Atención esta historia está clasificada con contenido adulto, éste capítulo contiene escenas eróticas con alto contenido sexual (también conocido como Lemon), que pudieran perturbar la sensibilidad de algunas personas, si no te gusta este tipo de contenido o eres menor de edad, FAVOR de DETENER la lectura ahora. Leer bajo su propia responsabilidad.

Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

"Morena mía, siete son los pecados cometidos. Suman ocho conmigo, nueve los que te cobro, más de diez he sentido. Y por mi parte sobra darte, lo que me das, dámelo, dámelo bien, un poco aquí, un poco, ¿A quién? Cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca, y muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer el café...— Morena mía, Miguel Bosé"

Bra estaba emocionada, por fin las vacaciones de primavera se acercaban y con ello la tan esperada actividad de pascua.

Había logrado que su mamá pero sobre todo su papá se comprometiera a verla en el baile del conejo Blass y su genial coreografía, su padre se lo había prometido a cambio de que ella lograra que Trunks asistiera y se quedara a cuidarla en la actividad que sucedía al

dichoso baile: Buscar los famosos huevos de Pascua.

—Solo debo hallar a Trunks, no debe ser tan difícil — Bra tenía su objetivo claro, sabía que su hermano estaba ese día en casa, últimamente de nueva cuenta andaba muy atareado con Mai, pero no ella no le tomó importancia, solo necesitaba hablar con él.

Cuando al fin lo halló se encontraba para variar a punto de ir a ver a Mai.

— Trunks espera... — Apurada decía la pequeña peliazul. Su hermano en esos momentos estaba bastante apurado, pues había quedado de ver a su novia y ya iba tarde a la cita, impaciente volteó a ver a su hermanita menor.

— Bra ahora no es buen momento...— no pudo decir nada más pues la pequeña niña lo detuvo agarrándolo del pantalón. Para ser una chiquilla tenía demasiada fuerza.

— Espera Trunks solo será un momento...— él desesperado la amonestó.

— Ahora no es buen momento Bra, tienes un minuto, que necesitas— Miraba impaciente su reloj.

— Ya viene mi festival de primavera, mamá y papá irán a verme, pero quiero que me acompañes a buscar los huevos de pascua...— No pudo terminar de decir su idea, a pesar de lo ilusionada que estaba.

Fue interrumpida por su desesperado y malhumorado hermano mayor. — Bra estoy ocupado ahora además ese día estaré ocupado no podré estar contigo.

Bra no aceptaría un no como respuesta, — Pero Trunks esto es importante y tu prometiste que...— Fue interrumpida por el peli-Lila quien impaciente quería retirarse.

Se agachó hasta quedar al nivel de la niña — Pero nada, escucha Bra tengo un compromiso importante, otro día te recompensaré saliendo contigo ¿De acuerdo?

Y sin darle derecho de réplica, le dio un beso en la frente y se fue dejando a la pequeña a punto de llorar.

El príncipe saiyajin que había observado toda la interacción a lo lejos decidió hablar con ella al verla a punto de derramar sus lágrimas.

— ¿Tan rápido vas a darte por vencida mocosa? Acaso piensas llorar— el tono burlón de su padre la hizo enfurecer.

— Yo no estaba llorando— Mintió molesta.

El príncipe saiyajin sonrió, prefería verla enojada a triste. — Y bien mocosa no me has contestado...

Pero la pequeña Bra no sabía que decirle... Trunks había sido claro. Su padre resopló molesto — Aún tienes días para convencerlo Bra mantente atenta, algo necesitará y podrás negociar.

La pequeña al escuchar el desafío se animó, era cierto... Aún había tiempo de encontrar alguna información valiosa que le permitiera renegociar los términos...

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Era casi medio día en la Corporación Cápsula, el viento era escaso, y el calor a cada momento aumentaba y no solo porque la primavera había llegado a ciudad Oeste, sino porque en ese cobertizo, había cuatro adolescentes completamente enardecidos por las hormonas que hacían que la temperatura se caldease aún más.

Trunks sentía ligeras gotas de sudor que comenzaban a perlar su frente, además de que comenzaba a humedecerse la parte trasera de su camisa, pero nada de eso le importaba al joven pelilila.

Su atención estaba completamente enfocada en esa preciosa pelinegra que después de mucho insistirle había comenzado a responder a sus caricias.

Entre beso y beso había acorralado a Mai, quién hipnotizada se dejaba hacer, bajo la profunda mirada azul del joven, los fuertes brazos del muchacho la rodeaban y pronto los apasionados besos que estaba dándole a su novia, fueron trasladándose de sus suaves y apetecibles labios, que en ese momento estaban rojos e hinchados por tantas atenciones recibidas, y que ahora se sentirían huérfanos, pues las atenciones comenzaban a ser trasladadas rumbo al cuello delicado, suave y blanquecino de su novia.

Mai cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, dándole de esa forma más acceso al peli-lila y abandonándose a disfrutar de las sensaciones producidas por él, mientras esos varoniles labios recorrían impunemente su cuello bajando peligrosamente al escote de su blusa, la traviesa mano del semisaiyan había comenzado a acariciar en forma suave y delicada la piel de la rodilla de su novia.

Comenzando en forma sutil y casi pareciendo un acto inocente la forma delicada en que la mano comenzó a adentrarse en forma lenta y seductora en la falda de su novia.

Las respiraciones comenzaron a acelerarse, ella se sentía en las nubes, se mordió el labio azorada. Sabía que no era correcto dejar que Trunks se tomara esas licencias, pero esas fuertes y varoniles manos se sentían tan bien recorriendo sus piernas rumbo hacia su centro placer, mientras su otra mano comenzaba a masajear en forma suave sus glúteos redondos y exhuberantes y la boca caliente de él se iba acercando más al inicio de sus bellos pechos.

Sabía que debía detenerlo, pero esas sensaciones la abrumaban y le hacía difícil pensar, más porque el calor en su entrepierna se comenzó a disparar haciéndola arquearse por ese delicioso contacto y abriendo más sus piernas para facilitar el acceso del joven a su intimidad.

— Ahhh Trunks...— dio un suspiro acompañado de suaves gemidos, completamente rendida a las caricias recibidas.

En la habitación de al lado, en ese cobertizo la cosa no estaba mejor, Goten y Marrón tenían tiempo atrás, desde que habían comenzado a andar, que sus besos cada vez subían más de nivel y ahora el joven ya tenía a la rubia completamente a su merced, su vestido había desaparecido, dejándola en una deliciosa ropa interior de encaje color chantilly.

Las mejillas coloradas de la rubia y esa mirada aún casi de niña a pesar de ser ya toda una señorita, la hacía ver con un grado de inocencia que prendía de sobremanera al joven semisaiyan.

A pesar de lo que muchos pensaban, que Trunks era el más adelantado de los dos retoños de los saiyajines.

La realidad es que el más picarón y avanzado era el hijo menor de Goku, y la casi desnudez en la que tenía a su novia era una fiel muestra de ello.

Sus manos comenzaron a acariciar voraces las piernas tersas de la nubil rubia, mientras hábilmente había logrado quitar de en medio el sostén, por lo que los voluptuosos bustos de la fémina ahora se mostraban libres y orgullosos.

Goten perdió la cabeza al ver los suaves y abundantes senos, coronados de una amplia aureola rosada, y unos pezones pequeños y parados producto del éxtasis en el que ambos se hallaban.

Aspiró lentamente llenándose del aroma a sol y mar que la fresca piel de su compañera tenía mientras hambriento devoraba uno de los senos y su lengua comenzaba a palpar en círculos aquella tentadora aureola, haciendo a la chica gemir escandalosamente, mientras se sonrojaba más y se entregaba al calor del cuerpo de su novio.

A la mente de Goten vino de pronto la advertencia de su estricta madre:

" ... Una semana atrás había sido avergonzado con el

momento más incómodo y bochornoso se su vida, cuando su siempre seria y exigente madre lo obligó a sentarse para que su despistado padre le diera "La Charla"

Anteriormente ya había tocado el tema en forma muy somera, pues después de aquel escándalo en donde dieciocho se enteró que él andaba con su hija en aquel desastroso halloween (*1), su mamá le comenzó a hablar de cuidarse de los hijos de Vagos y de no hacer nada ni besarse si no estaban casados.

Además de darle toda una cátedra acerca de nada de comprometerse si no había acabado la universidad y debería hacerlo con una linda chica que estuviera a su altura, según su madre.

Para Goten aquello fue estresante y extremo, y pensó que las cosas habían quedado olvidadas cuando al pasar de los meses el tema no volvió a salir a colación.

Para su desgracia su madre tenía otros planes. Aquel funesto día cuando él, feliz se terminaba de arreglar para ir a una cita con su bella novia, fue interrumpido por su madre.

— ¿A donde vas Goten? Seguramente irás a ver a esa vaga, ¡Pues no señor siéntate tenemos que hablar!

Molesta Milk lo reprendía, — ¡Mamá! Ahora no es buen momento tengo el tiempo encima.

Pronto se dio cuenta de su equivocación y que esa era para nada la respuesta correcta al escuchar el sollozo prolongado y exagerado de su sufrida madre.

—¡Ahhh! ¿Gokú, escuchaste como me habló tu hijo? Te dije que era pésima idea que visitara tanto la Corporación Cápsula, seguramente aprendió a ser un grosero con ese odioso mercenario saiyajin con el que está casada Bulma, ¡Mi hijo se ha convertido en un rebelde! — Un sollozo fuerte y una sonora sonada de nariz complementaron el drama de la señora Son.

Gokú que ya conocía a su esposa, sabía qué tal vez está sobre reaccionando un poquito. A pesar de tener dos hijos y de sostener una sana vida sexual con ella, la realidad es que el saiyan era bastante ingenuo e inocente en muchos sentidos. Y las hormonas adolescentes de su hijo eran uno de esos temas que el no alcanzaba a dimensionar.

— ¡Vamos Milk no es para tanto! Goten solo quiere ir al cine con sus amigos — Quiso decir más pero de pronto el ki enfurecido de su mujer por haberla contradicho lo puso a temblar.

— ¡Me estas diciendo exagerada!— el pobre saiyan de raza pura tragó saliva fuertemente, mientras pensaba cómo calmar al mismísimo demonio, es decir a su mujer que en ese momento haría temblar hasta a Belcebú.

— Yo... Y-Yo n-n-o, n-no quise d-de-cirr eso M-milk— Ahí estaba el hombre más fuerte del universo 7 siendo aterrorizado por una simple humana. Mientras sentía una gota de sudor correr en su espalda, comenzó sigilosamente a llevar sus manos rumbo a su frente en un intento de teletransportarse y así huir de la inminente zona de peligro.

Sin embargo la hija de Ox satán, después de tantos años de estar casada con ese saiyajin, había aprendido a conocerlo mucho mejor de lo que él mismo se conocía, y esta vez no lo dejaría escapar, lo obligaría a tener esa dichosa plática con su segundo retoño. Aunque viendo lo despistado que era, tal vez volvería a decirle a Bulma que le dijera al antipático de Vegeta que hablara con Goten.

A decir verdad cuando el príncipe saiyajin habló con Gohan, ella nunca supo qué exactamente fue lo que ese mercenario le dijo a su bebé. Pero lo había visto lívido, casi sin color en la cara, haciéndole ver a ella, que sea lo que fuere que el saiyan de raza pura le dijo a su hijo había sido lo suficientemente aterrador para dejarlo casi catatónico y sin ganas de desobedecer.

Así que tal vez considerase usar nuevamente ese método, aún así no dejaría que su irresponsable esposo se fuera sin darle la dichosa plática a su hijo menor.

— Ni lo pienses Gokú.— en tono serio dijo mientras detenía a mano del saiyan que al verse descubierto sonrió nervioso mientras se sobaba la cabeza.

—Ja, ja, ja. Claro que no pensaba hacer nada Milk— Sabiéndose atrapado no le quedó más que suspirar resignado sentarse en la silla y mirar de frente a su hijo.

— Bien Goten siéntate— Serio comentó Son Gokú.

Por primera vez su hijo le obedeció sin rechistar, la seriedad de su padre enrareció el ambiente.

— Como tu madre te dijo debemos de tener "La charla" — Parecía inverosímil la actitud tan seria del saiyan de raza pura. La mismísima Milk se encontraba anonadada con el cambio operado en su esposo. Emocionada lo miraba a la expectativa.

El saiyajin se cruzó de brazos, mientras dejaba que el silencio se prolongara...

— Debimos haberla tenido hace mucho tiempo hijo pero bueno nunca es tarde— decía en tono serio mientras Milk emocionada lo veía expectante.

— Cuando era pequeño nadie me dijo nada ni me orientó y heme aquí, aunque quiero mucho a tu madre, no supe que era lo que ella esperaba de mí y eso generó muchas confusiones. — La seriedad en sus palabras hacían parecer al saiyan hasta con una cierta dosis de intelectualidad que definitivamente en otra circunstancia no tendría.

—Tienes que entender que por nada del mundo debes decir que si cuando te pregunten, debes ser frío y no aceptar nada. Recuerda, el matrimonio no es comida...

Una gota de sudor comenzó a dibujarse en la frente de Goten y de Milk.

— Y si dices que sí, deberás sostener tu palabra— Serio argumentaba el inocente saiyan con toda la solemnidad que el momento requería.

Goten quería soltar la carcajada, estaba segurísimo que la charla a la que su exigente madre se refería nada tenía que ver con la comida y menos con el

matrimonio.

Estuvo a punto de hacerlo y relajarse, pero vio de reojo la cara de su madre, a quien él color rojo se le comenzó a reflejar por toda la cara mientras la furia comenzaba a desfigurar su bello rostro.

— Yo no sabía en lo que me metía pero claro que como guerrero siempre mantengo mi palabra si no tu madre... — No pudo acabar de contar lo que decía pues una fúrica Milk lo interrumpió.

— ¡De que estás hablando Gokú! ¡Casarse no es la

Plática que tienes pendiente! Necesitas explicarle a Goten lo que no debe hacer antes de casarse precisamente — la vena en la frente de la señora Son comenzaba a palpitar de lo muy enojada que se hallaba.

— Pero Milk estoy haciendo lo que me pediste— Se quejó amargamente Gokú, dijiste que debíamos advertirle de no hacer "eso" y es lo que estoy haciendo.

Milk golpeó su frente en la mesa resignada — Sabía que era imposible que las cosas salieran bien y a la primera. — resignada se decía a sí misma, mientras se armaba de paciencia, para explicarle a su esposo del contenido que la dichosa "Charla" debía contener.

—Me refiero a que no deben de comerse la torta antes del recreo, el pastel antes de cantar feliz cumpleaños, comerse los dulces antes de romper la piñata.

La pobre de Milk intentaba explicar con dichos y refranes más coloquiales el contenido de tan vergonzosa plática, pues la inocencia de su esposo en muchos casos la exasperaba y este era uno de esos.

—P-pero Milk, dijiste que el matrimonio no era comida— se quejó el saiyan de raza pura.

—¿En que afecta que Goten se coma una torta antes del recreo? ¿Y qué significa el recreo? — Serio argumentaba el saiyan, mientras su esposa se atragantaba al intentar tomar agua, para pasarse la

pena del incómodo momento.

—¡Ahh ya sé! — Triunfal dijo el pelipalmera mientras sonreía confiado a su mujer, para luego voltearse a ver serio a su hijo y con toda la seguridad del mundo comenzó con su nueva charla.

— Como tu madre te dijo no debes comerte la torta antes del recreo por mucha hambre que tengas, me ha pasado cuando voy a entrenar con Whiss, me da muchísima hambre pero me aguanto y si como yo de pronto no puedes esperar más...— Hizo una pequeña

Pausa para dar más impacto a su consejo — entonces te aseguras de que nadie te vea hacerlo, recuerda si nadie te ve, nada pasó— hasta posó su mano con confianza en el hombro de su hijo menor para transmitirle seguridad y decidió guiñarle el ojo.

Un fuerte golpe al costado izquierdo de su cabeza fue lo que recibió como respuesta por parte de Milk.

— ¡Ay, ay, ay! ¡Mi cabecita! ¿Porque hiciste eso Milk? ¡Me dolió! — Se quejó amargamente el saiyan criado en la tierra, mientras las lágrimas se le escapaban furtivas de sus ojos chocolates y se sobaba su cabeza.

Su mujer tenía un puño derecho de acero y el golpe realmente le había dolido demasiado.

— ¡Gokú ya cállate! — echando humo y muy exaltada, le gritaba su mujer.

Mientras exasperada formulaba maldiciones por lo bajo, y tomaba el celular y comenzaba a marcar a la CC.

Esperaba callada escuchando la línea de teléfono que marcaba el sonar del otro lado de la línea, mientras que de fondo se escuchaba el gimoteo de su ingenuo esposo.

— Kamisama dame paciencia...— se agarraba el

Puente de la nariz esperando paciente que alguien contestara.

—¿Aló? — Escuchó la voz de Bulma contestarle.

— Bulma soy Milk, una pregunta ¿Está tu esposo hoy en tu casa?

La ojiazul se sorprendió de la llamada de Milk y más que preguntara por Vegeta, cuando sabía lo mucho que le disgustaba su presencia a la pelinegra.

— Está en la cámara de gravedad entrenando, ¿Pasa algo?— Preocupada preguntó Bulma pues supuso qué tal vez su mejor amigo había hecho alguna tontería, y Milk necesitaba ayuda de Vegeta para lidiar con lo que sea que Gokú hubiera hecho.

Milk suspiró resignada — Bulma voy a necesitar la ayuda de tu marido una vez más... Para que le de a Goten la misma charla que le dio a Gohan hace años, ¿Recuerdas? Intenté que Gokú se la diera, pero esto es un desastre...— La voz de la pelinegra por primera vez se escuchaba derrotada.

Bulma se apiadó de la esposa de su mejor amigo, conocía de sobra a este y sabía que seguramente no había hecho más que confundir todo. Estaba de acuerdo, lo mejor era que Vegeta hablara con el chico.

— No te preocupes Milk, yo me encargo de que Vegeta hable con él — Ni bien había dicho eso sintió la fuerte mano de su esposo rodear su cintura y apretarla por detrás.

— ¿Yo qué mujer? Deja de comprometerme con tonterías— Desconfiado decía el saiyajin.

Ella se volteó de frente para abrazarlo y poder comenzar a besarlo. La piel de su saiyan sabía un poco salada, debido a que había estado entrenado, estaba un poco sudado pero lejos de asquearla, eso la excitó más, y comenzó juguetonamente a meter su ágil mano en los pantalones de entrenamiento de su amado esposo y comenzó a masajear impúdicamente aquella zona de su anatomía, mientras su mirada brillaba pícara por lo que estaba haciendo.

—Milk necesita tu ayuda de nuevo Vegeta, pero ahora para que hables con Goten, Y antes de que digas que Gokú debe de hacerlo ya lo intentaron y fue un desastre— Se pegó mas a él, haciendo que el notara como sus firmes y voluminosos senos se repegaban a su bien trabajando pecho.

Acercó sus seductores labios rojos al oído del saiyan que en ese momento se había olvidado de todo al sentir esas caricias, mientras trataba de respirar y evitar gemir debido a la forma tan impúdica en que su mujer acariciaba su virilidad. Pues ella en forma malvada había puesto el alta voz así que debía evitar cualquier gemido o gruñido de placer saliera de su boca.

Escuchó esos sensuales labios como le susurraban, el aliento cálido de esa boca sensual le erizó la piel — Príncipe si le ayudas ahora con esa charla al chico, te voy a recompensar bastante bien...— En voz sumamente baja fue lo que en un seductor ronroneo la peliazul prometió.

Para después darle un beso arrebatador que el de inmediato correspondió apresándola entre sus fornidos brazos, mientras sentía esas ágiles manos seguir masajeando esa zona tan candente de su cuerpo. El sólo gruñó asintiendo la cabeza, mientras los ojos de lujuria brillaban en su mirada y en la de de su insaciable mujer.

Tratando de modular su voz para que su excitacion no se escuchara, Bulma confirmó.

—Que Gokú se teletransporte en una hora más Milk, y que traigan al chico, Vegeta se hará cargo de él. — Fue todo lo que dijo antes de colgar el celular.

Sabía que en esos momentos tenía casa sola, sus hijos habían salido con los padres de Bulma, nadie los molestaría, así que desesperada le bajo los pantalones de entrenamiento al saiyan mientras se ponía en cuclillas dejando así su cara, su boca a la altura de aquel impactante miembro.

Se relamió los labios emocionada mientras seguía descarada manipulando ese delicioso miembro.

— M-mu-j-jer basta... ese idiota y el otro mini imbecil llegarán pronto.

Ella lo miró malévolamente y haciendo caso omiso a lo que él saiyan decía, se introdujo aquel pedazo de carne a su boca. Disfrutando, deleitándose de su sabor, de su textura.

El saiyan solo alcanzó a agarrarse de la barra de la cocina, mientras echaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos.

— E-eres una v-vul-ga-r— fue todo lo que dijo pues las ideas en su cerebro se licuaban debido a las gloriosas succiones que esa cálida boca hacía sobre su miembro erecto...

Milk miraba a su esposo y a su hijo sentados, resignados. Les había advertido que debían quedarse ahí hasta que pasara la hora, después Gokú tendría que llevar a la CC a su hijo, específicamente debía de llevarlo con Vegeta.

El saiyan criado en la tierra no entendía que era lo que Vegeta le tenía que decir a Goten adicional a lo que él ya le dicho y eso le intrigaba mucho por eso, hizo caso a lo que su mujer le decía sin rechistar.

Además porque ya lo había amenazado con dejarlo sin comer el próximo mes si no hacía lo que le pedía. Bien sabía la pelinegra que esa era le mejor forma de obligar a su marido a obedecerla.

El semisaiyan resignado decidió mandarle un mensaje a su novia:

" Lo siento Marrón, mi mamá me tiene castigado, luego te explico, en cuanto me liberen te marco.

Goten"

Cuando por fin el tiempo concluyó, feliz Gokú se levantó tomó a su hijo por el hombro y se teletransportó sin decir más.

Una muy cansada Milk exhaló claramente aliviada. — Gracias Kami, espero que ese asesino por lo menos sirva de algo y le haga entender a Goten las cosas — juntó sus manos como si hiciera una oración y alzó la mirada al cielo esperanzada.

— Por favor Dendé se que puedes escucharme, mi pequeño debe acabar la universidad y casarse con una linda chica y no con la hija de los vagos esos.

Sus esperanzas estaban puestas en el claro miedo que el príncipe de los saiyajines infundía en su segundo hijo.

Tenían poco más de 5 minutos que había terminado su asalto, Vegeta estaba claramente satisfecho, por momentos dudaba si debía volver a la cámara a entrenar ese día, bien podía después de despachar a Kakaroto y a su progenie, retomar las muy placenteras actividades que hasta hace unos minutos había estado haciendo con su mujer.

La vio darle esa mirada perezosa que le encantaba, la vio separase de él con ese andar que era su orgullo, moviendo sus caderas en forma cadenciosa.

«El andar de una hembra satisfecha...»

Fue su pensamientos presuntuoso y pagado de sí mismo.

Por un momento realmente consideró el quedarse disfrutando de las deliciosas caricias de Bulma, hasta que escuchó la voz irritante de su rival que en un segundo lo puso de malas.

—¡Hola Vegeta! ¿Cómo estás? — alegre saludaba el buen Gokú.

Para su mala suerte el sólo sonido de su voz irritaba de sobremanera al príncipe de los saiyajines. Quién de inmediato sintió una vena en su frente saltar en señal de la furia que comenzaba a crecer en él, de solo escuchar su voz.

— Estaba feliz hasta que escuche tu chillona voz y vi tu horrible cara Kakaroto. No puedo creer que seas tan idiota que ni "la charla" le puedas dar a tu propio hijo.

Molesto le decía el príncipe de los saiyajines a su eterno rival.

Gokú inocente trató de defenderse del mal humor que aquejaba al peliflama. — Oh vamos Vegeta, podemos aprovechar y una vez que acabes de hablar con Goten podemos entrenar un rato, ándale ¿Que dices?— Emocionado trataba de tentar a su rival.

El príncipe saiyajin irritado se negó profundamente — ¡Olvídalo Kakaroto! No pienso pasar más tiempo del necesario en tu horrible compañía, solo hago esto porque la mujer hizo un trato conmigo, de lo contrario te dejaría a ti lidiar con tu hijo.

Goten aprovechó para saludar y de esa forma distender el ambiente tenso que se estaba formando producto de la insistencia de su padre.

— Buenas tardes tío Vegeta— alegre comentó.

El príncipe saiyajin sentía que le salía un tic en el

ojo de escuchar al hijo de ese tercera clase, perezoso y vaquetón llamarlo así.

«Seguramente este es mi karma por todas las maldades que hice en el pasado»

Resignado pensaba. Decidió ignorar el alegre saludo del atolondrado semisaiyan y avanzó a paso rápido, mientras los otros saiyan lo veían confundidos.

Al darse cuenta que no lo seguían irritado se volteó a verlos — Hablaremos en el jardín — Fue su escueto comentario.

El saiyajin de clase alta estaba tratando de aplicar sus clases de autocontrol que había estado tomando, intentando no golpear al tercera clase, Kakaroto no había hablado gran cosa pero tenerlo cerca era suficiente para sentirse muy irritado.

Decidió ignorarlo y enfocarse en el crío malcriado y flojo que ese intento de saiyajin había procreado.

— Te diré lo mismo que le dije a tu hermano a tu edad:

Los saiyajines nos unimos solo con una sola pareja de por vida— tranquilo comentaba mientras cruzaba los brazos y se recargaba en un árbol.

—Eso no significa que no pudieras antes de emparejarte, disfrutar de tener compañía placentera sin crear un vinculo.

Lo miró serio, y el semisaiyan empezó a sentirse incómodo con la plática. A diferencia de su padre, el señor Vegeta no era ningún tonto y tampoco se andaba con rodeos.

— Sin embargo buscar compañía femenina para saciar los impulsos que ahora están despertando fuertemente, puede conllevar riesgos y es importante que sepas cuáles son, pues si ocurre algo, deberás asumir tus consecuencias.

En forma seria casi amenazante le dijo el príncipe saiyajin, mientras el pobre semisaiyan tragaba duro sintiendo que la saliva se le atoraba en la garganta ante la advertencia casi amenaza que le estaban haciendo.

Gokú claramente intrigado comenzó a querer tomar nota, tenía que saber que era eso a lo que se refería Vegeta, no quería caer él también en el error y ser amonestado por ese gruñón saiyajin.

— ¿Y como se pueden saciar esos impulsos? —Intrigado preguntó Gokú. — La comida que hace Milk es muy buena yo creo eso puede ayudar a saciarlo. — Feliz de dar un aporte a lo que Vegeta decía, concluyó el saiyan criado en la tierra.

La vena en la frente de su rival se remarcó de nuevo.

—¡Kakaroto eres un idiota! Sólo cállate — molesto decía el príncipe saiyajin. Para después seguir con su explicación como si no hubiera sido interrumpido.

— El problema al satisfacer tus instintos cuando eres adolescente es que tu necesidad se intensificará, y en forma natural tu cuerpo intentará marcar a la hembra con la cual estés fornicando.

Goten comenzó a ponerse de todos los colores posibles, no sabía en donde meterse.

Vegeta continuó.

—Así que tendrás que tener cuidado de no morder a la hembra en su cuello, intenta mantener el proceso

lo más impersonal posible y no te enredes demasiadas veces con la misma mujer, o comenzarás a desarrollar un apego posesivo que te hará querer marcarla.

Vio la cara de Goten que lo miraba con horror, sabía que el crío jamás haría tal cosa, por muy hormonal

que fuera estaba bastante enamorado de la hija del pelón bajito y de la chatarra esa.

— Yo... yo jamás haría algo así — trataba de aclarar el semisaiyan.

— Y ese es un problema pues a tu edad no podrás detenerte y si te emparejas con ella será de por vida. —Sentenció Vegeta.

—Además si la llegas a embarazar... — No pudo seguir porque Goten ruborizado se quejó.

— ¡Tío Vegeta!— Mientras Gokú por fin comenzaba a hilar de qué iba la plática.

— Pero Vegeta embarazar a alguien no tiene que ver nada con comida, de hecho Goten tendría que casarse primero.

La paciencia del saiyan de clase alta estaba llegando peligrosamente a su límite.

— De verdad Kakroto tu nivel de estupidez es increíble. Tu hijo no necesita casarse para poder dejar a alguien embarazada...

Goten bastante incómodo comenzó a quejarse — Ya entendí cambiemos de tema por favor.

No le hacía gracia que hablaran de sexo e hicieran referencia a su novia, todo en la misma plática.

—Pero Goten, si tu quieres tener sexo con tu novia y tienes que casarte tu mamá y yo te apoyamos...

Un golpe hueco en la cabeza de Gokú fue lo que sonó.

— ¡Ay Vegeta por que hiciste eso! — adolorido por el segundo golpe recibido ese día el saiyan criado en la tierra se quejó.

—No entiendo como tú de todos los saiyajines tuviste que sobrevivir, Radditz era más inteligente que tu insecto. ¿Acaso quieres que tu esposa te mate? ¡Tonto! Tu hijo es un crío aún, ¿Cómo esperas que un crío de su edad se case y mantenga a alguien? Ni siquiera ha acabado la escuela.

Vegeta estaba apunto de volver a golpear a Gokú cuando este se alejó de él para evitar estar en la línea de fuego.

— Bueno Milk y yo también éramos jóvenes además tampoco tenía estudios y míranos. — Feliz comentó el

Saiyan.

El príncipe saiyajin se masajeó la frente.

«Esa maldita humana me engañó, de haber sabido que el idiota este se quedaría para la charla le hubiera pedido más... Pero le haré pagar a esa mujer vulgar el mal rato que estoy teniendo por culpa del idiota este.»

Decidió contestar a su eterno rival — Sí y por algo tu mujer busca desesperada que sus críos no cometan sus errores...

Gokú quien estaba feliz de entender ya la plática siguió con sus consejos de padre. — Si necesitas saber como comenzar te puedo explicar porque para mí fue muy confuso al inicio, pero tu mamá me dijo que era un entrenamiento especial...— Goten aterrado de que su padre comenzara a contar sus experiencias sexuales lo calló, no quería escuchar la palabra sexo y sus padres en la misma oración.

— ¡No es necesario ya entendí!— Desesperado volteó a ver al príncipe de los saiyajines, — Tío Vegeta le prometo no hacer nada hasta que me case y no haré eso hasta que me gradúe de la universidad y tenga un trabajo estable pero por favor no siga con la plática.

El saiyan de raza pura le sonrió con maldad — ¿Sabes que si marcas a una mujer antes de tiempo te lo haré pagar verdad? ¿Y que si la embarazas también me encargaré de hacer miserable tu existencia?

El pobre adolescente solo afirmó repetidamente con su cabeza y antes de irse Vegeta le aventó una caja.

— Sigo sin confiar en ti mocoso así que más vale que si haces algo sea con protección — El joven semisaiyan tomó la caja de condones que él peliflama le aventó y salió disparado de ese lugar, no quería ni imaginar cómo habría sido la plática de Trunks pero lo compadecía mucho..."

Sí, aquella vez había sido una de las más vergonzosas de su existencia, Y tal como lo sospechó a Trunks le fue peor, ambos acordaron poder burlar la seguridad del príncipe saiyajin.

Para ellos él era un extremista. Por eso habían robado un par de pulseras que suprimían el ki para ponérselo a sus novias y ellos que si sabían controlar el suyo suprimieron este para poder esconderse con toda impunidad en ese cobertizo y que nadie los descubriera.

Lo suaves gemidos que Marrón comenzaba a dar empezaron a subir de nivel cuando los besos de él descendieron hasta la zona sur de la anatomía de la chica.

Emocionado le arrancó la tanga.

— Goten espera yo... ¡Ahhhh!— en balde se tapo la boca pues su gemido casi grito salió fuerte.

Estaban tan entretenidos en sus actividades que no sintieron aquel ki que se acercaba rápidamente a su ubicación.

Cuando por fin Goten se dio cuenta, alarmado se detuvo, buscó el vestido de la chica, — Marrón vístete y métete en ese closet, ¡El papá de Trunks viene para acá!

Salió corriendo rumbo a la otra habitación, tocó desesperado, —Trunks tu papá...

Dentro de la habitación el pelilila había estado volando en las nubes, Mai había tomado el control y en ese momento estaba llevándolo al cielo mientras devoraba su viril miembro con su deliciosa y caliente boca.

Estaba siendo mejor que en sus fantasías mientras sentado en el sillón ella le había bajado el pantalón y comenzaba a besar esa zona tan erógena para él.

Mai se hallaba ruborizada, si bien había tenido una vida antes, todo eso que pasó antes de ser convertida en niña de nuevo se fundía en imágenes y sensaciones lejanas.

Desde que de niña había visto llegar al otro Trunks, supo que solo quería a ese hombre en su vida. Así que ahora que por fin la versión de su presente había crecido junto con ella, se hallaba completamente enamorada y seducida por la belleza de este.

Había sido todo un sueño poder ser su novia, sentir esos firmes brazos cada que la abrazaban y aunque debió detenerlo cuando él comenzó a tocarla, no pudo más que rendirse a sus caricias.

Seductoramente lo hizo sentarse en el sillón y comenzó a acariciarlo, su respiración se agitó al sentir el tamaño del miembro de su novio.

Cuando por fin pudo verlo jadeó. Y sin pensarlo lo tomó en sus labios, el delicioso sabor de su miembro la estaba volviendo loca.

Justamente estaban en esa placentera actividad cuando unas sonoras llamadas a la puerta por parte de Goten los sacaron de su nube de placer.

De pronto, al escuchar el desesperado llamado de Goten ambos se alertaron. Trunks asustado le pasó su falda a Mai, quién abrió la puerta desesperada y corrió hacia la otra habitación.

Goten le había dicho donde esconderse.

No tuvieron mucho tiempo para reaccionar cuando el príncipe saiyajin estaba frente a ellos.

—Estamos jodidos —fue todo lo que suavemente dijo el peli negro al ver que su muerte era inminente...

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(*1) Leer Truco o Trato saiyajin

Hola a todos

Y bueno... ¿Qué les pareció ?

No sé ustedes pero yo me reí mucho haciendo este minific, será bastante candente y disparatado, pero estaba muy cansada y el bloqueo me frustró así que algunas canciones me dieron esta bizarra idea y debía sacarla de mi sistema para seguir escribiendo mi otro fic.

¡Espero les vaya gustando y me dejen saber sus comentarios! Recuerden que estaré subiendo en forma diaria un cap, solo consta de 5 caps o sea este viernes acabaría.

Un agradecimiento especial a Nieblaneitor quien me apoyó con la creación de la preciosa portada (Las que yo hago apestan ) Y sin su valiosa opinión jamás hubiera visto este minific la luz.

Espero se diviertan tanto como yo y me dejen saber sus comentarios