DISCLAIMER: LOS PERSONAJES QUE YA CONOCEN SON PROPIEDAD DE E.L. JAMES, YO SOLO JUEGO UN POCO CON ELLOS.
Cumpleaños número 15 de Wen, tres años atrás.
No puedo apartar los ojos de ella. Trato de mantenerme a la par de la charla de mis amigos Bryan y Colton sobre sus vacaciones, pero mi mente tiene toda su atención en el grupo de chicas que está parloteando animadamente al borde de la piscina. Más bien, en una chica en particular. Se ve hermosa. Podría mirarla durante todo el día. Los rayos del sol hacen que su rubio cabello brille aún más de lo habitual, sus enormes ojos azules están llenos de alegría, sus perfectos y rellenos labios están estirados en una sonrisa. Me encantaría dejar de observarla como un acosador, acercarme, decirle cuánto me gusta y poder besarla, pero no tengo el valor para arriesgarme y perder la dignidad delante de todos nuestros compañeros de clase si me rechaza. Además, ella ya ha salido con Tom Stewart durante un tiempo y yo ni siquiera sé besar. Sería un fracaso monumental...
"Hey, Grey"; la voz de Wendy me saca de mis cavilaciones. Me tiende una lata de refresco y se sienta en el césped junto a mí. "¿Estás bien? Luces algo... distraído".
Bryan y Colton se han unido al resto del grupo en la piscina y ni siquiera me di cuenta.
"Estoy bien, embobado más que distraído".
Wen sigue el rumbo de mi mirada y comprende rápidamente.
"¿Por qué no vas y le hablas?"
Sí, es fácil decirlo. Como si ella se hubiera animado a hablar con Hunter alguna vez.
"¿Y si no le gusto?"
"¡Vamos, Ted! Al menos la mitad de las chicas de la escuela está babeando por ti".
Enarco una ceja en su dirección.
"¿Y en qué mitad se encuentra Ivy?"
"Ve y averígualo, duh".
"¿Y qué si le gusto? Ni siquiera sé besar."
"Ted, eres demasiado negativo algunas veces y me dan ganas de golpearte. No es como si fuera una ciencia besar sólo haz lo que sientas..."
"No quiero parecer un idiota que no sabe lo que hace." Una idea toma forma en mi cabeza. Tal vez si tuviera un poco de práctica... tal vez si tuviera una hermosa mejor amiga dispuesta a ayudarme con la práctica. "¿Wen?"
"¿Sí?" Respondió dudosa, su frente fruncida y sus ojos verdes tratando de ver a través de los míos como usualmente hace.
"Tengo una propuesta para ti". Digo tratando de no tartamudear.
"Oh, no, Grey. Ni lo sueñes". No puedo ocultar nada de ella, tal vez no sabía con exactitud qué era lo que tramaba pero sí intuía que no era nada bueno. Puedo sentir mi cara arder al verme expuesto pero es ahora o nunca y no pienso tirarme hacia atrás.
"Ni siquiera sabes de qué se trata".
"No puede ser bueno, conozco esa cara".
"¿Somos mejores amigos, verdad?
"Ted..." la interrogo con la mirada y rueda los ojos. "Sí, lo somos".
"Y estamos en las mismas condiciones por lo que esto podría beneficiarnos a ambos."
"Ve al grano, Grey".
Aquí vamos... bajé la mirada, tomé una profunda respiración y lo dejé salir.
"Creo que deberíamos besarnos". En escala del 1 al 10, mi cara estaba roja aproximadamente un 50, casi de la misma tonalidad que el cabello de Wen.
Silencio y más silencio de su parte. Levanté la mirada para comprobar su expresión, ella me estaba miranto también con los ojos y su boca abiertos de manera exagerada. Y entonces, cuando nuestros ojos se cruzaron, rompió a reír a carcajadas. Reconociendo lo absurdo de la situación no puedo evitar unirme a sus risas
"Sí, esa fue una buena broma." Dice por fin cuando recupera la compostura.
"Eh... no estaba bromeando, Wen. En verdad creo que deberíamos besarnos".
"¿Qué? ¿Te volviste loco?"
"Sólo es un beso".
"Quiero que mi primer beso sea especial, Teddy, no sólo un favor a mi mejor amigo".
"No lo veas así, puede ser especial. No somos dos desconocidos, somos amigos hace años, nos conocemos el uno al otro como nadie más lo hace, tenemos la confianza suficiente para no avergonzarnos y no nos burlaríamos del otro si hace algo mal o raro..." Wen me dirigió una mirada incrédula, por lo que me aclaré. "Bueno, tal vez sí, pero no nos sentiríamos mal por eso porque sabemos que no será con malicia".
"No creo que sea una buena id-"
"No me respondas ahora," la interrumpí. "Tómate tu tiempo para pensarlo, piensa en algunas condiciones si quieres, y luego dime".
"Está bien, pensaré en esto. Ahora deja de ser un antisocial enamorado y únete al resto del grupo".
Su respuesta llegó dos días después, la tarde del sábado, mientras terminaba un ensayo de literatura.
WEN: Está bien, lo haremos.
Pero tengo condiciones.
TED: Soy todo oídos.
(Ojos en realidad).
WEN: No hablaré esto por mensajes.
TED: ¿Mi casa o la tuya?
WEN: La mía. Adoro a tus hermanos
pero siempre están detrás nuestro
y apestaría que nos vieran.
TED: Cierto ¿Qué hay de
tu padre? Ya me detesta lo
suficiente sin motivos.
WEN: Papá está en Los Ángeles.
Y Maléfica, para variar,
salió con sus amigas.
TED: Bien.
Estaré ahí en un rato.
Tal vez ella tenía razón y esto era una idea pésima pero ya estaba aquí y ella había aceptado, no iba a echarme para atrás.
Solos en su casa, sentados en la sala a punto de repasar por última vez las condiciones que ella había no solo pensado sino que redactó cuidadosamente y tituló.
"Vemos qué tiene para ofrecer en este contrato, Señorita Peterson". Bromeé cuando me mostro el papel que incluso esperaba nuestras firmas.
Pacto de Amigos
· Solo UN beso, por ÚNICA VEZ.
· Nada de "manos aventureras"
· No volveremos a hablar sobre esto NUNCA JAMÁS.
· NADIE debe saberlo, será nuestro mayor secreto.
· No bromearemos ni haremos insinuaciones sobre esto NUNCA, ni aunque estemos solos.
"Te tomaste estoy muy en serio". Murmuré mientras firmaba.
Wendy se encogió de hombros.
"De verdad no quiero que esto se ponga raro y arruine nuestra amistad, eres la única persona que me entiende y en la que puedo confiar". Asiento de acuerdo y le paso nuestra imitación de contrato y el bolígrafo. "¿No hay nada que quieras agregar?"
"No, no se me ocurre nada, está perfecto así."
"¿Ahora?"
Preguntamos a la vez. Ambos soltamos risitas nerviosas y asentimos. Mis manos temblaban mientras hacían su camino hacia su rostro, mi respiración se aceleró por los nervios y de anticipación cuando comencé a acercar mi rostro al suyo con mis ojos clavados en su boca.
Acorté la poca distancia que nos separaba y entonces pasó, fue un mínimo roce de nuestros labios y luego otro... y otro.
No sé si fue ella o yo, tal vez fuimos los dos. Tal vez fue por instinto o por curiosidad... pero nuestras bocas se volvieron más insistentes.
Sus manos que un principio habían estado en su regazo retorciéndose por los nervios, ahora estaban alrededor de mi cuello tironeando suavemente de mi cabello. Las mías dejaron su rostro y viajaron a sus caderas, acercándola más hacia mí.
No sé cuánto tiempo estuvimos descubriendo la boca del otro, dejando cada vez más de lado la timidez y la inexperiencia. Tal vez fue demasiado porque un grito ahogado nos hizo congelarnos.
Su madrastra nos miraba horrorizada y lucía a punto de gritar.
"Ted, tu mano", masculló Wen. La miré sin entender a qué se refería hasta que seguí el curso de su mirada.
Mierda.
"Vamos a casa, por favor, Paul". Le pedí jadeante a ni seguridad, quien se sobresaltó por la forma en la que me precipité dentro del coche.
"¿Está bien, Señor?"
"Sí, sólo llévame a casa.". Odiaba que me dijera de esa forma, cientos de veces le insistí que me llamara por mi nombre pero era imposible de convencer y en ese momento estaba demasiado nervioso y ansioso por salir de allí como para corregirlo.
Él me miró escéptico y preocupado pero le rogué con la mirada que no preguntara. La situación ya era vergonzosa y no necesitaba que nadie más se enterara...
Estaba con los ojos fuertemente cerrados deseando con demasiado anhelo poder volver el tiempo atrás y frenar antes de que el asunto se nos fuera de las manos, o mejor dicho que mis manos no cobraran vida propia, cuando escuché las voces de mis padres amortiguada por la puerta.
"Es su vida privada, Ana."
"Pero-"
"No nos incumbe. Si él quisiera contarnos algo lo haría, ya hemos tenido esta conversación antes".
Ese antes probablemente fue cuando mamá me descubrió dándole uso a las revistas que el tío Elliot me había regalado hace un año atrás. Sin dudas fue la situación más incómoda de toda mi vida.
"Sólo quiero saber si está bien. Christian, estaba tan asustado cuando llegó y la Sra. Peterson..."
Así que Cruella llamó... imagino que lo hizo incluso antes de que yo saliera corriendo por la puerta. La madrastra de Wen no era exactamente agradable, amaba hacer miserables las vidas de los demás. En especial la de Wen y la mía (aunque esa manía podría tener que ver con las innumerables bromas que le jugamos desde que somos amigos, probablemente sería peor si descubriera todos los apodos que tenemos para ella).
"Ella pudo haber exagerado, Anastasia. Siempre lo hace. Seguro sólo fue un besuqueo de adolescentes... hablaré con él si quieres pero deberíamos dejarlo en paz. Probablemente esté avergonzado".
"Probablemente los esté escuchando y esté de acuerdo con lo de 'no molestar'".
Luego de lo que me pareció un largo momento de silencio, en el que tuve la esperanza de que me iban a dejar en paz, papá preguntó si podía pasar. No me negué, de todas formas tarde o temprano tendría que hablar con él o mi madre. La amo pero sería mucho más incómodo hablar con ella que con papá.
Él entró en la habitación y cerró la puerta.
"¿Puedo?" Preguntó señalando la punta de mi cama. Asentí. Papá se sentó, cruzó sus brazos y me observó, esperando que hablara pero si esperaba que yo empezara con la charla, estaba equivocado. Me enderecé y acomodé contra el cabecero, devolviéndole la mirada impasible. Tal vez la forma en la que me miraba hacía que sus empleados se retorcieran incómodos y comenzaran a tartamudear, era mi caso también pero no iba a dar el brazo a torcer, sabía que no estaba en problemas. De lo contrario no hubiese enarcado una ceja desafiándolo, él intentaba suprimir una sonrisa. Podemos pasar toda la tarde aquí, papá, pero ni en broma iba a obtener una palabra sobre el asunto. Wen y yo habíamos hecho un pacto...
"Ya sabes que la Sra. Peterson llamó." finalmente se rindió.
Asentí.
"Imaginé que lo haría, en verdad no quiero hablar de ello".
"Entiendo," murmuró "Pero me gustaría tener tu versión de los hechos y tu mamá se sentiría más tranquila".
¿Mi versión de los hechos, como si hubiera cometido un crimen?
"¿Qué demonios dijo esa bruja que estábamos haciendo?" Las palabras salieron de mi boca involuntariamente, haciendo eco de mi pensamiento.
"¡Cuida tu lenguaje, Ted!" Mascullé una disculpa.
"No pueden creer lo que ella diga".
"No importa lo que ella diga, confiamos en ti pero quiero que tú me digas lo que pasó y porqué llegaste tan asustado. Taylor me informó que Paul estaba preocupado porque te vio muy alterado".
Genial.
"Agradezco que se preocupen por mí, en verdad estoy bien pero no quiero ni puedo hablar de esto".
"¿No puedes?" Preguntó consternado.
"No". Respondí tajante pero al ver que su rostro se llenaba de preocupación añadí, "se lo prometí a Wen. Hicimos un pacto, un especie de acuerdo de no divulgación que ella escribió y firmamos".
Papá comenzó a reír. Creo haberlo oído murmurar algo como 'Ana no creerá esto'.
Grandioso, como si ya no hubiese sido avergonzado lo suficiente.
"Me alegra que te diviertas a mi costa". Lo miré con reproche y aunque se recompuso, intentaba controlar una sonrisa.
"Lo siento, ¿para qué quieren algo así?"
"Se supone que nadie nunca debería saber de esto".
"Bueno, dudo que ese... acuerdo tenga mucha validez si los han visto, ¿no crees?".
Tal vez tenía razón pero de todas formas era embarazoso hablar del tema y más aún con mi padre.
"Supongo que todos los que los conocemos esperábamos algo así en algún momento. Entonces, ¿te gusta?"
Preguntó al ver que no salía palabra alguna de mi boca.
"¿Qué? No, nosotros no... fue sólo un beso. Un beso arreglado, por eso el 'pacto'."
Frunció el ceño.
"¿Qué? ¿Por qué?"
Él estaba determinado a sacarme la historia completa, podía verlo. Así que con ánimos de acabar con el tema de una vez por todas le conté sin demasiado detalle cómo habíamos llegado a esa situación
"¿Eso es todo?" Asentí. "Esa mujer... Tanto escándalo por un beso." Masculló con desaprobación. Me mantuve callado, tal vez si sólo los hubiese descubierto cuando mis manos estaban en el rostro de Wen y ella no estaba prácticamente subida arriba mío no habría hecho tanto escándalo. Aunque conociéndola...
"¿Qué te dijo para que te afectara tanto?" Papá interrumpió mi pensamiento.
"Ella no me dijo nada, al menos no la oí, huí en cuanto la vi. Estaba demasiado avergonzado".
"Ted, no hay nada de malo en lo que estaban haciendo. La Sra. Petterson adora exagerar y escandalizarse por tonterías".
"¿Qué tanto exageró?" Pregunté con demasiada culpa como para que papá no la note.
"¿Hay algo que no me has dicho?" Inquirió perspicaz.
"No quiero que mamá sepa esto", prácticamente supliqué, él asintió. "Yotoquesupecho" dije con rapidez, sintiendo mi cara arder. Papá rápidamente enmascaró su cara de sorpresa. "Cuando ella nos vio mi mano estaba demasiado afianzada a su pecho y Wen estaba casi sobre mí. Juro que no fue intencional, era sólo un beso y luego-" me detuve demasiado apenado conmigo mismo.
"No te mortifiques por eso, hijo. Es normal la reacción que ambos tuvieron.
"Pero somos amigos, no se supone que-"
"Amigos o no, son adolescentes, tienen las hormonas demasiado revolucionadas, están llenos de curiosidad, evidentemente tienen química y no está mal... mientras sean cuidadosos".
"¿Qué quieres decir?" Pregunté frunciendo el ceño.
"¿Necesitamos tener una vez más esa charla?"
Él no podía estar pensando...
"¿Qué? ¡NO! No de nuevo. Fue demasiado incómodo, recuerdo demasiado cada palabra..."
Papá vuelve a reírse de mí.
"Ted, el sexo también es algo natural no hay razón para avergonzarse. Sí, tal vez es un poco raro hablar esto entre nosotros pero si tienes alguna duda prefiero pasar un momento incómodo y que estés bien informado a que busques datos erróneos en internet... o en otras personas como el tío Lelliot. Siempre puedes confiar en mí."
"Lo sé, papá, confío en ti pero Wen y yo... nosotros no vamos a hacer nada. Nunca. Fue sólo un beso y no volverá a suceder."
"Me quedó claro y de todas formas creo que son demasiado jóvenes para dar ese paso pero quiero que sepas que quiero y espero que confíes en mí cuando quieras hacerlo y si necesitas un consejo". Asentí. "¿No te sientes menos miserable después de haber hablado?"
Realmente sí.
"Bastante."
"Wendy debe sentirse como tú y ella no tiene en quién confiar más que en ti, así que te sugiero que le hables y te disculpes por salir corriendo de esa forma". Añadió mientras caminaba hacia la puerta.
"Sí, tienes razón". Ella no tenía la suerte de tener padres con los que pudiera hablar. "¿Papá?" Lo llamé antes de que saliera.
"¿Sí?"
"Gracias por hablar conmigo".
Él sonrió ampliamente y me guiñó antes de salir.
TED: ¿Estás bien?
WEN: Sí, supongo ¿Y tú?
TED: Estoy bien.
Lo siento.
WEN: ¿Qué es lo que sientes?
TED: Romper el segundo
punto de nuestro acuerdo
y dejarte sola lidiando con
Miss Exagerada.
WEN: Creo que ambos
rompimos varios puntos.
Y por Dolores Umbridge
no te preocupes. Ella me
gritó algunas cosas horribles
pero nada que no haya hecho
antes... dijo que llamaría a
tus padres.
TED: Y lo hizo. No sé
qué es lo que inventó,
papá no quiso decírmelo
pero ellos saben que está
exagerando así que no le
dieron importancia.
WEN: ¿En verdad los
llamó? Esa arpía...
Muero de vergüenza.
¿Qué te han dicho?
TED: que no hicimos
nada malo y no hay
de qué avergonzarse.
WEN : Puede que tengan
razón... pero creo que lo
mejor es abstenernos a
no romper el resto de los
puntos, olvidarnos y no
volver a hablar del tema.
TED: Estoy de acuerdo.
WEN: Aunque, ¿Ted?
TED: ¿Sí?
WEN: Nunca voy a
olvidar que me debes
una.
¡GRACIAS POR LEER! ¡ESPERO QUE ESTÉN DISFRUTANDO DE LA HISTORIA! DEJENMELO SABER EN UN REVIEW.
TENGO PLANEADO HACER ACTUALIZACIONES SEMANALES.
GRUPO EN FACEBOOK DONDE PODRÁN ESTAR AL TANTO Y LEER ADELANTOS: www . facebook groups / soytheodore (Copiar y borrar los espacios para ingresar)
¡Nos leemos pronto!
