Sábado a mediodía y el frío parecía querer empeorar, no era un otoño como cualquier otro, al parecer se había adelantado los días fríos.
El crujir de las hojas siendo aplastadas se mezclaba con el temblor en sus dientes, su madre le había advertido que usara suéter esa mañana, pero no quiso escuchar.
Salió molesta después de que se le negara tener una mascota, la rubiecita se sentía sola, y quería tener una mascota con quien jugar.
A cambio de eso, sus padres le propusieron la llegada de un hermanito.
— ¡Que horror! — dijo haciendo gestos — son muy llorones y reclaman toda la atención — siguió mientras caminaba rumbo al viejo columpio que su abuelo había hecho solo para ella — ¿Tener que compartir mi columpio? ¡Eso jamás! Ojalá que nunca tenga hijos
— ¿Quinn? — la rubia sintió un movimiento — ¡Fabray despierta! — escuchó el grito, comenzó a abrir lentamente los ojos — ¿Había soñado? — no, recordó una de las tantas veces en las que sus padres mencionaban la idea de tener un hermano, aunque no entendía porqué lo había recordado.
— parece que está volviendo — escuchó de nuevo la rubia, una voz muy familiar.
— ¿Quinn logras entenderme? — preguntó la doctora a la rubia, la chica parecía desorientada.
— ¿Qué pasó? — preguntó al ver a varias mujeres a su alrededor, que poco a poco fue reconociendo.
— Eso es lo que queremos saber rubia, Emma nos marcó para que volviéramos porque algo había pasado, y cuando llegamos te encontramos desmayada en el sofá — comentó Santana — Emma ahora sí nos puedes explicar ¿que rayos pasó?
— Es que no lo sé Santana, Quinn salió de la oficina del director pálida, casi transparente, solo logró dar unos pasos y después se desplomó, para mí fortuna, Danny se quedó en la subdirección, y pudo ayudarme a traerla aquí — explicó la doctora.
— Encontraste las pruebas ¿Cierto? — Preguntó Danny, todas miraron a Quinn.
De nuevo se sintió mareada, quería vomitar.
La rubia solo asintió y comenzó a llorar.
— Es un mounstro — sollozó — ¿como pudo ser tan malo?
Emma y Santana miraban sin entender nada, Annie, quien ya sabía a lo que se refería, solo bajaba la mirada.
— Eso es una de muchas Quinn, hay más personas como Rachel que han sido víctimas de ese infeliz — escupió la reclusa con un tono de molestia — ¿Qué tanto viste? — preguntó.
La rubia se alarmó al escuchar la pregunta, no llevaba consigo la carpeta ni la us
b en la que había guardado toda la información.
Emma comprendió su angustia y se levantó para ir por las cosas que traía la rubia.
— Tranquila — habló la peliroja — no soltaste nada ni estando inconsciente — le entregó las cosas.
— Saqué varias copias de la información que hay en la carpeta — comentó Danielle observando a Quinn — es necesario que cada quien se quede con una copia, por cualquier cosa, ¿Emma? — la doctora entendió y entregó a cada una de las chicas las copias que la misma Danielle había sacado — con respecto a la usb, es mejor no revisarla aquí, así no quedarán registros en tu computadora, después de que explote la bomba, revisarán cada rincón del reclusorio.
— No llevas esposas — comentó la rubia al ver que la reclusa usaba sus manos a su antojo.
— Yo la liberé — dijo Santana como si nada, la rubia se sorprendió — tuvimos una charla mientras estabas inconsciente y entendí que ella no es el enemigo — alzó los hombros restando importancia — además, con esposas no podría ayudar mucho.
— Que tal si nos cuentas que fue lo que encontraste en la oficina del director, Danielle no ha querido que revisemos las copias — la peliroja estaba ansiosa.
Todas miraban a Quinn.
— ¿Quieres que les explique yo? — preguntó Danielle, la rubia aún se veía mal.
— Por favor — susurró, se sentía mareada todavía.
— Muy bien — suspiró poniéndose de pie — cualquier duda que surja la veremos al final, no hay mucho tiempo, así que, tienen que estar al tanto de todo — aclaró — pero sobretodo, Rachel aún no debe saber nada, lo sabrá el día que llevaremos a cabo el plan ¿De acuerdo? — preguntó y todas asintieron — Bueno, la primera hoja, es un certificado de nacimiento, es de Rachel, también viene una foto , en ella podemos ver a Shelby, obviamente la niña es Rachel cuando era pequeña, se preguntarán porque estaba en la oficina del director, bueno, Dwight Evans era la mano derecha de mi padre, Burt Hummel
, bueno, al único hombre que reconozco como mi padre, Evans siempre ha sido un hombre avaricioso, un ladrón, un criminal, pero nunca le gustó ser un simple empleado, así que, decidió robarle al hombre que le brindó su confianza, gracias al dinero que le robaba a mi padre, pudo cometer varios crímenes, también era un tramposo para las apuestas, y eso le ayudó a abrir su primer casino, aunque no era legal, porque no contaba con todo lo necesario, logró endeudar a muchas personas, perdían tanto dinero que al final tenían que pedir prestado al casino, Evans aprovechaba dicha situación para apoderarse de sus bienes, y así, poco a poco fue llenando su billetera, pero un día cometió un error, y Burt lo descubrió, sabía que mi padre no tendría piedad con el, y para callarlo, envió a alguien a matarlo, y aunque esto nunca se comprobó, sabemos que así fué, me llevó años encontrar las pruebas — sacó otra hoja de la carpeta — cuando mi padre murió, el quedó a cargo, a pesar de que Burt dejó claro como se repartirían sus bienes y todo el dinero que con esfuerzo ganó, no se con que artimañas logró que el estado lo declara el encargado financiero de nuestra fortuna, y por si fuera poco, logró engatusar a mi madre, y se casó con ella.
Las chicas abrieron sus ojos.
— Entonces — la latina tenía que preguntar — tu y el director Evans ¿Son familia? — preguntó temiendo la respuesta.
— Lamentablemente — respondió sin emoción alguna.
— y si es tu padrastro ¿Por qué permitió que cayeras aquí? — Emma no entendía aún.
— porque siempre he sido la piedra en su zapato, es por mi que no ha podido quedarse con todo lo que dejó Burt, pero tuve que ser como él, para que de alguna manera creyera que me tenía de su lado, igual que a Finn — dijo esto último mirando a Annie — me arriesgue mucho siendo una infiltrada de mi propia misión, caí en las apuestas, y me volví una verdadera adicta a ellas, y no, esto ya no era actuado, y por un tiempo esto lo supo aprovechar, pero gracias a Annie y a Jesse, pude concentrarme de nuevo, también Brittany ayudó mucho — contó sonriendo.
— ¿Y cómo entran Jesse y Annie en la historia? ¿cómo es que los tres se hicieron buenos amigos? — cuestionó la doctora y todas la miraron, Annie se sonrojó al mismo tiempo que comenzó a ponerse nerviosa, no le gustaba hablar de su vida.
Danielle soltó una carcajada .
— ¿Acaso no se nota? — preguntó sin parar de reir, todas la miraron raro — Jesse y Annie son gemelos — dijo sin mas y en seguida el centro de atención fue Annie, que solo pudo sonreír contagiada por su jefa — su padre también trabajó para Burt, Jesse es muy parecido a mi padre, digamos que mientras vivió, lo hizo a su imagen y semejanza, algo que no logró con Finn ni Kurt, Annie era mi mejor amiga cuando éramos unas niñas, pero también fueron víctimas de Evans, fueron amenazados y tuvieron que mudarse sin decir nada, un día Annie y toda su familia desaparecieron , y por más que mi padre los buscó, no logró localizarlos, hasta el día de su accidente, fue el padre de Annie quien logró rescatarlo con vida y llevarlo a un hospital, luego de eso volvieron a desaparecer del mapa, casi diez años después logré encontrarlos, y se unieron a mi plan — dijo hasta ahí Danny, no quería contar más detalles, sabía que Annie estaría incómoda y no se lo perdonaría — lamentablemente no logré llegar a tiempo, Evans ya había cobrado nuevas víctimas, al igual que a Burt, también asesinó a los padres de Jesse y Annie — silencio total — su padre los llevó muy lejos , para salvarlos de Evans, ese sin duda ha sido el acto de amor más grande que puede hacer un padre — Danny se acercó a Annie, eran mujeres muy frías, pero sin duda sé tenian la una a la otra — juntos los tres, seguimos adelante con el plan, hasta que un día, sin imaginarlo, conocí a mi verdadero padre, Henry Berry, pero eso no lo supe en ese momento, sino hasta días después, cuando encontré una carta de mi madre que era para él, en dónde le contaba de mi existencia, pero el hecho de que conociera a Evans no me daba buena espina, así que decidí investigarlo, ahí fue cuando descubrí que tenía más familia, pero también que odiaba a esa familia, el nunca amó a mi madre, apuesto a que ni siquiera supo lo que era el amor, siempre estuvo obsesionado con Shelby, pero el que ella prefiriera al tío Hiram lo hizo más miserable de lo que ya era, poco a poco me gané su confianza, y un día, estaba damasiado borracho, y me contó todo lo que planeaban, el quería a toda costa quedarse con Shelby, pero tenía que hacer algo para sacar del camino a Hiram, así que Evans aprovechó la situación, quien también había investigado a los Berry, y le propuso un trato, acabaría con Hiram para que pudiera estar con Shelby, pero a cambio, quería a Rachel, el también se había obsesionado con la mini versión de Shelby, pero algo pasó, Henry no aceptó, no sé si fue porque su maldad no llegaba a tanto, o porque en el fondo si quería a su familia, el punto es que, Dwight Evans logró endeudarlo tanto, que no tuvo otra opción más que aceptar, era eso o su propia vida, era un maldito cobarde — dijo entre dientes — planearon el plan perfecto, el más descabellado plan que se le pueda ocurrir a alguien, pero las cosas no salieron como ellos creían, porque los documentos que tienen en sus manos, no son legales, ya que se consiguieron mientras Rachel era menor de edad y nunca pudieron conseguir la firma de Hiram, tampoco contaban con que yo tuviera un equipo de elite al cuál se fueron uniendo más personas, hasta volvernos invencibles, sabemos cada paso que dan, cada movimiento, cada llamada, todo, absolutamente todo.
— ¿Brittany también es parte de ese equipo? — cuestionó Santana
— Así es, pero lo que pasó con ella, no era parte del plan, eso fue la impertinencia de un tipo mimado que creía que con su dinero podía conseguir lo que fuera, cayó en las apuestas y por poco arruina el plan — dijo con un toque de culpa — se suponía que Brittany seria mis ojos fuera de ésta prisión, pero cuando todo pasó, no pude hacer nada para evitarlo, Evans me tenía vigilada, pero si logré que la trajeran conmigo.
— ¿Qué? — preguntó Santana — ¿Tú fuiste quien hizo que la trajeran aquí?
— Por supuesto Santana, por el supuesto crimen que cometió, la iban a trasladar a un penal de máxima seguridad, pero yo le pedí a Dwight que hablara contigo, y de alguna manera convencerte de que aceptarás que viniera aquí — Santana se quedó perpleja — no iba a permitir que le hicieran daño, pero eso también ponía en riesgo el plan aquí adentro, Rachel y Brittany ya se habían visto, gracias a dios que Berry no la reconoció, pudimos haber jodido todo, pero en fin, aún hay más cosas por contar, pero eso será después, ahora tenemos que hablar sobre el plan, ¿siguen dentro? — todas asintieron.
— Pero ¿Qué hay de la información que guardé en la usb? — preguntó la rubia.
— Por tu seguridad, es mejor que no se abra ningún archivo en tu computadora o en la de alguna de ustedes — dijo mirando a Emma y a Santana — y preferiría que Rachel ya estuviera presente.
— ¿Y en qué consiste el plan? — Santana ya no tenía dudas, iba por la cabeza de Evans.
— Como les conté en la mañana, todo se iniciará con un motín, pero para esto, quisiera pedir que cambiaran las armas por las de práctica que tienen en bodega, por si a Sue Sylvester se le ocurre abrir fuego, no quiero que nadie salga herida — habló más para Santana, sabía que solo ella podía hacer eso.
— Cuenta con ello — a Quinn le sorprendió la nueva actitud de su amiga, pero sabía que así era ella.
— Cuando todo sea un caos, Rachel y yo iremos directo a los depósitos de basura , ahí Annie se asegurará de que el camión nos recoja, ella se quedará vigilando a Sue Sylvester, quiero que sea la única con arma de fuego, por si esa perra intenta escapar — Santana asintió —
Cuatro cuadras adelante, hay un almacén, llegaremos ahí y nos cambiaremos la ropa, habrá otro vehículo que usaremos por si acaso comienzan a buscarnos, después iremos al hostal en dónde se hospedara Evans, frente a este hostal hay una fábrica vieja, la cual nos servirá para seguir operando el plan, quiero que ustedes tres vayan a la fábrica, Annie les conseguirá un vehículo, deben estacionarse por la puerta trasera, y por ningún motivo deben dejarse ver por nadie, nosotras llegaremos ahí, solo si estoy yo esa puerta se abrirá, cuando estemos adentro revisaremos el contenido de la usb, y conocerán al resto del equipo — las chicas se miraron — Santana, Sue Sylvester ya debe saber sobre la llegada de su jefe, así que, no le des la noche libre ni el viernes ni el sábado, para evitar que escape, si es posible, prohíbe que se le de salida por si trata de escapar.
— Ya mismo hablo con ella, y doy aviso a seguridad para que no la vayan a dejar salir esos días.
— Muy bien, pues hasta el momento ese es nuestro plan, esperemos nada cambien en estos días, ahora mismo hablaré con Rachel, la pondré al tanto de todo, le daré una copia de lo que encontraste, para que lo vea, Annie — observó a la celadora — lleva la carpeta original a Jesse, ve con mucho cuidado, el debe estar esperándote — ordenó y la chica sin mas tomó la carpeta y la escondió dentro de su uniforme, después salió mirando fugazmente a las demás chicas — Santana ¿Puedes ponerme las esposas y llevarme con Rachel? Pero que sea a mi celda, Sue Sylvester no se acercará ahí.
— Andando — dijo la latina colocando las esposas y guiandola a la salida.
Solo Quinn y Emma se quedaron en la oficina.
— ¿Quinn? — la doctora llamó su atención — me gustaría tomar una muestra de tu sangre, he visto que últimamente has estado algo débil y pálida, y con tanta cosa que se nos viene, prefiero asegurarme de que estás bien de salud como para continuar.
La rubia se puso muy nerviosa.
— Estoy bien Emma, es solo que, no me he alimentado muy bien, pero prometo hacerlo ya — trató de safarse.
— Tal vez sea eso, pero prefiero estar segura — dijo abriendo la puerta de la oficina — Te veo mañana temprano en la clínica, prefiero que sea fuera de aquí.
La rubia suspiró , supo que no iba poder hacer nada al respecto.
— De acuerdo, mañana estaré ahí temprano — dijo tirándose en el sillón, necesitaba recuperarse de todo.
Celda de Danielle.
— Santana, me gustaría poder disculparme contigo, por todo lo que te hice, por como hice tu vida miserable acá adentro — dijo mientras entraba a su celda seguida por la oficial López — era conciente de la forma tan déspota en la que te trataba, pero cuando veía como tratabas a Britt, sentía tanta rabia, cuando la veía llorar por tus acciones, dije , unas por otras, de alguna manera tenías que pagar tu estupidez.
— Lo sé, siempre que me hacías una era enseguida de algún problema que había tenido con Brittany, ahora lo entiendo todo.
— Oficial— apareció una celadora — las reclusas Berry y Jones están aquí como lo ordenó — dejó ver a las chicas.
— Perfecto, yo me hago cargo, ya puede retirarse — dió la orden.
— Si señora — dijo y sin mas salió de la celda.
— ¿López y Danny juntas? No puede ser nada bueno — pensó Mercedes.
— Muy bien chicas, tomen asiento, porque tendremos una larga charla — dijo mientras sacaba la carpeta que llevaba dentro del overol — Rachel ¿Recuerdas cuál fue el trato que hicimos cuando me buscaste? — preguntó a la más joven cuando ya estaba sentada.
— Si, que me ayudarías a conseguir información sobre mi caso, para poder salir, y a cambio tendría sexo contigo — lo último salió casi en susurro.
Santana miró a Danielle con asco.
— ¿Qué? — miró a Santana — eso era para no levantar sospechas — se defendió.
— Claro ¿También con Alex y con Kitty fue para no levantar sospechas? Ellas no son parte del plan — dijo sarcástica.
— No nos desviemos del tema López ¿Quieres? — la oficial alzó los brazos para que prosiguiera — bueno, en esta carpeta, viene toda la información que me pediste, tus datos reales, y tú pase seguro para salir de acá, después de que lo revises, hablaremos del plan, como lo vamos a ejecutar, y lo que nos espera afuera cuando escapemos.
— ¿Escapar? — preguntó la morena mirando a Danny y luego a Santana, está última asintió — tu nunca mencionaste nada de eso y ¿La oficial López está de acuerdo?
— Lo está, el equipo creció Berry, López, Pillsbury y Fabray están dentro — dijo dudosa, no sabía cómo iba a reaccionar la morena.
— ¡¿Quinn?! ¿Por qué?— preguntó alterada.
— Porque ella, al igual que la doctora y yo, deseamos ayudarte, no solo a ti, al parecer también hay más reclusas que necesitan ayuda, siempre lo hemos hecho, pero ahora decidimos unirnos a Danny, para ayudarnos todos.
— Y al escapar, conocerás a todo el equipo, que estoy segura mueren por verte — sonrió — tranquila Berry, antes de que amanezca estaremos de vuelta en el reclusorio, esto no pondrá en riesgo tu juicio, lo prometo.
— ¿Y qué pasa si no lo gano? — se preocupó — ¿si de nuevo hace de las suyas y no salgo jamás?
— Eso no pasará Berry ¿Sabes por qué? — preguntó la reclusa — Porque en esto — dijo golpeando las hojas que traía en la mano — está tu libertad asegurada — se agachó frente a la pequeña morena dejando la carpeta en sus manos, y acariciándola tiernamente.
— ¿Y que se supone que es eso? — cuestionó dudosa.
Danielle se levantó y se sentó a su lado.
— Es tu certificado de nacimiento, tu historial médico y —
— Un certificado de matrimonio — susurró la pequeña Berry — es mío — miró aterrada a su prima — dice que estoy casada.
— ¿Que basura es esta? — reaccionó Mercedes, arrebató el papel de las manos de Rachel y lo leyó detenidamente — dime por favor que esto no es verídico Danielle — la rabia se apoderó de Mercedes.
— No, no lo es Mercedes, pero si no actuamos pronto, entonces lo será — Mercedes no entendía.
— Ese maldito bastardo — continuó Mercedes — ¿Pero cómo es que estás casada con él? — miró a Rachel.
— Es el amigo de papá — susurró la morena — recuerdo que en varias ocasiones lo llevó a casa para cenar, y siempre veía a mi madre de una forma asquerosa, me asustaba — le conté a papá y me dijo que eran ideas mías, pero una de esas noches, él quiso entrar a mi habitación, Hiram lo descubrió y lo lanzó al suelo, se agarraron a golpes y papá lo echó de la casa, nunca más lo volvimos a ver — Rachel recordaba la escena — en ese momento volví a sentir que mi padre había vuelto, que el hombre que tanto me protegía y me amaba volvía a ser él, pero no duró mucho tiempo.
— Rachel mírame — pidió su prima arrodillándose frente a ella, llamando la atención de la pequeña — se que todo esto ha sido una mierda desde que te mudaste, pero no quiero que dudes ni por un maldito segundo, del inmenso amor que tu padre te tiene, a ti a tu hermano y a Shelby — dijo la reclusa y Santana y Mercedes se miraron — quiero que se lleven la carpeta, y repasen el plan, cualquier duda que tengan, la encontrarán aquí — agregó señalando la carpeta — Mercedes ¿Cuento contigo? — miró a la otra.
— Siempre — respondió segura.
GRACIAS POR LEER.
