¡Segundo capítulo de esta locurita que se me pasó por la cabeza! ¿Les va gustando? Déjenmelo saber en un review, sus comentarios son mi paga :)


DISCLAIMER: TODOS LOS PERSONAJES QUE YA CONOCEN, SON PROPIEDAD DE E. L. JAMES. YO SOLO JUEGO CON ELLOS.


Estamos reunidos en la casa de mis abuelos en Bellevue, por ningún motivo en especial, excepto que para la abuela ya no nos vemos demasiado y cada pocas semanas organiza una cena familiar obligatoria. Todos hablan animadamente y bromean, usualmente participaría de la conversación pero no estoy de ánimos. Estoy nervioso, mirando con disimulo mi teléfono esperando noticias de mi mejor amiga.

"Ted, cariño, ¿así que Wen y tú ya comenzaron a acomodar su apartamento?" pregunta mi abuela Grace, sin dudas notando mi inusual silencio.

"Sí, está casi listo. Aunque no es que nos dejen mudarnos antes de que comience el semestre", miro a mi papá con gesto burlón quien me devuelve una mirada de 'no vayas allí porque de ninguna manera voy a volver a discutir esto o cambiar de opinión'. Su excusa es que mi madre está terriblemente angustiada por mi inminente independización y debería quedarme con ellos lo máximo posible para que ella asimile la idea de que su 'bebé' ya no es tan pequeño. El estoico Christian Grey jamás va a admitir que él está de igual ánimo. Lo ignoro intentando suprimir una sonrisa y continúo: "así que no tenemos prisa en terminar con los detalles y de todas formas hemos estado ocupados con la escuela y la pasantía en GEH luego de clases."

Creo que es lo más largo que he dicho en toda la noche.

"¿Cómo está Ivy?" pregunta para que siga hablando. "Creí que vendría". Siento una puntada en mi pecho al oír su nombre. Justo en el blanco, abuela Gigi.

"Uhm, no sé cómo está", ni me interesa. "Rompimos. Ya no nos llevábamos bien". Explico escuetamente, de ninguna manera dejaría que mi familia se enterara de lo que pasó, a excepción de mi hermana. Mucho menos mi madre, que aunque era la persona más amorosa del mundo, daba miedo cuando alguien se metía con su familia. Así que decirle: 'en realidad, yo la dejé porque ella se llevaba mucho mejor con uno de mis "mejores amigos" que conmigo', no era una opción.

"Oh, lo siento". Susurra mi abuela.

"Está bien, estoy bien."

"No, no lo sientas, Gigi. Deberíamos agradecer que Ted la dejó, Ivy es una perra egoísta y superficial". Señala mi hermana, sacando las palabras de mi mente.

"¡Phoebe!" mis padres la regañaron al unisono.

"¿Qué? No voy a disculparme por decir la verdad. Ted merece algo mucho mejor, si supieran..."

"Gracias, Pheebs, pero preferiría dejar de hablar sobre esto."

Ella hizo una mueca pero no siguió hablando y afortunadamente el resto de la familia cambió el tema de conversación rápidamente. Podía entender cómo se sentía, porque si alguien le hubiera hecho lo mismo, yo querría buscarlo y hacer que se lamente de haber nacido.

Había momentos en que no podía entender qué había pasado entre nosotros para que las cosas terminaran así pero luego de semanas dándole vueltas al tema y sintiéndome miserable, llegué a la conclusión de que yo no era el problema y que Ivy estaba en lo cierto, prefería estar con Wen que con ella porque mi amiga no era una jodida estirada superficial, era una chica auténtica con la que podía hablar de todo sin prejuicios y parecía ser la única persona en el mundo que sabía lo que era la lealtad. Y volviendo a mi amiga...

Vuelvo a mirar mi celular por si acaso me perdí una notificación durante mi corta charla con mi abuela pero no hay señales de Wen. Sin noticias significa buenas noticias, ¿no?

"¿Salió con el idiota de Mason?" Me pregunta Phoebe al verme revisar una vez más los mensajes, asiento en respuesta. "Está loca". Me encojo de hombros. "Le dije a Wendy que se rumorea que él inventó cosas sobre Amy sólo porque ella no quiso cubrir todas las bases con él y que tuviera cuidado porque podría hacer lo mismo con ella".

"Creo que toda la escuela está segura de que fue él, Phoebe, pero ella cree que es lindo y se merece una chance. Cuando le advertí me soltó todo el discurso de sabes mejor que nadie lo feo que es que te armen una reputación falsa..."

Detengo mi mala imitación de la voz de Wendy cuando la pantalla de mi celular se ilumina con un mensaje para nada tranquilizador de ella.

WEN: S.O.S. NECESITO

QUE VENGAS POR MÍ.

Le muestro el texto a mi hermana quien resopla en respuesta.

"Ted, Phobe, conocen las reglas. Nada de celulares durante la cena". Papá nos amonesta.

"Perdón, es una emergencia", me justifico antes de levantarme. Ante las caras de pánico de mi familia aclaro: "es Wen, necesita que la rescate de una mala cita".

Mi hermano menor, Nick, rueda los ojos ante mi dramatismo, el resto de la familia se relaja y mi tío Elliot me mira con una sonrisa pícara que ignoro, cree que estoy enamorado de ella o algo y es bastante molesto al respecto. Sí, tal vez me preocupo por ella demasiado. Pero haría lo mismo por mi hermana o mi prima Ava y Wen necesita alguien que se preocupe por ella porque su padre es un imbécil y su madrastra una completa bruja.

"Ve con cuidado". Pide mamá, intentando esconder una sonrisa. Sí, luego de nuestro altercado hace un tiempo, parece que sigue esperando que Wen y yo nos demos cuenta de que somos el uno para el otro y apuesto a que debe planear nuestra boda en secreto. Sigue soñando, mamá.

"Seguro". Murmuro abandonando el comedor. Mi teléfono vuelve a vibrar con un texto de mi amiga.


WEN: LLÁMAME.

Sígueme la corriente.

En cuanto estoy acomodado en mi nuevo auto, regalo de mis padres con la condición de que los gastos corren por mi cuenta, la llamo. Responde de inmediato.

"¿Papá?" Oh no, no la excusa de la emergencia familiar.

"Señorita inteligente, ¿podrías ser menos básica? Necesito que me des tu ubicación". Respondo entre risas.

"Papá, cálmate, iré de inmediato."

"La dirección, Wen. No sabes cuánto ansío decirte 'te lo dije' unas cien veces".

"Está bien, estoy en el 1225 de la 4ta avenida, Purple Cafe & Wine Bar."

"Estaré ahí en alrededor de 20 minutos", le informo a la señorita démosle al idiota una chance.

"Bien, esperaré afuera".


Me detengo en la acera frente al restaurante y veo a Wen de inmediato, ella ve mi auto y se apresura a entrar antes de que pueda bajar para abrir su puerta.

"¿Qué dem...?" Comienzo a preguntar pero ella no me deja terminar.

Sacude la cabeza y dice:

"Después, llévame a la casa de tus padres, por favor" tan bajo que apenas la oigo. Mantiene su mirada en su regazo y veo su labio inferior temblar, está conteniendo las ganas de llorar. Voy a matar a ese imbécil. Sin cuestionarla pongo el auto en marcha.


Cuando llegamos a mi casa, ella se dirige directamente a la cocina y se sube a uno de los taburetes, pone los codos sobre el desayunador y apoya su cabeza en sus manos. Claramente quiere ocultar que está llorando, inútilmente, ya que la conozco demasiado bien y no puede engañarme. No ha dicho una palabra en todo el camino y no parece que vaya a hablar pronto sobre lo que pasó. Me preocupa el rumbo que están tomando mis pensamientos, yendo de un escenario a otro de lo que ese imbécil pudo haberle hecho y siento mi cara enrojecer de la ira. Estoy enojado con él porque sea lo que sea que hizo, la hirió. Estoy enojado con Wen porque jodidamente le advertí que era un idiota y prefirió no escucharme, pero trato de mantener mi temperamento a rayas porque no quiero hacerla sentir peor así que, procuro no sonar duro cuando rompo el silencio.

"Habla conmigo, por favor". Le ruego tirando de ella para que me enfrente. En lugar de responder, se baja del asiento y envuelve sus brazos a mi alrededor, su cabeza contra mi pecho, dejando salir los sollozos que estaba conteniendo. La aprieto contra mí sin dudarlo. "Wen, me estás asustando, ¿qué sucedió?"

Su llanto le impide hablar. Nos separo para guiarla hacia la sala, una vez acomodados en el sofá, la atraigo nuevamente hacia mí y me armo de paciencia pera esperar que se calme y pueda hablar e impido que mi mente divague.

"Lo siento, Ted. No puedo hablar esto contigo". Susurra cuando logra detener el llanto.

¿Qué?

"¿Qué demonios, Wen?"

"La razón por la que te pedí que vengamos aquí es porque necesito hablar con Ana".

Bueno, mierda, estoy honestamente herido.

"¿No confías en mí?"

"Por supuesto que sí, pero esto es algo que me gustaría hablar con tu madre. Son... cosas de chicas".

Abro y cierro mi boca varias veces sin encontrar nada que decir. Mi lado racional entiende que incluso con nuestro nivel de confianza, hay temas que no queremos compartir con el otro. Pero, por otro lado, no puedo evitar sentirme herido, enojado y extremadamente preocupado al no saber qué fue lo que pasó y no poder tener una buena excusa para golpear la mierda fuera de ese imbécil.

Inhalo profundamente antes de hablar y relajo mis puños.

"Bien, entiendo. Me lastima un poco, siendo honesto. Sólo respóndeme esto, ¿ese idiota te lastimó?"

Ella sacude su cabeza de un lado a otro. Le dirijo una mirada incrédula, espero que no piense que después de que vi su angustia voy a creerle.

"No, no físicamente si es eso lo que piensas".

Suelto un enorme suspiro de alivio.

"Gracias a Dios por eso. Pero te hizo llorar así que de todas formas voy a perder mi mierda con él".

"Theodore Raymond Grey, no harás tal cosa". Oh, mierda. Un escalofrío me recorre.

Mi padre sabe bien como silenciar e intimidar a una habitación llena de gente, pero mi mamá... la dulce Ana Grey puede poner a temblar al más temible de los hombres sin siquiera elevar su voz. He sido blanco de ese tono de voz desde que tengo uso de razón y capacidad para meterme en problemas. Miro a mi papá en busca de ayuda pero está demasiado ocupado intentando no reírse. Traidor.

"Wen, cariño, ¿estás bien?" Pregunta cambiando su tono a otro absolutamente dulce.

"Algo así, Sra. Gr... Ana. Uhm, de hecho, esperaba poder hablar contigo".

"Por supuesto, cariño. ¿Quieres un poco de té?" Wen asintió. "Puedes esperar en mi estudio, iré enseguida. Christian, ¿por qué no aprovechas a pasar algo de tiempo con Ted?"

"Seguro, Sra. Grey". Realmente. 18 años casados y la forma en que se siguen mirando... se dan un beso que preferiría no presenciar y luego mi padre se gira hacia mí. "Ven conmigo y tengamos 'charla de hombres', hace tiempo que no nos tomamos un tiempo padre e hijo".

Pone su brazo sobre mis hombros y me guía a su oficina.

"Sí, bueno. A penas puedo permanecer despierto durante la cena. Sé que acordamos que no tendría ningún privilegio dentro de la empresa pero, joder, hay días en que me gustaría tener algunos."

Suelta una carcajada a la vez que se sienta detrás de su escritorio.

"Sí, bueno", señala el asiento frente a él y yo lo tomo. "Eso no va a pasar y lo sabes. No construí GEH descansando".

"Lo sé y lo aprecio. Necesito esto y necesito que todo el mundo sepa que puedo lograr cualquier cosa por mi cuenta". Pongo mi mejor cara de póker y lo miro directamente a los ojos. "Ya sabes, ganarme su respeto para cuando patee tu viejo trasero fuera del edificio y reclame mi lugar en el piso 20".

Su risa retumba en las paredes del estudio y la mía lo acompaña, no puedo contener mi falsa seriedad.

"Tu madre ama este viejo trasero".

Me siento palidecer. No necesito esa imagen en mi cabeza. Ya tengo suficiente con sus muestras de afecto públicas desde que tengo uso de razón.

"Joder, papá. No digas esas mierdas".

"Tú comenzaste". Refuta, levantando sus manos, y volvemos a reír.

Sí, tengo que admitir que extrañé demasiado pasar el rato con él. Pero mi tiempo era escaso. Entre los exámenes escolares y la pasantía que había decidido comenzar en GEH como si fuera cualquier otro mortal, a duras penas tenía energía para otras cosas.

"Deberíamos tratar de tomarnos un tiempo con más frecuencia". Comento cuando dejo de reír.

"Estoy de acuerdo, aprovechemos antes de que comiences la universidad y decidas que tu viejo padre es aburrido en comparación con las chicas universitarias..."

"Al menos un almuerzo semanal obligatorio".

"Haré que Andrea los programe desde la próxima semana". Acuerda. Luego caemos en un silencio, no muy cómodo, ya que puedo ver que está luchando por decirme algo. Espero pacientemente, inseguro de si es bueno o malo. "Hijo, hay algo que quiero saber".

"Dispara".

"¿Qué sucedió con Ivy?"

"¿Podemos hablar de las universitarias?" Por favor, déjalo pasar.

"Ted…" resoplo de frustración y paso mi mano por mi cabello, un gesto típico de los Grey.

"¿No lo sabes ya? Paul y Phoebe estaban allí."

"No, Taylor debe saberlo, Paul debe informarle todo, pero me pediste que no invadiera tu privacidad y eso hago. Bien sabes que tu hermana es muy leal y jamás traicionaría tu confianza. Pero, sobre todo, esperaba que tuviéramos la confianza suficiente para que acudieras a mí en algún momento". Suena herido. "Vimos que no estabas del todo bien y estábamos preocupados, pero te dimos tu espacio. De hecho, estamos preocupados, aún más después del comentario de Phebs en la casa de la abuela".

Me encojo de hombros y resoplo.

"No quiero que le digas a mamá..." pido. Me hace un gesto para que continúe. "Me engañó. Con Cole. E hizo todo un espectáculo público de eso. Fue bastante humillante, para mí y para Wen".

"¿Qué tiene que ver Wen con todo esto?" pregunta y puedo notar lo que su tono sugiere.

"No es lo que piensas. Fuimos al cine con ella y Phobe y ahí los vi… Ivy quiso excusarse y comenzó a decir un montón de mierda sobre la familia de Wen". Respondo con frustración. ¿Por qué todos creen que tenemos algo? "Ninguna se soportaba. Sé que Wen se controlaba por mí, pero Ivy es otra historia, si estaban en la misma habitación no perdía oportunidad de decirle algo… y siempre peleábamos por ello. No podía entender nuestra amistad y que no hay absolutamente nada más que eso entre nosotros".

"Así que, ¿siempre pusiste tu amistad con Wen antes que tu relación?"

"¿No es lo correcto?" pregunté confundido. "Wen ha estado para mí desde que tengo memoria. ¿Qué harías tú, dejar de lado a la persona que consideras tu amiga por una relación que tal vez no funcione?"

"Bueno, lo hice y no me fue mal". ¿QUÉ? Ante mi desconcierto me explicó: "no voy a entrar en demasiados detalles, pero antes de conocer a tu madre, había alguien a quien podía considerar como mi amiga más cercana, alguien que fue en cierta forma un pilar esencial en mi vida, entonces Ana entró en mi vida y E… ella no era una persona que tu madre aprobara. Tuve que elegir. Ya sabes cómo terminó la historia y no siento ni un atisbo de arrepentimiento por mi elección, lo volvería a hacer sin dudar".

"¿Por qué?"

"¿No es obvio? Amo a tu madre, ella me mostró otra forma de vida, llena de luz. Mi vida sería de lo más miserable sin ella, créeme. Así es como funciona esto, Ted, si hubiera sido la indicada nada hubiera importado. En tu caso, es evidente que Wen significa… más de lo que Ivy podría hacerlo". Asentí comprendiendo. "Además, lamento si esto duele, pero parece que para ella tampoco importabas tanto si hizo lo que hizo".

"Lo sé, fue humillante nada más y mi supuesto amigo…"

"Debes escoger a tus amigos con más cuidado, Ted". Me interrumpió. "Te hablo como padre y como mentor de negocios. Puedes ser amigable pero cauteloso, no permitas que cualquiera forme parte de tu círculo íntimo, confiar en las personas equivocadas puede provocar un desastre".

Asentí a sus palabras. Sabía bastante bien que la gran mayoría de quienes intentaban acercarse a cualquiera de nosotros tenía algún interés oculto. Apestaba, pero así eran las cosas y no podía quejarme por la vida que me había tocado.

"Voy a tenerlo en cuenta. Entonces, esas chicas universitarias que mencionaste antes…"

"A veces creo que dejarte pasar tanto tiempo con Elliot no fue muy inteligente de mi parte."

"No creas que voy a seguir tragándome la historia de que mamá fue tu primera novia. Incluso ahora prácticamente se te tiran arriba, habrás sido furor durante tu tiempo en la universidad".

"Tu madre fue mi primer y única novia". Le dirigí una mirada escéptica. "Las cosas eran muy distintas en ese entonces, Ted, y no es algo que me gustaría compartir con mis hijos". Agrega con una sonrisa amarga. Como siempre sucedía cuando alguien hacía mención a su vida 'antes de Ana'. Decidí no presionar más, no era asunto mío.


Me estaba volviendo loco.

Luego de su charla con mi madre, Wen se había escabullido de la casa sin despedirse y parecía no querer responder ninguna de mis llamadas o textos.

TED: Por favor, por favor, responde.

TED: Prometo que no te voy a decir

"te lo dije" ni una vez.

TED: ¿PODEMOS HABLAR? LLAMAME.

TED: ¿Estás enfadada conmigo?

No sé qué hice, pero LO SIENTO.

WEN: No estoy enfadada contigo.

TED: ¡Joder, estás viva!

WEN: Te llamaré luego. Deja de

Mandar mil mensajes.

TED: ¿Es una forma de decir

que me vaya a la mierda?

No tuve más respuestas así que supuse que así era. Esperaba que 'luego' sea pronto porque no era muy paciente y la intriga era insoportable a este punto. Mamá no iba a soltar ni una palabra sobre su charla bajo ninguna circunstancia.


¡GRACIAS por continuar leyendo y por sus lindos comentarios! En el próximo capítulo, vamos a ver a través de los ojos de Wen :D

Les recuerdo que hay disponible un grupo en Facebook donde comparto adelantos: www . facebook groups / soytheodore (Copiar y borrar los espacios para ingresar)

¡Saludos!

Mag XOXOX