Akatsuki lover's day 3
(Kakashi cumple su fantasía con su apetecible gatito…)
El clon dos mira a Obito, con esa fina capa de sudor perlando su cremosa piel y su respiración desacelerándose, que sensual es su marido, bueno de su original. Que ganas tiene de jugar con él.
–¿Puedo quitarme ya la venda, Bakakashi?–Lleva sus manos hacia su rostro, con intención de deshacerse ya del protector de Konoha que le impide la visión.
El clon uno interviene antes de que pueda cumplir su cometido y le sujeta las manos.
–Aun no gatito, aun no.
El Uchiha abre la boca en una perfecta "o" antes de volver a cerrarla. Su marido aun no ha terminado con él… Saber eso y no tener claro que sucederá ahora le pone el corazón acelerado y respira haciendo un poco de ruido por la anticipación. Su pene salta en su lugar… La excitación le recorre y se instala en su bajo vientre.
–Que travieso es mi esposo… Parece que le excita saber que aun no he terminado con él –Susurra Kakashi en su oído. Mientras se sienta en ese rinconcito de cama observando el delicioso cuerpo del Uchiha. Es tan rápido recuperándose… Le encanta. –Procede.
Ordena al clon dos, considera que ya ha soportado bastante.
Él disfruta mirando a su pareja masturbándose y como Obito lo hace sabiendo que le está observando. Es uno de los trucos del pelinegro para estimularle y que juegue con él, que se una a él y se deje hacer todo lo que ese caprichoso hombre desee. Pero aunque disfruta de mirar, tampoco es de piedra… Y sabe que su clon ha mostrado un gran dominio de si mismo, y mira que cuesta dominarse cuando tienes a Obito tan caliente y gimiendo de esa forma, al observar ese excitante espectáculo y no poder buscar su liberación o un poco de "consuelo" para llegar al orgasmo.
El clon dos sonríe de lado y cual depredador se arrodilla detrás de Obito, que ahora mismo esta de lado en la cama. Agacha la cabeza y empieza a besar y mordisquear esa piel expuesta y, seguro que sensible tras el orgasmo, sus manos también entran en acción recorriendo los fuertes muslos del Uchiha, llegando hasta su cadera donde deja un beso. Y Obito jadea suave y a veces se ríe cuando mordisquea según que zonas. El azabache tiene cosquillas en algunos puntos de su cuerpo, eso siempre le ha divertido del otro. Su sensibilidad sensorial y como de pronto suelta una ligera carcajada mientras se sacude con suavidad por estarle besando y mordiendo esas zonas corporales que le causan eso. Kakashi no puede evitar sonreír enternecido y, divertido, por ver a Obito afectado por las acciones del clon dos, le acaricia el pelo con cariño, mientras el clon uno acaricia sus brazos que aun mantiene sujetos, intentando retener con suavidad al Uchiha.
Obito gime ante tantas manos acariciando su cuerpo, tantas muestras de cariño y pasión. Le encanta ser el centro de atención y, sobretodo le gusta al sentirlo como amplificado al no disponer del sentido de la vista. Jadea con suavidad y sus labios se tensan ante otra sonrisa por la boca del clon pasando por sus costillas. Lo siguiente que sabe es que es abrazado por su torso y girado. Ahora está encima, su espalda contra el pecho del clon, del cuerpo de esa segunda copia Kakashi, sus manos siguen sujetadas por el otro clon por encima de su cabeza. Abre la boca asombrado y recibe la caricia de su marido que le pasa los dedos por los labios.
–Acuérdate a relajarte, gatito.
Siente el pene erecto del clon dos entre sus nalgas, moviéndose. Sus piernas son separadas con las piernas de la copia, que colándose entre ellas usas sus propias extremidades para que él mantenga abiertas las suyas. Se siente expuesto, pero excitado y eso se nota con su pene endureciéndose cada vez más. Ahora las manos del clon tocan su entrada, están algo frías y húmedas, sabe que es, le está poniendo más lubricante. Y pronto la presión del pene está allí, apretando y presionando hasta que su cuerpo se abre para el otro. Esta vez la incomodidad y cierto dolor ya no son sensaciones que sienta. Sus músculos no se resienten, ni "luchan" contra la invasión… Están receptivos para acoger el pene que ahora está en su interior y empieza a salir y entrar poco a poco.
Su marido de mientras está besando sus pezones y chupándolos, eso le gusta pues es sensible en esa zona. Y el clon uno ha entrelazado los dedos con él, manteniendo sus manos en alto en un agarre dulce y lleno de complicidad.
–Muévete, Obito. Muéstrame como mueves tu cadera– Pide el clon dos en su oído.
Y lo hace, mueve su cadera para encontrar su placer y el del clon de su esposo. Y jadean y gruñen excitados. Una de las manos de ese clon sosteniéndole de la cintura y la otra masturbando su pene. Y gime, gime ante cada estocada que recibe pues el clon dos también ha vuelto a iniciar su movimiento pélvico y su coordinación con él es perfecta. El placer es sublime y lo está disfrutando tanto… Nunca se había imaginado que ser el pasivo fuera tan placentero, a partir de ahora le va a proponer a su marido que intercambien posiciones en cada encuentro que tengan. Si, decidido… A partir de ahora serán versátiles. Sonríe y vuelve a gemir.
–¿Estás feliz gatito? Me gusta cuando sonríes… Pero me gusta más como gimes.– Kakashi se ha inclinado hacia su rostro y le acaricia antes de unir sus labios en un dulce beso.– Espero que estés relajado… Vamos a probar una fantasía que tengo, pero sobretodo tienes que hablarme. Sino te gusta o lo sientes demasiado molesto, paramos.
Le besa una vez más y acepta el asentimiento de Obito y su promesa de que se lo dirá si no encuentra placentero algo, o si le duele.
Y moviéndose se arrodilla entre las piernas de su marido y el segundo clon. La visión que tiene es espectacular y su pene salta de la emoción, si eso es posible. Está ansioso por realizar esa fantasía que lleva tiempo soñando e imaginando… Ahora es su oportunidad.
Embadurna bien su pene de lubricante y pone un poco más en la entrada de Obito, lubricante que el pene de su clon se encarga de deslizar hacia el interior de ese ano con sus embestidas. A una señal suya estás se detienen, Obito se queja con un puchero y él ríe divertido. Su Uchiha tan esquivo con ser el pasivo y ahora mírale, enfurruñado porque se ha detenido de las penetraciones que le da.
–Mi gatito impaciente…
Coloca su propio miembro usando el de su clon como guía y empuja con suavidad en esa entrada.
El clon uno sujeta a Obito y le besa para distraerle, mientras el clon dos evita que se mueva por esa nueva presión que no esperaba.
–Respira… Date unos segundos y si aun así no te agrada, lo dejamos.– Le susurra Kakashi en el oído al tumbarse encima del cuerpo de su esposo, al que han hecho un sándwich con el clon dos. No se mueve para no hacerle daño a su Uchiha, en cambio le susurra palabras de amor en el oído.– Lo haces muy bien mi vida. Te amo con locura… Desde pequeños que me traes loco, Obito. Mi corazón murió contigo ese día en que creí que te había perdido y volvió a la vida cuando me raptaste para obligarme a que me casara contigo. En la vida había estado más feliz que el día que te contemple de nuevo.
Intercala algunos besos por todo el rostro de su marido.
–Ka-ka-shi…– Susurra lleno de sentimiento Obito antes de buscar con su boca la del peligris. Se unen en un beso profundo, una demostración de lo que sienten por el otro.– Hazme tuyo de nuevo…
Y vuelven a besarse mientras Kakashi se mueve con suavidad y de forma coordinada con el clon dos. Cuando uno mete, el otro saca su pene unos centímetros y así se van intercalando. Y Obito… Obito grita ante cada estocada, grita de placer y lascivia, un hilo de saliva cae de sus labios y Kakashi lame para recogerlo antes de besar esa boquita lujuriosa. Y en un momento dado con el clon se unen a penetrar a la vez al Uchiha, dos penes golpeando a la vez su interior y saliendo un par de centímetros, para volver a entrar y golpear sus sensibles paredes anales.
Y grita, grita con fuerza y de forma gutural… Eso es lo más intenso que ha sentido en su vida. Y joder… Es placenteramente doloroso. Como friccionan… Como le estiran hasta el límite… Como estimulan su próstata volviéndolo loco de placer. Y se corre… Pero Kakashi y su clon no se detienen, y joder… Ya no es capaz de pensar, abre la boca buscando aire mientras el intenso placer del orgasmo le recorre y no se detiene. Y no lo hace porque esos dos siguen asaltando su interior, su dolorido y satisfecho interior que sigue recibiendo estímulos. Y grita de nuevo y araña la espalda de Kakashi con todas sus fuerzas.
¿Esta libre de sus muñecas?
Si… Y no se había dado cuenta de cuando el clon uno le había soltado. Lo mismo que es incapaz de sentirle a su lado masturbándose de forma insistente y veloz mientras no les quita ojo de encima a ese sándwich de lujurioso pecado. Pero no le importa lo que haga el clon uno de Kakashi, porque su mente está ida, perdida en el placer y el dolor… Todo se mezcla y le catapulta a un nuevo clímax.
¿Es eso posible?
Pues parece que si porque lo siente recorrerle y grita con fuerza, un grito ronco y roto. Y su interior se presiona de forma dolorosa y aprieta los penes que de pronto se detienen y parecen tensarse en su interior, y Kakashi gime en su oído…
¡No!
Los dos Kakashi que le penetran gimen en su oído de forma sensual, satisfechos, roncos. Y él… A él le abren la boca y siente el sabor ácido y especial del semen. El clon uno se está corriendo en su boca… Pero sus ojos giran hacia dentro por la intensidad de esos últimos orgasmos. Durante unos segundos se siente flotando, fuera de si… Luego todo vuelve y respira, su cuerpo suelto desmadejado encima del clon y con Kakashi encima aguantándose con sus brazos para que no tenga que soportar su peso. Le mira con preocupación y él solo atina a sonreírle de forma boba y cerrar un poco sus párpados de forma perezosa.
Entonces el Hatake respira con normalidad, Obito está bien… Durante un par de segundos se había preocupado, pero ahora le ve perfecto en su postorgasmo adormilado. Sonríe y le besa en la frente antes de hacer los sellos.
"Ploff"
"Ploff"
Los dos clones han desaparecido y le llegan las vivencias sentidas. Cierra los ojos asimilando todo el placer, los orgasmos y el gozo, y se siente cansado, maldita y satisfactoriamente cansado. Pues es como si su cuerpo hubiera disfrutado de 5 orgasmos. Ahora es su turno de sonreír bobaliconamente y de que sus párpados se cierren de forma perezosa. Sale de su marido y le abraza antes de besarle, pero Obito no le devuelve el beso, se ha dormido y sonríe en sueños. Le besa en la frente está vez y le atrae más en su contra, también cierra los ojos. Se merecen un buen descanso… Suerte que mañana ninguno de los dos tiene misión, pues seguro que no podrían despertar… Ni moverse ágilmente… Ni tener energía para el tipo de trabajos que les daban. No, mejor dormir todo el día y hacer el vago en casa. Se lo habían ganado.
