En otra parte, en la tierra natal de los Uzumaki, en el País de los Remolinos, había un rubio mirando a la aldea desde el balcón de su habitación.
-¿Te encuentras bien? - le preguntó una pelinegra al chico.
-Sí, solo estaba pensando en lo que ha pasado estos últimos años - le respondió.
Muchas cosas habían pasado desde que Naruto fue desterrado de Konoha y llegó a Uzushiogakure junto a Hinata, empezando por lo que ocurrió el primer día en esa sala.
Conocer a los antiguos reyes y reinas no fue algo agradable, al menos no al principio con el susto de muerte que les dieron. No esperaban que esa sala contuviera las almas de los reyes y reinas pasados, mucho menos que estos les pusieran una prueba tan macabra.
Al demostrar su unión, su amistad, su lealtad y valor en los momentos más difíciles, habían pasado su prueba. Casi le da un infarto a la Hyuga cuando ellos dijeron que hacían una linda pareja, el Uzumaki por su parte solo se puso rojo.
Sin saberlo, Naruto tenía sangre real en sus venas, su madre había sido una princesa de Uzu, de ahí que ella dijera que lo de la cámara le pertenecía por herencia. Visto su buen corazón, los reyes y reinas los nombraron los actuales monarcas del reino. Fue ahí que Hinata no aguantó más y se desmayó, y si no fuera por el rubio, habría caído al suelo.
Él les explicó que ellos no eran pareja, algo que les hizo mucha gracia a los espíritus, se notaba de lejos el amor que le tenía la chica, y él también había mostrado cariño hacia ella. El chico se puso rígido, ¿ella me ama?, se preguntó internamente.
Tras un momento, él recobró la compostura y preguntó por lo que estaba pasando, para él nada tenía sentido, ¿cómo iba a ser rey si no sabía nada de Uzu y todo estaba destrozado?
Las entidades le explicaron que él podía resucitar a todos los Uzumaki que murieron en la guerra. El rubio quedó impactado y preguntó cómo podía hacerlo. Así ellos le explicaron todo.
Ellos, a diferencia de los Senju y los Uchiha, no habían olvidado de quién provenían, quién fue su fundadora, la hija menor del hijo menor del sabio de los 6 caminos. Ella, sin que nadie supiera cómo, despertó los ojos de su abuelo, el rinnegan, y antes de morir encontró una forma de conservarlos junto parte de su chacra para usarlos en el futuro.
Esos ojos tienen el poder de resucitar a los muertos, no como el Edo tensei, que los trae como meras marionetas, sino que los trae de vuelta por completo. Ante esto, Naruto recobró las esperanzas y pidió las instrucciones para ir por ellos y cómo usarlos.
Para su suerte, los ojos estaban en esa sala, y tras activar un mecanismo, del suelo salió un pedestal y allí estaba el rinnegan. A diferencia de lo que cualquiera podría pensar, no tuvo que cambiar sus ojos o usarlos mientras estaba en el lugar donde se guardaban, sino que al tocarlos, el rinnegan y sus ojos se fusionaron al igual que el chacra que había guardado. Con eso, pudo usar su poder y resucitar a todos sin morir en el proceso.
Cuando Hinata despertó, Naruto, con la cara muy enrojecida, le preguntó si quería casarse con él, a pesar de ser muy jóvenes, si ambos eran los reyes, deberían estar casados. La cara de la Hyuga superó a los tomates en el color y se volvió a desmayar.
No pasó mucho tiempo antes de que Uzushiogakure recuperara su antigua gloria gracias al esfuerzo de todos y el rinnegan, y una vez todo estuvo reparado, la gente celebró con alegría la boda de sus gobernantes. La novia casi se desmaya en varios puntos del día.
Debido a que el país era autosuficiente, decidieron no dar a conocer su presencia al resto del mundo. En el pasado habían ofrecido sus servicios como mediadores, maestros de sellos, además de tener cierto comercio, pero nunca les fue realmente necesario, de ahí que tuvieran una gran riqueza y no necesitasen la ayuda de ninguna otra nación.
Solo algunos habitantes del País de las Olas sabían de su vuelta, y eso fue porque contrataron a Tazuna y sus hombres de confianza para que les ayudarán a restaurar su aldea.
Poco después de que Naruto y Hinata se casaran, tuvieron la inesperada, pero feliz, sorpresa de que Gaara los había encontrado y estaba justo delante de ellos en la playa. Después de una larga explicación, que pudo ser más corta si el rubio no hubiera dado tantos detalles que no eran relevantes, el pelirrojo les informó de que había dejado Suna y se quedaría con ellos, a lo cual no tuvieron ningún problema y le ofrecieron quedarse en el castillo, y él aceptó.
Unos pocos meses después, volvieron a tener la sorpresa de ver a otro conocido, solo que en esa ocasión fueron dos, Sasuke y Sakura. Ellos también decidieron quedarse, básicamente porque el Uchiha quería hacerse fuerte al lado del Uzumaki y, aunque nunca lo diría en voz alta, era su mejor amigo y lo quería como a un hermano. Por su parte, la Haruno se quedó porque ahí estaban sus compañeros, principalmente el pelinegro, y tenía curiosidad por todo eso, en especial la relación del rubio.
Poco después, algunos shinobi de la aldea, Naruto, Hinata, Sasuke, Sakura y Gaara fueron a Kiri a ayudar en el conflicto, esto debido a que el rubio se había enterado de que aún estaban en guerra y no quería que más niños pasaran por lo mismo que Haku, y ellos estuvieron de acuerdo.
No fue fácil, pero lograron ayudar a los rebeldes a derrocar a Yagura, el cual había estado bajo un genjutsu, al igual que su Bijuu, y decidió irse al País de los Remolinos con sus hermanos jinchurikis.
Mei Terumi, la líder de los rebeldes y nueva mizukage, les agradeció de todo corazón por su ayuda y se disculpó por la participación de la aldea de la niebla en la destrucción de Uzushiogakure. Estos no le dieron mayor importancia, y para mostrar su agradecimiento y buena fe, propusieron una alianza entre ambas aldeas, la cual fue aceptada y hecha antes de irse, junto a la promesa de no decir a nadie que los Uzumaki habían vuelto hasta que ellos lo vieran oportuno.
Todo fue muy tranquilo después de eso, hasta que Akatsuki empezó a moverse. Para ese entonces tanto Naruto como Gaara habían formado una amistad con su bijuu, tal como la que tenían Yagura e Isoboku, Kurama seguía siendo un gruñón y Shukaku un sediento de sangre, pero por lo demás estaban bien.
Visto que a ninguno de los seis les gustaba esa organización, se pusieron de acuerdo para eliminar a los miembros y rescatar a los jinchurikis. Su primer rescate fue el de Yugito Nii, la jinchuriki de Matatabi, la bijuu de dos colas.
Después de una batalla muy dura, lograron matar a Kakuzu y sellar en un pergamino la cabeza de Hidan, mientras que su cuerpo fue calcinado. Pensaron en también calcinar la cabeza, pero la ex ninja de Kumo dijo que mejor así, así sufriría más por lo que le hizo. Luego de ese incidente se fue con ellos a Uzu, no regresó a su aldea.
Siguieron con los jinchurikis de Son Goku y Kokuou, el cuatro y cinco colas. En esa misión fueron Sasori y Deidara, fue un juego de niños en comparación con el dúo inmortal. Realmente solo fueron a por el cinco colas, pero de paso que estaban ahí, los chicos convencieron a ambos jinchurikis de ir al País de los Remolinos.
Tras esa misión, Sasuke, Hinata y Sakura exigieron participar en los rescates. Habían entrenado todo ese tiempo y se habían hecho muy fuertes, puede que no lo fueran tanto como Naruto, Gaara y Yagura, pero podrían ayudar. No les quedó más remedio que aceptar.
La siguiente fue Fu, jinchuriki de Choumei, la bijuu de 7 colas, la cual fue emboscada tras los exámenes chunnin que se celebraron en Suna. Los miembros de Akatsuki que mandaron fueron Itachi y Kisame.
Sasuke, a pesar de que quería venganza contra su hermano, también quería saber el por qué de su acción, durante su residencia en la isla tuvo tiempo de pensar en lo sucedido, y recordó claramente que Itachi estaba llorando antes de dejarlo inconsciente e irse.
Por eso luchó contra él exigiéndole la verdad, y al final, la obtuvo. No se esperó eso, se enfadó con Konoha, pero pudo volver a sus cinco sentidos gracias a sus amigos, hermano y novia, ya que en ese entonces hacía un par de meses que había empezado a salir con Sakura.
Itachi accedió a ir con ellos a Uzushiogakure después de mucha insistencia por parte de Sasuke y el resto. Kisame también renunció a Akatsuki y se fue con los chicos, pero por diferentes razones, él quería ir a la tierra de los Uzumaki para probar sus habilidades con la espada, antes de su destrucción, Uzushiogakure poseía a varios de los mejores espadachines del mundo.
Fu estaba encantada de haber hecho amigos y de irse con ellos, en la aldea de la Cascada no era muy feliz. Además, sus compañeros de equipo fueron asesinados antes de que los chicos llegasen, por lo que no había nadie que la obligara a volver.
Tras una investigación y la ayuda de Mei, localizaron al jinchuriki de Saiken, el seis colas, y lo convencieron de ir con ellos, además de llevarse a Hotaru, su alumna y posteriormente novia, y a su guardián.
-Lo sé, en estos últimos años han pasado muchas cosas - le dijo Hinata a su marido mientras se ponía a su lado.
-La aldea está tranquila, la paz que queríamos se respira aquí, pero sé que no será permanente, si lo que dijo Itachi es cierto, aún tenemos enemigos muy poderosos por derrotar.
-Pain y Madara - no fue una pregunta, fue una afirmación.
Naruto asintió y el lugar quedó en silencio, solo existía el sonido del viento. Entonces la puerta de la habitación fue abierta y unos muy serios Sasuke e Itachi Uchiha se dejaron ver.
-Sasuke, Itachi, ¿qué ocurre? - preguntó el rubio.
-Tenemos visita - respondió uno de los hermanos.
-¿Quién? - preguntó el Uzumaki con los ojos entrecerrados.
-Konoha.
