DISCLAIMER: Todo lo reconocible pertenece a J.K. Rowling, el resto es mío.

AVISO: Esta historia es mi regalo para Sly Bletchley por el Intercambio de San Valentín del grupo de Facebook Archivo Theomione.

Esta historia estará dividida en varios drabbles (150-200 palabras) y abarcará desde primer año hasta varios años después de la guerra. Intentaré actualizar diariamente o cada dos días, así que a finales de mes estará terminada ;) Sly, espero que te guste :D


Regardless


-Primer año-

—¡Dicen que hay cuatro casas y cada una acoge a gente con unas características concretas! —Era la tercera vez aquella mañana que Hermione Granger, de once años, pelo alborotado y ojos brillantes explicaba a sus padres el sistema de Hogwarts. Ellos se miraban con complicidad y asentían, dejando que su hija siguiera con su cháchara—. ¡A Ravenclaw van los inteligentes y a Gryffindor los valientes y…!

—La mejor casa es Slytherin.

La interrupción procedía de un niño que parecía ser de su edad, vestido con una túnica negra y con una expresión de superioridad en su pálida cara.

Hermione frunció el ceño y se cruzó de brazos.

—¿Y eso por qué?

— Los mejores están en Slytherin, por eso yo voy a ir ahí —respondió el niño en tono condescendiente.

—¡Pues yo opino…! —Hermione tenía preparada su respuesta, pero un hombre alto y con cara poco simpática los interrumpió.

—Vámonos, Theo.

El niño clavó sus ojos verdes en Hermione una última vez antes de seguirlo.

—Ya nos veremos.