismo-ttebayo. -oí y entonces me di cuenta que lo último lo había dicho en voz alta, pues todos los presentes me miraban sorprendidos a más no poder, excepto el rubio que me dirigía una sonrisa contento.

-Hmp. Es de sentido común. -digo quedamente. El ojiazul me miró sin entender para luego soltar una risita divertido. ¿Por qué todo lo que hace me parece tan adorable? Gemí para mis adentros al oír su hermosa risa.

-Supongo que tienes razón…. Pero hay gente que no piensa igual ¿sabes-datteba? -comentó divertido.

-Pues eso significa que no son personas con sentido común… ir a comer al restaurante favorito de la persona que te gusta, regalarle algo que llamase su atención durante una cita anterior, hablar o mensajearse constantemente cuando no pueden verse…. Ese tipo de gestos es lo que tanto a doncellas como donceles les hace más ilusión y… particularmente a mi me gustaría más eso a que me prometieran la luna. Incluso un abrazo puede ser suficiente dependiendo de la situación. -respondí sinceramente. Me centré en mirar las reacciones del rubio pues si miraba a alguno de mis acompañantes sabía que estos me observaban como si yo fuese un extraterrestre. Yo también lo pensaría pues nunca suelo hablar tanto ni de forma tan clara y sincera.

-Ya veo…. Pues tu pareja debe de ser realmente increíble y sentirse muy feliz por tener a un hombre como tu a su lado-ttebayo…. -murmuró con una linda sonrisa y mirada brillando con dulzura. Mi corazón palpitó con fuerza y a un ritmo acelerado.

-Hmp… no lo se porque no tengo ninguna… -susurré a la vez. Su cara fue de sorpresa absoluta al oírme decir aquello.

-¿No? Pero…. Eso es…. -vi que no sabía como continuar y sonreí de lado por ello.

-¿Siempre puedes aceptar tener una cita conmigo y averiguar si tus pensamientos sobre mi son acertados o no? -propuse y pude ver como el sonrojo embargaba todo su rostro…. ¡Maldita sea! ¡Eres tan adorable!

-¿Dijiste todo eso solo para pedirme una cita? -demandó saber, a la vez en que me miraba con sospecha.

-Hmp. Simplemente aproveché la dirección en la cual la conversación iba. -fue mi respuesta a la vez en que le miraba fijamente a los ojos, los cuales apartó al girar el rostro.

-Mmm…. Todavía me pides salir después de lo que le dije a tu amigo….

-Soy su primo. -le interrumpió el mencionado, pero fue ignorado por ambos.

-Simplemente creo que puedo demostrarte que el dinero no lo es todo…. Al menos para mi. -dije llamando su atención.

-Pues…. Es una propuesta interesante para alguien que deja entrever lo colmado en dinero que ha nacido-datteba.- susurró, no obstante una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.

-Hmp siempre he creído que da igual en la cuna que uno nazca, pues la educación que se le de es más importante. -respondí sin inmutarme.

-De acuerdo…. Saldré contigo una semana…. Si consigues demostrarme que lo que dices es verdad aceptaré formalmente ser tu pareja. -comentó sin borrar esa expresión de su cara.

-No te arrepentirás de ello rubio…. -murmuré y él se alejó sin darme tiempo a decir nada más.

-¡¿Se puede saber que ha pasado?! -oí el grito de Sai haciendo que voltease a verle.

-¿De que hablas? -inquirí yo con tranquilidad.

-¿Acabas de pedirle una cita a un doncel que acabas de conocer? -preguntó sorprendido a más no poder.

-¿Hay algo de malo en ello? -cuestioné a su vez sin responder a su pregunta. Me entretiene ver su rostro de frustración.

-Otouto… para que tú hagas algo así… ese chico debe de gustarte de verdad. -oí como mi hermano comentaba.

-Hmp. Simplemente creo que es un chico por el cual vale la pena ser atrevido y directo. -admití con sinceridad inusual en mi persona.

-Bueno…. Pues espero que des todo lo que tengas pues no creo que el lindo rubito te lo ponga fácil. -dijo ahora Neji con una sonrisa divertida en el rostro.

-¿Qué tendría de divertido el que fuese fácil? -comenté mirándole con una sonrisa de lado.

Busco con la mirada al precioso rubio y sonrío al notar su mirada en mi. Ambos sonreímos al mismo tiempo y observo como se aleja en dirección a la cocina.

Empieza el juego rubio…. Y yo no pierdo nunca.

...Continuará...


Pues esto es lo que hay. El siguiente es la versión de los sucesos desde el punto de vista de Naru nwn

PD: cuando escribí este fic por primera vez tenía otro título: "¿Amor o dinero? ¿Cuál es tu elección?" si os suena la premisa es que a lo mejor leísteis la primera versión, pues esta está editada (aunque no mucho XD) y solo quería aclararlo para que no penséis que lo he plagiado ;P