Saludos,

Este es un pequeño escrito que hice basado en una imagen, la cual es la versión completa de la imagen usada como portada

Créditos de la imagen al artista El Chasconsito

Hogar de la familia Loud, Sala principal

El lugar que albergaba la única televisión funcional en casa, omitiendo computadoras o dispositivos móviles, por ende, solía ser un sitio de guerra cuando era momento de elegir algún programa, pero en ciertas oportunidades se mantenía como un terreno neutral, sobre todo cuando las hermanas Loud estaban en sus hobbies o en sus respectivos cuartos del segundo piso

Este ultimo era el caso de ese día, ninguna de ellas tenia algún programa pendiente por ver y aquellas que podrían estar interesadas se encontraban jugando entre ellas o distraídas con otras actividades

Ese lapso de paz le dio al único hijo varón de la familia una leve esperanza de que él podría disfrutar un momento a solas jugando videojuegos, ya había tenido un par de intentos fallidos cuando las gemelas de la familia, Lola y Lana, demandaron su atención inmediata, de una forma algo extraña, pegando sus traseros en la mejilla del chico, quien tuvo pensamientos conflictivos al disfrutar aquella sensación, en especial por parte de Lola, cuyas actividades de modelaje la obligaban a estar en buena condición física, lo que había derivado en un trasero firme y bien formado

El chico sacudió la cabeza, quitándose ese pensamiento y sostuvo el control de la consola, finalmente podría divertirse, al menos esa era la intención hasta que se suscitó una repentina aparición

- Hola Lincoln -

Un pequeño grito escapo de los labios del joven albino, sorprendido y asustado por la presencia de Lucy, quien de alguna manera se las arregló para llegar sin ser vista y ubicarse debajo de sus piernas, el susto le hizo soltar el control de la consola, el cual cayó cerca de las piernas de su gótica hermana menor. Como era costumbre, Lincoln intento descubrir el misterio de las sorpresivas apariciones de Lucy, pero no obtuvo respuesta, después pidió por su control, pero ella tenía otros planes…

¿Como las cosas se habían tornado de esa manera?, acaso un chico no podía jugar videojuegos en los pocos momentos de tiempo libre que disponía en el día?

Estas fueron un par de preguntas que pasaron por la cabeza de Lincoln antes de rendirse, Lucy no le dejaría tomar el control para poder jugar su videojuego, no hasta haber terminado de narrarle todo su nuevo y extenso poema

Ella remarco su punto cuando forzó las piernas del chico a cruzarse por encima de sus hombros, Lucy incluso recostó la cabeza en la zona de la entrepierna de Lincoln. Al sentir eso el joven albino agradeció que su hermanita no estuviera apuntando en esa dirección con la cabeza o las cosas se pondrían incomodas bastante rápido

Conforme la chica hablaba Lincoln hacia un esfuerzo por darle la atención que ella pedía, cerrando los ojos para concentrarse mejor, procurando despejar cualquier pensamiento ajeno a lo suave que se sentía el tacto de las manos de su hermanita, incluso a través de los pantalones estorbando, o más bien protegiéndole

- Lincoln -

La voz de la chica hizo eco en su cabeza, sonaba tan cerca, casi como ella estuviera de frente, y repentinamente el chico sintió un peso encima de su cuerpo. Lincoln abrió los ojos y noto que el peso se debía a Lucy, quien ahora se encontraba sentada frente a él

- Lucy, ¿qué haces? -

Pregunto el chico confundido

- No me estas prestando atención, debo tomar medidas drásticas -

Agrego Lucy, con su usual tono de voz baja

- Medidas drásticas? -

Volvió a preguntar, preocupado de haber interpretado erróneamente esas palabras

Su gótica hermanita extendió los brazos, rodeando el cuello del chico y se acercó a su rostro, Lincoln trago saliva, el mundo para él transcurrió en cámara lenta y sus ojos se centraron en los labios entre abiertos de Lucy, el inevitable pensamiento cruzo su mente y de inmediato la razón y el instinto entraron en conflicto, mientras que la razón le decía que esto era moralmente incorrecto, el instinto ya había preparado sus labios para aceptar lo que parecía ser una tentadora oferta

Sin embargo, este suceso no se dio, la visión del mundo regreso a su velocidad normal cuando el trayecto de Lucy se desvió, y la pequeña gótica llevo su rostro hasta la oreja derecha de Lincoln

- Te narrare el resto del poema al oído, así no podrás ignorarme -

Sentimientos de alivio y tristeza fluyeron a partes iguales desde el interior de Lincoln, cuyo conflicto interno le hizo ignorar que él tuvo la oportunidad de mover a Lucy en cualquier momento

Su hermanita continúo hablando, con un tono tan bajo que parecía un susurro, pero por la cercanía él escuchaba cada palabra con claridad, y aun a pesar de eso, muy pocas palabras de aquel poema llegaron a ser captadas por el chico, su conflicto regreso con más fuerza

El cálido aliento de la pequeña gótica, su calor corporal, el peso y la posición en que se encontraban eran, tal cual lo decía el poema, un tormento que lo afligía, la tentación de la Luna llena le llamaba, invitándolo a sumergirse en lo más profundo de la noche; y entonces venia el otro bando, la razón siendo el sentir del hombre lobo que buscaría la luz del mañana donde era humano, y no la el brillo de la Luna donde él se sumergiría a sus deseos más instintivos

Sin que él se diera cuenta la razón empezó a ceder terreno en dos escenarios importantes, el primero fue cuando los brazos del chico rodearon la espalda de la pequeña gótica, la cual sintió esto como un gesto de cariño e indicándole que ella recibiría la total atención de su querido hermano mayor; el segundo, fue cuando un bulto creciente en el pantalón de Lincoln llego a hacer contacto con el cuerpo de la chica rozando su zona intima apenas cubierta por un par de prendas de tela delgada, Lucy no tardo en conectar los puntos y entender lo que estaba pasando, lo que ella estaba provocando en su hermano

El poema se detuvo y Lincoln trago saliva, ni siquiera el hombre del plan podría ingeniar apropiadamente una excusa que no le hiciera ver como un pervertido, y toda una cadena de consecuencias negativas empezaron a caer en su mente cual fichas de dominó, estaba perdido

Eso pensaba Lincoln, hasta que Lucy retomo la narración de su poema como si nada hubiese ocurrido, el chico estaba confundido, era evidente que su hermanita había notado la situación, incluso si ella llego a tenerle piedad como para no delatarlo, y tratarle como un pervertido, él no comprendía porque ella eligió seguir, no había nadie cerca como para necesitar guardar apariencias para no levantar sospechas o algo parecido

De nuevo, palabras clave en el poema hicieron eco en el cerebro del chico, el hombre lobo debatiéndose entre dos opciones, una carta del Sol ofreciéndole curar su maldición y devolverle la mortalidad, y una carta de Luna tentándole con su brillo y una promesa de eternidad si él aceptaba la oscuridad en su alma

- Necesito ayuda con el final del poema -

La voz de Lucy y su cálido aliento continúo chocando en el oído de Lincoln, aunque un ligero cambio en el tono de su voz marco el fin de la narración

- Edwin acepto la inmortalidad de la noche, ¿debería el hombre lobo seguir sus pasos?, o ceder a la luz -

La pregunta sonaba inocente, similar a aquellas ocasiones en que Lucy le pedía ayuda a Lincoln con algunos de sus poemas, aun así, muy en el fondo, el chico sentía que esa pregunta no tenía aquellas intenciones

Lucy libero el agarre de sus brazos al cuello de Lincoln y movió su cabeza, quedando su rostro a escasos centímetros del rostro de Lincoln, sus manos se deslizaron por el cuello y terminaron en las mejillas del chico

- Que debe hacer el hombre lobo, ¿aceptar la luz del Sol o la tentación de la Luna? -

Lincoln miro atentamente a su hermanita, su respuesta a la petición de Lucy seria al mismo la respuesta que pondría fin a ese debate interno

El chico trago saliva, cada fibra en su ser lo pedían con tanta fuerza que él se sentía a punto de explotar, con impulso de sus brazos rompió la barrera de los pocos centímetros que separaban sus labios y los de Lucy, Lincoln cedería a sus deseos más profundos sin importarle las consecuencias, aunque, estos impulsos no provenían solo del chico, Lucy volvió a rodearle el cuello con sus brazos y le correspondió aquel beso prohibido

Un beso que marcaba el inicio de una senda prohibida que ambos recorrerían a partir de ese momento